Bueno, veamos, tan solo 2 comentarios, 0 favoritos 0 seguidores, menos de 50 views... En resumen parece que esta historia no termina de cuajar. Sin embargo voy a seguir subiendo capitulo porque ya la tengo casi toda formada en mi mente y ahora no quiero abandonarla.

Padme guió a Obi Wan por las calles desiertas de la ciudad. El joven Padawan sabía que tenían que darse prisa o, al final, su maestro se vería obligado a irse sin ellos. Podía sentir, a través de su vinculo, que aun seguía en el planeta, pero cuanto más tiempo permaneciesen en Nabbo, más probable sería que la Federacion de Comercio volviese a capturarles y, sin ninguna duda, Qui Gon pondría la protección de la reina por delante de cualquier cosa.

Algo bastante irónico teniendo en cuenta que Obi Wan sospechaba que la reina era la joven que estaba con él en esos momentos.

"Ya casi hemos llegado. Los hangares están al doblar la esquina" Dijo Padme, corriendo para ponerse por delante. De repente la Fuerza envió una advertencia a Obi Wan y este cogió a Padme por los hombros para esconderla detrás de una columna. Ella le miró indignada "¿Que crees que estás...?"

Rápidamente Obi Wan le cubrió la boca con una mano "Shh"

Apenas un par de segundos después, un batallón de droides de combate pasaron prácticamente por su lado. Obi Wan se vio obligado a apretar más su cuerpo contra el de Padme, para que ambos quedaran ocultos, ya que había demasiados droides como para arriesgarse a vencerlos a todos en combate.

Padme cerró los ojos y esperó a que los droides pasaran de largo. Estaba asustada pero, por algún motivo, el toque del joven Jedi la hacía sentirse segura. Y, para que negadlo, se había sonrojado profundamente al ver lo cerca que estaban, sus cuerpos el uno del otro.

Cuando ya no hubo droides a la vista Obi Wan soltó el aliento que estaba conteniendo y se permitió relajarse. Entonces se dio cuenta de que aun seguía tapándole la boca a Padme y apartó la mano, murmurando una disculpa.

"No pasa nada" Padme se mordió el labio, intentando que su corazón volviera a latir a un ritmo normal "Casi no pillan ¿eh?"

"Si" Entonces empezaron a oír disparos láser procedentes de la dirección en la que se habían ido los droides. Obi Wan señaló un edificio que había enfrente de ellos "Los disparos vienen de allí"

Padme miró en la dirección que señalaba Obi Wan y palideció "Eso son los hangares"

La comprensión brilló en los ojos de Obi Wan y salió corriendo hacia allí, seguido de cerca por Padme.

Obi Wan vio a su maestro parado en la rampa de una nave, desviando disparos con su sable y rodeado de droides destrozados, y a los guardias devolviendo en fuego con sus propias pistolas. No vio a la reina ni a sus doncellas de modo que supuso que ya se habían metido dentro de la nave.

"Padme escúchame, voy a ocuparme de estos droides, tú corre hasta la nave donde están los demás"

Padme le miró como si hubiese perdido la cabeza "¿Estás loco? Son demasiados"

Obi Wan le ofreció una sonrisa confiada "Eso no sera un problema. Ahora corre"

Padme no estaba nada convencida pero hizo lo que le pedía. Aprovechando que los droides estaban de espaldas a ellos, Obi Wan saltó justo en medio de su formación, derribando a dos en pleno vuelo y empezó a partirlos por la mitad con su espada.

Al ver a su padawan, Qui Gon abandonó su postura defensiva y fue en su ayuda. Padme logró llegar sin problemas a la nave, donde le estaban esperando el Capitán Panakra y sus hombres, y se dio la vuelta para comprobar como estaba Obi Wan. Se quedó completamente muda de asombro al ver que, en el momento en que el hombre que ella suponía debía ser su maestro llegaba a su lado. Obi Wan ya había acabado con más de la mitad de los dorides y los que quedaban fueron rápidamente destruidos por los movimientos rápidos y precisos de los sables de ambos Jedi.

"Majestad, tiene que entrar en la nave" Le aconsejó Panakra, empujándola suavemente hacia el interior.

