Hola a todas las personas que estaban leyendo esta historia... Antes que nada les quiero ofrecer una disculpa por tardar tanto en actualizar :( pero bueno, ya estamos de vuelta y esta vez prometo actualizar d veces por semana y los capítulos serán largos, para cumplir a aquellos que me lo pidieron. Sin más les dejo este pequeño capítulo de hoy, próxima actuación el viernes o sábado!
NOTA: Esta historia no me pertenece, es de la autora B. L. Miller. Y los personajes son propiedad de la serie once upon a time.
CAPITULO 7
"¡Mrrow!" El gato permaneció en la entrada de la cocina, negándose a acercarse. "Bien, será a tu manera, veremos si te doy algo". Paso a lado del gatito y entro a la cocina, deseando rápidamente no haberlo hecho.
La cocina era un viejo modelo de gas que probablemente fue bastante eficiente en los tiempos de su abuela. Una pequeña sartén para freír y una cafetera situados encima mientras una bien usada lamina para galletas yacía dentro del horno.
Abrió un cajón y dio un paso atrás cuando varias cucarachas corrieron alrededor, intentando furtivamente regresar dentro de la oscuridad. Cerro el cajón rápidamente, pero no antes de notar el único juego de cubiertos que este contenía.
El refrigerador contenía una botella de leche de plástico que había sido llenada con agua, la mitad de un frasco con mayonesa, una barra de margarina, y una casi vacía botella de katchu.
Cuando Regina alcanzo la puerta del armario, sus piernas fueron rápidamente rodeadas por el ansioso gato. "Meow, meow, ¿Mrrow?"
Efectivamente, el armario tenia dentro una caja medio vacía de comida para gatos de Money Slasher y una caja de macarrones. "Mrrow, ¿meow?"
"OK, OK, entendí la indirecta". Dijo, sacando la caja. El anaranjado y blanco gato correteaba sobre su tazón, esperando sin demasiada paciencia que la mujer le diera de comer. "¿Cuánto comerán los gatos de tu tamaño?"
"Mrrow"
"No importa". Sirvió el seco alimento en el tazón hasta que llego al borde. "aquí tienes, eso debe entretenerte por un rato". Miro cuenco del agua, "supongo que quieres un poco de agua también, ¿su majestad?" el gato estaba demasiado ocupado comiendo como para responder.
Regina llevo el cuenco al fregadero y tiro el agua restante antes de girar el grifo. Un horrible sonido vino de las tuberías y rápidamente lo cerró. "Parece que tu conseguiste el agua del refrigerador". Dejo el cuenco en el piso a un lado del tazón de la comida y estaba a punto de continuar su búsqueda cuando oyó golpes en la puerta.
"Swan, sé que estas allí adentro. Te oí abrir el agua. "¡Una enojada voz en el otro lado de la puerta gritaba. "es el tercero ya y quiero mi puto dinero del alquiler ahora!" Golpeo otra vez. "Maldición, estoy enfermo de tu lloriqueo sobre tu minúsculo cheque. Si tu no puedes permitirte este lugar, entonces nunca debiste haberte mudado aquí… ¡maldición pedazo de basura!".
La puerta fue abierta de golpe para revelar aun corpulento hombre que apestaba a alcohol a pesar de la hora tan temprana de la mañana. "¿Quién mierda es usted?" le dije a ella que los compañeros de cuarto costaban extra".
"¿Cuánto le debe ella?" Regina pregunto, intentando muy difícilmente mantener su mal humor controlado.
"Cuatrocientos cincuenta. Seiscientos si descubro que está viviendo aquí también", gruño. "¿Y quién mierda es usted?"
Regina no contesto, en lugar de eso fue a la silla y revolvió su maletín hasta que encontró su chequera.
"¿Cuál es su nombre?"
