Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer.

RESPUESTAS A SUS REVIEWS AL FINAL!


Capítulo 16: Al Gato y al Ratón

Alice POV

Jasper ya estaba sentado en mi cama cuando entré a mi dormitorio.

No esperaba Rose ni a Bella ya que se habían escapado con sus respectivas parejas en una cita romántica.

―Jazz, tenemos mucho que hablar y planear ―él asintió lentamente.

En realidad no me molestaba que Jazz fuera a veces callado, en realidad me prendía de una manera poco apropiada. Jasper era especial en muchos sentidos, tenerlo era el mejor regalo que la vida me había dado. Jasper podía ser callado a veces, pero cuando no lo era, decía las cosas más hermosas y sinceras que he escuchado.

―De momento no debemos de preocuparnos de María, en ese punto estamos claros ―empecé a dar sacar los pequeños sobres con polvo pica pica―. Tanya es otro punto que sí debemos de mantener bien vigilado, ella no sospecha nada. Para Carlisle y Esme, Tanya se quedó dormida y despertó desubicada ―empecé a reír―. Hubiera muerto por ver su cara de terror al verse sola y encerrada en el camión. Lo malo es que sus gritos alertaron al guardia.

Jasper mi hizo señas para que me sentara a su lado. Fui al encuentro de sus brazos.

―También debemos de estar al pendiente de James ―sus pulgar empezó a hacer círculos en mi brazo.

―James es un problema al igual que Victoria ―mi barbilla descansó en su pecho―. Victoria le ha mandado miradas envenenadas a Bella. Si Tanya y Victoria se unen vamos a tener un problema muy grande ―mi sonrisa se tensó―. Mi amiga siempre ha tenido mala suerte, vaya que en días se ha echado a dos alacranes al pantalón.

Besé a Jasper. Nunca me iba a cansar de esa sensación, era algo adictivo. La boca se me hacía agua con sus besos, era como comer algo dulce y que me gustara. Sus labios eran perfectos para mí.

―Pero también debemos de ver a James ―Jasper parecía preocupado―. Maria dice que James llega a los extremos y cuando se trata de retos…

―Él no conoce límites ―acabé la frase por él―, lo sé. De momento no veo que tome una decisión, pero cuando lo haga va a ser algo de momento, James actúa por instinto. Se cree un cazador y para desgracia de Bella, lo es…

―Tanya planea algo ―Jasper parecía meditar lo que decía―. Hace rato la vi sospechosamente.

Me concentré un momento y abrí los ojos…

―Esa perra… Ni sé para qué me esfuerzo en ver lo que hace Tanya ―me quejé―. Lo único que se le ocurre son niñadas.

Jasper me miró interrogante.

―Lo único que va a hacer es aumentar nuestros refuerzos de alcohol ―me reí―, y del bueno, pero ni si quiera lo sabe.

―¿Qué planea en sí?

―Va a venir a tocar la puerta para asegurarse de que no hay nadie y lo hará hasta que cuando toque no haya nadie ―lo empuje en la cama y me puse a horcajadas en él. Añadí con voz seductora―. Tú y yo vamos a estar escondidos en tu dormitorio hasta que Tanya se haya asegurado que no haya nadie; va a dejar unas botellas que consiguió con Laurent.

―Planea acusarlas ―Jasper mordió mi labio inferior.

―Exacto, pero no cuenta con que mi novio me va a esconder todas las cosas prohibidas que Bella y yo tenemos ―me levanté dándole un beso rápido en los labios―. Tenemos cosas que esconder Jazz.

Me levanté y saqué una pequeña maleta en donde iba metiendo las cosas de Bella y Rosalie tenían. Por el rabillo del ojo pude ver a Jazz metiendo las cosas que consideraba prohibidas. Al cabo de media hora, ya todo estaba empacado.

Eso era lo precioso de que entre las chicas y yo no había secretos, sabía todo de ellas y ellas sabían todo de mí. No pude evitar sonreír ante mis pensamientos. Serían amigas que atesoraría de por vida.

―Y usted ―me dirigí a Jasper coquetamente, pestañeando de una manera que lo dejara boquiabierto―, usted será algo que también atesoraré de por vida.

Me perdí en sus labios.

