CAPITULO 20: CARTAS Y OCUPACIONES.

"Hola, he vuelto." Afirmé a la hora de la comida cuando llegué a casa y me encontré en la mesa, en vez de mi silla, un paquete grande y un par de sobres encima. "¿Billie?" Le llamé. "¿Qué hace un cajón en mi sitio?"

"A ver si así consigo que me prestes algo de atención y te intereses por tu correo." Me dijo desde la cocina.

"¿Corre? Pero si yo no esperaba ninguna carta." Afirmé cogiendo la primera y mirando el matasellos para ver que era de Canadá.

"Y seguro que no tienes amigos que estén fuera." Me dijo.

"Los Cullen." Afirmé abriéndolo y viendo la letra pulcra de Edward.

"Sí, hijo, sí." Me dijo como si estuviese cansado y por fin descansase. "Te llamaron el fin de semana, pero les dije que estabas fuera con tus amigos."

"Genial." Asentí cogiendo el resto y llevándomelos para el salón. "Me leeré el resto de cartas cuando vaya a la playa, antes del estudio."

"Tú nunca habías ido todos los días a la playa." Me dijo. "Y menos a estudiar."

"Pues es lo que hacemos." Afirmé. "Todos nosotros, más Kim y unas chicas más solemos ir a la playa, al puesto de Bella y allí estamos todos estudiando juntos, así nos ayudamos todos como podemos los unos a los otros."

"Mira, no te reconozco." Dijo sacudiendo la cabeza y levantando las manos. "Antes hubieses volado por abrir todo lo que tuviese que ver con los Cullen, ahora prefieres comer."

"Me muero por abrir las cartas." Afirmé. "Pero tengo hambre y puedo bajarme un poco antes y leerlas tranquilamente en la playa. Solo, con tranquilidad."

"Haz lo que quieras, me gusta el cambio, pero comienzas a resultar raro para ti." Me dijo.

Hombre, era cierto que había cambiado, un poco. Ahora hacía los deberes a diario, me molestaba en ir a clase, hacía más deporte y pasaba casi todo el día fuera de casa, pero no había olvidado a Nessy y Bells ¿lo había hecho?

(Salto espacio-temporal)

"Vaya, hoy llegas pronto." Me dijo Bella sonriendo mientras cogía unos cuantos chalecos para ponerlos en el perchero.

"Tenía ganas de verte un poco antes." Le dije dándole un beso suavemente. "Pero veo que tienes ocupaciones."

"Prometo venir en cuanto pueda." Me dijo sonriendo.

"No te preocupes, me he traído entretenimiento." Afirmé. "Además, me gusta mirarte trabajar."

"Pues hoy estreno bañador." Afirmó sonriendo.

"Yo te veo el mismo neopreno que siempre." Afirmé.

"Sí, lo llevo debajo." Afirmó susurrándome y guiñándome un ojo antes de ir a por el primer cliente que la estaba esperando en el puesto.

Sonreí viéndola hasta que vi al cliente y perdí la sonrisa al ver al amigo rubio de la otra Bella, Mike Newton, y sin su inseparable enamorada castaña.

Vaya con ese chico, comenzaba a ser un poco pesado, y por cómo miraba a Bella cuando ella no se daba cuenta, también comenzaba a ser mi problema.

"Oye, un día me tienes que dejar invitarte al cine." Le dijo Newton mientras ella preparaba unas piraguas.

"Lo siento, pero no tengo por norma aceptar invitaciones de chicos." Le dijo ella.

"No, no lo malinterpretes." Le dijo. "Es… iríamos todos, con mis amigos y eso."

"¡Ah!" Dijo para reírse. "¡Haberlo dicho antes, hombre! Claro que acepto, les diré a mis amigos a ver si les viene bien cuando digas."

Lancé una carcajada suave al aire al ver la cara que puso el chico ante la idea de que la acompañásemos más amigos, pero no dijo nada, y cuando llegaron el resto de sus amigos y amigas y por fin llegó la chica que siempre le iba detrás, sonreí aún más porque dejó de hacer ese tipo de comentarios a Bella y se pusieron a repasar cómo remar antes de montarse en las canoas en tierra para ver un par de cosas más antes de que les tocase ir al agua.

Aún sonreí un poco más viéndoles, hasta que se metieron en el agua y decidí mirar las cartas, abrí la primera donde reconocí la letra de Bella, la hubiese reconocido entre ciento más.

(Salto espacio-temporal)

"Querido Jake:

Hace mucho que no nos escribíamos así que Reneesme y yo hemos decidido mandarte una carta, pero como no sabe escribir aún nada leíble, soy yo la que te escribe.

