Hola a todos los que me leen, este es el primer capítulo de shaman King supreme, es algo largo…lo sé, pero les mando un beso y ojala lo disfruten, actualizare cada vez que pueda.
PD: en mi perfil de usuario les dejo marcado unos link de video (youtube) uno es el tráiler de este fanfic y los otros son los opening y ending para esta primera entrega. También les dejo marcado mi pagina de blog para este fanfiction donde podrán conocer los nuevos personajes, ya que son muchos.
Bueno menos charla y mas lectura. Un beso.
Capitulo 1
La joven de ojos turquesa
Ya han pasado 4 meses desde que el torneo de los shamanes se pospuso, los grandes espíritus no han dado ninguna información acerca de su continuación, solo aquel mensaje que decía, "Los grandes espíritus han decido posponer temporalmente el torneo, hasta nuevo aviso" —Reflexionó aquel joven de cuerpo pequeño, cabello rubio, mientras su mirada se dirigía hacia otra persona—Por lo visto mi amigo Yoh tampoco ha dado ninguna señal de preocupación, ya que se encuentra profundamente dormido en clases de literatura—juzgó soltando una pequeña y silenciosa risa— Me pregunto ¿Qué soñará?
Sueño de Yoh
El joven chico de aspecto delgado se encontraba profundamente dormido. Su sueño era algo extraño para él. Se encontraba en un lugar donde el verde pasto se hacía vivaz su color, se podía sentir el rocío de las flores, una cálida brisa ocasionaba que su melena castaña se moviera al ritmo del viento.
—¿Dónde me encuentro?, ¿Estaré soñando?— reflexionó mientras se disponía a trasportarse— Quizás si camino un poco más, encontrare algo— dijo con una cálida sonrisa relajada en su rostro— ¿Eh? Una persona— apreció sutilmente la figura de una joven mujer que se escondía detrás de un enorme árbol, quien adyacente caía a velocidad del viento las hojas que este poseía— ¡Hola! —gritó alzando su mano derecha para saludar.
—¡Salvame! —manifestó con una voz llena de angustia y desesperación aquella figura que difícilmente se podía ver con claridad.
— ¿Eh? ¿Qué te salve?, ¿pero de qué? — Interrogó rápidamente el joven de cabello castaños, observando como aquella figura se desvanecía con una luz segadora— ¡Oye espera, no te vayas! — exclamó el joven tratando de alcanzar aquella mujer, cuando una voz familiar hizo que se despertara de un salto— ¡Woa! Anita ya estoy despierto!
— ¡Yoh!, otra vez te quedaste dormido entre clases— reclamó la hermosa rubia con voz chillona— ¡Pero qué flojo eres!, es el colmo contigo.
— Oye Yoh eso te pasa por estar de dormilón—aseveró el pequeño Manta.
— Estar despierto escuchando las aburridas clases, me da mucho sueño— articuló con una sonrisa típica el joven moreno cuando se disponía a bostezar dejando que su delgado cuerpo se acomodara en aquel escritorio de clases.
— ¡Como castigo, tendrás que hacer una reconfortante cena! y mas te vale que lo hagas bien— exclamó la rubia frunciendo el ceño— o si no… te pondré a repetirlo hasta que lo hagas perfectamente—aseveró en tono desafiante.
—¡No Anna! No, todo menos eso— reclamó el chico de mirada relajada.
— JaJa ahora sí Yoh te toca ser fuerte—expresó en torno burlón el pequeño rubio.
— Y tu de que te ríes, enano cabezón, también le ayudaras a cocinar — recalcó la rubia.
— Pero, ¡que… que! No Anna, no —reclamó el pequeño Manta.
Ambos chicos observaron como la rubia toma su maletín y camina en dirección a la puerta.
—¿Ya te vas a casa tan temprano? —preguntó Yoh.
— Tengo un asunto pendiente que hacer— respondió fríamente la rubia— así que más les vale, que hagan lo que les pedí cuando regrese a casa, les quedó claro—aseveró con una mirada de pocos amigos.
— ¡Si Anna!— respondieron los dos jóvenes en unísono sudando gotas de nerviosismo.
