CAPITULO 4: FURTIVOS MUERTOS. UNA 'RANGER VERDE'.
Debían ser las 11 y media de la noche cuando comenzaron a aporrear la puerta; así que fui a abrir antes de que despertasen a Billie.
"Jake." Me dijo Embry parando jadeando en la puerta de mi casa y dándome un golpe que iba destinado a la puerta.
"Embry, por dios." Le dije. "Es muy tarde, más te vale que sea de vida o muerte, mañana tenemos examen."
"Es que es de vida o muerte." Me dijo jadeando. "Es… hay…"
"A ver, respira hondo, toma aire y dime qué pasa de camino." Le dije garabateando una nota por si Billie se despertaba.
"Furtivos." Dijo. "Hay… ha habido ataques." Me dijo respirando hondo señalándome la dirección que debíamos tomar. "Han matado unos… animales salvajes y… un par de furtivos estaban…muertos."
"¿Vampiros?" Dije. "¿Ahora que los Cullen no están cerca?"
"Solo uno." Dijo Embry. "Es… tienes que verlo…"
"Vamos, si nos convertimos lo haremos más rápido." Afirmé.
"Ahí… tienes razón, hermano." Me dijo para convertirse.
Correr en nuestra forma humana mola, correr en la de lobo es un alucine, sentir la tierra bajo tus patas, el viento golpeándote los costados y driblar por entre los árboles… brutal, sin embargo, cuando hacemos esto, la mayoría de veces es por un motivo poderoso, y si la parte divertida es brutal… la realidad es aún más.
Freno en seco en lo alto de un montículo al ver la escena que hay abajo.
Cinco furtivos, tres de ellos muertos por heridas normales, uno de ellos tiene el cuello roto, los otros dos presentan síntomas de pelea con violencia y desde luego la falta de sangre en sus heridas implicaba que no tenían ni gota dentro ya.
Solo 5 cadaveres.
"Jacob, tengo a Sam aquí." Me dijo Seth mentalmente. "Charlie está ahí abajo."
"No podéis verlo." Me dijo Quil. "Ahí abajo la cosa está… peor que mal. Charlie está llamando a Bella para asegurarse que no… bueno, sean ellos."
"Seth, dile a Sam que alguien debería bajar." Le dije antes de ver algo más. "Quil, Embry, Seth, seguid vigilando. Quil, en caso de duda tú quedas al cargo."
"¡Venga ya!" Dijeron Seth y Embry. "¡Yo llevo más en la manada que ellos!" Se quejó Seth.
Pasé un poco de sus quejas y me aventuré a bajar con cuidado arrastrándome para pasar cerca del grupo procurando no hacer ruido mientras oía gritarme en la cabeza que estaba loco y que volviese; pero no lo hice, les dije que se callaran porque me ponían dolor de cabeza y seguí adelante hasta poder levantarme dejando atrás el grupo.
Sin embargo, aquello no era tan sencillo. El bosque estaba plagado de policías buscando algo, probablemente al culpable.
Escabullirse entre ellos era una misión bastante difícil, casi imposible, pero yo no era un simple chico, era un lobo, estábamos en el bosque, aquello era mi hábitat natural, así que… tripa al suelo para esquivar las patrullas y corriendo como un tonto; hasta que encontré el rastro que había percibido.
Paré en seco y regresé sobre él. Apenas unas gotas.
"Acabo de coger un rastro de sangre." Afirmé.
"¿Cómo que un rastro de sangre?" Dijo Quil.
"Es de alguien diferente a los muertos." Afirmé. "Voy a seguir el rastro."
"Jay, ten cuidado." Me dijo Seth.
Seth había cambiado mucho en este tiempo, la manada entera habíamos cambiado.
Para empezar, Leah ya no venía a patrullar a no ser que fuese algo 'total y completamente inevitable' que necesitase su ayuda por ser un asunto de vida o muerte, y Seth era más maduro, para él yo era algo casi como su hermano, así que parecía angustiarse mucho cuando olíamos algún rastro de vampiro y a menudo, como ahora, me inundaba la imagen de mí mismo siguiendo a los Cullen y abandonándoles.
