CAPITULO 32: OBJETOS SUSTRAIDOS Y RECUPERADOS.
(Voz de Quil)
No podía entender nada, había ido corriendo en mi forma de lobo hacia donde había dejado a Sam y Embry con Bella y los cachorros heridos, sujetándole a Bella un trapo contra la herida; había conseguido las vendas y las gasas de donde Jake y cuando ya casi iba a llegar capté el olor de la peste de un vampiro desconocido y mojado donde además había restos de algún tipo de desodorante y oí a Sam gritar, le habíamos perseguido y acosado entre Sam y yo y finalmente perdimos el rastro de aquella hembra casi en la frontera; no la habíamos visto demasiado bien, sabíamos que era una chica pero llevaba una sudadera rosa y un gorro de lana bastante femenino que le tapaba hasta el más mínimo rastro que pudiera identificarla salvo por la cara, y parecía cuidarse demasiado de no mirarnos directamente para no exponerla a nuestros ojos además de llevar una especie de pañuelo tapándole media cara lo que se la ocultaba casi por completo.
No podía oír la mente de Sam, pero oí perfectamente el ruido que hizo un disparo tras nosotros y me di media vuelta en mi carrera para volver. Si había que cazar entre Sam y Jared que había aparecido de la nada a unos kilómetros de donde habíamos dejado a Bella, podían apañarse, pero habíamos dejado solos a Embry y Bella, habíamos sido tan estúpidos de hacerlo por cazar un vampiro sin pararnos a pensar que pudiera no estar solo.
Para cuando llegué era tarde, Embry yacía en el suelo dormido y vi unos dardos de sedar animales salvajes, olí un poco y vi que seguía vivo aunque tenía la nariz sangrando como si le hubiesen dado un golpe y la cabeza tenía rastros de sangre como si se la hubieran abierto pero sin dañar el cráneo. Tenía las heridas sanadas aunque había rastros de que había salido herido de lo que fuera, y me giré de golpe hacia Bella. Estaba tumbada de lado, el lado herido y la parte de la espalda heridos al aire y no pude evitar asombrarme al ver lo que había pasado con ella.
Me senté sobre mi trasero y miré confuso al ver que todas las heridas habían desaparecido bajo una capa de vendajes y parches.
Era extraño, pero cuando moví un poco una me di cuenta que tenía puntos, como si alguien le hubiera cosido el zarpazo, y por el olor...
"Quil, no hemos conseguido pillarle." Me dijo Sam saliendo desnudo de entre los árboles. "¿Lo has hecho tú?"
"No, es... no me cuadra nada, han sido demasiado rápidos haciendo el trabajo." Afirmé confuso.
"Deberíamos llevarla a su casa." Afirmó.
"Mmm... no, a su casa no..." Gimió Embry moviéndose. "Su abuela se asustaría de muerte. Mejor a otro sitio."
"No tenemos demasiada confianza como para llevárnosla a casa." Dijo Jared.
"¿Embry?" Le dijo Sam.
"Yo decía a la mía, mi madre nunca entra a mi cuarto por las mañanas, me golpea la puerta y grita, pero nunca entra desde que tengo los 14, no se dará ni cuenta que está allí." Afirmó. "Y total, tengo un colchón bajo la cama para por si acaso alguna vez lo necesitábamos."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Jake)
"¿Se ha portado bien?" Me preguntó Esme sonriéndome mientras Carlisle y ella venían al límite del tratado a buscar a su nieta que corrió a abrazarse a su abuela.
"Es un ángelito." Le dije.
"¿Estás bien?" Me preguntó Carlisle.
"Sí, es... no te preocupes." Le dije. "Son cosas de la reserva."
"Vaya, espero que no sean graves." Me dijo Carlisle.
"Si Jake sigue estando triste Nessy puede venir a vistarle, o tú puedes venir con nosotros." Me dijo Nessy apenándose.
"Ya me gustaría, pero tengo clase." Le dije. "Y tengo que hacer algo de caso a mis amigos y... muchas cosas de mayores."
"Nessy quiere ir con Jake al colegio..." Me dijo haciendo pucheros.
