CAPITULO 30: SEATTLE, CIUDAD VERDE SIN LEY. EL FAMOSO 'JULIEN'.

(Voz de Embry)

"Hasta luego." Oímos decir en la casa de Bella gracias a nuestro oído.

"Querida, haz el favor de tener cuidado." Le dice su abuela.

"Claro, abuela." Le dice ella. "Llevo la cartera bien guardada, el móvil encima por si acaso y tengo las direcciones apuntadas a pesar de haber estado viviendo allí antes de venir aquí. Tranquilizate, todo va a salir bien."

"Tú siempre dices eso y luego nunca sale nada bien." Le dice la otra voz femenina en la casa.

"Además, no sabemos con quién vas, ni qué vas a hacer." Afirma su abuela.

"Tranquila, abuela." Le dice Bella. "Voy a ir en bicicleta hasta Forks y de allí cogeré un autobús hasta Seattle, no creo que me pongan problemas por trasportar la bici en la zona de equipaje del autobús."

"Así que mintiendo, como siempre." Dijo Jared bromeando. "Tenemos de amiga a la 'Alcapone Verde' del condado."

"Su abuela da un poco de miedo ¿recuerdas?" Le dije. "Supongamos que no quiere problemas por juntarse a nosotros."

"Nos vemos a la noche." Oímos despedirse a Bella ya en la puerta antes de oírla andar y luego coger una bici a juzgar por el sonido que hizo en el camino antes de oírla llegar hasta donde estábamos esperándola y bajar.

"Lo siento, mi abuela piensa que voy en bicicleta hasta Forks." Nos dijo bajando y revelando que iba vestida con unos piratas vaqueros, deportivas, camiseta blanca con un dibujo chulo en el pecho y además...

"Espero que eso no venga con nosotros." Le dije.

"Oh, vamos." Me dijo cogiendo al cachorro de la cesta de su bicicleta a sus brazos para mostrármelo. "Con lo mono que es... ni notarás que viene con nosotros."

"Como se mee en el coche lo vas a limpiar tú." Le dije. "Mete la bici donde puedas."

"¿Lo sujetas mientras la meto?" Me dijo pasándome el bicho, solo que Seth fue más rápido y lo cogió antes. "Vaya, gracias Seth."

"No te preocupes, es un animal muy chulo." Afirmó antes de que le mordiese cuando ella se dio la vuelta.

"Sí, y muerde." Afirmé.

"Venga hombre, es un cachorro." Me dijo Bella desmontando las ruedas antes de meter la bicicleta a trozos en el capó y cerrar. "¿Dónde me monto?"

"Ponte delante." Le dije.

"Vamos Fang." Le llamó ella estirando los brazos hacia Seth para que el animal saltara de sus brazos a los de ella que lo cogió al vuelo. "Oye, no hagas eso, malo. ¿Te ha arañado, Seth?"

"No, no te preocupes." Le dijo sonriendo.

"Le intento enseñar a no arañar ni morder a la gente, pero claro, tiene instintos propios." Le dijo acariciándole suavemente al animal la cabeza.

"¿Vas a llevarlo contigo?" Le dijo Quil.

"Lo llevaré en el regazo y así no ocupa sitio." Asintió. "Además, tengo que comprarle un collar-arnés de cachorro, los que tenemos en casa no le servía ninguno."

"Está bien, como quieras." Le dije. "Y me encantará ver a tu bicho, a ver cómo le pones eso sin quedarte sin mano."

"Oh, Fang no hace tanto daño." Dijo. "Con la que sí hay que tener cuidado es con Ka."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jacob)

"¿Todo bien, lobo?" Me dijo Alice sonriéndome mientras Nessy me volvía a intentar meter en la boca otro trozo de comida más.

"Sí, todo bien." Asentí saliendo de mis pensamientos e intentando sonreírle.

