Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la trama es desarrollada por mi cabeza.

Sigo teniendo la teoría de que la mamá de mi ex era una marciana que quería cosechar mi cerebro. Sólo así explico lo loca que me he vuelto día a día.


Capítulo 12: Cita NO PlaneadaParte 2

Bella POV

Sentí a mi estómago contraerse.

El inicio de la película parecía tranquilo…

Claro, es la clama que precede a la tormenta, pensé.

Miraba la escena, una mujer que trataba de acallar los ruidos que provenían de una caja. Después todo se tornó violento.

Me estremecí y lo único de lo que era consciente era de que estaba abrazando a Edward, más bien lo estaba asfixiando.

Tenía miedo.

La película continuó y yo miraba las escenas horrorizada. No era la única que gritaba. Por un momento pasó la parte terrorífica, pero sabía que volvería. Las películas de terror son así, aligeran el ambiente y justo cuando estás tranquila te quitan tu tranquilidad con algo espantoso.

Poco a poco fui retirando mis brazos de Edward.

La mano de Edward aferró la mía.

Lo miré por un momento. Sus ojos me infundían calma, me dedicó una sonrisa amable. Le devolví la sonrisa y él apretó mi mano de manera tranquilizadora.

Me olvidé de todo y simplemente me pegué a él, llenando el espacio que había entre él y yo.

Edward cambió su posición y por un momento me aterré. Para mi tranquilidad, sólo puso su brazo alrededor de mis hombros, atrayendo mi cabeza a su pecho y dando pequeñas caricias en mi espalda.

De pronto, no era la película lo que hacía que mi respiración fuera agitada, no era la película la que hacía que mi corazón se quisiera salir de mi pecho y en definitiva, no era la película la que hacía que me estremeciera. Eran sus caricias, sentirme en su pecho, ocultar mi rostro en su pecho y era su aroma el causante de mis síntomas.

Cerré los ojos… disfrutando de la electricidad que fluía.

Mis manos cobraron vida y se deslizaron en su pecho.

Sus labios dejaron besos en mi coronilla.

¡Dios, me estaba volviendo loca!

La película pasó a segundo plano. Lo miraba a él a los ojos. Su otra mano empezó a dejar caricias en mi rostro. Empezando desde mi sien hasta mi mentón. El dorso de su mano empezó a acariciar mi pómulo.

Mi mano derecha había quedado libre en cuanto empezaron las suaves caricias. La cerré en un puño.

Había muchas emociones en su rostro, sus ojos y sólo pude acercar mi rostro al suyo. Su aliento me dio de golpe. Nuestros labios estaban cerca, tan cerca… Su mano aferró mi cabello y me cerró la distancia que faltaba para que nuestros labios se tocaran.

Eran dulces, suaves y se acomodaban muy bien a los míos. No fue un beso de lengua, era algo que ni siquiera yo podía explicar. Había un sentimiento en eso. Lo sentía, tanto en mi pecho como en el estremecimiento que provocaba. Sus manos acariciaron mi rostro suavemente.

Había besado antes pero jamás un beso me había sabido así. Besar a Edward era como fuego, podía ver los fuegos artificiales, escuchar una dulce melodía…

Gemí y puedo jurar que él también lo hizo.

Nuestros labios se separaron. Sus ojos buscaron los míos en ese instante. Era como ver el reflejo del verdadero yo.

Sonreí y me olvidé de todo… Me volví a perder en esos labios.

Sus manos cobraron vida y me acarició la espalda, la base de mi garganta… Sus labios se separaron los míos para dejar pequeños y dulces besos en mis mejillas, mi lóbulo, mi garganta y mis labios nuevamente. Sentía que me derretía.

No supe en qué momento la película había terminado, sólo fui consciente de que las personas a nuestro alrededor se levantaban de sus asientos y se iban.

Las luces estaban encendidas y mis mejillas se sonrojaron.

Edward me ayudó a levantarme. Me tomó de la mano y me encaminó a la salida.

―Creo que debemos de esperar a que salgan los demás ―dijo acariciando mi mejilla tiernamente.

No confiaba en que mi voz saliera así que me limité a sonreír y a asentir.