Yoh y Manta esperaron un poco más en el salón de clases, su plática era común entre los amigos. Luego de esto, los dos jóvenes se dispusieron a salir de la institución, caminando en dirección en una pequeña tienda, el joven moreno dirigía su mirada en un mostrador de verduras.
— Ya pensaste ¿en qué aras de comer? —preguntó curioso el joven rubio.
— Emmm… no aun no…—dijo relajadamente Yoh soltando una risa mostrando sus dientes blancos.
— ¡Huy! — exclamó el pequeño manta cayéndose al suelo, patas arriba a causa del la respuesta de su amigo— Lo sabía, a mi me da la impresión que el castigo será severo…
— La señorita Anna se puso estricta con usted amo Yoh—observó aquel samurái de cabellos violetas.
— JiJi… tranquilo Amidamaru, ya verás como todo saldrá bien— dijo con tranquilidad. Pero dentro de su mente se le pasó una gran receta— ¡Woh! ya sé que haré! — exclamó eufóricamente Yoh— Teppanyaki de pollo y verduras
— ¿Otra vez? Jeje…Recuerda como te salió la primera que hiciste— reprochó Manta.
—JiJi…Pero algo me dice que esta vez si me saldrá— severó positivamente Yoh colocando sus manos en la cintura— así Annita no me castigará—culmino con un leve llanto dramático
— Amo Yoh…. ¡Usted puede!—dijo motivando a su dueño, disponiéndose a llorar con él.
Al comprar los materiales los dos jóvenes salieron de aquella tienda.
— ¡Yoh ya te gastes el cambio para comprarte una golosina!— reclamó Manta— Anna se enfadará.
— Pero Manta… se enfadará contigo porque tú eres el encargado de las compras… jiji—respondió burlonamente el joven peli castaño.
— Ahí…. ¡Pero porqué yo!…no es justo—articuló Manta, juntando sus labios.
— jiji— entonó Yoh su risa peculiar.
—¡No puede ser, las entradas ya están agotadas! — exclamó en un tono de decepción al ver un cartel de agotado puesto en la vitrina de la tienda.
—¿De qué hablas manta? —preguntó Yoh curioso.
— Mira el cartel, el espectáculo del circo Delusions, el mejor que haya existido en la historia del entretenimiento—dijo ilusionado el joven chico.
—¿La cenicienta?… oye manta no crees que estas un poco grandecito para los cuentos de hadas… jiji —manifestó Yoh.
— No como crees… te apuesto, que no has visto ningunas de sus funciones— dijo Manta colocando su vista en el cartel— como me encantaría ir, por lo menos esta vez—suspiró.
— Pero no tenemos dinero para comprar entradas y por lo visto están agotadas… ya será para la próxima pequeñín—opinó alegremente el joven de cabellos castaños, regalándole una sonrisa cálida a su amigo.
— Si tienes razón amigo—respondió Manta con una sonrisa de tranquilidad en su rostro. Sin embargo el joven rubio se percató de un sonido fuerte, parecido al de un motor de motocicleta quien viajaba a toda velocidad, detrás de ella una joven rubia se acercaba velozmente a la moto, pero esta se tropezó en su trayecto— ¡Cuidado Yoh!
El chico de cabellos castaños fue tumbado al suelo, sirviendo de amortiguador, las compras que este llevaba se regaron en la calle, sus libros salieron del maletín entremezclándose con unos libros que la joven chica traía. Yoh quedó por debajo de la joven de cabellos rubios ondulados atado con un pañuelo negro.
— Creo que me atropelló un camión—dijo conmocionado por el impacto.
— ¡Lo sie…siento mucho!— exclamó la dulce chica rubia— ¿te hice daño? —preguntó preocupada la chica, percatándose fijamente en los ojos del joven chico, quien le resultaba familiares—sus ojos se parecen tanto a los de él, pero este parece más tranquilo, ¡que lindos! —pensó la chica ruborizándose ligeramente.
