CAPITULO 23: ALARMA, LA PUERTA FORZADA.

"Qué fuerte." Me dijo Embry cuando salimos al recreo. "¡Parecías realmente Romeo!"

"¡Le han puesto un 9!" Dijo Jared sacudiendo la cabeza. "¡Eso es imposible, la profe nunca nos pone esa nota en nada!"

"No sé, me leí ese trozo que hemos hecho hoy y… me gustó ¿vale?" Les dije. "No sé, puedo entender a Romeo. Al menos en ese trozo."

"Ya." Me dijeron.

"Romeo, Romeo…" Me dijeron riéndose.

"Reíros, pero me han hecho hacer el papel protagonista, y vosotros sois solo los primos." Afirmé uniéndome a la broma.

Y creo que a Bella le pasaba algo parecido porque vi cómo las chicas y ella cotilleaban riéndose de algo. Fue divertido hasta que cruzamos las miradas un segundo y me guiñó un ojo sonriendo antes de seguir conversando con el resto.

"Ahora en serio." Me dijo Quil. "Tienes un problema."

"¿Y es?" Le dije.

"Que tu Julieta no sabe qué eres, que tu Julieta no sabe que no es la única, y que tu bebé-Julieta no sabe que tienes una Joven-Julieta..." Me dijo. "Y que como eres un Romeo tan bueno, me parece que la profe te va a coger siempre de Romeo, así que…"

"¡Pasas al bando de los empollones!" Dijo Paul haciendo que se asqueaba en broma. "Y los macarras te harán calzón chino, te tirarán bolitas de papel…"

"Bella es también una empollona camuflada." Le dije. "Y no le hacen nada."

"Porque se nos ha pegado." Afirmó Paul divertido. "Que no está tan mal, al menos una se atreve a hacer nuestras cosas. Pero ya veremos si algún día se viene a saltar por los acantilados con nosotros."

"Probablemente se cague." Dijo Jared.

"¿Qué es lo que da cague?" Nos preguntó sonriendo con Kim y unas amigas suyas a su lado a nuestras espaldas.

"El salto de acantilados." Le dijo Paul. "Igual vamos esta tarde. ¿Os… apuntáis?"

"¡Más quisieras!" Dijo alguna de las chicas. "Ni de coña." Dijo otra. "¿Estáis locos? No queremos matarnos."

"¿Es peligroso?" Dijo Bella entre todas.

"¿Saltar al agua entre rocas ocultas bajo el agua por un acantilado con corrientes fuertes?" Dijo Paul. "¡Qué va!"

"¿Jake?" Me dijo mirándome.

"Es un deporte de riesgo, de bastante riesgo, pero da bastante subidón." Le dije.

"Eh, contar conmigo." Nos dijo. "¿Kim, nos apuntamos todas?"

"Es que da miedo." Dijo.

"Oh, vamos." Dijo Bella sonriendo y viniendo entre nosotros para ponerse entre Embry y Jared y toquetearles los bíceps y los hombros. "Esto parece acero forjado, seguro que no dejan que nos pase nada."

Dios, como tío no tenía precio, pero como mujer… ¡grrrrrr!

Era preciosa, sexy, atrevida y parecía comprender también bastante bien a las chicas.

"Claro que no." Dijimos sobre todo los aludidos y yo.

"Y además, puedo llevarme algo más para entretenernos mientras esperamos." Afirmó Bella. "Y si os atrevéis, podemos hacer salto desde acantilado y luego escalada hasta arriba para volver a subir. ¿Qué os parece? Multi-deporte de riesgo. Yo pongo las cuerdas de escalada."

"Salto y escalada." Dijo Embry. "Me gusta."

"La verdad es que suena bien." Afirmé.

"¿Por qué no se nos ocurriría antes?" Preguntó Embry divertido.

"Bueno, pues entonces quedamos en eso." Dijo Bella.

"Por cierto." Le dijo Quil. "¿Queríais algo?"

"Ah, sí." Dijo Bella. "Es que estábamos debatiendo sobre unas cositas y… de pronto ha salido a colación lo de la clase de literatura."

"No nos hables." Dijo Paul. "Qué horror, si llego a saber que nos van a mandar leer escribo algo peor."

"Pues… estábamos comentando… y resulta que me han dicho que soy una Julieta muy convincente." Afirmó Bella divertida sentándose entre Embry y yo y cogiéndose la rodilla en un ademán bastante despreocupado. "Y no sé cómo hemos acabado hablando de interpretación, de famosos y eso y… alguien ha dicho algo de la voz de Mercuccio."

