Capitulo 62

De regreso a casa

Tanto Aime como Brian se quedaron en la misma posición en el suelo por unos minutos antes de poder pensar con claridad. Todo había pasado tan rápido que apenas podían creerlo.

Algunos invitados que acababan de salir al jardín los vieron tirados y se apresuraron a ayudarlos a levantarse. Parecía que nadie había visto nada extraño. Creyeron que simplemente se habían caído.

Una de ellas lanzo una exclamación de horror al ver que Aime estaba sangrando de su hombro, pero ella aguantando el dolor y con la sangre más fría que pudo, le dijo mientras sacaba su pañuelo para detener la sangre que ya había manchado su vestido que había sido un gato al que había espantado y en su carrera por huir la había arañado, que no era nada serio.

Los invitados aceptaron la explicación y regresaron a la fiesta.

- Tengo que ver como esta Miriya – dijo Aime cuando se quedaron solos.

- No! – dijo Brian enojado - Vas a venir conmigo para que pueda curarte.

- Pero…

- No voy a discutir en esto contigo! Se te puede infectar la herida! No dejes de presionar mientras llegamos. – dijo quitándose la chaqueta y poniéndosela en sus hombros.

- Dame tu pañuelo también. El mío no será suficiente. – Dijo Aime mientras sentía bajo su guante, la mano izquierda que estaba deteniendo la herida, húmeda de sangre.

Brian se apresuró a entregárselo y tomándola entre sus brazos tomo la puerta principal que era la que les quedaba más cerca, corrió escaleras arriba, pero decidió llevarla a la habitación de Shaina en lugar de la suya. Sabía que Rick iría a buscarla si la llevaba a alguna de sus habitaciones. La deposito sentada sobre la silla de terciopelo rosa junto a la ventana y corrió al baño por una toalla limpia para reemplazar los pañuelos, los cuales deposito en el cesto de la basura. Apretó el botón de emergencia de su celular para que Freddy subiera y mientras saco del botiquín todo lo que creyó que Freddy iba a necesitar. El mismo había ayudado a varios compañeros a curar una herida antes y sabía que la herida de Aime no era mortal, pero una infección por falta de cuidados definitivamente podría serlo.

- Freddy viene en camino. Él me va a ayudar a curarte – le aviso

Aime lanzo una débil sonrisa.

- No es para tanto. Es solo un rasguño. Yo misma puedo hacerlo – Dijo poniéndose un poco pálida – Además si me cura igual que lo hizo contigo, sí que me voy a morir.

Esas palabras lograron que Brian se tranquilizara un poco. Ella estaba haciéndole bromas lo cual era un buen signo.

- Brian, prométeme que no le dirás a nadie lo que paso por favor. – Dijo Aime – Si pregunta dile que me caí en el jardín del lado del rosal. No quiero involucrar a Miri. Si? Por favor?

Brian la miro por un instante

- De acuerdo. No quiero que digas que soy un ogro.

- Gracias.

La puerta se abrió y Freddy se apresuró a llegar con Shaina tras de él.

- Que pasa? Cuál es la emergencia? – Dijo Freddy

- Y porque en mi habitación? – Dijo Shaina – No es que me moleste pero se me hace extraño.

Brian se levantó del asiento dejando ver la herida de Aime, por lo que Freddy se quitó el saco y se remango la camisa para poder revisarla.

- Me caí y me rasguñé, pero Brian es muy exagerado – Dijo Aime dejando que Freddy hiciera su trabajo.

Freddy retiro la toalla manchada de sangre y miro a Shaina quien a su vez miro a Brian. Esa herida definitivamente no era un simple rasguño por la espina de una rosa, pero ninguno de los tres dijo nada. Se puso unos guantes esterilizados que Brian ya tenía listos y comenzó a trabajar.

- Te va a doler un poco pero es necesario desinfectarla de acuerdo? – Dijo Freddy

- No será nada por lo que no haya pasado antes – Dijo Aime cerrando los ojos.

