Capítulo 47

Reunión Familiar

Julián Solo termino de bailar con Saori y fue a llevarla a donde estaba su grupo.

Hasta ese momento no había visto a todos los integrantes que lo conformaban, pues se habían dispersado para bailar como cada noche, quedándose Saori a la vista de únicamente dos caballeros cada vez, pero en realidad no hacía mucha diferencia para él, pues no le importaba en lo más mínimo. Si bien era cierto que había cancelado algunas juntas para estar ahí esa noche, todo era por el simple hecho de volver a ver a Saori después de tanto tiempo y volver a intentar convencerla de casarse con él. Ya había reconocido para sí mismo que en realidad no era que estuviera tan loco por ella, sino más bien se le había convertido en un capricho, porque ella se creía mejor que las demás y había sido la única que lo había rechazado en su vida. Esta vez había hecho bien su trabajo. Había seguido los pasos de Saori desde que había terminado su última batalla con Hades y sabia, por lo que le decían, que estaba enamorada de uno de sus caballeros.

Saori le estaba presentando a Camus y a Mu, sus caballeros dorados, cuando un invitado vestido de noble, traía entre carcajadas, a Seiya cayéndose de borracho. Hyoga y Shyriu se apresuraron a tomarlo uno de cada lado y Esmeralda les ofreció su habitación para recostarlo, por lo que salieron todos los caballeros y sus parejas hacia allá incluyendo a Saori dejando a Julián divirtiéndose de la escena. Todos menos una pareja. La de Shun y Junet quienes se encontraban bailando en ese momento y no se fijaron que todos habían salido del salón por la parte de atrás, pues la habitación de Esmeralda estaba en el primer piso.

Algo hizo que Julián volteara y se encontró de frente a Shun, quien regresaba a donde había dejado al grupo. Sus miradas se encontraron y sus ojos se tornaron con reflejos dorados. Junet, ajena a todo esto, se excusó con Shun para ir al tocador y solo quedaron ellos dos.

- Hermano, que gusto volver a verte – Dijo Poseidón extendiéndole la mano

- Me gustaría poder decir lo mismo, pero sabemos que no es así – Dijo Hades

- Todavía con resentimientos? Ya déjalo! Cada que reencarnamos es lo mismo contigo – Volteo a ver descaradamente el trasero de Junet - Vaya que tu cuerpo no pierde el tiempo. Cuando ya no la quieras me la prestas? Me gustan mucho las rubias. – Dijo Poseidón

- No creo. A ella le gusta la exclusividad y ambos sabemos que eso no se te da - replico Hades - Y qué me dices del tuyo, que no deja de desear el cuerpo de tu sobrina.

- Que te parece si salimos de aquí y platicamos en otro lugar un poco más… privado? Estos temas no se discuten en público – se burló Poseidón.

- Si, pero tenemos que mantenernos a la vista o no podrá encontrarnos. – Dijo Hades – Además, Atenea podría darse cuenta que estamos aquí. Tenemos que mantener un perfil bajo.

- Bah! A estas alturas que importa. Ya nos derroto a los dos. – dijo Poseidón encaminándose hacia afuera del salón principal y llegando al vestíbulo – Podemos decirle que solo estábamos saludándonos.

- Pues en sí no fue ella, sino sus chalanes, digo sus "caballeros" quienes nos derrotaron – Se burló Hades – Si supieras los corajes que hago internamente cada que se regodea que ella es la que lo ha hecho! Lo único que hace es o desmayarse, o sacrificarse, o fingir demencia y ahí tiene a los otros tarados haciendo lo que ella dice o quiere. Y viendo la chequera de Shun puedo decirte que no les paga lo suficiente para soportar todos esos caprichos.

- Mi cuerpo no tiene ningún problema al respecto. – Dijo sacando la chequera de su levita – Cuanto quieres que te preste?

- Eres un idiota – Dijo manoteando la chequera – Me dices como le explicaría Shun su buena fortuna a Atenea?

- Que miedoso eres… Seguro que no quieres? Mira que no me volverás a encontrar de buenas – dijo Poseidón refregándole en la cara la chequera.

- Vale! Dame un millón de dólares – dijo Hades

- Nada más? No quieres que te de todo el Pacifico también? – dijo mientras hacia el cheque

- Pues si estas tan generoso….