"Me parece que va a ser que no." Le dije sonriendo. "Este año acabo el instituto, y tú tienes que crecer aún un poco más hasta que puedas pisar uno."
"¿Harás algo después?" Me dijo Esme suavemente y sonriendome maternalmente.
"Esme, será mejor no meternos en sus vidas." Le dijo Carlisle.
"No sé lo que voy a hacer." Afirmé. "No puedo irme de aquí ahora que soy un alfa, y tampoco puedo dejar a mi padre."
"Es una pena." Dijo Esme. "Bella dijo que harías un buen universitario, y creo que los chicos hacían apuestas o algo así."
"Pero yo digo que Jake es un príncipe y los príncipes no trabajan." Afirmó Nessy feliz.
"Claro que no, princesa, pero en la realidad, los príncipes también tienen que trabajar para poder llevar dinero a casa ¿sabes?" Le dije.
"Pero mis papás no trabajan." Dijo ella confusa.
"No necesitamos demasiado para vivir." Le dijo Carlisle. "Pero si comiésemos y no tuviésemos las casas que tenemos... creo que sí, todos tendrían que trabajar un poco."
(Salto espacio-temporal)
"Pero bueno." Dije al llegar al instituto tarde y ver que allí no había nadie de mis amigos salvo Jared bostezando y Paul que parecía un zombi viviente. "¿Vosotros que os habéis venido, de empalmada?"
"Algo así." Dijo Jared. "La noche se complicó. Pero ya debes estar al tanto."
"Yo buscaba a Quil ¿le habéis visto?" Les dije.
"Está con Embry." Afirmó Paul despertando un poco de su estado zombi para contestar dejando patente que no le gustaba cómo estaba.
"Sí, con él también quería hablar." Afirmé. "Es... Quil me dijo que no fuese con él por..."
"Porque tenías a la cría de chupasangres contigo, sí, lo sabemos." Afirmaron para acabar solo Jared.
"Sí." Asentí. "¿Estabais entonces?"
"Yo sí." Afirmó Jared. "Embry y yo fuimos los que la localizamos."
"Tío, tienen que darle una medalla por inconsciente y suicida." Afirmó Paul. "No sé cómo lo hace pero todos los chanchullos le van a ella."
Justo entonces oí el ruido de un motor y vi a Embry llegar, solo que no parecía venir solo y cuando vi con quién venía casi volé para ir a ayudar.
"Con cuidado." Dijo Embry pasándole unas muletas. "¿De verdad que puedes venir? Deberías irte a casa y jugartelas por un día."
"De eso nada." Se negó. "Como me pille la abuela que me juego una entonces sí tendré problemas. Además, no es tan grave."
"¿Cómo estás?" Le dije. "¿Estás bien?"
"Otro." Dijo. "Que sí, estoy bien. Solo tengo lo de la pierna de nuevo abierto y me metí una buena torcedura en el tobillo, pero tranquilo, puedo ir andando."
"Espera, apoyate en..." Dije para que Embry casi me empujase para separarme.
"Ni se te ocurra tocarla." Me dijo poniéndose al otro lado. "Bella, en serio, deberías irte a descansar. No ha sido una noche fácil para nadie y menos para tí."
"Embry, como sigáis dando la murga te juro que os daré con la muleta hasta que os salgan chichones en zonas blandas como el culo." Le dijo Bella. "Estoy bien y estoy aquí, así que voy a ir a clase y en las que no pueda estar sentada solo miraré."
"¿Quires...?" Fui a ofrecerle.
"¡No, no quiero ayuda, dejar ya de tratarme como si fuese una inválida, joder!" Dijo rebotada dejádonos a los dos clavados para irse deprisa con la muleta hasta dentro.
"¿Qué coño le ha pasado?" Le dije.
"Comenzando por que la abandonaste cuando hizo un plan para vosotros dos en la ciudad y al final tuvo que hacernoslo a nosotros, siguiendo porque no pudiste venir a la fiesta que hicimos ayer por la noche y terminando porque ayer volvió a meterse en líos de lo suyo verde y terminó con unas heridas feas... nada, por qué lo dices." Me dijo con ironía.
