Lo había visto a los ojos apenas por un segundo cuando lo tomó en brazos, después los ojos de Spock se habían cerrado en la inconsciencia del sueño, como si la situación que los rodeaba fuera del todo irreal y sin importancia, como si ellos no existieran.
Bones no lo dejó entrar de inmediato a la enfermería, a pesar de estar aún en el USS Excelsior fue autorizado a desalojar el lugar donde tenía al vulcan, sólo él y su asistente en el lugar, de nada le servía tener a Jim alterado ahí, después de todo él también lo había visto, el estado de su amigo, no hacía falta ser un doctor para saber lo que le estaba pasando.
Calculó el tiempo que llevaba gestándose el producto, según sus aparatos serían tres meses, hacía casi cuatro de su secuestro, Khan no había perdido el tiempo, podía detectarlo en su cuerpo las marcas de las manos de Khan por todos lados, moretones, alguna cicatriz en un cuerpo que se supone no debería tenerlas, y una sustancia extraña en el paciente la cual no tardó en identificar pues estaba entre sus piernas y dentro de él, ¿la despedida? Por lo demás todo estaba normal, temperatura normal, pulso normal… eso era lo que estaba mal, Spock era un vulcan, no debería tener los signos vitales normales para un humano, aunque si lo pensaba, tenía lógica si consideraba que lo que llevaba dentro sería un niño en su cuarta parte vulcan, en otra cuarta humano, y en la mitad restante sería superhumano-maniático-homicida-déspota con delirios de grandeza, Spock sí que sabía cómo animar el día. Leonard estaba preocupado, muy preocupado, no sabía cómo evolucionaría el producto, el hijo de Khan, no sabía ni siquiera cuándo despertaría Spock que indicaba simplemente estar en un estado muy profundo del sueño, tal vez estaba cansado. Bones tampoco sabía cómo reaccionaría Jim.
Mientras se alejaban de la zona neutral McCoy finalmente le permitió verlo, le explicó la situación y le dijo que aún dormía, insistía en lo extraño que era ver al marciano durmiendo, pero que sólo era eso, parecía casi como si ¿estuviera profundamente agotado?
Jim entró a la enfermería, siendo silencioso y mirando con cuidado, siendo atento. Spock estaba acostado boca arriba, con las manos lado a lado del cuerpo; su rostro parecía cansado, pálido, su cabello había crecido un poco, seguro que no le gustaría cuando lo viera. Kirk llegaba a su lado, se quedaba quieto, podía claramente ver el pequeño bulto en su antes plano vientre, se veía más delgado, pero estaba creciendo justo ahí… Kirk no sabía qué sentir cuando lo veía, todo se mezclaba: sentía odio por todo lo que Khan le había hecho a todo el mundo y especialmente a él, le dolía el estómago, no podía evitar odiar de igual manera el producto de la violación de Khan, aunque la imagen del vulcano siendo tan vulnerable, tal como nunca lo vio, le provocaba una inédita ternura.
El vulcan abrió los ojos, por supuesto que debía hacerlo en ese momento, así iba la escena, Kirk entraba y él abría los ojos, así pasa en todos los… Kirk sonrió suavemente bajo sus benévolos ojos, Spock nunca había recibido una mirada así de su capitán a pesar de que los habitantes bajo sus pestañas siempre habían encontrado el modo de hacerlo vulnerable en un pequeño punto, en un pequeño riesgo calculado.
¿Cómo te sientes Sopck? —preguntaba, había un silencio, el vulcano lo miraba con su eterna curiosidad, aunque estuviera un poco fracturada, maltrecha, mal cuidada, seguía ahí.
Capitán… su pregunta es ilógica… los vulcanos…
Me alegra —cortaba la respuesta del hombre de las orejas puntiagudas y sonreía mezclado una pisca de tristeza, entonces juntaba las cejas un poco.
¿Por qué está "alegre" capitán?
"Kirk" —suspiraba un poco para recordarle cómo había pedido ser llamado—, estoy contento… más bien agradecido… de que seas tú —había padecido un pequeño pánico imaginando que cuando Spock abriera los ojos, le hablara, sería otra persona.
No entiendo… ¿cómo sería posible que fuera alguien más… Kirk?
Tienes razón, sólo digo tonterías —la charla, peculiar, se hablaba a voz media por el estado del afectado y también lento, Spock respiraba profundamente de vez en cuando.
¿Por qué dice "tonterías", capitán? —ladeaba suavemente su cabeza, Kirk suspiraba al escuchar que lo llamaba "capitán" de nuevo.
