Capitulo 55
Consecuencias
Aime llevaba paseándose furiosa ya unos minutos por toda la oficina de Shaina. Se había encerrado con ellos tan pronto los vio entrar con lentes obscuros, los labios partidos y una bolsa de hielo en la mano al comedor para desayunar. En realidad los seis habían entrado de la misma forma, pero no se veían tan mal debido al amortiguamiento de las protecciones para la cabeza y los guantes, mientras que Rick y Brian se habían terminado peleando sin ellos, provocando romperse la boca, golpes más profundos y cortadas.
Las otras chicas escuchaban detrás de la puerta. Les era muy divertido ver la parte enojada de Aime, o en este caso, escucharla.
Brian estaba sentado relajadamente en una de las sillas con una bolsa de chicharos congelados sobre un lado de su cara y Rick estaba sentado en la silla de junto con otra bolsa de vegetales congelados sobre el lado opuesto. Ambos traían vendoletas en los labios y las costillas vendadas fuertemente. James los había ayudado a hacerlo recordando lo aprendido gracias a todas las peleas callejeras que había tenido en su juventud.
Ambos estaban esperando la reprimenda de Aime.
Brian acerco su silla a la de Rick:
- Ahorita se va a parar detrás de la silla… - susurro. Rick asintió
- Y va a azotar ambas manos en escritorio… - contesto Rick. Brian movió su cabeza afirmativamente.
- Y nos va a lanzar su famosa mirada… - susurro Brian y Rick se intentó reír pero le dolía al hacerlo.
Cuantas veces ambos no habían estado en esa misma situación por diferentes motivos, pero la técnica no había cambiado. Ya sea como Aime o como Lisa, los gritos eran los mismos y para colmo exactamente igual que como Donald Hayes había reganado tantas veces a Karl en su juventud. En lugar de estar asustados se estaban riendo como cómplices de travesura.
Aime se dio cuenta de que ambos murmuraban algo, se acercó a la silla y azoto su manos en el escritorio. Tal como ellos dijeron.
- Pero qué demonios estaban pensando! – grito – Ya me tienen harta los dos! Tu Brian me prometiste no molestar más a Rick hasta que terminara el evento! Y tu Rick… Deberías respetar la hospitalidad de esta casa y a mi esposo! Es que acaso no hablo perfectamente claro para ustedes? O en que idioma quieren que les hable? Parece que estoy en una guardería con niños de 3 años!…
Los chicos solo se vieron con su único ojo bueno y sonrieron.
- …Estoy muy decepcionada de ustedes dos! Y como no quiero que los dos estén bajo el mismo techo para que esto no vuelva a pasar quiero que me digan inmediatamente quien empezó esto para que se busque un cuarto de hotel! – Cada vez gritaba más fuerte – Díganme quien tuvo la grandiosa idea de lidiarse a golpes como dos estúpidos!
Los dos se miraron y se cruzaron de brazos en claro gesto de desafío. Ninguno iba a delatar al otro.
Esto solo hizo que Aime se enfureciera más.
- Son ustedes imposibles! Mátense de una vez a ver si así ya puedo tener un poco de paz y tranquilidad! - Dijo dirigiéndose hacia la puerta haciendo que todos los que estaban atrás de ella salieran corriendo de regreso al comedor – Y no sé qué van a hacer, pero no los quiero ver en todo el día me escucharon? A ninguno de los dos!
Abrió la puerta de la oficina y azotándola lo más fuerte que pudo salió rumbo a su habitación donde se encerró con llave.
- Se ha suavizado con el tiempo – Dijo Karl
- De verdad? Es que tal vez no la has visto en su mejor forma. Ha hecho temblar hasta a los zentraedi. – Dijo Rick
- Si te creo.- Dijo Karl – Pero si no te molesta… dejaremos esta conversación para después. No he dormido y me duele todo. Pegas duro.
- Si, yo también.- Contesto Rick – Además así evitaremos más regaños. – dijo mientras se levantaba con mucho esfuerzo – Creo que me rompiste una costilla.
- Eso espero. – Dijo mientras los dos salían como perros apaleados rumbo a sus respectivas habitaciones.
Ya de regreso en el comedor, Shaina, Cammy, Serena y Miriya miraban con gracia el cuadro que tenían enfrente.