Estábamos disfrutando del día más o menos bueno que hacía a pesar de que el sol estuviese oculto tras nubes dando luz pero no rayos de sol por lo que los Cullen no resaltaban en nada del resto de personas del mundo, estaba con Nessy y habíamos echado carreras, habíamos jugado con sus tíos y tías y ahora estábamos comiendo con su abuelo Charlie también después de su turno de media mañana y antes de que tuviera que marcharse porque había quedado con alguien por la tarde.

No podía haberse pedido más, y sin embargo había algo que no podía quitarme de la cabeza y que hacía que Edward me mirase como si me compadeciese de rato en rato, señal para hacerme pensar en otras cosas y abandonar esos pensamientos; al menos durante un rato, porque al final siempre volvían.

"¿No te gusta la ensalada de patata de la abuelita, Jake?" Me dijo Nessy saltándome al regazo.

"Claro que sí, y seguro que si la probases a ti también te gustaría." Le dije ofreciéndole un tenedor para que se tapase la boca.

"No me gusta, sabe a caca." Afirmó.

"Será la que has comido." Le dijo su madre. "¿Todo bien, Jake?"

"¿Qué es esto, la pregunta del día?" Le dije. "¿Qué habéis ganado por acertarla?"

"No hacía falta ser irónico." Me dijo. "Por mí como si te tiras de un puente."

"Vale, lo siento. Es que todos me preguntáis lo mismo." Le dije.

"Será porque tienes mala cara." Me dijo Jasper.

"¿Necesitas que te eche un ojo a algo?" Se ofreció Carlisle.

"Dejar al chico en paz." Dijo Charlie que creo que era el único allí que no sabía lo que me pasaba con su nieta. "No creo que sea por dolencias que ningún médico pueda curar."

"Charlie lleva razón, Carlisle." Le dijo Edward suavemente. "No es nada que puedas ayudar."

Genial, mi mente entera abierta al excrutinio del padre de la criatura.

"No es nada importante." Afirmé.

"Pues yo diría que sí." Afirmó. "Pero bueno, parece que es evidente que aquí es donde quieres estar. Al menos en parte."

"Ja, ja. Muy gracioso." Le dije.

"Vamos, anímate." Me dijo Emmet. "Se supone que es una fiesta."

"Ya." Afirmé.

Por más que lo intentase no podía evitar pensar en que en esos mismos momentos el resto estaría llegando a Seattle, igual hubieran llegado ya y estarían haciendo a saber qué.

Y estando con Nessy le dedicaba toda mi atención, pero hacía algo que fuera nuevo y me recordaba sin querer a Bella.

"Están bien." Me dijo Edward. "Está con Embry, Quil y Seth en Seattle y han llegado hace un poco así que están haciendo visitas a gente. Luego irán a comer a un sitio que le gustaba comer cuando aún vivía allí y visitaran a alguien de su grupo antes de ir… a otro sitio, pero no parece que tengan en mente meterse en problemas."

"¿No deberías evitar meterte donde no te llaman?" Le dije.

"Te lo he dicho en privado y para intentar ahorrarte sufrimiento." Me dijo mirándome de reojo girando demasiado levemente la cara. "Tampoco me gusta verte sufrir así."

"Ya, claro." Afirmé.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Embry)

"Alucinante." Afirmé devorando la tercera hamburguesa mientras Bella removía los hielos de su coca-cola sonriendo con la suya aún a medias en la cajita de envolverla. "No hay palabras para definir esto."

"Ya os dije que aquí hacían las mejores hamburguesas de toda la capital." Nos dijo.

"Ya, pero es que esta, a diferencia de las anteriores, es vegetal y no se nota la diferencia." Dijo Seth mordiendo la suya.

"Lo sé." Asintió Bella sonriendo divertida. "¿De dónde creéis que conseguíamos las hamburguesas en los congresos que hacíamos aquí y cerca de aquí?"

"Por cierto, hemos conocido a tus amigos, hemos visto la ciudad… y ahora merendamos aquí." Le dije. "¿Cuándo vas a presentarnos a lo que has venido a buscar?"

