AMOR FORZADO

Los personajes no son míos, pertenecen a Rumiko, exceptuando algunos que son creación mía, pero son personajes de relleno para mi historia.

Es un universo alterno, los personajes poseen más de la edad que conocemos de la historia original, por lo tanto, no se comportarán como adolescentes, sino como adultos con algunos cambios que la edad requiere, pero trataré de mantener la esencia de la personalidad de cada uno de ellos.

(bla bla bla) pensamientos.

Bla bla diálogos

BLA BLA gritos.

Es una adaptación de una historia del fandom de Harry Potter, fue autorizada por su autora Francisamy Granger. Muchísimas gracias.

Capítulo 5

POV Akane

Desde aquel interrogatorio tan molesto de Ranma sobre mi amistad con Shinnosuke habían pasado un par de semanas. Teníamos casi tres meses de casados y en el transcurso de esas semanas, Ranma me dirigía la palabra lo estrictamente necesario, me iba a dejar y a traer a la universidad, íbamos donde nuestros padres a cenar y se portaba atento, pero al llegar a la casa se volvía frío y distante, exceptuando algunas ocasiones en las que se mostraba un poco dulce y era al día siguiente de llegar demasiado tarde a la casa, cada semana había un par de días en que llegaba casi a la media noche, no llegaba con olor a alcohol ni olor a perfume de mujer, pero sí con el cabello húmedo. No sabía qué hacía, ni donde, ni con quien se quedaba.

Así que esos días en los que me enviaba un mensaje diciendo que no pasaría por mí después de mi clase, me iba a cenar con los chicos y consecuencia de una de esas cenas me encontraba devolviendo en el retrete mis comidas de toda la semana.

Soy una necia, sabía que me harían daño los camarones que le pedí a Ukyo en mi okonomiyaki y como si no me bastara con comerme uno especial, me comí tres, pero no pude resistirme a ese suculento platillo tan extraordinariamente preparado por mi amiga. Colgaré a Ukyo por preparármelos y a Akari de paso por motivarme a comerme los otros. Sería buena idea que me dé unas clases para prepararle unos a Ranma.

No seas tonta Akane, no pienses en él, Mey prepara la mejor comida que ambos podemos tener en esta casa.

Rayos, acá viene el resto de mi comida. Guacala, esto es asqueroso. Escuché que tocaban la puerta del baño.

- ¿Sigues mal? – cuestionó Ranma desde afuera, es en serio, puede ser así ….

-Creo que es obvio-traté de decirlo lo más tranquila posible, mientras me siento en el frio piso del baño a un lado del retrete, apoyé mi espalda en la tina que estaba a un lado. Él giró el pomo de la puerta y escuché sus pasos amortiguados por la alfombra.

-Es mejor que te lleve al médico, llevas tres días así y no pareces mejorar, él sabrá que hacer – dijo serio quedándose parado frente a mí con los brazos cruzados.

-Te recuerdo que yo pronto seré médico, y esto es lo más normal del mundo- respondí poniendo de pie para encararlo.

- ¿A sí?, - cuestionó alzando una ceja - ¿Es normal que no puedas mantener ningún alimento en tu estómago por más de una hora? – cuestioné con semblante serio.

-Es normal cuando he comido algo que me ha caído mal- respondí tomando mi cepillo de dientes para quitar el mal sabor de boca.

-Pero ya llevas tres días, estás pálida y casi te desmayas- enumeró con sus dedos.

-Está bien – respondí resignada- Pero tengo clase, no me puedo dar el lujo de faltar, así que, si no te molesta, sal del baño para que pueda asearme adecuadamente e ir a la universidad- agregué señalando la puerta que estaba abierta.

-Está bien, tranquila – dijo caminando hacia la salida- Solo trato de cuidarte, porque te … - agregó antes de salir del baño.

-Gracias, pero ya te dije que puedo cuidarme sola – respondí alzando un poquito la voz, para que me escuchara, pero yo no escuché lo último que dijo.