Me sacudí de la cabeza su angustia y me puse a buscar el rastro claro mientras oía cómo el follón iba a los coches de policía donde podía oír a Sam haciendo acto de presencia con inocencia fingida, eso me dejó libre para moverme más rápidamente hasta encontrar el rastro internándose en una madriguera entre rocas que parecían haber sido puestas recientemente como cerrando algo.
Olfateé el aire antes de que me cayera una gota en el hocico.
"Perfecto." Pensé. "Ahora llueve."
No me gustaba la lluvia, pero de pronto me golpeó la verdad.
En primer lugar, la noche estaba despejada; en segundo, solo notaba la lluvia en un ponto del hocico cuando debería haber notado más gotas por el resto del cuerpo; y en tercero… estábamos bajo árboles, no goteaba a no ser que estuviese lloviendo hacía un poco y las hojas estuvieran caladas por lo que se escurriese agua.
Con algo de miedo, levanté la cabeza y me encontré con todo desnudo. O al menos a primera vista eso parecía; porque entonces me fijé un poco más y me di cuenta de dónde bajaban las gotas de sangre por lo que me destrasformé gritando en el resto de mentes que pudieran oírme que había encontrado otra víctima, esta vez oculta en un árbol del que salía una mano por la que escurría sangre.
Iba a gritar cuando me di cuenta que solo atraería la atención de la policía, así que me puse a trepar por el árbol usando a ratos el de al lado para saltar de uno a otro hasta que me di cuenta que había una cuerda y trepé por ella rápidamente hasta la rama donde salía la mano.
Entonces sí que me asusté y estuve a punto de caerme por lo que me tiré sobre la rama para abrazarme a esta con las piernas mientras con los brazos cogía el cuerpo sin vida de Bella, Bellatrix.
Tenía heridas por el tronco y las mangas de una cazadora ajustada de falso cuero empapadas en sangre, lo que quedaba de ellas.
Entonces la cogí como pude en brazos y salté para caer al suelo de pie notando un poco de dolor por el golpe seco a mis huesos, sin embargo, me puse a avanzar corriendo hacia la zona donde estaban todos, pasé la zona donde estaban los coches policiales sin problemas y al final paré cuando me estampé contra el lomo de un lobo gigante y me caí haciéndole a él casi caerse y venir por mí.
"Jared." Le dije asustado sujetando con fuerza el cadáver contra mí.
Un momento, el 'cadaver' tenía pulso, se movió y le tapé los ojos mirando a Jared que al momento se destrasformó y saltó para ocultarse hasta que se pusiera algo por encima.
"¡So…!" Iba a gritar por lo que le tapé la boca mirando hacia donde estaba la policía.
"Shhhh…" Le susurré. "Soy yo, tranquila, no grites…"
Fue extraño, porque justo entonces noté algo punzante en mi costado antes de que ella se desmayara de nuevo en mis brazos.
"¿Qué ha pasado aquí?" Preguntó Jared mientras el lobo que era Paul aparecía también con Seth y Embry a la carrera.
"No lo sé, la he encontrado en una rama de árbol, había trepado hasta allí por una cuerda." Afirmé. "Pensé que estaba…"
"Está sangrando como un cerdo." Me dijo Jared. "Pero qué…" Dijo antes de darme un tirón en el costado haciéndome casi gemir de dolor y sacarme un cuchillo de caza que me mostró. "¿Cómo ha llegado esto a tí?"
"Dí más bien cómo ha llegado eso a ella." Le dije gimiendo con dolor mirándome el pedazo agujero que me había hecho con el arma. "Auch… ¿cierra bien?"
"Sangras bastante." Me dijo Jared tapándola.
Entonces Paul le mordió a Bella y oí cómo le rasgaba algo y le di un golpe.
"No la toques, bastante tiene ya." Afirmé.
"¿Crees que podrás llegar a tu casa solo?" Me dijo Jared.
"Sí." Afirmé. "¿Dónde está Sam?"
