Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer.
Capítulo 17: Problemas…
Bella POV
Era de esos momentos incómodos; la mirada de Edward era penetrante. Su cercanía me ponían nerviosa, no porque me desagradara, era por la electricidad que fluía de su cuerpo al mío. Estaba al borde la locura, de aventarme a él como una fiera hambrienta.
Rosalie y Alice estaban divertidas con mi escena de incomodidad.
Estaba al lado de la ventana con los brazos cruzados, era un intento por mantener lo que me habían enseñado en el jardín de niños: mantener mis manos quietas. Edward se encontraba a mi lado, mirándome, sentía su respiración en mi oído. Traté de mantener mi mirada al frente, temía por lo que fuera a pasar si me topaba con sus ojos. Mi respiración era acelerada y estaba segura de que las aletas de mi nariz estaban alteradas a causa de la alteración que él representaba. Su presencia, su cercanía eran una clara invitación a experimentar cosas de las cuales no estaba segura de si iba a querer llegar más lejos.
Edward me hacía sentir de una manera que no podía entender del todo.
―Deja de comer con la mirada a Bella, Edward ―la voz de Alice se escuchaba distorsionada por la risa contenida.
Edward apartó la mirada de mí, para mi desagrado y alivio, se centró en la pantalla que sostenía Alice en su regazo. Como acababa de llegar Rosalie, la estaban poniendo al día con el gracioso video de Tanya.
Me devanaba los sesos en busca de algo que hacerle a Tanya. No encontraba nada que fuera divertido y a la vez molesto para ella; y la mirada de Edward no me había ayudado en nada, aún podía sentir la sensación que dejó su mirada.
Me estremecí por unos segundos, sacudí la cabeza para desterrar la sensación de atolondramiento.
―Bella, ¿qué sugieres? ―Rosalie me sacó de mi estado de trance, por así decirlo, y noté que el vídeo ya había terminado. Tres pares de ojos estaban posados en mí.
―Bueno, estaba pensando que deberíamos de esperar a Emmett y Jasper. Tenemos mucho que planear y aún no tengo clara lo que haremos a Tanya para devolverle el favor ―solté mis brazos adormecidos por la presión que había mantenido. Fue un alivio ya que estaban agarrotados.
―¿Cómo supieron que Tanya iba a hacer algo en contra de ustedes? ―a Edward no se le iba nada.
Alice y yo intercambiamos una mirada interrogante la una a la otra. Fue Alice quien actuó rápido.
―Digamos que es un don.
―¿Algo así como ver el futuro? ―¿Edward leerá mentes?
―Por así decirlo ―mi voz sonó nerviosa, cosa que no pasó desapercibida por Edward.
Desvié la mirada una vez que nuestros ojos se toparon, e intenté ignorar el hecho de que estaba siendo sometida a un estudio.
―Entiendo ―su voz sonó despreocupada. Supe que eso no era bueno, algo debía de estar pasando por su mente.
Su evaluación fue interrumpida por la puerta que se abrió de golpe. Por un momento se me escapó la sangre del rostro, puesto que está prohibido que los hombres estén en los dormitorios de las mujeres. La sangre volvió a mi rostro cuando me percaté de que eran Emmett y Jasper.
―Al parecer mi mamá está esperando a que Alice se vista junto con ustedes ―Emmet pasó de largo para sentarse al lado de Rosalie―. Por lo que pude averiguar, Tanya está furiosa y piensa poner una queja ante el consejo estudiantil por haberla olvidado y por lo sucedido con los fuegos artificiales. Las acusa a ustedes tres de haberla sedado y de haberla hecho quedarse dormida en el autobús
―¿Olvidado? ―repitió Rosalie.
―Sí, al parecer se quedó dormida en el autobús y nadie se preocupó en despertarla ―Jasper aclaró, pero su mirada se detuvo en Edward al mencionar lo último.
―Esa bruja ―gruñó Rosalie.
―Tendremos que improvisar ―la voz de Alice sonó dulce, pero no dejaba oculta la amenaza para Tanya.
―Te escucho ―Edward posó sus ojos en mí.
―Bueno… ―la presión por un plan, plan que no tenía, hacía que mi voz sonara dudosa. Empecé a retroceder unos pasos al sentir nuevamente su cercanía. Miré a todos lados hasta que mis ojos se encontraron con los suyos―. Es momento de que cierres ese ciclo.
―¡Me encanta! ―Alice empezó a dar saltitos mientras aplaudía emocionada.
―No sé de qué hablan, pero me apunto ―Rosalie trataba de amortiguar su risa.