No dijo nada más, pero parecía enojado, de verdad que no entiendo a este hombre, a veces es tan frio e insoportable, pero en ocasiones también es atento y preocupado, creo que es bipolar, ayer me había traído unos dulces muy ricos. Pero a veces me dejaba cenando sola.

Me quité del lavamanos después de usar mi enjuague bucal, me di una ducha con agua helada, al menos me quito un poco el malestar, creo que le voy a hacer caso a Ranma e iré a ver a mi doctora, este malestar ya duró demasiado.

Salí del baño con una bata cubriendo mi cuerpo y una toalla en mis manos secando mi cabello y vi a mi esposo sentado en la cama con el teléfono en la mano. Él estaba totalmente listo para ir a la oficina, vestía un traje gris y camisa celeste con los primeros botones desabrochados.

-Pensé que ya te habías ido- dije acercándome al tocador para peinar mi cabello.

- No pensaba hacerlo, acabo de llamar al doctor Tora y le informé que estas indispuesta y por lo tanto no asistirás a clases- me informó quitado de la pena y demasiado tranquilo para mi gusto.

- ¡¿Qué hiciste que?!-me exalte, girándome para encararlo - ¿Cómo te atreves? – cuestioné acercándome a él, esto es el colmo.

-Soy tu esposo, me preocupa tu salud, no estás bien y tú lo sabes – expresó con voz suave, pero firme – Mejor vístete y date prisa que iremos al médico.

- No quiero ir, no puedes exigir ni obligarme – respondí cruzándome de brazos molesta por su actitud.

-No seas tonta Akane – me dijo frunciendo el ceño.

-Eres un idiota, estúpido, egocéntrico – dije enojado, no estaba dispuesta a ir con él.

-No seas terca – dijo con los ojos entrecerrados. En serio Akane no tengo tiempo para esto, cancele una reunión en la empresa solo para acompañarte, has lo que te pido, por favor – dijo ya exasperado.

-No iré a ningún médico, me cambiaré para irme a clases- respondí girándome para ir al vestidor.

- ¿No vas a ir conmigo? –cuestionó a mis espaldas.

-No – respondí caminando para tomar mi ropa.

-Tú lo quisiste así – dijo y tomándome por sorpresa, me tomó por las piernas y me colocó sobre su hombro, cargándome como costal.

-Bájame idiota- grité pegándole con mis puños cerrados en la espalda y con mis piernas moviéndose tratando de librarme de su agarre. Me estoy mareando- dije cerrando mis ojos pues todo me daba vueltas.

- ¿Irás conmigo? – cuestionó riendo el muy idiota.

-No – respondí pegándole de nuevo en la espalda.

-entonces te llevare así- dijo caminado conmigo hacia la salida de la habitación envuelta en el albornoz.

-Iré contigo, pero bájame ahora - acepté no aguantaba el mareo. Me puso con cuidado en el piso y al observar mi cara su semblante divertido cambió a uno preocupado. Me acarició la mejilla y beso en la frente, mientras me llevaba a sentarme en la cama, se acuclilló frente a mí y espero que me pasará el marero – Te esperaré abajo, cámbiate tranquila- dijo antes de salir por la puerta.

POV Ranma

Después del interrogatorio que le hice a mi esposa sobre el estúpido de su amigo, hice lo que había pensado, investigué a ese idiota hasta el momento no había nada relevante para preocuparme. Pero faltaba ahondar en la investigación. Mi plan en la empresa estaba saliendo como yo quería, todo iba excelente, en poco tiempo podía estar tranquilo y dejar todo arreglado.

Estábamos por cumplir casi tres meses de casados y había optado por permanecer el menor tiempo posible cerca de Akane, la iba a dejar y a traer a la universidad, salíamos en pocas ocasiones, pero trataba de mantener mi distancia con ella. Aunque después de regresar de mis escapadas, no podía reprimir la culpa y era dulce con ella. Se quedaba sola en casa, puesto que Mey trabaja entrada por salida, así como quienes se encargan de la limpieza y el jardín.

