Capitulo 36

Nunca deje de amarte

Shaina contuvo la respiración mientras Aime lanzo una exclamación de asombro y se tapo la boca con sus dos manos al ver lo que habia pasado: Su precioso vestido habia quedado arruinado. Shaina entrecerró los ojos para ver a Freddy y averiguar si habia sido intencional. Freddy estaba realmente apenado. Cuando quería que Shaina se cambiara era para evitar que los hombres la miraran con lujuria. Si, reconocia que habia estado celoso a un grado increíble por ver que la mujer que amaba era admirada por todos ahí, pero de ningún modo tenia planeado arruinarlo. Intento emitir una disculpa mientras una de las mesera ya intentaba secar su mancha con una servilleta, pero Shaina solo levanto la palma de su mano con actitud, deteniendolo. Ni una sola palabra salio de su boca. Se mordio los labios, sabia que si hablaba, lo único que saldría de su boca empeoraría las cosas asi que solo respiro profundo cerrando los ojos un momento… controlandose y se dio media vuelta. No podía perder los estribos delante de sus amigos e invitados. Afortunadamente todos estaban enfocados en el juego y ninguno fuera de su grupo le presto mucha atención a ella con su vestido manchado de rojo. Estaba furiosa. El hecho de que Freddy hubiera insistido tanto en que se lo quitara y justo fuera el quien arruinara el vestido la ponía en una situación demasiado incomoda. Cammy intento seguirla para ayudarla junto con Serena y Miriya, pero ella solo les lanzo una triste sonrisa y movio la cabeza negando. Salio lo mas rápido que pudo del salón y se dirigio a su habitación azotando la puerta lo mas fuerte que pudo.

- Freddy! Arruinaste mi vestido! – Reclamo Aime cuando Shaina se dio la media vuelta para ir a cambiarse.

Freddy volteo sorprendido

- Tu… vestido? – pregunto

- Si! Le pedi a Shaina que me lo cambiara por esta noche para poder usar mi vendaje y que no se notara, pero ahora esta arruinado! – se lamento Aime – Nada podrá sacarle esa mancha.

- Entonces… no se puso ese vestido… para molestarme? – pregunto Freddy en voz muy baja tocándose la sien.

- Estas loco? Ella ni siquiera quería usarlo! Dijo que era demasiado revelador, pero nosotras insistimos… verdad Cammy? – Dijo Aime

- Es cierto – dijo la eludida – Veremos de que humor baja. De por si ha estado un poco rara.

- A que te refieres con rara? – Pregunto Brian intrigado. Freddy tambien se estaba comportando de una manera extraña.

- Pues… a mi me dara mi herencia antes… dijo que la necesitare para independizarme de ella = Dijo Cammy un poco triste – No crei que tuviera tanta prisa para deshacerse de mi….

- Y tambien dijo que regresaria a Inglaterra tan pronto termine la quincena y venderá esta casa – Contesto Aime tomando de la mano a su esposo – Y que alla podrá retomar su vida. A que se refiere Brian?

El color en la cara de Freddy desaparecio con la noticia. Shaina quería irse de ahí? Que iba a pasar con ellos entonces? Rick, Los Sterling y los Chiba no entendían nada de la conversacion, por lo que decidieron irse a jugar a las tragamonedas dejando a Ryu, Cammy, Los Riverside y Freddy platicando y esperando el regreso de Shaina.

El vestido de repuesto de Shaina no era tan glamoroso como el primero, era mas bien de un estilo puramente clásico. Se lo puso y suspiro resignada. Ese vestido le habia gustado mucho cuando lo vio en la pasarela y era uno de los pocos que no tenían el toque Cammy White, pero no tenia otro ahí a la mano para usar. Ella hubiera estado feliz de cambiarse el vestido blanco con el solo pedido de Freddy si este no la hubiera querido obligar. Eso, era algo de lo poco que ella no iba a tolerar: Que el quisiera controlarla como todos lo habían hecho toda su vida. Fue entonces que recordó que Milo, el mas sexy y promiscuo caballero dorado de todo el santuario, estaba en la fiesta y se le ocurrio una idea para mostrar su punto. Ella quería llevar la fiesta en paz, pero Freddy insistia en que no fuera asi, por lo que si Freddy quería pelear, le iba a dar los suficientes motivos para hacerlo.

