Hola a todos lo que alguna vez me leyeron .-. lo digo porque han pasado como unos 4 meses en el que deje de publicar mi historia T_T.
¡Mea culpaa!…. Me pasaron muchas cosas u.u Pero bueno para que les daré explicación. ¡Hay que seguir adelante! Asi que aquí les dejo este segundo capítulo de Shaman King Supreme.
Capitulo 2
Rosienta
La joven de cabellos rubios ondulados, se encontraba agitada de tanto que había corrido desde la mansión.
—¡No pu-ede ser que allá dejado mi cuaderno en la casa de Yoh! —dijo musitando Rose.
—¡Yo no puedo creer que seas tan descuidada Rose! —Habló Kaguya, mostrando su forma de gitama—Yo creo que lo olvidaste ahí a ¿propósito verdad?, no me digas que te has enamorado de ese muchacho también.
—¡Que! Pero que tonterías dices Kaguya, JaJaJa—Rose dio unas carcajadas de incomodidad—Aunque a decir verdad sus ojos se parecían mucho a…—se vio interrumpida al recordar aquel joven extraño que conoció en un tiempo— ¡Olvídalo es improbable!
—¡Anda escúpelo ya!, se parece a ese ¿príncipe del baile no?—dijo irónica Kaguya.
—¡Kaguya, como te atreves a decir esas barbaridades! —gritó sintiéndose incomoda por la conversación, tratando de cambiar el tema— JiJiJi, además no te da gusto así podrás ver a tu amado Amidamaru
—Ro-se, ¡no empieces! — Respondió Kaguya sonrojada—No obstante, anoche no te salvaste del castigo que te dieron Rose, ¡será mejor que te apresures!, y muevas ese lindo trasero a esa casa y salgas despabilada de allí.
Flash Back de Rose
—¡Rosienta! ¿Dónde estabas metida a esas horas? — Dijo enojada una mujer hermosa de cabellos rojos y mirada fría— ¡Mírate! En las condiciones que entras en esta casa. Toda sucia y apestosa— dijo con repugnancia.
—Mi señora Karen, yo…— balbuceó Rose— hacia un recado que me mandó la señorita Yuna— concluyó lentamente.
—Un recado sumamente fácil, no te tomaría ni 1 hora Rosienta—interrumpió una chica de cabellos rojos oscuros.
—¡Sales a las 3 de la tarde y regresas a las 8 de la noche! ¿Se puede saber que hacías? —preguntó enfadada, la señora Karen.
—Yo… pues yo—balbuceo Rose. En su mente pensaba que no le podía decir que conoció a Yoh y Manta, así que cerró sus ojos e inclinó su cabeza quedándose en silencio.
—Estaba entrenando, querida madre—dijo un chico de cabellos plateados y ojos grises.
—¿Entrenando? Rosienta, sabes muy bien que no es permitido que entrenes afueras del gimnasio. Sin embargo por haber llegado tarde te quedaras sin cenar, limpiaras los 28 baños y también quiero que mañana laves todas las cortinas de la mansión, ¡te quedó claro! —dijo la mujer de cabellos rojos, alzando una ceja hizo que sus hijos salieran de la habitación.
—Enseguida empiezo mi señora—dijo Rose volteándose para irse a cumplir la tarea.
—Espera Rose, antes de que te vayas… ¿Por qué no le cantas un poco a tu querida tía? —dijo maliciosamente la mujer.
Fin del flash Back de Rose
—¡No te preocupes, llegaré a tiempo! Mente positiva mujer —dijo alegremente Rose.
—¡Si claro!, después no te quejes del reto que te pongan, por ejemplo, el berrinche que hiciste por hacerte lavar todas las cortinas de esa casucha—recalcó el espíritu de cabellos morados—así mismo anoche ese chico ¡te obligó a dormir con él!
Flash Back de Rose
—¡Hey Rosienta! —Dijo el chico de cabello blanco, quien la estaba esperando que saliera de la habitación— ¡ya se! como me pagarás el favor que te acabo de hacer.