"Eh, para un momento y rebovina." Le dije. "¿Cómo que hizo planes para ambos en Seattle? Íbamos a ir con vosotros."
"Mira, olvídalo, no vas a poder hacer nada por volver atrás." Me dijo.
"¿Y cómo que anoche la hicieron heridas feas?" Le dije.
"Pues tan feas, tan feas... que por un momento pensamos que se moriría." Afirmó. "Pero tranquilo, ya la han atendido y tras una pequeña trasfusión y dormir toda la noche como un bebé se ha despertado con muchas fuerzas, casi me manda a tomar por saco y me ha dicho que o la traía a clase y venía también para no saltarnos ninguno de los dos las clases del día entero o me iba a enseñar por las malas."
"Joder, esta chica es que es imcombustible." Dije mirando la puerta por donde hacía un poco que había desaparecido.
"Por cierto, ayer había un chupasangres cerca, le perseguimos y no lo pudimos cazar porque se perdió demasiado al norte." Dijo Jared. "Así que Sam quiere vernos a todos en su casa cuando acabemos."
"¿Os importa si va Bella?" Le dije. "Emily podrá distraerla un poco y al menos podríamos decir que estamos un rato juntos."
"Está bien." Afirmó Jared. "Se lo diremos luego a Sam a ver qué dice."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Bella)
"¿Piensas seguir sin decirme nada?" Me dijo Jake mientras se sentaba en el banco bajo las gradas donde yo estaba sentada viendo la clase de Educación Física.
"No sé a qué viene eso." Le dije un poco confusa por ese ataque tan directo.
"Sobre lo que pasó anoche." Me dijo. "O por qué cuando he intentado ofrecerte ayuda me has contestado así. Me ha dolido, mucho."
"No he tenido un buen fin de semana." Le dije. "Y encima ahora me pasa esto. ¿No puedes darme un poco de cancha por tener un mal día causado por un mal finde?"
"Mira, déjalo." Me dijo.
"Pues vale." Afirmé.
No era su culpa. Bueno, sí, un poco de culpa tenía. Podía haber usado el fin de semana para ir a hacer algo bueno por el mundo y ayudado a salvar el ecosistema, pero no, tenía que quedarme para intentar quedar con él el sábado un rato y luego que el domingo que había hecho planes me dejase plantada, pero claro, no le había dicho que era una sorpresa.
Vale, yo tenía igual de culpa que él, pero luego estaba lo de la playa por la noche. ¿Una reunión familiar te llevaba hasta la noche y no podías pasarte ni un segundo con tus amigos después de haber insistido tanto en lo guay que sería poder pasar un poco más de tiempo los dos solos? No era tan inocente como para tragármelo.
Pero claro, se suponía que tenía que confiar en él y eso, así que tenía un enorme lío en la cabeza gracias al 'señor ego' y la 'señora inseguridad' contra la 'señora confianza' y el 'señor corazón'. Tremendo dilema.
"Bueno, hemos llegado." Afirmó Jake, solo que cuando fui a abrir la puerta, esta tenía el seguro puesto.
"Jake, qué pasa, abre la puerta." Le dije intentando abrirla.
"No hasta que no hablemos." Afirmó. "Ahora en serio, qué pasa."
"Nada." Le dije. "Ya te he dicho que he pasado unos días malos."
"Sí, y no he podido verlo." Me dijo. "¿Cuál es el problema? Habitualmente casi no nos vemos salvo en clase y la playa con el resto."
