facebookAMOR FORZADO
Los personajes no son míos, pertenecen a Rumiko, exceptuando algunos que son creación mía, pero son personajes de relleno para mi historia.
Es un universo alterno, los personajes poseen más de la edad que conocemos de la historia original, por lo tanto, no se comportarán como adolescentes, sino como adultos con algunos cambios que la edad requiere, pero trataré de mantener la esencia de la personalidad de cada uno de ellos.
(bla bla bla) pensamientos.
Bla bla diálogos
BLA BLA gritos.
Es una adaptación de una historia del fandom de Harry Potter, fue autorizada por su autora Francisamy Granger. Muchísimas gracias.
Capítulo 9
POV AKANE
Después del entierro del abuelo Saotome, nos reunimos en la casa de mis suegros, ya que en se cerraría el santuario en el altar de la familia, se taparía con papel blanco. Todo siguiendo la tradición al pie de la letra.
Ranma y mi suegro, se habían tomado la semana libre en la empresa, dejando a mi padre a cargo de los asuntos agendados para estos días. Tofu y Kasumi, estaban considerando mudarse más cerca de todos nosotros, la abuela se estaba quedando en casa de mis suegros durante estos días, más adelante regresaría a su casa, aunque era casi lo mismo, ya que las casas estaban conectadas por el inmenso jardín.
En el transcurso de estos días la relación con Ranma parece marchar bien, está siendo atento, considerado y detallista conmigo, pendiente de mis necesidades. Poco a poco parece ir asimilando mejor lo sucedido con su abuelo, también el resto de la familia, nos reunimos con ellas constantemente, ya que no queremos descuidar a la abuela, queremos que sienta nuestra apoyo y cariño.
En cuanto a mí, pues creo que estoy relativamente bien, estos días que he pasado con Ranma me han ayudado a conocerlo más como persona, a pesar de que el motivo de nuestro acercamiento haya sido muy triste.
Por ello me pareció conveniente tomarme unos días en la universidad, no me he perdido de mucho, ya que hace poco tuvimos evaluaciones y los días después de eso, las cosas se ponen un poco lentas. Pero regresaré pronto, ya que estando al final de la carrera no puedo descuidarme mucho, contando que deberé tomarme varias semanas al nacer mi angelito.
Han pasado varios días y me encuentro en nuestra habitación terminando de vestirme para ir a la universidad, este día, Ranma y yo regresaremos a nuestras respectivas ocupaciones.
Akane ¿a qué hora sales hoy? – preguntó Ranma ingresando a la habitación.
-Creo que hasta las 3 de la tarde – respondí terminando de acomodar mi cabello con un pasador - ¿Por qué? – cuestioné.
-Creo que debemos acondicionar el cuarto de nuestro hijo- respondió, caminando hasta donde me encontraba sentada frente al tocador.
-Aunque faltan casi tres meses, me parece lo mejor- comenté con una pequeña sonrisa, ya que pensé que acondicionaría sola todo el cuarto de nuestro pequeño, pero al parecer Ranma desea participar.
-Entonces iré por ti a la universidad y después iremos de compras – dijo con una sonrisa satisfecha - ¿Estas listas? – preguntó, asentí y se acercó hasta tomar mi mano entre la suya.
-Quiero mostrarte algo- comentó caminando fuera de la habitación y dirigiéndose hasta la habitación de huéspedes. Me tensé un poco, no sabía que quería mostrarme allí, y tal parece que sintió mi reacción.
-No es nada malo – añadió rápido para calmarme- He estado trabajando en esto- expresó abriendo con su mano libre la puerta y halándome para entrar y lo que vi realmente me sorprendió.
Era una hermosa habitación con unas paredes pintadas de naranja y otras totalmente blancas, en una pared pintada de naranja estaba pintado un precioso árbol blanco que inicia desde el piso y terminaba unos centímetros antes del techo. Las cortinas eran blancas con anchas cenefas color café oscuro, en las paredes había algunos dibujos de animales y en una esquina un columpio que colgaba desde el techo y desde las cuerdas colgaban unos hermosos peluches de monitos demasiado tiernos.
- ¿Te gusta? - preguntó caminando hasta quedar frente a mí.
