AMOR FORZADO
Los personajes no son míos, pertenecen a Rumiko, exceptuando algunos que son creación mía, pero son personajes de relleno para mi historia.
Es un universo alterno, los personajes poseen más de la edad que conocemos de la historia original, por lo tanto no se comportarán como adolescentes, sino como adultos con algunos cambios que la edad requiere, pero trataré de mantener la esencia de la personalidad de cada uno de ellos.
(bla bla bla) pensamientos.
Bla bla diálogos
BLA BLA gritos.
Es una adaptación de una historia del fandom de Harry Potter, fue autorizada por su autora Francisamy G. Muchísimas gracias.
Capítulo 2 "Boda"
POV Akane
No podía creer el lio en el que me había metido, tan solo hace unos días, era una chica normal, con pasatiempos normales, amigos normales y sobre todo sin novio. Ahora soy nada más y nada menos que la prometida de uno de los hombres más cotizados del país, no solo por su amplia billetera, sino también por su atractiva apariencia, no podía estar más nerviosa.
Recuerdo que nuestras familias habían decidido hacer una fiesta de compromiso anunciando la boda, en la cual tuve que sonreír a todo aquel que me felicitaba e incluso conocer a la que se convertiría en mi segunda familia. Ese día conocí a los abuelos de mi futuro esposo y descubrí que Ranma es parecido a su abuelo, exceptuando el color de sus ojos, ver al señor Kazuo es ver un Ranma en sus años venideros.
Las risas de Ukyo y Akari me sacan de mis recuerdos. Ellas son mis mejoras amigas, me ayudaban a prepararme para la que se supone seria mi gran noche, mi madre estaba tratando de quitar las arrugas de mi vestido de novia, aunque este no las tuviera, no pude evitar entristecerme al saber que no solo tendría que casarme con alguien a quien no amaba, sino que también esta sería mi primera relación de pareja, me resulta irónico pensar que la primera vez que voy a estar con un hombre va a ser después de casarme sabiendo que no deseo eso.
-Ya es hora de que te pongas el vestido o se nos hará tarde-es verdad la hora se acerca, me levanté de donde estaba sentada y permití que me ayudasen a colocarme el vestido-Te ves hermosa cariño-dijo mama con los ojos acuosos.
-Es cierto amiga, solo quita esa carita que no es un funeral es una boda-dijo Ukyo a lo que Akari asintió -además deberías sentirte afortunada-la mire confundida-Sin proponértelo atrapaste a uno de los hombres más cotizados del país o me vas a negar que no está hecho un bombón. – agregó con una sonrisa pícara.
-No me resulta gracioso, y que Mouse no te escuche hablar así, porque no me gustaría ver como se pone-me dirigí al espejo para observar mi reflejo, lucía un hermoso, pero sencillo vestido blanco, escote corazón con encaje, diseño princesa y con un delgado y fino cinturón de pedrería en la cintura, era bellísimo sin duda y se amoldaba muy bien a mi cuerpo, mi maquillaje era muy simple, pero resaltaba lo necesario, sinceramente lo que menos me preocupa en este momento es como luzco ,lo único que quiero es que termine lo más pronto posible, suspire al escuchar como alguien más ingresaba a la habitación.
- ¡Oh! querida luces preciosa-yo solo atine a sonreírle a la que en unos minutos más se convertiría en mi suegra-ya es hora de que vayas saliendo, está todo listo, pero antes-se acercó a mi extendiéndome una pequeña caja, me sorprendí cuando vi su contenido…. era una pequeña cadena de oro con un dije en el centro-Genma me la regalo cuando nos casamos, perteneció a su madre, pero antes fue de su abuela, es una reliquia familiar- explicó con una amable sonrisa la señora Saotome.
-Es hermosa…pero yo no…no podría – respondí dudosa sobre aceptar o no.
-Tonterías, esta cadenita debe pasar de generación en generación y es a ti a quien pertenece ahora-saco la cadenita de su estuche, el tejido es muy fino y tiene un zafiro en forma de lágrima, me la coloco en el cuello-Te queda perfecta – agregó con una sonrisa encantadora.
-Muchas gracias- respondí agradecida por tan lindo detalle de su parte.
-No hay problema- expresó con la misma sonrisa - Ahora vamos ya todos nos están esperando- completó manifestando que se había llegado el momento de casarme.
Camine nerviosa por los pasillos del lugar donde se celebraría mi boda, aún no me acostumbro a la idea, llegué al lugar en el que se encontraba mi padre; mis damas de honor, es decir mis amigas y mi madre y suegra iban tras mío, comencé a escuchar la melodía que indicaba que era hora de que todo comenzara.
-Ustedes entran primero-les indico mi suegra a las chicas antes de prácticamente correr a su lugar junto a su marido.