"Ya, pero es que este fin de semana ni con el resto." Le salté sin querer. "Vale, ya que he empezado supongo que el mal está hecho." Afirmé al ver cómo se echaba hacia atrás como si en lugar de contestar le hubiese lanzado un puñetazo. "Mira, no sé qué pasa, ni quién es esa chica o la otra que la acompañaba. Pero si es tu hija me parece bien, se supone que no tengo por qué molestarme ni nada porque sé que vas a elegirlas a ellas antes que a mí, pero llevabas mucho tiempo diciendo que querías que pasáramos más tiempo solos, los dos, y el domingo que íbamos a conseguirlo vas y vienes con que tenías la reunión esa con la niña y la madre. Y yo no soy tan fuerte como quiero hacer ver, joder, me duele igual los desplantes." Acabé diciendo mirando fuera por la ventana delantera con los pies en el asiento pegando las piernas a mi pecho y el brazo en las rodillas con la otra mano mordisqueándome la punta de la uña del pulgar como hacía siempre que me ponía de los nervios por algo, nerviosa.
Al final, cuando ya iba a abrir la boca él para decir algo suspiré.
"Jake, mira, yo no quiero hacerte elegir." Afirmé un poco tocada por tener que decirlo así. "No quiero tener que competir con nadie más, además, esa chica… dios, debe ser modelo o algo así, y sé que la cogerías a ella antes que a mí porque, al fin y al cabo, es la madre de tu hija y…"
Entonces me cerró la boca con un beso que me pilló con la guardia baja.
"¿Te quieres callar para que me explique?" Me dijo molesto pero también como si algo le doliese. "Nessy no es mi hija, y desde luego, nunca me he acostado con Bella, su madre. Oh, y la verdad es que dista bastante de ser perfecta, solo que tú la ves así."
"¿Y si no es tu hija entonces quién…?" Murmuré temiéndome lo peor.
"Es la hija de una gran amiga." Afirmó tras un segundo. "Es… Bella y yo… bueno, hace mucho estuve… algo así como colado por ella, fue… mi primer amor. Pero eligió a otro y yo me quede… digamos a dos velas. Patético ¿no?"
Dios, yo es que era tonta, no pude evitar sentir lástima por él y hacerle una caricia suave para besarle con ternura.
"No eres patético." Le dije. "Es… son cosas que ocurren. Si te contara yo lo mío entonces seguro que no dormías en siglos."
"¿Tan malo es?" Me dijo.
"Sí, pero no pienso soltar prenda." Afirmé intentando bromear. "Bastante cruz tengo con saberlo yo. Créeme, es… es algo que no voy a poder superar así como así, aunque lo supere va a ser parte de mí hasta que me entierren."
Pude ver que ahora el que estaba apenado por el otro era él.
"No te preocupes." Me dijo suavemente. "Conmigo romperemos la mala racha." Afirmó recostándome un poco sobre el asiento.
"Jake, por favor… ten cuidado conmigo…" Le susurré suavemente. "No me hagas daño…"
Creo que lo tomó por uno de los sentidos que podía tener, que tuviera cuidado con todos los golpes, los puntos de mi costado, los de la pierna y en general todo mi cuerpo oculto por tela; pero yo me había intentado referir más al hecho de que acababa de hacer que le perdonase y sintiese pena de él, y eso solo lo hacían mis amigos cercanos y alguien con quien quería.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Jake)
"Así que eso es lo que tenemos." Afirmó Sam como resumen de todo lo que habíamos dicho y las interpretaciones que habíamos sacado.
Había habido ataques, aunque parecieran de furtivos, que no había lugar a dudas que los habían, alguno no había sido concretamente de ellos sino hacia ellos. Lo que significaba que había alguien por allí matando furtivos.
"Jake, tú conoces a los frikis del ecosistema amigos de Bella." Me dijo Sam. "¿Podría haber sido uno de ellos?"
Podría, el problema era quién.
"No lo sé." Afirmé. "A la mayoría les importa demasiado la vida como para matar a nadie así de fácil. Ni siquiera comen carne."
"Eso no quita para que sean capaces de matar." Dijo Sam.
"¿Esos come-flores?" Dijo Paul. "Lo dudo."
"Pues a ti bien que te gana peleando." Le dijo Leah con ironía.
"Me dejo ganar." Dijo Paul. "No puedo usar toda mi fuerza bruta y menos contra una chica."
"Será eso." Le dijo Leah con aún más acidez en su ironía.
"En serio, creo que ninguno de los que conozco sería capaz de matar a nadie." Le dije.
"¿Nadie… nadie?" Me dijo Quil.
