¡Holis! uvu

Lamento mucho la tardanza, en serio ;;3;; Pero la inspiración no me llegaba como se supone que debería llegar (o sea llegó a medias (?) ) Pero ya al fin traigo el capítulo y para que vean que los quiero mucho lo hice larguito y con harto drama (o en lo que cabe (?) )

Nota: Los personajes pueden sufrir un OoC por ahí pero es por el bien de la historia, sobre todo el comportamiento de Nyo!China. Igual espero que les agrade *kokoro ghei*

¡Fic! /o/

...

Mi Destino

Capítulo 3: La decepción

Otro día se hacía presente en la nación oriental, muchos estaban yendo a sus labores. Ya sea trabajo o estudio, otros mantenían su día de ocio y otros simplemente no se levantaban aún.
Esto último lo hubiera deseado Yao, renegando aquello en su cabeza mientras se dirigía a la escuela. Se sentía fatal de forma física, no ha podido dormir al darle vueltas al asunto sobre la situación con Yong. ¡Lleva semanas con eso!
¿Cuántas exactamente? No sabe, ha perdido la cuenta después del quinceavo día… ¡Mas de dos semanas con lo mismo!
Debe replantearse su vida.

Fue algo que no podía evitar, desde aquel día en el que lo vio tan feliz no pudo evitar preguntarse porque tanta alegría en él. No piensen mal, obviamente Yao busca la felicidad de Yong, pero lo que si le da ansia es que ya jamás volvió a pedirle referencia sobre la niña, no le ha vuelto a preguntar nada.
Eso le hizo pensar varias cosas, o se ha rendido en su búsqueda y encontró a alguien más o ha sospechado algo sobre aquello.
Bien, eso último es paranoico, pero después de darle muchas vueltas al asunto llegó también a esa conclusión por muy ilógico que sonase.

A buen tiempo llegó a su aula, haciendo lo posible por mantenerse despierto y prestar atención a sus clases. Todo el día estuvo ido, entre que tenía sueño y entre que no dejaba de pensar en aquel niño, ahora hombre, que lo cautivo en esos inocentes años.
Algo demasiado cliché una vez que se piensa bien, pero la vida quiso hacer de la suya una novela. La cual no sabe cómo terminará o qué le deparará.

-Ya me preocupa su estado ¿Está trabajando de más? – Aunque no lo demuestre en totalidad, Kiku preguntó con preocupación acerca del estado de su amigo, el cual trataba de comer su almuerzo sin caer dormido sobre su bandeja.

- ¿Eh? -Levantó su vista un tanto desorientado, hasta que volvió a repetir las palabras de Kiku en su mente -Ah, no. No es por el trabajo… -Movió su mano en un ademán de que él joven de origen japonés olvidara aquel pensamiento de que el trabajo tenía la culpa de su cansancio.

- ¿Entonces? Es raro verlo tan mal. Ni cuando son los exámenes de fin de semestre está así –

Se oyó un suspiro por parte del nacional, uno muy cansino y ansioso. No sabía si decirle o no a su amigo sobre su pesar. Eso sí, no quería seguirlo preocupando.
-Solo he estado pensando mucho sobre algo. No tiene que ver con el trabajo o por clases, más bien tiene que ver con alguien-

- ¿De casualidad tiene que ver con lo que le pregunté hace ya tres semanas? –

Bien, ahora si ya sabe cuánto tiempo lleva sin descansar de forma adecuada.
Ahora se pregunta cómo es que no ha muerto.
-No. Mi hermana sigue sin ser el problema… Es… -Miró a sus lados, viendo que nadie esté oyendo su conversación y siguió con su explicación en un tono bajo -Es por un chico que acabo de encontrar después de varios años –

-¿Un antiguo amigo es lo que lo tiene así? -Eso era extraño. Nunca había visto a su amigo así por alguien, ni si quiera por su hermana y eso que han tenido un sinfín de discusiones.

