Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. La trama es mía.
Capítulo 2: Dando la bienvenida
Carlisle nos llevó por un amplio corredor hasta detenerse en una puerta de color caoba.
―Esta va a ser su habitación y van a compartirla con Rosalie ―dijo Carlisle con una sonrisa amable.
Alice y yo intercambiamos una sonrisa cómplice.
Si nos tocaba separadas, haríamos lo que fuera con tal de quedar juntas. Alice y yo en momentos de desesperación, nada bueno sale de eso. Lo sé muy bien.
―¿No te da gusto que por fin alguien va a querer compartir cuarto contigo? ―preguntó Tanya a Rosalie con voz melosa pero malintencionada.
Antes de que Rosalie le respondiera, lo hice yo.
―¡Por Dios santo! Rosalie, este es el mejor cuarto de todo el internado. Me gusta. Sólo lo mejor para las que se lo merecen.
―Rosalie, creo que nos vamos a llevar muy bien ―le dijo Alice.
Al parecer Rosalie era muy cerrada con el mundo pero pude ver que estaba agradecida de nuestra intervención.
Tenía la sospecha que Tanya quería estar en ese cuarto pero no supe por qué. A leguas se notaba que ella y Rosalie no se caían bien.
―La sección de hombres empieza a dos puertas. La de Carlisle y la mía está ahí y tenemos un sueño ligero ―dijo Esme.
―Nuestros cuartos están al lado por si necesitan algo ―murmuró Jasper con acento sureño―. Edward y yo también tenemos el sueño ligero.
Misterio resuelto, pensé.
―Entonces nos van a poder contar un cuento antes de dormir ―le murmuré a Alice a lo que ella asintió efusivamente.
―¿Decían? ―preguntó Esme.
―Que… que bueno va a ser porque me gusta hacer nuevos amigos ―repuse.
―SÍ, a Bella y a mí nos encanta hacer amigos y amigas.
―¡Qué bueno! Les daré un espacio en la merienda para que hablen ― Carlisle estaba emocionado.
―Ese salió de una caja de buenos deseos ―le murmuré a Alice.
―Ajá ―asintió.
―Bueno chicas, las dejaremos desempacar pero disculpen la intrusión pero necesitamos revisar sus bolsos. Hay cosas que no están permitidas aquí ―dijo avergonzado Carlisle.
―No hay problema ―coreamos Alice y yo, mostrando nuestros bolsos.
Fue una buena idea prevenirnos.
Carlisle empezó a sacar cosas de mi bolso. Sacó mi iPod, mi celular, mis cremas, ¡lubricantes!... Carlisle miró extrañado.
No recordaba eso ahí. Hasta que caí en la cuenta que eran de la perra de Jessica que me los había encargado en mi bolso una vez.
¡Joder! Alice estaba atacada de la risa y al parecer el director nunca había visto lo que era un lubricante.
―Es para… la alergia ―repuse.
―¿Tienes alergias? ―preguntó alarmada Esme―. ¡Tú expediente no dice nada sobre alergias!
―Bueno… es que eso se debe a que soy alérgica a… ¡al pasto!
―Explícate… ―comentó divertido Edward.
―Bueno, a veces y dependiendo del pasto me da comezón en las piernas. Nunca he sabido a qué se debe pero sólo es concierto tipo de pasto. Sospecho que aquí no va a pasar eso pero más vale prevenir.
Siguieron buscando y encontraron mis anticonceptivos…
Todos voltearon a verme.
―¿Qué? Machacas y los pones en el acondicionador. Hice una apuesta y tengo que tener el cabello largo. Los anticonceptivos hacen que el cabello crezca y se vea sano.
Siguieron buscando en mi bolso y para mi vergüenza, encontraron mis tampones. Desvié la mirada.
Cuando terminaron fueron por el bolso de Alice.
Para su vergüenza, le encontraron una enorme tira de condones.
―Alice, ¿sigues conservando eso?
―¿Qué? Está autografiado por mis actores favoritos. Mira ―le arrebató la tira a Carlisle―. Esta es la firma de Leo DiCaprio.
―Alice, tuviste a Leo aterrorizado con tus saltitos y efusividad.
―¿Eso no es lo mismo que hiciste con Matthew Bellamy?
―Ese es un caso especial. ¡Era Matthew!
―¿Y qué me dices de Katy Perry? Te disfrazaste de bailarina exótica. Terminamos en la comisaria de tu padre por esa razón.
―Ni me lo recuerdes que sigo vetada en ese bar.
―Bella, le hiciste creer que eras eso y terminaste chocando su Ferrari.
―Debía de proteger mi orgullo.
―Orgullo protegido, si mejor te hubieras disfrazado de novia dark.
―Alice ya te dije que esas cosas de las novias me dan ñañaras.
