CAPITULO 5: ECOLOGISMO. LA CHICA HUÉRFANA Y EL ABUELO YEYÉ.
"Así que por eso la hemos encontrado ahí." Dijo Embry. "Porque es una maldita eco-guerrera y estaba salvando los cachorros."
"Algo así." Afirmó Sam. "El problema es que está herida y tenemos unos muertos que gritan que hay vampiros por estas tierras, otra vez."
"Esto… no es por tocar la moral, pero… ¿y Seth?" Dijo Embry.
"Se ha quedado dentro." Le dije. "Cuidando de la… víctima."
"¿Victima y te ha clavado un cuchillo en el costado?" Me dijo Jared. "Hay que ver, y yo que pensaba que para ser la víctima tenían que ser desvalidos…"
"Ya vale." Dije. "Ha visto algo, y estaba en el escenario del crimen."
"Lo que se puede considerar que podría ser ella también la mala." Me dijo Paul.
"Por lo que sabemos podría ser." Dijo Sam. "Pero prefiero darle el beneficio de la duda. ¿Jacob?"
"Yo no creo que lo sea." Afirmé. "Si lo piensas, nunca he visto a un vampiro herido de cortes, todos acaban en trozos o vivitos y coleando, y los cortes que tenía parecían… cortes, ni mordiscos ni arañazos o intentos de mutilarla, solo cortes."
"Bien, pues hasta que encontremos algo más lo mejor será considerarla una víctima más." Dijo Sam. "Lo que nos deja con el problema añadido de que si la han visto probablemente volverán por ella. Además, hay que avisar en su casa de que estaba fuera y está herida."
"De eso podemos encargarnos nosotros." Afirmé. "Puede quedarse en casa hasta que amanezca y luego la acompañamos a casa."
"¿Y si se levanta alguien en su casa y la busca en su cuarto?" Dijo Embry. "A mí me pasa constantemente. Mi madre se pone como loca."
"Solo es una idea." Dijo Quil. "Pero… alguien podía hacerse pasar por ella y cubrirla mientras pasa la noche."
"Claro, tenemos su misma estatura." Afirmó Paul con ironía. "Y somos chicas, nos parecemos tanto que colará."
"Paul lleva razón." Afirmé. "Somos diferentes, no colaría."
"No colaría para nosotros." Dije. "Pero no todos somos tan grandes."
"Si te refieres a Collin y Brady…" Dijo Sam.
"No, Seth." Afirmé.
(Salto espacio-temporal)
"Claro." Dijo Seth cuando le contamos lo que habíamos decidido. "Mi hermana sabe que estaba fuera haciendo ronda. Además, puedo hacerlo."
"Entonces hecho." Dije. "Bella se queda aquí y tú te haces pasar por ella en su casa. Iremos en cuanto podamos."
"No te preocupes, no hay prisa." Me dijo Seth.
"Seth, tienes que irte a dormir, y mañana hay clase." Le dije. "Intenta dormir."
"Espera." Le dijo Bella suavemente. "Creo que bastará con que salgas al amanecer."
"¿Por qué entonces?" Le dijo Seth.
"A veces me levanto al amanecer." Le dijo mirándonos. "Me gusta ir a ver la vuelta a las madrigueras de los animales nocturnos. Pensarán que he vuelto a irme para hacerlo y me caerá la bronca cuando vuelva a casa para dejar las cosas de clase, si me pilla la abuela. Pero eso eliminará el hecho de que descubran que no he pasado la noche allí. Aunque total, tarde o temprano van a descubrir que anoche volví a salir a escondidas." Afirmó poniendo una cara de dolor al mover un brazo. "Solo es retrasar un poco la bronca."
"¿Y qué hay de tus heridas?" Le dijo Jared. "No son invisibles."
"Puedo ir con manga semi-larga y piratas." Afirmó. "Eso tapará las vendas, y con un poco de suerte no las notarán si procuro no moverme mucho mientras esté con ellos."
"Pareces una mentirosa compulsiva." Le dijo Paul con ironía.
"Mi familia no sabe lo que soy." Dijo. "Y hacer cosas de chicos tiene sus consecuencias. No me he tirado por la cara toda la vida en taller mientras mi abuela pensaba que hacía cocina."