Por la nueva casa todo va bien, nos hemos acostumbrado muy bien a la vida aquí y hemos vuelto a comenzar el instituto, pero esta vez, yo soy buena en clase, en deportes quiero decir, mientras estamos en clase Reneesme está con su abuela Esme, ¡y yo me muero cada vez que tengo que dejarla sola por la mañana!

Sin embargo, cuando llego de nuevo a casa, nos pasamos las horas jugando todas las chicas y hasta los chicos vienen de vez en cuando."

Eso me hizo sonreír, al menos Nessy estaba bien cuidada y parecía feliz a juzgar por lo que me decía Bella.

"Reneesme no para de preguntar por tí, y hemos pensado que tal vez podríamos pasarnos por allí algún fin de semana, así vemos a mi padre, tú nos ves... Es curioso, pero a veces me pregunto si todo segirá como lo dejamos. La vida pasa para todos, pero para nosotros ya no, nos hemos quedado estancados en una edad y eso seguirá así eternamente.

En eso tal vez vosotros tengáis más suerte, pero me pregunto qué será de mi hija el día que tú mueras, o bueno, tal vez no sea necesario, quiero decir, si sigues convirtiéndote no envejecerás, así que, tampoco morirías ¿no?

Me alegra pensar que podríamos acabar siendo una enorme familia feliz por los siglos de los siglos."

Sí, eso a mí me daba un poco de grima, imaginarme con todos los Cullen y de la mano de Nessy… ¡uggg! No, no podía, hasta que la imagen de Bellatrix de mi otra mano apareció y sonreí.

Bellatrix era mortal, y yo no podía dejarla, pero tampoco podía dejar a Nessy, así que… estaba dividido. ¿A quién debía seguir?. ¿Cuál era mi impronta verdadera?

"Reneesme siempre está pensando en tí, siempre nos pide que quiere hablar contigo, hasta estoy pensando que deberíamos llamarte de nuevo.

Por cierto, no hemos podido llamar últimamente porque la línea ha muerto ¡literalmente! Creemos que algún viento derribó algún poste y el cable está cortado, pero bueno, en cuanto podamos volveremos a llamarte."

Sí, era cierto que ahora que caía, llevaba casi medio mes sin recibir llamadas de los Cullen, casi dos sin saber nada de Nessy, y lo peor, no me había importado. De pronto, comenzaba a sentirme mal, sentí que había traicionado a Nessy y a Bella; vale, ella me había traicionado antes porque me abandonó eligiendo a Edward Cullen y luego decidiendo tener a Nessy, pero me la había dado a ella.

Sin embargo, bastó una sola voz para que saliera de ese ensimismamiento y sonriese al ver a mi 'vigilante de la playa' particular vestida de neopreno y riéndose a bordo de una canoa viendo a una de las canoas volcadas y sus ocupantes en el agua escupiendo agua por la boca.

Así que dejé la carta a un lado y me levanté para ir a coger una botella de agua del chiringuito antes de encontrarme con que volvían a la orilla riéndo y Bella encalló en la arena para saltar fuera e ir a ayudar a aparcar las canoas en línea para ponerles la cadena de nuevo.

"¡Eh, Jake, échame una mano y cóbrales, porfa!" Me dijo.

"Vale." Afirmé para ir a la mesa y mirar a los chicos.

"Así que tú cobras." Me dijo Mike.

"Así es." Afirmé. "Yo cobro."

"Ah, que bien." Dijo. "Es… genial."

"Ya ves." Contesté. "¡Eh, Bella!" La llamé. "¿Cuánto tienen que darme?"

Me gritó la cifra en quileute y sonriendo mientras le daba la vuelta a una de las piraguas y miraba una cosa del casco antes de volver a tumbarla con ayuda del chico asiático del grupo y darle las gracias.

"Pues eso." Afirmé para Mike. "¿Invitas tú?"

"No, cada cual ha puesto lo suyo." Me dijo. "Vaya, es… ya debes ser casi del negocio, siempre andas por aquí."

"Como vosotros últimamente." Le dije. "¿No ibais a la universidad?"

"¿Y tú?" Me dijo molesto pero con ironía. "Pensaba que para trabajar tenías que tener al menos 16."

"Eh, Mike." Le dijo Bella. "El chico es un amigo, la dueña soy yo. Y además, Jake tiene mi edad, nos graduamos esta primavera."

"Ah, lo siento, no quería molestarte." Le dijo mirándome de reojo. "Sobre lo de los planes para el fin de semana… piénsatelo ¿vale?"

"¿Planes?" Le dije.

