Capitulo 67

Sorpresa!

- Amor cálmate! No debemos interferir en las decisiones de Rick!- dijo Max levantándose para abrazarla.

- No voy a dejar a mi amiga allá mientras tu jefe cabeza hueca juega al mártir Max! – dijo Miriya enojada y resentida. Ella quería a su amiga con ella.

- Te recuerdo que también es tu jefe y nuestro amigo – dijo Max tratando de tranquilizarla – Y además no hemos confirmado que ella es Lisa y tampoco he hablado con él para ver lo que sucedió en nuestra ausencia. De hecho solo te estaba esperando para ir a hablar con él.

- Entonces voy contigo – dijo Miriya con voz de mando – Quiero decirle unas cuantas cosas.

- No.

- Que quieres decir con No? – La mirada de Miriya era espeluznante. Solo Max que la conocía bien ya no se intimidaba por ella.

- Eso mismo. No. No vas a ir conmigo y no vas a hacer nada hasta que yo hable primero con él. – Explico Max en tono firme – No sabemos los detalles y recuerda que él no está nada contento contigo por lo que sucedió allá.

Miriya apretó los labios. Sabía que debía disculparse en algún momento pero simplemente no le salían las palabras. En su mente, lo que Lisa había hecho con Karl estando aun casada con Rick, era inconcebible en su lógica Meltran. Había aceptado que fueran "novios" pero no que se casara con él. No se iba a disculpar por esa lógica pero si por haberla herido a ella físicamente. El cuchillo no era con intención de herirla a ella sino a Karl.

- Esta bien Max. Ve con Rick y averigua lo que necesites, pero solo le doy 24 horas para que actúe antes de que yo intervenga – Dijo cruzándose de brazos y haciendo un mohín de disgusto.

- Tiempo más que suficiente para que te pongas al día con tus exámenes en el simulador y pasarle la lista de puntajes a Rick. Así tendrás pretexto para verlo en su oficina. – dijo Max aliviado. 24 horas serían suficientes para bajarle el coraje a su esposa. – Vámonos. Te dejare en tu oficina y veré si ya se desocupo de con Vince.

Minutos más tarde Max se despedía de su esposa con un beso frente a su oficina y se dirigía hacia la de Rick. Ya había confirmado con su asistente que se encontraba ahí solo, revisando unos reportes. Toco a la puerta.

- Adelante

- Coronel Sterling reportándose Almirante. – dijo haciendo una venia. No sabía de qué humor se encontraba su amigo y era mejor prevenir que lamentar.

- Pasa Max. – Dijo Rick mientras seguía leyendo los papeles frente a el – Ya tengo tu café listo. Sírvete con gusto.

- Gracias Rick! Tu siempre tan considerado – dijo Max sarcásticamente provocando que Rick levantara una ceja.

- Sarcasmo conmigo Max? Ahora que se supone que te hice? – Dijo Rick dejando a un lado lo que estaba haciendo mientras Max se servía su café y se sentaba frente a él.

Max se puso cómodo en su silla favorita frente a Rick.

- Eso no me lo preguntes a mi sino a Miriya. – dijo haciéndose el ofendido – Vas a tener que decirme todo lo que paso desde que llegaste y nos abandonaste allá, hasta que Aime regreso a darnos tu nota.

Rick se quedó un momento en silencio jugando con su bolígrafo. No tenía ánimos de repetir paso a paso lo que había pasado y lo idiota que había sido.

- Rick? Para eso me pediste que viniera? Para verte la cara? – dijo Max tratando de provocar alguna reacción en su amigo. Del otro lado del escritorio vio un sobre sin abrir que reconoció como los que daban en la clínica y lo tomo sin que Rick pusiera objeción. - Ni siquiera lo has abierto!

- Nop. No me hace falta – Dijo Rick tranquilamente

- Puedo? - pregunto Max con curiosidad

- Adelante.

Max se tomó su tiempo para abrir el sobre. Rick ni siquiera estaba prestando atención. Prácticamente Vince en su conversación anterior le había dado el resultado.

- 98%? Solo 98%? – Grito Max enojado

Rick se incorporó de su asiento.

- De que estas hablando? – dijo arrebatándole el resultado – en que falla el otro 2%? No se supone que tendría que ser 100%?

- Pues eso es lo que estoy preguntando Rick!

- Tendríamos que mandar a llamar a Jane para saberlo, solo que esta… descansando.

- Y eso que le impide al todopoderoso Hunter para llamarla? – se burló Max ansioso- Todos en esta nave la necesitamos de vuelta!