Esperamos al lado de las puertas pero no había señales de los demás. Las personas iban pasando y al final nadie más salió de la sala.

―Al parecer salieron antes ―Edward parecía ansioso―. ¿Te parece si vamos a buscarlos.

Asentí y caminé soltando su mano. Al parecer a Edward no le hizo gracia porque me siguió el paso. Sentí como su mano tomó la mía a pesar de los dos intentos de hacer como si no me diera cuenta. Llevó mi mano a sus labios y le dio un beso en el dorso, acarició con su aliento mi mano hasta que sus labios encontraron mi muñeca y depositó un beso.

Una cosa era que no había luz en aquella sala y otra era que estábamos en un centro comercial, había luz y la gente miraba.

¿Qué me pasa? Definitivamente me estaba volviendo más loca, si es que eso era posible.

Caminamos por varias tiendas y no había rastro de los chicos.

Mi mente estuvo en otro lado por un rato. Sentía la mano de Edward y el cosquilleo que eso me daba… Pero mi mente estuvo un momento analizando todo lo que pasó esa mañana.

Alice había estado sospechosa. En realidad, todos lo habían estado. Los comentarios que hicieron las personas del elevador, alguien los había empujado. Creo que todos se fueron a ver una película en otra sala. Para ser clara, Alice quería que me quedara a solas con Edward.

Tal vez debía de agradecerlo más al rato o matarla.

―¿En qué piensas? ―Edward me miraba curioso.

―En dónde podría estar Alice ―mentí con voz dulce.

―Bueno, si no podemos verlos ―Edward pareció meditar las cosas por un momento―, me gustaría mostrarte unos lugares. Claro, si aceptas.

―Claro, me encantaría ―sonreí.

Edward me sugirió que compráramos algo de comer para llevar. Decidimos pasar a un Subway.

Caminamos fuera del centro comercial. Pasamos por varios lugares que para mi gusto estaban muy solitarios. Llegamos a un camino junto a la carretera. Había plantas y árboles alrededor.

―¿Falta mucho? ―no me gustaba caminar y menos si había probabilidades de resbalarme.

―Ya casi llegamos ―me sonrió.

Llegamos a un pequeño claro donde había un tronco caído y pasto, más pasto y más pasto.

Edward me hizo sentarme en el árbol y por un momento me preocupé por los insectos.

―Habías venido antes ―no fue una pregunta.

―Sí, aquí solía venir con Emmet y Jasper ―me dedicó una sonrisa.

Comimos en silencio por un momento.

¿Era eso una tregua? ¿Sería permanente? ¿Le gusto? ¿Debo de gustarle como para que me haya besado de esa manera? Me entusiasmaba la segunda pregunta.

Parecía como si hubieran movido mi mundo de cabeza. Dejé que mi mente viajara a las probabilidades. Algunas personas buscan lo que sentí con él, yo lo encontré y ni si quiera lo estuve buscando. Todo se movía de una manera perfecta. Parecía que el sol brillaba y el calor provenía de la persona a mi lado.

―¿No te vas a comer eso? ―Edward señaló la galleta que estaba en mi regazo.

Recuperando el hilo de la realidad le entregué la galleta con chispas de chocolate. Edward me agradeció con un gesto mientras le daba una enorme mordida a lo que quedaba de su Sub.

Recogimos nuestra basura y salimos en silencio del claro.

Edward parecía meditar algunas cosas. Era eso o la basura le susurraba secretos.

Caminé al lado de Edward todo el trayecto de regreso hasta la cafetería donde "desayunamos" en la mañana.

Esta vez nos atendió una mesera con sonrisa coqueta.

―Buenas tardes, ¿qué puedo ofrecerle? ―faltaba poco para que la mesera se le restregara a mi… mi… ¿qué éramos?

Sacudí la cabeza para despejar mis ideas.

La mesera le entregó a Edward la carta del menú.

―Bella, ¿qué te gustaría tomar? ―preguntó Edward ignorando a la mesera.

¡Ja! ¡En tu cara, perra!

―Me gustaría un frappé de nutella ―le sonreí petulante a la mesera.

―Yo quisiera un… lo que pidió ella ―me sonrió y le devolvió el menú a la mesera sin si quiera voltear a verla.

