CAPITULO 8: EXCURSIÓN A LA PLAYA.

"¡Jacob!" Oí gritar a mi padre junto a mi oreja haciéndome caer del sofá rodando por el susto. "Ya era hora, llevo llamándote un buen rato."

"¿Dónde está el incendio?" Le dije frotándome la espalda dolorida.

"Tienes visita." Me dijo. "Están esperándote en el porche."

"Por dios… he estado la noche fuera… necesito descansar." Les dije abriendo la puerta para ver a Embry y Quil sentados en el porche. "¿Qué hacéis aquí?"

"Hace bueno y es sábado." Me dijeron. "Vamos a dormir a la playa."

"¿A la playa?" Dije.

"Venga tío, que hemos quedado." Me dijo.

"Tenemos hora a eso de la 1 para hacer una excursión de submarinismo." Me dijo Quil.

"Vamos a ser los pioneros." Me dijo Embry divertido. "Pioneros tío, como si eso fuese una emoción."

"Está bien…" Dije. "Total, lo mismo me da intentar dormir aquí y arriesgarme al 'huracán Leah' o el 'tifón Billie' que dormir en la playa y que estéis dando voces a todas horas …"

"Ah, Leah viene a la playa." Me dijo Quil.

"No me digas por qué ahora quiere venir a controlarnos." Me dijo. "Pero creo que no sabe que Sam y Emily van a bajar también."

"¿A hacer submarinismo?" Le dije alerta.

"No, en teoría el grupo somos Jared, Paul, nosotros y tú." Me dijo Quil. "Pero creo que Sam quería hablar contigo de un… bueno, cierto rumor que corre por ahí."

"¿Algo que deba preocuparme?" Les pregunté.

"Nah, solo rumores." Me dijo Quil.

"Rumores que podrían ser ciertos." Le dijo Embry. "Porque tú no nos mentirías ¿verdad, Jake?"

"Ya me contaréis de camino a la playa." Les dije. "Voy a cogerme la toalla y me pongo el bañador."

"Cógete algo de comer." Me dijo Embry. "Nosotros ya llevamos."

"Vale, hagamos un día de playa." Dije. "¿Me esperáis dentro?"

(Salto espacio-temporal)

"No me lo creo." Dije cuando llegamos a donde se habían tirado ya Jared y Paul que estaban medio durmiendo en la arena sobre sus toallas salvo por el hecho de que Kim estaba un poco más allá jugando a volley con Leah y unos chicos.

"Si no estuviera tan cansado iba a mantener a esos moscones a raya." Dijo Jared molesto antes de sonreírme. "¿Tú también has venido a sobar a la playa?"

"Total, no puedo quemarme…" Le dije mirando a ambas chicas que estaban jugando en el mismo equipo contra unos tipos un 2 contra 2 de chicas contra chicos. "Jamás pensé que vería a Leah con uno de esos."

"Eso mismo dijimos nosotros." Me dijo Paul sin levantar la cabeza. "Pero yo creo que se ha puesto así para algo."

Así era concretamente con unos shorts blancos como con rayas blancas y la parte de arriba de lo que bien podía ser un bikini a rallas blancas, lilas y azules claras.

"Parece que se divierten." Les dije tras extender la toalla y tirarme con ellos.

"No son las únicas." Afirmó Quil. "Hoy se predice bastante gente en la playa."

"Menuda novedad." Afirmé cerrando los ojos.

"Eso significa negocio." Me dijo. "¿Adivinas ya a qué me refiero?"

Fue justo entonces cuando nos salpicaron de agua.

"Hombre, me alejo media hora y los muertos vivientes al sol se reproducen." Dijo una voz familiar. "Dejarme adivinar, sois todos de una secta de hermanos rara que os tiráis todo el día medio en bolas y por eso queréis poneros tostados."

"Eh, Bella." La llamó Leah. "Ven a ayudarnos."