- ¿Cuándo? ¿como? – cuestioné aturdida, la habitación era realmente hermosa, no tenía ningún mueble, ni nada más que solo los detalles de la pintura, los peluches y cortinas, pero realmente se sentía cálida, tierna y no tenía palabras para explicarme, así que solo asentí y lo abracé fuertemente y correspondió a mi abrazo de la misma manera- Gracias- respondí, cuando besaba mis cabellos y aspiraba la fragancia de ellos.
- ¿Por qué no me dijiste? - pregunté curiosa.
-Era una sorpresa – respondió rompiendo el abrazo – Y respondiendo a tus anteriores preguntas, lo hacia todas las noches que pasaba aquí y poco a poco fui dándole forma- lo escuché explicarme mientras caminaba hasta el árbol pintado y lo delineaba con mis dedos. -Tenemos que amueblarlo y comprar todo lo necesario- agregó suavemente, lo sentí detrás de mí y después paso sus brazos para rodear mi pancita con ellos.
-No debiste- susurré sintiendo un mar de sensaciones por su cercanía.
-Podemos seguir con el tema de los animales, pero si no te parece podemos cambiarlo todo- propuso tranquilamente, aunque pude sentir cierta decepción en su voz.
- ¡No! – respondí rápidamente, girando mi rostro para verlo – Me encanta. Esta perfecto así, sigamos con el tema de los animales – contesté sonriendo ampliamente y en un impulso lo besé en los labios, se sorprendió al principio, pero me correspondió con gusto. Me separé de él, después del beso, ya que estaba sonando un celular y era el de Ranma, vio la pantalla y contesto, tras una conversación breve con alguien de la empresa colgó, y nos marchamos ya que se nos haría tarde.
Íbamos en el auto de Ranma con él al volante, mientras yo ocupaba el asiento del copiloto, escuchábamos música tranquila por lo que iba sumergida en pensamientos serenos y agradables con respecto a la sorpresa que acababa de llevarme en casa, así que lo que lo que menos me preocupa es la conversación que tengo pendiente con Shinnosuke, puesto que ayer por la noche me envió un mensaje de texto, pidiendo hablar conmigo y la verdad lo que menos quiero en este momento es tener una discusión con él.
Salí de mi letargo al notar que un nuevo mensaje era enviado al buzón de mi teléfono. No revisé, no era importante para mí, minutos después llegamos a la universidad y me despedí de Ranma con un ligero beso en los labios, fue algo muy raro, pero me resulto tan natural como lo fue en la habitación de nuestro pequeño y él reaccionó rápido correspondiendo con entusiasmo al beso, rompimos el beso, pasados unos segundos, y tras recordar la hora que pasaría por mí, me bajé del auto, ajustando mi bolso.
De inmediato me dirigí a la cafetería, solo tenía unos cuantos minutos antes de entrar a mi primera clase del día. Sabía que no debía darle más vueltas al asunto.
-Hola-salude cuando ubique a Shinnosuke sentado en una mesa en el lugar.
-Hola-me saludó él con un beso en la mejilla- ¿Cómo estás? - pregunto mientras yo tomaba asiento frente a él.
-Muy bien – respondí con una sonrisa, recordando lo sucedido hace unos momentos - ¿y tú? - pregunté por cortesía.
- ¿Cómo crees? – cuestionó molesto.
- ¿A qué te refieres? – pregunté molesta por el tono con el que me hablada.
-A que me has tenido muy abandonado todos estos días, ni siquiera respondes mis llamadas- respondió como si fuera obvio.
-Sabes lo que pasó, no tenía cabeza para más nada que…- empecé a hablar, pero me interrumpió.
-Para tu marido, lo sé, vi lo buena que eres consolándolo- comentó cínicamente, sobre que rayos está hablando, claro que tenía que consolarlo, su abuelo había muerto, no se trataba del vecino.
-Era mi deber y quería hacerlo – respondí despacio para que entendiera.
-Pues no parecías molesta por hacerlo, de hecho, yo te vi muy a gusto junto a él – expresó enojado con el ceño fruncido.
-No sé qué es lo que te pasa, pero tú no tienes derecho a reprocharme nada-comencé a elevar la voz sin darme cuenta, haciendo que algunas personas presentes en el lugar nos observaran para saber que pasaba.
- ¿Por qué?, ¿porque soy solo tu amante? –siseo enojado.
-No te llames así- dije tratando de calmarlo un poco.
-Pero eso es lo que soy- respondió inclinándose sobre la mesa.
