CAPITULO 17: PESADILLAS Y GENTE EXTRAÑA.

"¿Por qué me has traicionado, Jake?" Me dice una Bella Cullen perfecta sujetando a Nessy de la mano, solo que Nessy no es ya la bebé de siempre, es una adolescente perfecta con un pelo hasta las rodillas bien peinado y ondulado vestida con volantes y lacitos con una falda corta de la que asoma un pañal. "¿Por qué has olvidado a nuestra Nessy?"

"Yo no la he olvidado." Afirmo cuando Nessy solloza mirándome.

"Pensé que siempre estarías conmigo." Afirma la pequeña.

"Yo siempre estaré contigo." Murmuro.

Entonces veo a Emmet y Jasper llevar con alguien vestido con capa roja y capucha tapándole la cabeza.

"Jake… mi bello Jake…" Me dice Bella Cullen sonriéndome y haciéndome una caricia en la cara que solo me trasmite frío.

"Me agrada mucho tu decisión." Afirma Edward sonriéndome frente a sus hermanos que tienen presa a la figura encapuchada y vestida de rojo. "No se puede querer a dos personas a la vez."

"No." Niego sin demasiada convicción.

"Entonces… supongo que no te importará que celebremos vuestro compromiso." Me dice Rosalie sonriéndome.

"Claro." Afirmo suavemente.

Es raro, debería estar contento, Nessy está preciosa, tal vez cambiándole de ropa o algo… sin embargo, no puedo evitar sentirme mal, como si no fuese eso lo que yo quisiera.

"Mira Nessy, te hemos traído un aperitivo." Afirma Jasper sonriéndole.

Es justo entonces cuando Emmet descubre la cara morena y reclamada de ébano de su presa que me mira asustada mientras yo la reconozco e intento ir para que Rosalie y Edward me retengan.

"Has dicho que querías a Nessy." Afirmó Rosalie con una cara que da miedo.

"No se puede querer a dos personas igual." Afirma Edward serio y echando chispas por los ojos.

"Entonces no debería importarte lo que le pasase a esta triste humana." Afirma Rosalie.

"Yo…" Murmuro.

"¿Es eso cierto?" Me pregunta Bellatrix. "¿Esta gente es tu familia?"

"Familia o no, tú eres nuestra cena." Afirma Jasper sonriéndole con ironía mientras Nessy se mueve a la velocidad del rayo para ponerse ante ella.

Y antes de que pueda evitarlo, le clava los colmillos en la carne de la tierna garganta de Bellatrix ahogándole el grito y con los ojos desorbitados con mi nombre en un grito congelado en su garganta.

"¡NO!" Rujo incorporándome de golpe.

"Tranquilo." Me dice Bella abrazándome y poniéndome las manos a ambos lados de la cara con su frente en la mía. "Era una pesadilla, tranquilo… estás aquí, estoy aquí…"

"Bella, gracias a dios." Le digo abrazándola sin darme cuenta de que lo hago con fuerza.

"Sí, pero… por favor… me estás… ahogando." Afirma.

"Lo siento." Contesto aflojando un poco pero sin soltarla. "Es que nunca me he alegrado de verte bien."

"Jake, ha sido solo una pesadilla." Me dijo. "¿Qué has soñado conmigo?"

"Yo… soñé que te mataban." Reconocí para darme cuenta que no podía hablarle de los Cullen y lo especial que eran. "Un hombre de los de anoche."

"Bueno, pues ahora ves que estoy aquí y estoy bien." Afirmó. "Obviando los rasguños que tengo, claro."

Sonreí, era cierto, todo había sido una pesadilla; sin embargo… había algo que no acababa de dejarme sentirme bien del todo.

No podía evitar sentir que Nessy también era mi impronta, a veces la echaba de menos, demasiado, sobre todo cuando fuera oía niños jugando o les veía.