"Lo siento, no puedo." Le dijo ella sonriéndole. "Tengo un grupo para piragüismo en diez minutos, y tengo que mirar los neoprenos nuevos porque a la tarde tengo un grupo de submarinismo. Tengo que hacer una ruta antes de que vengan."

"Si quieres te ayudo." Le dijo Leah.

"No, no importa." Dijo ella. "Lo que sí... ya que te ofreces, si no te importa si se acerca alguien al chiringuito mientras no esté diles que volveré pronto."

"Oído cocina." Le dijo Leah.

"Por cierto, mucha suerte." Le dijo Bella sonriéndoles. "Ya veo que vais ganando."

"Diez a ocho." Le dijo Kim orgullosa.

"Igual si te apuntaras tú acababan de machacar a esos." Le dije aún con los ojos cerrados.

"Sí, probablemente..." Dijo suavemente. "Os veo luego."

Antes de que pudiera abrir los ojos había desaparecido.

"¿Qué le pasa?" Dije. "Se halargado a toda leche."

"Creo que seguirá pensando que estás cabreado con ella." Me dijo Quil mientras Embry se levantaba y se sacudía la arena para ir a algún lado.

"Pero si yo no estoy enfadado con ella." Les dije. "Fue todo un malentendido, seguro. Es ella la que me mintió en el cine, es ella la que no quiere ni acercárseme y por eso me mintió."

"Creo que no te mintió por eso." Me dijo Jared.

"¿Ah,no?" Le dije.

"Vamos a ver..." Me dijo pensando. "Dices que te mintió pero creo que no se negó a ir contigo al cine ni tampoco a compartir las palomitas ¿no?"

"Como amigos." Le dije.

"Bien,pues entonces sois amigos." Me dijo. "Y si lo sóis por qué tendría que pensar que estás cabreado con ella."

"No le quise escuchar cuando me intentó decir que me mentía para alejarme." Les dije encogiéndome de hombros. "No soportaría la idea de que me llamase canso y me dijese que no quería nada conmigo o que me mintió para poder echarse unas risas de que le dije cosas para intentar ligar."

"Espera un momento."Me dijo Paul. "¿Cómo que le dijiste cosas para ligar?"

"Sí, bueno, parecía tener miedo así que... le dije que yo la protegería." Confesé.

"¿Y se dejó con el truco del brazo?" Me dijo Jared.

"Eso creo." Dije. "Aunque... luego se alejó cuando le puse el brazo y me dio unas palmadas en la mano."

"Bueno, es que ese truco es bastante viejo." Me dijo Jared. "No, en serio, deberías hablar con ella."

"Ya lo habéis visto, me huye." Le dije.

"Bueno, ahora iba a hacer piragüas ¿no?" Me dijo Jared. "Pues cuando acabe ofrécete a ayudarla a llevarlas ve vuelta a su caseta."

(Salto espacio-temporal)

"Espera, te ayudo a llevarlas." Le dije a Bella cuando salió todo el grupo del agua y pusieron todas las piraguas en línea.

"No es necesario." Me dijo. "Bastan con ponerles la cadena para atarlas allí y ponerles el candado."

"Ah, vale." Le dije.

"Bella, voy llevando los remos ¿vale?" Le dijo Embry.

"Ah,ok." Le dijo. "Esto, mejor déjalos, es mi trabajo y ahora tiene que llegar ya Jackson con las bombonas."

"Como quieras." Le dijo Embry. "Entonces te veo luego, voy a ver si me echo un rato..."

"Alfinal me has hecho caso." Le dijo ella sonriéndole. "Venga, ve y descansa un poco. Y haz el favor de dormir más."

"Lo mismo digo." Le dijo él.

"Tienes cara de haber dormido poco." Le dije reparándo que así era.

"He dormido poco." Afirmó. "Y encima luego tengo que ir a Forks."

"¿Te han hecho otro pedido tu familia?" Le dije.

"No, tengo que hablar con un tal... Jefe Swan." Me dijo cogiendo el haz de remos dobles de piragua que había usado para cargarlos hacia la cabaña de material que tenía todo.