—Daiki… —musitó bajo Rose— ¿el favor?
—Si, el favor por haberte salvado de un castigo peor—dijo suavemente acercándose al oído de la chica—dormirás conmigo esta noche, ¿te quedó claro?
Fin Flash Back de Rose
—Bueno, Daiki es un ¡pervertido de mierda! —respondió Rose.
—¡Por eso mismo te digo!, porque rayos te obliga hacerlo y para el colmo tu aceptas ¡sin chistar! —reprochó Kaguya— y el alboroto de esta mañana en su habitación ¿que fue eso?
—Bueno, veras…—dijo pausadamente Rose.
Flash Back de Rose
—Rosienta, ¿estás despierta? —pregunto suavemente el joven Daiki, quien se encontraba recostado en su cama.
—¡Si señor! —responde Rose atenta a lo lejos de su cama—¿Qué se le ofrece? —dijo acercándose poco a poco.
—Te ves hermosa esta mañana—dijo con travesura Daiki mostrándole una sonrisa maliciosa haciendo que la chica frunciera el ceño.
—¿Eh, solo eso se le ofrece señor? —respondió con desagrado Rose.
—Ve a prepararme el desayuno y deseo que mi baño sea con esencias y pétalos de rosa—dijo pausadamente Daiki.
Rose al llegar nuevamente a la habitación del joven, enciende la calentadora de esa gran bañera, se podría decir que es muy grande porque en ella cabria como unas 6 personas, colocó la esencia y pétalos de rosa en el agua tibia.
—¿ya está listo mi baño Rose? —preguntó dulcemente el joven quien posaba detrás de ella.
—¡Si señor! —dijo volteándose, pero al ver que el joven estaba desnudo frente a ella, se sonroja quedándose pasmada ya que solo cubría ilimitadamente su zona baja con una toalla pequeña.
—¿Qué sucede Rose? A caso ¿nunca has visto un miembro viril como el mío? —expresó depravadamente cuando se disponía acorralar contra la base de la bañera a la joven rubia que se encontraba sentada en el suelo—apuesto que no.
—¡Se-ñor!, no es debido que usted es-té haciendo unas cosas de esas con-migo—respondió nerviosamente Rose, sintiendo una adrenalina que recorría por su cuerpo permitiendo sentirle mas los latidos de su corazón.
—Y ¿qué tiene de malo?, aquí en Japón los primos se puede casar—dijo altanero con una mirada maliciosa—¿no te quisieras casar conmigo? —Continuó sosteniéndole el mentón de la joven dejando que su virilidad sea expuesta a los ojos de la chica— Yo podría cumplirte todos tus sueños mi querida Rose.
—¡No quiero! —gritó Rose y para zafarse de la vergüenza, Rose juntó sus rodillas impulsando el cuerpo del chico en sus piernas e hizo que el joven Daiki diera una vuelta aérea y cayera en la bañera, logrando escapar de allí despabiladamente.
Fin flash Back de Rose
—Eso fue lo que pasó y !fin de la discusión! —agregó Rose mientras se disponía a correr más rápido de lo que ya corría.
—¡Pero qué!... Ahora si corres a toda velocidad—replicó Kaguya—Rose eso no se puede quedar así—dijo deteniéndose atrás.
—¡Ya llegamos! —gritó Rose con euforia cuando veía la entrada de la pensión fumbari osen—¡Venga entremos!, para que puedas visitar a tu… Amidamaru.
—¡Rose, no te pases conmigo! —responde furiosamente Kaguya.
—¡Buenas tardes! —gritó Rose en la entrada— ¿¡Se encuentra Yoh!? —dijo la rubia animada cuando ve que alguien se asoma a la entrada.
—Pero que, ¡escándalo haces! —gritó desde el segundo piso una hermosa rubia de cabello corto, quien vestía un vestido negro corto, acompañado de un collar azulado.