―¿Qué planean? ―Emmet hizo un adorable puchero; era algo fascinante de ver, un hombre de su tamaño haciendo esa clase de cosas.
―El plan es el siguiente ―intenté darle énfasis a mi discurso con las manos―: Edward va a citar a Tanya frente a la ventana de James ―repetí su nombre con un malestar en mi estómago―. Necesitaremos sacar a James de su dormitorio y tener preparadas las municiones.
―Edward ve al cuarto de Tanya y dile que la quieres ver ―Rosalie ordenó; haciendo que su bien cuidada y hermosa cabellera se moviera de manera elegante―, ya va siendo hora de que termines ese ciclo que ni comenzaste.
Edward me miró por un momento, al final terminó por encogerse de hombros y caminar hasta la puerta.
―Emmett, voy a necesitar las plumas de las almohadas de James, necesito que Jasper y tú se encarguen de eso ―me mordí el labio para contener la risa burlona que me estaba ganando.
Emmett y Jasper salieron de la habitación. Una vez que salieron, me volteé.
―Bella, será mejor que yo saque a James de su cuarto ―Alice actuó antes de que yo lo hiciera. Asentí con un solo movimiento.
―Rose, necesito miel, toda la que puedas conseguir ―Rosalie asintió y pude ver que estaba emocionada.
Ahora sólo quedaba esperar, también faltaba ver a Carlisle y Esme. Teníamos que ir a su despacho una vez efectuada la idea.
La puerta se abrió y esperaba ver a Alice, pero era Edward.
Edward cerró la puerta de golpe y cruzó a una velocidad impresionante el espacio que había entre él y yo para cerrar el espacio con nuestros labios. Sentí como caía de espaldas a la cama. El beso se iba intensificando al igual que aquella extraña sensación de que lo necesitaba más cerca. Sus manos estaban debajo de mi espalda, aunque no notaba lo incómodo que era porque estaba muy concentrada. Mis manos recorrían su espalda, quería tocar su piel y sentirlo cerca por lo que, en un momento de irracionalidad, fui desabotonado su camisa hasta que terminó en el suelo. Su lengua fue buscando paso entre mis labios y le di acceso, el fuego que Edward producía en mí se estaba avivando y de mi boca escapó un gemido. Podía sentir que una nueva corriente estaba surgiendo entre nosotros y sentí la necesidad de quítame la ropa para sentirlo más cerca. Un estremecimiento corría por mi vientre y sentí necesidad de algo que Edward podría darme. Sus manos empezaron a recorrer mi rostro como si fuera frágil, cuando nos separamos para tomar aire, pude ver la adoración que había en ellos.
La puerta se abrió y se cerró de golpe.
Edward y yo nos separamos para ver a un sonrojado Jasper y un muy divertido Emmet.
―Consigan una habitación ―se carcajeó Emmett.
Edward le gruñó a Emmet mientras me ayudaba a incorporarme.
Unos segundos después aparecieron Alice y Rosalie quienes miraban el muy bien formado pecho de Edward por lo que me puse frente a él.
―Consiguieron todo ―sentí mis labios hinchados y podría jurar que tenía un leve sonrojo.
―Bella, ¿qué pasó aquí? ―Alice puso sus manos en la cadera mientras hacía ruido con la punta del zapato.
―Te diré que pasó ―intervino Emmett―, pasa que nuestro querido Eddie va a dejar el celibato y al fin va a hacer anotación.
Mis ojos se abrieron como platos y el rubor recorrió mi cuello hasta el nacimiento de mi cabello.
Rosalie dejó los botes de miel en los brazos de Jasper para ir directo a Emmett y lo jaló a Emmett de la oreja.
―Rose, duele… ―Emmett hacía muecas de dolor mientras era llevado hasta un rincón alejado de nuestros oídos.
Wow, era gracioso ver a alguien del tamaño de Emmett siendo jalado de la oreja por alguien del tamaño de Rosalie.
Edward se puso la camisa a mis espaldas mientras que yo arrebataba las cosas que traía Alice y le quité a Jasper la miel.
Busqué el cesto de la basura y comprobé que estuviera vacío para depositar ahí la miel.
―Bueno, pero no te enojes ―me dio un golpe con el codo Alice.
No pude evitar sonreír mientras los demás se reunían a nuestro alrededor.
―Emmett… ―Rosalie le dirigió una mirada al oso.
―Bella, quería disculparme por haber hecho ese comentario sobre la frustrada vida sexual de Edward… ―Rosalie lo volvió a jalar de la oreja.
―¿Y…? ―Rosalie le indicó que prosiguiera.
―Si vuelvo a hacer un comentario así Rose me castigará sin hacer el amor por un mes ―hizo un puchero.