"¿Por qué?" Le dije confuso. "¿Te ha pasado algo?. ¿Te han hecho algo?"

"NO, pero por lo que ve podría ser testigo de un crimen y tengo que prestar declaración." Me dijo entrando y dejando los remos contra lapared en el único punto donde había unas rejillas de sumideros bajo un soporte como colgadores de tacos de billar pero sin el soporte del culo de estos donde se puso a poner los remos ordenados con cuidado y diligencia. "La verdad, estoy un poco preocupada. Ya sabes, he tenido mis enfrentamientos con la justicia, me da un poco de... coraje."

Entonces la puerta se cerró de golpe y oímos que cerraban con llave.

"Pero qué..." Dijo soltando todos los remos para ir a la puerta e intentar abrir sin éxito antes de ponerse a golpear. "¡Eh, seas quien seas no tiene gracia!" Gritó golpeando la puerta. "¡Ábrenos ahora mismo!"

"¿También tienes miedo?" Le dije.

"No me jodas." Me dijo para golpear de nuevo. "¡Abrid ahora mismo!"

"Eh, tranquilízate." Le dije. "Seguro que ha sido un gracioso. En nada el resto se darán cuenta y nos abrirán."

"¡Quiero salir de aquí, ahora mismo!" Dijo golpeando de nuevo la puerta.

Entonces la cogí por el brazo y tiré de ella apartándola.

"Oye, lo siento mucho." Le dije. "Siento lo que pasó en el cine, no debería... bueno, solo quería decirte que no me enfadé."

"¿Entonces por qué no quisiste escuchar lo que tenía que decirte?" Me dijo dejando de forcejear y sin apartar la cabeza de mi pecho con los ojos cubiertos.

"Es que... no sé lo que me pasa, pero no quiero separarnos." Le dije. "Se supone que no debería pasarme, pero... tenía miedo de que me quieras sacar de tu círculo. Pero si es lo que quieres..."

No dijo nada, de hecho, tampoco se movió, al menos hasta que oímos girar la llave de la puerta y nos cegaron al abrirla.

"Por dios, malditos críos..." Dijo un tipo rubio teñido y con la piel dorada. "Trixy ¿estás bien?"

"Dios, te ha costado." Le dijo ella sudando a mares y saliendo corriendo de la caseta para quedarse fuera y casi caerse de rodillas.

"Lo siento, ya sabes que tengo un camino largo." Le dijo el tipo pasando de mí para ir con ella y darle la mano para levantarla mientras yo salía. "¿Seguro queestás bien.?"

"Sí." Le dijo ella. "¿Tienes lo que te pedí?"

"Sí, neopreno, 5 trajes grandes y 4 medianos." Le dijo el chico. "Y 10 equipos de bombona. En el club me han prestado una cuerda más larga y me han dicho que como no la usan les pases tú la que tuvieras."

"Tengo una de 200 metros." Le dijo ella.

"Bien, esta tiene casi el doble." Asintió él. "Lo que cuando acabes en esta playa deberías devolverla."

"Claro." Asintió ella. "¿Te importa encargarte solo del chiringuito? He pasado mala noche y me gustaría echarme una cabezadita al sol."

"Claro." Le dijo él. "¿Una noche dura?"

"Sí, y la mañana no va a ir mejor." Afirmó ella. "A las 12 me tengo que ir a hablar con la poli."

"¿No se supone que habías dejado los esprais?" Le dijo.

"Estaba un un mal lugar en el momento equivocado." Afirmó ella.

"Creo que eres un imán para los líos." Le dijo el tipo antes de irse.

Ahí hubo un pequeño silencio mientras ella respiraba como si hubiese hecho un esfuerzo y por fin pudiera respierar de nuevo un par de veces.

"Solo quería sentirme otra vez como una chica." Me soltó. "No pretendía hacerte daño."

"¿Qué?" Le dije sin entender.