"¿Y qué hacías tú en el monte, tan lejos de casa?" Le dijo Jared.
"Dejarlo estar." Les dijo Sam. "Ya nos lo ha explicado a los tres, con eso basta."
"¿Y qué vas a hacer con esos cachorros?" Le preguntó Embry.
"De momento acabar de alimentarlos." Afirmó cambiando de cría para darles el guante de latex hinchado con leche que había hecho con leche de vaca a la que le había hecho unas cosas rarísimas y le había echado unos productos de botecitos que llevaba en el bolso que llevaba encima cuando la llevé. "Supongo que tendré que seguir cuidándolos un poco más, hasta que pueda llevarlos en dos días a los especialistas que llegarán hasta Port Angels. No me preocupan demasiado, sé que puedo cuidarlos bien, lo que me preocupan son mis compañeros." Afirmó mirándo a Sam.
"Daremos un reporte a la policía para que les busquen." Le dijo asintiendo. "Avisaremos a la gente aquí por si ven algo. Es lo único que podemos hacer."
Eso era lo que le decía a ella, seguramente comenzasen a buscarles ya mismo, como lobos. Y así me hizo ver cuando le preguntó por dónde habían desaparecido o si tenía alguna foto de ellos.
Y finalmente se fueron, Seth a casa de ella y el resto a sus casas, salvo la manada de Sam que supongo que iba a comenzar la búsqueda.
"Voy a la cama." Dijo Billie bostezando. "Si necesitas algo, señorita, solo tienes que llamarme."
"Gracias." Le dijo Bella echada en el sofá con los cachorros aún alimentándose del guante.
Yo debería haberme ido también a la cama, pero me paré y me di la vuelta para volver y sentarme junto al sofá mirándola.
"¿Qué?" Me dijo suavemente.
"Nada, solo se me hace raro ver a una persona amamantando cachorros de lobo." Le dije sonriendo y encogiéndome de hombros. "¿No deberías darles leche en vez de esa… cosa?"
"No puedes amamantar un cachorro con leche que no sea la de la madre." Me dijo.
"Nosotros sí." Afirmé.
"El hombre es el único animal que después de nacer se alimenta con leche que no sea la materna." Afirmó mirando a los cachorros. "Ojala hubiera podido coger leche de la madre…"
"¿Por qué te preocupas tanto por esos animales?" Le dije.
"Me gustan." Me dijo.
"Ya, pero… son muy pequeños morirán si los cuidas tú ¿no?" Le dije. "Tú no tienes la leche de su madre."
"Si los hubiera dejado atrás probablemente no hubieran llegado a mañana, con un poco de suerte a pasado mañana." Me dijo. "Definitivamente hubieran muerto de hambre antes de alcanzar los 3 días."
"¿Entonces?" Le dije.
"¿Tú hubieras dejado a un bebé abandonado sabiendo que la madre ha muerto, que la han matado ante tus propios ojos?" Me dijo suavemente meciendo los cachorros que no mamaban contra ella con un balanceo suave de su propio cuerpo.
"No." Negué dándome cuenta que llevaba razón.
"Pues esto es lo mismo." Me dijo.
Con cuidado me levanté y fui a sentarme junto a ella en el sofá para echarle mejor la manta por encima.
"¿Puedo?" Le dije extendiendo una mano hacia ella suavemente y señalando con la mirada a los cachorros.
"Con cuidado." Me dijo asintiendo y señalándome unos. "Intenta ocuparte de esos dos."
"¿Cojo otro guante?" Le dije mostrándole el otro para que asintiera. "Vale, dime cómo va."
"Hazle un agujero en la punta de un dedo y luego échale un poco de esa mezcla." Me dijo mirando una jarra mug encima de la mesa. "Ellos mismos buscarán la teta y chuparán."
"Parece fácil." Afirmé haciéndolo y comprobando que los cachorros hacían como había dicho y buscaban la teta-guante para ponerse a chupar como locos. "Ala, se han vuelto locos."
"Compiten por coger la teta con más leche." Me dijo.
La verdad es que era curioso. Me hizo sonreír ver a los cachorros y cómo cuando se cansaron de beber se pegaron a mi tripa y enseguida se quedaron dormidos.
