Y bueno… comenzamos con el desmadejamiento de la trama. Necesito sus comentarios para seguir adelante chicas. Si algo no les queda claro avísenme para ponerlo mejor. Recuerden que tengo un poco de dislexia.

Capitulo 45

Cortando cabezas

El desayuno después de la noticia tan impresionante que les habían soltado transcurrió con muy poca conversación de parte de los invitados. Todos estaban anonadados con la noticia, pero ninguno se atrevía a preguntarle más a la Reina. Cierto, en la fiesta se suponía que no había posiciones sociales, pero nadie se atrevía a desafiarla de todos modos, mucho menos Cammy, quien trataba de portarse particularmente bien con y frente a ella, pues podía perder su libertad a una orden suya.

En cuanto ella y su sequito terminaron de desayunar, los murmullos comenzaron hasta generar toda una conmoción.

- Alguno de ustedes estaba enterado de esto? – Pregunto Brian todo emocionado volteando a ver a Cammy

- Ninguna… De hecho como y a qué hora sucedió? Que no estuvo con nosotros toda la noche? – contesto la aludida volteando a ver a Ryu

- Yo solo vi que se fueron después del tango – contesto Ryu volteando a ver a Darien

- Igual que tú, esa fue la última vez que la vi en la fiesta – dijo Darien

- Yo si se cómo paso – Dijo Aime canturreando mientras disfrutaba su jugo de naranja – pero no les voy a decir.

- Queeeeee? Pero yo quiero saber! – Dijo Serena

- Nop

- Yo también! – dijo Miriya

- Nop

- Princesa, creo que todos merecemos saber! – Dijo Brian

- Nop – Repitió riendo a sabiendas que los estaba haciendo sufrir

- Brian! Convéncela anda!- Dijo Cammy guiñándole un ojo.

Brian sonrió y le dijo ciertas cosas al oído a Aime que hizo que bajara la mirada y toda sonrojada les explicara lo que Sir Edward le había dicho sobre la boda de Shaina y Freddy.

Todos estaban impactados con el hecho en sí. Max, quien estaba sentado junto a Brian no pudo reprimir su curiosidad y le pregunto susurrando.

- Como haces para convencerla tan fácilmente?

- Solo le dije que si no lo decía, tendría que sacárselo a besos aquí delante de todos, sobre la mesa. – Dijo riendo – Es demasiado pudorosa y me conoce lo suficiente para saber que si lo hago.

Max solo pudo reírse. Eso es algo que él no podía hacer con su esposa, porque era darle armas para decirle que lo hiciera y él era el que no se atrevía a hacer algo así.

- Que hay planeado para hoy? – pregunto Rick

- El día es libre – respondió Cammy – Pueden hacer lo que quieran pero yo recomendaría que usaran la playa porque mañana comienzan a trabajar en ella y estará cerrada. – a Max y Miriya les agrado la idea - Por la noche, celebraremos en grande estilo Luis XVI.

- Quien es ese? – Pregunto Miriya

- Fue el último Rey de Francia antes de la revolución francesa Miri – Contesto Cammy – Tendremos a nuestros propios reyes, comida fabulosa y una réplica original de una guillotina para que puedan tomarse fotos. Pueden escoger si quieren ser Nobles o burgueses.

- Ahhh una revolución… eso me gusta… Quien gano? – Pregunto Miriya interesada

- Los burgueses

- Entonces yo elijo ser del bando ganador – dijo Miriya

- Segura? – dijo Cammy – Los vestidos son más bonitos del lado de los nobles.

- Me gusta estar de lado de los ganadores – dijo Miriya cruzándose de brazos muy segura.

- Ok. Así será… luego no te quejes – dijo Cammy – Aime, ya terminaste? podrías acompañarme a mi habitación tengo algo que mostrarte.

- Claro vamos. - Dijo Aime levantándose de su asiento y abrazo a Brian - Que vas a hacer tu?

- Tengo trabajo que hacer princesa y después iré a tomar una siesta. No pude dormir bien anoche. – contesto – Diviértete con Cammy y no hagan travesuras.

Aime paso junto a Rick justo cuando este le dijo a Miriya:

- Les importa si Brianna y yo los acompañamos a la playa?

- Claro que no Rick, allá te vemos.

(Quien carajos es Brianna? Y porque diantres va a ir con él a la playa!) – Pensó sin voltear. No tenía tiempo de averiguarlo. Tenía que subir con Cammy a ver la información que había conseguido para ella.

