Capitulo 61

Infortunio

Los Carnet de baile de las cinco chicas estaban llenos. Al estar el tema dentro de la época victoriana, a la entrada del salón, a las damas se les entregaba un cuadernillo adornado en plata y Nácar, con las hojas con el número de canciones que habría durante toda la noche, donde podrían anotar en orden, quien les pedía que canción. Serviría también de recuerdo al final de las festividades. Eran en total 35 espacios es decir 35 canciones durante la noche con sus respectivos descansos.

Para evitar conflictos entre Miriya y Brian o Aime por lo el asunto de su boda, Rick y Max decidieron bailar todas las piezas con ella y no desatenderla. Aun cuando Max había podido controlarla por el momento, sabía por experiencia que se le podía salir de control, sobre todo con sus hormonas Meltran completamente locas por el embarazo.

Shaina guardo una pieza de cada tres para Freddy, pero Aime no lo hizo. Brian dejo que ella armara su carnet como ella quisiera, aunque internamente esperaba que Hunter no le pidiera ninguna pieza. La verdad es que tan hermosa como estaba esa noche, Aime tuvo bastantes problemas entre tanto admirador que quería bailar con ella y afortunadamente para su paz mental, Rick no hizo ningún intento de acercarse, aunque con cada minuto que pasaba se le notaba más enfadado.

En algún punto de la noche, a Aime le toco bailar con Aldebaran, tocaban una polka. Era la pareja más dispareja que pudieran haber encontrado en toda la noche. De hecho Kanon la había titulado "La Bella y la Bestia" para fastidiar al caballero de Tauro. Sin embargo la conversación entre ellos había sido por demás interesante. Aime logro hacer que le contara su más secreto anhelo, que era llegar a ser árbitro de futbol soccer. Aime lo animo a que siguiera su sueño cuando pudiera, pues era bastante valido e importante para un brasileño como él. Aldebaran quedo encantado con ella.

Más adelante le toco bailar un vals estilo vienes con Kanon, bien conocido por ser tan mujeriego como Milo. Coqueteo con ella de una forma tan divertida, que Aime no había parado de reír en toda la pieza. Ella le conto la forma en la que Milo se había comportado con Shaina y al final él había reído como nunca por la forma en la que lo habían rechazado.

- De no estar viendo que esta sobre la tierra, juraría que es usted una sirena – le dijo Kanon.

- No puedo ser una sirena porque no sé nadar bajo el agua Señor – contesto Aime

- Yo puedo ensenarle cuando quiera. A mí me encanta el agua, sobre todo el océano. Crecí cerca de él y puedo asegurarle que se casi todo sobre el mar. – dijo Kanon – Si alguna vez hago algo con mi vida que no sea lo que ya estoy haciendo, creo que sería algo relacionado con él.

- Ahhh se volvería un Marinero o un Pescador? – pregunto Aime – Más bien creo que con su apariencia, un pirata sería más apropiado!

Kanon rio de la ocurrencia. De nuevo había ganado un nuevo admirador.

Dos piezas más tarde toco el turno a DM.

- Porque le dicen DM? – pregunto ingenuamente

- Es más corto y menos aterrador que mi nombre, que es Deathmask – Dijo sonriendo de una forma algo malévola.

- ahhhh! El hermano de Kanon! – dijo sonriendo

- No! Claro que no!. El hermano de Kanon se llama Saga y es mi mejor amigo. Como se atreve a compararme con él?. Yo soy mas mucho más letal! – dijo malhumorado

- mmm… no sé si más letal, pero si más atractivo y dramático. – dijo Aime con una sonrisa tan encantadora que desapareció el mal humor de DM – No ha considerado ser actor de teatro?

- jajajaja no señorita, creo que ningún escenario me tentaría lo suficiente, aunque me hubiera gustado estudiar leyes para llegar a ser juez de la suprema corte. Hay también mucho drama en ello.

- Juez! Eso es extraordinario! Y que se lo impide? – volvió a preguntar Aime

- Mis obligaciones en el santuario desde luego. Cuidar a Saori es mi prioridad – dijo seriamente

- Pues que suerte de tener a alguien tan dedicado cuidando de su seguridad! Es muy afortunada!.

DM sonrió satisfecho pensando en lo que aquella hermosa chiquilla le había dicho. Sip. Estaba muy orgulloso de ser el caballero de Cáncer.