Los cuatro chicos como niños reganados apenas probando bocado, todos con lentes obscuros y uno que otro casi durmiéndose sobre sus alimentos.
- Que paso anoche en nuestra ausencia? – Pregunto Serena inocentemente– Se desvelaron mucho?
- ajum… - contesto Darien mientras tomaba su jugo a través de una pajilla
Miriya, quien ya estaba del todo repuesta y había bajado hambrienta a desayunar, no podía esperar para darle la buena noticia a Max quien obviamente estaba tan cansado y adolorido que ni siquiera recordó que no había visto a su esposa en toda la noche.
- Max…
- mmmhjumm
- Tengo una buena noticia que darte. – Dijo Miriya
Max era uno de los que estaba cabeceando en la mesa, por lo tanto no le puso atención.
Miriya en su practicidad, tomo un bollito de pan y se lo arrojo a la cabeza, dándole con fuerza precisamente en uno de sus moretones lo que hizo que reaccionara.
Cammy reía a todo lo que daba. La puntería de su amiga era tremenda.
- Max!
- Que pasa querida?
- Vamos a tener un bebe – Dijo Miri mientras comía su plato de fruta.
- Que bueno… - Dijo Max volviendo a su estado de letargo hasta que Darien que estaba junto a él le dio una palmada en la nuca para que reaccionara – Queeeeeeeeeee? Un bebe? Mi amor estas segura?
- Eso dije Max – Dijo Miriya con naturalidad mientras sus amigas se echaban a reír por la reacción tan cómica de Max al estar brincando y tropezándose con las sillas para rodear la mesa y llegar a Miri y arrodillarse para abrazarla
- Cuando te enteraste – pregunto Max tratando de detener las lágrimas de sus ojos.
Miriya sonrió
- Pues… anoche. Dicen las chicas que por eso me sentía mal. Todas nos hicimos pruebas y…
Shaina , Cammy y Serena se pusieron coloradas. No era algo que querían que ellos supieran.
Ryu se le quedo viendo a Cammy, quien solo hizo un gesto diciéndole con este que solo porque la habían obligado. Darien y Freddy comenzaron a ahogarse.
- …y solo las mías salieron positivas – Dijo Miri sonriendo mientras que los demás suspiraban aliviados.
- Pero tenemos que ir a ver a Jane y…. – De pronto se detuvo Max al recordar donde estaba – No sé si es seguro que viajes a casa en ese estado…. Tendré que hablar con Rick…
- Pero estas feliz verdad? Tú también quieres a este bebe como yo… - pregunto Miri ansiosa.
- Claro que sí! – Dijo Max abrazándola – Pero ahora tengo que cuidarte el doble y nada de peleas, ni vuelos, ni riesgos ni nada…
- Si Max… ya se me las instrucciones…. – Dijo Miri cruzándose de brazos – No podré hacer nada divertido en los próximos 9 meses.
El teléfono de la casa sonó. Una de las doncellas contesto y le paso el recado a Shaina .
Shaina se disculpó con todos y fue a su oficina a contestar.
- Elaine al habla?
- Buenos Días Lady Sedwick, Perdone que la moleste en sus vacaciones, habla Roberts del departamento de contabilidad de su oficina en Nueva York.
- Que paso ahora Roberts.- dijo en tono de fastidio
- Tengo aquí enfrente al Ex Coronel Earl Hunter. Me informa que el cheque que usted le giro para pagar por un servicio que le brindo, está mal redactado y pide si por favor podríamos corregirlo lo antes posible para que pueda depositarlo en su cuenta.
- De que servicio me está hablando, Roberts?
- Pops Flying Circus LLC
- Ah sí! El esposo de Seika… Que tiene mal el cheque? – recordó que mando a Aime a hacerle el cheque
- La factura que le presento a usted y de la cual tengo aquí una copia, dice $25,000 USD mientras que el cheque dice $500,000 USD.
- Queeeeeeeeeeee? Pero que caraj….
- Miladi! Nos autoriza a cambiar el cheque por uno de la compañía por la cantidad real? – pregunto el contador.
Hubo un momento de silencio en el que Shaina estaba pensando que hacer.
Ella le había pedido a Aime que hiciera el cheque y doblara la cantidad ya que todos habían quedado contentos con el show, pero también recordó que cuando se lo pidió, Aime estaba casi quedándose dormida sobre su comida. Pudo haber sido un simple error… a su vez, ella apreciaba mucho a Seika y sabia lo orgullosa que era, igual que su hermano. Y Aime había comentado algo de que estaba enferma.