Porque estaba preocupado, mucho —eso Spock sí lo entendía, pero era porque conocía a su capitán, no porque él hubiera pensado que nunca regresaría con ellos, siempre había sabido que regresaría con ellos, su lógica se lo indicaba.
En su charla ninguno mencionaba el estado actual del vulcan, era de esas cosas que saben pero que no deben decirse. En cambio Spock preguntaba lo más relevante respecto a la actual guerra, Kirk le informaba del reciente accidente en la luna Praxis; también le decía que no había pasado nada con Nuevo Vulcano, el resto de los ataques y resultados que luego él podría corroborar, en base a eso el vulcan sacaba sus propias conclusiones, que era precisamente lo que esperaban que pasara.
Con todo la charla no era larga, menos cuando McCoy llegaba al lugar y le prohibía alterar a su paciente, peleaban un poco, McCoy no lo diría, pero también lo había extrañado. Estaban juntos, hacían parecer como si nada pasara, aunque realmente todo estaba pasando, al mismo tiempo.
Luego de la pérdida de Praxis los Klingon entraron en crisis, hubo muchos ataques suicidas, algunas facciones que estaban de acuerdo en negociar para vivir, mientras los oficiales de alto mando se quitaban la vida uno a uno cuando la derrota era inminente, era la caída de un imperio, una raza dando sus últimos golpes. Khan no fue capturado de inmediato, actualmente su paradero era desconocido aunque la federación había puesto todos sus recursos en encontrarlo, buscándolo hasta los últimos rincones de la galaxia. No se consiguió nada, parecía que al superhombre simplemente… había desaparecido, hecho polvo y dejado de existir en su radar; eso era lo más inquietante.
Después de haber regresado a la USS Enterprise McCoy había conseguido que Spock se quedara con ellos en lugar de marchar a Nuevo Vulcano por su condición, argumentaba que era su paciente y que él había sido el primero en tratarlo al descubrir su condición, que había estudiado todo lo que había cambiado en él desde entonces, así que era el más apto para ello, y lo exigía, nadie debía perturbar a su paciente, era difícil negociar con McCoy en esas cosas, incluso para los altos mandos. Gracias a eso Spock había permanecido en el Enterprise, con su familia.
Pasó varias semanas en la enfermería, quejándose siempre, peleando con el doctor de la nave para que lo dejara regresar a su trabajo, pero hasta él lo sabía, era imposible en ese momento, era imposible en su condición. Dormía mucho, eso era extraño, su fuerza había menguado considerablemente incluso para su lado humano, Kirk pasaba a su lado todo el tiempo que podía, como su amigo y capitán, pero también algo más, esa preocupación no era normal, no era por cualquiera, ese comportamiento… Lo que McCoy hubiera querido era que se dejaran de idioteces que concernían más a los adolecentes y de una vez dijeran lo que sentían. Siendo como el doctor era, no había tardado en decirselo de frente a Kirk, que sólo se había mordido los labios y peinado el cabello con los dedos "Demonios Jim, soy un doctor, no un psicólogo de parejas…" había dicho.
Por eso lo había decidido, iniciando el quinto mes de gestación, cuando todo era estable y mejor, cuando Spock finalmente había dejado la enfermería pero era obligado a pasar más tiempo en su habitación que nada, se quejaba, pero él mismo no soportaba la carga en el puente, no era sincero, se sentía impotente, extraño en un vulcan, más aún… ¿degradado? Como fuera, Kirk llamó a la puerta de su habitación en lo que sería el inicio de la tarde en horario terrestre, no podrían saberlo mirando por la ventana, el espacio no respetaba el tiempo ni el viento de octubre, ¿a él qué le iba a importar?
Respecto a la cosita pequeñita que crecía dentro de Spock.
Era extraña esa tan intima y extraña relación con ese ser que se creaba, que se alimentaba de todo lo suyo. Había tenido sueños, ¿sueños?, extraños, en los que podía comunicarse con ese ser, no con palabras, no con algún tipo de comunicación conocida en el espacio, lo más parecido que podría encontrar sería, la transmisión de sentimientos, los más primarios, la base de lo que sería esa mezcla de especies, lo que sería ese niño, aventajado entre todos los niños. El hijo de Khan.
Bueno, no tengo escusas para haber tardado tanto, pero sí para regresar y escribir esto, que fue gracias a la insistencia de una lectora, a la que espero le haya gustado, de verdad lo espero. A partir de aquí sólo un capítulo más y todo llegará a su fin, gracias por leerme y por sus hermosos comentarios, espero leernos pronto, ciaus!