―Te amo, Alice ―me abrazó―. Eres mi vida, eres el sol que ilumina mi vida oscura, eres mi salvación… Amor, tú eres lo más puro y hermoso que tengo.

―Jasper, vamos a salir de eso ―lo abracé lo más fuerte que pude―. Ya tengo algo planeado algo para que Maria no pueda inculparte o perjudicarte.

―¿Qué haría sin ti?

―Shh… no pienses en eso Jazz, siempre me vas a tener.

―Te amo, Alice.

―Te amo Jazz.

Nos quedamos así, abrazados un rato.

Pero había cosas que hacer, teníamos el tiempo contado.

Llevamos la maleta y la escondimos, por si acaso, bajo la cama de Edward.

―Pensemos como Bella… ―empecé.

―Oh, Eddie ―Jazz imitó a Bella, la hacía tan bien que no pude evitar reír―, cállate y deja que me coma tus chocolates.

―Aún los tenemos ―me reí.

―Pensé que ya se los habían comido.

―Nop, los guardamos para las crisis.

―¿Crisis?

―Cosa de chicas…

Jasper se encogió de hombros…

Salí del dormitorio de los chicos, con un plan en mi cabeza… No me hacía gracia utilizarlos puesto que pensaba guardarlos para el cumpleaños de Bella, pero la ocasión lo ameritaba. Además de que había pensado como Bella y eso fue lo que se me ocurrió. Tenía un plan de lo más hermoso.

―Jazz, necesito una cámara pequeña ―consigue eso.

Jasper asintió.

Sonreí con las cosas en claro.

Necesitaba mi estuche con maquillaje… Busqué la pintura en crema de color blanco, rojo, negro y sabía que tenía por ahí una cosa que era necesario en las profundidades de mi maletín con maquillajes, igual los iba a utilizar en Halloween, por si acaso.

Jasper llegó cuando tenía las brochas, los maquillajes tanto en crema y como en polvo.

―La conseguí, nena ―sacó esa pequeña cosa de sus bolsillos.

―Jazz, eres el mejor.

Prepárate Tanya que te espera lo mejor, pensé.

~oOo~

Edward POV

Bella parecía nerviosa ante mis palabras. Pero era verdad, se supone que debo de conquistarla, asegurarle que seré un buen proveedor, comprometerme con ella, casarme y tener hijos.

Por un momento vino a mi mente aquel pensamiento que tuve sobre ella, había pensado que ella no era la indicada para ser esa persona especial, ahora todo eso estaba olvidado, porque la quería para mí.

La llevé a un restaurante y ella se limitó a observar el menú como si este le susurrara un buen chisme.

―Ensalada César ―pidió con una sonrisa―, gracias.

―Bella ―la regañé―, eso no es bueno, apenas comiste el día de hoy y una ensalada no te va a dar lo que necesitas.

Ella me dedicó una mirada envenenada. Me acerqué al mesero que no dejaba de ver a mi novia, le pedí que le trajera un plato rabioles con zetas, la ensalada, carne que era su proteína y un pedazo de pastel de chocolate. Mientras ordenaba por Bella, ella me fulminaba con la mirada. En cuanto se fue el mesero, me gruñó.

―No pienso comer todo eso ―se miró las uñas.

―Está bien ―le sonreí―, no comes eso y hablaremos de matrimonio.

Se le salieron los ojos y podría jurar que empezaba a hiperventilar.

―Comeré todo eso ―se apresuró a decir.

No pude evitar reír ante eso. Me pregunté por un momento su renuencia al matrimonio. Tal vez era apresurado hablar de eso ahora, pero tenía claro que para eso era el noviazgo.

―Bella, cuéntame más de ti ―le pedí.

―¿Qué quieres saber? ―parecía que sus manos tenían una batalla bajo la mesa, estaba nerviosa.

―Todo ―no pude contener mi reacción―, quiero saber todo.

―Bueno… en una mañana soleada del 13 de septiembre nació una preciosura y…

―Bella…

―Ok, ok… ―suspiró―. Me gustan los perros, tengo una banda que en realidad somos más unos vándalos que una banda de música…

―¿Hacen destrozos? ―no la imaginaba haciendo esas cosas.

―Sí, pero nada comparado como el que me trajo hasta aquí.

―Entonces, es verdad que le prendiste fuego a una chica ―Bella sonrió ante la aceptación de los hechos.