"¿Qué hay de mi voz?" Dijo Embry alucinando.

"Que es muy masculina y preciosa." Le dijo Bella.

"Gracias." Le dijo para reírse.

"¡Oye, que no he sido yo!" Le dijo ella riéndose y dándole un golpecito suave. "Pero estoy de acuerdo. Aunque me gustan más otras voces, no te ofendas. Las de 'Brad-gelina' son también espectaculares."

"Brad tiene una voz precioooooooosa." Dijo una de las chicas abanicándose.

"Eh, yo envidio a 'Angy', tener a ese pivón en su casa… con esa voz…" Afirmó Kim.

"Pues yo envidio a Brad Pitt." Dijo Embry. "Tener a ese monumento en casa…"

Fue curioso, porque nos pusimos a hablar en grupo y yo tuve que admitir que había sido sorprendente para cuando nos tocó volver a clase y fuimos al taller.

"¿Qué tal el grupo de debate multi-sexo?" Dijo Bella cuando le dijimos algo.

"Alucinante." Afirmó Paul. "No sabía que las chicas sabíais tanto de tíos."

"Eh, a nosotras nos gustan los cuerpos esculturales y vosotros sabéis cómo conseguirlos; a vosotros os gustan las chicas monumentales y nosotras sabemos cómo conseguir parecerlo." Dijo divertida poniéndose las gafas de trabajo.

"¿Y lo de los bíceps?" Le dijo Jared.

"A mí no me importa que me los toque cuando quiera." Dijo Embry.

"Ya, pero por qué a nosotros." Dijo Jared.

"Eh, Embry es mi amigo, era por disimular." Dijo.

"Disimular el qué." Le preguntamos.

"Bueno… hacía mi buena acción del día por duplicado." Afirmó cogiendo el microsoldador. "Porque se nota a la legua que Jared tiene algo con Kim, y no voy a chivarme de quién pero una de ellas tiene algo sobre Embry pero no se atreve a decir nada, así que… ayudo a la chica al juntarnos en grupo y echo una mano a Jared con lo de Kim. ¡Y dejad de hacerme un interrogatorio!"

"Ejem." Dije intentando no reírme y parecer serio mientras el resto ponían cara de estar alucinando y no poder ni reaccionar y luego se aguantaban la risa como podían.

"No, en serio, poneros a currar ya." Nos dijo. "Quil, no vas a acabar tu caballito mecedor para fin de trimestre, y el resto, tampoco vais a acabar lo vuestro para entonces."

"¿Y tu ordenador?" Le dijo Jared. "¿Lo has acabado ya acaso?"

"No." Afirmó. "Pero hoy probablemente tenga ya la placa base y funcione un poco." Afirmó. "Con componentes de otro, claro. Pero hay que hacer la prueba."

"Y de dónde piensas sacar otros componentes." Le dijo Jared.

"Del ordenador de clase, naturalmente." Afirmó.

"Ya, y el profesor te va a dejar destriparlo." Le dijo Quil. "Que te lo crees."

"Bueno, ya veremos si me deja o no." Dijo divertida dejando el microsoldador a un lado para coger un par de tornillos pequeños y el destornillador para ellos y ponerse a mirar sus 'planos' para mirar la posición de cada uno.

Yo por mi parte me puse a seguir haciéndole a Nessy el joyero, claro que probablemente ella tuviera otro mejor, pero me daba igual, no tenía un joyero 'made in Jake', y con suerte, lo terminaría ya ese mismo día a falta de barnizar y rematar y podría ponerme a otra cosa. ¿Tal vez un regalo para Bella?

Bueno, no era de celebrar chorradas, pero aunque fuese para el mes juntos podía hacerle alguna cosa sencilla. ¿Un regalo para navidad? Bueno, Nessy iba a tener el joyero, y mi padre le iba a comprar algo y... pero para Bella no tenía nada aún.

¿Y qué podía regalarle que pudiera hacer allí? No tenía pinta de ser una cocinera regularmente, tenía a su abuela que parecía vivir en la casa solo y ocuparse de todas las tareas de la misma, tampoco entonces podía regalarle un costurero. Qué le regalaba... qué le regalaba...

"Mirad." Dijo de pronto sonriendo y dejando las herramientas a un lado. "¿No os parece la cosa más bonita?"