- Miladi, está ahí?
- Si Roberts. Hazme un favor. Ese cheque tiene la cantidad correcta. Fue un bono extra que se le dio por parte de Las Condesitas (jajaja ridículo nombre que nos pusieron), pero antes que le digas nada, pónmelo al teléfono.
Roberts, acostumbrado a ver cosas tan extrañas como esas, le paso el auricular a Pops
- Diga?
- Sr. Hunter, habla Elaine. Esta Seika con usted?
- Está esperando en el lobby con mis hijos señorita. Vamos de regreso a casa y estamos esperando que nuestros aviones pasen la revisión aduanal.
- Ok. Dígame la verdad… que tan grave esta ella? – pregunto Shaina
- Los médicos le dan un máximo de seis meses, pero con el tratamiento que acepto hacerse, podemos aumentar a dos años o más. – Contesto Pops
- Y supongo que es muy costoso…
- Si señorita, pero no quiere que nadie se lo pague más que yo, por lo que las referencias que usted me pueda dar con sus amigos locales nos ayudarían muchísimo – Dijo Pops sinceramente – Cuando llegamos a Nueva York y vimos que el cheque estaba mal, nos dirigimos a sus oficinas para inmediatamente corregirlo.
- Earl – Dijo tuteándolo por primera vez – No hay nada que aprecie más en un hombre trabajador como usted, que la honestidad. Y le agradezco que haya ido a mi oficina a cambiar ese cheque y espero no haberle ocasionado muchos problemas por ello. Afortunadamente para usted, la cantidad es correcta. Si lo desea pueden darle en efectivo los 25,000 para que ella crea que se lo cambiamos y le transferiré lo demás a su cuenta. No voy a aceptar un No como respuesta. Queremos que Seika tenga la mejor atención y una vida más cómoda. Solo le pido por favor que nadie se entere de esto. Ni ella, ni su hermano, ni nadie.
Earl tuvo que pasarle la bocina a Roberts porque no podía hablar de la emoción y las lágrimas que se esforzaba por no dejar correr.
- Roberts al habla.
- Roberts anote mis siguientes instrucciones. Cancela ese cheque. Le mandare un correo con la confirmación de esto para que quede en los records. Mientras tanto, vaya a la caja chica y consiga 25,000 dólares en efectivo. Después va a pedirle su Swift al Coronel y va a transferir de la cuenta personal de Lady Aime $237,500 dólares y $237,500 dólares de mi cuenta personal, a la cuenta del coronel y le entregara los 25,000 dólares en efectivo. En motivo solo póngale prestación de servicio. Y me manda la confirmación escaneada de que esto fue realizado.
- Si Miladi. Algo más?
- Dale una carta de recomendación y adjunte mi tarjeta personal. Es todo.
Colgó el teléfono mientras abría su computadora para mandar el email de confirmación.
- Si creías que iba a pagar todo de mi dinero Aime, te equivocaste.
En el Santuario, Aioria bajaba de su casa en Leo a visitar a Marín. Tenía que hacerle algunas preguntas respecto a cierto cosmo rosa, agresivo e iracundo que había sentido el día anterior y que por diversos motivos no había podido bajar en ese instante a preguntarle.
Todos los días, entre los entrenamientos, se veían cerca del roble de la entrada a la zona de amazonas.
Cuando llego, Marín ahí estaba. Se sentaron y Marín recargo su cabeza en el hombro de su prometido. No eran muy expresivos cuando estaban en público debido a que no querían perder el respeto de sus colegas y aprendices.
- Marín, tengo algo que preguntarte.
- Tu lo sentiste también verdad?
- Si te refieres al cosmo de Shaina, Si – Dijo Aioria – Pero como es eso posible? Se nos dijo que había muerto. Nadie encontró ni rastro de ella en años y ahora de la nada aparece y nadie puede decir con exactitud en donde está.
- Quien más lo sintió o lo sabe? – pregunto Marín tranquila
- Pues de los dorados parece que Camus, Mu y yo. – contesto. – Los demás estaban demasiado ocupados como para ponerle atención.