En el santuario, Camus invita a almorzar a todos los dorados disponibles en su casa de Acuario.

Dado que todos estaban aburridos y sabían que era un excelente cocinero no se hicieron del rogar. El primero en llegar fue Aldebarán de Tauro. Camus tuvo que esconder su asado de carne detrás de la ensalada para darles tiempo de llegar a los demás o Aldebarán terminaría con todo. Milo, Dohko y Deathmask llegaron después. Camus entonces tuvo que esconder la llave de su cava para que Milo no comenzara a terminarse su mejor vino antes de comenzar a comer. Shura, Afrodita y Mu fueron los siguientes y Camus fue a esconder todos sus perfumes franceses antes de que Afrodita accidentalmente se le pegaran a sus bolsillos. Shaka, Saga y Kanon llegaron poco después y tuvo que ir al baño a esconder toda su colección de Playboy para que esos pervertidos no le pusieran sus manos encima. Finalmente Aioros y Aioria llegaron y respiro aliviado. Ya no había nada más que esconder.

Camus les puso en la mesa Sopa de cebolla, filete Wellington y asado de carne a la burdeaux, ensalada verde y de postre crepas de nuez con helado de vainilla. Fue hasta entonces que Camus abrió tres botellas de su mejor Shiraz y comenzó a repartirlo.

Cuando todos quedaron satisfechos, incluido Aldebarán, Shura fue el primero que hablo:

- Alguien recuerda cual fue la última vez que nos reunimos todos aquí con Camus con la única intención de almorzar?

- La última vez que nos invitó, fue para interrogarnos para saber quién había echado a perder sus trusas blancas dejando un calcetín rojo en su lavadora – Dijo Deathmask

- Y por cierto que nadie confeso y tuve que tirarlas – Dijo Camus – Siguen debiéndome una docena de trusas de algodón.

- Aquí el único que podría ponerse calcetines rojos de niña es Afrodita – Bromeo Saga

- Hey! Ya les dije que yo solo uso calcetas rosas de holanes, nunca rojas – Se defendió

- Oigan! No los traje aquí para hablar de mi ropa! – Dijo Camus – Quiero saber si alguien de aquí me menciono a una chica de ojos verdes y cara de ángel. Vamos tienen que recordar a alguien así!

- Ya vas a empezar con lo mismo! - dijo Milo rompiendo fácilmente el candado de la cava con su uña multiusos y saco otras tres botellas de Coñac Napoleón para disgusto de Camus – Porque no mejor te buscamos una mujer cerca de aquí para que te diviertas con ella y dejas en paz eso?

- Nosotros no tenemos mucho contacto con mujeres de ojos verdes – Dijo Deathmask – La mayoría de las griegas tienen los ojos castaños.

- Seria alguien que no fuera oriunda de Grecia entonces – Dijo Camus pensativo

- Yo conozco a varios de ojos verdes, pero no son mujeres. – Dijo Afrodita

- No comiences con tus joterias Afrodita – Dijo Aldebarán tapándose los oídos – Luego no puedo dormir.

- Bah! Si con tan poca información no puedes dormir, el joto es otro – Dijo Afrodita ofendido.

Camus solo se tapó los ojos con una mano, resignado. No puede tener a los 12 juntos sin que comiencen a pelear y burlarse de él.

- Dejen de discutir – Dijo Shaka uniéndose a las burlas – Deberían de alegrarse porque Camus se interese en alguna mujer en lugar de solo ir al vapor con Milo.

- A mí no me metan en sus chismes – Dijo Milo molesto porque alguien dudara de su virilidad.

- Momento! – dijo Aioria – Yo si conozco a alguien así, pero se supone que solo se lo conté a Aioros y de eso ya tiene más de cinco años.

- Nunca me dijiste que fuera un secreto. – se defendió el aludido

- Bueno… pero de quien estabas hablando? – pregunto Camus

- No puedo decírtelo. Se lo prometí a Marín. – Dijo apenado

- Entonces debe ser alguna amazona a la que viste sin mascara – dijo Dohko – Si no Marín no tendría nada que hacer en esta discusión.

Mientras el Coñac circulaba por la mesa y los 11 caballeros le hacían burla a Aioria por mandilón incluso antes de casarse, Camus recogía la mesa y estaba pensativo. Cinco años atrás solo había 3 Amazonas vivas en el santuario: Marín, Junet… Y Shaina! La misma que habia desaparecido poco despues.

Aime siguió a Cammy hasta su habitación.