―Culpable ―aceptó―, no me arrepiento y cuando pueda haré que me expulsen de esa jaula a la que llaman internado.

La miré sin dar crédito a lo que salió de sus labios.

―¡¿Qué?! ―mis manos se crisparon.

―Lo que oyes, pienso fugarme e irme a una playa en México. Después regresaré a casa con arrepentimiento, papá me perdonará y mi vida volverá a ser como antes: motos, fiestas, darle dolores de cabeza a Renée cuando le esconda sus cosas ―me miró y sonrió con complicidad―, ya sabes, mi mamá es tan distraída que a veces disfruto de esconderle las llaves del auto o jugar con el peróxido cuando hace sus tratamientos para tener el cabello perfecto.

―No puedes irte ―mi corazón se encogió―, ahora estás conmigo.

―Sip, por eso debes de disfrutar, mientras puedas hacerlo ―agregó con humor.

―¿Qué tiene de malo el internado? ―no iba a dejar que se fuera, la amarraría a un árbol e incluso hablaría con mis padres. Pero ella no se iría, ella no iba dejarme.

―Aparte de que James me da ñañaras…

―Eso se puede arreglar ―la interrumpí.

―¿Y qué me dices del encierro? ―se cruzó de brazos.

―Vamos, no es tan malo ―tenía que aferrarme a lo que fuera―. Además vas a extrañar a Alice y a Rosalie.

Ella me miró divertida.

―Alice y Rosalie siempre van a estar ahí, además de que bien puedo ingeniármelas para que o nos escapemos o puedo hacer que nos expulsen.

―No lo permitiré, por mi vida que no te irás. No vas a dejarme.

―Edward, seamos conscientes, yo no soy alguien que vaya ad hoc con tu vida ―hizo una mueca ante sus palabras―. Apenas nos conocemos y…

―Pero podemos conocernos ―empezaba a desesperarme― y ya te dije que no voy a dejar que me dejes. Aceptaste tener una relación conmigo y no va a haber manera de que puedas dejarme ―Bella parecía que no daba crédito a mis palabras―. Si tengo que seguirte a México, lo haré y si tengo que amarrarte a un árbol, no dudes que lo haré… porque voy a hacer que esto funcione, porque sé que detrás de esa apariencia hay alguien frágil y quiero ser el dueño de tu corazón.

Bella por un momento se quedó callada antes de añadir.

―Ya lo eres ―parecía derrotada.

―Parece como si fuera algo malo ―mi emoción se veía eclipsada ante sus palabras. Me costaba trabajo aceptar que ella se sentía con miedo―, no debería de tener miedo. Aquí estoy.

Su mirada se desvió.

―Por ahora ―su voz sonó lastimera.

―Mírame ―tomé su barbilla.

Sus ojos se encontraron con los míos, sabía que ella tenía sus inseguridades, aunque se hiciera la fuerte, pero podía leer lo que ella sentía.

―Estoy aquí, no iré a ningún lado y quiero que me dejes entrar ―podía ver que llevaba una lucha interna―. Te haces rollos, rollos internos que al final parece que te tratas de convencerte de que son reales.

―Ahora resulta que sacas tu título de psicólogo ―dijo con fastidio.

―No, pero sé que sientes… porque aunque no lo creas, te siento ―tomé su mano y la puse en mi pecho―. Aquí te siento. Amor, no pienso dejarte caer, entiende eso y acepta lo que está pasando.

―No quiero que los errores de mis padres me alcancen ―admitió, retenía las lágrimas.

La atraje mi pecho.

―No te puedo asegurar lo que nos deparará el futuro, pero si te puedo prometer que estaré a tu lado, porque quiero ser tu amigo, tu compañero, tu novio y cuando llegue el momento quiero ser tu amante y, aunque no te guste la idea, quiero ser tu esposo y que tú seas mía.

―Lo primero me sonó a gloria ―su mirada me derretía―, pero lo segundo… haré como que no escuché eso.

―Le temes al matrimonio por tus padres ―no era una pregunta, era una afirmación.

Asintió con pesar una vez.

―Sólo hay que verlos para saber que no todos tienen finales felices ―pareció caer en la cuenta de algo―. Y no debería de desnudar mi alma frente a ti ―se levantó de la mesa.

La retuve.

―No, no te vayas ―le rogué.