"¿Qué es eso?" Le dijo Quil.

"¿Un montón de circuitos?" Dijo Embry bromeando.

"Noooo... es una placa base." Afirmó sonriendo. "El zócalo del microprocesador para insertar el microprocesador, las ranuras de memoria de la memoria principal del ordenador (la RAM), el chipset de control, el chip de los BIOS... y los slots para las tarjetas de expansión de vídeo, sonido, etcétera, etcétera, no me pongo a contarlas aquí." Afirmó señalando las diversas cositas de la placa. "Creo que ya la tengo lista. Voy a coger mi ordenador para instalarla y luego a ver cómo va con los componentes que me faltan."

"¿Necesitas ayuda?" Le ofrecí.

"No, pero gracias por ofrecerte." Afirmó. "Creo que si esto va bien, monto ya lo que tengo y el próximo día me trago las piezas que me falten y lo tengo listo para evaluar."

"Yo creo que hoy también lo tendré a falta de barnizar." Afirmé. "Cuando monte las piezas del todo."

"Seguro que a quien se lo des le encanta el joyero." Me dijo. "Bueno, o la cajita."

"No, joyero." Le dije alucinando de que lo hubiese adivinado. "¿Cómo lo sabías?"

"Tengo una buena vista espacial." Me dijo sonriendo divertida. "Y te he visto tallando la madera, parece o bien una caja ornamental preciosa o un joyero."

"Y yo que no sé nunca lo que está haciendo el resto hasta que lo terminan." Le dije.

"Eres muy intuitiva ¿no?" Le dijo Embry. "Captas todos los pequeños matices antes que nadie."

"Bueno..." Dijo sonrojándose y frotándose la frente un poco. "La verdad es que no siempre, capto pequeños matices pero no de todo. Si es de cosas sí, suelo adivinar bastantes cosas, de series... y de personas a veces."

"Sí, de personas a menudo." Dijo Embry. "Como los personajes de los libros, o como lo de la gente que está enfadada con otros."

"Ya." Dijo ella. "Poder empatizar con un personaje no es un logro."

"Si lo haces siendo chica, con la pareja protagonista, eso sí es un logro." Le dije.

"Anda, calla Romeo." Me dijo divertida.

"Como deseéis, Julieta." Le contesté a su broma.

(Salto espacio-temporal)

"Alucina con Bella." Me dijo Embry divertido mientras preparábamos las cosas para gimnasia que la habían cambiado para la última hora de la tarde. "Es demasiado lista."

"Ya, no hace falta que me lo digas." Afirmé. "Irá a la universidad aunque no lo necesite y será lo que quiera ser."

"No pareces demasiado contento." Me dijo Embry.

"Ya, es que... el tema universidad es un poco..." Le dije.

"¿Espinoso?"

"Algo así." Afirmé dándome cuenta que no podía contárselo, no a Embry, no a alguien que había estado por Bella y que aún parecía sentir algo por ella aunque no se metiese entre nosotros.

"Yo creo que cuando acabe esto me buscaré algún trabajo." Me dijo. "Ya sabes, igual busco algo de mecánica o algo así. Y si no... bueno, siempre puedo ponerme en el negocio familiar."

Embry y Quil lo tenían más fácil, ellos tenían un negocio familiar propio. Kim podría quedarse en la tienda donde trabajaba los fines de semana y Paul podía dedicarse a segurata, probablemente en algún lugar de Forks o en la reserva mismo. Pero ¿y yo?

Mi padre estaba prejubilado por lo de su accidente, podía ir a la universidad si quisiera, pero me daba no sé qué dejarlo solo porque mi hermana no se quedaría puesto que estaba acabando la universidad. Y luego estaba lo del dinero, papá ya había pagado gran parte de la carrera de mi hermana, como para pagarme ahora a mí otra; pero claro, Bella decía que podía usar ahorros y ponerme ahora a trabajar para ahorrar todo lo que ganase y cuando estuviese en la universidad seguir trabajando en alguna otra cosa para pagar el piso y alguna asignatura de la carrera yo, el problema era en qué podía trabajar.

Yo no había trabajado nunca, y dudo que lo de convertirme en lobo gigante y luchar contra vampiros fuese un trabajo de los de poner en el currículum. No sé en qué podía trabajar, tal vez en un taller mecánico, pero dudaba que cogieran a estudiantes para horas solo, también podía trabajar en alguna tienda, pero no te cogían a no ser que tuvieras experiencia, y no podía tenerla si no me contrataban nunca.