- Como sigues? – pregunto Cammy al cerrar la puerta

- El dolor disminuyo mientras dormía. Gracias por cuidarme. – Dijo Aime sonriendo

- Donde están tus gotas? – Pregunto Cammy caminando hacia su computadora

- No las encuentro. – contesto – Ya las busque en mi habitación, en la salita… Todos los frascos que yo recuerdo que Shainatenía… y ahora o ya se me terminaron y no me di cuenta o los pusieron en otro lado.

- Pues pregúntale a Shainao Freddy que otra cosa te puedes tomar, pero no hagas tonteras como las de la mañana. – Reprendió Cammy.

- Te prometo que cuando los vea se los pregunto. – dijo apenada – Y ahora que tienes para mí.

- Esto – dijo Cammy extendiéndole dos folders – Espero que te sirva la información que conseguí.

Aime asintió con la cabeza mientras sonreía y veía la primera página del primer folder.

Tres fotografías estaban anexadas a ese informe. La primera, era la foto de perfil del Comodoro Hayes. Aime vio la foto con gran interés. Un hombre de unos 40 años, cabello castaño mediano recortado como la marina lo pedía, ojos duros color miel, y un rostro apuesto pero inexpresivo. Esta foto no le trajo ningún recuerdo a Aime, pero si un sentimiento de coraje. La segunda, el mismo marino pero en su uniforme color caqui de manga corta y cachucha azul marino con sus músculos bastante prominentes en brazos y piernas daba órdenes a sus subalternos durante una tormenta. Ciertamente la foto mostraba bien el carácter duro del Comodoro. Esta foto le inspiro sentimientos encontrados de miedo y frustración. La tercera foto era una foto familiar. El Comodoro Hayes sonriendo y abrazando a una hermosa mujer de unos 30 o 32 años, de mirada dulce, vestida de manera modesta y recatada y frente a ellos una alegre y delgada niña de unos 10 y 11 años con el cabello del padre y los ojos verdes de la madre luciendo un bonito vestido amarillo y un sombrero que obviamente se lo había prestado su mama. Era la foto de la familia perfecta. Sintió una gran nostalgia y dolor en su corazón. Algunas lágrimas corrieron por sus ojos y Cammy lo noto.

- Estas bien? Reconoces a alguien?- pregunto

Aime negó con la cabeza secando las lágrimas con un pañuelo desechable.

- No, pero recordé lo que Sir Edward me dijo. Lady Hayes y su hija siempre están solas y en esta foto ambos la pareja se ve con tanto amor... y esta niña… no le falta nada pero sus padres no le están poniendo atención.

Cammy tomo la foto.

- No veo nada de lo que tú me dices.

Aime le arrebato la foto con molestia. Era muy obvio que el Comodoro amaba a su esposa, pero ignoraba a su hija al menos en esa foto. La esposa igual. La niña trataba de llamar la atención y no se lo concedían. De todos modos la niña parecía feliz.

- Olvídalo. Estoy haciendo toda una telenovela. Luego leo lo demás, déjame ver el otro.

Abrió el siguiente folder.

Ahí solo había dos fotos. La del perfil del Comandante Glovalski con cabello negro y ojos azules, de un porte completamente diferente al del Comodoro. Su mirada reflejaba rebeldía y calidad humana. Una cualidad que ella particularmente le parecía fascinante para alguien que estaba en la milicia. La segunda fotografía, lo mostraba arriba de un carguero repartiendo comida a algunos damnificados sucio y sudoroso. No le molestaba hacer trabajos pesados. Aime comenzó a reir suavemente. Con razón siempre estaban peleando. Eran tan diferentes.

- Y bien?

- Gracias Cammy. Voy a leerlos más tarde con detenimiento. No quisiera abrumarte con mis tonterías.

- Reconociste a alguno?

- No… no del todo.

- Ojala no tengas nada que ver con el Comodoro Hayes… es un hijo de…

- Cammy!

- Ya ya… no me dejas expresarme. Estas igual que Shaina. Oye… hablando del tarado ese… no te gustaría ir conmigo a disparar un poco? Traigo unas ganas locas de hacerlo y si puedo poner la foto de este tipo en el blanco apuntare mejor.

- jajaja Hay algún campo de tiro por aquí? – pregunto Aime

- Sip. Pero no nos dejaran entrar solas. Son algo machistas… deja le digo a Ryu que nos acompañe. Pero si pregunta fue tu idea. – Dijo Cammy poniendo cara de gatito pedinche – Recuerda que soy una blanca palomita.