Shaina le quito su collar porque iba a estorbarle y lo dejo sobre la cama. Después mientras hábilmente Freddy enjuagaba la herida con agua oxigenada, ella con otra toalla limpia y agua tibia, limpiaba la mano de Aime manchada de sangre y alrededor del cuello y escote.

Freddy aplico después yodo, pomada y polvo de sulfatiazol. Trato de cerrar la herida con cinta adhesiva y la cubrió con gasas esterilizadas.

- Es un "rasguño" algo profundo pero sobrevivirás. Trata de no mover mucho ese brazo. – Dijo Freddy guiñando el ojo mientras se quitaba los guantes – Al menos eres más valiente que mi amigo aquí presente, cuando se cortó la mano.

- Hey! – reclamo Brian

Freddy rio suavizando un poco la tensión en el ambiente.

- Te voy a contratar como mi médico de cabecera Freddy – Dijo Aime sonriendo– Me has atendido más estos últimos 10 días que en los últimos dos años.

- No hay fiesta sin dolor… verdad? Además mis servicios no podrías pagarlos – dijo Freddy divertido - Reposa un poco en la cama de Shaina que estas muy pálida, o si quieres usarla por esta noche por nosotros está bien, verdad?

Shaina lo miro incrédula por una fracción de segundo, pero comprendió lo que Freddy intentaba decirle.

- Claro! No es como si fuera a necesitarla hoy de todos modos – Dijo - Y ahora si nos disculpan, regresaremos a la fiesta. Cualquier cambio o problema nos avisan nuevamente.

- Gracias chicos – respondió Brian viéndolos salir de la habitación – Supongo que ya no querrás bajar verdad?

Aime negó con la cabeza

- Que explicación podría dar para traer la herida? – dijo – Al rato van a querer culpar al bebe de Cammy y prefiero quedarme aquí arriba. Me da pena privar de su cama a Shaina .

- Prefieres privar a Freddy de la compañía de su esposa?

- No entiendo

- Que Shaina no tendrá más remedio que dormir con él aunque se enojen.

- jajaja porque habrían de enojarse si se les ve tan felices juntos? Y que poca imaginación la de ustedes. Tendrá la de nosotros dos para escoger.

- Si Shaina sigue igual de maniática que cuando la conocí, no podría dormir sabiendo lo que nosotros hacemos en esas camas. – dijo Brian sonriendo – Mejor deja que te ayude a quitarte el vestido para que estés más cómoda.

Los ojos de Aime brillaron traviesos mientras se levantaba de la silla y se volteaba.

Brian se sentó en la orilla de la cama para poder llegar a la altura de la agujeta. Le desato el corsé con habilidad ayudándola a pasar su brazo por debajo con delicadeza y depositándolo en la silla con sumo cuidado de no mancharla. Desato también la falda que cayo pesadamente a sus pies, de donde Aime saco con cuidado cada una de sus piernas aun con sus botas puestas y la recogió para depositarla también en la silla. Se hizo un momento de silencio mientras Brian admiraba la perfección de su anatomía de espaldas y lo sexy de su conjunto de lencería de encaje verde con negro, que incluía un sencillo liguero que sostenía sus medias de red negras.

- Brian me puedes colocar de nuevo mi collar? – dijo Aime

- Para qué?

- Porque te voy dar tu premio por haber sido tan valiente. – Dijo mientras Brian la obedecía.

- Pero y tu brazo? – dijo Brian mientras se deleitaba la pupila con su esposa.

- Ahora soy yo la que no quiere que me discutas – dijo mientras se acercaba seductoramente a su esposo para besarlo.

- Pero tu estás loca Miriya o que te pasa! – Gritaba Rick en la recamara de los Sterling donde habían tenido que subir por la escalera de servicio para que la gente no pensara que la estaban raptando o algo – Los atacaste!

- Rick cálmate – pidió Max – Tenemos que pensar

- Calma? Calma? – gritaba Rick – Como vamos a dar la cara ahora? Todo por lo que trabaje estos días se me fue de las manos por su culpa!

