Capítulo 69

La Sorpresa 3ª parte

- En realidad la respuesta esta únicamente en tus manos Rick – Dijo Miriya sin pestañear

Rick le sostuvo la mirada por unos minutos considerando cuidadosamente sus opciones, pero su mente estaba en blanco. De verdad tenía que volver a torturarse viendo a Aime y sus ojos furiosos con él, solo por unos malditos vestidos?

Max estaba conteniendo el aliento. No quería intervenir en la lucha de poderes y de sentimientos que se estaba llevando a cabo frente a el: Por un lado su mejor amigo y superior al que quería como un hermano y por el otro lado el amor de su vida y esposa. Ambos importantes en su corazón y ambos luchando por lo mismo sin que lo supieran. Miriya no había compartido casi ningún detalle de su plan con él según ella para que no se echara para atrás, pues sabía que no estaría de acuerdo con sus métodos.

- Esta bien Miri, tu ganas. – dijo Rick finalmente – Pero no puedo ir ahora. Lo hare cuando termine mi turno con algunas condiciones: Que me tengas algunas maletas listas, iré yo solo y jamás volverás a utilizar el chantaje conmigo, comprendes?

- Fuerte y claro Rick - dijo Miriya apenas ocultando su sonrisa y mirada de triunfo que le lanzo a Max – Y para asegurarme de que vayas, te veré media hora después de que termines tu turno frente a la máquina de Lang para recibir y revisar que llegue bien mi pago.

Rick se levantó gruñendo por lo bajo y derrotado salió de ahí hacia el puente.

Miriya se aseguró que hubiera salido de la cafetería antes de comenzar a saltar de gusto.

- Te dije que funcionaria Max! Te lo dije!

- Bueno mi amor, ahora si me tienes algo sorprendido – dijo Max finalmente – Pero yo no sé si pueda seguir con la farsa mucho tiempo. Rick es mi amigo y no se me hace justo.

- Cual farsa?

- La de ver como chantajeas falsamente a Rick para conseguir tus vestidos que por cierto no sé cómo va a ayudarnos eso a traernos a Lisa. – dijo Max mientras pedía dos botellas de agua mineral.

- Max, yo no use chantaje para hacer que Rick regresara por mis cosas, solo use el sistema abogadil (palabra inventada por ella)– dijo Miriya – Lo decía muy en serio. La Teniente Coronel Sarah Mackenzie lo dijo muy claro: Hay que tener pruebas y sostener lo dicho. Rick va a seguir toda la lista de cosas que le voy a pedir y algunas de ellas las tiene Lisa, por lo que lo voy a obligar a hablar con ella y convencerla de que se venga con él.

Max se quitó las gafas para restregarse los ojos en clara señal de confusión.

- Sistema Legal amor…. Y me estás diciendo que sacaste todo tu discurso de un programa de televisión del siglo pasado? – dijo sorprendido - Y me quieres decir en qué momento yo dije que renunciaría junto contigo si no hacia Rick lo que le pedias?

- En nuestra boda dijeron que íbamos a estar en las buenas y en las malas. – dijo Miriya muy tranquila - Eso no lo invente yo sino ustedes los micronianos. Además… Rick se tomó muy en serio lo de que no íbamos a trabajar hasta que no fuera por nuestras cosas. Desde luego que no vamos a trabajar! No estamos de turno hasta mañana por la noche! Eso es culpa suya por despistado y no ver nuestros horarios!

Max comenzó a tomarse de la nuca impaciente.

- Y las 50 firmas de los pilotos?

- Ahhh eso? Recuerdas la rifa de las 3 horas libres de patrullaje que tú y yo organizamos para las próximas fiestas? – dijo Miriya viendo a Max asentir – Pues esta es la Hoja que firmaron los pilotos con nombre y firma, solo recorte la parte donde decía de que se trataba.

Max sonrió por primera vez al ver que su esposa en realidad no había hecho nada malo y que su lógica e ingenuidad iban a salvar el día.

- Y estas segura de que ese plan va a funcionar?

- Eso espero Max, porque si no, tendré que ponerme violenta. – dijo Miri mientras bebía su agua mineral.