Padme iba a protestar que no pensaba irse sin los Jedi pero tanto Obi Wan como su maestro ya estaban prácticamente a su lado de modo que hizo lo que le pedían y entró en la nave.

Obi Wan le ofreció una ultima sonrisa tranquilizadora y fue a la cabina del piloto, mientras que ella fue a reunirse con sus criadas, y su señuelo, y rezaba para que fuesen capaces de pasar el bloqueo.


Habían logrado sobrepasar el bloqueo, principalmente gracias a una pequeña unidad R2 que había logrado reparar los escudos, pero la nave estaba seriamente dañada y les resultaría imposible llegar a Coruscant en esas condiciones. Por eso el Maestro Jinn había decidido, por sugerencia de su Padawan, parar en un planeta del Borde Exterior llamado Tattoine, esperando que allí serian capaces de reparar la nave y seguir con su viaje. El Capitan Panakra parecía opinarse a esa idea pero Padme le hizo un leve gesto de asentimiento a Sabe para que lo aprobará. Apenas sabía nada de Qui Gon pero confiaba plenamente en Obi Wan, y si él opinaba que esa era la mejor opción entonces irían a ese planeta.

Después de esa pequeña reunión, ambos Jedi se despidieron de la reina y fueron a meditar.

En cuanto los Jedi se habían ido Panakra se dirigió a Padme "¿Estáis segura de esto majestad? Tattoine está controlado por delincuentes, puede ser muy peligroso"

Padme asintió "Necesitamos reparar la nave o no llegaremos muy lejos. Y si es verdad que la Federación de Comercio no tiene tratos allí, entonces sera imposible que nos encuentren"

Panakra hizo una reverencia, aunque Padme pudo ver que seguía sin estar convencido y se fue, dejando a Padme a solas con sus criadas.

Padme soltó un suspiró y sonrió a Sabe "Lo has hecho muy bien, Sabe. Tienes madera de reina"

"Se lo agradezco, Majestad. Me asuste mucho cuando el Virrey ordenó que la separasen de nosotros. Estuve apunto de revelar mi verdadera identidad"

"Si, fue una suerte que el Padawan accediera a ir a rescataros ya que el Maestro no parecía estar muy dispuesto" Dijo Corde.

Padme se sonrojó un poco al oír eso "Tal vez debería ir a hablar con él. Con todo lo que ha pasado, aun no he tenido tiempo de agradecerle como es debido que me salvara" Todas sus sirvientas se miraron entre si, sonriendo "¿A que vienen esas caras?"

"Oh, nada. Es que nos hemos fijado en que el Padawan Kenobi es bastante atractivo. Nos preguntábamos si usted también lo había notado"

Padme pasó de estar ligeramente sonrojada a roja como un tomate "¡Pues claro que no! Tan solo quiero agradecerle su trabajo"

"¿En serio? Porque a mí me ha parecido que no podíais apartar de vista de él mientras el Maestro Qui Gon hablaba"

Padme iba a replicar, pero lo cierto era que había estado mirando a Obi Wan casi todo el rato. Confiaba en que él no se hubiese dado cuenta "No tengo tiempo para esta conversación. Voy a agradecerle al Padawan Kenobi su ayuda y no quiero oír nada más sobre esto"

Salio a toda prisa, ignorando las risas de sus criadas.

La nave era lo bastante grande como para que todas las personas que estaban a bordo en ese momento pudiesen tener su propia habitación. Fieles a su modo de vida altruista, los Jedi habían pedido que se les asignara los compartimentos más pequeños, y alejados del resto, para poder meditar en paz.

Padme llegó rápidamente a la puerta del compartimento de Obi Wan y llamó un par de veces, pero no obtuvo respuesta. Confundida, decidió entrar de todas formas, para asegurarse de que estuviera bien, y se encontró al joven Padawan sentado en el suelo con las piernas cruzadas, meditando.

Con la cara roja de vergüenza Padme se dio la vuelta para irse antes de que su presencia le molestara.

"Puedes quedarte si lo deseas" Dijo Obi Wan antes de que pudiese llegar a salir.

"Lo siento, no quería molestarte" Susurró Padme sin querer distraerlo aun más.

"Tampoco es necesario que hables tan flojo" Obi Wan sonrio y se puso de pie "¿Que puedo hacer por ti?"