Llamo a la cocina y pidió hablar con James, quien por suerte y un poco de diversión con las meseras aun no se habia ido a su casa. Le dio instrucciones precisas de lo que necesitaba que hiciera y le pidió que se retirara a descansar después de hacerlo. Espero frente al espejo de su tocador desmaquillando sus sombras doradas y cambiándolas a un color mas neutro en los ojos y en los labios, se aplico un indeleble rojo encendido. Estaba retocando su peinado cuando tocaron a su puerta.

- Pasa – contesto

Cammy entro a la habitación.

- Me dijo James que necesitabas mi ayuda – Dijo Cammy un poco nerviosa. Habia visto como Shaina estaba haciendo uno de sus ejercicios de relajación para el manejo de la Ira que les habían ensenado a ambas, lo que le decía que estaba muy enojada.

- Sip. Mira, este es el vestido que me voy a poner, pero necesito algunos ajustes. Crees que puedas ayudarme? Lamento sacarte unos minutos de la fiesta pero de verdad los necesito.

- No te preocupes Nita – dijo Cammy – Que ajustes requieres? (Afortunadamente habia dejado su costurero en la habitación contigua, por lo que no tardo en traerlo y estar lista para ella).

Shaina le explico lo que quería y Cammy solo obedecio. Podia sentir que Shaina seguía muy molesta por la situación, pero no iba a ser ella quien se le enfrentara o tratara de hacerla cambiar de opinion. Es algo que esos dos tenían que arreglar solos. Ayudo a Shaina a ponerse el vestido y hacerle los ajustes necesarios. Contrario al vestido anterior, Este estaba confeccionado en satin elastico color beige con estampado negro de copos de nieve hechos de terciopelo y ribeteado en encaje ondulado negro. El vestido era Tipo halter sin tirantes, las pinzas del busto llegaban hasta la cintura de donde se abria un poco para darle ese corte sirena que estaba buscando. Ajustadisimo a su cuerpo gracias a Cammy, lo único que tenia libre era de las rodillas para abajo, de donde se abria la falda para dejarla caminar a gusto. Por la parte trasera, el escote terminaba en pico donde comenzaba la espalda con el mismo ribete de encaje negro. De la parte trasera de las rodillas, una pequeña cola de gasa plisada negra, le daba el toque final al conjunto. La sofisticación la termino de poner un conjunto de perlas perfectas en orejas, un collar de tres vueltas en el cuello y en el brazalete en la mano derecha sobre unos guantes negros de satin hasta el codo. Cuando termino de vestirse, Cammy admitió que esos ajuste la hacían ver extremadamente seductora, lo que no iba a ayudarle en nada.

- Uh… Nita? Estas segura que quieres bajar asi? – pregunto Cammy – No crees que Freddy…

- Que? Que me pueda echar jugo encima de nuevo? – pregunto Shaina de modo agresivo. Diantres! Estaba perdiendo de nuevo el control. Respiro profundo y sonrio – No te preocupes. Tendra muy pocas oportunidades de hacerlo. Si crees que mi look es perfecto entonces regresemos. Tengo gente esperándome abajo.

Cammy solo movio la cabeza en forma de desaprobación, guardo sus utensilios y bajo junto a ella.

Freddy la estaba esperando al pie de la escalera, y su expresión no fue muy diferente al de cuando la vio con el vestido blanco. Este vestido no era nada transparente, pero revelaba cada una de sus curvas y su diminuta cintura. Sin embargo no dijo nada y le ofrecio su brazo. Ella lo tomo, pero cuando el la llevaba hacia el salón, Shaina se detuvo en seco.

- Lo siento. Aun no voy para alla. Tengo que atender algunos asuntos. Puedes esperarme con Brian y Aime… si quieres.

Se solto del brazo y se fue a su oficina, donde ya 3 personas la estaban esperando, dejando a Freddy plantado en medio del vestíbulo incrédulo por la forma en la que lo estaba tratando. Furioso, regreso con sus amigos.