Aime rio de buena gana.

- De acuerdo. Tú me cubres la espalda y yo hago lo mismo. Por cierto… tu sabes de casualidad quien es una tal Brianna?

- Claro! Roy la introdujo en el grupo anoche, después de que te fuiste. – Dijo Cammy desde su vestidor.

- Que Roy hizo qué? – casi grito Aime lo que hizo que Cammy se asomara

- Es la hija mayor del Embajador Smithson. – Dijo Cammy regresando a donde estaba Aime para mirarla fijamente – Debes haberla visto bailando con el varias veces en estos días. 1.70, delgada, rubia, cabello largo ondulado con luces, ojos azules, bastante llamativa y con un marcado interés por Roy. Trabaja de modelo para la revista Vogue. Miriya dice que es la primera chica en la que se interesa desde que enviudo, lo cual me causa una gran curiosidad porque no sabía que era viudo.

- mmhjum – Dijo Aime tratando de recordarla.

- Porque lo preguntas? Algún interés especial por Roy? – Dijo Cammy cruzándose de brazos frente a ella.

- Claro que no! Solo es mi amigo… Y solo era curiosidad. No quisiera que ninguna lagartona le rompiera el corazón.

- Si claro, y yo soy la hija perdida de Hayes… En fin si no me quieres decir no importa. Ya lo averiguare.

Aime le dio un beso en la mejilla en señal de amistad y le susurró al oído.

- Consígueme la foto de esa tipa e imprímemela en grande. Si tú le tiras al Comodoro, yo le voy a tirar a ella.

Cammy solo asintió mientras reía y salió hacia donde estaba Ryu mientras Aime iba a cambiarse.

Una media hora más tarde, Rick y Brianna estaban tirados al sol en la playa mientras Miriya y Max jugaban en el agua.

Brianna usando un bikini negro con estampado de estrellas con glitter se había puesto boca abajo para que el sol bronceara su espalda.

- Roy… podrías ponerme bronceador en la espalda? Esta ahí junto a mi bolsa – Dijo mientras desabrochaba su bikini por detrás y recogía su cabello en claras intenciones de que Rick no pudiera negarse. Este alcanzo la botella y comenzó a frotárselo en la espalda mientras tragaba saliva apenado por el contacto.

De repente, escucho que dos armas cortaban cartucho y las apuntaban a su cabeza desde ambos lados de la cabeza.

Una voz grave le susurró al oído.

- No te muevas. Deja lo que estás haciendo con mucho cuidado y levanta las manos. No digas nada. Si intentas algo, disparo.

Rick volteo a ver a Brianna quien no se había dado cuenta pues estaba volteada hacia el otro lado. Podía sentir que una de las pistolas estaba en una posición en la que si intentaba quitárselas la otra dispararía.

- Que quiere. No tengo dinero – susurro Rick

- No te muevas. No voltees. Sientas lo que sientas no te muevas. – volvió a susurrar la voz.

Rick solo estaba pendiente de que no le fueran a hacer nada a su nueva amiga.

Sintió que algo le estaba haciendo en la espalda con fuera ya el arma u otra cosa y una vez que termino, se escucharon los seguros de las armas poniéndose y unas risas.

Reconoció las risas como de Max y Mirilla, quienes junto con Cammy, veían la travesura que Aime estaba haciendo y la forma en la que Rick estaba actuando.

Cuando sintió que nadie estaba ya detrás de él, volteo y vio a dos mujeres, una con pantalón militar negro con muchas bolsas y un body plateado sin manga y cuello alto sobre el cual traía un chaleco tipo SWAT táctico llena de municiones y las fundas de dos pistolas tipo escuadra sobre su pantalón, lentes tipo aviador y una gorra tipo cachucha de color negro donde escondía su cabello. Sus labios color coral la delataron. Era Cammy, quien estaba junto a Max y Mirilla.

La otra chica estaba poniendo de nuevo sus pistolas en sus fundas a cada lado de sus muslos. Ciertamente reconoció ese cuerpo y ese trasero. Era Aime, quien vestía unos shorts muy cortos color caqui, un top tipo camiseta ombliguera color negro y un cinturón para portar armas con cinchos que se amarraba en los muslos, y un porta municiones de espalda. Traía unos lentes estilo esquiador y la misma gorra que Cammy escondiendo su cabello.