"Vamos a hacer una cosa." Me dijo suavemente haciéndome reparar que aún la tenía entre mis brazos y haciéndome una caricia en el pecho que era donde tenía una mano suya. "Vamos a levantarnos, vamos a cogernos ropa limpia y vamos a ir a bañarnos un momento, luego nos pondremos algo más y mientras tú coges las cosas para bañarnos CON BAÑADOR, yo voy a ir al comedor y hago un par de sándwiches y los traigo para irnos a bañar al río ¿vale?" Afirmó mirándome. "¿Te quedarás más tranquilo así?"

"Sí." Afirmé recordando el hecho de haber olido vampiros la noche anterior. "Muchas gracias." Afirmé besándola y peinándola un poco.

"De nada." Afirmó sonriéndome. "Ahora… ¿te importa soltarme para que pueda ponerme los pantalones y la parte de arriba del bañador para ir a hacer los bocadillos?"

"No es justo…" Gemí divertido y sonriéndole. "Yo te quería toda para mí…"

"Vamos." Me dijo sonriendo y correspondiendome con un beso. "Cuando estemos en el río. Además, hemos estado durmiendo juntos."

"Vale." Afirmé sonriéndole y tomando otro beso antes de dejarla ir.

Es raro, cuando estoy con ella se me olvida todo, es como si viviese en una dimensión paralela; pero a veces, por las noches, me asaltan pensamientos como el de esta noche, solo que esta vez es, con mucho, la peor pesadilla que nunca he tenido.

Cuando pienso en Nessy no puedo evitar sentir que la traiciono estando con Bella, y si pienso en Nessy y me entran remordimientos, a la que siento que traiciono es a Bella.

"Inpronta… te odio." Afirmé cogiendo el bañador para ponérmelo sin poder ocultar mi enfado con un sentimiento que es difícil siquiera de explicar a nadie.

De pronto me viene a la cabeza cómo deseaba imprimarme de Bella y cuando me enteré que estaba embrazada y no había vuelta atrás, de cualquier otra para hacerme olvidarla; hasta que vi a Nessy por primera vez.

Y ahora esta nueva Bella, Bellatrix, era la que hacía que lo que sentía por Nessy se me olvidara por momentos, mientras estaba con ella, y cuando no lo estaba, parecía que el echarla de menos era demasiado fuerte como para quitar el resto de cosas de la mente.

(Salto espacio-temporal)

"¡Ah, qué fría!" Afirma Bella riendo cuando saca la cabeza de hacer una bomba en la charca por la parte de la cascadita que hay.

"¡Cuidado, que voy!" Grito haciéndola nadar un par de brazadas para apartarse antes de saltar para seguirla y caer dándome en el culo con una piedra del fondo suavemente antes de impulsarme hacia ella y salir justo tras ella haciéndola soltar un gritito de sorpresa, reírse y escapar de mí.

Pillarla no me cuesta demasiado, aunque hay que reconocer que es bastante buena, casi tanto como fuera del agua, pero la atrapo y noto que tirita, así que la abrazo suavemente para pasarle algo de calor.

"Alucina, a ti te sube la temperatura con el frío." Me dijo tiritando pero esta vez contra mí.

"Si quieres te dejo seguir nadando." Le dije divertido.

"No." Afirmó sujetándose mejor a mí. "Quédate así un poco más… a ver si se me pasa un poco."

"Sin problemas." Afirmé sonriendo. "Me encanta estar así contigo."

"A mí también." Afirmó suavemente.

"A ver, esa parejita… que la laguna es de todos." Dijo una de las otras personas en broma.

"Tú pasa." Me dijo susurrando y sonriendo. "No damos ningún espectáculo y tienen envidia de que tenga alguien que me caliente."

Estuvimos así un poco más y de vez en cuando le frotaba un poco la espalda y los costados sin soltarla, y aún sí, seguía tiritando un poco.

"¿Aún no entras en calor?" Le pregunté suavemente.