-Es que… -Bajó su mirada, no quería ver en el japonés algún tipo de rechazo -Es que él es más que un amigo para mí –

En ese momento algo hizo 'click' en la cabeza del extranjero. Si bien siempre vio algo "diferente" en su amigo nunca creyó que fuera ese tipo de cosas. Ahora se explicaba porque nunca lo vio con novia o porque siempre rechazaba a toda chica que llegaba a declarársele. Aunque nunca lo pareciese, Kiku era demasiado perspicaz para con su entorno.
-Ya veo -Comentó calmo y con la misma intensidad de voz baja para hacerle entender al chino que no estuviera a la defensiva -Así que ese amigo suyo es que lo tiene así ¿Acaso tiene miedo que él se entere sobre lo que siente y lo rechace? –

Definitivamente el joven era demasiado perspicaz, demasiado para el gusto de Yao -Algo así… -Tomó su tazón de ramen y sorbió el caldo que quedaba para después hacerle una seña a Kiku y salir de ahí. Estaba decidido a buscar ayuda y Mei le quedaba muy lejos por ahora. Estaba desesperado.

Sin decir nada y llevando su soda en mano, Kiku siguió a su amigo hasta un lugar no muy lejos de sus edificios de estudio, pero si de oídos y miradas ajenas, un lugar bastante privado para hablar de un tema serio.

-Bien -Empezó al tiempo que se sentaba sobre el césped -Promete que oirás todo hasta al final y si tienes preguntas dilas hasta el final ¿Sí? Y sobre todo, no me juzgues hasta que termine, por favor-

Eso era bastante serio para el japonés, la mirada que le dio su amigo al decir aquel 'por favor' era señal de que era algo serio y que la cosa si es dura.
Solo se dedicó a asentir y a guardar silencio, oyendo cada palabra de la historia del chino, desde su infancia hasta lo que es ahora y su encuentro con aquel amor de la infancia.
A su punto de vista si era bastante sorprendente, sobre todo porque nunca creyó que el hombre que tiene frente a sí tuviera el fetiche de travestirse y que eso generara una equivocación al coreano. Obvio le comentó la nacionalidad.
Eso hacía la situación más compleja ya que sin quererlo Yao metió al otro joven en un engaño.

-… Ahora no sé qué hacer. No sé cómo decirle eso y obviamente no sé cómo lo tome porque eso le daría a entender que sin saberlo estuvo enamorado de un hombre todo este tiempo y es obvio de que le gustan las mujeres. No quiero que se quede con ese engaño, pero no sé cómo vaya a reaccionar cuando se lo diga, mínimo lo quiero mantener de amigo, pero… -

-Entiendo -Interrumpió al notar que la historia ya iba a tener un fin -Sabe, lo único que puede hacer es decirlo lo más pronto posible. Es mejor que sepa de una vez quién era esa niña, quién es usted y sus intenciones, por desgracia nosotros no podemos pensar por él y dejarlo como si nada hubiera pasado por mucho que así se quiera. Pero lo que si puede hacer es explicarle, no sé cómo sea aquel hombre, pero se oye a que es buena persona y que lo entenderá-

- ¿Tú crees? -Recibió un movimiento afirmativo de cabeza por parte del japonés.
A diferencia de su amigo él su conoce al coreano, o por lo menos parte de. Así que puede decir que Kiku no está tan errado en ese aspecto y que incluso puede que hasta tenga razón -Bien. Se lo diré cuando se presente la oportunidad, trataré de que sea lo más pronto posible-

Ambos se sonrieron suave, cómplice y Kiku mostrando apoyo, después de todo Yao ha sido el único amigo verdadero que ha tenido desde que llegó a China. Es lo menos que puede hacer por él.

-Deberías decirle al jefe que te dé el día y lárgate a tu casa a dormir… -

-Ya te dije que estoy bien, Mei. Mañana tengo día libre y podré dormir todo lo que quiera así que deja de preocuparte tanto-

-Lo hago porque no quiero que te quedes dormido mientras atiendes a los clientes-

-Ya entendí, mamá… -

-¡No me digas así!... ¡Y ven acá que no he acabado contigo! –

Otro día más en el trabajo, mas esta vez era más relajado. Después de su plática con Kiku, Yao se sentía más calmado y con más seguridad de lo que vendría. Incluso dejó de ser tan evasivo con Yong como lo ha hecho últimamente.
De ser por él le hubiera dicho a Mei, pero ella se hubiera sumergido en su mundo de fantasías y hubiera tratado de hacer algo a su estilo y lo que necesitaba era algo más serio y sensato. Por suerte lo encontró en quién menos esperó decirle todo.