- Pero qué demonios te pasa! – Grito Rick – Como te atreves a apuntarme con un arma.

- Las pistolas están descargadas – Dijo Aime tranquilamente – te enojas con demasiada facilidad.

- Estas completamente loca? – volvió a gritar – Pude habértelas quitado y lastimado.

- Pero no lo hiciste – dijo Aime sonriendo cruzada de brazos – Un militar entrenado demasiado distraído por un nuevo trasero no debe ser muy bueno. Pierdes tu perspectiva.

- Pero que carajos!? – Rick estaba tan trabado de coraje que Max tuvo que intervenir.

- Tranquilo. Solo fue una broma verdad chicas? – Dijo mientras le palmeaba la espalda. Cammy y Aime asintieron. Aime sonriendo, se despidió solo con una venia militar y se fue corriendo hacia la casa mientras reía.

Cammy solo movió la cabeza. Era obvio que a Roy no le iba a caer en gracia. Lo divertido es que Brianna no sabía lo que estaba pasando pues se había puesto sus walkman. Se volteo hacia donde estaba Miriya dejando a Max tranquilizando a Rick.

- Porque están vestidas así Cammy? – Pregunto Miriya

- Vamos a ir a disparar al campo de tiro un rato. Solo Ryu, Aime y yo. Solo vine a traerte el bloqueador que me pediste – Dijo Cammy sacando de su chaleco una botella de bloqueador FPS100.

- Yo quiero ir! – Dijo Miriya

- Lo siento Miri, será en otra ocasión. La cita la tenemos para dentro de 15 minutos y ya vamos tarde. Pero te prometo que iremos otro día. – Dijo guiñándole el ojo

Se despidió corriendo por el mismo camino que había tomado Aime segundos antes.

Rick estaba temblando de rabia. Qué tipo de bromas más pesadas las de esas dos!. Si Brianna no hubiera estado ahí, hubiera peleado contra ella y hubiera podido lastimarla seriamente.

Lo que Rick no podría ver en varias horas, es que con bloqueador y su dedo, Aime había dibujado BRUJA junto a una flecha hacia la derecha que era donde estaba sentada Brianna, de maneja que hasta que el terminara de broncearse y se viera al espejo, nunca sabría lo que habría escrito.

Era casi la hora de la cena y no había señales de Brian. Freddy y Shainaestaban algo preocupados. Le preguntaron a varias personas y la última vez que lo habían visto había sido el desayuno. Aime había dicho que él quería descansar y lo había dejado en su recamara, pero Freddy extrañado de su actitud lo había intentado rastrear sin ningún resultado. No parecía estar en ese tiempo, lo que en verdad preocupo a Freddy. Brian no dejaría sola a Aime sobre todo estando Hunter en el mismo lugar.

Le prometió a Shainaque si para el final de la cena no aparecía, El mismo tendría que ir a Voltron por él. No entendía por que se estaba comportando así. Afortunadamente apareció a tiempo para la cena, pero demasiado callado. Solo respondía con monosílabos y estaba distraído.

- Freddy… que le pasa a Brian? – Pregunto Aime angustiada – Está enojado conmigo? Hice algo malo?

Freddy no pudo menos que entender lo que ella estaba sintiendo, pero el comportamiento de Brian era con todos no solamente con Aime, por lo que la consoló diciéndole que hablaría con él, en cuanto subieran a cambiarse.

Rick tampoco le hablaba, y estaba visiblemente enojado con ella, pero ella conocía la razón muy bien y en ese momento en el que Brian estaba tan extraño, no era importante.

Shainase tuvo que poner al día con los reportes que cada uno de los invitados le dieron de lo que habían hecho en el día y lo que esperaban para esa noche, mas ninguno de ellos le menciono que ya sabían lo de su matrimonio con Freddy. No era que se hubieran puesto de acuerdo, sino que no sabían si era correcto mencionarlo, por lo que ella suspiro aliviada creyendo que nadie más lo sabía. Así, si finalmente se decidía a llamarle a su abogado, no tendría que dar mayores explicaciones.

La cena había sido en extremo ligera debido a lo pesado de los ingredientes de los bocadillos que serían servidos esa noche, por lo que terminaron mucho antes de lo previsto, lo que todos los que sabían lo complicado de sus disfraces lo agradecieron.

Todos subieron a cambiarse y aunque Brian y Aime subieron juntos, Él se fue directo a su habitación, dejando desconcertada a Aime. Hasta ahora jamás la había ignorado así, ni siquiera cuando se había enojado con ella. Pensando en eso, se dirigió a su habitación y pronto tocaron a su puerta. Era Freddy.