Soltó aire de golpe.

Me quedé prendado a sus ojos, quise decirle con la mirada lo que ella no quería escuchar, quería que me dejara entrar en su corazón, sin dudas, sólo amor.

―Bella, déjame amarte y no me midas el amor ―la atraje a mis labios―. No quiero lamentos, sólo amor.

Bella soltó todas sus barreras y supe que, de momento, había ganado.

~oOo~

Alice POV

Como había dicho, esta no era mi venganza, pero sí que era la revancha por haber querido inculparnos de algo.

Había terminado de maquillar a Tanya, con el cuidado de no despertarla. Su cara estaba cubierta de maquillaje blanco, su nariz tenía pegada una nariz de payaso, sus ojos estaban maquillados como los de un payaso, tenía una sonrisa de miedo que le llegaba hasta las mejillas y tenía unas chapas de un rojo brillante. A su look le agregué una peluca de color verde chillón, claro que tuve que pegarla, lo que ella no sabe es que el pegamento se quita con agua caliente; se iba a arrancar unos buenos cabellos.

Ahora era sólo cuestión de tiempo para que el fuego recorriera las mechas hasta su objetivo, le iba a dar un 16 de Septiembre.

La cámara ya estaba grabando desde el minuto en el que prendimos la mecha.

Teníamos el extintor por si se prendía algo.

Los fuegos artificiales estaban distribuidos alrededor de la cama de Tanya. La chispa iba recorriendo la mecha, sólo falta muy poco, podía ver desde la pantalla la actividad. Había decidido poner cámaras por toda la habitación para tener una buena vista. Me había costado trabajo, pero nada es imposible para Alice Brandon.

Sonreí con la satisfacción en mi cara, había puesto sumo cuidado en que no hubiera pruebas en mis contra o en la de Bella, sabía que íbamos a ser las principales sospechosas, pero sin pruebas no hay culpabilidad.

La chispa llegó hasta el final de la mecha, que era en donde se distribuían las diez mechas; la escena era perfecta. Las dos primeras mechas, que estaban al pie de la cama, se consumieron. Era el momento en el que los dos petardos iban a hacer «boom» y Tanya se llevaría el primer susto de los seis que faltaban.

Un estruendo acompañado con el grito de Tanya resonaron en el cuarto…

La cara de Tanya y más su grito le dieron la mueca perfecta. Amaba haber tomado cursos de maquillaje y de disfraz.

La segunda carga explotó. Tanya trataba de bajar de su cama pero en el momento en el que sus pies tocaban el suelo, estallaba otra carga. Sus gritos resonaban en todo el cuarto y las explosiones seguían hasta la última que era en la cabecera de su cama. Tanya estaba saltando en la cama y gritaba como una loca.

En ese momento estaba muerta de la risa. Su cara era lo más gracioso que pude haber visto. Sólo esperaba las dos últimas sorpresas. Una ya estaba en camino, la puerta de su dormitorio se abrió de golpe, dejando ver a los curiosos que fueron a ver la escena.

Había reconocido a Félix y Demetri, quienes se retorcían de la risa al ver a Tanya con ese disfraz. Las personas seguían entrando y todos estaban arremolinados en el pasillo y en el dormitorio, todos veían a Tanya con ese disfraz y se reían. Tanya no lo soportó y se apresuró a abrir la puerta de su closet. Puerta que tenía un par de hilos resistentes, estos sostenían un balde con lodo. Tanya abrió la puerta y se llenó de lodo, podía asegurar que ese lodo debía de tener algún gusano.

Mi risa y la de Jasper eran incontenibles, estábamos viendo la escena desde primera fila. Incluso Jasper consiguió palomitas.

En unos minutos iban a llegar Carlisle y Esme, como era de esperarse, Tanya nos culparía. Era hora de poner el plan B en marcha.

Me puse la mezcla con aguacate en la cara y en la de Jasper. Me encargué de que la cama de Bella estuviera bien abultada, y puse una toalla simulando su cara. Jasper se haría pasar por Rosalie y yo diría…

¡Se acercaban! Escondí todos los materiales de espionaje debajo de la cama de Rosalie. Me pegué con la pata de la cama un dedo del pie.

―¡Ay, puta madre! ―solté. Un par de lágrimas escaparon―. Esa no es tu culpa Tanya, pero también te la cobraré.