"Creo que se han dormido." Le dije. "¿Guardo el resto de lo del guante?"
"Sí, échalo ahí, antes de ir a clase hay que volver a darles más." Me dijo. "Cada 4 horas como mucho y…" Me dijo mordiéndose el labio inferior.
"¿Ocurre algo?" Le pregunté.
"No sé si voy a poder jugarme la clase para atenderles." Susurró.
"Podemos decirle a Billie que lo haga él." Le dije tras darle una vuelta. "Creo que a esas horas estará en casa, no le cuesta nada hacerlo."
"¿Tú crees que no le importará?" Me dijo.
"Claro que no." Le dije sonriendo al ver la cara que había puesto de alegría. "Además, así puedes venir cuando acabes la clase y te vuelvo a ayudar."
"Muchas gracias." Me dijo feliz. "Oh, los cuiaré mañana y pasado mañana temprano pediré que me lleven a la ciudad para dárselos a los especialistas de la fundación, prometo que no será mucho tiempo."
"Tranquila, no hay prisa." Le dije. "Y sobre lo de pedir que te lleven… si quieres mantenerlo en secreto para tu familia puedo llevarte yo."
"No… no quisiera molestar." Me dijo.
"No es molestia." Negué. "Al fin y al cabo hace tiempo que no voy. Podríamos aprovechar para ir a algún sitio."
"Entonces supongo que bien." Me dijo. "Pero." Añadió marcándolo levantando un dedo seria. "Luego tienes que dejarme invitarte a algo, por las molestias. ¿Trato?"
"Hecho." Afirmé sacudiendo su mano sellando el trato con una sonrisa al imaginármela pagando mi entrada en el cine o algo.
Fue curioso, al final acabó quedándose sopa contra mí con cuatro cachorros contra su tripa desnuda y con un parche pequeño a un lado y yo con dos contra mí y ella en mi hombro; y al amanecer, mi padre salió y nos vio.
"¿Todo bien?" Me dijo.
"Perfectamente." Afirmé susurrando.
"Viéndoos así me recordáis a tu madre y a mí con las gemelas." Me dijo sonriendo y yendo a la cocina. "Lloraban mucho por las noches, y cogíamos a una cada uno."
Eso me hizo sonreír pero recordar inevitablemente a Nessy lo que me hizo sentir un poco mal por no haberla recordado últimamente.
"Papá." Le dije. "¿Tú crees… Crees en lo de Sam, que se puede querer a dos chica a la vez?"
"Es posible." Me dijo. "Siempre y cuando no sea el mismo tipo de amor. Creo que es posible amar más de una vez, pero amar a la vez… no lo sé. De todas formas a qué viene eso ahora."
"Creo que estoy imprentado." Le dije.
"Ya, la hija de Bella y Ed…"
"Sí, Nessy también, pero… no sé, a ella la veo protectoramente y en cambio esta vez es.." Dije.
"Un momento." Me dijo. "¿No es Nessy?"
"No, es…" Dije para mirar a Bella. "Creo que estoy imprentado de Bella."
"OH." Dijo.
"¿Oh, solo eso?" Le dije tras unos segundos de silencio.
"La verdad, no sé qué decir." Me dijo. "No sabemos demasiado de la impronta, pero dos a la vez… Aunque si lo piensas bien… Nessy no podría darte descendencia cuando se convierta en…" Me dijo. "Tal vez por eso los dioses te han hecho…"
Poder hacer el amor con Nessy para tener hijos, era algo…
Sacudí la cabeza para quitármelo de la cabeza, entonces la imagen de Bella, Bellatrix, ocupando el lugar de Nessy se superpuso y me calmé un poco.
Bella era de mi edad, parecía una mujer ya y me caía bien. Teníamos gustos parecidos aunque fuese una eco-guerrera. Aunque comía carne, como yo; y le gustaba la naturaleza, como a mí; y reparaba cosas, hacía el mismo horario que yo…
Y cuando en mi mente gimió debajo de mí sacudí de nuevo la cabeza mientras veía a Nessy en mi mente mirándonos.
"Por dios, no me hagas pensar cosas raras." Susurré molesto notando que tenía fiesta en mis vaqueros al haber imaginado eso con ella.
"Entonces no me preguntes cosas raras." Me dijo. "¿Desayuno?"