-No, no lo eres, nosotros aún no hemos hecho eso-me resulta hasta incomodo decirlo, la conversación se había convertido en susurros, tratando de desviar la atención de los demás comensales.
- ¿Hecho qué?, ¿tener sexo? -soltó una risita irónica-pues déjame decirte que no es necesario, nos vemos a escondidas de todo el mundo, con eso ya nos convertimos en amantes, además si no lo hemos "hecho" es porque tú no quieres – expresó con los ojos entrecerrados.
-Sabes que no puedo hacerlo, estoy embarazada, sería demasiado – expliqué y no sé por qué no me puedo imaginar con él de esa forma.
- ¿Por qué?, porque no puedes olvidar que llevas una parte de él dentro de ti, piensas que lo dañarías más, como si ya no lo estuvieras haciendo- expresó molesto y con los ojos oscurecidos por el enojo.
-Porque me dices esto-ya no pude aguantarlo más sentí que las lágrimas desbordaban mis ojos y una de ellas rodo por mi mejilla, estaba por ponerme de pie y dejarlo solo, cuando vi que cambiaba su postura enojada, por una más tranquila.
-Hola chicos-escuché una voz detrás de mí-Porque no nos dijeron que estaban aquí-inmediatamente sequé mis lágrimas, ojalá y no lo hayan notado.
-Solo estábamos charlando un rato-les brindé mi mejor sonrisa- ¿ustedes donde estaban? - pregunté para iniciar conversación.
-Acabamos de llegar-me respondió Mousse, Ukyo y él se sentaron en los otros asientos que había alrededor de la mesa
- ¿Dónde están Akari y Ryoga? -les pregunte al no verlos con ellos.
-El tonto de nuestro amigo se perdió en el centro comercial, Akari fue por él-reí ante eso, solo podía pasarle a Ryoga, como había terminado en el centro comercial, en lugar de la universidad -Y tú ¿cómo estás?, ¿cómo está tu esposo? - preguntó Ukyo, ella me había llamado en dos ocasiones los días que no vine a clases, solamente para saber cómo estábamos con Ranma.
-Oh mucho mejor, él también se reincorporó hoy a su trabajo, ahora tiene muchas más responsabilidades, pero mi suegro y mi padre están con él asesorándolo-respondí a las preguntas de Ukyo y de reojo vi como Shinnosuke giraba su rostro a un lado con incomodidad del tema.
-Me alegro mucho que todo este mejorando, al parecer esto hizo que tú y tu esposo arreglaran sus diferencias- dijo un tanto misteriosa mirando también a Shinnosuke ¿sabrá algo Ukyo?
-Sí, eso parece- respondí un tanto incomoda ante la situación.
-Chicos creo que la charla queda hasta aquí, tenemos clase-Mousse, como siempre, tan responsable y dedicado.
Nos levantamos de las sillas y nos dirigimos hacia nuestro salón de clases para la primera de este día. Pasamos de clase en clase, teniendo unos descansos cortos entre medio. Por lo que este día había sido en verdad agotador, tuve que ponerme al día en todas las clases que había perdido y aunque los maestros fueron muy condescendientes conmigo, la presión siguió siendo mucha, sumando el hecho de que no soporto mi peso y la hinchazón de mis pies, que no son de mucha ayuda.
-Akane espera-escuché gritar a alguien, me detuve para ver quién era, Shinnosuke, no quería volver a discutir con él así que seguí caminando
-Akane espera, quiero decirte algo-me tomó del brazo deteniéndome, pero yo me solté de inmediato de su agarre.
-No quiero hablar contigo- dije molesta, en serio no quiero discutir nuevamente.
-Escucha, lo siento, de verdad, no tenía que haberte tratado como lo hice, fui un estúpido – dijo con cara triste y voz arrepentida.
-Sí, lo fuiste- acepté cruzándome de brazos.
-De verdad, linda, perdóname, a veces no sé lo que digo, es solo que no quiero perderte-eso doblegaba casi mis defensas, su cara de culpa no tenía comparación, pero no cedí.
-Hablamos después- dije seria dando un paso atrás.
-Perdóname, no volverá a pasar- dijo intentando abrazarme, pero no lo dejé estoy enojada y aún no lo perdono. Gracias a Kami mi celular empezó a sonar, lo saqué de mi bolso y sonreí tenuemente al ver quien llamaba.
-Disculpa-le dije apartándome más de él.
-Ranma-respondí sonriendo y en seguida vi la mirada de Shinnosuke oscurecerse.
