Capítulo 8
El amanecer de un nuevo día. Serena extrañamente se encontraba despierta, pero seguía acostada. Luna en cambio seguía dormida.
La muchacha se levantó, bajo a desayunar y salió a caminar por las calles de la ciudad. Total no tenía planes para el día de hoy, a esas horas.
Caminando sin rumbo llegó a un lugar que no creía.
Mientras que en el departamento de los muchachos, las cosas ya estaban ordenadas, el menor de los hermanos se había levantado temprano, entusiasmado con los planes que había organizado con sus hermanos. Quería comenzar desde ya con la búsqueda del nuevo integrante de la banda, además de eso ir en busca de Serena, con la esperanza de que esta vez si se verían. En esos instantes sonó el timbre
- bombón? – el joven Seiya se encontraba asombrado de verla tan temprano en la puerta de su casa – que grata sorpresa – decía muy alegre – verte desde el comienzo del día
- hola Seiya – decía una medio aturdida Serena
- pasa – la invitaba
- gracias… eh vaya ahora si esta ordenado esto
- es que…
- Seiya, por qué te levantas tan temprano, no dejas dormir, cállate! –gritaba Yaten desde su habitación.
- Son tus hermanos?
- Sí, llegaron ayer – estaba muy alegre el muchacho.
- Ahm… eh – Serena no sabia que decir, llegó sin querer a visitar a su amigo
- Que sucede bombón, quieres tomar desayuno conmigo? Esta vez no acepto un no como respuesta – miraba presumidamente a la niña.
- Bueno – respuesta obvia de parte de Serena.
- Buenos días – saludaba un recién vestido Taiki – ah, hola
- Hola Taiki – sonreía Serena – oye Seiya no quiero molestar, así que…
- Tu no molestas Bombón
- Descuida Serena, no molestas. Hermano bajaré a comprar algunas cosas.
- Ok – mientras le servia una taza de té a Serena y unos dulces – que bueno verte desde temprano Bombón.
- Estos dulces están deliciosos. La verdad no se, me levanté temprano y salí a caminar y llegué aquí.
- El destino bombón – reía seductoramente
- Qué dices? – no entendía
- Nunca entiendes nada bombón – esa frase la recordó cuando se despidieron hace tres años – bombón? – preguntaba seriamente y mirando fijamente a la muchacha – esta tarde si me concedes una salida?
Serena seguía degustando los dulces que le ofrecieron, mientras masticaba la muchacha le dio un gustoso sí. Seiya sólo sonreía mientras la veía disfrutar. Como aquella vez que fueron a tomar helados.
La mañana pasó rápidamente, mientras los dos jóvenes conversaban y se reían mucho. Taiki no había vuelto de esa compra y Yaten seguía en su dormitorio.
- Seiya ya debo volver a casa, más tarde nos vemos entonces
- Sí, te paso a buscar bombón
- Está bien - sonreía como siempre la joven
- Te acompaño hasta abajo – decía el muchacho
En eso cuando iban bajando, Taiki volvía, se despidió amablemente de Serena. Al llegar a la calle Serena tomo un taxi hasta su casa. Seiya como todo un caballero le abrió la puerta de éste. Y se despidió con un tierno beso en la mejilla de la chica.
- Nos vemos más tarde bomboncito
- Sí
Cuando llego la chica a su casa, recibía una llamada de su celular. Era Darien.
- Hola amor cómo estás? Ya estás en pie? – decía burlonamente
- Que simpático Darien, claro que ya estoy en pie – respondía una molesta Serena
- No te enojes, sabes que son bromas
- Lo sé Darien
- Que vas a hacer hoy preciosa?
- Eh… - con aquella pregunta se puso muy nerviosa – pues me juntare con las chicas – mintió obviamente.
- Ah ya veo, entonces no te veo hasta mañana Sere
- Si bueno, además hace rato que no veo a las chicas, debemos organizar nuestras vacaciones de verano
- Bueno, te llamo a la noche entonces Sere. Un beso amor, te amo
- Yo también Darien – contesto simplemente
Luego de eso llamó a Mina. Pidiéndole que viniera rápidamente a su casa. Necesitaba contarle la sorpresa que había llegado hace dos días atrás.
- Dime que es eso que tienes que contarme Serena?, no me digas que estás embarazada? – preguntaba con asombro y curiosidad la muchacha
- NO! No lo digas ni en broma, aun soy muy joven para eso Mina! – Serena se sentía muy avergonzada con lo que su amiga pensaba
- Entonces que es Serena dime dime dime – preguntaba ansiosa
- No lo vas a creer. Seiya
- Que pasa con él? Tuviste un sueño erótico con él mientras estabas con Darien? – Mina y sus preguntas fuera de lugar
- QUÉ? NOOO! – la joven cabeza de bombón no sabia de donde provenía tanta imaginación en la cabeza de su amiga – no es eso, escúchame Mina! Ellos volvieron a la Tierra – mina se que quedó callada. Y un leve rubor apareció en su rostro.
- Seiya, Taiki y.. Yaten? – preguntó
- Primero llegó Seiya, él vino a visitarme después de que nos juntamos en el templo Hikawa ese día, lo recuerdas?
- Sí
- Y hoy en la mañana fui a verlo inconscientemente a su departamento
- FUISTE A VERLO A SU DEPARTAMENTO? – preguntaba asombrada
- Déjame seguir Mina – retaba a su amiga – y bueno, tomamos desayuno juntos, en eso Yaten gritó desde su habitación que lo dejaran dormir. Al rato después salió Taiki. Seiya me comentó que ellos llegaron ayer.