"Abajo, hablando con las fuerzas del orden." Me dijo. "Me ha autorizado a actuar hasta que vuelva. ¿Entonces?" Repitió. "¿Podrás llegar solo a casa? Nosotros iremos en cuanto podamos y nos encargaremos de ella."
Entonces vi un lobo menor cruzándose con ellos y mirar a Jared.
"Seth." Le dije.
"Creo que lo que quiere es ir contigo." Me dijo Jared. "Y la verdad es que me parece buena idea, podrá ayudar si ves que te encuentras mal."
"Podré llegar a casa." Afirmé.
"Seth irá contigo por si acaso." Me dijo Jared. "Al fin y al cabo, sois de la misma manada."
Odiaba que me diesen ordenes, pero era cierto y notaba el dolor del costado.
"Está bien, vamos Seth." Le dije.
Correr cargando con un cuerpo en brazos hasta regresar a casa no fue tan sencillo como la ida que había hecho convertido en lobo, aparte del peso extra se añadía el hecho de que iba a dos pies y además, herido. Pero acabé llegando a casa.
"Destransformate antes de acercarte siquiera." Le dije a Seth mientras llegábamos al claro junto a mi casa antes de seguir hasta llegar al porche donde no tuve otra más que dejarme caer en la mecedora colgante que mi padre había puesto y respirar pesadamente dejando el cuerpo laxo sobre mí y flexionando y estirando los brazos con dolor antes de mirarme el costado que seguía abierta un poco aunque la herida parecía haber dejado de sangrar.
"Perfecto, encima voy con un tajo de impresión." Murmuré para mirar a la chica.
Ella sí que tenía mala pinta. Parecía estar bastante mal, así que fui a abrir la puerta y cuando la tuve abierta fui a recogerla para entrar dentro y dejarla encima de la mesa del comedor tras ponerle el mantel de plástico para las comidas debajo y evitar que manchase de sangre la mesa.
"¿Qué estabas haciendo allí…?" Murmuré sin esperar respuesta.
Entonces me fijé en ella. Tenía la tripa bastante abultada y algo acababa de moverse allí, pero no podía ser. Sacudí la cabeza y volví a mirar, nada. No, entonces algo en su tripa volvió a moverse un segundo y me preocupé.
"Bueno, supongo que puedo aplicarme los derechos del médico." Dije paladeando antes de mover torpemente las manos hacia su chaqueta para abrirla y revelar una camiseta que estaba caliente y soltó un tufo a meados en cuanto la moví. "¡Ugggh!" Gemí antes de volver a mirarla con cara de asco para descubrir una mancha húmeda que era lo que soltaba el olor y que estaba justo bajo el bulto que parecía un bombo.
Pero era imposible, la había visto ese mismo día por la tarde en la playa, no tenía nada ahí. Y entonces volvió a moverse el bombo y le levanté la camiseta; entonces di un paso atrás y me choqué con la mesa cayéndome al darme con la silla y caerme hacia atrás volcándola.
"¿Jake?" Oí llamar a mi padre.
"Billie, no te preocupes, soy yo." Le contesté.
Debía haberle despertado con el golpazo de la silla.
"¿Ocurre algo, hijo?" Me dijo desde su cuarto.
"No, tranquilo, vuelve a dormirte." Le dije. No, aquello no podía hacerlo solo. "Mejor dicho, sí, tenemos una emergencia."
"Voy." Me dijo. "Deja que me levante. ¿Has vuelto a levantarte a picar y has roto algo?"
"No." Le dije.
"Vamos, no tienes por qué mentirme." Me dijo mientras le oía moverse a la silla de ruedas. "Si has roto algo seguro que podemos arreglarlo, no me voy a cabrear."
"Me temo que preferiría que fuese eso." Le dije acercándome a ver lo que tenía aquella loca en la tripa sin atreverme a tocarlos demasiado aunque pinché uno con el dedo para asegurarme que era cierto y se le revolvió en el estómago por lo que volví a retroceder antes de decidir que era más importante lo de sus heridas. "Vendas y alcohol, eso es, necesitamos vendas… montones de vendas…"
"Por amor de…" Oí decir a Billie mientras yo revolvía en el botiquín buscando lo que ibamos a necesitar. "¡Jacob Black, ven aquí ahora mismo y dime que no has hecho esto!"