"Ah, pensaba comentároslo luego." Afirmó sonriéndonos. "Mike me ha propuesto ir algún día a ver una película con sus amigos, así que me ha dicho que se lo diga también a los míos."

"Ah, por mí bien." Afirmé. "Les diré luego al resto a ver si les apetece unirse a la diversión."

"Que... bien." Dijo Mike.

"Cuantos más seamos, más reiremos." Le dijo Bella guardando el dinero en su cajita fuerte de los cobros con una sonrisa amplia y amable. "Además, hace mucho que no vamos al cine."

"Cierto." Asentí. "Cuando quieras tengo una película que seguro que te interesa."

"Guay." Dijo sonriendo. "Bueno, os dejo que tengo ahora una clase de wind-surf y tengo que sacar las tablas de practicar."

"Vale." Afirmé. "Por cierto, un día me tienes que enseñar a mí."

"Eso está hecho." Me dijo divertida yendo hacia la caseta de material.

"Así que... Bella y tú sois amigos." Me dijo.

"Tú lo has dicho." Afirmé asintiendo con ironía.

En realidad éramos más que amigos, me moría por decírselo, pero me gustaba que ese idiota siguiese yendo allí a dejarse el dinero de 'niño de papá' que era en el negocio de Bella con la esperanza de que ella se fijase en él, además, Bella no paraba de darle planchazos, como cuando decía que la había invitado al cine y ella nos había invitado a todos; ella no paraba de darle largas y él intentaba volver por más. Penoso.

Estaba riéndome por dentro de él, que no me di cuenta que la carta de Bella salía volando aunque los dibujos de Nessy seguían en el sobre, ni tampoco de que fue el amigo de Newton quien la recogió para luego enseñársela al resto de amigos y que un par de chicas se riéran sin saber yo de qué.

Debería haber acabado de leerla, y así no me hubiese pasado lo que me pasaría en unos días, solo que yo aún no lo sabía.

"Al final vamos a ir de visita dentro de unos días, llamaremos a Sam para que nos deje entrar a Reneesme y a mí. Pero cuando nos veas, al menos finge que te sorprendes ¿vale? Mi hija quiere darte una sorpresa."

Esa parte quedó perdida con el resto de la carta que no había leído, como el sobre de Edward contándome un par de cosas que podrían haberme interesado y que el cachorro de Bella, que estaba por la playa, cogió y destrozó antes de que me diese cuenta cuando vino con trozos de carta rasgada y triturada mezclada con algo de saliva en la boca.

"Eres un perro del demonio." Le dije. "Y cuando crezcas y yo tenga algo de poder en tu casa te mandaré fuera, a una bonita perrera atado todo el día."

"¿Ocurre algo?" Me dijo Bella regresando a mi lado tras la clase de windsurf.

"Tu perro se ha comido un sobre mío." Le dije.

"¡Fang!" Le riñó Bella. "Perro malo... ¿Era muy importante, Jake?"

"Era una carta, pero bueno, supongo que no era tan importante." Afirmé.

"Lo siento mucho." Me dijo. "Esta en la fase de morder todo lo que pilla."

"Lo único es que se haya tragado algo y se muera." Le dije; que no caería esa breva.

"No creo, lo vomitaría al instante." Afirmó sacudiendo la cabeza suavemente mientras mantenía la boca del animal abierta y miraba dentro. "No, no hay restos de papel."

"Menos mal." Afirmé.

"Creo que será mejor que lo deje atado a la sombra." Afirmó. "Cuando venga el resto y vayamos a estudiar no puedo dejarle por ahí correteando y encargarme de vigilarle y estudiar y atender el negocio."

"Trabajas demasiado." Afirmé dándole un beso. "Deberías descansar un poco más."

"Si quiero tener dinero para las vacas flacas en la temporada del frío tengo que dejarme la piel ahora." Afirmó sonriendo.

"Ya, pero... no creo que sea demasiado sano." Le dije.

"Sano o no, tengo todo el final del otoño y el invierno para hibernar." Afirmó sonriendo y comenzando a preparar el círculo de estudio. "Y entonces seguro que te quejas porque no podrás separarte de mí ni con agua hirviendo."

Eso no era posible, me gustaba estar con ella, como nos gustaba casi las mismas cosas aunque hubiese alguna variación, no era tan difícil hacer planes para estar juntos, de no ser por el tiempo que le ocupaba el instituto, el trabajo y todo.

Pero al final de la temporada de buen tiempo, todo acabaría, probablemente dejara solo al otro chico que iba por las mañanas y ella comenzase con los deportes de montaña por encargo, y eso nos dejaría bastante más tiempo libre.

"Por cierto, aún no he visto nunca tu moto." Le dije recordando que tenía una.