"Yo no sé." Afirmé. "Bella me ha dicho que quiere ir a la universidad, cree que si trabajo y ahorro ahora y cuando esté en la universidad, podría ayudar a pagar todo y mi padre no pondría pegas."

"Pero tu padre no te pondría pegas." Me dijo Quil. "Quiero decir, ya ha mandado a una de las gemelas a estudiar, por qué no también a ti."

"Ya lo sé, pero... no sé, me da no sé qué dejar a mi padre aquí solo."

"Hombre, solo, solo... no creo que se quedase." Me dijo Embry.

"La madre de Seth pasa bastante por allí." Me dijo Quil.

"Y si nosotros nos quedamos podemos cuidarle también un poco." Añadió Paul. "Ya sabes, tu hermana acabará la universidad este año y creo que si se lo dices te apoyará y vendrá ella."

Lo cual a él le venía genial, no tendría que extrañarla.

"Ya, pero..." Dije.

"A ver." Me dijo Embry. "¿Tú quieres ir o no quieres ir a la universidad?"

"Claro que quiero ir." Le dije. "Bella va a ir, dice que alquilará un piso para poder ir a la universidad y los fines de semana venir a visitar a su familia."

"Bueno, pues si tienes un plan de pago, un sitio donde dormir y un motivo de peso para ir... ¿cuál es el problema?" Me dijo Jared. "Ve con ella."

"¿Y qué haría yo?" Le dije. "Lo de ser un guerrero no encaja con ningún tipo de carrera que enseñen en una universidad."

"Bueno, somos buenos trasteando con vehículos." Me dijo Embry. "Igual algo de mecánica o así."

"Y se te da bien lo de carpintería." Añadió Jared. "Y aprendes muy rápido."

"Sí, eres el superdotado de las manadas." Afirmó Paul.

"Gracias por el consejo." Les dije sonriendo.

La verdad es que el problema era mío. Era yo el que tenía problemas para avanzar, era yo el que tenía las dudas; Bella estaba siendo demasiado amable buscando el modo de que pudiese ir con ella, poniéndome todo tipo de facilidades e incluso buscándome becas por internet y universidades donde pudiera hacer su carrera cerca de la reserva.

"Eo, tierra llamando a Jake..." Canturreó haciéndome reparar que estaba ya en clase y había ido como un robot porque estaba sentado con el resto. "¿Tú no vas a hacer fútbol?"

"Sí." Afirmé.

"Pues levanta la mano." Me dijo levantándomela con la suya.

"Señorito Black, a ver si nos despertamos, que ya es bastante más tarde que mañana." Me dijo la entrenadora anotando algo en sus papeles.

"Lo siento, entrenadora." Afirmé. "Anderson, Brown y Call, hacéis equipos. ¡Venga chicas, esta vez quiero veros sudar de verdad!"

"Que carácter." Dijo Bella sonriendo y estirando. "Me recuerda a mi entrenadora del equipo de atletismo del Jefferson de Seattle."

"¿Ex-atleta?" Le dije.

"No, ex-marine." Me dijo. "Tuvo que dejarlo por una lesión gorda."

"¡Auch!" Dije imaginándomela.

"Siempre podías correr más rápido, saltar más alto y tirar peso más lejos." Me dijo sonriendo. "pero ¡eh! Gracias a ella era la mejor animadora del equipo, después de la capitana y una veterana que era su mejor amiga, y eso me ayuda a ser mejor ranger. El problema que teníamos la buena mujer y yo era que nunca aceptó que fuese animadora también y que comiese lo que me saliese del moño, claro que controlando las grasas; una animadora gorda es una animadora muerta."

"Eh, par de dos." Nos dijo Embry. "Estáis en mi equipo. ¿Os importa dejar de discutir?"

"Claro." Dijimos a la vez casi.

"¿Os atrevéis a hacer de delanteros?" Dijo Embry.

"Si va con segundas será divertido." Dijo Paul divertido.

"Eh, listillo." Le dijo Bella recogiéndose el pelo en una coleta. "Vigila este trasero que va a ser lo único que vas a ver de mí." Añadió dándose una palmada en el trasero antes de ponerse a mis espaldas. "Y ni se te ocurra tocarlo que me lo tomo a mal. Solo lo toca quien yo diga."

"Qué miedo." Dijo con ironía.