- Debo tomarme eso como un insulto? – dijo Rick irritado

- No es que no seas bueno Rick, pero…

- Ya cállate! El simple hecho de que ella haya estado aquí unas horas y haya acabado con el resto de la flota Invid que quedaba en Tirol, me confirmo que no solo no soy el indicado para el puesto sino que hasta una niña de 20 años puede hacerlo mejor que yo – dijo mientras volvía a sentarse – Nunca lo pedí, Nunca me ha gustado y de todo corazón te lo cedo si quieres.

- No seas ridículo y melodramático Rick! Ninguno de nosotros hubiera podido sobrevivir tanto tiempo sin ti como nuestro Almirante así que deja de lloriquear. Mejor cuéntame cómo fue que lo hizo?

Rick sin muchas ganas le conto la estrategia que Aime se había sacado de la manga.

- Erizo Musical? Que nombre tan extraño. – dijo Max – De donde saco esa idea?

- De sus libros y su extraña fascinación por Napoleón Bonaparte – dijo Rick – Me lo dijo en la cena, pero comprenderás que no le estaba poniendo atención precisamente a eso.

El teléfono de Max comenzó a sonar, le hizo una seña a Rick de que le permitiera tomar la llamada.

- Dime mi amor. Miri… tranquila. Repite de nuevo sin gritar… Amor, eso es imposible. Ninguno de nosotros estaba aquí ayer. Alguien rompió el record de quién?... En qué nivel?... Que no se supone que hiciste el programa para que nadie pudiera pasar ese examen? Miri… estoy con Rick… te parece si ahorita me paso por tu oficina y checamos si tiene alguna falla? … Gracias.

Max colgó y Rick ya venía venir el regano de su amiga. El hecho de que alguien entrara a su oficina y a su simulador sin su permiso ya era suficiente para que estuviera en problemas.

- Creo que Miri tiene uno de sus ataques. Dice que alguien entro ayer a usar su simulador sin permiso y rompió mi record en el nivel más alto. – vio que su amigo se hundía en su asiento con cara de culpable – Rick… creo que no me has dicho todo verdad?

Rick suspiro derrotado y procedió a contarle quien había utilizado el simulador y como había sido tan ingenua para sumarse a una batalla real.

Max pasó de estar irritado, a estar asombrado, a enojado, e incrédulo en cuestión de segundos.

- No te creo! Ella nunca hubiera hecho algo así! – Dijo Max

- Ahora me estas llamando mentiroso – dijo Rick fastidiado

- No te dije eso, solo necesito verlo con mis propios ojos para creerlo – aclaro.

Rick saco de su cajón la tarjeta de acceso que Aime había usado y que Aisha le habia entregado junto con su celular cuando regreso toda llorosa de despedirse de Aime y la introdujo en la ranura de su escritorio. La pantalla gigante detrás de él se abrió y ambos pudieron observar todos los movimientos que se hicieron con ella tanto en el simulador, como en la batalla.

Por primera vez en mucho tiempo, Max se había quedado sin habla. Lo que Rick había dicho era cierto y lo que Miriya le había dicho también. Eso era absolutamente asombroso.

- Sabes que Rick? Vas a tener que contarme todo con lujo de detalles desde que ambos llegaron aquí… No creo que mi cerebro pueda asimilar una cosa así – dijo – Sé que las controladoras de vuelo deben tener conocimientos de todas las partes de las naves, e incluso de como volarlas, pero… no recuerdo que en su vida se haya subido y piloteado uno. Que carajos está pasando aquí?

Rick esta vez asintió. Si tenía que descargar todo lo que traía consigo, era Max el único que podría entenderlo y ayudarlo, por lo que ambos pasaron de lado de su sala para quedar más cómodos. Esto iba a tomar algún tiempo.

La Penúltima noche de la quincena había sido programada en la Pista de Hielo. La temperatura era muy baja, casi los -4 grados Celsius, lo que permitió a los organizadores quitar las gradas, y construir un bar completo con muros y asientos hechos de hielo. Disminuyeron a la mitad la pista de hielo para cubrirla con un material antideslizante y sobre ella una pista de baile. Así las personas que quisieran patinar podrían hacerlo y del otro lado del pasillo habían puesto una máquina para hacer nieve desde varias horas atrás, por lo que se podían hacer muñecos y guerras de nieve si quisieran.

A pesar de lo abarrotado que estaba de gente, el ambiente era bastante relajado. No había esta vez ninguna orquesta tocando, pero si varios DJ que se turnarían durante la noche. Los cocteles se servían en copas de cristal que cambiaban de color con la temperatura de la bebida, y los bocadillos obviamente eran fríos.