- Dice Shainaque vayas a su habitación, que se cambiaran allá. – Aime asintió y tomo en silencio su ropa y se dirigió a la puerta para salir, cabizbaja. – Voy a hablar con él de acuerdo? En cuanto baje te prometo que será el mismo que antes. – Aime le sonrió esperanzada y volvió a asentir.

En cuanto ella salió, abrió la puerta de comunicación y esperaba encontrar a Brian cambiándose o bañándose. Lo encontró sentado en su escritorio con la pluma en la mano y varias hojas de papel en blanco, pero se había quedado dormido sobre ellos.

De pronto, su cuerpo dio un brinco que lo hizo despertar, lanzo una maldición, se levantó y comenzó a patear el banquillo y arrojar cosas antes de ver que Freddy estaba detrás de él mirándolo asombrado.

- Y tú qué demonios haces aquí?

- Perdón? – Dijo Freddy poniéndose frente a él con los brazos cruzados y levantando una ceja.

- Lo siento mucho amigo, no he dormido ni cinco minutos desde la siesta de ayer. – Dijo Brian tratando de disculparse – Tengo mucho sueno, me quedo dormido y a los pocos minutos comienzo a tener pesadillas una y otra vez. Despierto agitado, asustado y no quiero volverme a quedar dormido.

- Donde estuviste toda la tarde? – pregunto Freddy. Comprendía que por la falta de sueño, se había puesto irritable y deseaba descansar, pero Aime no tenía la culpa. Nadie ahí tenía la culpa.

- Creo que tú sabes la respuesta – dijo Brian en tono de fastidio

- Y porque carajos no me avisaste!? – reclamo Freddy – Confiaba en que estuvieras abajo en caso de alguna emergencia

- Querías que te interrumpiera durante tu luna de miel? Me hubieras avisado que esa era una opción. – Dijo Brian en tono impertinente.

- Quien te dijo?

- Importa?

- Tienes razón, no importa. Soy muy muy feliz, y también quería hablarte al respecto. – Dijo brincoteando como niño - Ya decidiste si te llevaras a Aime o la dejaras aquí? Necesito que me aconsejes. Yo ya no quiero dejarla sola. No puedo separarme de ella. – Dijo Freddy en tono de súplica.

- Yo tengo mi respuesta, pero no puedo decírtela. En tu caso, te recomiendo que hables con ella y le platiques lo que va a suceder en los próximos 5 años comenzando el próximo marzo. Si la conozco bien, intentara salvar el mayor número posible de personas y aún tiene tiempo de prepararse. Tú tienes las respuestas a todas las preguntas que ella va a hacerte. Puedes llevártela y usar mi máquina para que entre y salga cuando quiera. Así preparara las cosas que necesita hasta que ya no necesite regresar. O sea… que sea algo gradual. Una vez que Voltron se acerque de nuevo a la tierra, pedirás tu baja. Regresan a la tierra y listo. Vivirán felices para siempre sin que provoques ninguna paradoja. – Dijo Brian en un tono automático, sin ninguna demostración de sentimiento alguno.

- Gracias amigo. Tienes razón. Hablare con ella lo antes posible. Pero me sigues preocupando tú. – Dijo Freddy – Porque no me quieres decir lo que tú vas a hacer.

Brian intento sonreír.

- Todo a su debido tiempo amigo mío. Solo quiero pedirte algo. Si algo me llega a pasar, no importa si solo me enfermo de manera que no pueda tomar decisiones, o si tengo un accidente o algo peor, desde hoy hasta que regresemos a Voltron como lo tenemos planeado, vendrás a este escritorio romperás la cerradura interior del cajón donde encontraras un sobre con todas mis instrucciones y las seguirás al pie de la letra. No importa lo que digan las instrucciones las vas a seguir. Prométemelo.

- Pero de que estas hablando? Sabes algo que yo no sepa? Contesta! – pregunto Freddy sacudiéndolo por los hombros. – Me estas asustando.

- Por favor prométemelo amigo. Por nuestra amistad, por todo el tiempo que llevamos juntos y por el amor que le dices tener a Shaina, prométeme que lo seguirás sin importar lo que diga.

Freddy se tomó unos segundos para contemplar a Brian quien tenía la cabeza agachada y los puños cerrados. Definitivamente algo no estaba bien ahí y lo iba a averiguar aunque Brian se opusiera a ello.