Akane lleva días viéndose pálida y devolviendo el contenido de su estómago. Así que cansado, pero sobre todo preocupado de verla enferma, era así como me encontraba en este aburrido consultorio médico, sentado en la sala de espera de la doctora de mi esposa, ya que la muy terca solo pasaría consulta con su médico de toda la vida.

La secretaria de la doctora estaba sentada en un escritorio demasiado grande para su pequeño tamaño, pero estaba lleno de papeles creo que los necesarios para tanto paciente que está esperando, la música tranquila que tiene de fondo, ya me tiene exasperado.

-Sra. Saotome puede pasar-me gusta cómo suena eso de señora Saotome y me alegra saber que al fin llegó nuestro turno.

-Vamos-le dije poniéndome de pie para pasar al consultorio.

- ¿Entraras conmigo? - cuestioné desconcertada.

-Por supuesto, - afirmé totalmente seguro- ¿No quieres que lo haga? – cuestioné cruzándome de brazos.

-No se trata de eso, me parece raro, - aclaró - Acostumbraba a venir con mamá, pero…- empezó a explicar, pero decidí cortarla.

-Pero ahora vendré contigo así que hazte a la idea – informé tratando de dejar todo hasta aquí.

Una vez en el consultorio, Akane me presento a su médico, era una mujer mayor, cabello castaño recogido en un moño bajo con algunas canas, piel clara y ojos verdes, parecía ser un poco mayor que mis padres, se llama Kaori Tora, es muy amable.

-Akane linda ¿cómo has estado? Aún no toca tu revisión, así que dime ¿a qué se debe la consulta? – cuestionó la doctora.

- Déjame decirte que el pesado y exagerado de mi esposo- inició a hablar rápidamente un poco molesta- él me obligó a venir, porque hace unos días sufrí una intoxicación con mariscos y sabes qué no me caen bien, por lo tanto, he experimentado unos pocos malestares propios del caso- explicó sumamente tranquila.

- En realidad, no son unos pocos malestares, has vomitado, estás pálida, te has mareado incluso antes de venir y te desmayaste ayer por la noche – expliqué ante lo del desmayo solo me observó sorprendida, no estaba en casa cuando sucedió, pero sí me enteró de lo que sucede en mi casa durante mi ausencia.

- No es la gran cosa- dijo quitándole importancia a la situación, eso me molesto en realidad, su salud no es algo superficial y que no merezca la pena.

-Eso debería decidirlo yo linda – dijo la doctora con cariño, pero viendo fijamente a Akane.

- De acuerdo- aceptó resignada.

- ¿Cuándo iniciaron los síntomas? – interrogó tomando un expediente entre sus manos.

- Hace unos tres días – respondió tranquila.

- Aparte de los vómitos y mareos ¿qué síntomas has experimentado? – siguió cuestionando.

- Nauseas, mareos, dolor leve de cabeza, solamente, sabes bien que los camarones causan revolución en mi estómago. – dijo seria.

- Olvidas el desmayo – interrumpí serio.

- Fue porque no había cenado- admitió rápido.

- Dudo que sea eso- habló la doctora cortando lo que estaba a punto de responderle a la terca de mi esposa. – Akane ¿tu periodo es normal? – interrogó viendo a mi esposa a los ojos.

- ¿Qué? - momento me están confundiendo, que tiene que ver eso en todos estos malestares - No lo sé, no he visto bien el calendario, sabes que nunca he sido regular- dijo nerviosa, Akane se está sosteniendo los dedos nerviosamente.

-Claro que lo sé, ¿cuándo viste tu periodo por última vez? – preguntó directamente.

- No recuerdo, quizás un par de meses atrás, sabes que suele pasarme- respondió.

- Una última pregunta – dijo viéndonos a ambos seria- ¿Ustedes se cuidan? – interrogó.

- ¿De qué está hablando? – pregunté confundido, sin entender a qué quería llegar.

- ¿Estoy hablando sobre si ustedes al tener relaciones sexuales, usan algún método anticonceptivo? – preguntó en tono profesional.