— Pero qué bonitos ojos tiene—pensó Yoh mientras contemplaba los ojos de aquella chica, sus mejillas se tornaron un poco ruborizadas, sus pensamientos eran curiosos, ¿serán azules? ¿Verdes? Su cabeza lo tenía cabreado o quizás era el golpe que recibió— ¿eh?
—¡Whoa! Pero le cayó una linda chica—Exclamaron penosamente Manta y Amidamaru.
— Lo siento mucho— dijo la chica mientras trataba de recoger las cosas que se habían caído al suelo, tomando lo que podía metiéndolo velozmente a la bolsa. Rápidamente la figura de una hermosa joven, de cabellos morados y ojos del mismo color en forma de espíritu se apareció detrás de la rubia. Amidamaru quedó prendado por el hermoso rostro de la mujer.
—¡No te dará tiempo!—dijo la mujer desesperadamente.
—¡Maldición ese ladronzuelo! — murmuró la rubia mordiéndose su labio inferior, se dispuso a levantarse del suelo, haciendo una inclinación hacia los jóvenes chicos— ¡lo siento mucho luego se los pagaré! —dijo, echándose a correr con sus patines en línea.
— Amo Yoh, ¿se encuentra usted bien?— preguntó preocupado el joven samurái.
— Sí, pero se fijaron en ese espíritu que acompañaba a la chica—respondió Yoh.
—¡Usted también pudo verla amo! —parloteó Amidamaru.
—¿Esa chica es un shaman? —preguntó curioso Manta.
— JiJiJi… quizás si— dijo el chico con una sonrisa— ¿eh? Creo que se le ha olvidado esto… — manifestó mientras tomaba una pila de libros atado a una cinta de cuero— Vamos tenemos que írselo a devolver, además se ve que tenía mucha prisa…
La chica rubia quien se encontraba persiguiendo al motociclista, vestía un jumper de jean de shorts cortos, camisa blanca manga corta y un par de patines en línea.
— Tengo una idea, puedo utilizar esas carpas que están encima de las tiendas como trampolín— aseguró la rubia— pero Kaguya tienes que ayudarme, a alcanzarlas…. Desde esta posición no podre acercármele.
— ¡Como ordenes!— respondió la hermosa mujer de cabellos morados, a continuación esta se introdujo rápidamente al cuerpo de la rubia, realizando lo que un shaman llamaría fusión de almas.
— ¡JaJa he perdido de vista a esa chiquilla mocosa!— recitó un hombre de aspecto desarreglado, quien llevaba unas gafas de sol— espero que me den una buena recompensa por esto— aseveró con entusiasmo el hombre, quien llevaba en su mano un bolso, a pesar de que se encontraba en la calle conduciendo su motocicleta se escuchaba como las personas de alrededor aclamaban sorprendidos por lo que estaban observando— eh? ¿Pero qué pasa?… por que tanto alboroto— dijo dirigiendo su mirada hacia atrás, observando como la joven rubia hacia acrobacias en el aire, saltando de una carpa a otra ¡¿Oh no pero como llegó ahí?! — una gota de sudor sale en su frente.
—¡No te escaparas bandido! —gritó fuertemente la joven mientras daba giros en el aire.
— Amo Yoh la he encontrado—dijo alegremente el joven samurái.
— ¡Si que corre rápido esa chica, ya me está dejando sin pulmón!— exclamó jadeante el joven de cabello castaños— ¡Apúrate Manta!.
—¡Pero que se cree esa niña!… ¿¡maratonista!? — dijo manta tratando de correr lo más rápido posible— Además, no se ve por ninguna parte.
— ¡Manta mira arriba de ti!—anunció Yoh con una sonrisa.
—¿Que mire arriba? — susurró el pequeño, obedeciendo a su amigo— ¡QUE!, ¿pero cómo llegó ahí? — Dijo en tono chillón— Oh no… no lo logrará saltar desde esa distancia— observó Manta— ¡se va a matar!
La chica rubia hace que su cuerpo tome mas impulso, saltando lo más alto posible, logrando aterrizar, dando una patada aérea al hombre motociclista, cayendo este desplomado de su moto. Solo se escucho el impacto de la moto al suelo y el re chillido del frenazo de los patines en línea de la joven.