- Idiota! – Se lo extendió – Pero que conste que es prestado.

- Si hombre! Te lo pago en una de estas vidas – dijo guardándose el cheque en la billetera de Shun – Es solo para que Shun sepa una vez en su vida lo que nosotros tenemos diario jajaja.

- Cuanto tiempo tenemos que esperarla? O mejor dicho… Ya sabes a quien está utilizando? – Pregunto Poseidón – No quiero que se le meta a un pavo real y la gente me vea hablando con ella. La última vez creyeron que estaba loco y ahora en este cuerpo tengo una reputación que mantener.

- Ella ha estado usando intermitentemente un cuerpo de muy buen ver – Dijo Hades riendo – Si no lo hecha a perder, será bienvenida a mi reino, a los campos elíseos y a mi cama cuando sea su momento.

- No que te la das de muy fiel a tu Perséfone? – Pregunto Poseidón hincándole el codo en las costillas – Ya sabía que no eras el rarito de la familia.

- Ya cállate. Más le vale que se apure o Shun va a querer salir con tal de vigilar a su novia – Dijo Hades sobándose las costillas – Y tu recuerda que aunque somos Dioses, me puedes maltratar mi cuerpo. Aun me va a servir unos años mas..

- Pues no por mucho tiempo – Dijo una voz femenina detrás de ellos – Vengan, aquí no es seguro platicar.

Los dos dioses siguieron a la chica hasta la oficina de Shaina, quien la abrió a pesar de estar cerrada con llave y la volvió a cerrar.

- Y aquí sí es seguro? – pregunto Hades

- Al menos no tendremos interrupciones humanas – dijo mientras los abrazaba con cariño – Cuanto tiempo sin verlos chicos. Desde que reencarnaron no se han dignado subir a visitarme.

- Que bien hueles hermanita – dijo Poseidón mientras no la soltaba de su abrazo – Este cuerpo está soltero? Porque el mío sí.

- Quítame las manos de encima – grito - Lo idiota no se te quita con el tiempo verdad Poseidón? Ni siquiera porque una mocosa y sus nenes te dieron la paliza de tu vida. Y no! Está casada y por tanto mi territorio y yo lo protejo como me venga en gana, está claro?

- Bueno ya! No era para tanto. – Dijo Poseidón mientras se acostaba en el diván – Para que nos citaste aquí? Sabes el trayecto que tengo que hacer para venir aquí mientras este encerrado en este cuerpo?

- Ese no es mi problema – lo regano – Y mucho peor es lo que yo tendría que hacer para ir a buscarte.

- Y no sabes aun cómo funcionan los teléfonos? – volvió a provocar Poseidón

- Y como carambas deseas que me comunique con Hades si en el santuario de Atenea no hay comunicación? – espeto la mujer.

- Bueno ya… Al grano que ya que estoy aquí, me quiero divertir! – dijo Poseidón - Hades ya se está aburriendo y bostezando

- Déjala Poseidón, de seguro está haciendo su berrinche porque encontró a Zeus de nuevo siéndole infiel y quiere que volvamos a aliarnos para derrocarlo – Dijo Hades – Pero como yo acabo de pelear contra Atenea y sus achichincles yo paso.

- No creo, si eso hubiera sido no lo estaríamos planeando en las narices de Atenea – Dijo Poseidón – Anda apúrate que se nos termina la fiesta!

- Yo también tengo cosas que hacer – dijo la mujer – Como saben, yo no estoy reencarnada, solo estoy pidiendo prestado este cuerpo de forma intermitente, y estoy resolviendo algunos problemitas que le cause sin querer, así que la fiesta es lo que menos me preocupa. Ahora bien, estoy aquí para anunciarles que Zeus y el consejo ha accedido a mudar el Olimpo lejos de este planeta.

- Queeeeee? – Gritaron los dos dioses al mismo tiempo – Está loco?

- No. Es simple practicidad. Los humanos ya no nos respetan, ya no nos veneran, y dan más problemas que soluciones. Los Dioses nos la pasamos peleando en lugar de vivir en armonía y en lugar de que el Olimpo sea un paraíso, siempre llega algún dios o semidiós a fastidiarnos la vida con sus quejas sobre algún otro dios o semidiós. (Si, también estoy hablando de la odiosa de Atenea).