-No lo hacemos- respondí serio, claro que no, quiero tener un hijo con ella, aunque no sé dónde terminaríamos como matrimonio.

-De acuerdo, Akane puedes levantarte y recostarte en la camilla, regresaré en unos momentos.

Vi a Akane hacer lo que la Dra. le indico, la verdad es que no estaba entendiendo nada, ¿para qué tantas preguntas?, me puse de pie y volví a tomar asiento en una silla que se encontraba al lado de la camilla, observé el consultorio pintado de un suave color verde manzano, muebles de madera color claro, había imágenes de mujeres embarazadas en distintas etapas, en la pared de un lado había varios títulos enmarcados colgando de dicha pared. Kaori ingresó en el consultorio y dio paso a unas enfermeras que traían un aparato qué no supe distinguir muy bien. Acondicionaron el aparato a un lado de la camilla donde estaba Akane.

-Gracias señoritas-les dijo y ellas se retiraron- Bien Akane, levántate la blusa y descúbrete el vientre- pidió tomando un bote color azul.

- ¡¿QUÉ?!- gritó Akane sorprendida-¿Para qué?, Kaori sabes que no puede pasar… - empezó a hablar rápido y nerviosamente.

-No lo sé Akane, existe una pequeña probabilidad, pero descubriremos si yo y los varios médicos que te han revisado, han errado-ahora sí que no entiendo nada de lo que están hablando.

Kaori esparció una especie de gel sobre el vientre de Akane y luego encendió ese aparato que parecía como un televisor, luego tomó un aparatito más pequeño que al parecer estaba conectado al otro y lo paso por donde coloco el gel, de inmediato se proyectó una imagen borrosa en la pantalla que en verdad no sé lo que era.

-Veamos que hay aquí-presionó un botoncito y segundos después se comenzó a escuchar un pequeño sonido que se asemejaban a los latidos de un corazón, solo que eran muy rápidos.

-Aquí esta – respondió alegre y con una enorme sonrisa - Te lo dije cariño, los milagros existen- dijo sonriendo ampliamente mientras veía a Akane con mucho cariño.

POV AKANE

No puede ser, es realmente increíble, se supone que yo no puedo, bueno no podía. Un bebé… yo… no sé …

-Por favor no me mientas- pide con la voz quebrada, me parecía un sueño y sería muy cruel despertar de él.

- No estoy mintiendo linda- respondió con voz suave.

-Pero…- empecé a hablar, pero me cortó.

-No digas más disfruta de tu pequeño milagro- me dijo con dulzura y cariño y es que ella sabe lo que esto significa para mí.

- ¿De qué hablan? -lo escuché a él decir, juro que ni cuenta me había dado de su presencia, me perdí en lo que siento.

-Qué muchacho-dijo Kaori, negando con la cabeza -¿Ves esto?, cuestionó viendo a Ranma, el cual asintió- Es tu hijo, mira aquí esta-le señalo un pequeño garbancito que se observaba en la pantalla.

-Mi…. Hijo…- susurró.

-Sí, así es, y ese que escuchas es su pequeño corazón. Según lo que veo estas de unas 10 semanas, sabes que debes cuidarte mucho verdad-me dijo con cariño, ella conocía muy bien mi situación.

-Aja- alcancé a responder apenas por el nudo en mi garganta, mis lágrimas ya desbordaban mis ojos, es lo mejor que me ha pasado en la vida.

- Bueno ahora límpiate- dijo entregándome unos pañuelos de papel – Siéntate y seguiremos con las indicaciones necesarias- me explicó.

-Gracias- respondí sentándome en la camilla, me acerqué a ella y la abracé susurrando- de verdad gracias. – me limpie el gel y me baje la blusa para después levantarme de la camilla.

-De nada mi niña. Ahora has lo que te dije- solamente asentí con la sonrisa bailando en mis labios.