Vaya, a esa mujer le gusta acumular deudas.

Me apresuré a prender el incienso y empecé a hacer un baile ridículo.

―Señoritas… ―Carlisle entró por la puerta.

―Bienvenido, hermano ―hice una reverencia―. El camino a la belleza no discrimina. Y acá entre nos ―me acerqué a Carlisle para darle un codazo cómplice―, sabía que es cutis perfecto era porque usaba algo.

Carlisle me miró como si le hubiera hablado en mandarín.

―Señorita Brandon ―Esme me miraba la escena que estaba ofreciendo―, ¿qué es todo esto?

―Bueno, estamos haciendo un día de spa ―grité emocionada―. Ya sabe, la regla es que persona que entra, persona que no puede salir ―dije con severidad―. Bella y Rosalie están tomando un baño con hierbas especiales para no tener arrugas en el cuerpo; para ese proceso es necesario estar completamente desnudo ―hice una mueca de repulsión―. Así que le pediré a usted, que le unte las hierbas a su esposo. No estoy preparada para ver eso.

―¿Perdón? ―Carlisle se puso rojo.

―Ya saben, uno también se arruga de otros lados, no sólo de la cara ―expliqué―. Para usted tengo un aceite que le va a poner todo es su lugar.

Carlisle y Esme casi se desmallan con mis ocurrencias.

―Cuando terminen, lo que sea que estén haciendo ―Carlisle parecía nervioso―, las espero en mi oficina.

―¡Alto! ―grité alarmada―. ¡No pueden abandonar la habitación así! Ofenderán a la diosa de la belleza… ―busqué entre mis sesos un nombre―. Dior Mandarine, si van a retirarse, deben de mostrar sus respetos; tienen que mover la panza así ―empecé a mover mi bata…

No pude hacer nada más porque ya habían salido de la habitación.

El aire volvió a mis pulmones.

Todo había salido bien…

~oOo~

Bella POV

Sería una persona amorosa, por un día. Haría como los alcohólicos, diría la frase: "Sólo por hoy…"

Sólo por hoy, seré una mujer enamorada y débil.

Estaba caminando a su lado, y agradecía el hecho de caminar. La comida había sido deliciosa, por lo que pude comer sin ningún problema; aunque al final sólo pude pedir el pastel para llevar, no me cabía ni un bocado más. La caminata me ayudaba a aligerar la sensación de que había comido como si no hubiera un mañana.

Los dedos de Edward se aseguraban de que mi saco me tapara bien y acomodaba mi mascada para que no pasara el frío aire por mi garganta. Era un gesto tierno, se preocupaba y era un caballero.

No volvimos a tocar el tema de mi fuga, pero sabía que había sido un error haber mencionado eso. Ahora lo tendría vigilando cada paso que diera.

Llegamos a su auto y me abrió la puerta para después él meterse. Edward puso la calefacción y yo me recargué en el asiento.

Nos quedamos callados un momento, hasta que decidí mover los botones y buscar una estación de radio. Para mi suerte, estaba una de Katy Perry y me puse a cantar. Estaba feliz, era fan y de alguna manera e identificaba con esa canción en particular. Cada frase y cada armonía eran mi perdición, no me importaba si estaba dando notas altas, sólo existía ese momento en el que de alguna manera estaba expresando lo que sentía. Al término de la canción, pude ver a Edward que me seguía mirando.

―Te la dedico ―fue lo único que dije.

La radio fue apagada por mí y me dediqué a ver a otro lado, menos a Edward.

Edward suspiró y salió del auto. Fruncí el ceño, ¿se habrá molestado?

La puerta trasera se abrió y Edward se metió. Sus manos me jalaron hasta él, mi cuerpo se deslizó hasta el asiento trasero. No tuve tiempo para salir de mi sorpresa, sus labios se pegaron a los míos en un beso acalorado, dulce e intenso. Sus brazos me apretaban más a él y su aliento era embriagador. No pensaba, no veía a mi alrededor, sólo existía él. La dulzura y lo intenso del beso me hacían ver fuegos artificiales. La electricidad recorría mi cuerpo, haciendo que volteos estremecieran mi espalda. Estaba en el cielo y agradecía eso. Nuestros labios se despegaron.