La última pieza antes de su primer break se la había concedido a Mu. Ya lo había conocido algún otro día en el que había venido a la fiesta y le parecía alguien muy tranquilo y agradable.

- Como ha estado señor Mu? No lo había visto desde hace algunos días. – dijo Aime – No sabía que podía bailar tan bien

- Bueno, no soy precisamente Fred Astair, pero me defiendo. En Jamir tenemos varios festivales al año y me encanta ir siempre que mis obligaciones me lo permiten.

- Perdone mi ignorancia, pero donde esta Jamir exactamente? – dijo Aime tratando de recordar sus clases de geografía sin éxito.

- Ni lo intente – dijo – Es una pequeña provincia cerca de los Himalaya en la frontera entre India, China y Tíbet.

- De verdad? A mí me encantaría conocer el Tíbet, pero tengo entendido que los extranjeros, sobre todo las mujeres, no somos bienvenidas – dijo Aime haciendo un mohín de decepción.

- Eso era antes señorita, le aseguro que ahora somos más receptivos y damos la bienvenida a todo el mundo, aun con el conflicto que se tiene con el gobierno chino.

- Algún día ese problema se resolverá y los chinos comprenderán que deben liberar al Tíbet. El mundo no debería pelear por esas tonterías. La violencia no lleva a otra cosa más que a la destrucción del espíritu y de la raza humana.

- Eso espero. Mientras tanto, la meditación y la tolerancia deberán de servirnos para sobrevivir – dijo Mu fascinado por las ideas pacifistas de Aime.

Por fin su primer descanso. La verdad es que necesitaba comer algo. Desde el desayuno no había probado bocado por una u otra razón y su cuerpo comenzaba a debilitarse. Serena y Darien la acompañaron debido a los deliciosos pastelillos que Serena no podía dejar de comer. Ella también había decidido tomar un descanso.

- Te diviertes coqueteando con todo el mundo? – Escucho Aime a sus espaldas. Era Rick que estaba cruzado de brazos mirándola furioso.

- La verdad es que sí. La estoy pasando de maravilla. – contesto sin voltear sirviéndose más bocadillos en su plato antes de tener que regresar a donde estaban sentados sus amigos – Ultimadamente lo que haga o deje de hacer es algo que a ti no te importa. Ya me lo dejaste bien claro antes.

- Pues te equivocas! – dijo Rick - de no ser porque estas siendo el centro de atención aun en este momento…

- Bah! No te tengo miedo – contesto Aime sin voltear y saboreando uno de los pastelillos que tenían encantada a Serena – Perro que ladra no muerde. Deberías probar esto. Esto esta delicioso.

- Porque tuviste que bajar vestida tan seductoramente? No soporto verte pasar de brazos en brazos luciendo así – dijo Rick entre dientes.

Aime se alzó de hombros indiferente.

- Oh vamos! Esto ya se está volviendo cliché en esta fiesta. Shaina no se lo permitió a Freddy y yo tampoco lo voy a permitir... A ti menos que a nadie que no tienes ningún derecho – Volteo a verlo directamente a los ojos – Si de verdad quieres saber la respuesta a tu pregunta, es porque a la persona que me ama le encanta verme vestida así y yo le doy gusto. Quiero que se sienta orgulloso de su esposa y además sabe que no tiene nada de qué preocuparse pues está seguro de mi amor por el – y lanzándole su mirada inocente más seductora – Si tienes algún problema con eso, ve y reclámale a Brian.

Aime regreso sin inmutarse a donde estaba Darien con Serena para comerse sus bocadillos sin darle importancia al intercambio de frases que acababa de tener.

Rick estaba que se lo llevaban los diez mil diablos. Como era posible que a Brian se le hiciera tan natural que el nombre de ella estuviera en boca de todos siendo admirada por cada uno de los hombres que estaban ahí? A él no le gustaba que todo mundo hablara de lo hermosa que estaba "su esposa" ese día, hasta que tuvo que recordar que en ese lugar, ella no lo era. Lo había olvidado al verla ahí en brazos de todo el mundo, mientras esos hombres habían tenido el privilegio de poder rodear su cintura al bailar y el no. Era más de lo que él podía soportar. Su instinto más primitivo se había desatado y estaba a punto de perder el control.