POV RANMA

No puedo creerlo, está embarazada, estamos esperando un hijo, mi primer hijo, mi heredero, no sé cómo me siento, estoy feliz, orgulloso, pero no sé qué hacer ahora, qué se supone que sigue, esperar el resto del embarazo y a qué nazca para divorciarnos, o tratar de que mi matrimonio siga hasta que ella decida, no sé qué haré, pero tengo que pensar muy bien, por el momento, debo enfocarme y no desviarme del plan que ya tengo trazado.

-¿Es increíble verdad? – escuché que me preguntaba, íbamos en el coche – Vamos a ser padres, un bebé, un angelito – decía feliz en verdad se ve que la noticia la tiene encantada.

-Sí, es increíble- respondí sin dejar de ver el camino.

-Aún no lo asimilo del todo, pero es increíble, se supone que yo no podía. Estoy tan feliz, dichosa- decía emocionada, y ahora me preguntó y su mal humor de la mañana- ¿Tú estás feliz? – preguntó girando su rostro para verme.

-Sí, claro- respondí escuetamente.

- ¿No te gusta la idea?, ¿no quieres ser padre? ¿no quieres tener hijos?, ¿no te gustan los niños? – preguntó rápido una interrogante tras otra - Sé que nunca hablamos de esto, pero…-se calló un momento y la vì cerrar los ojos y suspirar- No te voy a obligar a nada, si no quieres hacerte cargo, no me importa, te daré el divorcio y no sabrás más de nosotros te lo…- empezó a hablar, pero decidí cortarla.

- ¿Qué rayos dices?, es mi hijo de quien hablas, claro que me hace feliz, es solo que aún estoy asimilando la noticia- respondí empezando a molestarme, podía pensar muchas cosas de mí, pero jamás que no quería a mi hijo.

-Pensé que no lo querrías, después de todo esto no estaba dentro de tus planes- dijo seria, cruzando sus brazos y viendo hacia la ventana.

-Créeme, era una de las partes más importante de mi plan, como tú lo llamas – le respondí serio y sin emoción alguna.

- ¿A qué te refieres? - cuestionó girando su rostro para verme, pero no conteste, porque de inmediato sonó una melodía que indicaba que estaba recibiendo una llamada.

Al estar conduciendo conteste desde los manos libres y active el altavoz, para que Akane escuchará.

- Hola Ranma, te hablaba para decirte que no hay necesidad de que vengas a la empresa, cancelaron la reunión de la tarde- dijo mi suegro con alivio, necesitamos esa reunión, pero queremos presentar la mejor propuesta.

-Hola, papa-dijo ella saludando al señor Tendo.

-Hola cariño, veo que estas con tu marido- dijo alegre.

-Claro – respondió ella contenta.

-Que bien, ¿cómo has estado mi niña? - preguntó.

-Perfecta, te tengo excelentes noticias – dijo no pudiendo contenerse.

- ¿En serio? ¿Qué será? - cuestionó con voz curiosa.

- Serás abuelo – dijo con una alegría desbordante y con los ojos acuosos.

- ¿Cómo? ¿es enserio? – dijo en shock - ¿estas…estas embarazada? – preguntó titubeando.

- ¡Sí! - medio grito emocionada, mientras lloraba y sostenía firmemente las fotografías del feto que nos había dado la Dra.

-Oh cariño eso es maravilloso, ¿pero es seguro? - preguntó con duda.

-Sí, acabamos de salir de la consulta con la doctora y ella lo confirmo, me hizo una ecografía y pudimos verlo y escuchar su corazoncito- contó alegre.

-Me alegro mucho por ti cielo, no sabes lo feliz que me haces- dijo emocionado y con la voz entrecortada.

-Claro que lo sé papá, yo también estoy muy feliz, aun no puedo creerlo – dijo anonadada por tantos sentimientos.

-Es comprensible, se supone que tú no podías tener hijos- momento eso yo no lo sabía, porque no me había dicho nada.

-Cierto, pero al parecer sucedió un milagro y ahora tengo un pequeño creciendo en mi vientre, estoy dichosa- respondió.