—¡Maldito!… ¡degenerado! — Exclamó fuertemente la joven rubia— Metete con alguien de tu tamaño— dijo dándole patadas en el abdomen consecutivamente al motociclista dejándolo inconciente.
— Y todo ese alboroto… por un bolso—expuso Yoh, cuando llegó al lugar donde se encontraba la joven chica.
—¡No es un simple bolso!. — respondió agresivamente la chica— Si no llego con lo que me mandaron… me retaran muy fuerte— concluyó la joven dirigiendo su mirada al joven de cabellos castaños, quien vestía un pantalón de color verde, camisa blanca con el pecho algo descubierto, acompañado por un collar negro, auriculares naranjas y una mirada relajada — ¿eh? ¿Quién eres tú?
—¡Qué, Que! ya lo olvidaste tan rápido—exclamó asombrado el pequeño Manta.
— Hola, soy el que atropellaste hace un rato—Yoh respondió con una sonrisa.
—¡Eh! — la joven se apenó luego de recordar— Lo siento mucho, no fue mi intención… estaba tratando de recuperar lo que este bandido me había robado—explicó la rubia. Depositándole un fuerte golpe al motociclista, cuando se refería a este bandido.
— Descuida.. a parte se te han olvidado tus libros—dijo el joven castaño, mostrándole una pila de libros atados con un cuero. La joven tomó los libros, sintiéndose apenada por lo que había pasado.
— ¡Muchas gracias…! de verdad… espero que puedan aceptar mis disculpas—dijo mostrando una hermosa sonrisa de su parte.
Los tres chicos se dirigieron hasta un parque cerca de donde estaban, la joven le explicaba cómo fue que le robaron el bolso que traía y que era un mandado súper importante de sus dueños, así que se lo encargaron especialmente a ella. Además de que Manta se sintió intrigado por las acrobacias que la chica ejecutó, esta le responde que trabaja como parte del elenco del el circo Delusions y que es a su vez sirvienta de la mansión Yamamoto.
—¿Por cierto cómo te llamas? — preguntó curioso Yoh
— Mi nombre es Rose Candy Apple— respondió alegremente la chica.
— Puff…pero ¿qué nombre es ese? — preguntó Manta soltando una carcajada.
— Bueno es que…Verán soy huérfana, pues llevo el nombre del hogar donde vengo— dijo la joven rubia con una enorme sonrisa en su rostro— Pero pueden decirme Rose— aseveró la chica oji turquesa, haciendo una reverencia— Encantada de conocerlos.
— Ah ya veo…y al contrario mucho gusto, yo soy manta Oyamada y el es mi amigo Yoh Asakura—respondió el joven rubio.
—¡Hola! — dijo Yoh con una sonrisa— y ¿ella como se llama?
—¿eh? —la joven rubia quedó estupefacta con la pregunta del joven de cabellos castaños.
— Tonto. ya te dijo que se llamaba Rose—exclamó Manta en tono chillón.
— No me estoy refiriendo a ella Manta, si no al espíritu que la acompaña—aseveró Yoh.
—¿Puedes verla? —declaró con asombro Rose.
— Mucho gusto jóvenes mi nombre es Kaguya—dijo dulcemente la hermosa mujer de cabellos morados y ojos del mismo color, rostro juvenil quien traía puesto una yukata de seda color rosa, en su cabeza una corona tradicional japonesa.
—¡Wao!.. No me había fijado muy bien….es hermosísima—exclamó ruborizado Manta.
—¿Verdad que si lo es Amidamaru? —formuló Yoh, mostrando una cara de picaron frente a su espíritu acompañante.
— Ti-ene toda la razón A-mo Yoh—balbuceó Amidamaru al ver la joven mujer.
— ¿Amida..maru? — Dijo la joven acercándose al espíritu de cabellos violetas— Mucho gusto es un placer conocerlo.
— El placer es todo mío señorita—respondió alegremente, sintiéndose sonrojado al dirigir su mirada hacia Kaguya.
— Increíble nunca pensé que hubiese más personas que pudieran ver los fantasmas—añadió con una sonrisa la chica de cabellos rubios.