"Dos huevos y un poco de leche." Le dije. "Por cierto, Bella ha dicho que tiene que darles el biberón cada 4 horas y… bueno, le pilla en medio de clase. ¿Podrías…?"
"Claro, como tu padre es viejo le cargáis todos los marrones." Me dijo.
"Por favor…" Le pedí. "Le prometí que no te importaría. Será solo hasta mañana, mañana van a ir a buscarlos a Port Angels, yo la llevaré y luego iremos a dar una vuelta por allí."
"Vale, pero me traes la compra desde allí." Me dijo para que asintiese. "Lo que hay que hacer por los hijos…" Murmuró.
Fue curioso, porque esperaba que cuando Bella despertase, lo hiciese con hambre y aunque le rugieron las tripas, se negó a probar bocado hasta que no alimentó a los cachorros que la habían despertado al buscar la tetilla en su tripa y gimiendo.
Y al contrario de lo que cabía esperar, se levantó con bastante vitalidad, me pidió una chaqueta para taparse las vendas y parches mientras estaba en clase y le presté una sudadera de antes de mi cambio que le iba genial, se la puso y se puso el huevo entre dos panes y se tomó la leche corriendo antes de salir corriendo casi arrastrándome por la puerta y dejando a papá con los cachorros en una cesta.
"¿Y esas prisas?" Le dije.
"Seth está solo en mi casa." Me dijo. "Tengo que ir a relevarle o cogerme los libros."
"Entonces esperaré un poco fuera y te acompaño a clase." Le dije. "Espera, cogeré la moto."
"Yo voy yendo a casa." Me dijo.
Para estar herida había que ver la vitalidad que tenía.
La cogí de camino y la monté en la moto para que se sujetara a mí hasta llegar a su casa donde me hizo parar a una distancia y me dijo que fuese en unos minutos, cuando entrara tras un poco para darle tiempo a coger las cosas en silencio.
Y efectivamente, en cuanto entró, al poco que me acerqué volví a oír gritos y luego la vi salir con un hombre alto y fuerte pero también algo mayor. Entonces me vio y vino hacia mí.
"Oh, oh…" Pensé viendo la cara seria que traía el hombre.
"Así que tú eres el famoso amigo que la hace saltarse las reglas." Me dijo con cara de enfado antes de ponerse de espaldas a la casa y susurrarme. "Tú actua como si te estuviese leyendo la lección." Afirmó antes de poner cara de enfado y mover el dedo arriba y abajo acusadoramente. "Bella me ha contado que la habéis encontrado en el bosque y que tienes unos cachorros en tu casa."
"Er…" Dije confuso entre la diferencia entre el tono y las palabras.
"Disimula." Me susurró Bella sin mover los labios.
"Sí." Dije moviendo la manos como si me disculpase. "Lamento que no viniera anoche pero…"
"Lo sé, he visto al otro chico saliendo de casa." Me dijo como si me estuviese gritando. "Por suerte mi esposa pensó que era ella la de la cama, pero no le gustó un pelo que llegara tan tarde. Dale las gracias de mi parte, y a tu padre. Bella me ha dicho que él la curó."
"¿Cómo sabe que está herida?" Le dije.
"NO la he visto, pero me lo imagino." Me dijo agitando airadamente las manos. "Lamento si os molesta."
"¿Usted sabe lo que ella hace cuando no está en casa?" Le dije fingiendo apaciguarlo.
"Sí, le apoyo." Me dijo haciendo como si se calmara. "Bueno, me alegro que haya hecho amigos tan rápido, aún si son… chicos. Al menos creo que la protegeréis un poco. Y venga, que no vais a llegar a clase."
"Tranquilo abuelo." Le dijo ella frotándole el brazo. "Sabes que siempre llego temprano tras una noche de lucha verde."
"Eh, tened cuidado." Me dijo tras darle un beso a ella en la cabeza.
"Sí, claro." Le dije.
"Eh, va en serio." Me dijo, esta vez sí que iba en serio o al menos los gestos y la voz iban acordes.
"Está bien." Le dije. "NO se preocupe, conduzco con precaución."
"Eso espero, ella no tanto así que de sus amigos nunca sé qué pensar." Me dijo antes de que ella se cogiese de nuevo a mi con cuidado para hacerme arrancar y salir de allí.