"Yo que tú lo tenía." Afirmó. "¿Te recuerdo que sé defenderme solita bastante bien?"

"Mejor no." Le dije yo. "Cómo era... ah, haz el amor y no la guerra."

"Y luego dices que no harías un buen verde... qué pena de muchacho." Dijo sacudiendo la cabeza.

"¡Oye!" Me quejé mientras comenzaba a calentar correteando un poco.

Como siempre, la clase fue de vicio, era divertido tener a una chica que jugase a futbol con nosotros sin miedo a que le hiciésemos daño o de lo que quiera que tuvieran miedo el resto para no jugar con nosotros.

"¡Gol!" Gritó Bella feliz cuando se la pasó a Embry que me la pasó a mí y yo a ella que volvía a estar desmarcada y con un chute marcó un gol para hacer el avioncito sin levantarse demasiado la camiseta pero con esta por la cabeza hasta saltarme encima de los brazos y hacerla un sándwich entre Embry y yo.

"¡Campeones... campeones... oé, oé, oé...!" Fuimos cantando mientras la profesora tocaba el silbato que indicaba el final de la clase.

"Habéis tenido suerte." Dijo Paul.

"Claro que sí." Le dijo Bella. "Lo que pasa es que sois unos ¡MANTAS!" Afirmó riéndose.

Era alucinante, era como estar saliendo con tu mejor amigo, un 'mejor amigo' con un cuerpo más que atractivo. Con Bella podía ver el fútbol, ir al cine, salir, ir a la playa, esperarla cuando acabara de trabajar...

Ring, ring...

"Disculpad un segundo." Dijo Bella mientras la llamada se cortaba.

"¡Bella!" Oímos llamarla a gritos mientras nos movíamos por el patio para ir al ala de edificio que nos tocaba usar para ir a clase.

"¿Brook?" Dijo ella al ver al tío bronceado y rubio en el instituto. "¿Qué haces aquí?"

"Creo que no te va a gustar, pero... deberías ir a la playa." Le dijo. "Ya he avisado a quien debía, juro que estaba así cuando llegué, lo primero que he hecho es avisar."

"A ver, tranquilízate." Le dijo Bella. "¿Qué es lo que ha pasado?"

"Tienes que verlo para creértelo." Le dijo. "Pero se reduce a que cuando he llegado la puerta estaba forzada."

"Por favor, disculpadme en clase." Nos dijo cambiando el tono de voz de ocioso a preocupado y algo de mosqueo, tal y como reflejaba su cara.

"Oye, no puedes irte así como así." Le dijo Jared.

"Ya te digo si puedo o no." Afirmó.

"¿Y qué le decimos a la profesora?" Dijo Quil mientras ella se alejaba con el tipo.

"¡No sé!" Dijo. "¡Decidle que me he puesto enferma, o que me han llamado por algo importante!"

"Mierda." Dije dándome cuenta que iba a mirar el escenario de un crimen, por desgracia, no podíamos jugarnos clase. "Voy a la cabina a llamar a Emily. A ver si Sam puede enterarse de algo."

"Llama de paso a Leah." Dijo Embry. "Ella no vine al instituto, igual puede pasarse a echar un ojo por nosotros."

"Buena idea." Afirmé.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Bella)

.

((¡Por primera vez en esta historia la voz de la chica!))

.

"No..." Gemí buscando la caja de la recaudación del día anterior que había guardado para que Brook pagara al proveedor de cera para tablas y al de gasolina que tenía que traernos un par de bidones nuevos.

"¿Hay algo que echéis de menos?" Nos dijo el jefe de la policía.

"No han tocado nada." Dije comprobando que había casi todo el dinero allí además de un paquete de un paquete de chicles vacía que explicaría por qué faltaban solo unos dólares, lo justo para comprar otro.

"No se han llevado el dinero de la caja, ni materiales..." Dijo el hombre. "¿Seguro que han entrado a robar?"

"No lo sé." Afirmé. "Es... no entiendo qué podían querer de mi tienda para romper y forzar la puerta."

"Aquí tienes material caro." Dijo el hombre de nuevo tras mirar alrededor. "Neoprenos, bombonas de oxígeno, piraguas, tablas de surf caras..."

"Lo más caro ni lo han tocado." Afirmé confusa. "No entiendo nada."

"Tal vez fuese solo una broma." Me dijo. "¿Hay alguien que pudiera querer gastarte una broma pesada?"

Mucha gente, pero no bromas pesadas, querrían verme entre rejas.

