Capítulo 5

- Seiya… - la muchacha estaba en shock, no podía creer lo que estaba viendo –eres tu?

- Sí, así es – decía cabizbajo el joven

- Mi deseo… la estrella fugaz – balbuceaba la muchacha – se hizo realidad.

- Que dices bombón?

- No nada olvídalo… - se sonrojo levemente – Seiya eres tú?

- Aun no me crees? Mírame! Volví!

- Es que ha pasado tanto tiempo – sus ojos comenzaban a acumularse de pequeñas lágrimas.

- Lo sé bombón, perdóname por… - no alcanzó a responder cuando la muchacha se acercó a él para abrazarlo, el joven estaba muy nervioso – bombón…

- Si eres tú! – sonreía – estoy tan feliz de volverte a ver Seiya! – y al darse cuenta de que estaba fuertemente abrazada a él se separó avergonzada.

- En serio estás feliz de verme? que bien! Tenia miedo de cómo reaccionarias… - el joven sin duda seguía muy nervioso

- Que tonto eres! Claro que estoy molesta, no diste señales por 3 años!

- Pero es que

- Pero nada! – decía furiosa

- Bombón… te- - tenia cosas pendientes – mintió

- Mmm… ni siquiera una carta para decirme hola, estoy vivo

- Perdóname bombón – decía casi desesperado

- Te perdono con una condición

- Cuál?

- Invítame a un delicioso helado bañado en chocolate con galletas y… - Seiya al escuchar eso sonrió a carcajadas olvidando por un rato su pena – por qué te ríes?

- No has cambiado en nada – le guiña un ojo – entonces vamos?

- Claro que he cambiado! Uhm!

Así marcharon hacia la heladería, Serena no había cambiado en nada sus hábitos alimenticios, de eso Seiya se dio cuenta con sólo el hecho de que ella le pidió ir a tomar helado. Mientras caminaban Seiya dio un vistazo hacia atrás, mirando con ojos tristes el camino que había tomado el auto de Darien, recordando la escena que nunca quiso ver.

- que te sucede Seiya- preguntaba inocentemente Serena

- ah, nada Bombón – respondía nervioso.

Al momento de llegar al lugar, Serena comía apetitosamente mientras Seiya la miraba. Ella se percato de esto y se puso muy nerviosa lo cual provoco que se atorara con el helado

- ah Bombón toma agua, sube los brazos, estas bien?

- Cof cof… noo! cof cof

- Ah! – desesperado se levantó y empezó a sobar la espalda de la muchacha – y ahora?

- Ayyy… algo cof cof…. – bebe más agua – uff ya está pasando

- Que alivio Bombón – en eso se dio cuenta que seguía acariciando su espalda, se hizo el leso y siguió como si nada

- Gracias Seiya ya me siento mejor – lo miraba por que ya no estaba sentado al frente de ella si no que al lado – por que mejor no nos tomamos el helado fuera del local?

- Ah claro – respondió el muchacho sacando su mano de la espalda de ella.

Pasaban las horas, y ellos seguían recorriendo la ciudad. Conversaban, se reían, comían y disfrutaban de la hermosa tarde que se les estaba proporcionando. Cuando ya empezaba a oscurecer, el tiempo para ellos paso rápido, Seiya amablemente se ofreció en ir a dejarla a su casa, ella acepto.

- oye, no me has dicho, viniste solo o con tus hermanos?

- vine solo

- y por qué?

- Bueno es que… - no hallaba que responder – ellos llegaran después.

- Y volverán a formar el grupo Three Lights?

- Eso espero Bombón

- y me vas a decir por que volviste?

- Ay Bombón preguntas mucho – perdóname pensaba el joven

- Ah que malo eres – le hacia un desprecio

- Bombón no te enojes, si. Mañana te invito a comer nuevamente y te cuento

- Mañana? Pero es que…

- No nada de peros, no me vas a dejar plantado cierto – reía egocéntricamente

- Siempre eres tan ególatra Seiya

- Vamos bombón

- Esta bien – reía dulcemente

- Bueno te paso a buscar?

- Eh no.. yo te aviso – decía Serena – pero, cómo me comunico contigo?

- Simplemente lo sabre bombón

- Cómo?

- Jajaja, dime a una hora

- Mmm a las 5?

- Está bien.

En eso él se paraba frente a ella para despedirse, sus ojos demostraban tanto interés hacia ella que deseaba con todas sus fuerzas poder abrazarla nuevamente, pero sólo tomo su rostro y beso su mejilla. Ella impresionada por eso sintió como su corazón latía más fuerte de lo normal, haciendo que se sonrojara levemente. Él la miro dulcemente como queriendo decir algo más, pero no pudo.

- hasta mañana bombón

- hasta mañana Seiya.

Luego al entrar a su casa, se quedo un rato parada apoyándose en la puerta y recordó el lindo día que tuvo con él, pero a la vez se acordó de que tenía planes y que sus amigas la cubrirían como siempre. Pero ya era demasiado tarde. Por lo que se dirigió al teléfono y llamo a Mina.

- Mina, sabes lo que hablamos en la tarde, eso de que supuestamente me iría a quedar a tu casa ya no va – hablaba minuciosamente Serena

- Por qué? Qué pasó? Se volvieron a pelear?

- No, no para nada, es sólo que se me hizo tarde…

- Pero que hiciste toda la tarde Serena? Apuesto que te quedaste dormida – bromeaba Mina

- Mina, que te pasa! – respondía Serena avergonzada – estuve ocupada, después que me junte a Almorzar con Darien me trajo a mi casa y bueno… tuve otras cosas que hacer

- Que cosas Serena? – preguntaba curiosa la muchacha

- No te puedo contar por teléfono Mina. Lo importante es que, hoy no voy donde Darien, así que ya no hace falta nuestro plan, vale?

- Esta bien Serena, pero me tienes que contar que fue eso que hiciste – reía Mina

- Si, te vas a sorprender, ya te dejo. Estoy cansada, me iré a dormir

- Oki doki, recuerda que tenemos que organizarnos para ir a la playa

- Si, mañana te veo y nos organizamos, adiós Mina

- Adioooos!

Sinceramente no sabia si estar triste o feliz porque no iría a casa de Darien después de una reconciliación. La visita de Seiya inesperadamente la descolocó pero la hizo inmensamente feliz, necesitaba un poco de alegría en su vida. Una alegría diferente que le entregaba su novio. Con tantas ideas en su cabeza, Serena se fue a dormir, luna al verla llegar no le pregunto nada, la muchacha solo se acostó y durmió placidamente.