- y Seiya? – pregunto Marín
- No lo creo. Camus dijo que estaba con el cuándo Shaina exploto su cosmos pero ni siquiera le prestó atención – dijo Aioria – Tu sabes algo verdad?
- A decir verdad, Si
- Desde cuándo? Porque no le has informado a Atenea? Porque Shaina no está en el santuario entonces? – Pregunto Aioria
- Y desde cuando te importa a ti lo que le suceda a ella? – pregunto Marín intrigada separándose un poco de su novio. No olvidaba que él había visto el rostro de Shaina sin mascara una vez hacía ya muchos años, antes de que ellos se confesaran sus mutuos sentimientos e incluso viera el suyo propio.
- Me estas malinterpretando – corrigió Aioria – Solo intento que se cumplan las ordenes que Atenea nos dio.
- Ella ya hizo su vida aparte y se le debe respetar su decisión. – Dijo Marín
- Pero si sabes donde esta y que fue lo que paso en realidad, debemos reportarlo. – Dijo Aioria muy seguro – No quiero que te metas en problemas por su causa.
- No te preocupes, creo que el hecho de que ella este dándose a notar, quiere decir que muy pronto la veremos por aquí.
Aime estaba más preocupada que enojada. El estado en el que tanto Brian como Rick se encontraban no era para menos. Caminaban cojeando, se dolían de todo su cuerpo, sus labios estaban hinchados y cortados, y ni siquiera pudo ver la parte de su cara que estaba cubierta con las bolsas de guisantes. Lo que más le había hecho enojar es que los dos se habían unido para no decirle nada, lo cual para ella eso era completamente ilógico e inaceptable.
Había escuchado que Brian había entrado a su cuarto y escuchaba el agua corriendo en la regadera. Aprovecho ese momento para sacar de su botiquín una pastilla de las que le sobraron de cuando se lastimo, tomo dos, un vaso con agua, y le puso un recado que decía "tómatelas" junto al lado que el usaba de la cama. Recogió parte del tiradero que tenía en el suelo en cuestión de ropa y regreso rápidamente a su habitación. No quería que pensara que lo había perdonado tan fácilmente. Pero… y Rick? Ahí no podría entrar a su habitación y dejárselas. Podría malinterpretarse. Lo pensó un momento. Con las doncellas claro!
Llamo a la cocina y le pidió a Marie que subiera. Cuando llego, le dio las mismas instrucciones de lo que hizo con Brian. Si Rick abría la puerta, se las daría en mano. Si no, tendría que entrar en silencio y dejárselas en la mesita.
Después de eso tenía órdenes de ir a la cocina por hielo, te, y hacer lo mismo. Y si alguien le preguntaba quien lo mandaba diría que solo le habían pasado el recado, así no la relacionarían con ella.
Decidió que por ahora lo que necesitaba era dormir. Más adelante ya vería como seguían esos dos.
Shaina ya no pudo regresar a su desayuno después de la llamada. Tenía 284 emails que contestar. La mayoría por trabajo y el resto, invitaciones de temporada a los que solo copiaba y pegaba la respuesta cortes y genérica con su negativa. A decir verdad necesitaba ayuda. Ya no podía ella sola con todo. Mientras estaba soltera toda su atención se la llevaba su trabajo, ayudar a las personas que dependían de ella y sus familias pero desde que Karl se había aparecido con Freddy y Lisa, todo su tiempo se lo dedicaba a ellos, y no era que se quejara, pero sus empresas y la vida seguían su curso incrementando su nivel de estrés con lo que ahora estaba estallando a la menor provocación.
Freddy toco a la puerta de la oficina.
- Pase
- Hola Amor… te traje algo para que botanees mientras trabajas. Vi que no pudiste terminar de desayunar – Dijo mientras ponía una charola con quesos y carnes frías y una jarra de té helado en una mesita junto a la ventana
Shaina sonrió.
- Lo siento. Mi intención era regresar pero lo olvide. – dijo mientras se levantaba para darle un suave beso en los labios. No sabía que tan golpeado estaba y ella era consciente de que para quienes no estaban acostumbrados al dolor, podía ser muy molesto- Gracias por mantener a los chicos ocupados, pero… tenías que medio matarlos?
Freddy se rio.
- Dijiste que querías una noche de chicos. Ya deberías saber que deportes, videojuegos, alcohol, billar y uno que otro golpe, es la noche perfecta para un hombre. Además debes agradecérselo a James.