Le sonreí a Edward con una sonrisa idéntica a la de Cheshire Cat.

―Tenemos una conversación pendiente ―me dijo Edward.

Suspiré y me mordí el labio.

―¿Qué quieres saber? ―pregunté después de una gran pausa.

―Todo… quiero saber todo de ti ―la firmeza de sus palabras me emocionaron.

―Bueno, pero primero quiero saber de ti ―intenté ganar tiempo.

―Está bien ―dijo tomando mi mano y haciendo círculos con sus dedos.

―¿Siempre has vivido aquí? ―empecé con lo básico.

―No siempre, cuando mis padres tomaron el control del colegio fu cuando nos mudamos aquí ―Edward me sonrió de una manera especial.

―Pasatiempos… ―me estaba recuperando de mi embobamiento con su sonrisa.

―Me gusta tocar el piano, leer, el béisbol, correr y escuchar mi música ―Edward parecía satisfecho.

―Supongo que querrás saber algo, así que por turnos…

Edward sonrió complacido.

Las dos horas y media no las sentí. Hablamos de todo y de nada. Supe que Edward es una persona que no le gusta que se metan con su espacio. Coincidimos en un par de gustos musicales y hablamos sobre los conciertos a los que hemos ido; me preguntó sobre si me gustaba la música como para hacerlo de toda la vida y para su sorpresa le dije que eso sólo sería un pasatiempo ya que nunca lo vería como mi vida. También hubo libros de por medio, definitivamente ahí coincidimos en todos, tanto clásicos como los nuevos; le prometí que le prestaría unos que amaba y para mi sorpresa era de esos que no tenían problema en leer algo romántico. Claro, que tuvimos nuestros desacuerdos ya que pasamos un buen rato discutiendo sobre que me gustaba montar en moto…

―No, no es seguro ―parecía exasperado―. Esas cosas son unas máquinas de muerte.

―Pero a mí me gusta ―lo desafié―. Alice y yo pasamos buena parte de un verano para aprender a montarlas.

―¿Quién te enseñó? ―se apretó el puente de la nariz.

―Mi amigo, Jacob ―dije firmemente.

―Pues a él no deberías de llamarlo amigo si te enseña a montar algo que puede causar una tragedia.

―Pues él no debería llamarme amiga porque quemé su bar ―dije tristemente.

Edward pareció meditar lo que dije.

―Sé que nos va a perdonar a Alice y a mí, pero a veces lo extraño. Él formaba parte de mi pequeña pero perfecta familia.

―No me parece que montes en moto y mientras estés aquí no te vas a subir a una, de eso me encargo yo ―lo miré con los ojos como platos.

―¿Y a ti qué? ―pregunté irritada.

―Sólo quiero tu seguridad ―repuso con gesto firme.

Al final dejamos el tema por la paz ya que las cosas se estaba acalorando.

En la conversación también descubrí que a Edward le gustaban los pumas, coleccionaba música vieja, jamás cantaría en pública a pesar de que sí canta en la regadera. Le conté un poco de mis gustos por los perros, el pavor que me da Alice cuando se le meten ideas en la cabeza a lo que se estuvo riendo por un buen rato. Le conté sobre las veces que Alice jugaba a Barbie Bella. Edward pareció sorprendido cuando le conté que Alice me había disfrazado en una ocasión de sólo ella sabe, qué; el disfraz consistía en un hermoso y largo vestido que llegaba hasta el suelo de color blanco hueso, puso diamantes de imitación en mi cabello, me pintó la piel de un color perla brillante, no parecía maquillaje. Alice tenía ese don para hacer que las cosas se vieran naturales. Al final se puso a maquillar mi rostro dándole un aspecto angelical y fino. Le conté a Edward sobre que a veces me disfrazaba con vestuarios de Ballet. Edward no paraba de reír sobre el terror que me causó cuando Alice llegó con una pitón y me dijo sobre que era el complemento de mi vestuario.

―No puedo creer que ella haya llegado a tu casa con esa cosa ― Edward estaba rojo a causa de la risa.