Se retiró rápidamente de ahí antes de que hiciera algo de lo que pudiera arrepentirse después.

Shaina se acercó a Aime por primera vez desde que la fiesta comenzó.

- Debo agradecerte querida que me hayas quitado la atención esta noche. Sobre todo de los cinco dorados que vinieron con Saori – Dijo Sonriendo – Creo que es la primera vez que puedo estar relajada al 100% divirtiéndome sin preocuparme por ellos y además ese collar esta divino! No sabía que lo tenías, nunca te lo había visto!

Aime se ruborizo un poco sobre todo porque aún estaba apenada por su comportamiento con ellas horas antes.

- Pues, fue un regalo de Brian. Me lo mando justo antes de bajar. Te gusta? – dijo modelándoselo.

- Y a quién no? Es espectacular! Mi madrina lo quiere para ella, y al menos tres o cuatro invitadas ya les han pedido uno igual a sus esposos, lo que ha creado una gran conmoción. Jajaja. Iré a preguntarle a Brian donde lo consiguió para pasarles le información. – dijo Shaina mientras daba un paso en dirección a su amigo

La imagen de Shaina en la cama abrazando a Brian llego como un flashazo a la cabeza de Aime y no pudo evitarlo:

- No!

- ¿?

- Yo… yo le pregunto y te aviso. Me toca bailar con él la siguiente pieza de todos modos– Dijo Aime con una sonrisa un poco forzada

- Ah bueno, Esta bien. Avísame cuando la tengas. Debo regresar con Freddy. – Dijo Shaina despreocupada – Hoy esta tan apuesto que ya veo a todas las zorras tras de él.

Aime sonrió y Darien y Serena la miraron extrañados.

- Te sientes bien? – Pregunto Darien – Acabas de marcar territorio con tu mejor amiga.

- Yo? – Dijo Aime con tono un poco más agudo - No es cierto!

- Eso fue lo que a mí me pareció – volvió a decir Darien – Pero pues tú debes saber lo que haces.

Aime no contesto. Se terminó los bocadillos de su plato. Tomo un vaso de agua mineral y se fue a buscar a Brian. Evitaría cualquier contacto entre ellos dos a solas hasta que estuviera segura de que Shaina fuera a quedarse con Freddy. No quería volver a ver a pasar por lo mismo otra vez.

- Max, me estoy volviendo loco – Confeso Rick a su amigo en un break que se tomaron porque Miriya estaba cansándose de bailar y estaba sentado junto a ellos.

- Amigo, así naciste – se burló Max

- No quiero que nadie la vea, que nadie la toque más que yo, es eso normal? – pregunto desesperado – Lisa nunca se comportaba así.

- Ahhh ya entiendo – dijo Max sonriendo – Estas experimentando celos enfermizos.

- Me estoy convirtiendo en Miri? Oh Cielos! Estoy peor de lo que yo suponía.

- jajaja idiota! Acaso es la primera vez que los tienes?

- Como dije antes Lisa no me daba motivos. – dijo Rick – Aunque tampoco se vestía así. Ella siempre fue muy discreta y la mayor parte del tiempo lucia el uniforme…

- Lisa estaba loca por ti desde antes de que tú te dieras cuenta. No era capaz de voltear a ver a nadie más y si no mal recuerdo la de los celos era ella. – Dijo Max tratando de recordar – Y desde que los dos se declararon su amor, se dedicaron por completo al trabajo. Nunca tuvieron una vida social normal que no fuera con otros militares y todos le tenían suficiente miedo a la Almirante o a ti para siquiera aproximarse. Aime no tiene ese problema. Solo mírala! Es desinhibida y está en la flor de la vida!

- Ya la vi Max, no estoy ciego y por eso tengo este problema. Esta demasiado hermosa y sexy esta noche y solo quiero llevármela lejos de aquí y tenerla para mí solo – Dijo alzando un poco la voz, cosa que no pasó desapercibida por las personas a su alrededor. Volteo hacia la pista de baile y Brian y Aime bailaban una balada suave y romántica. Él estaba diciéndole algunas palabras al oído que hacían que ella se ruborizara y bajara la mirada apenada. – Yo soy el que debería estar ahí con ella.