-Deja que se lo cuente a tu madre, no me creerá hasta que le muestre pruebas, nosotros sabemos lo mucho que sufriste cuando te dijeron que nunca podrías gestar – siguió conversando mi suegro.

-Pero ahora todo ese dolor se opacó por este precioso milagro – respondió ella.

-Deseo y espero que todo te salga bien cielo, debes tomarlo con calma, y cuidarte mucho, no hacer ningún desarreglo, seguir las indicaciones del médico, si te pasa algo Akane, si les pasa algo yo me muero – dijo mi suegro dramáticamente y lo escuché sollozar- no queremos que les pase nada – agregó entre hipidos.

-Papá- advirtió ella - te juro que cuidaré a este bebé con mi vida- aseguró decidida.

-Lo siento mi niña – se disculpó – además que yo sé que lo harás mi cielo, pero te dejo, tengo que revisar unos documentos. Cortó con ella la conversación. – Ranma tu padre llamó diciendo que no contestabas el celular, quieren informarte que regresan mañana- informó para mí.

- Gracias señor, tenía apagado el móvil durante la consulta- dije explicando el por qué no había tomado la llamada.

-Felicidades a ti también, cuida a mi hija y a mi nieto – dijo conversando conmigo.

-Lo haré, no lo dude y gracias – respondí ante su comentario.

-Genma quiere que lo llames cuanto antes- dijo terminando la llamada.

-Así lo haré – aseguré, al llegar a la casa llamaré a mis padres que han salido de viaje, seguro les alegrará saber que serán abuelos en unos meses.

POV AKANE

Estoy tan feliz, no puedo dejar de llorar y reír a la vez, es tan alucinante ¡voy a ser mamá! Pensé que eso nunca pasaría, que nunca crecería una vida en mi interior, que no pasaría los síntomas, ni sentiría como se mueve dentro de mí, pero está pasando, estoy empezando a experimentar aquello que muchas veces pensé que me sería imposible, pero disfrutaré cada etapa de mi embarazo, me muero por empezar a ver mi vientre crecer y más aún por tenerlo entre mis brazos.

Llegamos a casa después de hacer una parada por el supermercado, había un par de cosas que comprar para la casa, si bien tenemos personas que nos ayudan con muchas de las tareas de la casa, me gusta ir a comprar le necesario para la comida y otras cosas de uso personal.

Cenamos una deliciosa cena preparada por Mey es increíble lo sabroso que cocina, comimos mucho y después comimos un riquísimo pastel de chocolate. Estábamos solos en la cocina, puesto que allí nos gustaba comer en ocasiones.

- ¿Por qué no me lo dijiste? -escuché que Ranma me preguntó. Mientras apartaba el plato donde estaba su tercera porción de pastel.

- ¿A qué te refieres? – pregunté curiosa.

- Me refiero a lo que hablabas con tu padre durante el trayecto en coche, eso de que eres estéril- dijo mirándome fijamente.

- ¡Ahhhh! Eso, creí que no era importante para ti – dije restándole importancia.

- ¿Qué no es importante? – cuestionó incrédulo ante mi respuesta- Por Kami Akane, soy tu esposo, claro que es importante, se supone que somos una familia – respondió empezando a enojarse.

-No – negué enfáticamente- No lo somos, además, no lo creí importante porque no creo que este matrimonio duré mucho – respondí poniéndome de pie.

-Así que quieres deshacerte de mí lo más rápido posible, ¿verdad? – cuestionó molesto.

-No he dicho eso – respondí caminando hasta la salida de la cocina, para dirigirme a nuestra habitación.

-Es lo que parece – dijo molesto caminando detrás de mí, hasta ponerse enfrente de mí- Pero una cosa si te digo, ahora que vamos a tener un hijo no te separaras de mí, porque si lo haces, también te separas de tu hijo- amenazó con separarme de mi pequeñito.

-Tú no puedes hacerme eso, es mi bebe y quizá el único que pueda tener – dije desesperada y con los ojos acuosos, sentía como mis ojos quemaban por las lágrimas que estaba conteniendo.