Shaina solo miro algunos ligeros moretones en su cara y los roso con suavidad.
- Te duele mucho? – pregunto
- Solo cuando me hacen reír – dijo Freddy abrazándola
- Entonces tendremos que contarte muchos chistes – dijo Shaina – Y con quien te peleaste tú? Porque de Karl y Rick ya lo esperaba, pero y tú?
- Pues en sí, me di el gusto de golpear a Karl un par de veces… pero creo que el que me dejo peor fue Max – dijo Freddy recordando el motivo que Karl le dio para que lo golpeara.
- Max? Max Sterling? Max "el nerd" Sterling? - pregunto incrédula
- Si
Shaina no pudo menos que reírse tan fuerte que tuvo que sentarse.
- Y qué motivos tan fuertes le diste como para que quisiera matarte? – pregunto ya más tranquila – Acaso intentaste algo con Miriya?
- El motivo no importa – dijo evadiendo la pregunta – Solo era juego. Por cierto… espero no te moleste, pero le di a James el día libre.
- Y porque hiciste eso? – pregunto extrañada que se metiera en la administración de la casa – Necesitaba hablar con el hoy.
- Creí que se lo merecía después de estarnos cuidando hasta que todos caímos rendidos. – explico Freddy – Luego se dispuso a curarnos a todos y cada uno de nosotros hasta que llegamos a desayunar. No durmió nada.
Shaina se quedó pensando. Tal vez esa era la respuesta que necesitaba.
- De verdad hizo eso por ustedes?
- No te molesta verdad? – pregunto Freddy de nuevo
- No, no. Hiciste bien. – dijo Shaina – Se lo merece. Hablare con el cuándo lo vea. Ahora debo regresar al trabajo.
- No creí que me hubiera casado con una workoholica – dijo Freddy abrazándola desde atrás de la silla de Shaina .
- Bueno, siendo justos, ni siquiera sabias que te estabas casando conmigo – Dijo Shaina sonriendo – Lo que me recuerda que no hemos hablado de eso.
Freddy la soltó.
- Que es lo que tenemos que hablar? Eres mi esposa por todas las de la ley y así va a continuar siendo hasta que me muera. – Dijo Freddy
- No quieres discutirlo primero conmigo o escuchar mis razones para… - Quiso decir Shaina
- Nop. Yo no tengo nada que discutir al respecto. – Dijo Freddy dirigiéndose hacia la puerta - Tu tuviste dos opciones antes mientras servías al Santuario y las seguiste fielmente. Aquí también te voy a dar dos opciones: O te quedas conmigo o me matas porque esa va a ser la única manera que podrás librarte de mí. Tienes solo 3 días para tomar esa decisión, o yo la tomare por ti.
Acto seguido salió de la oficina dejando a una Shaina completamente en shock.
- No me está pasando esto – dijo agarrándose del escritorio y cerrando los ojos para tranquilizarse y pensar en lo que iba a hacer – Necesito hablar con Karl.
Saco algo un pomo con alguna sustancia del cajón de su escritorio, salió de su oficina y subió las escaleras. Toco la puerta en la habitación de Karl.
- Adelante.
- Espero no molestarte – susurro – pero tengo que hablar contigo.
- Pasa. Literalmente estás en tu casa – dijo Karl semidormido con solo una toalla alrededor de la cintura sujetando una bolsa de hielo sobre su cara que alguien había dejado especialmente para él. – Te molesta si me acuesto?
- Que diantres le hiciste a toda la habitación? – Pregunto Shaina al ver todo el cuarto revuelto
- Si te digo se te va a antojar – bromeo Karl mientras se acostaba – ahora que te hizo ese zoquete.
- Como sabes que vengo a hablarte de el? – pregunto Shaina
- Que otra cosa sería tan importante como para venir a mi cuarto y provocar que me vuelva a golpear? – dijo somnoliento
Shaina le quito la bolsa de hielo para ver qué tan mal estaba.
- Válgame! Seguro que no quieres que traiga un medico a que te examine?
- No es para tanto.- respondió
- Traes un ojo completamente cerrado, ambas mejillas negras, cortadas en la ceja, y por lo que veo en las costillas, también un hematoma bastante serio. Deberías traerlo vendado.
- Lo traía pero me lo quite para bañarme.