- Pero si no mal recuerdo dijiste que nos iremos antes, tan pronto me confirmes que Miri puede viajar. – Comenzó Max a picarlo – Ella se quedara aquí con Karl y vivirán felices para siempre y tu seguirás con tu vida.

- Sobre mi cadáver la dejo aquí Max… sobre mi cadáver- respondió Rick con los puños cerrados

- Brian… puedo preguntarte algo? - le dijo Aime suavemente mientras seguían bailando.

- Lo que tú quieras.

- Y… me contestaras con la verdad?

- Si

Aime se planteaba la forma más sencilla y menos desesperada de saber la verdad.

- Antes o después de mi accidente… tuviste algo que ver con Shaina ?

Brian dejo de bailar por un momento para verla directa a la cara.

- De donde sacaste esa idea tan absurda?

Aime volvió a recargar su cabeza en su hombro para continuar bailando.

- Eso no contesta mi pregunta. Yo la vi durmiendo en tu cama, contigo y solo me preguntaba...

- Estas celosa?

Aime no contesto. Se limitó a cerrar los ojos. Claro que estaba celosa!

- Sé que es mi culpa, por no tratarte como te mereces y además ese día tú estabas herido y yo no hice nada por curarte, te deje a la deriva y estoy segura de que ella sí hizo todo lo posible por hacerte sentir mejor…

- Princesa…

- No, espera. Déjame terminar. Si la respuesta es sí, no quiero saberlo. Solo prométeme que no pasara de nuevo. No podría soportar verla cerca de ti si así es… De hecho, no quiero verte solo con ella ahora…

- Princesa…

- Si, ya se lo que me vas a decir de los celos. Ya me sé todo ese sermón desde la vez del incidente con Sunrei pero no puedo evitarlo. De verdad que no. Y quiero mucho a Shaina y no quiero tener problemas con ella sobre todo ahora que tiene a Freddy. Pero podrías al menos de aquí hasta el día de la sorpresa… complacerme en esto? Me quitarías un gran peso de encima. Por favor?

- Ya puedo hablar?

- Si

- Escúchame muy muy bien. Entre Shaina y yo nunca hubo ni habrá nada más que pura y simple amistad. Ni yo la vi como mujer porque ya te amaba a ti, ni ella me vio como otra cosa que no fuera un hermano. Y por eso mismo, ambos tenemos la confianza de acurrucarnos y/o dormir juntos. Era una forma de acompañarnos y consolarnos cuando estábamos solos. Lo que viste, fue a tu esposo totalmente adolorido siendo apapachado y atendido por las manos expertas de su mejor amiga/hermana postiza ya que su esposa lo había mandado por un tubo después de una noche difícil y con toda la razón, eso no te lo niego.

Aime dejó escapar unas lágrimas de arrepentimiento, pero no dejo que Brian las viera.

- También entiendo que pudo no haberse visto de lo mejor, y que o no debí hacerlo o debí habértelo explicado antes, pero eso que tu sientes no es ni la mitad de lo que yo siento cuando estas con tu amigo "Roy", quien por cierto no ha dejado de mirarte en toda la noche como si fueras de su propiedad. Pero ya no me ves haciéndote ninguna escena verdad? Sabes por qué? Porque me prometiste que dejarías de verlo al final de las fiestas y yo te creo y confío en ti.

- Entonces porque se golpearon tanto esa noche? – pregunto Aime viéndolo a los ojos

- Viejas rencillas – contesto sonriendo

- Ya lo conocías antes de que te lo presentara? – pregunto sorprendida

- Algo así. Pero como ves, ya nos portamos de manera más civilizada para complacerte.

Ambos quedaron en silencio unos segundos.

- Brian….

- Si?

- Te amo.

- Yo también te amo princesa. Pase lo que pase nunca dudes de mi amor por ti.

Shaina estaba más que ocupada con sus bailes también. Acababa de bailar con Freddy y cada vez le costaba más trabajo cambiar de pareja y ver que el bailaba con otras damas también como era su obligación como anfitrión.

Vio su carnet. Era el turno de bailar con alguien que ella hubiera dado lo que fuera por no hacerlo: Shion. En qué momento se lo había pedido y ella había aceptado?

La imponente figura de 1.85 de estatura contrastaba con su apenas 1.70 de ella ya incluyendo sus tacones.