"Dentro de una hora." Afirmó sonriendo. "Hay que esperar a que se vaya su jefe o me retendrá más tiempo con alguna cosa."

"¿Y a dónde toca ir ahora?" Preguntó Seth.

"Ya sé." Dijo sonriendo tras pensar un segundo. "Aún no os he enseñado lo mejor de todo. Vamos al Cowen, pilla cerca de mi antiguo barrio y mola."

"Pues venga, vamos a ese Cowen." Dije.

(Salto espacio-temporal)

"Wow…" Dijimos al ver lo que significaba 'al Cowen'.

"Y allí era donde jugaba a baloncesto con los Jeffrey." Nos dijo señalando una cancha de baloncesto chula. "Molly y Kelly siempre querían estar en mi equipo, así que hacíamos partidos de chicos contra chicas."

"¿Y quién ganaba?" Le dije.

"Disputado." Afirmó sonriendo. "Ellos eran más fuertes y la mayoría más altos, pero Angelina es muy alta y yo soy como una pulga, me muevo rápida y soy eficaz. Algún día tengo que volver a pasearme por los parques."

"¿Hay más?" Le dijo Seth.

"Hay 400 parques entre parques y areas verdes." Nos dijo sonriendo. "Y eso hacen como 6200 acres de tierra."

"Alucina…" Afirmamos como zombies.

"¿Os enseño lo mejor del parque?" Nos dijo sonriendo. "Por aquí."

La verdad es que estaba siendo un día genial, y aunque nos hizo seguirla por un buen trozo de césped y al final acabamos metiéndonos por unos arbustos, al final valió la pena los arañazos y manchas de tierra y césped en las rodillas y palmas de las manos por ver 'lo mejor' del parque.

"Me encantan las vistas." Afirmó sonriendo antes de dejarse caer sentada al suelo y luego ponerse los brazos tras la cabeza para tumbarse. "Tumbaros un poco, ya veréis cómo se está de muerte aquí."

"Bueno, pues tumbémonos un poco." Dijo Seth para tirarse casi derrapando junto a ella.

Estuvimos un rato así, tirados en el césped y disfrutando de la luz del sol.

"No me extraña que dijeras que esto era lo mejor." Afirmé. "Parece que no haya nada ni nadie más aquí."

"Me gustaba venir aquí de vez en cuando a tomar el sol." Afirmó. "Los fines de semana, algún día entre semana… Siempre en épocas de pocas concentraciones verdes."

"¿Y solo venías aquí?" Le dijo Quil.

"No, también iba al cine, por ahí… y con mi querido Jerry." Afirmó sonriendo. "Lo que pasa es que el pobre 'estiró la bujía' poco antes de tener a Julien."

"Y es…" Le dijo Quil.

"Ya le conoceréis luego." Dijo sonriendo divertida.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Bella)

"Qué hay, Tuercas." Saludé entrando por la puerta del garaje que llevaban aquellos tipos que mientras estaba el jefe se dedicaba a cosas legales y cuando se iba y les dejaba para echar el cierre y algunas noches, se dedicaban a tunear y reparar coches poniendo cosas que… digamos, no tenían de serie.

"¡Muñequita!" Me dijo dejando las herramientas para venir a cogerme en brazos y hacerme bailar en sus brazos antes de dejarme de nuevo en el suelo. "¡Madre mía, si has crecido y todo!"

"Tuercas. ¿No nos dejas al resto nada?" Le dijo Tupack sonriendo.

"Hey." Le dije sonriendo y abrazándole cuando me soltó Tuercas. "Me alegra ver que te soltaron, hermano."

"No lo parecéis." Me dijo Quil. "¿Tu padre se casó con su madre de segundas o qué?"

"No hombre." Le dije riéndome. "Es hermano urbano. Vivía a 3 manzanas de mí, y… eh. ¿Y Curtis y Rosa?"

