Capítulo 13

La presencia de Darien dejó totalmente petrificado a Seiya, y que decir de Serena. Aquel silencio se hacia tan incomodo que se podía sentir como el ambiente era un poco de tensión. Mina al darse cuenta de que algo era extraño, porque desde el día de ayer notó algo distinto en Serena, poniendo cara de alegría se acercó para abrazarla.

- Amiga, felicidades en tu cumpleaños, ya tienes 19 años!

- Mina – la miraba sin saber que hacer – muchas gracias.

Las demás chicas hicieron lo mismo mientras la mimaban y le daban sorpresas.

- Serena te preparé un delicioso pastel de fresas, tu favorito – sonreía Lita para brindársela a su amiga.

- Ya no estés con esa cara, cuando cumplas 20 el próximo año puedes empezar a deprimirte por cambiar de década – bromeaba Rei entre dientes.

- Rei no seas así! – decía Amy un tanto avergonzada.

- Felicidades Serena – complementaban Taiki y Yaten con mucho entusiasmo.

Serena miró luego a Darien, trató de darle una sonrisa, algo fingida, algo que no percató. Recibió las rosas que le trajo y se dirigió a la cocina para poder ponerlas en agua. Seiya mientras tanto, que estaba un tanto serio, decidió acercarse a sus hermanos junto con Satsuki.

- Seiya, que te sucede? – le preguntó su hermano Taiki.

- N-nada - decía el joven con voz temblorosa.

- Le llegó el rival – reía Yaten sarcásticamente.

- Cállate - los ojos de Seiya que antes demostraban tristeza ahora se transformaron en molestia.

- Sí, pero no juegues con eso Yaten – respondía Taiki en forma seria.

- Siempre tan inoportuno Yaten – decía Satsuki también con el tono de voz como el de Taiki.

- No te metas bicho - decía casi susurrando Yaten.

- Qué me dijiste? Enano! - decía Satsuki con voz molesta.

- Ya van a empezar? Cálmense les tengo una noticia! Seiya, estoy seguro que esto te alegrará - decía Taiki tratando de calmar los ánimos.

Con un silencio absoluto Serena seguía instalada en la cocina, tratando de afrontar las cosas que estaban pasando. Nunca pensó que su cumpleaños sería tan estresante, lleno de dudas y nerviosismo. No sabía como reaccionar ante la llegada de su novio.

- Oh cielos…que hice… - se reprimía por eso.

- Serena - aquella voz era Darien.

- Ah! Qué pasa? – contestó asustada la niña, tratando de esbozar una sonrisa.

- Por qué no me habías contado que ellos volvieron? - dijo Darien un tanto extrañado.

- Ellos? – Preguntaba nerviosa.

- Serena sabes a que me refiero – se acercaba a ella mientras le acariciaba su mano.

- Es que no pensé que te interesaría… la verdad es que…

- Pero no que Seiya es un buen amigo tuyo? - pregunto el joven mirándola fijamente a los ojos.

A Serena se le oprimió el corazón al escuchar el nombre de él en boca de su novio. Intentó todo para no llorar y delatarse esa noche.

- Sí, disculpame por no haberte contado - decía la niña mientras mantenía la cabeza baja.

- Descuida Sere – al decir esto Darien, se acercaba a ella lentamente. Tuvo que levantar el rostro de la joven para brindarle un beso.

- Ah Darien, las chicas nos están esperando, vamos - dijo Serena un poco incomoda por aquel beso.

- Pero Sere, sólo iba a darte un beso amor - decía el joven aun mirándola fijamente.

- Es que… es que nos pueden ver y me da vergüenza! Esa es la verdad! - decía la niña tratando de excusarse y nuevamente bajo su mirada para esconder sus mejillas ruborizadas.

- Desde cuando te da vergüenza? – reía incrédulo.

Esta vez Darien frunció el ceño mientras nuevamente levantaba la mirada de la muchacha, pero él ahora la miraba directamente a los ojos.
Serena al verse en los ojos de su novio, sintió una opresión en el pecho. Tanto le ha afectado aquel beso con Seiya? Ella debía ser fuerte, no podía debilitarse en esos momentos, estaba su novio frente a ella y esa mirada de seriedad estaba asustando a la jovencita pensando que sus actitudes extrañas, probablemente provocarían algunas dudas en su novio.