- Hola Saori, mil disculpas por solicitar tu presencia con tanta premura, pero quería aprovechar mi ausencia del salón. – Se sento en su silla.

- Lo entiendo Elaine. No te preocupes. – Dijo Saori – Espero que no te moleste que Ikki y Milo estén aquí conmigo para escuchar esta conversación

- Para nada – Dijo Shaina con una sonrisa hacia Milo – Es todo un placer.

Milo le sonrio de vuelta. Parecia que no seria una noche aburrida después de todo.

- Elaine, Hoy por la tarde, varios de mis caballeros localizaron el cosmo de una de las personas mas peligrosas a las que nos hemos enfrentado, y que según tengo entendido, tambien te tiene amenazada. – Dijo Saori

- Uhhh te refieres a Rhae? La que me quiso atacar cuando estaba con Seiya? La que después secuestro a Aime y dejo malherido a Ikki? Esa Rhae? – dijo con sorpresa. En realidad no la habia sentido ese dia. Pero tambien era cierto que no habia puesto mucha atención tampoco. Y Aime estaba lastimada.

- Esa misma – Dijo Saori tranquilamente – Y fue localizada dentro de tu propiedad.

- Perdon? Eso es imposible! – dijo Shaina con incredulidad

- No tanto - Dijo Ikki – Yo mismo pude sentirla. Estaba en los limites de tu casa y el santuario. De lado Noroeste de tu propiedad.

- No tiene sentido lo que me dices Ikki, de ese lado solo esta el Garage donde guardo los autos! – contesto Shaina

- No solo fui yo Elaine… tambien el patriarca y la misma Saori lo confirmaron – dijo Ikki volteando a ver a Saori quien asintió con la cabeza.

Shaina se recargo en el escritorio con sus antebrazos. Esto se estaba saliendo de control.

- Donde estabas tu cuando esto estaba pasando Elaine y donde estaba Aime – pregunto directamente a Shaina viéndola a los ojos.

- Si me dices a que hora dices que fue el incidente, puedo probarte donde estabamos – Contesto Shaina

- Serian entre las 5 y las 6 – contesto Ikki – El sol ya se estaba poniendo.

- Ok. – Dijo Shaina abriendo su computadora personal – Como sabras o tal vez no Saori, Tanto Aime, como yo, traemos un GPS a raíz del intento de secuestro de Aime – Shaina no mentia, excepto porque ellas ya traían el GPS desde que Aime llego a manos de Shaina no después de su secuestro – Y el record de los chips, dura varios días. Estoy accesando a la memoria del software. Ok. Mira… - Volteo la computadora para que los tres pudieran verla – Mientras estamos en la casa como ahora, nuestras señales indican donde estamos en el croquis de la propiedad. Aquí estamos en la oficina en este momento. Aquí esta mi punto violeta. Ves? Este puntito rojo es Aime. Ahorita esta en el salón moviéndose lentamente hacia el jardín. Lo ves?. – Saori asintió - Bueno. Te dejare hacerlo a ti para que no haya truco. Aquí están los controles. – Saori comenzó a mover el software de manera que pudiera ver lo que le interesaba, Shaina se levanto y se situo junto a ella para poder verlo tambien - Puedes ver todos nuestros movimientos de todo el dia. De hecho Aime se lastimo un pie en la mañana y como puedes ver, desde medio dia hasta las ocho de la noche, ella no salio de su habitación.

- Si, ya lo veo – Dijo Saori entre dientes – Hay alguien mas de quien tu puedas sospechar? Es totalmente indispensable que detengamos a esta persona.

- Y estoy totalmente de acuerdo – Dijo Shaina – Te prometo que investigare a fondo mañana y si encuentro algo, alguna prueba, alguna sospecha, te la dare inmediatamente.

- Gracias Shaina, agradeceremos cualquier ayuda que tu puedas darnos – Dijo Saori levantándose de su silla – Ahora, no te quito mas tu tiempo. Debes regresar con tus invitados.

- Ciertamente Saori – dijo Shaina amablemente – Y yo agradezco que me avises que el peligro ha traspasado mi seguridad. Estare mas al pendiente.