Desde su casa al instituto no se tardaba demasiado, así que lo hice casi volando, y cuando llegamos y aparqué, ella bajó con un salto.
"Tu padre es un poco…" Le dije. "No le he entendido demasiado."
"Me apoya mucho. Se suponía que tenía que estar echándote la bronca por llevarme en un maldito cacharro del infierno al instituto sin haberte presentado primero en casa al resto, tradiciones." Me dijo ella sonriendo. "Además, él no es mi padre. Es mi abuelo."
"¡¿Tu abuelo?" Le dije. "¿Y tus padres no viven allí con vosotros?"
"Mi madre murió cuando yo era un bebé, como mi hermana pequeña que llevaba en su vientre." Me dijo. "Y mi padre se quedó tocado. Siempre quiso un niño, así que yo demostré interés por su mundo. Y hace unos años mi padre nos abandonó y se fue en un buque al polo para proteger pingüinos, nos escribe de vez en cuando, pero llevamos meses sin tener noticias suyas. Mi abuelo cree que no lo sé." Me susurró. "Pero mi padre murió hace 4 años y desde entonces nos ha escrito él las cartas como si fuese papá… Chloe no se da cuenta y eso que es la mayor, pero yo sí. Reconocería la letra de papá en cualquier parte, y el abuelo no es tan bueno falsificando letras y firmas."
Eso sí que me dejó descolocado.
No podía entender cómo podía estar hablando de eso y tomárselo tan bien como para decir que era huérfana y que sabía que las cartas que había recibido de su padre en los últimos 4 años eran en realidad escritas de su abuelo para mantenerles a ella y su supuesta hermana mayor la esperanza de que su padre seguía preocupándose de ellas.
"¿Cómo puedes…?" Le dije.
"Eh, no se lo vayas a decir a nadie ¿eh?" Me dijo. "Nadie sabe que lo sé."
"¿Cómo puede tu abuelo hacer eso?" Le dije.
"Ah, nos quiere." Me dijo. "Quiere que pensemos en papá bien aunque no vayamos a volver a verle. Así que no puedo decir que lo sé, el abuelo encuentra esperanza haciéndose pasar por él por carta, si le dijese que sé el truco… se pondría muy triste, y no quiero eso. Mi abuelo es la persona que más me quiere y apoya."
Suspiré. La chica estaba un poco para allá, pero la verdad es que podía comprenderla. Si se había quedado sin padres tan pronto era normal que hubiese querido como a un padre a la gente que la hubiese críado, en este caso, sus abuelos; y si su abuelo parecía su aliado a la vez que su figura paterna, entonces con más motivo para que ella le quisiera como a un padre y no quisiera hacerle el menor daño.
Entonces sonreí tras suspirar y le hice mirarme para guiñarle un ojo mientras Embry nos llamaba junto a Quil y Seth y le hice un gesto de cremallera en boca.
"Tu secreto está a salvo conmigo." Le dije.
"Muchas gracias." Me dijo riéndose feliz y aliviada mientras saludaba y venían hacia nosotros.
"Os hemos visto llegar." Me dijo Quil.
"Seth nos ha dicho que le han pillado." Añadió Embry preocupado.
"Lo siento mucho." Le dijo Seth mirándo más bien a Bella. "Debería haber salido sin más."
"No te preocupes." Le dijo ella. "Edmound sabe guardar un secreto. Es un tío guay."
"¿Llamas a tu padre por su nombre de pila?" Le dijo Quil.
"No es mi padre, es su padre." Afirmó ella. "Mi padre está trabajando fuera."
"¿En serio?" Le dijeron.
"Sí, vivo con mis abuelos y mi hermana mayor." Afirmó. "Y creerme, mi abuela es peor que cinco padres juntos."
"¿Y quién se levanta a las 5 de la mañana?" Le dijo Seth.
"Las 5… las 5… la abuela se levanta a las 5 y media al baño… el abuelo a veces… probablemente Chloe, entra a trabajar a las 7 pero trabaja en Port Angels, y como es una neuróooooooootica del control, la limpieza y la puntualidad se levanta tan pronto para estar a tiempo. ¿Pues?"