- Ah no seas así conmigo. Ya vamos - dijo la chica sonriendo dulcemente y tomando el brazo de su novio fuertemente.

Serena se sentía mal, porque en su interior sabía que no se comportó de la mejor manera y se dejó llevar por los impulsos que en esos momentos había tenido con Seiya. Pero a la vez le estaba causando daño a él, por el solo hecho de que Darien estuviese ahí, suponía que le incomodaba a la otra persona. Serena se sentía entre la espada y la pared y para ella la única opción es dejar de recordar esos momentos. Debía dar vuelta la página y seguir con su vida como estaba.
Mientras, al otro lado, se encontraban los chicos discutiendo sobre el futuro de la banda. Taiki había comunicado a los demás, que la productora les había llamado informándoles que estuviesen listos desde mañana, para grabar su nuevo material discográfico.
Anteriormente Seiya también estaba de acuerdo como los demás que preferirían pasar más días libres, ya que aun están en vacaciones de verano, además tenia la esperanza de estar más tiempo con su Bombón, pero al ver que Darien está presente, decidió mantenerse al margen evitando dirigirle la palabra e incluso mirarla. Era un mal momento, sobre todo después de ese beso que se dieron. Quizás no sabia que más hacer, porque no quería provocarle problemas a Serena, así que sintió un cierto alivio cuando Taiki hablo del tema de la disquera.

- Entonces partimos mañana a primera hora – decía Taiki

- Tanto Yaten como Satsuki gimieron de preocupación.

- Ah, no me quiero levantar temprano, además estamos de vacaciones… deberíamos aprovechar más, no lo crees? – decía la niña tristemente mientras miraba a Taiki.

- Aprende a hacer sacrificios niña. Ser profesionales no es un juego. Si estás en nuestro grupo debes hacerlo seriamente – le respondía sabiamente Taiki.

- Si será lo mejor, no quiero seguir aquí – expresaba un apenado Seiya.

Yaten y Satsuki se quedaron mirando a Seiya muy asombrados.

- Oye pero de que hablas? Tu eras el que menos quería trabajar en estos días… acaso estás enfermo?- decía preocupado Yaten.

- Tenia planes, pero a veces las cosas no te resultan como tu lo esperas. Creo que grabar un nuevo disco será muy estimulante para mi - decía Seiya con su falsa sonrisa.

Satsuki sólo lo miró. Sabía que toda la situación le estaba más que incomodando. Por lo mismo se aferró al brazo de él, como para tratar de calmarlo. Seiya al sentir el contacto de su compañera de banda la miró y esbozó una leve sonrisa.
Mientras tanto, Mina no estaba tan alegre durante la celebración del cumpleaños de su amiga Serena. Ella no podía evitar dejar de ver a la nueva chica del grupo Three Lights, pero lo que más le molestaba era que los chicos estaban mas preocupados de si mismos que de la cumpleañera. Respiro hondo y fue directo hacia donde estaban los jóvenes. Su rostro de enfado cambio al de uno lleno de simpatía.

- Chicos! – interrumpió Mina – qué tanto hablan? no sean así! Estamos celebrando el cumpleaños de Serena.

- Estamos hablando cosas que no te interesan - le respondió Yaten con mirada seria.

- Oye Yaten, por qué siempre tratas mal a Mina? – preguntaba Satsuki, Taiki se largó a reír.

- Eh? Eso no te… no te interesa! – respondía algo nervioso mientras le daba la espalda y se cruzaba de brazos.

- No te preocupes Satsuki, como dice el dicho quien te quiere se hace el interesante – reía Mina con sus inusuales dichos.

- Quien te qué? – se sonrojaba el peliplateado mirando con mucha desconfianza a su hermosa amiga.

Satsuki y Taiki no paraban de reír. Seiya miraba interesado la escena, mientras esbozo una pequeña sonrisa.

- Mina el dicho es quien te quiere te aporrea – aclaraba Taiki aun aguantando la risa.