— Pues claro… no necesariamente hay que ser un shaman para ver a los espiritus, JiJi—respondió Yoh con una cálida sonrisa.
—¿Shaman? ¿Eso como se come? —dijo perpleja al escuchar esa palabra del joven.
—¿¡No sabes que es un shaman!? — replicó sorprendido Manta.
— No, de hecho no—hizo una pausa la joven—¿Qué es un shaman?
— JiJi.. ¡Pues yo! —respondió Yoh, acto seguido hizo que los presentes cayeran al suelo, patas arriba.
— JeJe amigo creo que la dejaste igual— dijo Manta en tono burlón— Mira Rose un shaman es el vinculo que une este mundo con el mas allá y son capaces de hacer cosas impresionantes si están acompañados de un espíritu, quienes les brinda de sus habilidades y conocimientos.
— Cre-o que, empiezo a comprender un poco—balbuceo Rose— En realidad no entiendo nada—pensó soltando una gotita de sudor—Bueno al menos me alegra mucho de haberlos conocido—dijo mostrándole una hermosa sonrisa de su parte.
—Oye Rose algo me tiene inquieto ¿de qué color son tus ojos? —Preguntó Manta curioso— ¿son azules o verdes?
—Joven Manta, ¡que atrevido es usted! —dijo Amidamaru sorprendido.
—Pues… depende de cómo quieres verlos—respondió la chica, dando una sonrisa a la final.
—¡Us! por fin te encontré mocosa—exclamó una extraña voz de mujer que salía del parque.
—¡Huy! —dijo Rose, sintiendo un enorme escalofrío se mostró nerviosa, sudando muy rápidamente— y …¿Quién me busca? —respondió ingenuamente la joven rubia.
—No puede ser, ¡eres peor que Yoh! —dijo Manta cayéndose al suelo, patas arriba, mientras que la rubia se rasca la cabeza.
—La extraña mujer sale de su escondite detrás de los arboles, se deja ver una figura muy femenina, cabello largo de color blanco atado a una cinta con una rosa encima, ojos purpura, rostro juvenil y de tez blanca, llevaba puesto una chaqueta corta con hombreras de color rojo, un corsé pegado a su cuerpo en conjunto con una minifalda blanca.
—Rose ¿conoces a esta mujer? —preguntó curioso el joven de cabello castaño.
—¡Por supuesto que no! Es primera vez que veo una señora mal vestida—respondió histérica la chica.
—¿!Que me dijistes!?...¿Qué tanto parlotean ustedes dos?, no me hagas perder el tiempo mocosa y ven conmigo—dijo desesperadamente la albina.
—¡No quiero! —respondió fuertemente Rose, sacándole la lenga.
—¿Cómo que no quieres? Engendro del demonio—dijo exaltada por la respuesta de la chica rubia— Ya me cansé de ser la niña buena… ¡Vendrás por las malas!, espíritu posesión de armas, posesiona este micrófono.
—¿Qué dijo? ¿Posesión de armas? —dijo Manta sorprendido.
—Ella también es un shaman—respondió Yoh.
—Muy observador, aunque he venido a cumplir una orden—declaró disgustada la albina.
—¡Manta, Rose! apártense…—aseveró Yoh.
—Es-pe-ra ¿Qué aras? —replicó Rose mostrándose confundida.
—Tranquila Rosita, todo se solucionará—dijo Yoh mostrando una sonrisa y mirada tranquila. Observando cómo los ojos perplejos de la niña cambian a un verde marino.
—Peleará con ella—explicó Manta—aunque no tiene una espada. ¡Yoh! ¿Estás seguro de que podrás?
—Muy bien, esto me servirá—dijo decidido el chico, tomando un tubo de hierro que estaba tirado muy cerca de donde estaban—¡Amidamaru! Concédeme tu alma, posesión de armas.
—Increíble se convirtió en una espada—dijo perpleja Rose al ver su transformación—¿cómo puede hacerlo?
—No sé quien seas pero, no permitiré que lastimes a mis amigos—aseveró fuertemente Yoh, mostrándole su posesión de objetos.