―Sí… Charlie casi se muere cuando ve esa cosa en su cuarto… ―la risa me estaba matando―. Renée llegó a casa y se desmayó en cuanto vio a la pequeña en su cama… Alice seguía insistiendo que eso era el complemento de mi disfraz y Charlie sólo le pedía que me sacara a mí y a esa cosa de la casa. Hubieras visto a Renée creo que fue la primera vez que decidió ser ama de casa y se puso a meter a la lavadora lo que encontraba. La casa terminó llenándose de espuma y agua porque Renée metió todo el detergente a la lavadora.

No podía parar de reír.

Nuestros ojos se cruzaron y nos quedamos viendo…

―Eres muy linda… ―Edward acarició mi mejilla y sentí cómo nuestros labios estaban cerca… tan cerca…

―¡Edward! ―una voz chillona y castrante resonó en la cafetería―. Bebé, te extrañé tanto y ya estaba preocupada.

―Tanya… ―dijo Edward.

Edward no pudo terminar cuando se besaron apasionadamente.

Sentí como si me hubieran dado un golpe en el estómago y sentí como si en mi pecho hubieran hecho una grieta. Era un dolor en el centro. Mis ojos empezaron a ver borroso a causa de las lágrimas que no iba a dejar salir.

Salí de la cafetería, pasando de lado a Emmet, Jasper, Rosalie y una Alice que miraba la escena con los ojos ardiendo de coraje.

En definitiva, mi cita NO planeada había terminado.

Alice POV

¡NO!

Había trabajado mucho para hacer realidad esa cita y Tanya la había arruinado.

Estaba molesta.

Edward reaccionó demasiado tarde, cuando Bella se fue, fue cuando él se quitó de encima a Tanya y se limpió la boca con la mano.

Taconeé molesta.

Todo mi plan estaba en el caño.

Me había esforzado porque salieran del elevador y no entraran, buen paso. Entré a la sala de la película y me aseguré de que los asientos de en medio de la última fila estuvieran ocupados hasta que ellos llegaran, levanté el descansabrazos para que no hubiera espacio entre ellos, anotación. La peli era de terror, Bella es muy asustadiza, iban a haber abrazos y la magia iba a salir, anotación. Pero ahora, después de haber estado juntos y románticos, Edward reacciona tarde y se quita a Tanya justo cuando Bella se va, un hubo anotación y se le restan todas las anotaciones anteriores.

Estaba molesta, irradiaba furia y Tanya iba a pagar por arruinar tan buen momento.

Nadie se metía con mis planes… Y cuando eso pasaba, era mejor esconderse de la faz de la Tierra porque mi ira se iba a desatar.

No necesité de mis dones para saber que Bella ya estaba en el autobús, que no se iba a sentar al lado de Edward de regreso y que iba a estar muy resentida.

¡¿Por qué se meten con mis planes?!

Que Tanya se agarre porque me las va a pagar.


Uy, Alice está enojada.

Dedico este cap a mis comadres viejas y nuevas! Las amo! Namás pa que vean que si las quiero es que subo este cap!

MarieAliceIsabella: Sí, en definitiva Alice es eso! Pero ahora se va a volver el duende verde! Cuidado, Alice es peligrosa cuando la hacen enojar :/ Me da gusto que haya salido bien tu festival! Me gusta que te haya gustado la canción! Y cuando quieras, Alice será tu asesora de modas! ;)

Ichigoneeko:Me da gusto que te haya gustado el cap! Te lo dedico ati y a todas mis comdres! Seeee, robarse el internet es lo de hoy! Ja ja ja ja ja!

Isabella soudy! Bienvenida, y me da gusto que te guste esta historia, pa que veas que soy buena onda, subo el cap antes!

Alii rathbone: Para que veas que siempre pienso en ustedes ja ja ja ja! Seee yo también estoy enamorada de Jasper! No te desaparezcas tanto y espero que te guste mi otro fic XOXO

ALEX SHEIN CULLEN. 12: Gracias, bienvenida comadre! Me haces y todas me hacen el día! Saludos y nos vemos a la prox!

A todas muchas gracias, bienvenidas las nuevas, saben que son mis comadres dejen REVIEWS que son igual a ACTUALIZZACIÓN RÁPIDA!

No se olviden tengo twitter (issa_marquez)

XOXO

Lena!