Justo entonces aparecieron un par de pies debajo del coche que estaban retocando y me derribaron suavemente.

"Rosa está en casita, cuidándose la panza que resulta que no estaba engordando, es que tenía un crío dentro." Me dijo una chavala que apenas pasaba de la edad de Seth frotándose una mancha de grasa de la cara con una sonrisa.

"Guao, Linda." Dije al reconocerla y moviéndole la gorra para taparle los ojos bromeando. "Nunca hubiera pensado que te manchases las manos con esto."

"¡Vale ya, gamberra!" Me dijo para que le atrapase la cabeza bajo mi brazo para impedirle golpearme. "¡Eres una abusona, eso te lo enseñé yo!"

"Ya, y te suelto y me das, boxeadora de pacotilla." Le dije.

"¿Una chica tan pequeña y te va a poder?" Me dijo Embry bromeando.

"Ahora sí que no la suelto, que te vuela la cabeza." Afirmé reteniéndola mejor.

"¿Y eso?" Me dijo.

"Rosa y Linda eran mis vecinas, hemos crecido juntas casi." Le dije. "Y son dos chicas… fuertes."

"Mi padre es el dueño del taller." Afirmó Linda intentando soltarse y consiguiéndolo para darme un golpecito que me picó un poco y mirar a mis amigos seria evaluándolos antes de decidir que le gustaban y sonreír. "Siempre quiso dos cosas: ganar el título de boxeo local y legar esto a un hijo, pero no hubo suerte y nos tuvo a Eva, Celia, Rosa y a mí. Así que Eva vive en Manhattan diseñando sus cosas, Celia está casada y se ocupa de su casa… y solo quedábamos Rosa y yo para hacernos cargo del garaje. Yo gané el título de Kick-boxing local frente a todo hombres cachas la primavera pasada y adivina quién se hace cargo del garage con mi padre."

"Vale, mejor no meterme con vosotras." Dijo Embry bromeando y levantando las manos.

"Y harás bien, no me llaman 'Mula-Linda' por nada." Dijo Linda bromeando.

"Antes de que os matéis aquí mismo y vuelvan a caerme a mí las broncas porque piensen que es uno de mis animalitos y traerlo aquí para esconderlo… ¿y mi precioso Julien?"

"Así que solo has venido por eso ¿no?" Me dijo Linda.

"Vamos Linda, no seas tan dura." Le dijo Tupack. "Nuestra niña ha crecido y ha volado del nido…"

"¡Pero qué jeta!" Le dije riéndome. "¡Encima de que se me llevaron!"

"¿Aún siguen…?" Me preguntó Tuercas.

"No, y prefieron no hablar del tema." Afirmé cortándole.

"¿De qué tema?" Preguntó Embry.

"Nada." Negué yo ocultando la verdad. "¿Cogemos a Julien? Tenemos un largo camino, pero tengo que volver pronto. Aún tengo que recoger unas cuantas cosas más de aquí, pero eso será otro día."

"Qué prisas." Dijo Linda.

"Bella siempre fue un culito inquieto." Afirmó Tupack.

"Y precioso, por cierto." Añadió Tuercas. "Como aquella vez que lavó coches ahí fuera por una causa benéfica con su bañador y su…"

"¡Chicos!" Dije alarmada pero casi riéndome.

"No me lo creo." Afirmó Embry.

"Eh, hay fotos que lo demuestran." Dijo Tupack. "Dame un credencial para enseñártelas y lo haré."

"¡Tupack!" Le dije fingiendo alarma y aguantándome la risa.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Embry)

"Es… es…" Dije al ver el coche que Bella había bautizado como 'Julien' y buscando palabras para poder describir lo que veía sin encontrarlas.

"Sí, bueno… es un regalo, tampoco iba a decir que no." Afirmó frotándose la nuca. "En fin, supongo que deberíamos volver, probablemente yo me quede en Port Angels."

"¿Y eso?" Le dije.