Miriya seguía forcejeando con Max quien la tenía sobre la cama sentado sobre ella deteniéndole los pies con su cuerpo y las manos de las muñecas.

- Miriya Basta! No me dejas pensar mientras te mueves – dijo Max escuchando como Miriya le dirigía lo que el supuso eran algunos insultos en Zentran.

- Voy a ir a mi cuarto por algunos calmantes que me sobraron de aquella vez y se los vas a dar! – dijo Rick saliendo de la habitación llegando unos minutos después con tres pastillas y un vaso de agua. Partio una de las pastillas y se la dio a Max – Leí que es lo máximo que le puedes dar a una mujer embarazada. Espero que funcione en una Meltran.

Obligaron a Miriya a tragarla y conforme pasaron los segundos, Max tenía que forcejear menos con su esposa, hasta que se quedó completamente dormida.

Hasta entonces, Max se relajó y pudo hablar tranquilamente con Rick.

- Necesito llevármela de aquí Rick, las hormonas del embarazo la están volviendo demasiado agresiva. Aquí no tiene como sacar esa agresividad como allá, que al menos puede salir a batalla y desquitarse con los enemigos. Tienes que ir a preguntarle a Lang y a Jane si la puedo pasar por la máquina. – dijo suavemente – No nos quedaremos hasta el final. No podemos. Quédate tú, nosotros debemos irnos antes de que algo peor suceda.

Rick asintió. Se movió inquieto por la habitación y de pronto lo vio. El cuchillo que le había quitado a Miriya y que el aun traía consigo cuando llego a la habitación. Lo recogió y vio que estaba cubierto de sangre. El alma se le fue al suelo y lo soltó, saliendo y corriendo escaleras abajo, buscando ya sea a Karl o a Lisa. Esa sangre pertenecía invariablemente a alguno de los dos y rogaba porque no fuera de ella.

Bajo al salón esperando encontrarlos en el rincón de siempre con sus amigos, pero no fue así. Salió al jardín. Tampoco estaban ahí. Subió de nuevo a las habitaciones y toco la puerta primero en la de Aime, como no contestaba abrió la puerta. Encendió las luces y busco en el baño. No estaba. Hizo lo mismo con la de Brian. Ni rastros. Regreso al de Max, quien había comenzado a ponerse más cómodo.

- No están Max! Si uno de los dos está herido, debieron haber ido al hospital! Y eso querra decir que esta grave!

- Estas seguro?

- Los busque por toda la casa y en sus habitaciones y no están – Rick comenzó a imaginarse mil escenarios cada uno más dramático que el anterior – Y si la mato?! Max que voy a hacer si la mato!

- No! Miri nunca mataría a Lisa. Deja de decir estupideces o voy a sedarte a ti también.! – dijo Max con voz firme – Piensa como el Almirante que eres no como un maldito soldado de pacotilla!

- Para ti es fácil decirlo, tienes a tu esposa sana y salva en su cama mientras que yo no sé si la mía esta malherida o peor aún… - Comenzó a respirar profundamente. Max tenia razón. Se estaba poniendo histérico de nuevo - Ya me duele hasta la cabeza!

Max fue hasta la mesita de noche, tomo el vaso que había usado con Miriya, lo lleno de agua y le trajo una pastilla a Rick.

- Tómatela, te va a quitar el dolor de cabeza – dijo Max extendiéndole la pastilla a su amigo quien se la tomo sin siquiera verla – Ahora ven, te acompaño a tu cuarto. Ahí te podrás poner todo lo histérico que quieras mientras ambos descansamos un poco antes de decidir qué hacer.

Por inercia Rick lo siguió, entraron y ya dentro Max solo le dio un ligero empujón a la cama, en la cual su amigo cayo cual piedra.