La mayoría de las personas habían llevado abrigos de piel o chamarras de invierno que se quitaban y ponían conforme entraban o salían del are de la pista, pues a pesar de que ya era el final del verano aún estaba algo caluroso.

Darien, Serena, Cammy y Ryu habían decidido tratar de patinar por última vez antes de que regresaran a Tokio, por lo que estaban vestidos casualmente con unos pants para esquiar y chamarras a juego. Habían decidido cambiar el glamour por la practicidad aunque fuera ese día. Afortunada o desafortunadamente, ni Shainani Aime lo habían hecho.

Shainavestía un diseño de Cammy hecho especialmente para ella en color blanco nieve que consistía en un vestido largo que le llegaba hasta las rodillas confeccionado con licra brillosa, de manga larga y cuello de ojal. Tanto el cuello, ribete y mangas estaban rematadas en una imitación de zorro blanco y todo el vestido estaba forrado de polar, por lo que era bastante caliente por dentro y sexy por fuera. Cammy le había añadido un toque de glamour cosiéndole unas lágrimas de cristal de forma aleatoria y para su tocado, una diadema de la misma imitación de zorro blanco que cubría sus oídos para evitar algún tipo de enfriamiento. No había planchado su cabello, por lo que pequeñas ondas comenzaban a elevarse con la humedad del ambiente, luciendo como una leona en la nieve. Usaba zapatillas cerradas en lugar de las comunes botas que irían a juego.

Hera aun controlaba el cuerpo de Aime. Parecía que esta última simplemente no quería despertar, y temerariamente, la diosa se había puesto un pequeño vestido de lentejuela plateada a las rodillas que había comprado ese mismo día con Shainaen el centro comercial, unas botas gris perla y un abrigo del mismo color con unos guantes de lana. No estaba acostumbrada al frio, así que no la estaba pasando tan bien como ella esperaba, aunque gozaba de la atención que estaba recibiendo de algunas personas que platicaban y bailaban con ella.

Brian la miraba con curiosidad desde la barra. Había algo distinto en ella, pero extrañamente familiar.

- Y bien? Ya se contentaron? – pregunto Freddy llegándole inesperadamente por un lado y sentándose a tomar un vodka con su amigo

- No sé de qué estás hablando – dijo Brian tomando de su bebida

- Oh vamos amigo! Ni ella ni tú pueden disimular cuando no se están llevando bien. – Aclaro Freddy – me vas a contar o se lo pregunto a ella?

Brian sonrió

- Te reto a que se lo preguntes y que ella te conteste sinceramente. Y después vienes y me cuentas todo el chisme.

Freddy lo miro un segundo.

- De acuerdo… entonces no debe ser nada bueno. No podías esperarte dos días para pelearte con ella?

- Si te preocupa que no salgan las cosas bien mañana por culpa nuestra, estate tranquilo. – dijo Brian poniéndole una mano sobre el hombro – No dejaría que mis problemas interfieran con tu sorpresa. De verdad que la espero ansioso. Podre morir tranquilo después de presenciarla.

- Porque dices eso?

- Es una simple expresión! Quiero decir que nada me dejaría más tranquilo que ver lo que voy a ver o espero ver mañana – dijo mientras reía – No te lo tomes todo tan literal. Acaso esperas que me corte las venas o qué?

- Desde luego que no. – Respondió Freddy – Tienes que vivir para conocer a mis nietos.

Brian rio con ganas.

- Al paso que vas, ni siquiera conoceré a tus hijos. No te estás haciendo más joven con el paso del tiempo.

Freddy le dio una palmada en la cabeza.

- Idiota.

- Yo soy el idiota? – Pregunto Brian sobándose - Te apuesto a que ni siquiera has hablado de eso con ella.

- Y vas a presumirme que tu si?

- No tengo necesidad de hacerlo – dijo Brian confiado – Además sospecho que con lo sentimental que eres, serás de esos hombres que en cuanto ven que sus amigos se embarazan también lo hacen para que sus hijos tengan amiguitos de su edad.

- Y que si quiero que mis futuros hijos tengan alguien con quien jugar? – Dijo Freddy en tono molesto ya que Brian había dado en el clavo.

Este último, que solo estaba bromeando con su amigo cuando le había dicho eso, al ver la expresión de su rostro solo pudo reír hasta que ya no pudo más y Freddy tuvo que dejarlo solo en la barra. La verdad es que nunca había hablado de eso con Elaine. No habían hablado de muchas cosas y era imperativo encontrar el tiempo para hacerlo esa misma noche.