Ambos dioses concordaron.

- El universo es grande y hay civilizaciones que nos necesitan mucho más. La era de los dioses aquí en la tierra será dada por terminada muy pronto y debemos estar listos. – Poseidón y Hades se quedaron viendo – Necesitamos a los 12 olímpicos en el Olimpo para poder hacerlo.

- Y porque Hermes no vino a decírnoslo? – Pregunto Poseidón – Que no es el IBM de tu marido?

- En primera, aparentemente Zeus mando a su bast… perdón… a Hermes a encontrar un buen lugar para posicionar el Olimpo. Esto le va a tomar un tiempo. – dijo – La segunda, está harto de venir y traerles mensajes y que ustedes o lo ignoren o lo ataque y la tercera, la verdad ya llevo yendo y viniendo a este cuerpo tanto tiempo, que comienzo a agarrarle cariño. Se me hizo más fácil bajar, a que ustedes subieran… Además estoy Intentando convencerla de que me deje quedarme con este cuerpo. Tiene más acción de lo que yo tengo allá arriba – Dijo guiñando un ojo.

- Pues hiciste bien en venir a decírnoslo tu… esta información es en extremo delicada. – Dijo Poseidón – Pero y porque entonces tenías que incluir a este – señaló con el pulgar a Hades - si él no es considerado olímpico.

- Porque tiene todo el derecho a decidir si se queda o se va. Si se queda… tendrá muchísimo trabajo en los próximos 20 años. Zeus le concedió a Ares un último trabajo antes de partir. (Bueno ya sabemos que para Ares es más diversión que trabajo).

- Uy! Esto estará muy bien! – Dijo Hades emocionado por tener más almas que llevarse y juzgar – Entonces la guerra se aproxima?

- Es correcto, pronto la guerra entre humanos comenzara. De hecho solo quedan unos meses en tiempo humano… después de algunos años no solo será entre la especie humana y es ahí donde nosotros ya no podremos intervenir y lo poco que quede de este planeta no será suficiente para todos nosotros. Las Moiras han hablado y ustedes saben que esto no puede detenerse ni cambiarse. Tenemos el tiempo suficiente para moverlo sin sufrir desgracias en el intento – Dijo la mujer – Ya todos están de acuerdo. Solo faltas tú Poseidón y….

- Déjame adivinar – interrumpió Poseidón – La más desobediente, creída, e insufrible de todas tus hijastras.

- Correcto, pero… de antemano ya sabemos cuál será la respuesta. – Dijo – Y mi estúpido marido sigue creyendo que la niña de papi siempre tiene la razón. Alguna idea para convencerla?

- Solo que venga Zeus mismo a decírselo, y ordenárselo, ella no va a querer dejar la tierra – Dijo Poseidón – Eso me recuerda… ya que estas aquí, podrías a tu regreso decirle a Hermes que no se le olvide buscar algún planeta con océanos por favor?. Y como acá el insufrible no va a ir, nos echaremos un volado entre Zeus y yo para ver quién se queda controlando el inframundo del nuevo lugar.

- Oye! Yo no he dicho que no quiera ir – Dijo Hades – Es más, como muchos dioses y semidioses se van a quedar, podre elegir otro reino a donde vayamos… Aunque… Perséfone y mi suegra no sé qué vayan a decir.

Los otros dos dioses agacharon la cabeza apenados por lo mandilón de su hermano a pesar de lo infiel que le era a su esposa con las ninfas y sirenas mientras Perséfone subía a la tierra la mitad del año que le correspondía.

- Y bueno… cuanto tiempo nos queda? – Pregunto Hades

- Para decidirse y disfrutar sus cuerpos humanos, solo unos seis meses. Sobre todo tu Poseidón porque serán sobre tus aguas que todo comienza y termina. – Dijo su hermana

- Como siempre ha sido y será hasta el final de este planeta – suspiro Poseidón

- Tómalo como quieras. Necesito sus respuestas pronto. Incluyendo la de Atenea. – Se volteo a ver a Poseidón - Y dile a tu cuerpo que la convenza de quedarse contigo para que ella pueda irse. A menos que necesites ayuda al respecto….