- Ya veo… entonces yo como tu mejor amiga Serena, debo acompañarte la próxima vez que se vayan a juntar. Tengo deseos de verlos!
- Precisamente eso es lo que te quiero pedir. Le mentí a Darien, le dije que me juntaría hoy con ustedes, pero voy a salir con Seiya – decía avergonzada
- SERENA! Estas engañando a Darien!
- NO! Yo no haría algo así, pero me dio no se qué decirle que sólo saldría con Seiya como los buenos amigos que fuimos hace tres años.
- Está bien Serena, sabes que puedes confiar en mi, jajaja. Pero me tienes que contar los sabrosos detalles de tu amorío con Seiya!
- Mina! Que no… - Serena se ruborizaba aun más – Seiya y yo… no! Yo estoy con Darien, no digas cosas sin sentido! Seiya y yo somos buenos amigos nada más!
- Está bien, son bromas nada más! Jajaja – reía Mina
Cuando avanzada las horas, llegó un atractivo joven a la casa de aquella mujer que fue imposible borrar de sus pensamientos. No golpeo la puerta ni tocó el timbre. Nada más espero que la muchacha se aproximara. Porque de todos modos habían planeado la hora en que él la pasaría a buscar. Serena salió de su casa y ahí se encontró con él. Le sonrió brillantemente al joven y partieron hacia algún lugar para disfrutar.
Como era de costumbre pasaron a comer algo. Luego fueron a los videos juegos, no donde Andrew, porque obviamente no quería que se malentendiera su salida. Pasaron a ver una película. Y a la salida nuevamente fueron a comer algo.
- como lo has pasado Bombón?
- Bien, oye esto está delicioso – seguía probando su hamburguesa
- Bombón – preguntaba seriamente Seiya
- Dime
- Yo… quiero saber de tu boca algo
- Qué cosa?
- No me has dicho nada con respecto a eso
- No entiendo Seiya
- Tú… con tu novio – su rostro no mostraba sentimiento alguno, porque además no miraba a la joven al preguntarle eso
- Eh? – serena quedó sorprendida con esa pregunta – pues – la pregunta la incomodo pero el silencio era tal que le dio una respuesta – estamos bien – fue lo único que pudo decir. Se le oprimió el corazón al no poder ver el rostro del joven
- Eres feliz bombón? – Serena no entendía por que él le hacia esas preguntas.
- Pues… claro – respondió titubeante
Por qué le hacia esas preguntas, y por qué dudo de su respuesta? Serena sólo quería ver el rostro del joven Seiya, pero él cabizbajo hizo todas esas cosas. No entendía porque su corazón latía fuertemente al ver esa imagen del muchacho. Y porque su estomago no soporto poder comer más.
- Pues si eres feliz con el bombón, yo también lo soy – dijo mirándola esta vez a los ojos, que por cierto estaban algo cristalizados – tu felicidad es la mia mi querido bombón.
Seiya se acercó a ella y le brindó un fuerte abrazo. Serena quedo descolocada después de esto. Su cabeza quedó atrapada en el pecho de ese hombre y sentía como el corazón de él latía fuertemente. Serena sintió unos deseos de llorar, pero no entendía por qué. Finalmente, después de todo eso, Seiya le dijo suavemente a su oído:
- Porque te amo bombón, quiero que seas feliz con quien tu decidas
Él tomo el rostro de la muchacha y la miro fijamente, sus ojos estaban húmedos con las lágrimas que estaba acumulando la jovencita. Sintió tantos deseos de besar esas lágrimas, y esa boca entreabierta. Con la cual ella quería decirle algo a él. Pero sólo pudo besar su mejilla, como siempre lo había hecho.
- Ya no llores bombón. Deberías estar feliz. Estás con el hombre que amas. Eso es suficiente – se alejo de ella para beber algo de su bebida.
- Lo siento, no entiendo porque – dijo balbuceando la pelirrubia
- Dijiste algo Bombón? – preguntó
- No, nada. – intento sonreírle, la cual fue devuelta por él.
- Bombón vamos a otro lugar, quiero ver algunas cosas.
- Si vamos – intentando "cambiar el chip"
Y así, mientras Serena seguía meditando las palabras que Seiya le había dicho. Este se detuvo en un local de instrumentos musicales, quería observar los precios y los nuevos modelos de guitarras. En eso se percató que una muchacha estaba probando uno de los instrumentos.
- Señorita no puede tocar los instrumentos, salga de aquí por favor – decía uno de los guardias del local
- Está bien, que molestos
- Ah y devuelva esas baquetas – decía el otro
- Ey! Estas son mías! – salió hecha una furia del local.
Seiya quedo asombrado, vio la oportunidad.
- Oye espera! –le gritó a la muchacha, ella volteó - sabes tocar la batería? Alcance a escuchar algo – preguntaba emocionado. Serena no entendía nada
- Sí, algo se tocar de la batería, por qué? Quién eres?
- Me llamo Seiya Kou, y quisiera hacerte un reto.
- Seiya Kou… tu nombre me suena – pensó la joven – que tipo de reto?
- Acepta y veras – le estiro la mano – que raro que no sepas quien soy – pregunto egocéntricamente
- Mmm… - arqueo una ceja - está bien – respondió el gesto
- Cuál es tu nombre?
- Me llamo Satsuki Neiko.