Para él, el día estuvo tranquilo, incluso en su descanso las pláticas con Yong fueron amenas, hablaron sobre la escuela e incluso Yong le comentó que al día siguiente pese a ser sábado debía ir por un trabajo que todos los semestres debían hacer. Causándole gracia por la forma en la que el otro se expresaba. Era la primera vez desde que se conocieron que tenían un momento así y Yao esperaba que aquello se mantuviera después de lo que le diría.

-Yong ¿Tienes algún día libre? Es que me gustaría salir contigo ya que no hemos podido conocernos fuera del trabajo y desde que llegaste he estado muy ocupado con algunos asuntos que ni hemos podido hablar bien ¿Crees que puedas? – Si bien lo último fue mitad mentira, lo que preguntó era sincero. No solo quería entablar una amistad, sino que también quería comentar todo y que las cosas fueran como debieran ser.

-¡Claro que quiero y puedo! ¿Qué te parece la próxima semana? El día que ambos coincidimos con nuestro día libre – Eso era el jueves. Le parecía perfecto.

-Está muy bien. ¿Nos vemos aquí como punto de reunión? Según tengo entendido que no vives lejos de aquí-

-¡Muy bien! -Desvió su mirada al ver como Yong le sonreía y le guiñaba el ojo. No sabía porque tenía esa manía, y no le desagradaba, pero lo hacía sonrosar. Tuvo que carraspear un poco para olvidar su sonrojo.

Después de aquello todo transcurrió normal hasta la hora de la salida donde todos se despidieron y cada quién se fue por su lado.

Al llegar a casa se encontró a su hermana, la cual, como siempre, le exigió su cena. Al estar de buenas no comenzó una pelea nocturna donde ambos acabarían recordándose a su madre de mala forma. Cosa que sorprendió a Chun pero esta ni preguntó ya que estaba más concentrada en que estaría bien ponerse mañana para la práctica, sobre todo porque vería a Yong Soo así que debería de verse muy bien.

En ese momento recibió un mensaje en su celular que decía por parte de Yong Soo que mañana quería decirle algo. Eso activo sus alarmas por lo que más decidida busco algo que hiciera que él no quitara su vista de ella en ningún momento.

-Oye, vas a ir a una práctica, no a un desfile de moda- Recargó su cuerpo en la puerta al ver como su hermana hacía un desastre en su habitación por buscar que usar

-Tu métete en tus asuntos ¡Y qué te he dicho de tocar la puerta antes de entrar! No quiero que me veas mientras me cambio- Contraatacó desde el otro extremo de su habitación donde se veía en el espejo sobre poniéndose un vestido para ver como lucía.

-Ni que estuvieras tan buena como para olvidar mi homosexualidad por ti. Además, dejaste la puerta abierta y ya está lista la cena – Sin decir nada más salió de ahí con la intensión encerrarse en su propia habitación pues sabía que había "despertado a la bestia".

-¿¡Qué fue lo que dijiste!? Para tu información trato de vestir como la dama que soy porque tengo que verme espectacular para mi futuro novio ¡Cosa que tu jamás tendrás por no saberte vestir! – Al decir lo último alcanzó a oír un "click", su hermano ya había cerrado su puerta.
-¡Vete al infierno, Yao! –

¡Qué bien! ¡Tendría una cita con su amigo chino!
Bueno, no la puede llamar cita como tal, pero era algo así. No entendió muy bien porque aquello le causó alegría extrema, pero estaba bien. Después de todo era lo que buscó desde que lo consideró su amigo. O sea, desde el primer día que lo vio.

Eso era perfecto. Ahora solo le tendría que decir a Chun que ese día saldría para no hacer planes hasta el domingo por la tarde. Ya que estas últimas tres semanas han estado saliendo mucho. Tanto que Yong ya estaba planeando como declarársele.
Aunque se sentía extraño, ya que con Chun se sentía de una forma que no podía catalogar como amor, pero le gustaba mucho esa mujer. En cambió cuando pasó su almuerzo con su amigo se sintió muy cómodo, tranquilo, incluso se emocionó cuando le comentó sobre la salida.
Era extraño, pero ya estaba decidido en hacer a la china su novia por lo que no perdió tiempo en enviarle un mensaje diciéndole que tenía algo importante que decirle.