- Al fin tenemos el placer de conocernos mejor Shaina. – Dijo tranquilamente mientras se la llevaba a bailar

- Un placer conocerte finalmente Shion – Contesto Shaina – No había tenido el honor anteriormente.

- Veo que llevas una buena vida como secular.

- No puedo quejarme

- Sé que Atenea ya hablo contigo al respecto pero me gustaría saber si ocultas algo más.

Shaina no dejaba de verlo a los ojos. Ciertamente jamás había visto los ojos de un patriarca. Ellos, al igual que los caballeros femeninos, debían usar una máscara para que sus decisiones fueran totalmente imparciales. Los ojos de Shion aunque gentiles, mostraban una determinación bastante fuerte, lo que la tenía un poco desconcertada.

- Soy un libro abierto para cualquiera de ustedes. Mi cosmo no está en su mejor forma. – dijo Shaina

- Eso no es verdad. Ninguno de nosotros ha podido acceder a tus pensamientos. Los estas bloqueando muy bien.

- Shion, no estoy bloqueando nada. Estoy tan ocupada en mis propios problemas personales, que me harían un favor al quitarme algunas cosas de encima. – Dijo Shaina con voz cansada

- Entonces puede ser que tu nueva guardiana lo esté haciendo. Pero porque? Que crees que este tramando. – Pregunto Shion

- No sé nada. Pero si ella está bloqueando lo que yo pienso, entonces puede estarme rastreando también, verdad? – volvió a preguntar Shaina – Y si es así, ustedes están poniéndome a mí y a mi familia en peligro haciéndome estas preguntas!

- Tranquilízate. Me han dicho que no eras una persona histérica. Veo que se equivocaron – bromeo Shion

Shaina inmediatamente alzo la cabeza con altivez.

- No me hace la menor gracia. – Contesto Shaina – Tu mejor que nadie debería saber cómo soy, siendo ariana como Mu y como tú. No me gusta estar bajo la protección de Hera, pero no puedo hacer absolutamente nada al respecto según dijo Hades.

- Ah sí… eso me recuerda… vino hoy Julián Solo y/o Poseidón? – Pregunto Shion – No estoy acostumbrado a estar donde hay tanta gente.

- Tampoco a él lo pueden rastrear?

- Él es diferente. Es la reencarnación de un dios. Solo otro dios o diosa puede hacerlo.

- Pues no, la última vez que lo vi dijo que nos veríamos de nuevo antes de que se acabara mi fiesta y de eso faltan 3 noches. – Dijo Shaina – De verdad espero que no lo haga. Con Shun entre mis invitados tengo para estar alerta todas las noches, aunque desde luego, no podría yo hacer nada contra él ya que ya no tengo mi armadura. Puedo cambiarte el tema antes de que termine esta pieza?

- Adelante.

- Como esta Marín?

- Bastante tranquila a pesar de que rompió su compromiso con Aioria. – Contesto Shion – Porque te importa tanto?

- Es mi amiga. Sé que en parte fue mi culpa. Me siento responsable de esa decisión.

- No tienes que hacerlo. De hecho, fue más bien culpa de Aioria.

- No entiendo.

- Cuando le pidió permiso a Atenea para pedir la mano de Marín, yo no estaba en el Santuario. Si se hubiera esperado a que yo regresara, hubiera podido avisarles de esa cláusula en el contrato de los 12 y no se hubieran ilusionado tanto. Es mi deber avisarles de esos inconvenientes. Atenea con cada reencarnación tiene tantas cosas nuevas que controlar, que no puede estar al tanto de todo. Para eso existen los Patriarcas. – Contesto Shion – De todos modos, estamos trabajando para ver como solucionamos ese problema y que esos dos finalmente estén juntos.

Shaina sonrió

- Crees que si… hablo con Hera pueda hacerla cambiar de opinión al respecto?

- Lo dudo, pero te agradeceríamos que lo intentaras, por la felicidad de ellos dos. – dijo Shion

- Te prometo que voy a hacerlo. Pero no les digas nada por si fallo en el intento.

La música ceso y Shion la llevo con Freddy.

- Gracias Shaina. De todo corazón te deseo que encuentres la felicidad que tanto buscas.

Al escucharlo, en un acceso de espontanea alegría, Shaina lo abrazo. Esto último desarmo a Shion por completo.