"Bueno, unos amigos me han pedido que me pasase a verles, así que... creo que me pasaré a echarles un ojo a ellos y a unos amiguitos muy especiales." Afirmó. "Pero no os pongáis celosos, es que ellos me necesitan más."

"A ver, cielito, presta atención." Le dijo el negro que había. "Te hemos hecho las reformas que pediste y... lo siento, este bebé es demasiado chulo, no he podido resistir la tentación."

"Por dios, más daditos de peluche no." Afirmó Bella.

"¡No!" Dijo él. "Aunque nunca entenderé por qué no te gustan. No, es mucho mejor. Nos hemos hecho con unos cuantos neones, y le hemos puesto algo de 'nitro', tú ya sabes para qué, pero no lo uses."

"Como me salte solo como la última vez os juro que os acuso públicamente de ser 'rojos' y os encontraréis a todos los 'verdes' del área y del país entero para buscar vuestras cabezas."

"Ja, ja." Le dijo el otro con ironía.

"También te hemos puesto mejor equipo de música y te cambiamos el color." Le dijo el negro. "Oh, y te hemos hecho las reformas interiores que querías. ¿Contenta?"

"Ya te lo diré cuando llegue a la reserva." Le dijo Bella. "Oh, y me vendría de muerte uno de esos bichitos que ponéis y quitáis a los coches para poder hablar con otros coches."

"Te hemos montado una escondida donde el cenicero." Le dijo el chico.

"Dios, cómo os quiero." Le dijo saltándole a darle un beso feliz.

"Venga, venga, no me los enteques." Le dijo la otra chica aparte de ella misma que había allí. "Que luego comenzarán a pedírnoslos a mi hermana y a mí y yo paso."

"Ay... que Linda se nos pone celosa..." Le dijo el negro yendo a cogerla y atrapándola para abrazarla haciéndonos reír y a ella quejarse dando a entender que no le molestaba del todo pero dándole golpes en los brazos con los que la sujetaba.

"Será mejor que nos vayamos." Les dije al resto. "Linda, cuídamelos bien, que no son tus compañeros de ring."

"No sé quién es más blanducho." Le dijo la chica sonriendo. "Por cierto, diles a tus compañeros verdes que a ver cuándo vuelven, que tengo ganas de la revancha cuando quieran."

"De tu parte." Afirmé. "A ver, chicos." Les dije a mis amigos cogiendo las llaves de mi coche del soporte para llaves de los coches que tenían allí arreglando. "Si queréis puedo coger a dos más."

"Si se aprietan caven todos." Le dijo el mecánico.

"Bueno, pues todos arriba y os llevo al coche." Nos dijo.

"Jo, yo quiero ir todo el viaje aquí." Afirmé tocando la carrocería del coche con miedo a rallarla.

"Lo que no sé es qué vas a hacer con esto en la reserva." Le dijo Jared. "¿No te da miedo rallarlo?"

"¿Rayar ese submarino?" Nos dijo el negro.

"Tupack, callaros ya, por favor." Le dijo ella. "Nos vamos, además, no quiero recordar nada."

"Y si no te gusta, entonces por qué no lo has vendido." Le dijo la chica, Linda.

"Me gusta el coche." Afirmó ella. "Y que tenga mala historia no quiere decir que me de pena deshacerme de esta preciosidad y ser rica. Andando, el que no se monte se queda encerrado."

No nos hizo falta más, casi volamos por las puertas abiertas del coche a una sola orden de su mando para meternos bastante apretujados atrás y uno adelante.

"Esto... eres consciente de que esto es un biplaza y somos 5 ¿no?" Le dijo Jared que por ser el que más abultaba iba delante en vez de apiñado atrás con Quil y Seth.

"Oh, vamos, no seáis tan lloricas y coged a mi peque." Afirmó pasándome el lobito a mí. "Seth, sal y echate tumbado como puedas encima de Embry y Quil."