Afrodita, Camus, Aioros y Shura discutían las repercusiones de que los tres dioses se reunieran en esa misma casa en el bar de hielo compartiendo una botella del mejor vodka disponible. Tenían órdenes estrictas de no despegarse de Saori, quien de nuevo había tenido que llevar a Shion de pareja debido a la repentina visita de Miho al santuario y que ese día fungía como pareja de Seiya.

No había sido tanto una visita, sino que Seiya la había traído de Japón con él y se estaba hospedando precisamente con Marín, quien había estado un poco deprimida los últimos días y por tanto tener a alguien con quien platicar, podría sacarla de la rutina según las propias palabras de Seiya.

- Pues yo digo que Shun ha sido el mismo toda la noche. No puedo sentir a Hades por ningún lado – dijo Aioros

- Yo ni siquiera puedo sentirme a mí mismo – Reclamo Afrodita titiritando en medio de su pesado abrigo de oso negro– Como pueden soportar el frio?

- Velo por el lado positivo Rosita Fresita – dijo Shura burlándose – Dicen que con el frio no te salen arrugas.

- Es cierto! – Recordó Afrodita – Dejare de quejarme y pensare que estoy en un spa criogénico.

- Yo no tengo frio… no puedo dejar de pensar en lo hermosa que quedo la decoración esta noche… - dijo Camus

- La decoración o la anfitriona? – Dijo Shura guiñándole un ojo y dándole un codazo a Camus – No has dejado de verla en toda la noche.

Camus se sonrojo un poco.

- Que mal pensado eres. Es cierto que la estoy viendo pero porque quiero bailar con ella. Que tan malo es eso? – Se defendió

- Lo malo es que el hecho de que hayas descubierto primero que ella es Shaina, no te da derecho a emocionarte con ella… - aclaro Aioros – Además recuerda que está casada.

- Yo no me estoy emocionando con ella. Solo me gusta como baila. No me pisa los pies como otras – Dijo Camus – Además quiero preguntarle algo.

- Aja. Bueno ya que la vas a interrogar, pregúntale el nombre de su estilista en Atenas – dijo Afrodita – Me encanta como le queda siempre su cabello.

- Realmente tus joterias me sorprenden todos los días – bromeo Shura con Afrodita – Pero ya en serio Camus. No te metas en broncas con Atenea por Shaina. No lo vale.

- Si quisiera algo con ella, primero tendría que deshacerme de su esposo, romper mi amistad con Milo y quitarme de la conciencia a Seiya y todo eso conlleva mucho trabajo – dijo Camus sonriendo – Además, yo le tengo echado el ojo a alguien más, y la iré a visitar muy pronto.

- La conocemos? – Pregunto Aiorios curioso

- Para que quieres saber? Para que cuando te termines la botella vayas de chismoso con tu hermano? No gracias – bromeo Camus – Bueno ya me aburrí de ustedes tres y veo a Shion dirigirse a la pista de baile con Saori, así que seré un buen caballero y cumpliré mis órdenes sacando a bailar a Elaine.

- Elaine o Shaina? Ya decídete – dijo Afrodita aun titiritando de frio y tomándose otro vodka de un jalón.

- Recuerda que es la misma Rosita Fresita – dijo Shura brindando con el mientras Camus daba la vuelta rumbo a la pista de baile.

- Cierto – contesto Afrodita mientras se empinaba otro vodka.

Ninguno de los cuatro se fijó que Seiya había ido por unas bebidas y había escuchado parte de la conversación oculto por una pareja que estaba entre ellos. Decir que estaba en shock era poco. Por lo que entendió… Elaine era Shaina? No. Ellos debían estar equivocados. Ella no podía estar viva! No ahora que había decidido seguir con su vida y le había pedido a Miho que se casara con él y ella había aceptado! Tenía que hablar con ella y aclararlo todo antes de volverse loco.

Camus llego hasta donde estaba Shaina y le pidió caballerosamente esa pieza. Ella acepto gustosa. Camus era un excelente bailarín y se divertía mucho con él. Lo había comenzado a apreciar más desde que la había descubierto y le había dado la oportunidad de confesarlo ella misma. Ahí se dio cuenta que eso que decían del caballero de Acuario acerca de su frialdad era completamente erróneo. Era un caballero en toda la extensión de la palabra y tampoco estaba nada mal.

- Esta vez debo agradecerte Shaina – dijo Camus con una encantadora sonrisa pocas veces vista – Por primera vez en mucho tiempo me siento como en casa.

- Mientras los demás nos congelamos el trasero – bromeo ella

- Algo así. Creo que solo Hyoga y yo nos sentimos a gusto a esta temperatura– dijo dándole varias vueltas – Quien fue tu arquitecto?