La fiesta continuaba en la inesperada boda de Shaina Tanto ella como Freddy recibían las felicitaciones de todos con una sinceridad sorprendente. Solo se veían un poco afectados los caballeros que iban con Saori, pues esperaban que entrara alguien por la puerta, pero simplemente no sucedía.

- Acaparas a la Novia – Dijo Brian quitándosela de los brazos al novio, quien con una sonrisa se puso a bailar con Aime – Hola Oficialmente Señora Raven – dijo feliz – Saben que les deseo lo mejor a ustedes dos y les auguro muchos años de felicidad y pasión.

Shaina le lanzo su más sincera sonrisa.

- Y todo te lo deberemos a ti- contesto – Nunca podre agradecerte lo suficiente lo que hiciste por nosotros. Freddy dijo que lo ayudaste a crear esta sorpresa para mí!

- Todos trabajamos duro – dijo Brian – Además, que mejor que mis dos mejores amigos queden juntos. Tú lo complementas. No podría concentrarse en su trabajo nunca más si no lo hubiera hecho, Y sabes que a ti te quiero mucho. Te voy a extrañar.

- Pero si estaremos los 4 juntos en Voltron o no? – pregunto Shaina extrañada – Freddy dijo que nos iremos para allá y poder usar tu máquina para…

- Si, si… ya se me la historia – interrumpió Brian – Yo la cree recuerdas?

- Entonces? Porque dices que me vas a extrañar? – insistió – Acaso se quedaran aquí ustedes? Ya lo decidiste?

El semblante de Brian cambio por unos segundos y solo la sostuvo más firmemente. Pero volvió a poner una sonrisa antes de respirar profundamente y volver a darle la cara.

- Ya decidí, es cierto. Así como también es cierto que siempre estaremos juntos. – dijo – Me haces un favor? Cuida mucho a Freddy. Te ama demasiado y eso nunca es bueno. Y no vayas a sacarle las garras cada que te haga enojar. Yo aún tengo las cicatrices de hace cinco años.

Shaina lo miro preocupada. No le estaba gustando lo que estaba percibiendo.

- Me vas a decir que es lo que pasa?

- Solo estoy sensible con la boda – dijo Brian desviando la vista

- Nunca has sabido mentir Karl, esa es tu mejor cualidad – Dijo Shaina viéndolo a los ojos

- No podrás saber cuál es la mejor ahora que eres una mujer casada – Dijo Brian guiñándole un ojo provocando que le diera una palmada en la cabeza – No te preocupes. Mañana en la noche hablare contigo. Ahora es momento solo de divertirte y disfrutar de tu boda. De acuerdo?

- Mañana por la noche? No! Tú te tienes que ir mañana temprano! – Dijo Shaina firmemente al pensar en lo que Hera le había dicho.

- No. No "tengo" que hacerlo. Decidí que nos iremos pasado mañana temprano. Además, mañana alguien tiene que hacerse cargo de esta casa y ni Freddy ni tu van a despertarse a tiempo. – dijo tranquilamente.

Shaina se mordió con insistencia el labio inferior. Si los 12 dioses iban a estar en su casa por la tarde, necesitaba sacar a todos de esa casa antes de que ellos llegaran. No sabía que es lo que iba a pasar, pero no quería que hubiera daño colateral, sobre todo con sus amigos.

- Necesito que todos estén fuera de esta casa para las 4 de la tarde… - dijo Shaina finalmente- Y eso te incluye a ti! Puedes ayudarme con eso? Sin ninguna excusa ni pretexto. Diles que hay que fumigar o cualquier cosa. Y eso tambien va por Freddy.

- Estas loca. Freddy no se va a ir sin ti y lo sabes. - dijo Brian

- No puede estar aquí… No debe estar aquí! – susurro Shaina para ella misma. En toda la noche no había pensado en lo que Hera le había dicho sobre la reunión del día siguiente sino hasta ese momento.

- Sera mejor que hables con él al respecto, yo no quiero entrometerme en eso. – dijo – Te ayudare a correr a todos los demás a tiempo. Te prometo que no habrá nadie en esta casa después de las 5.