―Eres mi adicción, Bella ―volvió a atrapar mis labios.

El beso volvió a ser intenso, su mano se posó en mi nuca y me apretó más a él y su otro brazo se puso alrededor de mí. Era como si no quisiera que me separar de él, aunque quisiera, su agarre era firme y mi fuerza no era nada contra la de él. Sus labios me exigían más y jadeé cuando su lengua empezó a saborear mi labio superior, dejando descargas que iban desde mi labio hasta mi vientre.

―Edward… ―repetí su nombre varias veces.

―No hables, amor ―su aliento acarició mi rostro―. Dame tus labios…

Y no lo contradije, mis labios buscaron los suyos. A pesar de que me tenía estampada a su cuerpo, no me sentía lo suficientemente cerca, por un momento pensé en que tal vez sobraba la ropa. Me quedé congelada y me separé de él. Fue algo difícil, ya que Edward se aferró a mí.

No supe si pasaron minutos u horas pero sólo lo miraba a los ojos.

Mi celular empezó a sonar.

Alice.

Contesté

―¿Qué pasó? ―aún me faltaba el aliento.

Bella, tienen que regresar ―parecía divertida―. Somos sospechosas de un crimen que cometí.

―¿Qué estás diciendo? ―Edward miraba mi reacción―. ¿Ahora qué hiciste, Alice?

Nada, pero debemos de estar preparadas. Ya oculté las evidencias y Carlisle no tardará en aporrear la puerta para interrumpir nuestro día de spa. Llama a Rosalie.

―Alice, voy para allá ―colgué.

―¿Qué…? ―le levanté un dedo a Edward para que no dijera nada.

Busqué entre mis contactos a Rosalie. Llamé Hasta que me contestó.

―¿Bella? ―parecía agitada.

―Rose, no quiero ni imaginar por qué estás así de agitada, pero debes de ir corriendo al internado. Alice nos metió en un problema ―masajeé mi sien.

Voy para allá ―colgó.

Me bajé deprisa y me pasé al lado del copiloto.

Edward imitó mi comportamiento y arrancó el auto.

―Bella, ¿qué paso? ―tenía la vista al frente.

―Alice se… nos metió en un lío ―me mordí el labio.

―No me refería a eso… ―pareció dudar―. Cuando te besé… parecías asustada.

―No ―mentí.

―Me estás mintiendo ―su vista seguía al frente, pero sus manos apretaban el volante.

―No fue nada, sólo me sorprendí ante mis pensamientos ―desvié la vista y sentí mis manos sudar.

―Dime ―volteé a verlo y su mandíbula estaba tensada.

―Pensé que no estaba lo suficientemente cerca ―mentí a medias.

―Estás omitiendo algo ―me acusó.

―Y pensé que la ropa sobraba ―concluí. Mis mejillas estaban rojas y sentía la necesidad de esconder mi cabeza cual avestruz.

―No debes de avergonzarte ―su mano apretó mi rodilla―, yo también pensé eso.

―Estamos yendo muy rápido ―me estaba obsesionando.

―Lo sé, pero también sé que este tipo de cosas no son para cuestionarse; se trata de vivir el momento ―sonreí. Había sonado como yo.

―Lo sé ―de tanto morderme el labio me iba a sacar sangre.

―Eres tan rebelde y a veces eres tan frágil ―parecía decirlo más para él que para mí.

―En fin… No sé en qué me metió Alice, pero será divertido ―traté de cambiar de tema.

―Sí es necesario, diré que estabas conmigo.

―No, no lo hagas.

―¿Por qué? ¿Te da vergüenza que sepan que estuviste conmigo? ―parecía enojado.

―No, lo que pasa es que pueden castigarnos ―me acerqué para depositar un beso en su mejilla―, no quiero que otras cosas impidan que disfrute de mi novio ―mi voz fue coqueta.

Edward reaccionó a mi cercanía y me complació que se estremeciera.

―Lo que tú digas, amor.

Sonreí coqueta y me acomodé en mi asiento.

Sólo por hoy, seré una colegiala enamorada.

¡Vaya domingo!


Hola! De nuevo, yop! Espero que les haya gustado!

REVIEWS? Cuéntenme!

Antes que nada, les agradezco su apoyo y pido perdón por haber me retrasado en responderles! Pero ya me he organizado, así que ahí va!