- Que nadie diga que no estoy preparado para otro hijo, si ya he entrenado contigo demasiado tiempo – Dijo sonriendo mientras regresaba a su habitación a seguir al pendiente de su esposa.

Dos horas después Max escucho que tocaban a su puerta. Medio despierto reviso que Miriya estuviera aun dormida, lo que lo tranquilizo un poco y fue a abrir. Una pequeña figura enredada en una colcha rosa con el cabello revuelto lo veía con ojos esperanzados.

- Disculpa Max, solo quería saber cómo estaba Miri – dijo Aime susurrando

Max tuvo que tomarse unos segundos para pensar con claridad.

- Uhhh…. Miri está bien, está dormida. Tuvimos que ayudarla para eso. – dijo Sonriendo – Gustas pasar?

- No, no tengo mucho tiempo. Solo necesitaba saber que estaba bien. – dijo volteando a ver el pasillo – Crees que si le demuestro con pruebas que no soy quien ella dice que soy se tranquilice un poco? No quisiera que hiciera ese tipo de rabietas mientras está embarazada. No debe hacerle bien a su bebe.

Max se recargo en el marco de la puerta cruzándose de brazos pensando.

- Que tipo de pruebas?

- No sé!... sangre… ADN… no soy médico, no sé con claridad qué tipo de pruebas necesitaría – dijo.

Se escuchó un ruido al final del pasillo y la hizo brincar.

- Pero para eso necesitarías ir al SDF-3 y… mmm… (no es una mala idea después de todo) creo que podría funcionar. Te parece si se lo planteo a Rick cuando despierte? Él tiene que ir hoy de todos modos, no creo que se niegue a llevarte (espero) – Dijo Sonriendo y poniéndole una mano sobre su hombro herido.

Aime hizo una expresión de dolor y Max lo noto. Suavemente hizo a un lado la parte de la colcha que cubría esa parte y vio las gasas que cubrían su herida. No dijo nada y ella rápidamente se cubrió y se dio la media vuelta desapareciendo en su cuarto.

Max cerró la puerta y comenzó a asimilar todo. Si ella se hacia esos test con Lang y Jane y probaban que ella era Lisa, estando en un ambiente que ella conocía muy bien podría ser de utilidad para recordar quien era. Pero y si no era ella? Rick ya se había vuelto a ilusionar y le iban a volver a romper el corazón. Otra cosa que le preocupaba era su herida. Era verdad que Miriya la había atacado y podría volver a hacerlo, por lo que tendría que mantener a su esposa dormida el mayor tiempo posible. Esto ya se estaba volviendo demasiado complicado.

Aime estaba sentada afuera de una oficina viendo hacia el techo con sus leggins color piel, un vestido de gasa azul turquesa con cuello redondo de manga larga y corte imperio que le llegaba a medio muslo y unos zapatos de piso igual de color piel. No había tenido mucho tiempo así que no había podido ponerse más que un poco de gloss transparente y se había recogido su cabello en media cola. Se veía extremadamente joven y los pocos científicos que pasaban por ahí la miraban intrigados. Que hacia una chica como ella afuera de la oficina de Lang?

No había forma de que pudieran adivinar la discusión que se llevaba a cabo adentro:

- Hunter quisieras explicarme porque trajiste a la Lisa que estaba en la Academia?

- Doc, de verdad que no fue así!. Usted sabe bien que yo no le se mover a su aparato más que en el tiempo. Usted la programo solo para llegar a Grecia.

- Se le olvida que yo la conocí durante su estancia en la academia Robotech en Isla Macross. Me quieres decir que tú crees que la Almirante Hayes-Hunter es la misma que está ahí afuera esperándote? Cuantos años tiene? Siquiera llega a los 18?

- Creo que tiene 20, pero esta es la chica que Riber frecuenta allá! Y Ella es la que voluntariamente vino a hacerse algunos exámenes para descartar que sea… a quien busco. – Dijo Rick sentado frente al Dr. Lang.

Lang lo miro suspicazmente.

- Porque habría ella de venir voluntariamente?