Al mirar al frente pude ver al que de ahora en adelante sería mi esposo, se veía muy elegante y apuesto, luciendo un frac negro, camisa blanca, chaleco y corbata gris, a su lado se encontraban dos sujetos aparentemente de su edad, no los conocía, pero tampoco tenía la intención de hacerlo.
Podría jurar que Ranma se veía nervioso, me dispuse a observarlo para tratar de saber si se encontraba en el mismo estado que yo, más no pude seguirlo haciendo cuando mi padre me tomo de la mano haciendo que entrelazara mi brazo con el suyo.
-Tranquila cariño, veras como todo irá bien-me dijo el al notar que temblaba.
Avanzamos lentamente por el camino de rosas que me guiaba a mi futuro marido; mientras caminaba, sonreía a los invitados que me miraban como si fuera el día más feliz de sus vidas, obviamente no conocía ni a la mitad de aquella gente, pero estaba tan acostumbrada que ya no importaba.
-Es lo más preciado que tengo, cuídala con tu vida-escuché decir a mi padre y supe que habíamos llegado a nuestro destino.
Ranma me tomo de la mano dedicándome una pequeña sonrisa a la que no pude corresponder, nos colocamos frente al altar y la ceremonia dio inicio.
-Estamos aquí reunidos para celebrar la unión de estas personas…- inició el sacerdote la ceremonia que cambiaría mi vida.
El resto de la ceremonia fue historia, solo recuerdo cuando di el sí, lo hice más como si fuera una orden que como si realmente lo quisiera, lo que nunca voy a olvidar es el momento en que nos declararon marido y mujer.
-…puede besar a la novia- expresó el sacerdote.
POV Ranma
La note nerviosa desde el principio, trate de darle seguridad de vez en cuando apretando ligeramente su mano, pero la verdad es que yo también estaba muy nervioso.
No creí que mis padres consiguieran que esto se diera, cuando lo pedí, solo lo hice para zafarme de uno de sus tantos sermones, pero en este momento no puedo sentirme más afortunado, estaba uniendo mi vida a una mujer excepcional.
-…puede besar a la novia-sentí como ella se tensaba, la acerqué un poco a mí y traté de infundirle un poco de confianza tomando su cintura y acariciando suavemente su mejilla.
-Tranquila- susurré y coloque un pequeño beso en sus labios, en el instante sentí como se relajaba y me correspondía haciendo que el beso durara un poco más, inmediatamente los aplausos de los presentes no se hicieron esperar.
El resto del tiempo lo pasamos de abrazo en abrazo recibiendo las felicitaciones de los presentes, no pudimos estar mucho tiempo juntos, puesto que en seguida sus amigas se la llevaron a sabrá Kami hacer que cosa.
Solo pude tenerla otra vez en mis brazos cuando anunciaron el primer baile de los novios, me acerqué a ella que en ese momento estaba sentada con sus padres y le ofrecí mi mano, ella pareció dudarlo un poco, pero la tomó, nos dirigimos al centro de la pista, sostuve una de sus manos entre la mías mientras la otra la colocaba en su cintura, al sonar la música comenzamos a balancearnos lentamente al ritmo de la música.
- ¿Cómo te sientes? -le pregunte para iniciar conversación.
- ¿Cómo crees? - cuestionó- Cuando nos conocimos nunca creí que terminaríamos en esta situación – explicó viéndose un poco desesperada.
- ¿Estás muy molesta? – pregunté preocupado por su respuesta.
-No…si…un poco, si te soy sincera en estos momentos no puedo definir mis sentimientos – explicó un poco más calmada.
- ¿Entonces me odias? - pregunté temiendo su respuesta.
-No, no te odio-eso me tranquilizó un poco-pero eso no significa que no estoy molesta. Solo déjame asimilarlo- pidió con una tímida sonrisa y acomodó su cabeza en mi hombro, la acerque más a mí.
-Tranquila- susurré en su oído- Haré todo lo que este en mis manos para que esto funcione, veras que seremos felices-dije optimista, haciendo esa promesa a ella y a mi mismo.
-Eso espero- susurró dando un suspiro.
El resto de la fiesta la pasamos evitándonos, solo estuvimos juntos cuando nos tocó cortar el pastel y para las tantas fotos que insistió mi madre eran necesarias.
-Creo que ya es hora de que los novios se retiren para que puedan disfrutar cómodamente de su noche de bodas-escuché a mi madre decir por el micrófono, me tense ante lo que eso significaba.
Enseguida miré a mi ahora esposa y vi que al parecer las palabras de mi madre habían causado el mismo efecto en ella que en mí.
-Vamos chicos el auto los espera fuera-insistió mi madre llegando hasta donde me encontraba.