"Si te refieres al estropicio de la silla soy culpable, y si es porque ya has visto la mesa… por favor, dime que no es lo que creo que es porque…" Dije.
"Por amor de dios." Me dijo mientras volvía y le veía cogiendo los cachorros en su regazo poniéndolos en una caja donde había puesto un cojín del sofá y la manta de regazo que llevaba en la silla. "¿Se puede saber qué es esto?. ¿De dónde los has sacado?"
"De su tripa." Le dije.
"Hablo en serio." Me dijo enfadado.
"Y yo." Afirmé. "Estaban contra su tripa, bajo la ropa. ¿Podemos parar el sangrado?"
"No veo de dónde sale sangre." Me dijo. "¿Qué le ha pasado?"
"No sabemos, la he encontrado cerca de donde ha habido una matanza de unos furtivos, creo que estaban cazando lobos y animales y… bueno, a dos al menos estaba claro que los había atacado un frío, o más." Le dije.
"Entonces a ella…" Dijo preocupado.
"No lo sé." Le dije quitándole la chaqueta incorporándola un poco revelando que tenía los brazos llenos de cortes y lesiones. "Dios… A ella la encontré con esos… cachorros en un árbol. Creo que trepó allí y gracias a eso se salvó, aunque… viéndola no lo tengo tan claro."
"Tenéis que llevarla al hospital." Me dijo.
"No soy un experto, pero… diría que no aguantaría tanto." Afirmé. "Lleva sangrando un buen rato, está desmayada. Habría que intentar primero solucionar lo de sus heridas."
"Está bien." Me dijo. "Vamos a intentar curarla y ya veremos cómo nos la arreglamos. ¿Sabes al menos dónde vive?"
"Sí, vive con un hombre y una mujer al menos." Le dije. "No sé aún muy bien su parentesco."
"Deberíamos llamarles para que sepan lo que ha pasado." Me dijo mi padre.
"Dudo siquiera que supieran que estaba fuera de su cama." Le dije.
"Entonces más a mi favor." Afirmó curándole los brazos mientras me pedía que se los sujetara para ponerse a hurgarle en las heridas. "Se asustarán si cuando se despierten no la ven."
"¿Y si les despiertan en medio de la noche?" Le dije.
"Hum…" Dijo al darse cuenta de lo que le estaba diciendo.
Si les despertábamos en medio de la noche, cuando no sabían que la chica había salido probablemente fuera peor, se iban a dar un susto de muerte cuando les despertasen en medio de la noche para decirles que la chica estaba inconsciente y sangrando bastante.
Pero por otro lado, no podíamos dejarles despertarse, ir a buscarla y ver que la cama seguía hecha y ella no estaba.
Y justo entonces me evitaron el mal trago cuando llamaron a la puerta y fui a abrir al resto que entraron casi en marabunta, Sam el primero.
"¿Cómo está?" Me preguntó. "Deberíais haberla llevado a casa de Emily."
"Y la habríais asustado de muerte." Dijo mi padre siguiendo trabajando en la chica. "No sé qué estaba haciendo o cómo han llegado esos cachorros a ella o ella a lo alto de un árbol."
"¿Cachorros?" Dijo Paul. "¿Qué cachorros?"
"Los que había en su tripa." Le dije mirando la caja que mi padre había dejado junto a la estufa.
"Dios, son los chuchos más feos que he visto en mi vida." Afirmó Embry yendo a coger uno.
Fue justo entonces cuando pasó todo a una velocidad que aún sin parpadear nos perdimos porque fue todo casi simultáneo.
Ella abrió los ojos, vio a mi padre y nuestras siluetas, se puso a gritar, estuvo a punto de clavarle a mi padre un arma que me clavé en la palma al pararlo al reconocer los signos y cuando vio a Embry le tiró algo que parecía un pincho gordo y largo.