- Te lo juro – respondió finalmente.

La fiesta más esperada de la quincena había llegado. La magnificencia con la que se había adornado el salón y los jardines ciertamente opacarían cualquier otra que hubiera ese año. El asistente de Shainajunto con los organizadores y planeadores habían tenido que leer muchos libros acerca de Francia en el siglo XVIII y específicamente ver pinturas y fotografías de los jardines Vauxhall y el Palacio de Louvre para inspirarse.

Desde los pastelillos, réplica exacta de los que los historiadores narraban que La Reina María Antonieta comía diariamente desde los mullidos cojines de su saloncito, los pequeños hojaldrados llenos de foi gras, caviar y cinco quesos, y fuentes de champaña; hasta las decoraciones doradas y rosas, los tapices colgando de la pared y dos tronos de fantasía preparados específicamente para sus anfitriones, con brocados rojos y dorados.

Había dos tipos de disfraces dentro de los invitados: La de los nobles, parte de la corte real y la de los burgueses. El grupo de Shainase había dividido en dos por lo mismo: Serena, Darien, Max, Mirilla y Ryu como Burgueses y Shaina, Freddy, Brian, Rick, Aime y Cammy como nobles. No por otra cosa que por cuestiones políticas a excepción de Rick quien solo quiso complacer a Brianna ya que ella vendría vestida de noble.

En sí, el estilo rococó era el mismo para todas (excepto el de Shaina), solo los materiales variaban: El corsé interior era igual para todas, de manta gruesa y agujetas. Se habían divertido apretando los corsés tanto que casi no podían respirar, pero de que le daba a sus atributos la impresión de dos o tres tamaños de copa más, eso era indiscutible. Cammy no quiso meterse mucho en cuanto a la ropa interior inferior, ya que todas tenían diferentes gustos, y por lo mismo, antes de las crinolinas, había puesto una falda de satín para que no les lastimara el tul. Había decidido no hacer ballenas pues sería difícil bailar con ellas, pero si le metió varias capaz de tul para realzar el mismo efecto. Así pues sobre el corsé, cada una llevaba el corsé exterior hecho de brocado para las nobles y de algodón para las burguesas. Las mangas largas y los cuellos cuadrados eran iguales para todos, excepto que las mangas de las nobles tenían mucho encaje y listones y las de las burguesas tenían un sobrecuello de encaje bordado únicamente o un tipo mascada de gasa blanca que parecía ser hecho para esconder sus encantos. En la falda, la de las burguesas era un poco más angosta, practica y se le veían los zapatos y sobre ella usaban un tipo mandil de gasa o encaje dependiendo la parte de arriba mientras que las de las nobles eran más amplias, largas y pesadas llenas de listones y encaje. En el cabello, las nobles usaban peinados altos empolvados mientras que las burguesas usaban un pequeño Bonet que dejaban desamarrado escondiendo su cabello. Cuando terminaron, las cuatro chicas veían la diferencia:

- Ahora entiendo porque hubo una revolución – dijo Miriya – Las burguesas envidiaban lo que tenían las nobles.

- Creo que no era solo eso Miri – Dijo Serena – Creo que hubo más que envidia envuelta en esto. Si no mal recuerdo, los excesos de unos dejaban sin comer a los otros. Prácticamente hubo una crisis y sus líderes no los escuchaban. Hasta que se levantaron en armas y no los mataron, el pueblo no estuvo tranquilo.

- Me parece bien… - dijo Miriya – A quien mataremos hoy?

Las tres chicas que estaban ayudando a Shainase rieron de ella.

- Puedes matar de forma ficticia a cualquier noble que se deje y solo en la guillotina que está afuera y únicamente para sacar una fotografía. – Dijo ShainaEn cuanto baja la guillotina se acciona la cámara.

- Ahhh entonces… Yo voy a matar a Rick! – Dijo Miriya entusiasmada

- Yo también – susurro Aime para sus adentros – Pero mejor voy a matar a una bruja…

- Estas diciendo algo Aime? – Pregunto Cammy jugando con ella

- Aja. Que me voy a esconder de Miri para que no me mate – Dijo Aime poniéndole unos broches de estrella al cabello de Shaina.

Terminaron de vestirla y salieron todas, menos Aime y Shaina.

- Necesito hablar contigo, tienes tiempo ahorita? – pregunto Aime sentándose en la cama.

- Tenemos algunos minutos, que pasa?

- Tu… tú has visto a Rhae verdad?