"Ah, está en el garaje, el abuelo trabaja allí con otras cosas, así que está con una carpa encima para evitar manchas y demás." Me dijo. "Eh, si quieres este fin de semana podrías verla, había pensado trabajar un poco en ella."

"Si no te importa que lleve la mía." Afirmé. "O podríamos ir al mío, es más grande y allí nunca entra nadie. Además, Embry y Quil se ponen un poco celosos porque todo mi tiempo libre casi estoy contigo."

Eso la hizo sonreír y asintió.

"Por mí vale." Afirmó. "Pero no me quitéis mi entretenimiento, me divierto trasteando con mis vehículos."

(Salto espacio-temporal)

"Oye, me parece que últimamente te pasas menos tiempo mirándole el culo a Bella." Me dijo Quil cuando Bella estaba atendiendo una cosa en el puesto y nosotros seguíamos intentando ajustar una fórmula de química con Seth. "¿Estás bien?"

"Sí, lo siento." Afirmé. "Es que ahora mismo me interesa más esto que mirar cómo presta un par de barcas, que hace eso casi a diario."

"Vale, eso sí que es grave." Afirmó Embry. "Nosotros dos nunca le quitamos el ojo de encima, ni aunque la hayamos visto cien veces."

"Bah, dejarle en paz." Afirmó Jared. "Es bastante normal después de haberse ido juntos de acampada."

"Qué, todos hemos visto dormir a chicas y no reaccionamos así." Dijo Quil.

"¿Y también habéis dormido en la misma tienda de campaña que ellas?" Nos dijo. "¿Separados solo por un par de telas de vuestros sacos de dormir, cada cual el suyo, y que es lo mismo casi que dormir en la misma cama?"

"No, eso no." Negaron.

"¿De verdad has dormido con ella?" Me dijo Embry.

Si solo fuera dormir...

"Sí, pero porque no conocía a ningún tío allí." Afirmé intentando quitarle hierro al asunto. "Y gracias a mí ganó el chaleco verde, que por lo que pude deducir es algo así como un grado beta de manada, solo que hay bastantes más."

"Eh, centraros en los deberes." Nos dijo Paul. "Y pasar un poco de cosas de esas, por mucho que os pueda poner que os cuenten esas cosas."

"No sé qué es lo que os contabais pero eres un gruñón, Paul." Le dijo Bella tirándose junto a nosotros de nuevo. "Y ahora al grano. ¿Qué me he perdido?"

"Nada, cosas de chicos." Afirmó Quil.

"Entonces que a alguien le gusta una chica." Dijo. "O que alguien ha hecho algo con su chica, o que planea hacerlo."

"Dios, eres peor que uno de nosotros." Le dijo Embry bromeando. "¿Cómo sabes eso?"

"Fácil, porque las chicas hacen lo mismo, solo que no tan abiertamente." Afirmó ella divertida. "Por cierto, voy a ir acostumbrándome a ser la única."

"Nosotros decimos que Jake está ido." Afirmó Quil haciéndome sentir ganas de matarle por chivato. "Pero él dice que no, y nos preguntamos por qué será."

"Ah, eso él mismo." Dijo ella. "Pero si sirve mi opinión, a mí no me parece para nada descentrado."

"Ya, claro, de los deberes." Le dijeron.

La verdad es que era cierto, antes miraba bastante más a Bella cuando salía calada con el bañador solo en vez del neopreno, pero ahora que la había visto aún con menos ropa en la acampada… bueno, seguía mirándola de vez en cuando, pero no tanto. Al fin y al cabo… qué gracia tenía cuando sabía perfectamente cómo era sin ese bañador.

"Jake, las funciones." Me dijo sin mirarme siquiera.

"Lo siento." Afirmé apartando la vista de su trasero.

Por un momento me la había imaginado desnuda sobre la toalla y comenzaba a notar los efectos de eso, así que me removí un poco para acomodarme de nuevo.

"A mí me sale 4x + 23." Dijo Quil.

"A mí me salen 5x en vez de 4." Dijo Embry.

"Y a mí 4x2 + 23x + 7." Afirmó Bella. "Así que… venga, otra vuelta más antes de que Paul nos diga el resultado."

"A mí me sigue saliendo lo mismo." Afirmé.

"A mí también." Fueron diciendo el resto.

"Bueno, Paul tiene la solución." Afirmó Bella. "¿Paul?"

"Lo tuyo, pero son + 8, no + 7." Afirmó.

"Vaya, mis mates son horribles." Dijo borrando el número que tenía mal y rescribiéndolo.

"Al menos parece que ya has pillado por dónde van los tiros." Le dijo Paul.