- Y así que chiste! – refunfuñó Poseidón – Yo quería disfrutarla también.

- Ni que estuviera tan buena – Dijo Hades – La mía esta mejor.

- Basta! Respeten que estoy aquí par de calenturientos! – dijo dándoles un golpe con el abanico en la cabeza - Y luego me reclaman que porque aconsejo a sus mujeres! – Por cierto Hades, no quiero que Shun me reconozca aun, así que borra su memoria. Poseidón, tu Julián tampoco. Yo no habitare tiempo completo este cuerpo por el momento, pero es peligroso para mis planes y para ella.

- Ya recordé lo que te iba a preguntar! – dijo Hades de pronto – Que paso con la amazona de Atenea que escapo hace unos años. Fue un muy buen chisme durante un tiempo pero Artemisa dice que tú sabes exactamente lo que paso.

- Que no fue la que yo había matado cuando me enfrento en mi palacio? – pregunto Poseidón – Bastante bonita sin la máscara. Hubiera quedado bien como una de mis Marinas.

- Quedo fuera de las tropas tanto de Atenea y Artemisa y ahora está bajo mi protección. – dijo – Atrévanse a hacerle algo y verán de lo que soy capaz.

Ambos conocían muy bien la furia de su hermana e hicieron el símbolo de la paz.

- Ya estuvimos mucho tiempo y comenzaran a sospechar. Hades, recuerda borrarle mi rostro a Shun, y deja de darle pistas cuando te preguntan! Tu Poseidón, lo mismo. Nadie me ha visto. – ordeno – Hades, sal tu primero y cierra la puerta. Yo saldré con Poseidón segundos más tarde. No nos conviene que nos vean juntos ni siquiera en forma humana.

- Solo porque estas casada con Zeus te hago caso… - Dijo Hades mientras salía refunfuñando. Cuando entro al salón a buscar a Junet, Hades había desaparecido y solo quedaba Shun.

Los otros dos dioses se quedaron mirando la puerta hasta que vieron desaparecer a su hermano.

- Ahora sí que ya estamos solos… Que te propones a hacer con Atenea? Sabes que si le haces daño Zeus se divorciara de ti de nuevo, ya te lo advirtió - pregunto Poseidón.

- Zeus y todos sus hijos bastardos pueden irse al infierno a visitar la casa de Hades y quedarse ahí hasta que se cansen! – Dijo casi gritando – Me gusta jugar con ella y sus marionetas. Además es tan estúpida que aún no me encuentra y ni siquiera sospecha que soy yo. Que tan tonta puede ser después de tantas vidas y tantos pleitos conmigo? Y si a Zeus no le gusta, lo siento por él. El hace muchas cosas que a mí no me gustan también.

- Y de verdad te vas a quedar con ese cuerpo? Porque la verdad es que si te comparo con Saori, tú te la llevas de calle… - Dijo Poseidón pasando un brazo por sobre su hombro en un abrazo fraternal.

- Verdad que es lindo? – Dijo mientras le modelaba su vestido – Lastima que a Afrodita la tenga castigada Hefestos… si no, podría presumírselo. Intento quedarme con él, pero el alma de esta chica es demasiado testaruda. Eso también me gusta. Estar dentro de alguna niña boba no me serviría. Salimos? Ya fue suficiente tiempo.

Poseidón le dio el brazo a su hermana en un gesto caballeroso y regresaron al salón. En cuanto traspasaron las puertas, volvieron a convertirse en Julián y Aime y tomaron caminos separados.


Freddy y Shaina se divertían escondiéndose detrás de sus tronos para besarse mientras sus amigos intentaban encontrarlos y para condenarlos a muerte en la guillotina. Miriya era la más interesada aparentemente y ya había "matado" a Cammy cinco veces porque no le gustaba como salía la foto. Ryu también había matado a Cammy pero mientras bajaba la guillotina le había dado un beso, por lo que la foto salió completamente bizarra y había sido de las favoritas de Miri. A Brian y a Aime, los habían matado únicamente tres veces, entre ellos Darien y Serena y Ryu. Los Sterling lo lograron una sola vez y Brian había tenido que esconderse unos minutos hasta que la atención de Miriya se fue hacia Rick, quien se había echado a correr y nadie lo había visto desde entonces.