―Bella… Alice… Su debate es interesante pero las dejamos para que terminen de desempacar ―murmuró Carlisle.
Todos nos miraban atónitos.
Carlisle le retiró la tira de condones a Alice de la mano.
―Los tengo contados, ¡eh!
No quise ver la reacción de Carlisle. Además de que estaba a punto de carcajearme.
Todos salieron menos Rosalie.
Alice y yo nos miramos.
―Es de confianza ―coreamos y la abrazamos.
―¡Bienvenida al club! ―dijo Alice.
―Gracias ―murmuró Rosalie―. Las ayudaré a desempacar. Ah y lamento que les hayan quitado sus aparatos. Normalmente yo escondo los míos en mis botas.
Alice y yo la miramos emocionadas. Como un rayo nos dirigimos a nuestras maletas. Tomé mis botas y Alice las suyas. Vaciamos el contenido.
Rosalie nos miró con los ojos como platos.
―Nunca llegué a pensar que encontraría a alguien tan inteligente como yo. O debería decir, a ustedes dos.
―Bueno, la verdad es que hemos visto películas y series ―dije.
―Sí, uno nunca sabe.
Terminamos de acomodar la ropa y demás en cuestión de minutos. Nuestras maletas estaban bajo la cama.
Cuando tuve tiempo me di cuenta de que las camas estaban acomodadas una al lado de la otra. Junto con sus despectivos baúles, mesitas de noche y mantas.
Todo era clásico pero conservaba un toque moderno.
Decidimos poner bajo llave nuestras preciadas municiones. Para mi sorpresa, Alice había traído una licuadora para hacer las bebidas.
―Alice, eres una fuerza de la naturaleza ―murmuré sorprendida.
Rosalie nos miró sorprendida. Pero no había nada en su mirada que dijera que nos iba a delatar. Rosalie, era leal a sus amigas, Nosotras ya lo éramos.
Conforme fuimos acomodando Rose nos contó que sus padres querían casarla con un fulano llamado Royce, al no aceptar la mandaron al internado con su hermano. Sus padres esperaban que al estar en contacto con Royce, ella pudiera enamorarse.
Rose siguió con sus historias hasta llegar a…
―Tanya ha estado detrás de Edward desde hace mucho pero él la convence de que sean como tratantes a una relación, Jasper tiene como novia a Maria y a mi parecer, no me agrada esa relación. Maria lo trata como si fuera su títere. Deben de tener cuidado de Royce, James, Victoria, Laurent y Tanya. Ella jura que no es amiga de ellos pero a mí no me convence. Tanya no es como sus hermanas Irina y Kate. Ah y sus padres dan clases aquí. Carmen da todo lo que va desde redacción, literatura y demás. Eleazar da todo lo que tenga que ver con Matemáticas y Física. Esme da la clase de Arte y Carlisle Biología. Los demás profesores son pasables siempre y cuando se mantengan tranquilas.
―Rose y Jasper… ¿ama a María? ―preguntó Alice con cuidado.
Rose pareció sospesar la respuestas que iba a dar antes de hablar.
―Creo que mi hermano no sabe lo que es el amor y tiene un mal concepto. Maria lo trata como a un títere. Creo que Maria lo engaña con Laurent pero eso no lo he podido probar. Espero que mi hermano encuentre pronto el amor porque de lo contrario va a vivir una existencia de la fregada.
Supe que Alice estaba más que interesada en Jasper.
―Jasper necesita que alguien le enseñe lo que el amor es y le sane esas heridas que le ha hecho esa perra ―murmuró Rose.
―Y… ¿Edward? ―pregunté.
―Bueno de no ser porque el año pasado le hizo caso a María, diría que es gay. No le ha hecho caso a nadie. Tanya llenó ese puesto o pretende hacerlo pero todos saben que Edward no se anima del todo porque ella es bien zorra con el primer pantalón que ve.
―Edward, ¿lo sabe?
―A decir verdad, creo que es más ciego que nada. Aunque es muy perceptivo en muchas cosas. Me sorprende que no haya llegado a darse cuenta de que Tanya es una zorra.
―Y dinos, Rose… ¿hay alguien especial para ti?
―Sí, mi EmmyPooh.
―¿Quién? ―coreamos.
―Se llama Emmet y es el maestro de gimnasia. De momento mantenemos una relación escondida porque es el hijo del director. Espero con ansía el momento para salir del internado. Emmet me prometió que saliendo él va a tener todo arreglado para poder casarme y fugarme con él.
Rosalie se apresuró y sacó de su mesita de noche un anillo con un diamante enorme. El corte era de muchas caras y por lo que sabía un diamante de ese tamaño y con esas características, era muy caro. Emmet debía amarla.
―¡Es precioso! ―coreamos las tres.