Saori sonrio satisfecha de haberle ganado por primera vez en algo y salio seguida de Ikki a reunirse con su demás sequito en el salon. Milo una vez mas se quedo un poco rezagado mientras Shaina cerraba por fuera la oficina con llave.

- Espero que no consideres impertinentes dos cosas Shaina – dijo Milo con su coquetería habitual – la primera que pueda tutearte, y la segunda que te diga que con ese vestido te ves aun mas deliciosa que con el anterior.

- Milo, puedes tutearme cuando quieras, pero la segunda no te la creo – Dijo Shaina sonriéndole.

Milo le ofrecio el brazo caballerosamente para entrar al salón y ella lo tomo suavemente. Por dentro reia. Cuantas veces como Shaina tuvo que escapar de las garras de Milo e incluso librar una que otra batalla para ponerlo en su lugar como jefa de la guardia del santuario y ahora Ella estaba fingiendo que lo encontraba atractivo.

En el fondo del salón, Brian alcanzo a ver lo que estaba pasando porque estaba de frente a la situacion y le quito la copa a Freddy de la mano con el pretexto de tomar otra con una bebida mas fria. Freddy no habia visto la escena porque estaba de espaldas a ella, pero Brian sabia que era capaz de hacer lo mismo que el habia hecho días atrás si veía esa escena. Aime les dio el pretexto perfecto de distracción:

- Alguno de ustedes ha visto a Miss Morris? – pregunto

- Creo haberla visto cerca de la entrada- contesto Brian – Porque lo preguntas? Te sientes bien?

- Perfectamente, solo que hay algo que tengo que hacer. – contesto Aime viendo a Ikki acercarse a la mesa de los bocadillos – Esperenme aquí.

- No te tardes – dijo Brian – Vamos Freddy, juguemos un poco de blackjack en la mesa de alla.

Freddy levanto los hombros indiferente y lo siguió.

Aime sonrio y aun cojeando ligeramente alcanzo a Ikki en la mesa.

- Hola Ikki – saludo Aime – tanto tiempo sin verte!

- Hola Aime – respondio Ikki sonriendo – lamento no haberme despedido como debía después de todo lo que hicieron por mi.

- Oh no! – dijo Aime sonriéndole – prácticamente te debo mi vida recuerdas? Siempre te estare agradecida por eso.

Ikki se sonrojo. Ciertamente no recordaba lo hermosa que era Aime cuando sonreía.

- Por cierto, quiero presentarte a alguien. Me acompañas? – pregunto Aime

- Claro – Dijo Ikki entusiasmado. No iba a desperdiciar la oportunidad de pasar un rato agradable con Aime.

Esta lo tomo de la mano y se dirigio hacia donde diviso a la Enfermera Morris cambiando algunas monedas para jugar en las maquinas. Usaba un sencillo vestido de noche negro y el cabello suelto, pero las gafas que ocultaban sus ojos, las seguía usando.

- Miss Morris? – La enfermera volteo y casi se le cae lo que trae en las manos del susto – Me permite presentarle en sus cinco sentidos a Ikki? Me parece que cuando el reacciono, usted ya no tuvo oportunidad de cuidarlo. Ikki,… esta es la enfermera que te cuido todo el tiempo que estuviste en cama en esta casa… - En un rápido movimiento le quito las gafas a la enfermera – Miss… Emeraud… Morris…

Solto a Ikki y lo empujo un poco hacia delante, lo que hizo que ambos estuvieran a escasos centímetros el uno del otro e Ikki finalmente la reconociera. Tardo solo unos segundos en reaccionar, abrir los ojos muy grandes y exclamar incrédulo.

- E- E- Esmeralda?

Aime se alejo sonriente y satisfecha sin decir palabra, no es que ninguno de los dos le estuvieran prestando ninguna atención.

Tanto Ikki como Esmeralda se fundieron en un gran abrazo. Era la culminación de anios de busqueda para ella y para el, el milagro por el que rezaba todos los días.

El mundo se detuvo para ellos dos por esos segundos que se mantuvieron abrazados. El escandalo de las personas que habían ganado en una de las maquinas, con el sonido de la sirena y las personas felicitándola, los sacaron del trance.