- Gracias Karl. Tampoco quiero a James y compañía. Todos deberán estar fuera para esa hora. – dijo ansiosa.

La música ceso y Brian la acompaño a los brazos de su esposo.

- Creo, que es hora de retirarnos – susurro Freddy. Shaina con ojos brillantes asintió.

El maestro de ceremonias anuncio que los novios se retiraban y tenían que tirar el ramo, por lo que todas las damas solteras deberían pasar al vestíbulo desde donde la novia lo haría.

Todas pasaron incluyendo Cammy y Marín, quienes fueron obligadas por Aime y que convenientemente se colocaron hasta el final. Nadie les dijo que tenían que estar al frente solo que tenían que estar ahí. La única que no se levantó de donde estaba había sido Saori. Estaba demasiado tensa por haber sentido la presencia de su madrastra como para pensar en otra cosa.

Mientras las chicas se preparaban, Shaina quiso hacer una travesura. Separo su ramo en dos. Unió las flores que correspondían a cada uno con la mitad del listón que habían utilizado durante la ceremonia y lanzo una pequeña oración a Hera. Esos ramos tenían que parar en manos de las siguientes dos chicas que se casarían y serían tan felices como ella. Ni más, ni menos.

Al compás de la música y sin siquiera ver donde estaba quien, subió tres escalones de la escalera principal y se puso de espaldas. La algarabía de todas las chicas esperando el ramo era ensordecedor. Tradición era tradición, Incluyendo los gritos, empujones y violencia.

En solo tres segundos, el ramo volaba por los aires, separándose convenientemente cayendo uno al centro justo en el regazo de Miho, y el otro al final del grupo en manos de Marín. Ambas se habían puesto completamente rojas de vergüenza e instintivamente resguardaban su nuevo tesoro de sus amigas y conocidos quienes corrieron a felicitarlas. Tanta algarabía causaron, que no se dieron cuenta que los novios prácticamente habían desaparecido escaleras arriba.

Llegaron a la habitación de Elaine, Shaina iba a abrir la puerta y entrar pero Freddy la detuvo.

- No, aun no. – dijo mientras la cargaba en sus brazos – Recuerda que soy un tradicionalista y debo cargarte y cruzar el umbral contigo en brazos.

- En serio? Desde cuándo? – Dijo Shaina rodeándole el cuello con sus brazos.

- Desde siempre.

Shaina no pudo menos que sorprenderse de lo romántico de la situación y de que alguien había preparado el ambiente también. Había candelabros eléctricos con imitación de velas por toda la habitación, dejando una tenue luz disponible. Sus cortinas rosas habían sido reemplazadas por blancas, su colcha había desaparecido dejando al descubierto las nuevas sabanas de satín en color blanco; la cama había sido adornada con un corazón hecho de pétalos de rosas rojas y había todo un camino también de pétalos del mismo color desde la puerta hacia la cama. Incienso de sándalo había sido colocado adecuadamente para hacer el ambiente más sensual. Champaña fría y fresas con chocolate habían sido puesta en una mesita adjunta a la cama.

Freddy le dio un beso y la soltó quedando ella maravillada del lujo de detalles que habían puesto para decorar la habitación de forma muy romántica. Shaina paso de revisar las cortinas a pasar su mano por las suaves sabanas.

- Me estoy comportando como si fuera una niña a la que sientan por primera vez delante de una computadora… – dijo riendo suavemente - … otra vez!

Freddy atravesó la distancia que los separaba y se acercó a la cama.

- No es riendo como te he imaginado con esta decoración.

Shaina le sonrió.

- Me ayudas a desabrocharme el vestido?

- Te he dicho que te ves sumamente adorable y deseable con ese vestido puesto? – dijo Freddy mientras le ayudaba con los botones dándole un beso en la nuca que la hizo estremecer.

- Si, pero no me lo voy a dejar puesto, pervertido! – alego Shaina separándose de el para dirigirse al baño a cambiarse – Quien te ayudo a organizar esto?

- Cammy, pero la idea fue mía. – dijo mientras se quitaba su corbata de moño.