"Enseguida." Afirmó. "No suelo tener frío."

"Claro, claro…" Asentí con ironía.

Apenas dos minutos después, ella intentaba separarse aunque seguía tiritando pero con menor frecuencia.

"Si sigues teniendo frío tampoco me importa seguir calentándote un poco." Afirmé.

"Nah." Negó sonriendo. "Tengo que acostumbrarme a la temperatura. El agua no se va a calentar porque yo quiera."

"Como quieras, pero a mí no me molestabas." Afirmé sonriéndole y robándole un beso antes de agacharme para quedarme a su altura en el agua.

En el fondo, aquella cosa tampoco estaba tan mal; hombre, habíamos tenido que arriesgar el cuello hasta bien amanecida la mañana antes de poder volver a casa pero habíamos tenido toda la mañana para dormir, aunque hubiera tenido esa pesadilla, y ahora estábamos casi solos en una lagunita pequeña con cascadita en el curso del río donde parecían estar bañándose la gente allí sin jabones, solo para nadar y frotarse un poco para limpiarse pero sin jabones de ningún tipo.

No estaba tan mal tener un buen tiempo para nosotros solos, o casi, porque allí había más gente pero al menos parecían haber captado la idea de que nos apetecía estar un poco solos aunque rodeados de gente.

"¿Qué te parece esto?" Me dijo.

"Tampoco está tan mal." Afirmé para ver que parecía haber estado preocupada. "Eh, me gusta la naturaleza. Y compartimos tienda; además, estamos todo el día pegados."

"Sí, eso es un cambio." Afirmó sonriendo. "Como en la reserva estamos siempre uno o el otro ocupados…"

"Bueno, pero eso es solo ahora." Le dije. "Cuando llegue la temporada del mal tiempo se acabará, tendrás más tiempo hasta que encuentres otro trabajo, y seguro que ni entonces te roba tanto tiempo."

"Eso espero." Afirmó antes de sumergirse y hacer el pino bajo el agua para acabar dando voltereta y levantase estirándose el pelo hacia atrás y sonriendo.

"Te gusta el agua." Le dije sonriendo al verla tan feliz.

"Soy medio sirena." Afirmó para reírse. "Es broma, pero sí es cierto que mi horóscopo es un signo de agua."

"¿En serio?" Le dije.

"Ahá, bueno, en realidad no sé muy bien si soy una nutria o un lobo." Afirmó. "Nací entre medio. Pero me gusta decir que soy un signo de agua, aunque me gustan los lobos, siento afinidad con ellos. Ya sabes, su fuerza, su adaptabilidad… su coraje… y la libertad y belleza que tienen."

"Así que te gustan los lobos." Afirmé sonriéndole y viendo un punto de esperanza.

"Tras los felinos, son los animales con los que rivaliza mi amada pantera." Me dijo como si bromease. "No sé, bueno, tengo un cachorro de perro lobo, eso debe decirlo todo."

La verdad es que sí la veía como un lobo del horóscopo, era comprensiva, empalizaba fácilmente con la gente y se adaptaba bien casi a cualquier situación, además tenía también los defectos ya que era impaciente , sin embargo no era nada evasiva y de hecho, se metía en todas las cruzadas que podía por el medio ambiente o nosotros.

Y evitaba la timidez y era evidente que no podía quedarse quieta mucho tiempo en el mismo sitio, como si tuviese electricidad dentro y necesitase moverse.

"Probablemente seas una medio nutria medio lobo." Afirmé. "Aunque el lobo es un signo de agua y aire, nunca lo entenderé pero bueno."

"Entonces soy un signo de agua haga lo que haga." Dijo sonriendo y haciendo otra voltereta.

"Pues sí." Afirmé riéndome al verla hacer esas acrobacias. "Por cierto, eres bastante buena moviéndote en el agua, 'semi-sirena'."