*Ichigoneeko: Perdóname tú, que ni respuestas te he dado! Pero ya me organicé. Seee Tanya es eso y más, pero es bien tonta. Saludos comadre! Sabes que se te quiere! Seee la gran pregunta y la gran respuesta! James está loco!

*Yuukistrawberry: ya ves, una que se esfuerza por ustedes ja ja ja ja! Esta historia no sería nada sin ustedes! Seeee! James sale a escena y espero no decepcionarte con todo lo que va a hacer! A mí también me encanta ponerle un toque de locura a la historia!

*LaPrincesithaKitty262: conocedora! Leíste esos libros, a mí me encantaron como me traumaron! Pero al final fue agridulce. Pero fui feliz con todos. Y dime, qué te gusta leer? Y en cuanto a que soy mala, hija checa mis otras historias! Verás que ahí sí soy mala!

*Jana Cullen: gracias comadre por todo! Que bueno que te guste lo que escribo! Sniff sniff… Seee en todas partes habitan las ratas! Todo está bien, y que a esas personas les vaya como les tenga que ir! Gracias y sabes que se te quiere!

*PettySweett: Gracias y bienvenida, (a ella sí le parezco divertida) ja ja ja ja! Eres muy linda, gracias!

*azumii cullen: pues ya ves, Alice es muy vengativa y la comprendo, se esmeró en dejarlos solos y Tanya lo arruinó. Gracias! Eres un 3 Lamento espantarte! Tranquis que aquí sigo! Hierba mala nunca muere!

*Dani salvatore cullen: que gusto y bienvenida! Gracias y espero seguir contando con tus opiniones!

*MarieAliceIsabella: Comadre, me da gusto que te guste y que haya sido tu cap FAV! Ja ja ja ja soy mala por cortar el cap ahí! Seee, apareció James y eso significan problemas! La segunda cita result´tranquila pero habrá más cosas!

*Pily carreiro: Gracias por creer en lo que hay en mi cabeza! La historia va a ser larga! Y pues veremos, hija! Prometo publicar todos los viernes y trataré de extender más los caps! Mi propósito es llegar a las 7 000 palabras! YAY! Tengo una nueva BFF! Gracias, por todo! Y veremos que pasa el lunes con Bella y Edward… se acerca el apocalipsis y créeme me querrás matar por lo que se avecina!

*Silviasony: habrá más cosas, créeme!

*Isabella Soudy: Tienes bonito nombre! Is, gracias por tu apoyo y gracias por ser mi FAN!

*bonxi: Gracias y seeeee! Bella se pasa de cabezota, se hace pero nuestro querido Edward se encargará de que ella se entregue sin miedos. Seee a Bella le dio el soponcio! Pues es que van rápido! Y pues a ella eso la pone loca, pero la cosa es que ella va a pasar por muchas cosas y esperemos que Edward logre derribar a sus demonios!

*Guest: haré un cap todos los viernes! Saludos y nos leemos! De nada, y gracias por leer lo que escribo! Sé que ustedes van a estar ahí y las amo! Pasa y lee mis otras historias! Nos leemos!

*Lucy-Cullen-Hale-Vampire: Gracias! Bienvenida y saludos! Nos leemos!

*Iris: habrá más caps y publicaré uno por semana! Saludos!

*stewpattz: te gusto? Saludos!

*Thaab: perdón, actualizaré más temprano! Ja ja ja ja! Saludos!

*Sachys: gracias, bienvenida y espero seguirte leyendo! XOXO

*KATE AMY J: seeee son novios! La carne es débil y me agrada que te haya gustado la manera de convencer de Edward! (Cc TODOS LOS HOMBRES: aprendan) Seee, van rápido, esperemos que Edward derribe sus demonios y Bella aprenda algunas cositas! Pero si era para traumarse! Gracias por tus palabras y por tu apoyo! Te mando muchos saludos! Nos leemos, bienvenida! XOXO

*anonimo (GUEST): gracias y perdón por la tardanza, es viernes y ya sabes una se pone loca! Trataré de subir más temprano! Espero que pueda subir a partir de la una de la tarde! Bienvenida, saludos! XOXO

Espero les haya gustado! Dejen reviews! Recuerden que tengo twitter (Issa_Márquez)

Saludos

XOXO

Lena!