- Y Cammy pensó en todo – susurro Shaina ruborizándose al ver el salto de cama transparente con liguero y bata que estaba en el perchero del baño.- Voy a tener una gran charla con ella.

Se despojó de su traje de novia que colgó en el mismo perchero en el que estaba el salto de cama. Había tardado unos pocos minutos cuando escucho que Freddy la llamaba.

- Todo bien? Estas tardando demasiado.

Shaina sonrió.

- ¿Desde cuándo eres tan dominante?

- Lo aprendí de ti. Así consigo lo que quiero.

Shaina salió un poco cohibida con la prenda tan transparente. Una cosa era que él ya la hubiera visto desnuda bajo las sabanas desde hacía pocos días, y otra que tuviera que dar todo un desfile desde el baño hasta la cama.

Los ojos de Freddy se iluminaron de pasión al verla así y decidió esperarla sentado en las sillas de terciopelo.

- Ven! – le dijo

Aun algo tímida, Shaina se acercó a él, quien la tomo por la cintura sin levantarse y acercándola a él, comenzó a besarla con pasión.

Freddy, le tomó la mano y se la llevó a la entrepierna para demostrárselo.

Shaina parpadeó con fuerza ante una demostración de deseo tan gráfica. Acarició suavemente la erección a través de la suave tela de los pantalones.

- Oh… —susurró, con femenina satisfacción.

- Me estás torturando desde hace varias horas —gruñó Freddy.

- Quiero hacerte el amor —confesó Shaina en su oído. Entonces se tumbó sobre él para desabrocharle el cinturón y bajarle la cremallera de los pantalones.

Freddy la separo de su cuerpo, se levantó de la silla y comenzó a desnudarse. Ella lo observó sintiendo cómo el calor iba estimulando las partes más sensibles de su cuerpo al ver a un hombre tan excitado y tan atractivo delante de ella. Entonces, cuando sintió que la impaciencia de él la hacía sentirse como la mujer más deseable del mundo, decidió que no había nada que no hubiera hecho por él. Aunque le faltaba experiencia, el entusiasmo lo compensaba todo. Besó y acarició el torso de Freddy. Le encantaba tocarlo y le excitaba mucho que él gimiera de placer y se echara a temblar con sus caricias.

Tiró suavemente de ella hacia su cuerpo y comenzó a desabrocharle el sujetador. Cuando soltó la prenda, subió las manos inmediatamente a los senos para agarrárselos con fuerza y emitir un primitivo gruñido de satisfacción. Entonces, apretó los labios contra el suave cuello sin dejar de estimular los pezones rosados con hábiles dedos.

-Creo que no te vas a sentir desilusionado —musitó ella, casi sin aliento. Sólo pensar en el placer que estaba a punto de experimentar le provocó un intenso calor.

Freddy la tumbó sobre las almohadas, como si se tratara de un artista colocando un tentador objeto de arte. La recorrió de arriba abajo con sus espectaculares ojos azules, haciendo que ella reconociera sin duda alguna la fuerza de su deseo.

- Me encantaría tenerte en la cama durante al menos una semana. Por lo tanto, el trato es… —susurró. Comenzó a acariciarle el cuerpo, dejándole un rastro de besos sobre la caldeada piel. Cuando llegó al ombligo, se lo estimuló con la lengua—. El trato es que, cuando lleguemos a Voltron pediré una semana de descanso y no te voy a dejar salir de la habitación.

- ¿Toda la semana? —preguntó ella, sin dejar de acariciarle el sedoso cabello rubio.

- Sí, toda la semana contando los días y las noches —enfatizó él.

- ¿Y si digo que no? – tentó Shaina con voz apenas audible

Freddy deslizó una mano sobre el muslo de Shaina y comenzó a acariciar con un dedo la parte más sensible de todo su cuerpo, provocándole una respuesta inmediata.

- Si dices que no, tendrás que marcharte ahora mismo de esta cama… podrás dormir en mi cuarto.

Ella se echó a reír.