Me acerqué a Akane que en ese momento se despedía de sus padres y amigas, hice lo propio también despidiéndome y sin más nos dirigimos hacia donde nos había indicado mamá.
El viaje fue algo tenso, tanto ella como yo nos limitamos a mirar por la ventana del auto sin siquiera dirigirnos una palabra.
Llegamos a una casa ubicada en los límites de la ciudad, había pertenecido a mis abuelos, me lo habían obsequiado como regalo de graduación hace un par de años. Y tras unas cuantas reparaciones la había adecuado para que se convirtiera en mi hogar, era un buen lugar para comenzar una familia.
- ¿Te gusta? -le pregunté al ver que ella observaba embelesada el lugar, ya nos habíamos bajado del auto y estábamos parados frente a la casa.
-Sí, es preciosa-me sonrió ella, admirando la casa de dos niveles. Ingresamos a la casa y estaba totalmente a oscuras, exceptuando el recibidor.
-Aquí será donde viviremos, todas nuestras cosas ya están en nuestra habitación- explique viéndola y al parecer eso no le agrado, pues su sonrisa se perdió de inmediato-Sígueme y te muestro donde esta-dije yo restándole importancia.
Nos dirigimos al piso superior e ingresamos a la primera habitación que se impuso ante nosotros.
La habitación era enorme, las paredes pintadas de color blanco, los muebles de madera oscura, dejé que observaré el resto de la habitación, le indiqué que cada uno tenía un armario donde nuestras pertenencias ya estaban acomodadas, la cama era también grande, como la que yo tenía en casa de mis padres, las cortinas del dosel de la cama de un color amarillo suave y las sabanas de color blanco, con cojines negros y amarillos, había una mesa a cada lado de la cama, con una lámpara de luz amarilla, así mismo le mostré el amplio baño y un balcón que daba al patio y que además tenía una piscina de aspecto antiguo, la casa era un verdadero palacio, creo que invertí muy bien mi dinero.
-Creo que me voy a cambiar-escuche que decía ella un tanto nerviosa.
Vi cómo se dirigía al baño llevando algo entre sus manos, no le preste mucha atención y me dispuse a servir un poco de vino que se encontraba a un lado de la cama, seguro fue idea de mamá, tomé una copa y me la lleve a los labios, mmmm estaba delicioso, tome otra copa y serví otro poco para ella, me quité el saco, el chaleco y comencé a desabotonar mi camisa, la deje así mientras me dirigía al balcón a aspirar un poco de aire fresco.
Pasaron cerca de unos 10 minutos para que ella saliera, pero cuando lo hizo me quede estático, frente a mí se encontraba Akane enfundada en un delicado camisón blanco, no cabe duda de que esta noche sería interesante.
POV Akane
No podía estar más nerviosa, decidí cambiarme el vestido por algo más cómodo, busque en mi armario una de mis pijamas, pero me llamo la atención un atuendo que mi madre me había mostrado hace un par de días, recuerdo que ella me dijo que eso era lo que usaban las mujeres para su noche de bodas, para seducir a sus maridos, me sonrojé a la sola imagen de mi usando eso para seducir a mi marido, ¿será que Ranma se enoja si le pido que me espere hasta que esté lista para dar ese paso?
Decidí no pensar más en eso y diciéndole a Ranma que iba al baño me encamine hacia el lugar, me saque el hermoso vestido y me coloque el delicado camisón, al decir verdad me quedaba muy bien, aunque nunca había usado uno de esos, ¿qué pensaría Ranma al verme vestida así?
Su cara era un poema cuando me vio salir del baño, me miraba de arriba a abajo y juraría que vi sus ojos oscurecerse.
Caminó lentamente hacia a mí y me ofreció una copa de vino que dudosa acepté.
-Te ayudará a relajarte un poco-y como era lo que más necesitaba, me la bebí de un sorbo.
-¿Quieres un poco más? – me ofreció amablemente.
-SÍ, por favor-no estaba acostumbrada a beber, pero necesito relajarme.
Volvió a servirme y otra vez lleve la copa a mis labios, sin embargo, esta vez él no dejo que la terminara y me la arrebató de las manos, inmediatamente sentí como me tomaba de la cintura y me acercaba a él para luego besarme de lleno en los labios.
Me siento flotar cuando me besa, sus labios son suaves, pero a la vez rudos, suspiro sin poder evitarlo, es la segunda vez que él me besa y ya siento que mi cuerpo comienza a responder a sus estímulos.
Le correspondo dejando que deslice su lengua a través de mis labios, nunca me habían besado así, tampoco es que tuviera mucha experiencia en esto, pero algo sabia.