"No es cierto que me den miedo las pelis." Me dijo. "Como mucho si son gores me dan algo de asco. Solo quería que por una vez volviesen a hacerme sentir como a la única chica en la sala." Afirmó antes de guardar un silencio incómodo donde ella pareció esperar algo y yo no sabía ni qué decir porque esa confesión me había noqueado todo lo que había pensado. "Lo siento si te ofendí, supongo que fui un poco... caprichosa."

"¿Hiciste todo eso de que te asustabas solo por conseguir que te ofreciera consuelo?" Le dije confuso.

"Dicho así..." Me dijo abochornada.

Entonces sonreí la cogí en brazos para hacerla girar y caernos.

"No seas tonta." Le dije. "No tenías que fingir para conseguirlo. Somos... somos amigos, solo tenías que pedirlo."

"¿Así, tan fácil?" Me dijo. "Te enfadaste y..."

"No, yo pensaba que había hecho algo que te molestase y estabas intentando espantarme o alejarme." Le dije.

"Espera un momento." Me dijo. "¿Por qué iba a alejarte?"

"NO lo sé, no paras de decir que somos amigos." Le dije.

"Es lo que somos." Me dijo. "Es... no me importa que me vacilen con que somos algo más, pero... no quisiera que te cabrearas y huyeras como hacen todos fuera del grupo verde."

"¿Y por qué tendríaque huir?" Le dije.

"Porque no soy normal." Me dijo. "Soy una chica lista que en vez de hacer cocina o labores del hogar se dedica a montar y desmontar cosas, soy una chica que en vez de pensar en comprarse vestidos a la última moda se compra uniformes de cáñamo y algodón, que en vez de pasar la tarde en el cine se va a una manifestación pro-derechos animales o contra la tala del amazonas. Y en lugar de faldas y tacones llevo pantalones y botas de monte."

"No veo a una chica salvando el ecosistema con tacones y faldas." Le dije sonriéndo divertido. "Y está bien que te guste montar y desmontar cosas porque a mí también. Además, has venido conmigo al cine, supongo que la próxima vez que vayas a una de esas manifestaciones podría acompañarte, a mí también me preocupa un poco el medio-ambiente, aunque no esperes que deje la carne porque es casi la base de mi alimentación."

Eso la hizo reír y se soltó para echar a correr retándome a una carrera entre risas a ver quién llegaba primero donde las toallas y saltando casi en plancha para casi aplastar a Embry y Seth cuando derrapó sobre la arena en una toalla con una hoja de marihuana impresa y sentándose con ella por la cabeza que parecía un monje.

"Parece que ya habéis hecho las paces." Me dijo sonriendo Jared mientras Seth y Bella peleaban a cosquillas.

"Resulta que era todo un malentendido." Afirmé sonriendo. "No quería alejarme, quería acercarme más."

"Bueno, pues me alegro por ti." Me dijo.

"¿Qué hay que alegrarse por Jake?" Le dijo Bella tirada en su propia toalla junto a Seth.

"Nada, cosas de chicos." Le dijo Paul.

"Ah, pues entonces no os diré qué dicen las chicas." Dijo ella.

"Como si quisiéramos saberlo." Afirmó Paul.

"Claro que os gustaría, pero no os lo voy a decir." Afirmó divertida acomodando su cabeza entre sus brazos bocabajo con los ojos cerrados. "Eso por pincharme."

"No me digas que tú también estás cansada." Le dijo Jared con voz de dormido.

"Hum…" Asintió. "No sois los únicos que podéis ir de fiesta por la noche…"

Lo de que había ido de fiesta por la noche era debatible. Que hubiera salido me lo creía, que fuese de fiesta… no me lo creía para nada. Eso sí, si había salido probablemente fuese a proteger algo o algún sitio.

Y al final me acabé durmiendo con una sonrisa imaginándomela peleando por nosotros, por la reserva y sobre todo, a nosotros del tamaño de lobos normales aunque algo grandes, ella nos protegía y al final de nuestra pelea por nuestras tierras, ella abría los brazos para recibirme, a mi yo lobo.