—JaJa—risa macabra— ¡que ingenuo eres! Aun no te muestro mi verdadera transformación, observa muy bien —la mujer que poseía el cuerpo de una hermosa joven, se transforma en una mujer de cuerpo más largo, su piel pasó a ser de color rojo claro, su cabello blanco cambió a gris oscuro, sus ojos se alteraron en cuanto a su forma ovalada y de color negro, su atuendo muy escaso consistía de un traje de baño color rojo oscuro, con una diadema de alas adornando su cabeza. Después de mostrar su verdadera apariencia ataca rápidamente al chico de cabellos castaños—Ondas Exploxivas—un ataque que consiste en muchas ondas de sonidos haciendo que su oponente se le sea imposible esquivarlo. Yoh lo recibió muy bruscamente haciendo que el cayera al suelo.
—¡Yoh estas bien! —dijo Manta en tono preocupado.
—Pe-ro que fuerza tiene esta mujer—dijo levantándose del suelo, volviendo a colocarse en forma defensiva— Tranquilo Manta, estoy bien. Amidamaru ¿Cómo crees que podemos derrotarla?
—Amo, aun no encuentro la manera de cómo, su ataque son múltiples, cuesta un poco esquivarlos con facilidad—dijo Amidamaru en posesión de armas.
La mujer que peleaba con Yoh, poseía una gran velocidad, atacaba con furia y descontrol, viéndose el joven en aprietos, cuando esta realiza una técnica de multiplicación.
—No me puedo quedar aquí sin hacer nada—dijo Rose apretándose fuertemente los puños—Kaguya bríndame una vez más tus habilidades, por favor—Imploró al espíritu que la acompañaba. Acto seguido ambas fusionaron sus almas.
—Haré lo que pueda—habló Kaguya dentro del cuerpo de Rose.
—¡Pero qué! —dijo sorprendido Manta al ver que ambas se fusionaron—¿Cómo puede realizar una fusión de almas fácilmente? Si ni siquiera sabe que es un shaman—pensó detenidamente Manta—¡espera niña! es muy peligroso!.
—¡Ya basta!, ¡me tienes harta! —dijo Rose enfurecida, tomando un tubo de metal entre sus manos—No me quedaré mirando, cuando yo también puedo hacer algo. ¡Si me quieres a mí, ven por mí!
—¡Uh la mocosa, se enfadó! —dijo altanera la albina—a ver ¡qué tal te va con este ataque!.
La mujer lanza un ataque de ondas Exploxivas, Rose-Kaguya utiliza una técnica llamada Espejo reflector haciendo que su ataque sea desviado en dirección contraria, pero el impacto fue mayor haciendo que la chica fuera arrastrada al suelo.
—¡Muy buena esa Rose! ¡Ataquemos juntos! —Dijo entusiasmado el joven de cabello castaños— Técnica de Amida, cuchilla de buda.
—Halo de la luna creciente—técnica de Kaguya, consiste en unas ráfagas de onda, muy semejante a la luna creciente.
—Ambas técnicas se entremezclaron, logrando atacar a la verdadera mujer, derrotándola. Esta cae tendida al suelo.
—¿Qué, cómo es posible? Me las pagaran mocosos—dijo la mujer, desapareciendo del lugar.
—JiJi si pudimos—dijo aliviado el joven de cabellos castaños—hacemos buen equipo, ¿no lo crees?—continuo el chico sonriente, pero su sonrisa se borra al escuchar un desplome en el suelo—¿ eh? ¿Rose?
—¡Se desmayó!—dijo Manta preocupado.
—Señorita Rose—dijieron al unisono Amidamaru y Kaguya.
—¡Que cansada estoy!—respondió Rose tirada al suelo.
—Obvio utilizaste la fusión de almas, esa técnica es agotadora para alguien que no ha recibido un entrenamiento como shaman—respondió Yoh extendiéndole la mano para ayudarla a levantarla.
—Rose, ¿estás bien? — preguntó Manta.
—Si, Manta—respondió Rose con una sonrisa, tratando de levantarse del suelo—Pero, sus compras—señaló la chica.