"Cálmate." Le dije sujetándola y manchándome de sangre cuando se le abrieron las heridas. "Eh, tranquila, soy yo, Jacob. ¿Ves? Tranquila." Le dije viendo que enfocaba y me miraba. "Eso es, tranquila…" Le dije.
"¿Qué ha sido eso?" Dijo Sam mirándonos.
"¿Jacob?" Me dijo ella confusa. "¿Qué… dónde estoy?. ¿Dónde están…?"
"Tranquila, estás en mi casa." Le dije. "No te muevas para que mi padre pueda curarte, nosotros somos un poco malos en eso." Añadí mientras Billie levantaba un poco la mano pacificadoramente y ella le miraba viéndole por primera vez. "Y sobre los cachorros…"
"¿Están bien?" Me dijo cogiéndome con una fuerza inesperada en alguien tan machacado. "¿Están a salvo?"
"Sí, están ahí." Le dije. "Me han dado un susto de muerte por dónde estaban, pero mi padre los ha cogido y los ha metido en una caja entre mantas y los ha puesto junto a la estufa, estarán calentitos."
La vi asentir.
"Soy Sam." Se presentó este. "Y ellos son…"
"Tranquilo Sam." Le dijo Jared mientras Quil y Embry se acercaban a ponerse en su campo de visión. "Nos conocemos de clase."
"¿Qué hacéis todos aquí?" Nos dijo suavemente intentando incorporarse y mareándose un poco.
"No te levantes aún." Le dije mirando al resto para buscar algo de ayuda.
"Salimos a buscar alcohol para una fiesta que ibamos a hacer mañana y te encontramos por casualidad." Le dijo Jared rápidamente.
"¿Dónde me encontrásteis?" Nos dijo.
"¿Dónde estabas?" Le dijo Paul sin descruzarse de brazos y ganándose una mirada de reproche tanto de Sam como mía. "Da igual, el caso es que estás bien, más o menos."
"¿Se puede saber cómo han llegado unos cachorros de lobo a tus ropas?" Le dijo Sam mirándola cruzado de brazos pero con un tono tranquilo y agradable. "O qué hacías en pleno monte tan tarde por la noche."
"Estaba… me encontré a los cachorros por… casualidad." Dijo.
Creo que hasta para mí fue evidente que mentía, así que intercambiamos unas miradas de duda entre todos y la volvímos a mirar, esta vez parecía buscar algo entre sus ropas.
"¿Buscas algo?" Le dijo Embry. "¿Un chuchillo de caza, por casualidad?"
"¿Lo habéis cogido vostros?" Le dijo mirándole con cierta duda y sospecha.
"Me lo clavaste en el costado." Le dije. "Creo que me confundiste con alguien más. Pero me pregunto qué hacías tú armada con uno en pleno monte."
"Creo que no cazar osos." Dijo Jared serio.
"Por favor, aún estamos esperando a que nos cuentes por qué te hemos encontrado en el monte, armada con un cuchillo de caza y con cachorros entre tus ropas." Dijo Sam.
"He… rescatado los cachorros." Dijo. "La madre… son huérfanos, solos no sobrevivirían. ¿Habéis recogido el cuchillo?"
"Lo hemos soltado cuando se lo hemos sacado." Afirmó Quil.
"¿Por qué le has hecho eso a Jake?" Le dijo Seth.
"Lo siento mucho." Afirmó ella suavemente. "Es… pensé que… le confundí." La vimos frotándose la cabeza con dolor como si se marease y entonces Sam fue al otro lado de donde estaba mi padre en la mesa.
"Túmbate un poco." Le dijo. "Se te pasará el mareo antes."
"¿Había más gente donde me encontrasteis?" Preguntó.
"Había unos… hombres que fueron atacados por un animal." Le dije haciendo que Sam me mirase con amenaza de 'como sigas te la cargas, ella no es de los nuestros'.
Entonces se puso un brazo por los ojos girando la cabeza a otro lado.
"Oye, qué ocurre." Le dije.