Satisfecho con su trabajo se fue a bañar y posteriormente a dormir ya que mañana debía estar en óptimas para verla.

Sin darle tiempo al despertador de sonar, se salió de su cama para ir directo a su armario. Eligió un conjunto cómodo, pero con clase, todo con tal de verse como un idol coreano. Peinó su cabello, colocó loción en su cuello, tomó su mochila y su cámara, y sin perder más tiempo salió con dirección a la escuela.

En la entrada de esta alcanzó a verla. Chun se veía preciosa, tanto que pudo ver como varios hombres que pasaban no podían evitar verla, sobre todo los del curso de ella que se notaban que querían algo con ella. ¡Pero no! El sería el afortunado de tenerla.

-¡Hola Chun!- Saludó con ánimos, notando que la chica hasta había llegado ligeramente maquillada, haciendo que resaltaran más sus facciones. Simplemente hermosa.

-Hola Yong Soo. Te ves muy bien – Sin mentir. Ella no podía dejar de verlo. ¡Parecía un idol definitivamente! ¡Qué suerte tenía! -¿Entramos? Ya los maestros están llegando-

-¡Por supuesto! – Estiró su mano en dirección a la entrada para darle paso primero a la chica para después seguirla él.

Todo el evento duro bastantes horas, casi hasta que el sol cayera. Durante todo el tiempo ambos jóvenes permanecieron juntos. Las fotos, el revelado, la presentación, el almuerzo. Simplemente pasaban un buen momento y también le daba tiempo a Yong de como declarársele a china. Para mala suerte su tiempo se había acabado y el fin de la práctica llegó, así que aprovechando que la escuela ya estaba casi vacía Yong aprovechó para detener a Chun de irse para decirle lo que también ella esperaba oír.

-Eh, Chun. Sé que no llevamos mucho de conocernos, pero te quiero decir algo. Sé que me dijiste que tu hermano vendría por ti y por eso no quiero detenerte mucho – Tomó un poco de aire antes de continuar -Eres una chica muy linda, muy hermosa y me gusta mucho pasarla contigo, no me importa que no recuerdes nada, pero igual podemos empezar algo porque… – Al principio Chun se extrañó de oír aquello, no sabía a lo que se estaba refiriendo e iba a preguntar, pero las palabras finales la frenaron. Mejor oírlo todo – Me gustas mucho Chun-Yan. En verdad -Tomó las manos de la chica suavemente y la miró a los ojos- ¿Quieres ser mi novia? –

Eso era lo que ella esperaba. Aunque ahí hubo algo que no entendió, pero lo dejó pasar por el simple hecho de que tenía a uno de los chicos guapos de la universidad como su novio ¡Eso supera hasta sus dudas! Era en verdad una chica con suerte -¡Claro que quiero! – Exclamó contenta antes de aventarse a los brazos del coreano a lo que aprovechó para juntar sus labios con los ajenos en un beso suave y lleno de alegría para ambos.

-¡Chun Yan! – Se oyó un grito molesto haciendo que ambos jóvenes se separaran, dejando sorprendido a Yong por ver quién era el dueño de aquel grito -¿Sé puede saber qué estás haciendo? –

-Pues lo que ves. Te dije que me tenía que ver bien para mi novio, y es él. Él es… -Fue interrumpida por la voz del coreano que no dejaba de ser de sorpresa

-¿Yao?-

-… ¿Sé conocen? – Ahora la sorprendida era Chun

-Sí, lo conozco. Es mi compañero de trabajo -Bien, esto comenzaba a ser extraño y curioso para Chun, ya que por mucho que su hermano estuviera en una actitud de "hermano mayor protector" se notaba que trataba de ocultar un tono de voz que ella no pudo identificar en ese momento.
Eso era interesante.

-No sabía que tú y Chun eran hermanos. Pero ahora que lo veo son muy parecidos -En cambió, la situación para Yong era muy emocionante. ¿Quién diría que el hermano de su novia era su amigo?