"Yo..." Padme bajó la mirada con timidez "No he tenido tiempo de darte las gracias por salvarme. Te debo la vida"

Obi Wan se puso serio "No me debes nada, Padme. Para mí ha sido un placer"

"De todas formas quiero agradecértelo" Hizo una reverencia formal "Muchas gracias, Padawan Kenobi"

Obi Wan pareció estudiar su rostro un momento antes de inclinarse hacia ella. Por un fugaz instante, pensó que iba a besadla. Se sintió bastante estúpida, por pensar eso, cuando le susurró al oído "De nada, Su Alteza"

Padme abrió los ojos con sorpresa "¿Como dices?"

"¿Preferis Reina Amidala?" Preguntó Obi Wan, claramente divertido "Me ha parecido demasiado formal, pero si queréis que os llame así..."

"¿Por que crees que yo soy la Reina" Le interrumpió Padme, curiosa por saber como había descubierto su truco.

"Cuando la reina nos dijo a mi Maestro y a mí que no pensaba irse de Naboo sin ti pude sentir una preocupación dentro de ella, por lo que pudiera pasarte si te dejábamos"

"¿Acasó una reina no puede preocuparse por la seguridad de sus siervos?" Preguntó Padme algo indignada. Ella se preocupaba profundamente por todas sus doncellas como si fuesen sus hermanas.

"Si, si que puede" Aceptó Obi Wan "Sin embargo, que el Capitan de la guardia esté más preocupado por salvar a dicha sierva que en proteger a la reina, eso ya es más inusual. Por no hablar de que la reina parece girarse hacia ti cada vez que tiene que tomar una decisión importante"

Padme se dio cuenta de que no tenia sentido seguir negandolo "Siento haberte mentido. Usar señuelos es una táctica que usamos para protegerme, y nunca se lo decimos a un extranjero"

Obi Wan levantó una ceja "Viendo la forma en la que nos conocimos, me gustaría señalar que el sistema puede tener algún que otro fallo"

Padme se rió. Era su primera risa de verdad desde que la Federación había invadido su mundo "Supongo que es una suerte que hubiera por allí un valiente Jedi dispuesto a rescatarme"

Obi Wan también se rió y ambos quedaron sumidos en un silencio cómodo antes de que Padme volviera a hablar "Este planeta al que vamos..."

"Tattoinne"

"Si. ¿Has estado alguna vez en él?"

Obi Wan negó con la cabeza "Mi Maestro y yo no hemos tenido muchas misiones en este sector de la galaxia desde que me convertí en su Padawan, pero Qui Gon fue un par de veces cuando él aun era un aprendiz, de modo que será él quien se encargue de buscar las piezas que necesitemos"

"El Capitan Panakra opina que puede ser peligroso"

"Me he topado con algunos Hutts en el pasado y no son una compañía agradable, pero mientras logremos pasar desapercibidos no tendremos problemas" Los ojos de Obi Wan brillaron con diversión "Aunque si lo prefieres puedo salir un momento fuera y pintar, con letras grandes, LLEVAMOS A BORDO A LA REINA DE NABBO, en el cascó de la nave"

Padme volvió a reírse y golpeó juguetonamente el hombro de Obi Wan con su puño "No tiene gracia. ¿Y si vinieran unos bandidos por la noche y me secuestraran?" Intentó sonar ofendida pero su risa no ayudaba a proyectar esa imagen.

"Entonces, supongo que tendría que volver a rescatarte" Dijo Obi Wan, mirándola fijamente.

Padme dejó de reír. Le fue completamente imposible apartar la mirada de ese par de ojos azules.

El comunicador de Obi Wan sonó y él no tuvo más remedio que cogedlo "¿Si Maestro?"

"Pronto aterrizaremos. Ve a la sala de maquinas y empieza a evaluar los daños. A ver que necesitamos, ahora me reuniré contigo"

"Como quieras, Maestro" Apagó el comunicador "Tengo que irme"

"Si, lo he oído" Padme tragó saliva, nerviosa "Yo también debería irme"

Tras una leve inclinación de cabeza, salio de la habitación de Obi Wan. Anduvo un rato hasta estar segura de haber puesto una distancia suficiente entre ellos y se apoyó contra la pared cerrando los ojos.

¿Que demonios le estaba pasando?