- Larga Historia Doc. Pero le aseguro que así fue. Además, eso no es lo principal que me trajo aquí de regreso.

- Bueno… puedo asegurarte que en la media hora que te fuiste no ha pasado gran cosa, así que puedes estar tranquilo.

- Si pero… mmm… el problema principal que me trajo aquí es Max y Miriya.

- Que pasa con ellos?

- Bueno… acaban de darse cuenta que van a volver a ser padres…

- Vaya, vaya! Ya se habían tardado mucho esos dos – dijo Lang riendo – Es de todos conocido que si por el Coronel fuera, en este momento tendrían que? 10? 12 hijos?

Rick rio de buena gana. Lang había dado en el clavo.

- No lo dudo. Pero regresando al tema, Miriya ha tenido ciertos episodios de… ira… que Max le atribuye a las hormonas desde luego, y necesita traérsela lo antes posible. Pero antes de hacerlo, quiere estar completamente seguro que traspasar el portal no va a hacerles daño ni a ella ni a su bebe.

Lang se levantó de su asiento y Rick hizo lo mismo.

- Vaya que es un predicamento! Yo tampoco tengo la respuesta a eso pero tengo una idea. Te voy a poner las especificaciones de los componentes de la maquina con sus distintos tipos y niveles de radiación – Dijo mientras escribía en un papel una larga lista – Ve con la Dra. Grant y pregúntale si puede preguntarle a alguno de sus colegas neonatologos el peligro de estos. Si ella te dice que no hay ningún problema entonces pueden regresar.

Termino la lista en silencio y se la dio a Rick quien se la guardo en el bolsillo. Se comenzaron a escuchar muchas risas en el pasillo, por lo que Rick y Lang se dirigieron hacia la puerta extrañados.

Al menos 5 de los ayudantes más jóvenes de Lang tenían rodeada a Aime haciéndole todo tipo de preguntas y coqueteando con ella. Aime sonreía cortésmente y reía de las ocurrencias de ellos.

El Dr. Lang mas que sorprendido estaba enojado de que sus ayudantes no estuvieran trabajando.

- Se acabó la diversión señores! Regresen a sus lugares inmediatamente! – grito haciendo saltar a más de uno y haciendo que todos salieran casi corriendo por donde habían venido – Lo siento mucho Almirante. Los reprenderé a cada uno de ellos.

Rick asintió y tomo de la muñeca a Aime y apresuro el paso en silencio haciéndola casi correr para seguirle el paso. Unos cuantos oficiales que estaban de ese lado de la nave, lo miraron sorprendidos mientras pasaba junto a ellos sin detenerse siquiera a saludarlos.

- A donde me llevas? – pregunto Aime preocupada

- A que te cambies! – contesto Rick secamente

- Que tiene de malo mi ropa – pregunto Aime ofendida

- Es demasiado llamativa – contesto Rick

- Ahhh y entonces que quieres que me ponga?

- Un uniforme como todos desde luego (a ver si así pasas un poquito más desapercibida).

- Y con el, que rango y posición me vas a dar? – pregunto divertida aunque esto hizo que Rick parara en seco haciendo que ella chocara con él. No se había puesto a pensar en eso. Lo único que quería era quitarla de las miradas curiosas de los ayudantes de Lang – Porque por lo poco que vi, hay distintos colores.

Rick comenzó a maldecir para sus adentros a Max por ponerlo en una situación para la que aún no estaba preparado.

Flashback

Todos bajaron a desayunar a tiempo, excepto Rick y Mirilla, quienes seguían dormidos.

El escándalo en el comedor comentando lo divertido y espectacular de la fiesta había sobrepasado el ruido diario a la misma hora.

Aime le estaba haciendo burla a Cammy por ir vestida de blanco quien estaba molesta por eso, ya que Ryu le había dicho que parecía una novia de camino al altar.

Max miraba a Aime y a Brian esperando que se comentara el incidente de la noche anterior, pero no fue así.