-Sí, de echo somos gemelos. Él es mayor que yo por un par de minutos. Bueno, entonces no tengo que presentarlos -Sonrió a su novio realmente contenta -Bien, Yong Soo ya me tengo que ir que mi hermano se enojará si me tardó más – Se acercó a dejar un beso en la mejilla ajena antes de separarse para sonreír y darse media vuelta.

-Te vas con cuidado, Chun. Nos vamos mañana en el trabajo Yao – Despidió feliz y sin salir de su asombro y emoción.

-Si. Hasta mañana… -Dio media vuelta para irse tras su hermana que ya le llevaba unos pasos de ventaja. Mas esa actitud dejó dudoso a Yong.

Para empezar. ¿Por qué Yao habló de forma cortante?
Y para finalizar ¿Por qué se veían sus ojos tristes? Incluso podía jurar que quería llorar.
¿Habrá pasado algo?

Desde aquel día Yao se vio más y más desanimado en todo. Buscaba verse bien frente a su amigo de la universidad y sus amigos del trabajo. Sobre todo, frente a Yong.
Mas no pudo estar en todos sus sentidos de ánimo frente a este cuando salieron, no fue más que una leve salida a lo que tenía planeado. Algo que a sí mismo fue decepcionante ya que solo fueron a comer a un restaurante de comida rápida, hablaron de uno que otro tema.
En ese momento Yao deseaba sacar a tema la razón por la que lo citó, más sus ánimos se vinieron abajo cuando Yong le habló sobre lo feliz que estaba con su hermana. Lo linda que era, lo adorable y perfecta… Cada palabra una puñalada a su corazón el cual se terminó rompiendo cuando Yong le dijo, textual: "De haber sabido que eras hermano de aquella niña hubiera sido más fácil para ambos el dar con ella ¿No crees?"

Eso fue todo. Esa fue su condena total…
Yong cree que su hermana es él y ya no hay forma que le diga lo contrario. No. Ya no lo hará. Menos porque ahora sentía su corazón completamente roto, la persona de la que estuvo enamorado tanto tiempo le ha roto el corazón y sin saberlo.
¿Podía ser más doloroso aquello?

Más tarde cuando volvió a su casa fue directamente a encerrarse a su habitación, cambió sus ropas y se aventó a su cama. A penas y su cuerpo sintió la suavidad del colchón y las almohadas sus ojos comenzaron a soltar lágrimas sin cesar, su pecho se comprimía con fuerza y su voz salía en lastimeros sollozos.

Chun-Yan estaba jugando un poco en su celular, mandando mensajes a sus amigas y simplemente perdiendo el tiempo cuando oyó a s hermano entrar a la casa. Su novio le había dicho que iba a salir con él, así que cuando iba a gritarle sobre su cena solo oyó como la habitación de este se abría y cerraba.

Si bien nunca tuvo una relación fuerte con su hermano eso le preocupó, más que nada porque lo últimos días ha estado peor que un zombie.
Con cuidado y calma caminó hacía la habitación de su hermano hasta quedar a una distancia en la que pudo oír como este lloraba.
¿Por qué?
¿Habrá pasado algo con su amigo? ¿Se habrán peleado por la relación que ella y él tienen?

Tocó la puerta suavemente, esperando a que su hermano le diera el pase, mas eso nunca llegó. Al contrario, sus sollozos simplemente no paraban y hasta juró que se hicieron más fuertes.
Rendida se fue a la cocina a calentarse un poco de lo que había en el refrigerador, en caso de no haber se prepararía algo. Ella sabía cocinar, sí, solo que usaba de sirvienta a su hermano simplemente por caprichosa y porque, sí, le caía mal su hermano y por una de las razones más superficiales y cínicamente aceptaba eso. No frente a todos, claro.

Para su suerte había un poco de pasta agridulce que se calentó aún dentro del tupper. Fue a la sala, prendió la televisión y se dedicó a comer su recalentado con calma. Algo que también acostumbraba a hacer, comer en la sala ya que no tenía nada mejor que hacer y su hermano estaba de magdalena chillando. Ni ganas de molestarlo tenía.