Ikki necesitaba un lugar mas privado para hablar con ella, por lo que tomo su mano y la fue jalando a la salida mas próxima hacia el jardín. Habia mucha gente que habia salido a tomar aire fresco o a fumar, por lo que Ikki sin soltarla, la dirigio hasta donde una banca de madera estaba lo suficientemente alejada de miradas curiosas.

El ambiente no podía ser mas perfecto. En el jardín tenían música de fondo, y las estrellas y la luna llena iluminaban naturalmente la zona.

Esmeralda se sento en la banca e Ikki la imito.

- Estoy sonando verdad? – Murmuro Ikki – Me he quedado dormido y estoy en un hermoso sueno.

Esmeralda sonrio con ternura

- No Ikki, estoy aquí… contigo… y viva! – contesto

- Pero como es posible…? Yo te vi morir! – La voz quebrada de Ikki le dijo a Esmeralda que estaba al borde de las lagrimas. Esmeralda le tomo ambas manos.

- Yo estaba encerrada en casa Ikki. Todo fue planeado por mi padre. Tu sabes que desde tiempo atrás, el ya no estaba bien de sus facultades. Aun asi, para poder darte la armadura del fénix, tenia que hacer que toda tu furia, tu amor, tu resistencia a matar se desvanecieran y se convirtieran en odio. Lo que viste, fue una versión del puno fantasma de mi padre. El sabia que si tu me veias morir, podrias alcanzar la meta que el quería para ti, aun a costa de su propia vida. Utilizo tus sentimientos hacia mi en tu contra e hizo que me vieras morir por su propia mano. Esto te dio las fuerzas y ganas suficientes para poder matarlo, que era lo que el quería. La armadura del fénix te fue concedida y te fuiste.

- Porque no me buscaste? Porque dejaste que siguiera pensando que estabas muerta? – reclamo Ikki

- Yo te busque! Tan pronto supe lo que habia sucedido sali de la Isla de la Reina Muerte y te fui a buscar a Japon. Ahí me dijeron que tu estabas en el Coliseo en Roma en un torneo. Con mucho esfuerzo logre llegar alla, pero cuando llegue, tu ya te habias ido. Ya no tenia dinero ni forma de regresar. Me emplee con una familia griega, quien me acogio y me ayudo a hacer mis estudios en enfermería. Me emplee en un hospital en Atenas para hacer una especialidad, y de ahí me mandaron con Lady Elaine para cuidarte. Cuando te vi ahí, postrado de dolor… no podía creer mi suerte!. Tantos anios habían pasado, y yo seguía curándote las heridas como cuando eramos niños. Despues despertaste y la señorita Saori te alejo de nuevo de mi lado. La señorita Aime me pidió que me quedara unos días hasta que terminara la fiesta que estaban organizando antes de regresar a trabajar. No me imagine que tambien estuvieras invitado a la fiesta.

- Habia estado evitando venir, pero hoy ya no pude rehusarme. – Dijo Ikki avergonzado – Desde el dia que yo crei que habias muerto, mi vida ya no tenia sentido. Conociste a mi hermano Shun… Te hablo de mi?

- Pasamos largo tiempo hablando de tu valor y de tus peleas – dijo esmeralda suavemente – Para Shun tu eres su héroe, su modelo a seguir.

- Tambien te conto que tu padre habia logrado que sintiera tal odio que quise asesinarlo tan pronto como Sali de la Isla?

- Todo Ikki, - dijo Esmeralda comprensivamente – Me conto todo. El no te culpa, y tambien me conto cuantas veces los salvaste a ellos y a Saori y que si no fuera por ti, ellos hubieran muerto hace mucho. Sigues siendo el valiente y amoroso hombre que conoci. Para mi, no has cambiado nada.

Ikki la abrazo y comenzó a llorar. Todos los sentimientos que guardaba en su corazón desde la ultima vez que la vio dieron paso a las lagrimas que purgarían todo lo negativo que aun le quedaba.

Despues de un momento, solo logro murmurarle al oído:

- Nunca deje de amarte, Esmeralda…