- ¿Me estás chantajeando con el sexo? – Freddy escribió un erótico círculo de insoportables sensaciones sobre la tersa piel de su esposa. Ella meneó las caderas y lanzó un gemido de súplica que le resultó imposible contener.

- Sí. Tengo muchas cosas nuevas que ensenarte – dijo Freddy sin dejar de tocarla.

- Sí… Tiene que ser que sí—. Gritó su respuesta llena de frustración. No podía resistirse a él.

Freddy le separó los muslos y apretó la boca contra el vientre. Shaina tembló al sentir el contacto de los labios y la lengua sobre la piel. Recordó que poco antes había dudado quedarse con él y ahora se alegró de estar en la cama con Freddy, su esposo, completamente feliz. A medida que la exploración de él fue alcanzando un espacio más íntimo, la sorpresa inicial dio paso a una completa excitación. Protestó, pero él la ignoró. Dejó de pensar. Dejó de discutir. Todos sus sentidos se habían centrado de repente en el sensible corazón de su feminidad. El exquisito tormento de sensaciones era casi insoportable… La excitación de Shaina fue subiendo cada vez más hasta que las primeras oleadas del orgasmo empezaron a asaltarla y se convirtieron por fin en un huracán de dulce placer que la transportó hasta lo más alto y le hizo gritar el nombre de Freddy.

- Y ahora me toca a mí —susurró él. La levantó y le dio la vuelta, colocándola de rodillas delante de él.

Tras agarrarle con fuerza las caderas, la penetró con una fuerza irresistible. Ella gimió ante aquella violenta entrada, pero empezó a gozar con cada uno de los movimientos. Freddy colocó las manos por debajo de ella para acariciarle los pechos y acrecentar así el placer. Las potentes embestidas resultaban tremendamente excitantes y ella estaba en un estado de estimulación extrema, completamente fuera de control. Freddy la condujo a un potente clímax que la hizo desmoronarse sobre la cama. Todo le daba vueltas a su alrededor por tanta excitación. Su cuerpo, exhausto por completo, se dejó llevar…

Freddy le dio la vuelta y le enmarcó el rostro con las manos. Entonces, la besó hasta dejarla sin sentido. Como aún le costaba volver a respirar con normalidad, ella respondió abrazándolo con fuerza y estrechándolo contra su cuerpo. Los sentimientos se habían apoderado de ella de una manera tal, que no podía definirlos ni contenerlos. La pasión de Freddy la excitaba hasta lo más hondo de su ser, pero lo que la hacía aferrarse a él era que entre sus brazos se sentía especial y segura.

Minutos más tarde, Shaina sonrió. No podía dormir. Estaba demasiado emocionada.

Se levantó de la cama hacia donde estaba la siempre refrescante botella de agua tratando de hacer el menor movimiento posible para evitar que Freddy se despertara, pero no contaba con que él tampoco estaba dormido y lo vislumbro recargado sobre su codo admirándola de pies a cabeza.

- Me encanta tu cuerpo - susurró él antes de incorporarse y llamarla para que regresara con él.

La poderosa masculinidad que emanaba de su cuerpo excitaba a Shaina más allá de lo soportable. Le rodeó el cuello con los brazos y se estiró. Entonces, se besaron de nuevo apasionadamente. Rápida y fácilmente, Freddy prendió de nuevo en ella el fuego de la pasión. La potente erección le golpeaba suavemente el vientre. Entonces la sostuvo contra él.

- Creí que dormías…

- No puedo dejar de desearte, Elaine… una vez no me basta…

Shaina se preguntó por qué se quejaba cuando le gustaba y mucho, cuando gozaba sabiendo que tenía ese poder sobre él. Freddy la estaba besando con pasión, ocupándose de pezones y de la húmeda entrepierna con boca y manos. Shaina comenzó a ronronear de puro placer. Entonces, Freddy se tumbó sobre ella y le provocó un placer aún más exquisito. Después de que ambos quedaran saciados, la agarró con fuerza y ella cerró los ojos, tan cansada y exhausta que podría haberse quedado dormida allí mismo pero Freddy iba a demostrarle que aún era temprano y ambos podían con eso y mucho más.