- Aunque como lo dijo, es igual… el enano se hace el interesante, jajaja – reía Satsuki.

- Ya paren! – decía un molesto Yaten.

- Oigan… mejor por qué no vamos donde está Serena? Ya están repartiendo el pastel - decía Mina con mucha dulzura.

Los chicos se acercaron donde el resto. Empezaron a probar el pastel y todo lo demás. Serena salió de la cocina con Darien, Seiya con su mirada siguió los movimientos de la muchacha, mientras intentaba probar el pastel.

- Quiero confesarte algo…no quiero estar acá, por eso acepté la propuesta de Taiki en irnos apenas amanezca a la disquera… necesito ocupar en algo mi mente.

- Seiya - los ojos de la chica eran de una tristeza.

- Satsuki excúsame con los demás, quiero salir - dijo el joven aun turbado.

- Quieres que te acompañe? - le preguntó la chica un tanto preocupada.

- No, quiero estar solo afuera. Que sea luego de mañana y largarme de aquí – se marchó acariciándole la cabeza a la niña en gesto de agradecimiento.

Así Seiya salió entonces de la casa. Mientras que Serena permanecía sentada en su puesto, al lado de Darien que no la dejaba en ningún momento sola, compartía con sus amigas, evitando parecer preocupada, sonreía, disfrutaba. Aquella noche tan intensa avanzaba a paso lento para esos dos jóvenes que no sabían lo que les deparaba a futuro. Mientras que para el resto pasaba velozmente al ritmo de la música de la radio y las risas.
Al amanecer, todos dormían plácidamente, claro si habían estado hasta las tantas de la mañana celebrando, a excepción de los integrantes de la banda. Estaban intentando salir cautelosamente de la casa, para no meter demasiado ruido. Y habían dejado una nota en la mesa del comedor, cuando de pronto Serena se despierta, quien dormía en un saco de dormir en el living.

- Qué están haciendo? – preguntaba curiosa mientras se refregaba los ojos.

- Buenos días Serena – le contestó amablemente Taiki

- Estamos equipando nuestras cosas – contestaba Yaten

- Por qué? – preguntaba aun con más curiosidad. Intentando abrir sus ojos.

- Nos vamos Sere – le respondió Satsuki

- A dónde? – miró tristemente y asombrada a Seiya.

Él no contestó, Satsuki al percatarse de la mirada que hizo Serena le respondió.

- Volvemos a la ciudad.

Serena no creía lo que estaba oyendo. Sus ojos comenzaron a cristalizarse, sentía deseos de llorar, pero no sabia bien el por qué.

- Gracias bombón por la invitación – Seiya la miraba dándole una leve sonrisa melancólica.

- Seiya… - sus ojos seguían llorosos.

- Ya vámonos – exclamaba Yaten

Serena se despedía de cada uno de ellos, al momento de decir adiós a Seiya, lo quedó mirando fijamente, sus ojos parecían más llorosos que hace un rato. Él se acercó y la besó rápidamente en la mejilla. Los muchachos salieron en dirección a la estación de tren que los llevaría de vuelta. Serena salió de la casa, derramó unas pocas lágrimas, impidiéndose hacer tal gesto, debido a que su novio estaba adentro y en cualquier momento podría despertar y encontrarla con ese rostro. Dicho y hecho, Darien salió en busca de la muchacha.

- Serena? – Preguntaba curioso.

- Darien! – Secaba rápidamente su rostro

- Qué haces acá afuera?

- Me… me despedía de mis amigos – decía tristemente

Darien apoyó una de sus manos en el hombro de la chica.

- Querida Serena, no te pongas triste, yo estaré aquí contigo toda la semana.

- De… de verdad? – preguntaba asombrada con cierto miedo a la vez.

- Sí amor.

Al escuchar esas palabras no pudo evitar pensar en que sus planes habían cambiado en 180 grados. Cómo afrontaría estar con su novio después de lo sucedido con Seiya? Ella quería aclarar sus dudas, pero con la presencia de él no podría meditar. Fingió muy bien esta vez.

- no sabes cuanto me alegro Darien – y se acercó para abrazarlo sin dejar de mirar por donde el grupo se había ido.