Darien y Serena alababan el look y el collar de Aime, lo que hizo recordarle que no le había preguntado a Brian como lo había conseguido como se lo había prometido a Shaina .

- Amor… anoche olvide decirte que varios invitados de Shaina quieren el nombre y la dirección de joyero donde compraste el collar que me regalaste anoche – Dijo con una sonrisa

- Quieres que se la dé? O mantenemos el secreto y así serás la única que tendrá uno? – le pregunto Brian.

- Dámela. No soy envidiosa. – le dijo mientras le daba un beso.

Por toda respuesta Brian escribió un nombre y dirección en una servilleta y se la entrego.

- Solo porque valió la pena – dijo guiñándole un ojo mientras Aime se sonrojaba al entender lo que quiso decir.

- Y que vamos a hacer hoy? – Le pregunto Aime a Brian

- Uhhh…. Freddy quiere que le siga ayudando con los negocios que te comente ayer, por lo que de nuevo te libraras de mi por un rato – contesto este mientras se servía mas tocino.

- Bueno… ni modo. – dijo algo decepcionada – ya me entretendré con algo. Y tu Cammy? Que van a hacer hoy?

Cammy vio discretamente a Freddy y a Shaina .

- Necesito hacer unas compras urgentes así que Ryu me va a acompañar a la ciudad. – respondió

- Voy? – pregunto Ryu a Cammy quien le dio una ligera patada por debajo de la mesa – Es cierto. Voy a acompañarla.

- Y tu Shaina ? – pregunto Aime

- Yo voy a tener que ponerme al día con el trabajo y hacer un poco de ejercicio, vienes? – le pregunto

- No gracias. Te aseguro que he quemado las suficientes calorías en otras actividades más placenteras – Dijo sonriendo.

- Demasiada información Aime – Dijo Darien viendo como todas las chicas se sonrojaban – Deja de juntarte con Miriya. Por cierto donde esta?

Max tuvo que contestar:

- Estaba demasiado cansada anoche, por lo que se quedó arriba un rato más. Al rato le subiré algo para que almuerce. – Dijo mirando a Aime, quien no se dio por aludida.

Minutos más tarde, todos comenzaron a salir a hacer lo que tenían planeado y solo Max y Aime se quedaron en la mesa.

- Como sigue tu herida? – pregunto Max casi susurrando

- Bastante bien. Solo fue un rasguño. – dijo Aime con voz tranquilizadora – Pensaste en lo que te dije ayer?

- A decir verdad sí, pero no lo he discutido con Rick

- Porque no?

- Sigue dormido – dijo Max sonriendo

Aime lo miro extrañada. Rick casi nunca llegaba tarde.

- Que paso anoche después de que subieron?

- Tuve que sedarlos – dijo Max despreocupado – Estaban histéricos los dos.

- Pero Max! Eso no creo que sea saludable para Miri en su estado.

- Lo sé pero no teníamos opción. – dijo Max

- Yo si tengo. Es natural y no le hará daño. Si quieres nos vemos en la cocina en media hora y te ayudo.

- Gracias. Con esos dos necesito toda la ayuda posible – aseguro Max

Cuando Rick despertó, lo primero que noto fue que estaba en su recamara. Lo último que recordaba era estar en la habitación de los Sterling preocupado por Aime. Escucho unas risas.

- Pero qué carajo! – Dijo Rick levantándose

Max y Aime estaban en la terraza tomando té helado y platicando de las hazañas heroicas de ambos cuando eran más jóvenes. Se abstenía de darle demasiada información porque sabía que podría provocar un problema en la continuidad espacio-tiempo si lo hacía o al menos eso le había dicho Lang.

- Buenos Días Bello Durmiente – dijo Max alegremente

- Que tienen de buenos – dijo Rick

- Que Aime no está muerta por ejemplo

Rick comenzó a pensar con claridad mientras veía a Aime y se apresuraba a abrazarla para comprobar que estaba bien.