"Lo siento, igual soy demasiado… a veces me dicen que soy un poco bochornosa porque tengo demasiada energía." Me dijo.

"No, no." Afirmé. "Para nada. Me gusta tu vitalidad, creo que contagias a cualquiera y al menos a mí me haces sentir vivo."

"Ufff… temía que te cansase demasiado." Dijo frotándose la frente aliviada y sonriéndome.

Cómo podía cansarme si era lo que me daba energía, me gustaba ver su sonrisa me hacía sentir bien y me alegraba aunque no quisiera.

"Pero mira quién está aquí." Dijo otra voz.

"Jennifer…" Le dice Bella suavemente pero sonriendo con cortesía. "Vaya, no sabía que habías venido."

"No podíamos perdérnoslo." Le dijo la chica acompañada por un chico que debía pasarnos 3 o 4 años como mucho. "Yo tenía ganas de verte."

Hay algo en ellos que me hace ponerme en guardia, no huelen bien, pero no logro identificar el qué puesto que cantan demasiado a desodorante de hombre y mujer respectivamente. Entonces miro al hombre que se me queda mirando fíjamente.

"Ah, Max, te presento a Jake, es un amigo." Le dice Bella. "Jake, estos son Max y Jennifer."

"Sí, habíamos oído que habías venido con alguien, lo que no imaginábamos era que era tan…" Dijo ella.

"Jennifer, ya sé que es mono, pero preferiría evitarnos los dramas de poner los ojos en quien no debemos ¿cierto?" Le dijo Bella dándome la ligera impresión de que marcaba el territorio un poco.

"No te preocupes, no me van los chicos como él." Afirmó mirándome de una forma un tanto peculiar dejando claro que no era plato de su gusto antes de mirar a Bella y sonreírle. "Y tú tampoco deberías juntarte a él."

"¿Y eso por qué?" Le dijo Bella sin dejarme defenderme a mí.

"Es…" Dijo el chico adelantándose a la chica para seguir con un tono más neutro y calmado. "… evidente que no estáis hechos para estar juntos. Creo que ni siquiera es de los nuestros. Y ya sabes que no suelen aceptar nuestra forma de vida si son de fuera del movimiento. No es adecuado para tí."

"Eso debería decidirlo yo." Le dijo Bella. "Que no hayáis aceptado aún que…"

"Créeme, no tiene nada que ver con eso." Le dijo él. "El pasado es el pasado; esto es harina de otro costal."

"Por mí como si es maría de primerísima calidad." Afirmó. "Lo que hagamos Jake y yo es asunto nuestro. Y a vosotros debería daros igual." Añadió.

"Bella, somos tus amigos." Afirmó la chica, Jennifer. "Nos preocupamos por ti. El resto…"

"Vale, pues si sois mis amigos, al menos haced como que os alegráis." Afirmó Bella. "Deberíais alegraros de que yo esté bien y me sienta bien con Jake, pero claro, eso es algo imposible, así que al menos podríais hacer como que os alegráis, aunque sea un poquito."

"Es que no lo entiendes." Le dijo la chica. "Él no es quién tú crees."

"Por favor…" Dijo Bella. "Vámonos Jake. Jenny, cuando recuperes la cordura y decidas dejar de meterte con él, puedes venir a mi tienda."

"Por mí no vengáis." Le dije yo.

"¡Jake!" Me dijo Bella. "Joder, no entres al trapo. Vamos." Me dijo cogiéndome del antebrazo y tirando para sacarme del agua y agacharse a recoger ropa y cargarla para hacerme seguirla.

"Bella, eh." Le dije cuando estuvimos suficientemente alejados. "Oye, para un segundo. Estamos en bañador, no podemos ir así al campamento."

"Cierto." Dijo parándose. "Oye, siento lo de los chicos."

"No pasa nada." Afirmé. "Eres la primera que me saca la cara ante sus amigos. Aunque… bueno, tus amigos me dan mal royo. Hay algo en ellos que no me gusta, nada."