―¡Emmett! ―Rosalie se puso roja―. No tienes remedio.
Traté de reprimir mi risa mientras Rose se alejaba de Emmett.
―Vamos, amor… ya me disculpé.
―Una semana ―le gritó a Emmett.
Emmett, se quedó en shock por unos segundos. Sacudió la cabeza en un intento por decirle a Rose que no le hiciera eso.
―Rossie, amor no me hagas eso ―le puso la mano en el hombro mientras ella se la sacudía en un movimiento brusco.
―Y ni creas que me vas a conmover con esas lágrimas de cocodrilo ―lo amenazó.
Comprobé que era cierto, Emmett estaba al borde de las lágrimas.
Alice se acercó a Emmett para susurrarle:
―Ella no se va a aguantar por lo que en tres días te va a quitar el castigo.
Emmett lanzó una carcajada y sonrió como un niño después de haber recibido un regalo.
―¿Cómo lo sabes? ―preguntó unos segundos después.
―Fácil, porque veo el futuro ―Alice se encogió de hombros.
―Sin nada más que agregar ―me adelanté antes de que alguien se atreviera a hablar―. Manos a la obra.
Salimos de la habitación y me adelanté, pero sentí la mano de Edward buscando la mía. La corriente volvió por lo que me solté de su agarre, pero volvió a tomar mi mano.
Con satisfacción comprobé que la habitación de James estaba vacía y me pregunté cómo le habrá hecho Alice para sacarlo.
Me asomé por la ventana para ver que Tanya ya estaba sentada en la banca que estaba bajo la ventana.
Antes de que me diera cuenta, Edward acunó mi rostro y depositó un beso que me dejó viendo estrellitas. Se alejó antes de que pudiera reaccionar.
―Bien, Emmett y Jasper estén cerca de Edward y nos harán una señal para que sepamos el momento para actuar ―Alice me sacó de mi ensoñación.
Ambos asintieron y se marcharon.
Me asomé por la ventana y pude ver a Edward que estaba frente a Tanya quien parecía decirle algo, también pude divisar a Emmett frente a los arbustos y a Jasper que estaba detrás de los arbustos que estaban al lado de la banca donde estaban Edward y Tanya.
Rosalie y Alice parecían intercambiar una mirada significativa. Parecía que Rosalie estaba cuestionando lo que Alice dijo sobre el castigo de tres días.
Arrastré el cesto con la miel y esperé el momento adecuado. También dejé cerca de mí la funda con las plumas.
Parecía que Edward estaba escogiendo bien sus palabras porque sus labios se separaban lentamente. Como si estuviera seleccionando bien las palabras que fueran a salir de sus labios. Tanya negaba furtivamente e incluso podía ver que intentaba incorporarse de la banca, pero Edward no se lo permitía mientras negaba con gesto sombrío.
―Parece ser que alguien tuvo un muy mal día ―murmuró Rose cerca de mi oído.
―Se lo merece ―Alice dijo molesta―. Bella, aunque esto que le vamos a hacer a Tanya es light, ¿estás de acuerdo?
―Alice… ―rodé los ojos― pronto va a quedarse sin Edward y va a ser humillada públicamente. ¿No es suficiente?
―Lo es, pero me hubiera gustado algo más.
―A mí también ―susurró Rose.
Las tres pusimos atención en la ventana mientras abría la ventana con cuidado.
Lo que nadie se esperó es que Tanya se amarró al cuello de Edward y le depositó un apasionado beso.
Mi boca se abrió tanto.
1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10… segundos y Edward no la apartaba. Sentí mis ojos humedecerse.
Vi todo rojo y sentí la furia recorrer cada parte de mi cuerpo.
―¡No! ―escuché el grito de Alice, pero era tarde. Tomé el cesto y dejé caer la miel encima de ese infiel y de esa. Tomé la funda y dejé que las plumas cayeran y se adhirieran a Edward y Tanya.
Cerré la ventana de golpe y me dirigí al despacho de Carlisle.
~oOo~
Edward POV
Las plumas estaban pegadas a mi piel y mi ropa, al pasar las personas se reían al igual que Jasper y Emmett estaban divertidos con mi aspecto.
―Viejo, de veras que ahora si la cajeteaste ―Emmett soltó una risa burlona―. Debiste ver el rostro de Bella, estaba fuera de sí. Tenía el aspecto de querer asesinar a alguien. Esa chica sabe lo que quiere, es ruda.
―Emmett, ¿por qué no mejor guardas tus comentarios para ti mismo? ―solté molesto.