- Correcto. La vi una vez. Porque?

- Como es ella? Físicamente? – pregunto

- Uh… Alta, rubia… vestido blanco corto… no le alcance a ver algo más, tuve que regresar. Porque lo preguntas? – pregunto Shainacuriosa - Algo que no me estés diciendo?

- Simple curiosidad… - sonrió Aime arrepintiéndose de traer el tema. Ella era la mujer que la estaba chantajeando en su sueño entonces. Si volvía a suceder tendría que pedirle ayuda a su amiga – Bajamos?

Shainase le quedo viendo fijamente. Algo estaba pasando ahí y pronto tendría que averiguarlo.

Esa noche era la única noche que Shainay Freddy no estarían en la puerta, sino en sus tronos al fondo del salón. Aime bajo y vio que Brian le sonreía desde abajo de las escaleras. Freddy había cumplido su promesa: Le había regresado al sonriente y amoroso Brian. No podía saber que para eso, tuvo que darle un coctel de vitamina B con bebidas energéticas para sobrellevar la noche. Se dirigieron al salón para esperar a Freddy y a Shaina, quienes fueron los últimos en bajar poco después de que llegara el ultimo invitado.

Las personas estaban expectantes y cuando la música comenzó a tocar todos voltearon hacia la puerta.

Si las miradas mataran, Shainahabría caído muerta ahí mismo. Todas las chicas desearon ser ella por un día. Ese fabuloso vestido color rosa baby con blanco de raso y satín, encajes y listones de seda, su peinado alto sin empolvar y un fabuloso collar de diamantes que brillaba con las luces la hacían lucir bastante similar a María Antonieta, y la llevaba de la mano Freddy con su levita azul cielo, su banda roja, pantalones negros y calcetas a las rodillas. Tampoco llevaba empolvado el pelo, pero juntos hacían la pareja más hermosa de la fiesta. Se dirigieron directamente a sus tronos y ya que estuvieron ahí, comenzó la música para bailar.

Pasaron algunos minutos antes de que alguien se dirigiera a ella, quien compartía en voz baja algún comentario con Freddy.

- Buenas noches Milady! – Dijo el joven de cabello azul cielo que acababa de acercarse

- Julián! Bienvenido! – dijo Shainalevantándose y extendiendo su mano para que se la besara. Desde que había tenido contacto con la reencarnación de Poseidón por medio de sus negocios, él siempre tenía el mismo gesto con ella – Creí que habías rechazado todas mis invitaciones!.

- Hola Elaine, de hecho mi compromiso previo fue cancelado y vine, espero no ser una molestia – Pregunto el joven

- Siempre eres bienvenido aquí Julián. Me permites presentarte a Freddy? Tu anfitrión esta noche – Dijo presentándole a Julián.

- Esta y todas las noches de tu vida, no lo olvides – reclamo Freddy con una sonrisa

- Mucho gusto Freddy – Dijo Julián extendiendo la mano para tomar la de Freddy. – Escuche que Saori está invitada en esta fiesta, así que si me lo permiten, iré a presentarle mis respetos.

- Estas en tu casa Julián. No la he visto, pero sí sé que ya llego. – Dijo Shainaregresando con Freddy a su trono.

Pasaron dos o tres canciones antes de que se pararan a bailar y dos más antes de que Camus le pidiera la oportunidad a Freddy de bailar una pieza con ella. Iba vestido de noble.

- Con gusto caballero – Dijo entregándosela.

Shainaacepto gustosa. Estaba de muy buen humor. Comenzó una contradanza, lo que hizo que la mitad de los bailarines se retiraran. Camus sabia todos esos bailes por su herencia francesa.

Las manos de Camus se volvían más y más frías, lo que provocaba que Shainatratara de tocarlo lo menos posible. En una parte de la danza, Shainatenía que acercarse a Camus y el tomarle la cintura. Ella se estaba congelando, pero no podía distraerse. Un tropiezo y tendría que encender su cosmos para calentarse, pero no pudo controlar de nuevo el crecimiento de sus unas, clavándoselas sin querer al brazo de Camus en clara muestra de defensa.

- Y bien? - Pregunto Camus

- Y bien qué?

- Hasta cuando vas a seguir ocultándote.

- No sé de qué hablas – Dijo Shainacomenzando a temblar de frio

- Enciende tu cosmo Shaina… te reto. – Dijo Camus con una sonrisa. Al verle el miedo en los ojos. Supo que él tenía razón.