- Auch, auch, auch

- Que pasa? Estas bien? – dijo Rick preocupado. De pronto noto bajo su blusa de gasa un parche grande. Volteo a ver a Max enojado.

- No te preocupes Rick, solo fue un rasguño. Tu desayuno, mejor dicho, tu almuerzo está servido. – dijo mientras quitaba la tapa de la fuente que había traído.

- Pues qué hora es?

- La una

- Tan tarde? Max! Porque no me despertaste? – dijo Rick mientras comía ávidamente.

- Lo intentamos, pero no moviste ni un musculo.

- Incluso estuvimos jugando tic-tac-toe en tu frente y nada – dijo Aime seriamente

Rick la miro desconfiado y se levantó para verse en el espejo. No lo habían engañado. Ahí estaba la prueba.

- Maaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaax

- jijiji cuando le diremos que fue con delineador y se quita rápido? – dijo Aime riéndose con Max como cómplice de sus travesuras.

- Déjalo que haga corajes. Le hace bien. – Dijo Max guiñando un ojo.

Rick regreso a terminar su desayuno pensando en cómo se iba a vengar de esos dos.

- Bueno chicos los dejo. Provecho Rick. Te veo en una hora allá abajo. – dijo mientras salía de la habitación rumbo a la suya.

Rick finalmente pudo quitarse la ropa de la noche anterior y la arrojo al cesto de la ropa sucia.

- Te diviertes Max?

- La verdad es que sí. Tienes una hora para terminar de bañarte y arreglarte. – le dijo – tienes una cita con Aime en la casa en la playa.

- Que? Porque? A qué hora se decidió eso?

- Mientras dormías (si te digo que llego anoche semidesnuda a mi recamara me matas)

- Y ella que tiene que hacer en la casa en la playa conmigo? – pregunto Rick extrañado

- Te va a acompañar al SDF-3 para hacerse pruebas irrefutables de que ella NO es Lisa.

Fin del Flashback

- Rick! Que acaso aquí no hay civiles? – pregunto Aime

- Claro que sí, hay toda una colonia a bordo, porque lo preguntas – dijo Rick extrañado

- Porque entonces no veo el caso de que me pongas un uniforme – contesto – Puedo pasar por un civil no crees?

Rick estaba dudando. La única manera que ella tuviera acceso a él en todo momento era pasar por un miembro de la REF.

- Vamos mientras a mi oficina. – Dijo mientras de nuevo la agarraba por la muñeca y la llevaba hacia allá.

No respiro tranquilo hasta que se encontraron a salvo dentro de la oficina. Afortunadamente no se habían topado con nadie, pues entre el cambio de turno y que era domingo, pocos andaban en los pasillos.

Aime corrió hacia los ventanales para ver las estrellas. Rick solo se quedó estático viendo la emoción de alguien que por primera vez ve el espacio sin verlo como campo de guerra. En qué momento él había perdido esa emoción?

Su celular sobre el escritorio comenzó a sonar. Era Jane.

- Jane, como estas?

- Hola Rick. Me llamo el Dr. Lang y dijo que necesitabas verme con urgencia.

- Si Jane, necesitamos un examen general, ADN, etc. para identificar a una persona.

- A qué hora llega el cadáver?

- Es una persona viva Jane, tienes tiempo ahorita?

- Ah!, en realidad me desocupare de mis citas en unas tres horas si te parece bien. Mi turno acaba de comenzar prácticamente. Te hago cita a las 1900?

Rick checo su reloj. Eran las 1505

- Ahí estaremos. Pero necesito completa discreción Jane. Podrías ponerla a nombre de Aime Monrieul, civil?

- Que estas tramando ahora Rick?

- Solo ayúdame con eso.

- De acuerdo. Por cierto, Vince te anda buscando para una firma que necesita.

- Gracias Jane

Rick se volteo y vio que Aime ya no estaba en la ventana sino explorando su oficina.