(Salto espacio-temporal)

"Eh, campeón… hora de comer." Me llamó Embry. "¿Jake?"

"¿Hum…?" Murmuré.

"Hora de comer." Me dijo Quil. "Te has echado una siesta…"

"Todos os habéis echado una buena siesta." Dijo una voz femenina.

"Bella." La llamé para sonreír.

"Huy… que me parece que este sigue todavía con la baba de dormido…" Dijo casi riéndose.

"¿Ya has vuelto?" Le dije frotándome la boca para comprobar que no se me caía la baba como ella había sugerido.

"Sí, era solo un simple interrogatorio." Me dijo sonriendo. "Ya te dije que había tenido mala suerte. Estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado."

"¿Te has metido en problemas?" Le dijo Embry.

"No creo." Les dijo ella abriendo la nevera que había llevado con ella porque antes no estaba allí. "Pero es posible que me vuelvan a llamar para declarar de nuevo si se diese el caso."

"¿Estás bien?" Le dije.

"¿Yo? Perfectamente." Afirmó. "Increíblemente hasta me han dejado quedarme a comer aquí."

"Vale, con qué has amenazado a tus abuelos." Le dije con ironía.

"Nada." Me dijo. "La abuela se había ido a la peluquería y me había dejado la comida, así que… la he metido en uno de los tupper del abuelo y me he venido. Tengo un poco de pollo asado, tal vez sea pato, no lo sé; y me he hecho algo de ensalda con los macarrones que me había dejado la abuela."

"¿Y tu abuelo?" Le preguntó Quil.

"Ah, creo que 'no te preocupes, eres joven y trabajas demasiado, vete a divertirte por un día' significa que me daba permiso." Le dijo sacando una navaja y moviendo para sacar desde unas tijeras hasta una cuchara. "Maldito trasto… ah, aquí está." Afirmó sacando por fin un tenedor.

"¿Y eso?" Le preguntó Embry.

"Mi navaja suiza multiusos." Le dijo.

"Ya, sabemos lo que es una navaja." Dijo Quil. "Lo que quiere decir es que por qué llevas una."

"Puedo comer con la mano, pero sigo siendo civilizada." Le dijo sonriendo indicando que se lo tomaba a broma. "Además, me viene muy bien porque también tiene destornillador y cortaplumas."

"No será nada peligroso ¿hum?" Le susurré mientras se inclinaba a coger un botellín de algo de la nevera.

"Claro que no." Me dijo. "Al menos no más que una navaja de estas características en manos profesionales. ¿Un poco de agua helada?"

"Que suerte, yo me tengo que conformar con unos sándwiches hechos por mí." Le dijo Embry.

"Si queréis os cambio una bolsa de patatas por un trozo." Nos dijo ella. "Tengo una bolsa que he escamoteado del escondite del abuelo."

"¿No se cabreará cuando te pille?" Le dije.

"Nah, se la repondré antes de que la necesite." Nos dijo sonriendo. "Entre nosotros, yo le llevo todo lo que hay que esconder y lo escondemos. Si las chicas se enteraran que lo tenemos… entonces sí tendríamos problemas." Afirmó como si nos estuviese diciendo un enorme secreto.

"¿Por qué habrías de tener problemas por comer patatas?" Le dijo Embry.

"No sabes lo que te comes con cada una ¿verdad?" Le dijo ella divertida abriendo la bolsa grande de patatas fritas.

"¿Y tú?" Le dijo él con ironía.

"Ahá." Dijo ella. "Todas y cada una de las cosas y te digo yo que de patatas tienen solo el nombre, bueno, y una base de patata."

"¿Puedes comer si luego tienes que trabajar en agua?" Le dije.

"Sí, si acabo y corro a bañarme." Afirmó guiñándome el ojo. "Cuando acabe voy a ir con la moto a ir marcando la ruta para la excursión de submarinismo."