"Ya, que se meten contigo." Afirmó.

No podía decirle nada, pero era algo en su peste a desodorante lo que no me acababa de gustar; demasiado desodorante y aún así, seguían sin olerme bien.

"Creo que no es solo eso." Le dije para sacudir la cabeza. "Nah, olvídalo, probablemente sea solo que me han caído mal porque me han insultado, en cierto modo."

"¿Te ha molestado que te haya sacado la cara yo?" Me dijo preocupada. "He metido la pata ¿no? Lo siento… es que cuando peleo por una causa me suelo embalar y…"

"No." Le dije cerrándole la boca con un beso para que se callara. "No me ha molestado, bueno, me siento un poco menos… el hombre, pero me ha alegrado que me sacaras la cara." Afirmé divertido. "Ya te lo había dicho."

"Ya, es… lo siento, creo que no soy… demasiado femenina y… bueno, ya sabes, me van las causas difíciles."

"Vale, pues yo te apoyo." Afirmé. "Al menos en las que sé. Por eso he venido."

"Y te lo agradezco." Afirmó ya totalmente vestida, como yo y sonriéndome para rodearme los hombros con las muñecas sonriéndome. "Hasta ahora nunca me habían apoyado así. El único fue porque era otro 'ranger verde', como yo, aunque no me gustaba del todo su forma de pensar."

"Ya vas diciendo varias veces lo de ese otro 'eco-ranger'." Le dije recordando que no era la primera vez que decía algo así como que había tenido un novio así y sintiendo algo de curiosidad. "¿Está por aquí?"

"No lo sé." Afirmó. "Podría ser, ya casi no tengo contacto con él. Diferentes tareas. Ya te he dicho que somos diferentes, tenemos diferentes caminos para lograr nuestro objetivo, hay gente pasiva, otra activa, y yo en medio."

"Activos, pasivos… no lo entiendo." Afirmé mientras volvíamos a ponernos en marcha.

"Sí, bueno." Afirmó. "Yo soy de la opinión de que podemos lograrlo por la vía pacífica, pero a veces hay que tomar las armas."

"Eso es estar en medio. La via pasiva entonces supongo que es la pacífica. Y la activa…"

"La pasiva es la pacifista, nunca y bajo ningún concepto usan la violencia para nada, opinan que se puede llegar a todos sitios con la palabra… hay algunos abogados, son realmente útiles." Afirmó sonriéndome.

"Sí, puedo hacerme una idea de por qué." Afirmé imaginándome a mi hermana defendiendo a un ecologista por haber pintado el abrigo de pieles a una ricachona de ciudad grande. "¿Y la activa?"

"Son más de acción." Afirmó. "Manifestación, luchas, boicots… pero para todo."

"Guao." Afirmé haciéndome una idea. "Y ese otro activista es de los activos ¿no?"

"De los 'muy activos'." Afirmó ella marcando la palabra clave.

"Muy activos… muy activos…" Dije pensando. "Ah, ya lo pillo, tendrá más informes policiales que Al Capone."

"Curiosamente no." Dijo. "Pero no duda en hacer lo que sea por conseguir lo que quiere, no tiene demasiados escrúpulos. Y tiene su propia camarilla; Jennifer y Maximilian son de ellos."

"Sigo sin entender por qué eres amiga de ellos pues." Afirmé.

"Bueno… en general tampoco son tan malos." Me contestó. "Es solo que… bueno, son ovejas descarriadas."

"Ya, y violentas." Afirmé.

"Un poco, pero por eso son ovejas descarriadas." Afirmó sonriendo.

De nuevo, el sentimiento de que nos observaban, pero de nuevo, estábamos en el campamento, donde mucha gente nos saludaba y algún conocido ya para mí, incluso venía a saludarnos o hablar con nosotros.