"Sí, hombre." Nos quejamos Quil y yo.

"Venga, no seáis quejicas, es el más pequeñito de todos." Afirmó ella cogiendo el cinturón para que se moviese solo y se ajustase. "Ah, Jared, ponte el cinturón, y atrás, agarraros a lo que podáis, como están los cristales tintados si no os asomáis a los delanteros no deberían poder veros y no me caerá una multa."

"¿Solo te importan las multas?" Le dijo Quil. "¡¿Y nuestra seguridad?"

"Oh, vamos, no seáis lloricas." Nos dijo. "Serán solo... ¿qué, 6 minutos de aquí al coche de Embry?"

"Son seis minutos de estar enlatados." Le dije. "Pero merecerá la pena, va a ser lo más cerca que estemos de un coche así."

"También podéis pegaros a mí cuando salga a hacer algo." Nos dijo.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Bella)

Suspiro mientras conduzco, hoy ha sido un día un tanto... raro. No es que haya sido malo, solo... bueno, esperaba más del día; esperaba haber vuelto de Seattle con Jake. No es que no haya sido guay estar con Embry, Quil, Jared y Seth, es solo que... bueno, no son Jake.

Me hubiese gustado poder ir a todos esos sitios con él, pero bueno, él se lo ha perdido.

Los chicos han dicho que se lo han pasado genial, ahora les voy siguiendo de vuelta a la reserva, o al menos hasta Port Angels. Allí creo que iré al centro de Recuperación y Rehabilitación de fauna salvaje y me quedaré a ayudar un poco antes de volver a casa, total, volvemos pronto. Si hubiera estado con Jake nos hubiésemos retrasado más.

No, basta, no puedo pensar en él y en los estupendos planes que habrá tenido todo el día.

Meeec, meeeec...

Miro a un lado, hay un tipo en un coche pidiéndome que toque el claxon y haga rugir el motor, así que sonrío haciéndolo y causando que el coche adelante dando bocinazos feliz. Entonces entra una llamada entrante por el manos libres que me han puesto de serie junto al espejo del centro.

"¿Sí?" Digo tras darle al botón de conectar sin mirar siquiera.

"Qué fuerte." Me dice la voz de Seth, supongo que porque Embry estará conduciendo y no tiene manos-libres acoplado al coche. "Ya van 3."

"Es que soy la única conductora que esté buena en un radio de... bueno, por esta carretera, ahora mismo." Le digo bromeando.

"Ya será por tu buga." Me dicen riéndose.

"Bah, solo es un coche." Les digo. "La conductora vale por mil."

"Te diría que no tienes abuela pero..." Me dijo Jared bromeando.

"Pobre abuelita... con lo que nos queremos las dos..." Le digo chascando la lengua.

"Oye, luego cuando volvamos igual quedamos todos para hacer algo." Me dijo Embry con voz de estar sonriendo. "¿Qué nos dices?. ¿Te apuntas a lo que sea?"

"Yo ahora me quedo en Port Angels a hacer unas cosas, no sé a qué hora volveré." Le dije.

"Oh, venga..." Me dijo Seth. "Por favor..." Pidió juguetonamente. "Iremos a recogerte a casa y todo..."

"Vale, vale. Ya veré cómo me la monto para despistar en casa." Les dije. "Pero no vengáis a buscarme a la puerta mismo que entonces sí que me la lían. Llamarme y me decís dónde y cuando y yo os digo si puedo o llegaré más tarde. ¿OK?"

"Hecho." Me dijeron.

La verdad es que no podía quejarme, me dejaba tirada el chico con el que salía y a cambio tenía al resto de amigos pendientes de mí, y bueno, tampoco iba a ponerle las cosas tan tiradas a Jake, probablemente quisiera quedarnos a solas, pero no, por una noche se iba a fastidiar y dejaría mis acciones verdes por una velada con el resto. ¿A ver qué tal sentaba que te cambiasen por un plan en conjunto?