-Hola ¿cómo estás cielo? - escuché su voz preguntarme cariñosamente.
-Bien y ¿tú cómo estás? – cuestioné curiosa, ya que se escuchaba un poco animado.
- Todo bien cariño, ¿ya estas libre? – interrogó y se escuchaba sonidos de coches de fondo.
-Sí, salí hace un rato- expliqué.
-Que bueno, ya estoy llegando, espérame un minuto y estaré allí- explicó tranquilo y por su voz estaba contento.
-De acuerdo, ten cuidado por favor- pedí lo último con voz suave.
-No te preocupes, así será, nos vemos- dijo como despedida.
-Lo siento me tengo que ir-dije mirándolo a los ojos y guardando mi móvil en el bolso.
-Está bien, tienes que hacer lo que tienes que hacer, lo entiendo, nos vemos mañana- dije de manera brusca y molesta.
-Sí- respondí cortante y me giré para caminar a la salida.
-Te llamo luego- dijo alzando la voz para que lo escuchará. Simplemente no respondí. Al llegar afuera de la universidad, logré ver el auto de Ranma que ya me esperaba a unos metros.
-Hola- salude viendo que estaba apoyado en la puerta del copiloto.
-Hola- respondió con una sonrisa y sin esperármelo me tomo de la base del cuello y me acercó a él para regalarme un beso en los labios, cuando nos separamos, me di cuenta de que Shinnosuke nos observaba- ¿Nos vamos? - preguntó y solamente asentí. Me abrió la puerta del auto, después caminó rodeando el coche y se subió al asiento del conductor para dirigirnos al centro comercial.
POV RANMA
Porque Akane tiene que estar siempre cerca de ese sujeto, no es que lo odie, es solo que no me da buena espina, menos con los resultados que arrojó la investigación que tenga en mi oficina.
En silencio nos dirigimos al centro comercial, ahora cuando nos mantenemos en silencio, solo se siente cómodo y reconfortante, no como antes donde la tensión era muy palpable y evidente.
No nos demoramos mucho en llegar, me bajé del auto y me propuse ayudarle a ella a bajarse, me lo agradeció con una sonrisa, la tomé de la mano entrelazando sus dedos con los míos y nos conduje a un lindo restaurante que solía visitar. Era un lugar elegante, cálido y con comida variada para todos los gustos. Nos ubicaron en una mesa cerca de la ventana.
-Creí que iríamos a comprar las cosas del bebé-me interrogó una vez estuvimos sentados en una mesa.
-Claro que iremos, pero primero tienes que comer, apuesto a que no has comido nada en todo el día- expliqué sonriendo levemente, no había comido en la oficina para poder avanzar, salir antes y comer con ella.
-La verdad es que no he comido y sí tengo un poco de hambre, pero pudimos haber esperado hasta acabar con las compras- explicó tratando de excusarse.
-Claro que no, debo cuidar de ti y de mi hijo, y si tienes hambre pues tengo que alimentarlos-le dije colocando mi mano sobre su vientre, sentí como se estremecía, supongo que es porque son pocas las veces que tengo ese gesto con ella, ya que me intimidaba un poco su reacción ante mi contacto, me perdí en el mar chocolate de sus ojos que me observaban fijamente.
Ella apoyo su mano sobre la mía y de inmediato sentimos a nuestro bebé propinar una fuerte patada en el sitio, ella se quejó un poco, pero luego rio y yo reí con ella alegres por sentir a nuestro pequeño.
-Patea muy fuerte- comentó aún con su mano sobre la mía.
-Sí – respondí sonriendo - Seguro será un gran jugador de futbol- comenté divertido.
-Sea lo que sea estará bien, con tal de que sea un niño sano- respondió correspondiendo a mi sonrisa.
-Tienes razón, vamos pide lo que se te antojé- dije animándola a ordenar, puesto que la mesera había llegado para tomar nuestra orden.
Estuvimos en el lugar aproximadamente una hora, me dio mucha gracia el hecho de que Akane, que decía tener no mucha hambre, acabó con todo lo que le sirvieron e incluso con una parte de mi comida. Pasamos conversando alegremente entre risas y bromas. Pedimos postre y después de terminarlo, pedí la cuenta y salimos del restaurante para dirigirnos a las tiendas de bebé.