—¡Discúlpeme señorita!, pero ando buscando a Yoh Asakura—dijo Rose con una sonrisa después de haberle hecho una reverencia.
—¿Y quién diablos eres? —respondió enfadada la rubia de cabello corto, observando que la joven traía puesto un uniforme de mucama contemporáneo.
—¡Yo no soy ningún diablo señorita! —respondió Rose enfadada por el comentario— ¡vengo por Yoh Asakura!—replicó Rose.
—Tú, eres esa mujer, ¡la que me quiere arrebatar a mi Yoh! No lo permitiré—dijo indignada Anna alejándose de la ventana para bajar a la entrada.
—¿Qué?, bueno yo… —dijo balbuceando Rose, mostrándose nerviosa ante la chica.
—¿Por qué te has puesto nerviosa? —pregunto curiosamente Kaguya quien apareció detrás de la chica.
—Siento que su hermana me está intimidando…—respondió Rose tragando saliva.
Anna se acercó más a ella, levantó su brazo derecho para poder bofetearla, pero Rose logra detenerla dando un salto de cabeza en reverso.
—¡No lo permitiré! —dijo Anna, con una mirada llena de ira—¡Zenki y Goki! Mátenla…
Acto seguido los demonios se lanzaron velozmente hacia la Rubia de cabellos ondulados, por suerte Rose logró esquivarlos haciendo una pirueta aérea.
—¡Qué te pasa! Solo vengo a ver a Yoh—dijo Rose indignada.
—¡No dejare que me arrebates a Yoh! ¡Zenki y Goki! ¿Qué esperan para matarla? —exclamó enfurecida Anna.
—¡Te equivocas, yo no he venido por eso! —dijo rápidamente Rose tratando de esquivar unos de los puños de los demonios, quedando suspendida en el aire, aterrizando encima de los muros de la cerca de la casa.
Manta quien se encontraba vigilando a Yoh, fue hasta la entrada para averiguar el escándalo.
—Anna ¿Qué sucede aquí…?—dijo Manta viéndose perplejo a ver a la joven chica rubia de cabellos largos parada en un pilar de la entrada y a la otra con los demonios en batalla.
—¡Manta, ¿esta es la mujer que entro ayer a mi casa?! —dijo Anna mirando endemoniada al pequeño.
—Pues si es ella—respondió Manta.
—Ya te delataron Rose—dijo sarcásticamente Kaguya.
—¡Merece morir! —dijo Anna, indicándole a sus lacayos que hicieran una técnica mortal.
—¡No Anna no la Mates! —gritó Manta.
Rose no entendía muy bien porque esa niña empezó a atacarla, ¿será hermana de Yoh? Pensaba ella mientras intentaba esquivar los ataques de los demonios.
—¡Wao! no me dejo de sorprender como Rose hace esas acrobacias estando en el aire—dijo el joven castaño quien se acercó a la puerta.
—¡Yoh! —dijo manta sorprendido—Anna quiere matar a Rose, ¿no harás algo para detenerlas?
—Veras Manta—dijo balbuceando Yoh—¿No crees que se están divirtiendo?
—¡Pero Yoh si que eres un tontoque! —exclamó Manta cayendo patas arriba.
La joven rubia realizaba piruetas con gran habilidad en el aire. Suspendida logró ver la imagen de aquel moreno.
—¡Oye Yoh! ¿No has visto mi cuaderno? —gritó Rose cuando reconoció al joven moreno.
—¿Te refieres a este? —dijo Yoh mostrándole un cuaderno, rosa con estampados de flores y mariposas.
Los ojos de Rose se iluminaron, tanto así que en su pirueta aterrizó encima de los demonios mandándoles una patada que los deja inconscientes.
—¡Mi cuaderno! —dijo Rose acercándose rápidamente hacia el joven moreno.
—¡Ahí pero que fuerza tienes! Rose los dejaste inconscientes pobrecillos—dijo Manta asombrado por la brutalidad de la chica.