Se pronto Shaina sintió ligeramente los cosmos de 3 dioses. Debía estar en extremo sensible o ellos debían estar demasiado cerca. Sabía que Julián era uno de ellos y Shun era el otro. Cuando había enviado las invitaciones a la fiesta, se había alegrado sobremanera que Julián fuera lo suficiente Snob para declinar su invitación, pero ahora que estaban los 3 en el mismo lugar, ya no había duda de que podía haber peligro. Y si ella lo estaba sintiendo, seguramente Saori, Camus y Mu lo harían también.

Se excusó con Freddy con un beso y se dispuso a buscar al menos a Camus para ver si el también tenía alguna noción de lo que había sucedido. Busco a Saori y su grupo por todos lados y no pudo encontrarlo, y ya comenzaba a pensar que se habían ido temprano cuando vio a Shun entrar por el lado del vestíbulo buscando a Junet, quien lo encontró a la mitad del camino y se pusieron a bailar.

- Diantres! Si ahí esta Shun! entonces donde quedaron los otros dos? Porque esos inútiles de bronce no están cuando se les necesita? – pensó.

Salió al vestíbulo esperando encontrar a alguien, pero estaba vacío. Una algarabía se escuchó en la habitación junto a la que ocupaba Ikki cuando vivía ahí en esa casa y se dirigió hacia allá con curiosidad.

Todo el grupo de Saori, exceptuando a Shun y Junet, estaba en esa habitación. Ni siquiera cabían todos. Esmeralda estaba agachada sobre Seiya que estaba tirado en la cama roncando.

- Se puede saber que está pasando aquí? – Pregunto con voz firme

- Lo siento Elaine, parece que a Seiya se le pasaron las copas – Contesto en tono molesto Saori – Tuvimos que hacer uso de la habitación de Esmeralda.

- Y por un simple borracho dejas que todo tu grupo deje el salón? – grito enojada – Eres una desconsiderada con tus hermanos adoptivos!

Los dorados para no verlas discutir, se retiraron en silencio y los demás también. Solo se quedaron Saori, Esmeralda e Ikki.

Ikki obviamente para no dejar a Esmeralda sola y Saori porque quería estar junto a Seiya.

- Así no nos lo podremos llevar – Le dijo Saori – Si el Patriarca lo ve tendrá problemas.

- Y supongo que como la niña mimada que eres no sabes cómo manejar la situación verdad? – dijo Shaina con desprecio – Señorita Morris, usted no es nueva en estos menesteres. Vaya por una bolsa con hielos a la cocina, un café negro muy cargado sin azúcar, unas tabletas efervescentes y un sifón con agua mineral por favor. Ikki… ve y ayúdala. No esperaras que tu amigo se quede en la misma cama que Esmeralda verdad?

Esmeralda esperaba que Ikki comenzara a gritarle. A él no le gustaba que le dieran ordenes, pero solo salió en silencio junto a ella dejando a Saori y Shaina solas.

- Gracias Elaine. Efectivamente este comportamiento en Seiya o en cualquiera de mis caballeros es extraño e inaceptable, y deberé hablar con el muy seriamente cuando despierte. – Dijo Saori uniendo sus manos

- Ok. Te dejare que lo hagas a tu modo cuando estés allá. – Ikki y Esmeralda entraron con lo que ella pidió – Si me dan 10 minutos a solas con él, se recuperara más rápido.

Saori se sorprendió con la petición, pero Ikki y Esmeralda le hicieron una señal para que saliera. Ikki sabía que a Seiya le gustaba Elaine así que no puso ninguna objeción. Saori solo haría llorar y gritarle, pues es lo único que sabía hacer en esos casos.

Una vez que se hubieran ido, tomo un vaso, deposito un poco de agua mineral y las tabletas efervescentes. Entonces tomo la bolsa de hielo y se la puso debajo del pantalón sobre sus genitales, lo que hizo que Seiya brincara. Fue entonces que tomo el sifón y le echo agua en la cara, lo que hizo que Seiya terminara de despertar.

- Que passsa? Porque me despieeertan?