"¿Vais a comer?" Nos dijo una negra que había visto en lo de la noche y que ahora llevaba una chaqueta verde como la de Bella.

"Hemos comido unos sándwiches." Dijo Bella. "Estábamos en la charca, hasta que han empezado los problemas."

"Ah, ah. Los problemas son malos." Afirmó el acompañante de la negra.

"Déjalo Mallone." Le dijo la negra. "Bella, cielo, deberías dejar atrás esas movidas. Te has rehabilitado."

"Has vuelto del lado oscuro de la fuerza." Afirmó otra que llevaba un par de ensaimadas en la cabeza. "Deberías dejar de enviarles mal royo."

"No lo hago, son ellos los que han venido a meterse con nosotros." Afirmó ella.

"Bella, creo que yo voy a seguir hasta el comedor." Afirmé captando más olores extraños. "Creo que me apetece comer algo más."

"Está bien, ahora mismo iré yo." Afirmé.

Me parecía que allí sobraba, era evidente que la mujer negra y la otra sabían algo más, y era evidente que era algo de lo que Bella no quería hablar, lo cual, incluso para alguien como yo, era evidente que significaba que estaba unido al mismo tema que no quería que yo sacara: su ex.

Por suerte, mi oído era superior.

"Chicas, deberíais dejarla en paz." Dijo el hombre cuando oí que habían llamado a Bella para algo relacionado con la marcha del asentamiento. "Bellatrix ya no hace tonterías, se ha pasado al lado luminoso."

"Ya, desde que dejó a Jagger la pobre no ha tenido demasiada suerte." Afirmó la otra chica blanca.

"Esa rata... porque es un compañero, si no... le iba a enseñar yo a hacer daño a los nuestros." Dijo la negra destilando odio.

"Ya, la cosa es con quién era." Dijo la otra. "¿Jagger o su alter-ego?"

"Ay, no sé." Dijo la negra. "Le pegaba más Jagger, entonces."

Jagger o un tal 'alter-ego', esto cada vez se ponía más interesante. Y pensaba que no podía ponerse más hasta que reparé en una persona apoyada en la pared de la caseta donde había comida, con una lata de algo en la mano y media cara cubierta por el flequillo que iba a perderse a su mandíbula quedando más largo que esta.

No dije nada, pero ahogué el gruñido al reconocer el olor, al menos en parte, por eso él pareció advertir que estaba allí y...

"Oops, siento haberte dejado solo tanto rato." Me dijo Bella sonriéndome y apareciendo por el lado contrario que yo había escogido para mirarla. "Papi Oso me llamó para comentarme una cosita para la velada de la noche."

"Qué bien." Afirmé mirando a la tienda y viendo que el tipo había volado. "Esto... creo que no sé si te gustará mucho, pero... me parece que deberíamos decir a todos que tengan cuidado."

"¿Y eso?" Me dijo mirándome confusa y sentándose en la mesa de picnic de madera que había allí junto al plato que me había servido yo mismo.

"No sé, podrían atacaros, si encuentran el campamento." Le mentí a medias.

No podía decirle que había vampiros sin revelarle lo que era yo realmente, pero podía avisarla y el hecho de que los que estaban intentando parar los pies fuesen a atacarles tampoco era tan descabellado.

"Tenemos gente vigilando." Afirmó. "No creo que nos vayan a descubrir."

"Me quedaría más tranquilo si advirtieras al resto." Afirmé.

"Está bien." Me dijo. "No sabía que eras tan paranoico."

"Me preocupa tu bienestar, y esta gente parece importante para ti." Afirmé notándome raro de golpe.

"Está bien." Dijo dándome un beso más. "¿Quieres que vaya sola o me acompañas?"

"Te acompañaré." Afirmé. "Pero primero déjame comerme el postre."

"Vale." Afirmó. "¿Te importa si te quito un poco?"

"Claro, sírvete." Afirmé.