Shaina sin decir nada fue al baño, encontró las vendas que se había quitado, luego examino el botiquín que estaba en el baño, saco una hoja de repuesto de la rasuradora manual de Brian, algodón, una venda limpia, seda adhesiva, yodo y regreso con ellas sentándose a la orilla de la cama. Karl se estaba quedando dormido.
- Ah no, no te vas a dormir hasta que me escuches – dijo Shaina mientras con su dedo tocaba uno de sus moretones para que el dolor lo despertara – Ahora, no te duermas. Ese ojo tengo que arreglártelo o te vas a ver horrible toda la semana.
Lleno de yodo la navaja y le abrió un poco de manera que la sangre acumulada saliera. Una vez hecho esto, en el algodón agrego un poco de yodo que ayudo a que la sangre parara.
- Sabes que te ves muy bonita como enfermera? – Dijo Karl en tono de broma
Por toda respuesta apretó la cortada de su ceja con su dedo. Esto hizo que lanzara un quejido de dolor.
- Respeta a una mujer casada – Dijo Shaina con una sonrisa – Karl, necesito que hables con Freddy y le digas que por su propio bien, piense esto de seguir casado conmigo. Realmente no le convengo. No soy la chica que él debe tener por esposa.
- De que estas hablando? – pregunto Karl – Tu eres a la única a la que ha siquiera considerado para ese lugar.
- Pero yo no soy la mujer que el necesita. El merece alguien que lo ame y lo mime y lo cuide y lo ayude en su trabajo y que más adelante pueda darle la descendencia que él requiera. Yo estoy completamente inestable, estresada y aunque lo amo muchísimo no puedo ya manejar todo esto. Se me avecinan muchos problemas y no quiero que salga herido literalmente. – dijo Dándole una mano para que se parara. – Necesito que te sientes pues voy a vendarte.
Con mucho trabajo lo hizo y Shaina abrió el pomo que había sacado de su escritorio y se lo puso sobre todas las costillas. Aunque le dolía mucho, solo hacía gestos pero no estaba dispuesto a quejarse. Cuando termino, Shaina comenzó a vendarlo fuertemente, hasta que creyó que se le iban a romper más costillas.
- Sabias que me dio un ultimátum? Me dio solo tres días o para decidir quedarme con él o para matarlo con mis propias manos – dijo Shaina – Que clase de estupidez es esa?
- De todos modos lo mataras si decides no quedarte con él. – Dijo Karl – Debajo de esa coraza de hombre rudo y sabelotodo, está un hombre demasiado sensible que en 10 años de conocerlo, nunca se le vio enamorado y que juro que el día que se casara seria hasta que la muerte los separara.
- Que ridículo – dijo Shaina ruborizada – Seguro no estaba pensando en alguien como yo cuando lo juro. Listo. Con lo que te puse, deberás sentirte mucho mejor para estar listo para la fiesta de esta noche. Pero si aun así no quieres bajar lo voy a comprender. Ahora acuéstate y seguiré con tu cabeza.
Karl obedeció.
- Porque no está aquí Aime curándote? – pregunto Shaina
- Tu porque crees? – dijo Karl tratando de sonreír
- No debería. Esta mezclando sus sentimientos y es terca como una mula. – dijo mientras ponía unas vendoletas sobre la ceja y el labio.- Listo. Ya estas. Deberás sentirte mejor.
- No hubiera sido mejor que me hubiera olvidado de ella hace años y me pudiera haber enamorado de ti? Al menos a ti te importo un poco. – Dijo Karl ya casi dormido.
- Pero eso no sucedió, y aquí estamos con una conversación distinta con parejas distintas, así que hazme caso.- dijo Shaina recogiendo todo y poniéndolo sobre la mesita de noche - Habla con Freddy, convéncelo de regresar contigo y con Aime, convéncelo de que no soy lo suficientemente buena para estar con él. Me lo prometes?
- Aja, te quedas hasta que me duerma? Por favor? – Pidió Karl
- Bueno solo un rato – dijo sentándose del otro lado de la cama bostezando y agarrándole la cabeza acariciando sus cabellos. No era la primera vez que Karl se lo había pedido en todos esos años y sabía que así era más fácil para el relajarse y dormirse… Lo malo es que sin quererlo ella también se había quedado dormida casi inmediatamente.