Shaina sonrió. Nunca fallaba. Le dio dos cachetadas. Una de cada lado. Eso le estaba gustando!

- Hey!

- Nunca creí verte en ese estado, Seiya. – dijo con voz suave

- Hola Shaina! Ya me moriiiii? – Dijo sentándose sobre la cama – Tu… eres mi ángel! Yo lo sabia! (hic)

Shaina no lo desmintió.

- Que pasa Seiya? Porque tomaste cuando sabes que es en contra de las reglas?

- Tú te fuiste, y eso también era en contraaaa de las reglas… (hic) Y me dijiste que me amabas … (hic) y yo también te amaba y fui un tonto (hic) Y… ni siquiera pude besarte ni una (hic)… sola vez… y ahora estas aquí y… ya me morí (hic) pero tu ojos son los mismos.

Shaina sonrió. Si él se lo hubiera dicho hace 5 años, sería otra historia.

- Seiya escúchame. No. No estás muerto. Te vas a tomar este vaso con medicina y este café. Y si lo haces te daré un beso. Pero después de eso, vas a superar lo que sientes por mí y por Shaina y vas a seguir con tu vida. Encontraras una buena mujer, formaras una familia y serás feliz… Me lo prometes?

Seiya asintió y recibió la asistencia de Shaina para tomarse el vaso con la tableta efervescente y el café, que lo hizo hacer muecas de disgusto por el sabor tan amargo.

- Y mi premio? – Pregunto entrecerrando los ojos. No podía enfocar bien, pero eran los mismos ojos de su amada perdida.

Shaina solo pudo tomar su rostro con ambas manos y darle un suave beso. Seiya cerró los ojos. Estaba viviendo su sueño. Shaina había regresado para besarlo y sus labios eran tan dulces como lo había imaginado. Lagrimas corrían por sus mejillas y Shaina se conmovió al verlo así de frágil.

Se separó de él y volvió a sonreír.

- Adiós Seiya. Con esto, ambos cerramos este capítulo de nuestras vidas. Recuerda lo que me prometiste. – Le susurró al oído y salió al pasillo.

Saori estaba afuera. Con Ikki y Esmeralda.

- Denle media hora y podrán llevárselo

- Gracias Elaine– Dijo Saori entrando primero seguido por Ikki y Esmeralda.

Estando ya en el vestíbulo Shaina pudo respirar tranquila. Era verdad. Estaba cerrando ese capítulo para poder disfrutar a Freddy sin arrepentimientos ni remordimientos y con la certeza absoluta, que ya no sentía absolutamente nada por Seiya.


Eran apenas las cuatro de la mañana cuando los invitados que no vivían en la casa comenzaron a retirarse incluyendo Saori y su grupo, con un Seiya que ya podía caminar más aun tenía un poco de alcohol en su sistema. Ciertamente la noche había sido un completo éxito.

El coctel de vitaminas que Freddy le diera horas antes había funcionado muy bien y Brian y Aime se habían divertido como nunca sin que el sueño lo venciera. De hecho, seguía con bastante energía gracias a las diversas bebidas energéticas que tomaba en lugar de alcohol.

- Brian… ya quiero retirarme – Dijo Aime mientras lo abrazaba.

Brian asintió y le comunico a sus amigos quienes decidieron quedarse un poco más.

- Aime, puedes hacerme un favor? – Le dijo Shaina

- Claro!

- Ve al closet de Blancos del primer piso y por favor llévale un cambio de sabanas a la Enfermera Morris. Mañana te cuento. Seguramente le dará pena preguntar por ellos y ciertamente los va a necesitar.

- Dalo por hecho! – Dijo alegremente Aime – Amor, me esperas en… la habitación? No tardo.

- Claro princesa! No tardes.

Aime subió a donde Shaina la mando y saco dos juegos de sabanas. No estaba segura de que tamaño de sabanas necesitaban, así que bajo por las escaleras de servicio para que los invitados no la vieran llevándolas a la planta baja. Tuvo que pasar por unos pilares y justo entre los pilares y las escaleras, una pareja estaba besándose haciendo tal vez demasiados ruidos eróticos para su gusto. El modo en el que estaban apostados hacia el lado contrario de la luz del pasillo, le impidió ver quiénes eran.