"Han entrado dos veces a verme, verte." Me dijo. "Una a las 5 de la mañana y otra a eso de las 6 menos cuarto. Creo que la primera sería la chica porque he oído una ducha y antes de la segunda visita se fue un coche, y la segunda fue alguien que se levantó al baño."
"Primero Chloe y luego mi abuela." Afirmó asintiendo. "Y mi abuelo que te pilló saliendo."
"Lo siento mucho, no debería haber hecho tanto ruido." Le dijo para que ella sacudiera la cabeza y sonriese divertida.
"No te preocupes, el abuelo tiene demasiado buen oído." Le contestó ella sonriendo. "Y creo que le caíste bien, aunque dice que la próxima vez en vez de salir por la puerta lo intentes por la ventana, que en sus tiempos se hacía así."
"Tu abuelo es un crack." Le dijo Embry cuando pudimos parar de reírnos.
"A mí me dijo que la trajera con cuidado en la moto." Les dije. "Creo que nunca me habían dejado llevar a una chica en la moto así como así."
"¿Y por qué no?" Me dijo ella divertida. "Yo porque mi querida Betsy quedó hecha polvo la última vez que fui a ver aves de acantilado. Aún estoy reparándola, pero últimamente no he tenido demasiado tiempo para ponerme a ello."
"¿Quién es Betsy?" Le dijo Quil sonriendo pero confuso.
"Mi preciosa moto." Afirmó. "Aunque normalmente uso mi bicicleta o a Janice, la ranchera del abuelo. Chloe usa su propio coche."
"Así que la bicicleta esa tan chula es tuya." Le dijo Embry señalando una mountanbike un poco rara porque tenía llaves donde no solían llevarlas. "La vi el otro día cuando volvía a una hora de castigo por la tarde."
"Sí, me la dejé anoche en el monte, lo que no sé es cómo ha llegado hasta aquí." Afirmó ella casi susurrando y yendo a cogerla para limpiarla un poco.
"Probablemente alguien pensó que era de alguien de aquí y la trajeron hasta aquí." Le dijo Embry intentando cubrir la verdad.
"Sí, definitivamente eso debe ser." Asintió ella.
¿De verdad se lo había tragado?
"¿Y qué ha sido de los lobeznos?" Nos dijo Seth preocupado.
"Les hemos dado leche esta mañana y mi padre se la dará en 3 horas, luego cuando salgamos les damos otra y… así cada 4 horas." Le dije.
"Si os apetece ayudarnos a cuidarlos…" Les dijo ella.
"Yo si no os importa me apunto." Dijo Seth.
"Seth, tú tienes que mantener tus notas." Le dije.
"Probablemente los lleve a la playa." Nos dijo. "Los cuidaré allí abajo y así les puedo dar la toma cada 4 horas clavadas. ¿Hoy también hay grupo de estudio?"
"La verdad es que yo necesito un poco de ayuda con el ensayo del capítulo de Romeo y Julieta." Dijo Quil haciendo una mueca de que le habíamos pillado.
"Y a mí me vendría de maravilla una mano con esas integrales." Le dijo ella. "Además, me parece que voy a necesitar ayuda para mover las cosas."
"Yo me encargo de avisar a Paul y Jared." Les dije.
"¿Puedo ir yo también?" Nos dijo Seth con ojos brillantes. "Por fa, por fa…"
"Pero si no vienes a nuestro curso." Le dijo Embry.
"Venga, no seáis así." Afirmó Bella. "Yo no veo ningún problema, es lo mismo pero más sencillo, podremos ayudarle cualquiera."
"¿Lo véis?" Dijo Seth.
"Vale, está bien." Le dije. "Ven a la playa, nos pondremos en la caseta de material de su chiringuito."
"Eso si no he llegado aún." Le dijo Bella sonriendo. "Si estamos hay una mesa con sillas de camping y un cartel, si no hay nadie pondrá en cuanto vuelvo y es que estoy currando en el mar. Tomas asiento y ya llegaremos alguno."
Entonces sonó el timbre y di una palmada para decir que todos a clase y cada cual a la suya.
Hombre, habría preferido estudiar solos ella y yo pero… el grupo también estaba bien, y que el resto la aceptasen como una amiga era genial.