Pasó como hora y media, la programación se tornó aburrida, su tupper ya estaba vació y su aburrimiento se volvió sueño. Apagó el televisor, dejándose caer en el sofá de forma rendida y bufando con algo de molestia.
En ese momento volteo a una mesa que había junto al sofá donde había varias fotografías enmarcadas. Estiró su mano para tomar una de esas fotos donde estaba ella con su hermano y su padre en un parque frente a donde vivían cuando iban en la primaria.
Su padre estaba sentado en una banca de concreto con ella en su regazo, sonriendo hacia la cámara. Ella estaba acurrucada en los brazos de su padre, vestida con su uniforme de la primaria, bufanda, chamarra y cubre bocas porque en ese tiempo era muy enfermiza y ese día su padre le concedió ir al parque después de la escuela, pero solo ese día ya que era el cumpleaños de ambos. Y Yao, parado junto a ellos con un uniforme igual al suyo, peinado como ella y totalmente sonriente. Todo al contrario de ella.

En ese momento algo hizo "click" en su mente. Miró hacia la apagada televisión, viéndola sin ver por lo que pensaba en ese momento.
Yong le dijo que "no lo recordaba, pero que eso no importaba", su hermano, cuando niño, siempre rogaba a su padre ir al parque porque tenía un amigo al que quería mucho, ella solo bajó al parque dos veces en ese tiempo por sus enfermedades y siempre acompañada de su padre, su hermano se ha comportado muy distante desde que la vio con Yong…

-Oh. Por. Dios… -El hilo del asuntó cayó como balde de agua fría sobre ella. Miró de nuevo la fotografía, notando lo idénticos que eran en ese entonces. Ahora por sus sexos era más notorias ciertas diferencias, pero se les notaba el parentesco, en ese entonces eran dos gotas de agua.

Dejó la fotografía en su lugar y corrió a la habitación de su hermano -Ya se durmió… -Dijo para sí misma, abriendo lentamente y adentrándose hasta donde este estaba. Se veían sus mejillas rojas y con rastros de lágrimas, se veía demacrado.
Sin saber por qué, tomó su celular y vio sus últimos mensajes los cuales eran de Yong.

"-Espero hayas llegado bien a tu casa, me la pasé muy bien contigo ¡Nos vemos en el trabajo-" Ese fue hace ya más de una hora. Los mensajes anteriores solo hablaban de su punto de encuentro y la hora, pero uno de esos últimos le llamó la atención.

"-Mei me comentó que una vez te usaron de modelo para un vestido porque perdiste una apuesta y me enseñó la foto. De no saber que eres hombre te habría confundido con alguien más kkkk"-

-Esto no puede ser… -Mordió su labio al tiempo que dejaba el celular en su lugar antes de salir de la habitación así de silenciosa como entró. Cerró la puerta dejando su cuerpo recargado en esta, poco a poco cayendo hasta caer sentada, aún con la mirada fija en el piso -Mi hermano conoció a un niño, el cual le gustó. Él dijo que ese niño le dijo que también le gustaba. Mi hermano encontró a ese niño y ese niño cree que yo soy esa niña… -Poco a poco una sonrisa torcida comenzó a aparecer en su rostro, siendo seguida de una risa ahogada y divertida -¡Yong Soo cree que yo soy mi hermano travestido! -Empezó a reír de forma cínica, importándole poco si despertaba o no a Yao.

-Ay hermanito. No sabes lo mucho que me divertiré contigo~ -Susurró a la puerta antes de irse a su propia habitación.
A pesar de que Yong Soo era atractivo y gentil no estaba de más usarlo para romper el corazón de su hermano. Obviamente también le gustaba el extranjero, no por nada aceptó ser su novia, pero ser mala con su hermano era uno de sus placeres de vida.
¿Por qué hacía eso? Solamente porque siempre estuvo celosa de él. Siempre gozó de buena salud, vitalidad y belleza. Cuando se vestía de niña muchos niños lo preferían a él antes que ella, antes de que supieran que también era un niño.

¿Razón superficial? Sí. Y no le importa negarlo y si con eso ella puede ser feliz, pues lamenta que su hermano no lo sea.

...

*kkkk -Así es como en Corea escriben el "jajaja" en los mensajes de texto.

Y eso es todo. Espero les gustara y no olviden dar laik y suscribirse... Ahm, quise decir, R&R C:
Besos =3=