—¿Eh? No…No, ¡todo está arruinado!, ahora que haré, Anna va a matarme—dijo preocupado Yoh, imaginándose el castigo que recibirá por eso.
—¡Déjamelo a mi!, como muestra de mi gratitud, permíteme comprar de nuevo los alimentos y también puedo cocinarles si gustan—dijo Rose alegremente.
—Enserio, Rosita, JiJi bueno si tu lo dices—respondió Yoh aliviado.
En la pensión de los Asakura
Y así, fue como Rose demostró sus habilidades para la cocina. Mientras nosotros le contábamos todo sobre los shamanes y como el torneo se suspendió, creo que… quedó en maravillada por eso. Pero al llegar Anna…—narraba Manta.
—Yoh… ¿esto no lo cocinaste tu verdad? —dijo Anna mirando fríamente al joven de cabellos castaños.
—Bueno, Anna ¿cómo te explico? —balbuceó Yoh, sudando la gota gorda, rascándose la cabeza tratando de pensar en cómo decírselo.
—Manta tampoco fuiste tú—dirigió su mirada al pequeño rubio, quien se puso pálido cuando observo que unos de los fantasma que antes Vivian en esa casa le contaron la verdad—¡Yoh Asakura!, ¡cómo te atreves a traer una mujer a nuestra casa! —dijo enfadada tanto que sus ojos brillaron como fuego lanzando a Yoh por la puerta— Y tu también Manta… ¡como lo permitiste! —dijo dirigiendo su mirada al pequeño, tomándolo por la cabeza y acto seguido lo arrojo fuertemente hacia donde estaba su prometido.
—Annita yo te puedo explicar—dijo nervioso Yoh—Te lo juro no hice nada malo.
—¡Nada malo! ¡Eh! —Respondió ella enojada— ¡Yoh mañana comenzaras un entrenamiento súper intensivo!
Así fue como conocimos a esa chica de ojos turquesa, y yo creo que mi amigo Yoh no se salva del castigo. Manta.
Mansión Yamamoto
—¡La Cruella de Vil, me hizo limpiar los 28 baños de esta casa!—exclamó Rose, echándose en su cama por el exhausto castigo— ¡Uff! Qué más da… pero al menos conocimos a nuevos amigos, ¿no crees Kaguya?
—¡Si así es!, me alegra mucho que algo bueno pasara— respondió sonrojada la joven de cabellos morados.
—¡Oye! ¿te has puesto colorada?, ¿eh? —dijo Rose haciéndole muecas picaras a la joven— O acaso… ¡te ha flechado aquel samurái Amidamaru! —dijo burlonamente.
—¡Ro-se, como cr-es!—musitó sonrojada la joven de cabellos morados.
—JaJa, tranquila es bromeando. —dijo rose dirigiéndole una sonrisa divertida— Por cierto ¿donde dejé mi cuaderno? —Preguntó curiosa la joven, mientras buscaba debajo de su cama—¿oye lo has visto?
—¿No lo traías encima cuando fuiste a buscar el paquete? —respondió Kaguya.
—¡No puede ser! —Dijo alarmada dando fuertes patadas al suelo— ¿dónde está mi cuaderno? No, no lo encuentro…
En el próximo capitulo
Rose:¡No puede ser que allá dejado mi cuaderno en la casa de Yoh!
Kaguya: Yo creo que lo olvidaste ahí … a ¿propósito verdad? ¬_¬
Rose: JiJiJi, no te da gusto así podrás ver a tu amado Amidamaru. 3
Kaguya: Ro-se, ¡no empieces!
Anna: y tu ¿quién diablos eres?
Rose: No soy un diablo señorita…y estoy buscando a Yoh Asakura.
Anna: tú eres, ¡la que me quiere arrebatar a mi Yoh!
Rose: Bueno yo….(momento incomodo) x-x
Manta: ¡No Anna no la mates! …No se pierdan el próximo capítulo de Shaman King Supreme.
Sorpresa especial: se me olvidaba decirles que se me ocurrió hacer unos extras de los capítulos publicados, ahí pondré lo que no se pudo publicar en los capítulos oficiales, serán como una serie de fanfics cortos, ¡No se lo pierdan!