Brian había ido por unas bebidas mientras Aime esperaba sentada en el la banca más iluminada del Jardín justo frente a la puerta. Estaba agotada y necesitaba aire fresco. Esperaba que su esposo llegara pronto porque el quedarse ahí sola la estaba poniendo nerviosa, sobre todo al recordar que no sabía con quien había estado y en cualquier momento podría volver a abordarla.

Sintió un aura furiosa que se acercaba a ella rápidamente y se levantó de la banca para voltearse a enfrentarla. Un alivio generalizado la recorrió cuando vio que solo se trataba de Miriya.

- Hola Miri! Como la estás pasando? – dijo

Miriya comenzó a empujarla de los hombros con rudeza.

- Cómo pudiste hacerle eso? – gritaba

- Miri que te pasa? Que te hice? – preguntaba tratando de calmar a su amiga

- Te casaste con Karl cuando ya estas casada con Rick! – Gritaba mientras seguía empujándola

- Miri estás loca o qué? Para ya con eso! – dijo haciéndose hacia atrás.

- Estas jugando con él y le estás haciendo daño y tienes que comenzar a reaccionar o yo misma voy a obligarte a hacerlo! – Seguía gritando Miriya mientras intentaba golpear a Aime con sus puños y esta los esquivaba.

- Basta Miri! No quiero hacerte daño! Piensa en tu bebe! - Aime se estaba desesperando. No quería tener que defenderse de ella.

- Mi bebe es lo suficientemente fuerte para pelear con su madre por su mejor amigo para recuperar a su mejor amiga! – decía mientras lanzaba puñetazos a su cara que Aime esquivaba fácilmente lo que hacía que Miriya se enojara más.

Afortunadamente para ella, el vestido que traía Miriya evitaba que pudiera moverse lo suficientemente rápido y no la dejaba usar patadas.

En otra parte del salón…

- Rick, donde esta Miriya? – preguntaba Max inquieto volteando hacia todos lados

- Yo creí que estaba bailando contigo – dijo Rick – Vengo del baño

- Alcanzas a ver a Karl o Lisa? – dijo Max recorriendo ambos salones con paso apresurado con Rick siguiéndolo.

- No los veo. – Dijo Rick – Espera. En el jardín! Ese destello es del collar que Aime trae puesto!

- Y ya vi a Karl! Va justo hacia allá! – Dijo Max – Tenemos que detenerla!

Brian llevaba dos vasos con Shirley Temple hacia donde había dejado a Aime. La banca estaba vacía. Volteo hacia ambos lados y vio dos figuras femeninas moviéndose de lado derecho, por lo que se dirigió hacia allá.

No pudo sorprenderse más al ver que Miriya estaba literalmente atacando a Aime y esta no se defendía.

Dejo los vasos en el suelo y corrió hacia allá.

- Que está pasando aquí! – grito obteniendo inmediatamente la atención de Miriya a quien le brillaron los ojos.

- Si no puedo hacerte entender a ti, si lo puedo desaparecer a él, así volverás con Rick y con nosotros de una buena vez! - Dijo Miriya a Aime, sacando un cuchillo de cocina del interior de su bota lanzándose rápidamente contra Brian.

((Hera por favor no vayas a intervenir. No quiero hacerle daño))

(((Como gustes)))

- No! A él no le hagas nada! – Grito Aime corriendo a velocidad de Match 1 para interponerse entre ellos dos, desgraciadamente aunque fue lo suficientemente rápida para hacer que Brian saliera del paso del cuchillo de Miriya, por el mismo peso de su ropa, no lo fue lo suficiente para ella misma reaccionar, y gracias a eso y por el ángulo en el que estaba, en lugar de recibir el cuchillo directamente en el pecho, solo le dio un rozón en la clavícula haciendo que tropezara con la bastilla de su vestido y perdiera el equilibrio cayendo sobre su polisón. Brian ya había reaccionado lo suficiente como para regresar y cubrir con su cuerpo al de Aime esperando el siguiente ataque, y ciertamente Miriya hubiera cumplido con su cometido, cuando por detrás de ella, Max la sujeto con fuerza mientras Rick la desarmaba y rápidamente se la llevaron de ahí tapándole la boca mientras esta pataleaba con fuerza tratando de zafarse de los dos pares de brazos, dejando a la pareja en el piso asombrados, asustados y a Aime con una pequeña herida.