Comienza a acariciarme a través de la delgada tela del camisón, primero mi espalda y luego sus manos descienden hasta posarse en mi trasero, me tenso ente ello, él lo nota y se separa.
-Shuuuu tranquila – susurra suavemente - No te hare daño-me releje un poco ante eso.
Volvió a besarme esta vez tomándome en brazos de manera horizontal, me sujete a su cuello para no caerme, el me depositó en la cama y se incorporó para sacarse la camisa, no pasaron ni 3 segundos y volvió a besarme.
Se separó de mi boca para dirigirse a mi mandíbula y luego a mi cuello, sentía maripositas por donde sus labios pasaban, no sé en qué momento pasó, pero deje de sentir miedo ahora solo me concentraba en las increíbles sensaciones que el producía en mí.
Descendió un poco más y repartió muchos besos en el comienzo de mi pecho, yo solo podía estrujar las sábanas sin atreverme a más, poco a poco fue subiendo el camisón hasta sacármelo por la cabeza, me sonroje cuando el observo mi pecho desnudo, pero el de inmediato unió su boca a la mía haciendo que nuestros pechos desnudos hicieran contacto, gemí por lo que me hizo sentir.
No duro mucho porque un momento después su boca se estaba adueñando de mis pechos, me arqueé sobrepasada de placer, clavando mis uñas en la cama, sin embargo, él tomo una de mis manos y la dirigió a su nuca.
-Haz que ambos lo disfrutemos-me dijo; al principio no lo entendí, pero al sentir como succionaba con fuerza mi pezón apreté con fuerza el cabello de su nuca y dirigí mi otra mano a su espalda comenzando a acariciarla de arriba abajo, el gimió en respuesta y supe en ese momento a qué se refería.
No duramos mucho así, puesto que él se levantó para poder quitarse el pantalón y su ropa interior, desvié mi mirada ante su imagen desnuda, pero él me tomó de la barbilla para que lo mirase a la cara mientras se colocaba sobre mí, pude sentir su miembro erecto en mi vientre, volví a sonrojarme ante lo que veía.
El bajo lentamente la única prenda que me quedaba y delicadamente me abrió las piernas ubicándose en medio de ellas.
Respire profundo sintiendo como se abría paso en mi interior, mordí mis labios para evitar que un grito saliera ante el dolor que me inundó, pero el pareció darse cuenta ya que se detuvo.
Comenzó a besar mi rostro limpiando con sus labios las lágrimas traicioneras que abandonaron mis ojos, lo sentí moverse nuevamente, pero esta vez ya no sentía dolor, ahora era un inmenso placer el que me llenaba.
Ranma se dedicó a embestirme lentamente mientras tomaba una de mis piernas y la colocaba alrededor de su espalda haciendo más fácil sus movimientos y yo no podía contener los gemidos que salían de mi boca a medida que sentía un remolino en mi vientre que iba creciendo cada vez más.
Hasta que no lo pude aguantar y exploté, alcancé el máximo placer en el mismo momento en que sentí que él se derramaba dentro de mí y se dejaba caer ocultando su cabeza en el hueco que formaban mi cabeza y mi cuello.
Luego de unos minutos en los que intenté recuperar mi normal ritmo respiratorio, él se quitó de encima mío y se recostó a un lado atrayéndome a su cuerpo, yo recosté mi cabeza en su pecho y el besó mi cabello.
-Descansa, mañana amanecerás adolorida- me dijo con voz suave.
Me deje llevar por Morfeo, sin duda este es uno de los ámbitos del matrimonio donde no tendremos problemas.
Mil gracias por sus comentarios, alertas y favoritos. Realmente me levantan los ánimos con cada correo que me llega con un comentario, alerta o favorito.
Ahora responderé sus comentarios: Algunos los respondí por PM.
Akane Ackerman: ¡Hola ¡Espero estés súper bien, me alegra mil que te guste la historia, es interesante, corta y bonita a mi parecer! La pobre de Akane tiene miles de ideas en su cabecita y Ranma quedó flechado por ella, poco a poco irán sucediendo muchas cosas entre ellos. Con respecto a mi otra historia, estoy considerando seguirla. Gracias por tus palabras. Nos leemos en el próximo. Cuidarte mucho.
Aliss-chan: Hola linda. Me alegra saber que te encantó la historia y espero terminarla pronta y no abandonarla.
Camuchis: ¡Hola Camuchis! Es lindo saber que la historia te suena interesante, seguiré escribiendo para que te enganches con la trama, y tiene razón el que Ranma tenga 30 y Akane 22 años es un toque peculiar, espero sea agradable. Acá está la actualización y espero leernos una próxima ocasión, cuídate muchísimo y espero te vaya súper bien.
Astrid Saotome
21/02/16