"Si necesitas ayuda…" Le ofrecí.

"Pues ahora que lo dices, sí." Me dijo dándome esperanzas. "Sí, y me podéis ayudar los tres."

"Vale, solo dinos qué tenemos que hacer y dalo por hecho." Le dijo Embry divertido.

(Salto espacio-temporal)

"¿Esto es ayudar?" Me dijo Embry.

"A ver, Quil." Le dije. "¿Cómo ayuda exactamente esto?"

"Se supone que es publicidad." Me dijo. "Pero…"

"¿Podemos jugar?" Nos preguntó una chica acompañada por otras dos y tres chicos.

"Claro." Les dije. "El balón es de la chica de esa tienda, pero no creo que se enfade siempre y cuando juguemos todos."

"Guay." Dijeron.

Al final acabamos siendo un equipo de 8 contra 8 contando con que Emily se retiró y le dijo a Sam que siguiera mientras ella animaba desde fuera. Y no jugaban nada mal, nosotros aún nos chocábamos alguna vez, pero las chicas… no señor, ellas jugaban a eso en gimnasia, así que eran auténticas expertas.

"¿Quién va perdiendo?" Preguntó entonces Bella apareciendo con los shorts y la parte superior del bañador azul que había llevado.

"No contamos." Le dije. "¿Pues?"

"Para ponerme con el ganador y que estuviese más equilibrado." Me dijo. "Soy malísima en esto."

"Eh. ¿Tú no eres la de la tienda?" Le dijo una de las chicas. "Eres buena nadadora."

"Sí." Dijo Bella sonriendo y sentándose con Emily. "Soy buena en deportes acuáticos, pero una matada en volley. Pero ¡eh! Creo que era la mejor regateadora tanto en fútbol como en baloncesto de mi anterior instituto."

"Si quieres te enseñamos nosotros." Le ofreció Embry mientras yo me le hacía un pase y él lo remataba. "No es muy diferente de balonmano pero sin cogerla."

"Si yo puedo intentarlo, pero… mejor no." Dijo. "Por cierto, Jared y Paul, ya tengo el material me voy de un momento a hacer el circuito y nos ponemos que antes de salir tengo que asegurarme que sabéis hacer uso correcto del material."

"Ah, ok." Le dijo Jared para sonreírle.

"¿Quieres que cierre y te acompaño?" Le dijo el otro dependiente.

"Nah, puedo sola." Le dijo ella sonriéndole. "Ni siquiera voy a llevar material…"

"Me he traído una mochila de más." Le dijo él. "Haz el favor de llevártela, ya la llevaré yo luego a rellenar."

"Vale." Le dijo ella. "Pues entonces me llevo todo. ¿Tienes la motora hinchada?"

"Está en el lateral de la caseta." Asintió el tipo.

"Vale, pues entonces échame una mano para llevarla al agua." Le dijo ella.

"Espera, yo te ayudo." Le dije. "Y puedo acompañarte para…. Bueno, ayudarte."

"No necesito ayuda más que para llevar la barca al agua." Le dijo ella. "Pero tengo el remolque."

"Bueno, cuatro brazos tiran más que dos." Le dije.

"Venga jefa, que te ayude." Le dijo el tipo mientras se le acercaba una parejita. "Yo tengo que atender ahora."

"Vale…" Me dijo suspirando tras pensárselo un poco. "Venga, vamos a llevar la 'zodiac' al agua." Añadió haciéndome un gesto de que la siguiera para llevarme al lateral de su caseta de material, el más alejado de donde estábamos donde vi una motora hinchable conectada a una máquina de hinchar eléctrica que sacaba un zumbido curioso. "Creo que ya está lista." Afirmó tras comprobar la dureza de los laterales para desconectarla y taponar la entrada y salida de la válvula.

"¿La cojo de aquí y tú de ahí?" Le pregunté.

"En realidad para cargarla así se necesitan más manos." Me dijo. "Cojo el remolque y la montamos ahí."