Disclaimer: Los personajes pertenecen a Mizuki e Igarashi, esto fue escrito sin fines de lucro y con el fin de entretenerme.


####, Francia; 29 de noviembre de 1916

Querida Candy:

Solo unas breves líneas para informarte que partiré al frente, para cuando esta te llegue yo ya estaré en combate, no puedo decirte con exactitud a donde, por si esta carta llegara a caer en malas manos. Tal vez no escriba en algún tiempo por lo mismo, pero quiero que sepas que desde donde esté no dejaré de pensar en ti y seguiré enviándote mi amor. Creí que no lo pondría por escrito, pero ya lo hice, siento que esta misión es importante y no quería quedarme sin decirlo.

Siempre tuyo:

Neal

P.D. Por cierto, Ronald ya volvió a casa, le dio la fiebre de las trincheras.


París, Francia; 26 de febrero de 1917

Querida Candy:

Lamento mucho haberte preocupado tanto, me imagino que ya sabes por mi padre que fui herido de gravedad en batalla y que he pasado el último mes y medio recuperándome en un hospital en París. Fue una suerte que no me dieran por muerto, dicen que apenas y tenía pulso, yo solo recuerdo que pase casi una semana debatiéndome entre la conciencia y la inconciencia. Tuve sueños extraños, algunos aterradores, otros llenos de esperanza, en todos ellos estabas tú, hasta que al fin tu recuerdo como un ángel me trajo de vuelta al mundo de los vivos. Dicen que soy muy afortunado, solo perdí unos dedos del pie izquierdo, así que podré seguir ejerciendo como artillero una vez que me den de alta.

Así es, aún no volveré Candy, te agradezco que me lo hayas pedido y es más especial porque aseguras que nadie te pidió que me lo dijeras, que es tu deseo. Yo también deseo con todo mi corazón volver a verte Candy, pero creo que realmente he encontrado mi camino aquí. Leer la preocupación en tus cartas me llenó de tristeza, lo último que deseo es contrariarte, pero sería falso de mi parte negar que estremeció mi corazón saber que en verdad deseas que esté bien. Quiero pensar que al menos ya no me odias y que cuando vuelva a verte las cosas serán diferentes.

Cuando celebramos la Navidad como mis padres, la tía abuela y los Cornwell enviaron con tiempo una buena dotación de regalos y provisiones, mi unidad pudo disfrutar un poco de dicha navideña. La bufanda que enviaste me ha servido mucho y la uso siempre, el saber que la tejiste tú misma la hace mucho más valiosa, y podría jurar que aún puedo percibir tu perfume en ella. Eso y el crucifijo son mis posesiones más valiosas.

Siempre tuyo:

Neal Leagan


Calais, Francia; 20 de marzo de 1917

Querida Candy:

Ya estoy completamente restablecido, pero no me enviaron al frente, en lugar de eso estuve en la retaguardia encargado de actividades de logística y estrategia, ya te había dicho que a mis superiores les parece que se me da bien eso de maquinar ideas. Hay un oficial que no siempre le gustan mis planes, "muy maquiavélico" dice, pero como por lo regular resultan, mejor no dice nada.

Para cuando leas esta carta ya iré rumbo a Estados Unidos. Es casi un hecho que nuestro país entrará oficialmente a la guerra y deben entrenar a los reclutas, es por eso que vuelvo, para participar en el entrenamiento. Me hicieron Mayor y con eso vienen más responsabilidades. Al llegar tendré unos días de licencia antes de reportarme a la base militar que me corresponde, iré a Chicago a ver mi familia y espero que me permitas visitarte, si aceptas ¿serías tan amable de enviar una nota con Stear? Sé que a él no le importara hacérmela llegar.

Siempre tuyo:

Neal

P.D. Espero que me permitas conservar el crucifijo un poco más, en realidad me gustaría tenerlo hasta que termine la guerra.