-No haré nada que tu no provoques – advirtió serio.

-Pero acabas de decirme que, si quieres, puedes quitarme a mi hijo-me desespere, y me deslice contra la pared que tenía a mi espalda-Por favor, mi hijo no, no me alejes de él, por lo que más quieras- pedí llorando fuertemente.

-No hagas eso-sentí como me levantaba del suelo y me tomaba en brazos para subir lentamente conmigo cargada entre sus brazos las escaleras y llegar así a nuestra habitación, todo el camino dejé salir mis lágrimas, por el dolor de verme separada de mi angelito, me deposito con suavidad en la cama y me abrazó fuertemente- Deja de llorar cariño –pidió con dulzura besando mis cabellos. - No te hare eso, perdóname, yo no te haría eso, lo dije porque estoy enojado- explicó con voz suave.

-No me alejes de mi bebé, por favor-los sollozos entrecortaban mis palabras y no me dejaban hablar.

-Shhhuuuu tranquila- susurró quedito en mi oído, comenzó a acunarme-No te alejaré de nuestro, te lo juro – prometió con voz seria.

Eso comenzó a tranquilizarme, Ranma me acunaba mientras decía una y otra vez que no me quitaría a mi bebé, a la vez que pedía perdón, poco a poco me fui relajando entre sus brazos, besos y cariños.

-Yo tampoco te dejaré a ti-le dije en un susurro antes de quedarme dormida entre sus brazos lo último que sentí fue en besos tierno y cariñoso sellando mis labios.

¡Hola soles! Mil gracias por dedicar parte de su tiempo para leer y comentar esta adaptación, ahora ya verán más cambios para aquellos curiosos (igual que yo) que buscaron la historia original y seguirán siendo más conforme avance la historia.

Agradezco los comentarios, los favoritos y alertas. Me alegra el día leer cada uno de ellos.

Como saben respondo comentarios por P.M, pero para aquellos que no tienen cuenta lo haré por acá:

Hermi: ¡Hola Hermi! Gracias por dejar tu comentario creo que es el primero y pues a muchos nos atrae la interacción Ryoga/ Ukyo, pero siendo sincera me gusta imaginar a Mousse sin la chinita jejeje, así que por eso el cambio. Nos leemos pronto. Cuídate, saludos.

Akanae ackerman: ¡Hola Akane! Gracias por tan lindas palabras. Me alegra que te guste el capítulo, actualice algo rápido, pero es que leer sus comentarios es buen aliciente para sentarme a escribir en mis tiempos libres, trataré de que sea más de un capí por semana.

Tienes razón Akane fue mala con el pobre Ranma, aunque el terco del oji-azul no admite sus sentimientos por ella, pero con esta capitulo las cosas se están poniendo más interesantes. Me halaga que te guste mi forma de escribir, es bonito saber, que algo que me gusta hacer es bien recibido y sí me gusta detallar el ambiente, siento que ayuda a meterse más en la historia. Nos leemos pronto linda. Cuídate muchísimo. Saludos, besos y abrazos hermosa.

Lady sakura: ¡Hola lady! Bienvenida, es tu primer comentario y agradezco el tiempo que te tomaste para escribirlo. Gracias por tus palabras, me alegra que te guste la historia, acá este el capítulo, espero te guste, ya no te torturo más, buena lectura linda. Saludos, cuídate mucho, hermoso día.

Camuchis: ¡Hola camuchis! Espero estés muy bien. Gracias a Dios yo estoy muy bien, animada y feliz por tan lindo recibimiento de esta historia. Me es grato saber que estas enganchadísima con la misma. Lastimosamente los planes románticos del azabache se esfumaron por la metidota de pata de Akane. Y con respeto a Shinnosuke ya veremos cómo interviene entre esos dos tercos, ya que como vez Ranma aún se quiere hacer el duro, pero cae en la tentación. Acá está el capítulo, espero lo disfrutes y que tengas un hermoso día. Cuídate mucho. Un gran abrazo a la distancia.

Astrid Saotome

07/03/16