- Créelo o no, el diseño viene de un Siberiano que gusta de hacer este tipo de eventos. Si quieres te doy sus datos a ver si puede construirte tu casa de verano – dijo Shaina mientras la ponía a dar vueltas como loca y ella gritaba como una chiquilla.

Seiya estaba de pie a un lado de la pista con los puños apretados. No. No le perdonaría nunca si ella le había mentido. Sus amigos lo atrajeron hacia donde ellos y Miho lo estaban esperando pero no le quitaba la mirada de encima. Iba a hablar con ella a como diera lugar. Desafortunadamente, se distrajo lo suficiente para perderla de vista. No se dio cuenta que la música había terminado y Shaina había cambiado de manos, saliendo de la pista hacia su casa momentáneamente con Freddy. Había perdido su oportunidad de aclarar las cosas… por ahora.

Del otro lado de la pista, Hera simplemente salió del lado equivocado. Quería irse de ahí pero había acabado del lado de la nieve. Prácticamente se estaba congelando! Como podían los humanos divertirse con esa temperatura? Era del todo desconocido para ella y esperaba no tener que hacerlo de nuevo. Varias personas estaban lanzándose bolas de nieve como niños y ella no quería arruinarse el cabello. Estaba pensando si debía regresar por donde vino o atravesar la nieve, que era la opción más rápida hacia la salida, cuando una bola le dio justo un hombro. Enojada y sorprendida volteo a ver hacia donde estaba la gente jugando. Ninguno de ellos estaba volteando hacia ella y estaban lo suficientemente retirados como para que hubieran podido lanzársela.

Siguió caminando hacia la salida cuidando de no caerse, cuando sintió de nuevo una bola de nieve golpearla esta vez en el muslo haciendo que casi perdiera el control de los pies. Volvió a ver a la gente, ninguno de ellos le estaba prestando atención.

- Quien carambas me está aventando nieve? – preguntó en voz alta

Nadie respondió, pero tres bolas de nieve consecutivas cayeron en sus hombros haciendo que perdiera el equilibrio y cayera a la mullida nieve con su trasero.

((( Hey Niña! Tienes que despertar! Tengo mucho frio y ya me quiero ir )))

(( Un ratito más por favor ))

((( No. Si quieres quédate ahí tirada donde puede darte una pulmonía, Yo prefiero descansar en el Olimpo pues tengo un compromiso muy importante mañana. Solo te advierto que traes falda y estas dando un buen espectáculo con tus braguitas al aire)))

No hizo falta que se lo dijera dos veces. Aime se levantó rápidamente pero por su prisa volvió a caer hacia atrás, pero tuvo a buen cuidado de cerrar las piernas esta vez.

Abrió bien los ojos. Donde estaba? Todo alrededor estaba blanco. Algo o Alguien se aprovechaba que estaba ahí tirada para palear un poco de nieve fresca sobre su cara, mas no vio inmediatamente quien era. Intento levantarse, pero ese alguien ya se había sentado sobre ella y le estaba poniendo más nieve fresca sobre la cara.

- Quítate de encima! – grito asustada tratando de quitarse la nieve de la cara

- Cuando me digas que ya se te quito lo caliente, porque al paso que vas, van a tener que poner a funcionar la maquina otra vez – dijo Brian divertido

Aime pudo medio incorporarse y recargarse sobre ambos codos.

- Se me está enfriando el trasero! Deja levantarme! – Dijo más tranquila al ver que su atacante era Brian.

- No me has contestado… Supongo que eso quiere decir que aún no se te quita… - Dijo mientras le abría el abrigo y lanzaba nieve sobre su escote haciendo que ella temblara por el contacto de la nieve sobre su piel.

- Estas loco? – dijo tratando de tirarlo hacia la nieve, pero en la posición en la que estaba no podía hacer mucho sin lastimarlo

- Si, un poquito. – dijo levantándose y ayudándola a hacer lo mismo.

- Gracias – dijo Aime tratando de quitarse la nieve de la ropa, mas no contaba con que Brian seguiría jugando con ella, ahora abriéndole el abrigo por el cuello y poniéndole una bola de nieve en la nuca, haciendo que escurriera por toda su espalda.

Del frio y la sorpresa, Aime dio un pequeño brinco que hizo que volviera a perder el equilibrio pero esta vez hacia adelante, lo que Brian aprovecho para volver a inmovilizarla suavemente con una rodilla, le levanto el abrigo y le metió un poco de nieve por debajo del vestido por sobre su trasero. Aime pataleaba y se retorcía para quitarlo pero el solo se reía divertido. Nadie parecía prestarles atención con toda la música.