"Eh, es cierto." Dijo como si se diese cuenta. "Y me parece a mí que aquí todos hemos mejorado algo. La pena va a ser cuando esto se acabe porque viene el mal tiempo."

"Ya comienza a hacer menos calor." Dijo Quil.

"Sí, pero nosotros podemos seguir hasta casi invierno." Soltó Seth divertido para llevarse un codazo de sus laterales.

"Vaya, no, si se nota de lejos que sois todos de algún tipo de secta rara." Dijo Bella divertida. "No tenéis nunca frío, vestís todos más o menos igual... hasta habláis de cosas que solo entendéis vosotros."

"Somos un grupo de amigos algo curioso." Afirmó Jared.

"Ya, si se ve..." Dijo divertida. "Ah, lo siento, os abandono otra vez. Tengo viajecito de salchicha."

"Algún día probaremos nosotros." Le dijo Embry.

"Cuando queráis, pero si queréis, el último día de la temporada y si os atrevéis a meteros en el mar frío, os doy una vuelta larga y gratis." Nos dijo divertida cogiendo sus gafas de sol de la toalla y yendo hacia el puesto donde cogió una camiseta blanca con el logo de su puesto y se la puso por la cabeza mientras hablaba con los clientes.

"Al final es cierto que no sabe nada de nosotros." Dijo Paul.

"¿No deberías decírselo ya?" Me dijo Jared mirándome. "Si estáis saliendo, está saliendo con un chico-lobo."

"Lo sé, pero... no sé, igual no está preparada para saberlo." Le dije. "Personas que se trasforman en lobos... es un poco duro para cualquiera."

"Duro o no, deberías ir diciéndoselo." Me dijo Embry.

"¿Y que se aleje de mí?" Le dije. "No, gracias."

"Le diré yo lo que soy." Dijo Paul. "Comenzamos con mal pie, si se aleja de alguien mejor que sea de mí ¿no?"

"Estás como una cabra." Le dije. "Pero gracias, te deberé una."

"Lo recordaré cuando vaya a pedir la mano de tu hermana en un futuro." Me dijo.

(Salto espacio-temporal)

"Uffff..." Dijo Bella saliendo del agua y envolviéndose en la toalla que había llevado yo al puesto para recoger un poco, como sus libros. "Dios... como siga así en un par de semanas probablemente cierre. Solo te puedes meter con neoprenos. Seguiré un poco más con submarinismo y surf pero poco más."

"No creo que tengas mucho más trabajo." Afirmé.

"Sí, bueno, sigo buscando trabajo para cuando acabe con esto pero..." Dijo.

"Yo estoy mirando a ver si veo algo, pero no hay gran cosa." Afirmé.

"No te preocupes." Me dijo sonriendo y haciéndome una caricia en la cara. "Seguro que al final puedo encontrara algo. Y... prometo que esta vez será algo que no absorba tanto tiempo. Algo para que me de tiempo a poder vernos, a diario."

Eso me hizo sonreír y le pasé un brazo por encima mientras cerraba la puerta tras dejar todo dentro.

"Ese plan me gusta mucho más." Afirmé sonriendo.

"Pero de momento, no tengo ese otro trabajo para cuando acabe, solo la faceta de montaña, y me parece que los Newton serán oposición digna."

"Yo creo que preferiría que me acompañase una chica guapa que un pesado rubio." Le dije divertido.

"Ya, pero da más seguridad que te lleve un chico, por si pasa algo que estará más cachas para llevarte en brazos que una chica flaquita que puede improvisar una camisa con ramas y tiene un título de salvamento en montaña, pero claro, eso no se lleva tatuado."

"No fastidies que tienes título de eso de montaña." Le dije.

"Nos los dan a casi todos los verdes." Asintió. "A veces hay que ayudar a algún compañero en la montaña, o a víctimas inocentes."

Alucinante, no sabía eso. Cada vez que hablábamos era algo nuevo que conocía de ella, aunque era divertido estar con ella.

El camino a su casa fuimos hablando sobre si era buena idea o no lo de que hiciese excursiones por la montaña en fines de semana por encargo y cómo afectaría eso a los Newton o si les molestaría o esas cosas.

"Por cierto, hablando de eso." Me dijo. "Edmound me ha preguntado ya si sé lo que haré después del instituto."

"¿Y qué le has dicho?" Le dije con curiosidad ya que yo todavía no había acabado de decidirme.

"Pues que me gustaría ir a la universidad." Afirmó. "Por eso estoy trabajando también. Más de la mitad de mis sueldos van al bote para la universidad. Lo que ya no sé es qué estudiar."