Entramos en una tienda exclusivamente de productos para bebés. Tomamos un carrito de compras y empujándolo empezamos a caminar por el local.
-Ya basta, no es gracioso-me dijo mientras estábamos escogiendo la cuna y las sábanas para nuestro pequeño, estábamos buscando unas que combinaran con los tonos de las paredes, mientras le hacía bromas sobre su falta de apetito-
-Claro que sí, se supone que no tenías hambre- expliqué divertido el motivo de mi buen humor.
-Pero ver esa comida me dio apetito, además ahora como por dos-contestó rápido y a la defensiva, parecía ofendida, pero pude ver un intento de sonrisa en sus labios- ¿Sabes qué? - cuestionó cruzándose de brazos, negué con mi cabeza, esperando por su respuesta- Ya no voy a comer más contigo, solo te burlas de mi- agregó
-No digas eso, está bien, está bien, lo siento – dije levantando mis manos en señal de rendición, demostrándole que no seguiría con las bromas, lo que menos quería era enojarla, toda estaba yendo bien hasta el momento - ¿Sabes?... – cuestioné haciendo una pausa breve- Mejor vamos a pedirle ayuda a una de las encargadas y así escogemos lo que necesitamos- agregué con una sonrisa, tomé una de sus manos y caminamos conmigo empujando el carrito de compras.
Encontramos a una dependienta y nos explicó dónde encontrar todo lo que necesitábamos. Compramos muchas cosas, entre ellas: sábanas, edredones, la cuna, un cambiador, un ropero, un sillón y una mecedora, frazadas, pijamas, gorros, guantes, calcetines, biberones, entre otros. Todo lo escogimos en colores neutros, puesto que no sabíamos si tendríamos una princesita o un pequeño caballero.
Salimos de la tienda con algunas bolsas en las manos y se nos acercaron unas señoritas al vernos caminar juntos y tomados de las manos.
-Disculpe señor- dijo con voz educada – Estamos vendiendo estás orquídeas para obtener fondos y así cubrir ciertas necesidades en un orfanato- explicó con unas orquídeas dentro de unas cajitas para protegerlas. Atrás de ella estaban otras jovencitas con la misma camisa de voluntarias y con más flores en cajitas – Cuestan
¥ 2,300 yen- agregó al final.
-Una amarilla- dije sonriendo hacia Akane - ¿Está bien? – pregunté sabiendo que ese es su color favorito y pude observar cómo se tenían sus mejillas de un leve rubor.
-Perfecto- respondió sonriendo hermosamente, cancelé la flor y se la entregué a mi esposa dejando un leve beso en sus labios y la chica se despidió con una alegre sonrisa por la venta. Akane iba con la cajita en la mano que llevaba libre y yo llevaba las bolsas en mi otra mano. Caminamos en dirección al estacionamiento, llegando hasta el coche y le ayudé a subir.
El camino a casa transcurrió tranquilo en una agradable conversación. Al llegar le ayudé a bajar del auto y fuimos recibidos por una alegre Mey que nos esperaba con la cena casi lista y cenamos en la cocina acompañados de Mey.
Después de la cena, habíamos seguido conversando solo que, en nuestra habitación, mientras nos preparábamos para dormir.
-Todos los muebles y las demás cosas las envían mañana, así que hay que estar atentos-le dije a mi esposa mientras levantaba un lado del edredón.
-Está bien, mañana salgo temprano de clases, y estaré aquí la mayor parte del día- explicó mientras terminaba de acomodarse su pijama, se veía muy bonita con un pantalón corto y una blusa de tirantes de seda con estampado floral y que se ajustaba a su pecho y caía por su pancita.
-Me parece perfecto, soló que no acomodes nada tu sola, espera que regrese de la oficina- comenté a la vez que observaba cómo se acostaba en la cama y con un gesto incómodo comenzaba a masajear sus pies- ¿Te duelen? - pregunté al verla hacer muecas mientras seguía con el masaje.
-Sí, un poco – respondió con voz suave mientras cerraba los ojos- Creo que no me conviene estar mucho tiempo parada – explicó mientras cambiaba de pie y seguía con el masaje.
-Déjame ayudarte-le dije sentándome en el borde de la cama y tomando uno de sus pies.
-No es necesario que hagas eso- respondió mientras abría los ojos y trataba de apartar sus pies.
-Claro que sí, déjame consentirte- dije con voz cariñosa, no esperé que dijera más y comencé a masajear sus doloridos pies con una crema que ella tenía sobre la cama.