- Ya aprendiste tu lección? – pregunto

Aime solo asintió con la cabeza mientras él se incorporaba satisfecho con la respuesta. Pero él tampoco lo vio venir. Ella se le abalanzó haciendo que el cayera sobre una duna de nieve y comenzó a hacerle lo mismo que él le había hecho. Terminaron jugando, riendo y divirtiéndose como dos adolescente. Aime no estaba segura de que la hubiera perdonado, pero tampoco se atrevió a preguntarle.

En ese mismo momento Shaina y Freddy estaban en la puerta trasera de la pista dándose un apasionado beso. De cuando en cuando siempre se escapaban de la fiesta para verse así solos y el frio de adentro de la pista los había obligado a hacerlo una vez más.

- Averiguaste que traían esos dos? – pregunto Shaina cuando se separaron con la respiración agitada.

- Nop. Tu sabes que Karl es tan necio como ella. Sé que tuvo que ser algo serio, y tengo un mal presentimiento, pero ya no sé qué hacer con ellos dos. – dijo Freddy preocupado

- Tal vez no tengas que hacer nada. – dijo Shaina abrazando y escondiéndose en su hombro – Sabes si se la llevara tan pronto como termine la fiesta?

- Esa es una pregunta que no me ha querido contestar. Siempre evade la respuesta o me dice que ya lo sabré a mi debido tiempo – dijo abrazándola

- Y tú? – pregunto ella en un tono apenas audible

- Yo? Seguramente así lo hare. Todo depende de ti. – dijo Freddy sin dejar de abrazarla – Pero necesito hablarte un poco al respecto antes de forzarte a que tomes una decisión.

- Es algo malo?

- Si, y no. Es inevitable y como dije, es vital que escuches bien para que tomes una decisión informada. – dijo Freddy y como no escucho una protesta de parte de Shaina continuo – En aproximadamente 6 meses, va a comenzar un periodo de guerra que durara 3 años…

Shaina tenso todo su cuerpo y Freddy pudo sentirlo. Esa era la información de la que hablaba Hera.

- Es una guerra estúpida como todas las guerras, pero va a envolver a todas las potencias actuales. No habrá una sola región en el mundo donde no haya países peleando. Desde luego que comenzara con problemas económicos, pero después será la misma guerra por el poder que siempre ha prevalecido en la historia de la tierra. Se le denominara Guerra Civil Global. No intentes intervenir en ella. Es algo que debe suceder, porque en Julio de 1999 un evento habrá de cambiar la historia y lograra que el mundo se unifique: Caerá a tierra una nave extraterrestre a la que llamaran más tarde SDF-1. – Shaina se separó de Freddy e iba a comenzar a preguntar pero él le puso un dedo en sus labios para que lo dejara terminar – Meses después en 2000, tras darse cuenta que algo más grande que ellos puede venir en camino para recuperar esa nave, se le da fin a la guerra y se crea un solo gobierno. También comienzan la construcción de la base Lunar "Apolo" y la base "Sarah" de Marte, de la que seguro ya te hablo Karl.

Shaina solo asintió con la cabeza.

- Durante estos 3 años, habrá muchísima gente sufriendo la falta de alimentos, trabajos e incluso hogares. Familias quedaran destrozadas y tú sabes lo que sigue verdad?

Ella volvió a asentir. Intentaba guardar en su memoria todo lo que estaban diciéndole.

- Karl dice… que seguramente tu desearas quedarte y hacer todo lo posible por ayudar a esta gente y te aseguro que no me opongo a ello e incluso te puedo dar tips de cómo hacerlo si eso es lo que quieres. Te estoy dando la opción de quedarte aquí y yo puedo venir a verte cuando pueda, diario si tú quieres, aunque la incertidumbre de saber que estas bien va a matarme. Pero también me dio otra opción. Vente conmigo. Acá estaremos juntos siempre y usarías su máquina para ir y venir y de todos modos ayudar a quien quieras hacerlo mientras no cambies la historia. El mas mínimo cambio puede generar consecuencias desastrosas.

Shaina estaba impactada. Solo tenía esas dos opciones si seguía con el!

- Yo sé que no tendría que decirte nada, pues no es bueno que conozcas el futuro, pero quiero que sepas lo que viene. La paz no durara más de 10 años y entonces todo lo que tú conoces al día de hoy va a desaparecer. 90% de la población de la tierra va a perecer. No podemos hacer nada para evitarlo. Yo quisiera mantenerte a salvo de todo eso, pero todo depende de ti. – dijo – Y como también esta información es algo difícil de digerir, esperare hasta mañana por la tarde para saber tu respuesta.