Sin embargo Anna, poseía un aura diabólica. Sin darse por vencida dirige una patada de espalda hacia Rose, esta logra esquivarlo con facilidad agachándose, extiende su pierna izquierda para dar un golpe y hacer caer a Anna, acto seguido Rose se coloca encima de ella sosteniéndole ambos brazos.
—Pe-ro ¿Qué haces? —dijo Anna sintiéndose avergonzada.
—Eres muy linda… pero si te muestras enfadada todo el tiempo te saldrán arrugas—dijo Rose con una sonrisa.
—Oigan, en esa posición no creen… que ambas se ven ¿algo indecorosas? —dijo Manta apenado por la situación.
Rose y Anna se ruborizando, bajándose la oji-azul rápidamente de Anna.
En la sala
—Con que te llamas… Rose—dijo Anna molesta.
—Si, señorita, le pido que me disculpe por mi comportamiento—responde la joven rubia.
—¡Que te quede bien claro!, yo soy la futura esposa de Yoh Asakura—replicó Anna.
—¡De razon me atacó inesperadamente!— pensó Rose—No tenía idea—dijo la chica— ¡Yoh por que no me dijiste nada!
—JiJi bueno, no se me ocurrió contarte esa parte—respondió Yoh con una sonrisa—por cierto Rose como es que supiste que tu… cuaderno estaba aquí, exactamente.
—Bueno—balbucó Rose apretando fuertemente contra su pecho el cuaderno que se aferraba—cuando regrese a la mansión me di cuenta que mi cuaderno no estaba donde siempre lo dejo, pues como ayer vine a esta casa a darle mi gratitud, se me olvidó—dijo Rose en tono de niña ingenua.
Yoh, Manta y Rose re rieron después de haber escuchado la explicación. Sin embargo Anna se quedó en silencio, tomó un sorbo de té y luego lo coloco en la mesa.
—¡Yoh, porque detuviste el entrenamiento! —gritó Anna enfurecida—¡ve ahora mismo y has 200 flexiones!
—Pero.. Anita tenemos visitas—respondió quejándose el joven.
—Nada de peros, por culpa de su escándalo—señala a Rose— la pagarás tú. ¡Así que, esperas flojo! —responde Anna.
Yoh, lloriqueando se fue hacer sus 200 flexiones. Rose se sentía intrigada por saber el motivo de su entrenamiento.
—Disculpa señorita Anna. Pero ¿por qué está entrenando Yoh? —preguntó Rose.
—Debe entrenarse para poder convertirse en el Shaman King y así podrá aumentar sus poderes espiritistas y poder cumplir sus sueños—responde fríamente la sacerdotisa.
—Cumplir sus sueños—pensó detenidamente Rose mientras se aferraba aun mas a su cuaderno sin soltar la vista en Yoh.
—Se ve que tú también eres un shaman—recalcó Anna.
—¿Eh yo? Para anda se equivoca, yo ni siquiera he recibido un entrenamiento para ser un shaman—responde dulcemente la joven rubia.
—¡No puede ser!, como es que tiene tanta habilidad para esquivar los ataques de unos poderosos demonios. Encima tiene el descaro de decirme que no ha recibido un entrenamiento como shaman.—piensa Anna mientras toma otro sorbo de té— y dime Rose, ¿cómo es que tienes tantas destrezas físicas?
—Ya Anna empezó a investigar—piensa manta, dejando ver una gota de sudor en la cien.
—Desde que tengo 11 años entreno como acróbata, en un circo Delusions—dice Rose con gran naturalidad.
—Deberían ir a verla—dice la mujer de cabellos morados quien aparece detrás de Rose.
—¡Kaguya, que gusto de verte! —dijo Manta alegremente.
—Con que… tú eres su espíritu acompañante, eres muy hermosa—dijo Anna fríamente.