-Mmmm, eso se siente bien- dijo relajándose, al tiempo que se recostó en la cama disfrutando de mis atenciones, no pasó mucho tiempo para que se fuera relajando más y con ello estaba cerca de quedarse dormida.
-Buenas noches cielo- dije terminando el masaje, me limpié las manos para quitarme la crema y levantando el edredón, me acosté junto a ella, besé su frente y la acomodé sobre mi pecho.
-Buenas noches-la escuché decir acercándose un poco más a mí, minutos después estábamos dormidos en los brazos del otro.
POV Ranma
Desde el día que habíamos ido a comprar los muebles y otras cosas para la habitación de nuestro hijo. La relación con Akane estaba mejorando, conversábamos de varios temas, nos habíamos contado muchas anécdotas de nuestra infancia, en una ocasión la invité al cine un día sábado y nos divertimos como una pareja, además la había encontrado oliendo la orquídea en varias ocasiones durante estos días, ya que la había puesto sobre su mesita de noche en nuestra habitación.
Estos días han sido muy buenos, espero que los que vienen sigan iguales y si es posible que mejoren, estoy poniendo de mi parte para conquistar a mi esposa y creo que voy por buen camino con ella, deseo que podamos formar una familia con nuestro pequeño en camino, y si se puede con otros pequeños más. Estoy dispuesto a luchar por ello y no me daré por vencido, como que me llamó Ranma Saotome.
Mil gracias por seguir leyendo y comentando la historia, por agregarla a sus favoritos y alertas, también por aquellos que leen y no comentan, por qué sé que están pendiente de cómo avanza esta adaptación.
He sacado tiempo para terminar este capítulo, cada vez que lo leía cambiaba algo, espero les guste. No prometo otro capítulo esta semana, porque sería tenerlos esperando, y quizás sea en vano, por lo que sería mejor sorprenderlos si logró subirlo.
Como siempre he respondido algunos comentarios por PM (aunque con estos he ido poco a poco) mis disculpas si al momento de leer el capítulo, aún no les he respondido el comentario del capítulo anterior) y otros serán por aquí:
Ikita: ¡Hola Ikita! Bienvenida. Gracias por tomarte el tiempo para leer y comentar la historia. Es un capítulo fuerte, lleno de emociones y muestra que aún en medio de dificultades, puede haber sentimientos tiernos. Me alegra que estés disfrutando mucho la historia. Saludos, nos leemos pronto.
Alexsmilelol: ¡Hola Alex! Bienvenido. Es un gusto leerte y saber que te has tomado el tiempo para leer y comentar la historia. Sí, ese es Ranma Saotome, me alegra que te encante la historia y poco a poco estamos avanzando. Saludos. Cuídate.
Lady Sakura: ¡Hola Lady! Espero estés muy bien linda, como siempre es un gusto leerte hermosa y saber que sigues leyendo y comentando la historia, y sobre todo saber que te alegro los días y noches jejejeje, gracias por seguir leyendo y ser feliz con mis escritos, es grato encontrarse con personas como tú. Cuídate mucho, te envío un abrazo.
Camuchis: ¡Hola linda! Estoy muy bien, algo ocupada en estos días, tanto que no pude subir ayer el capítulo. Con lo sucedido en el capítulo anterior es normal que tengas sentimientos encontrados. Lo del funeral japonés me llamó mucho la atención, así que me arriesgue a escribirlo, ya que, al no saber mucho del tema de propia mano, puede que haya errado en algunas cosas, pero traté de ser lo más fiel posible a la información que encontré. Además de lo Akane es una muestra de la esposa que lleva dentro y aún no deja que salga totalmente, tanto que trató de ser lo más tierna y comprensible con Ranma, por ello él se decide a luchar por conquistar a su esposa, y en el capítulo pudiste ver la muestra jejejeje. No tienes que agradecer lo que con hechos te has ganado linda, me encanta leer tus comentarios. Lamento no haber subido el capítulo el lunes y hacerlo hasta ahora, espero valga la pena la espera. Cuídate muchísimo y recibe un caluroso abrazo para ti hermosa.
Guest: ¡Hola Guest! Gracias por tu comentario, tienes razón Ranma tiene que tomar decisiones para lograr que Akane se quede con él, y cómo bien dices él fue el primero en poner un obstáculo entre ellos. Saludos.