Shaina recargo su cabeza sobre su torso y cerró los ojos en un claro estado de desolación. Acaso podían ponerle más estrés a su vida?

El ultimo día de fiesta llego. Shaina traía una resaca de vodka horrible aunque solo había tomado tres tragos en las rocas en toda la noche para intentar relajarse después de las noticias que le había dado Freddy.

- Eso pasa cuando no estas acostumbrada – Le había dicho Freddy mientras la subía cargando – Recuérdame tirar el vodka restante a la basura.

Shaina no recordaba como llego a su habitación o cómo fue que traía su camisón puesto cuando se levantó, pero ahora lo que necesitaba era desayunar o más bien almorzar.

Esa noche tendrían todo el día libre y después la gala de despedida.

Bajo al comedor con aun con un poco de dolor de cabeza incluso después de un baño de agua helada y unas aspirinas. No podía darse el lujo de dejarse ver en tan mal estado. Afortunadamente para ella, parecía que todos habían tomado de más o casi no habían dormido y había sido la última en bajar aparentemente.

La mesa estaba particularmente silenciosa esa mañana posiblemente debido a que la gente termino la fiesta cerca de las 5 de la mañana. Volteo a ver a Cammy y se sorprendió mucho al ver que recargaba su mejilla en su mano con la que estaba apoyada en la mesa casi quedándose dormida sobre ella. De vez en cuando Ryu le daba un codazo para que reaccionara y lo hacía solo por unos minutos volviendo a su posición original.

- Aime que le pasa a Cammy? - le pregunto susurrando

Aime parecía que no lo había notado y cuando lo hizo solo se encogió de hombros.

- Seguramente Ryu no la dejo dormir, déjala divertirse un rato! – Contesto Aime también con voz cansada.

- Cammy! – Grito Shaina– Espero que eso no sea cierto!

Ryu que la había escuchado, solo negaba nerviosamente con la cabeza mientras que Cammy ni siquiera se movió.

- Ryu… llévatela de regreso a su cama por favor! – dijo molesta por saberse ignorada por la susodicha - No puede estar haciendo estos desfiguros en la mesa.

Ryu solo asintió y Aime lo acompaño para abrirle la puerta.

Cuando terminaron de desayunar, Shaina fue a recorrer la casa para ver que todo estuviera perfecto para la noche. Las chicas la habían convencido de acompañarlas a un Spa a media tarde y no llegarían sino hasta casi la hora de cenar.

Llego al salón principal y vio que estaba cerrado con llave.

- Que extraño! Este salón siempre debe estar abierto para que lo puedan limpiar por la mañana.

Le dio la vuelta y se dirigió hacia la cocina. También estaba cerrada. La entrada por el jardín… cerrada.

- Que carajos pasa aquí! – dijo mientras casi corría a su oficina para ver a James quien estaba con el celular en un oído y escribiendo correos con las dos manos.

Había entrado justo cuando él había colgado.

- Buenos Días James, quien cerro el salón principal? – pregunto mientras se sentaba a revisar sus correos.

- Buenos días Milady. El Señor Freddy ordeno cerrarlo con llave después de limpiarlo.

- Y porque hizo eso?

- No tengo idea Milady. Si gusta puedo pedirle la llave.

- No déjalo. No quiero comenzar a quitarle autoridad tan pronto. – dijo guiñándole un ojo – El internet está funcionando correctamente?

- Si Milady.

- Porque no tengo ningún correo entonces en mi bandeja de entrada?

- Ya todos fueron contestados Milady, su reservación para usted y todas sus amigas en el Spa está reservado para las 3pm y todo confirmado para esta noche. Le sugiero que vaya a descansar hasta que sea la hora de que se vaya al Spa.

Shaina se sorprendió gratamente. Esa idea de que prácticamente había cero emails que la interrumpieran en su último día de vacaciones era más que ideal. Estaba muy contenta con James y con ella misma al haberlo ascendido.

- De acuerdo. Estaré en mi habitación entonces. Gracias James.