- Ciertamente no es lo que esperaba de la oficina de un Almirante – dijo – Seguro que esta es tu oficina? Esta demasiado…

- Mal iluminada? Demasiado cerca del pasillo?

- Ordenada.

- Que quieres decir? – Reclamo Rick

- Esta habitación fue decorada por y para una mujer. – dijo – Un hombre nunca pensaría en los detalles que tiene, ni el color de la alfombra haciendo juego con las paredes, ni la pantalla gigante detrás del panel de madera, ni las sillas ergonómicas…

- Espera… - Dijo Rick – Como sabes que hay una pantalla detrás del panel?

Aime le sonrió

- Elemental mi querido Watson. El quinto tablón de ambos lados tienen una separación de 5 mm mientras que las demás lo tienen de 3 mm, lo que me dice que hay algo más allá atrás – dijo – No puede ser una puerta pues la línea horizontal se encuentra a un metro del suelo, por tanto es una pantalla.

- Ya entendí no me presumas tus habilidades de detective. (Todavia tengo tu colección de libros de Sherlock Holmes). La doctora nos espera en poco mas de tres horas. – dijo en tono de fastidio mientras se sentaba en su silla de respaldo alto y jugaba con su pluma fuente, regalo de Lisa.

Aime se sentó frente a él y cruzo su pierna

- Y ahora que hacemos Rick? Nos quedamos viendo las caras todo este tiempo o me vas a mostrar el lugar? Ahora estoy en tus dominios.

(Mis dominios… no tienes ni la menor idea)

- Bueno, en eso tienes toda la razón… - dijo Rick pensando en las consecuencias de pasearla por la nave y el impacto que esto tendría en sus tropas, sobre todo recordando lo que acababa de pasar afuera de la oficina de Lang – Y ahora que estoy aquí soy responsable de toda la gente que está en esta nave. No puedo cometer más errores. El maldito de Edwards solo está esperando un descuido mío para fastidiarme.

- Edwards? – pregunto Aime

((( Cuidado! T. R. Edwards es un hombre muy peligroso )))

(( Peligroso? Para quién? para Rick? ))

((( Para ambos. Si tienes la oportunidad, elimínalo)))

(( Eliminarlo? Quieres decir…? ))

((( Quiero decir que si deseas salvar muchas vidas, ese hombre debe morir)))

- Hey! Hello? Aime te quedaste en las nubes. – reclamo Rick

- Uh, perdón, me decías?

- Voy a pedir ayuda a la Teniente Harrison. Ella… Uhhh…. – Rick titubeo. No le podía decir que ella era la única que sabía aparte de los Sterling y Lang, lo que había pasado con Riber.

- Es tu novia? – pregunto curiosa

- Que? Nooooo! La Teniente Harrison es… una compañera que está al tanto de mis viajes y el motivo por el que comenzaron – Dijo Rick nervioso por la reacción de la Teniente – Mejor la llamo cuanto antes para que venga y me ayude contigo. Ciertamente eres más difícil de manejar para mí que una batalla con los Invids.

- Los que?

- Olvídalo. – Tomo su teléfono, marco una extensión. – Teniente Harrison, la necesito en mi oficina por favor. Gracias. – colgó - Voy a ponerme el uniforme – dijo entrando a su baño personal donde tenía su uniforme de repuesto.

Aime se sentó en la silla donde hace unos momentos Rick estaba sentado. Y sonrió. Era una silla bastante cómoda. Ella hubiera elegido una con el mismo nivel de comodidad de estar en su lugar.

- Que se sentirá ser Almirante? – pensó mientras subía sus pies a el escritorio sin colocar los zapatos para no ensuciar con las manos en la nuca.

Tocaron a la puerta y enseguida se abrió automáticamente no dándole oportunidad a Aime de cambiar de posición.

La Teniente Harrison entro haciendo una venia, pero al ver a Aime en el lugar del Almirante Hunter en esa posición tan relajada y cuando Aime volteo y la vio a los ojos, simplemente se desplomo sin sentido.