Siguió de largo sin voltear, toco la puerta de Esmeralda y le entrego las sabanas en nombre de Shaina, lo que agradeció con una tímida sonrisa, pues ya estaba preparándose para dormir en el suelo para no dormir sobre las sabanas mojadas.

De regreso, la misma pareja que vio en las sombras ahora si estaba al alcance de su vista, pero no estaba preparada para lo que tuvo que ver: Rick besando a Brianna! Pero no era en si el hecho de que se estuvieran besando lo que la dejo en shock, sino la forma en la que lo estaban haciendo. La chaqueta de botones de Rick había desaparecido, su camisa blanca totalmente desabrochada al igual que el vestido de Brianna por la parte de atrás. La pierna izquierda de ella estaba doblada y recargada en el pilar dejando ver la liga rosa que sostenía a sus medias blancas y Rick tenía una mano detrás del corsé desabrochado tocandole la piel de la espalda y la otra mano en la parte de atrás del muslo de la pierna levantada de la chica como si él se la estuviera cargando. Ambos estaban despeinados y totalmente ebrios. Esto se notaba por el desagradable olor a alcohol en el ambiente. Ni siquiera cuando se quedó estática mirándolos de frente por lo que le parecieron varios minutos se dignaron a parar lo que estaban haciendo.

- Rick! Esa conducta es inaceptable aquí! – Grito

Rick volteo y entrecerró los ojos para mirarla pero no quito las manos de donde las tenía.

- Se te ofrece algo? Ya tuviste tu oportunidad y la dejaste ir – Dijo aun arrastrando las palabras por el alcohol y regreso a lo que estaba haciendo con Brianna comenzando a besar su cuello ante los atónitos ojos de Aime, quien por alguna razón no podía moverse de ahí.

- RICHARD ALEXANDER HUNTER! – Volvió a gritar aún más fuerte y con los punos cerrados de coraje al ser ignorada – Al menos quítate del maldito pasillo que alguien te puede ver!

Brianna que no había sido precisamente presentada con Aime aun, y ansiosa por seguir con lo que estaban haciendo pregunto en voz alta

- Roy… Quien es la comadreja parlanchina y porque nos interrumpe?

- Co..comadreja?

Al ver el rostro sorprendido de Aime, Rick comenzó a reír sin control. La comparación había sido exacta!

- Ahhh no te preocupes. Solo es mi capitana… - respondio

- Que? – (Que soy tu qué?) Miles de imágenes cruzaron por su mente y tuvo que cerrar los ojos para concentrarse, pero en seguida se recupero.

(((Ya te dije que no te voy a dejar recordar hasta que me des una respuesta)))

Brianna comenzó a reír suavemente mientras acariciaba el cabello alborotado de Rick.

- Por cierto Capitana… Te lo dije esa vez en el puente y te lo repito hoy. Mi vida personal es eso: Personal! lo has entendido? Y con quien yo decida conversar, y/o salir no es asunto tuyo. ¡!

Al escuchar esto Aime sintió que estaba viviendo un dejavu. Su cabeza comenzaba a darle vueltas, tuvo que lentamente retirarse esta vez por las escaleras principales con una sensación extraña y familiar.

((( No te preocupes, no terminaran lo que empezaron )))

Rhae tomo control y al llegar al pasillo de arriba tomo un gran jarrón con flores que estaba en un pasillo, quito cuidadosamente las flores y camino hasta estar a la altura de donde calculo que estaba Rick y Brianna y vacío el agua sobre ellos. Solo se escucharon gritos y maldiciones de ellos dos y solo dejo que Aime tomara control cuando llego a la puerta de la habitación que compartía con Brian.

- Ya iba a bajar a buscarte! – le dijo Brian – Escuche algunos gritos…

- Deben ser los borrachos que estaban en el pasillo de abajo – Contesto Aime sonriendo – Me ayudas a desabrochar el vestido? – dijo mientras se hacia el cabello hacia arriba sugerentemente para permitir que Brian la ayudara a desabrochar las agujetas del corse y a desabrochar su collar.

Este acepto la invitación con gusto, provocando que su esposa comenzara un juego que a el ciertamente le encantaba jugar.