―Sí, ya cuento los días para poder casarme. Quiero de verdad a Emmet. Mi vida con él sería perfecta. Emmet es mi complemento, es mi cómplice y mi amante ―Rosalie se sonrojó con lo último.
―Nos da gusto, Alice yo hemos esperado a sentir algo así.
Sonreímos. Soñando con el momento en el que encontraríamos amor. Justo como lo hizo Rosalie.
~oOo~
El comedor estaba abarrotado por los estudiantes que estaba separados. Había una sección de mujeres y otra de hombres.
Alice y yo caminamos por todo el comedor.
Agradecía a Rosalie y a Alice que le hicieron modificaciones a mi uniforme.
Ahora caminaba y orgullosa, mostraba mis piernas al igual que mis dos amigas.
Nos sentamos en la mesa que dejaba claro que era para las que estaban en el último año.
Al poco rato una cabellera cobriza llamó mi atención caminando al lado de Tanya.
Desvié la mirada, con fastidio.
Alice se tensó a mi lado y supe la razón. Jasper venía acaramelado con Maria. ¡Dios! El hombre parecía perrito faldero.
En la mesa pude divisar a Carlisle, a Esme y a un chico de musculatura pronunciada. Parecía levantador de pesas.
―Ahora entiendo por qué le dices EmmyPooh ―le murmuré a Rose.
Al comedor entraron una pareja.
―Ellos son los padres de Tanya, Kate e Irina ―murmuró Rose.
Cuando el comedor estuvo lleno, Carlisle se levantó.
―Antes de empezar con la cena. Me gustaría presentarles a dos nuevas estudiantes que vienen desde Phoenix, Arizona. Les presento a las señoritas Isabella Swan y Alice Brandon.
A regañadientes nos levantamos.
Caminamos por el pasillo hasta situarnos frente a todos.
―¿Pueden presentarse? Comenten algo de ustedes ―dijo Carlisle.
―Bueno… estamos aquí porque una venganza nos salió mal. La idea era quemarle el cabello a Jessica, que se metió con mi ex novio, pero en el proceso incendiamos el bar de nuestro buen amigo Jacob ―dije con una mueca.
―Sí, de verdad sentimos haber quemado el bar de Jacob. Ahora Jacob está enojado con nosotras y no nos va a volver a hablar en tropecientos años ―intervino Alice.
―De verdad lamentamos eso, menos lo de Jessica. Se lo merecía la muy perra.
Dicho eso todos se pusieron a reír.
Miré de soslayo a Carlisle que presionaba el tabique de su nariz.
―Ah y ambas somos Virgo ―dijo Alice.
―Es cierto y nos gusta el vodka, tequila… am…
―También nos gustan los perros, por algo queremos a Jacob. Pero nos va a perdonar… Lo he visto.
―Ah y nos gusta Muse… Ah y tenemos una banda.
―Aunque nuestros instrumentos se quemaron en el incendio. ¿Qué le costaba a Jessica quedarse quieta? Pero no, tenía que correr por todos lados.
Todos nos miraban como si estuviéramos locas, pero es que Alice y yo teníamos verborrea. Nos salía.
―Ah y nacimos con tres minutos de diferencia ―dije.
―Sí y desde entonces somos las mejores amigas.
―Para siempre ―dijimos coreando.
Nos abrazamos efusivamente y bajamos dando saltitos.
Carlisle no salía de su estado hasta que llegamos y nos sentamos con Rose.
―Chicas, parecían niñas chiquitas ―murmuró Rose―, pero a mí me gusta.
Ambas sonreímos y pudimos ver que Carlisle se recomponía de la vergüenza ajena.
La cena siguió en silencio pero notaba las miradas de curiosidad de los demás.
Edward no me quitaba los ojos de encima.
Ni Jasper podía apartar la mirada de Alice.
Quien destilaba miel era Rosalie. Cada que podía se lanzaba miradas significativas a Emmet.
Subimos a nuestro dormitorio por grupo. Las de primer año iban a la delantera, seguidas por las de segundo y nosotras las de tercero.
Cuando entré junto con las chicas, me di cuenta de que Edward venía detrás de mío.
Edward pasó y me miró por unos instantes antes de desaparecer por la puerta de su dormitorio.
―Bien, chicas ―me volteé a mirarlas en complicidad―, ¿listas para jugar un rato antes de dormir?
Alice y Rosalie rodaron sus ojos pero se apuntaron.
―¿A qué vamos a jugar? ―preguntaron inocentemente al mismo tiempo.
―Verdad o reto ―respondí.
Algo me decía que la iba a pasar muy bien y por la cara de Alice pasó la misma sonrisa maliciosa.
Sé que ayer dije que iba a publicar pero ayer tuve un día complicado.
De todas formas hoy dejp dos caps en ofrenda de paz.
XOXO
Lena