—¿Eh bueno?. No sé si se le considera así, pero Kaguya es mi mejor amiga—dice alegremente Rose dirigiéndole una sonrisa a la mujer de cabellos morados.
—¡Igual que Amidamaru y yo! —gritó Yoh desde lo lejos.
—¡Tú no hables y sigue entrenando! —dijo Anna arrojándole el vaso de té que tenía en sus manos.
—¿y Amidamaru? —preguntó Kaguya inconscientemente. Pero al mismo tiempo sintiendo un escalofrío proveniente del lugar de Rose, quien le dirigía una mirada picarona
—¿Amidamaru? Estaba por aquí hace un momento—respondió Manta dudoso.
—¡No empieces! —dijo Kaguya sonrojada observando a su dueña reírse.
—A pos si no he dicho nada…—responde Rose—Por cierto, dejadme recompensarla señorita Anna, pídame lo que usted quiera y se lo haré.
—¡Qué, que! —dijo sorprendido Manta—Rose ¿estás segura?
—Bien, quiero que…limpies el baño y nos prepares la cena—dio Anna rápidamente.
—¡A la orden! —respondió Rose.
Así Rose indiscutiblemente, dejo limpio el baño de aguas termales, he hizo una espectacular cena para nosotros tres, espero que Anna no se le ocurra llamarla para que le prepare el desayuno también. Ella regreso a su trabajo, pero al llegar….—narra Manta.
—Te escabulliste de nuevo, no es así Rosienta—hablo Daiki quien la esperaba en la entrada de su habitación.
—Solo fui a tomar aire libre—respondió Rose rápidamente quien caminó hacia la entrada de su cuarto.
—Madre se enfadara si se entera que saliste y de paso lo hiciste vestida así—recalcó Daiki, mostrándose molesto bajando las escaleras.
Rose solo se enfocó en entrar a su cuarto. Posteriormente se encerró en él. Quedándose a llorar en el suelo a recostada en la puerta.
—¡Ya no aguanto más! Te juro Kaguya que soy capaz de ¡convertirme en una shaman para irme cuanto antes de aquí! —anunció Rose, derramando una lagrima.
—Y… ¿porque no lo haces? —dice Kaguya
—¿Eh? —balbucea Rose, mostrando abiertamente sus ojos enrojecidos.
—En convertirte en una, yo podría ser tu espíritu acompañante si así lo deseas— enfatizó la mujer de cabellos morados.
—¡Hay enserio! Nada me aria más feliz que estés a mi lado por siempre Kaguya—dijo entre sollozo Rose.
—¡Tonta! no te pongas a llorar. Recuerda lo que te dijo él, te vez mucho más linda cuando ríes—afirmó alegremente Kaguya, percatándose de algo en la ventana. Dirigió su mirada a su dueña—alguien…. toca la ventana Rose.
—¿De veras? —dijo curiosa Rose, cuando se disponía a asomarse en su ventana, su rostro se ilumino con una hermosa sonrisa al ver una pequeña niña afro de ojos tiernos como las nubes del cielo, la tomó de sus diminutos brazos y la acogió en su pecho, depositándole un beso en su frente—¡Opacho! Cuanto te extrañe….
En el próximo capitulo
Rose:!Esta decidido, me convertiré en una shaman! Y así podré cumplir mis sueños.
Manta: ¿estás segura Rose? Ser un shaman es muy peligroso estarás jugando con tu vida.
Yoh: ¡a mí me parece bien! Y por cierto Rose ¿Cuál es tu sueño?
Rose: ¡Y-oh!, eso no se pregunta (sonrojada). Por favor señorita Anna ¡conviértame en su aprendiz!
Kaguya: tendrás que ser más convincente Rose.
Rose: ¡Y tu! tendrás que conquistar a tu samurái antes de que otra te lo robe.
Kaguya: ¡No empieces!
Manta: ¡hay que entender a las mujeres de hoy en día! (gota en la cien)…No se pierdan el próximo capítulo de Shaman King Supreme.