"Que yo recuerde no." Dije.

"Hum... de todas formas, deberías tener un ojo abierto." Me dijo tras pensarlo un poco más. "Si no se han llevado nada es que buscaban algo, algo que no han encontrado aquí, evidentemente."

"No sé." Afirmé.

Allí había cosas de valor, demasiadas, todo el material deportivo era caro, la motora estaba allí, la moto de agua también, y no se habían llevado nada teniendo el remolque al alcance de la mano.

Era evidente que buscaban algo más, el problema era que no podía imaginarme qué podía ser lo que pudiese buscar alguien que tuviese más valor que la motora o la moto de agua.

"¿Podrían buscarte a tí?" Me dijo Sam, que parecía ser uno de los jefes de la reserva, o al menos parte de las fuerzas del orden de esta.

"No lo sé." Negué. "No tengo enemigos."

"Ya." Dijo.

"Oye, no estoy muy puesto en esto, pero..." Dijo el otro policía que había allí. "¿Esto no debería tener algo para coger el aire?"

"¿Hum?" Dije para mirar que estaba mirando las botellas de oxígeno. "Sí, tiene que tener una boquilla para coger el usuario el aire de dentro. Como esta." Afirmé mostrádole la de la siguiente bombona de oxígeno.

"¿Entran a robar y solo se llevan una boquilla de oxígeno?" Dijo el jefe de policía rascándose la frente con el bolígrafo de tomar la denuncia y un ojo guiñado indicando confusión al pensar. "Esto no me cuadra para nada."

"¿Tenía algún valor esa pieza?" Preguntó Sam.

"No." Dijo Brook. "Es una pieza standar de bombona de submarinismo. Goma y un polímero para que aguante las grandes presiones y el desgaste."

"Joder, la tenía desde hacía años, era mi primera boquilla." Dije dándome cuenta que era la mía.

"¿Tuya?" Me dijo el jefe de policía.

"Sí, se pueden compartir, de hecho el resto son para alumnos." Dije. "Pero si haces mucho esto... bueno, yo tengo mi propia boquilla, montarla y desmontarla era más sencilla."

"Entre tú y yo." Dijo la chica que había allí y que me constaba que era amiga de los chicos y hermana mayor de Seth, con el que ademas compartía ciertos rasgos. "Creo que deberías tener cuidado. Me parece que hay alguien empeñado en hacerte daño."

"¿A qué viene eso, Leah?" Le dijo Sam.

"¿No te lo han dicho Jared y Paul?" Le dijo. "Les boicotearon hace días, Embry estuvo a punto de ahogarse."

"Fue un accidente." Dijo ella. "Un tubo venía agujereado."

"¿Te habían boicoteado material?" Dijo Sam.

"Podría haber sido cualquier cosa." Afirmó. "Es un material de un club, podría haber sido a cualquiera, no tenía por qué haber sido a mí."

"Pero fue a tí." Dijo Sam.

"Podría haber sido a Brook ¿no, Brook?" Le dije intentando aferrarme hasta al más mínimo resquicio.

"Sí, yo cogí las bombonas prestadas, nunca se había dado un caso así." Dijo. "He intentado localizar a quién las cogió antes, pero no sabían, era como si hubieran borrado los datos."

Aquello era un infierno, gracias a dios que llegó el abuelo porque una señora, al parecer la madre de Seth y Leah le había dicho que Leah había ido a la playa para ver algo de una llamada a la policía por una puerta forzada.

"A quién se le ocurre." Me dijo cuando se libró un poco de los policías mientras el resto inspeccionaban la caseta para buscar rastros. "Te dije que tuvieras cuidado ¿no te lo dije?"

"Sí, abuelo." Asentí.

"¿Alguna idea de quién ha sido?"

"No." Sacudí la cabeza suavemente. "Si hubiese sido por mi ocupación noctura no se hubiesen limitado símplemente a robarme el dinero para un paquete de chicles y mi boquilla favorita para la bombona. Me hubiesen destrozado todo."

"Bueno..." Me dijo frotándome la espalda. "Ya está... no pasa nada... Al final parece que todo ha sido un susto. Pero quiero que me prometas algo."

"Tú dirás."

"Quiero que dejes este trabajo." Me dijo. "Adelanta el fin de temporada, deja que tu amigo Brook se encargue de los días que queden, y tú dedícate a acabar el instituto y a pasártelo bien con tus amigos."