"Nada." Dijo. "Es… había furtivos."
"Ahora mismo tú pareces una." Le dijo Paul con un tono calmado. "Hasta le has clavado un cuchillo a alguien, a Jake por si no lo recuerdas."
"Paul, ya basta por ahí." Le dijo Sam. "¿Quién te hizo estas heridas?"
"Furtivos." Afirmó.
"¿Por qué te atacarían?" Le dije. "No tiene sentido, si te vieron hubieran salido por patas para evitar que les pillases."
La vi callarse y taparse de nuevo los ojos mordiéndose los labios con dolor, supongo que por lo que le estaba haciendo mi padre para curarla, pero miré a Sam dudando y él me devolvió la mirada. También se había dado cuenta de algo; Bellatrix sabía algo más de lo que decía, y no decía nada por algún motivo.
"¿Os importa esperar fuera?" Les dijo Sam al resto. "Jake, diles al resto lo mismo. Somos muchos y necesitamos aire fresco."
"Por favor." Les dije al resto. "Luego podréis entrar si queréis."
Se fueron a regañadientes, pero cuando estaban en la puerta, Bellatrix se quitó la mano de los ojos.
"Esperad." Nos dijo. "Los cachorros necesitan calor."
"Puedo ponerlos contra mí." Dijo Seth. "Pero no llevo chaqueta para mantenerlos más calientes."
"Coge la mía, por favor." Le dijo Bella suavemente asistiendo. "Por favor, intenta que estén piel con piel. Es… escucharán tu latido, eso los calmará."
"Vale, lo tengo." Afirmó Seth asintiendo. "Esto, tu chaqueta…"
"Usa la manta." Le dijo mi padre.
Esperamos a que saliesen todos y les oímos sentarse en el porche para volver a la carga sobre lo que ella sabía.
"Tú conocías a los furtivos ¿no?" Le dijo Sam para que ella guardase el mismo silencio tapándose los ojos con el brazo. "Eh, Billie y yo somos parte del consejo. Puedes hablar libremente."
"Bella." Le dije cogiéndole la mano que había acabado mi padre para hacerla mirarme bajo el brazo. "Por favor, es muy importante que nos digas lo que sabes. La policía investigará el caso."
La vimos dudar un poco y tras mojarse los labios dos o tres veces, pareció decidirse.
"Llevaban días tras la pista de los lobos." Dijo ella suavemente y dudando con voz temblorosa. "Hace unos días mataron un macho de alce por la cornamenta, lo dejaron decapitado en pleno monte y los lobos comenzaban a dar cuenta de él. Hace tres días apareció muerto un cachorro, hace dos hirieron una hembra y un macho de apenas 2 años, hubiese encontrado una buena hembra de haber llegado al invierno, pero lo dejaron cojo y bastante malherido, me costó mucho que me dejara acercarme y no digamos nada sedarlo y llevarlo al remolque, murió antes de poder ayudarlo." Afirmó suavemente con un tono que denotaba dolor. "Ayer mismo hirieron a un macho de la manada donde estaba la madre de los cachorros; esta mañana lo encontré muerto."
"¿Vas buscando lobos?" Le preguntó Sam.
"Tranquila, puedes confiar en nosotros." Le dije al ver su duda y recelo a contarnos nada.
Asintió demasiado suavemente.
"Soy una ranger verde." Nos dijo. "Como carne, me gusta demasiado como para ser una ranger rigurosa… yo solo ayudo con los animales. Monitorizo zonas cerca de donde vivo y sobre todo si ha habido ataques a la fauna, furtivos. Tengo más compañeros, estábamos 3 en la zona, pero… Tay lleva desde ayer sin contestar, fue a buscar a Lynette que estaba con su marido Bob en las montañas al norte de la reserva de Olympic que llevaban días sin contactar con él que era el jefe de la expedición."
Ella no era consciente de lo que estaba contándonos, pero el hecho de que 3 personas hubieran desaparecido así y el hecho de que 2 de los furtivos hubieran sido secados de sangre no parecían tan separados, eran demasiada coincidencia.