―Yo sólo decía ―se encogió de hombros―. Pero debes de admitir que es tu culpa sólo a ti se te ocurre ser un caballero y no quitarte de encima a Tanya.
―Lo sé y fue un grave error ―murmuré más para mí que para él.
―Un error que te va a costar ―se atrevió a hablar Jasper después de estar todo el camino callado―. Dudo mucho que puedas solucionar las cosas con ella.
Apreté el puente de mi nariz y conté hasta diez antes de que perdiera el control. Era probable que Bella no me iba a dejar explicarle.
Llegamos a la oficina de Carlisle y escuché con cuidado detrás de la puerta.
―Estamos de acuerdo que es inaceptable que actos de vandalismo sean permitidos en esta institución ―Carlisle hablaba pausadamente, su voz notaba énfasis en lo que decía.
―En realidad, nosotras no tuvimos nada que ver con el asunto de Tanya ―la voz de Bella sonó cortante, molesta―. Simplemente estábamos disfrutando un rato entre amigas cuando nos enteramos de que alguien le había puesto fuegos artificiales.
―Es más ―puntualizó Rosalie―, soy la primera en dar mi autorización para que revisen nuestra habitación.
―Lo cierto es, señorita Hale, que eso es lo primero que vamos a hacer una vez que salgamos de este despacho.
Me volteé a ver a Emmett y Jasper en busca de ayuda para que revisemos las cosas de las chicas y escondamos lo que creamos un problema.
―Ya lo solucionamos Alice y yo ―me susurró Jasper.
Pude respirar tranquilo.
Seguí escuchando.
―Lo cierto es que no hay pruebas en su contra, sólo sospechas ―escuché la voz de Esme.
―Y sólo eso es lo que habrá ―dijo una muy segura Alice― porque sólo estábamos teniendo un momento de amigas. Estábamos tan a gusto fingiendo estar en un spa. No le veo el problema en consentirse a una, ¿no es así?
―Lo cierto es que no tenemos ningún problema con Tanya ―Bella hizo una voz de aburrimiento―. Tal parece que es ella quien busca una discusión en donde no la hay.
―Tanya siempre ha sido la que nos ha molestado y a mí me ha molestado desde que empezamos el año ―añadió Rosalie.
―Están advertidas y haremos como que aquí no pasó nada ―Carlisle soltó un agudo suspiro―. Pueden retirarse, no revisaremos la habitación, pero les reitero la advertencia.
Se escucharon las sillas moverse y nos movimos para no ser descubiertos.
Esperé a que mis ojos se toparan con Bella antes de tomarla de la mano y salir corriendo con ella sin dar tiempo a protestas o a que los demás preguntaran.
La llevé a jalones hasta los corredores para tomar un atajo hasta mi habitación. Abrí la puerta de golpe y la lancé al interior de mi habitación para volver a cerrar la puerta de golpe
―Me quieres explicar, ¿por qué estoy lleno de miel? ―demandé una vez que la puerta se cerró.
Sus ojos me escanearon y ví arder la ira.
―¿Y se puede saber por qué no separaste a Tanya de tus labios? ―gritó.
―No quería herirla ―tomé mi cabello en exasperación.
―Y para no lastimarla, ¿tenías que lastimarme a mí? ―su voz soñó glacial, como una cuchilla de hielo puro―. Perfecto, no tengo nada que hacer aquí.
Iba a salir pero cuando pasó a mi lado le retuve el brazo.
―No… ―Me acerqué a ella, buscando sus labios, ella pareció dudar.
La electricidad volvía y supe que ella también lo sentía. Nuestros labios se rozaban y podía sentir nuestras respiraciones intercambiándose, hasta que…
¡Ring… Ring… Ring!
Bella se separó y tomó la llamada.
―¿Hola? ―Me dio la espalda pero pude percibir un momento de tensión en sus hombro hasta que se relajaron ―. Jacob… ―soltó un suspiro agudo―. De verdad lo siento, te he extrañado demasiado… yo… no sabes lo feliz que hace oírte, a Alice le dará un ataque… No sabes la falta que me has hecho…
Mis puños ardían y veía todo rojo. Salí de la habitación dando un portazo.
Problemas en el paraíso…
Jacob hace acto de presencia y tal parece ser que de aquí en adelante va a arder Troya…
¿Me extrañaron? Porque yo sí a ustedes!
Comentarios… REVIEWS? Gracias a las que se preocuparon por mí y a las que me amenazaron de muerte por PM! Las amo y si me dan señales de vida mis comadres FAV… Prometo actualizar dos caps el martes… y créanme cuando les digo que quieren leer esos caps!
Saludos.
Lena!