La tarde paso rápidamente entre risas, relajación y algunos momentos dolorosos físicamente como cuando las chicas pasaron al área de depilación. Las cuatro se divirtieron y relajaron especialmente Elaine, pues Cammy le había regalado un tratamiento especial en el spa que incluía un baño con fragantes pétalos de rosa, parafina, aromaterapia y chocolate, aunque no en ese orden. Incluso habían invitado a su amiga Marín quien al principio había ido a regañadientes (dejando a Miho al cuidado de Junet, aunque conociendo a Junet Miho era la que cuidaría de ella), pero una vez que había conocido más a fondo la naturaleza de Serena, Cammy y Aime, termino por relajarse ella también. Nunca había ido a un Spa, por lo que había tomado todo como una aventura más. De regreso, Cammy había cuchicheado con Marín y ambas habían hecho buenas migas, lo que alegro mucho el corazón de Elaine, pues quería que Marín comprendiera que no importaba si ya no estaba en el santuario, ella quería seguir teniéndola como parte de su vida.

Dejaron a Marín en Rodorio donde le sacaron la promesa de que asistiría a la fiesta esa noche con Aioria y se dirigieron a la casa. Ya eran pasadas de las 7 cuando llegaron felices y contentas a sus respectivas habitaciones. Shainaestaba tan relajada que ni siquiera se preguntó dónde estaba Freddy o si ya estaba lista la cena o si ya habían llegado las orquestas… nada. Decidió cerrar la puerta y dormir solo quince minutos máximo. Puso la alarma del despertador y se tiro en la cama.

Desafortunadamente esos quince minutos se convirtieron en dos horas. Ese baño relajante la había noqueado por completo. Solo despertó al escuchar a lo lejos las voces y risas de Serena, Cammy y Aime.

- Pero que…? – Se incorporó con trabajos y vio que Lois ya había terminado de peinarlas y ya estaban terminando de maquillarse. Se levantó rápidamente y vio la hora. Las 9.45pm? – Porque nadie me despertó! - Dijo entrando rápidamente al baño.

Las tres voltearon a verla.

- La bella durmiente no despertó ni con el beso del príncipe ni con el escándalo que hicimos ni nada. Así que decidimos dejarte dormir. – Dijo Cammy

Shaina estaba muy ocupada haciendo rápidamente sus preparativos básicos mientras decía todas las groserías que se sabía haciendo reír a todas en la habitación.

Tan pronto salió del baño, Lois la peino rápidamente mientras ella se maquillaba. Entre las tres la ayudaron con su vestido largo y negro y para cuando Freddy toco la puerta ya estaba lista.

- Ok chicas. Fase uno completada. – dijo Cammy – Serena, ve rápidamente por Marín a mi habitación para pasar a la Fase dos.

Serena lo hizo y mientras tanto Cammy saco los vestidos de los ganchos. Era tiempo de terminar con su misión.

Shaina y Freddy bajaron justo a tiempo para recibir a los invitados. Cuando hubieron llegado todos, para sorpresa y enojo de Elaine, el Salón principal seguía cerrado, por lo que los invitados, ajenos a lo que sucedía, solo se acomodaban en el vestíbulo. Freddy y Shaina subieron cuatro escalones de la escalera principal para estar un poco arriba de los invitados y mientras Shaina buscaba con la mirada a alguno de sus amigos para que le ayudaran a resolver el problema, alguien le paso un micrófono inalámbrico a Freddy quien comenzó a hablar tan pronto las luces disminuyeron y un reflector muy tenue los alumbraba:

- Señoras y señores…

- Qué carajo! Eso no estaba en el programa – Pensó Shaina pero decidió no hacer nada.

- Hoy, a las doce de la noche, se habrá cumplido una vez más la tradición de los Sedwick llamado la Quincena, que ha sido seguida por la cabeza de la familia por más de 100 años. – dijo Freddy con voz tan firme que todos le pusieron atención – En esta ocasión, es de particular interés para todos ya que esta fue la última Quincena organizada por la familia Sedwick…

Shaina volteo a verlo asombrada.

- …Para ser organizada por la continuación de la familia Raven siempre y cuando reciba la respuesta correcta a la siguiente pregunta…

Los invitados pudieron observar que cuatro chicas vestidas del mismo color con sus respectivas parejas en smoking y con el mismo color de pañuelo salían del pasillo del segundo piso para formar una valla detrás de ellos. Shaina no pudo verlos. Las mujeres que o ya sabían lo que pasaría o ya lo intuían contuvieron la respiración.

Freddy bajo dos escalones para poder hincarse sobre una rodilla y sacar una cajita negra de su saco. La abrió, y la luz del reflector ilumino el diamante del anillo en su mano.

Shaina estaba estática. Tuvo que poner sus manos sobre su pecho. Estaba literalmente temblando!

- Elaine… Eres el amor de mi vida… Desde que te vi, has sido la dueña absoluta de mi corazón y estoy seguro de que así será por toda la eternidad. Quieres hacerme el hombre más feliz del mundo y aceptar casarte conmigo?