"Sí, ya, bueno, hay algunos que es posible, pero… no sé." Dije. "Prefiero confiar en Bella cuando dice que no son realmente peligrosos."
"¿A qué viene esa duda?" Dijo Sam con la mosca detrás de la oreja.
"Jake conoció a unos amigos de Bella que no le parecieron tan de fiar." Afirmó Quil tras mirarme pidiéndome perdon en silencio. "Había algo que no le cuadraba en ellos."
"¿Es eso cierto?" Me dijo Leah confusa.
"Sí, son raros." Afirmé. "Había uno que me dio mala espina, me pareció un vampiro, pero… Bella afirma que cuando hay heridos o están con… en esos días, no se acerca porque es hemofóbico."
"Suena a mentira." Afirmó Embry.
"Chicos, yo que vosotros iría acabando." Dijo Emily interrumpiendo por la puerta. "Acaban de llamar a la dama y juraría que está por hacer un puente en alguno de los coches."
"¡Bella!" Le llamé a voces para levantarme. "Disculpad un momento." Les dije al resto antes de levantarme e ir a la puerta. "Oye, a dónde crees que vas con esa pierna así."
"Lo siento, me tengo que ir." Afirmó. "Acaban de darme una llamada de la poli diciendo que han encontrado algo que es mío y me habían robado, y no me había dado cuenta."
"¿Qué te han robado?" Le dije. "¿Cuándo?. ¿Dónde lo tenías?"
"Jake, para preguntas ya tengo a la policía." Me dijo. "Y el resto te están esperando en la puerta."
"Espera." Le dijo Emily. "Ya te llevo yo. Sam, cojo el coche."
"Tened cuidado ¿si?" Le dijo Sam.
"Bella, tú también ten cuidado." Le dije. "Que nos conocemos y puedo imaginarme cómo te vas a poner si han pillado también al chorizo."
"Ni que fuese Rambo." Me dijo divertida. "No, solo iré a recuperar lo que sea que me hayan robado y supongo que querrán hablar conmigo."
"Últimamente te pasa de todo." Le dije. "Y nada bueno."
"Bueno… resulta que he hecho las paces con el chico con el que salgo." Afirmó sonriendo juguetonamente. "Y resulta que es un pitonazo con una tabla de lavar como abdominales. Oh, y mis amigos son todos que parecen sacados del calendario de la reserva, y que, casualmente, siempre van casi desnudos por todos sitios en su tiempo libre."
"Creo que sugeriré comenzar a usar camisetas incluso cuando no estemos en el instituto." Afirmé mientras se ponía de puntillas para darme un beso. "Hum… que rico. Quiero más."
"Eres un goloso." Afirmó bromeando antes de darme otro solo que esta vez fue algo más caliente y parar para separarse de mí un poco. "Ya veremos a qué hora vuelvo, pero tal y como tengo la pierna me parece que tendré que dejar mis juegos nocturnos una temporadita."
"Entonces te aburrirás mucho." Le dije.
"Nah, creo que haré deberes." Dijo divertida mientras Emily salía tras despedirse de Sam también. "Si no te veo antes, hasta mañana. ¡Hasta mañana chicos!"
Creo que todos le dijeron adios a su manera y ritmo y yo me esperé hasta que vi el coche de Sam conducido por Emily llevarselas a ambas hacia Forks.
"Hay que ver, esta es más simpática que la otra." Me dijo Jared. "Yo creo que has salido ganando y todo con el cambio."
"No tiene gracia." Le dijo Sam. "Esto es una cosa seria."
"Si al menos me aclarase yo…" Le dije. "Con Nessy hago cosas que con Bella no puedo y con Bella hago cosas que ni se me pasarían por la cabeza hacer con Nessy. Y si estoy con una siento que traiciono a la otra y si estoy con la otra que traiciono a la una o como se diga. Un divertido que no veas."
"Guao." Dijeron.
"Sí que estás jodido, tío." Me dijo Jared.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Emily)
"Yo te espero aquí." Le dije a Bella.
"No, no importa, entra." Me dijo encogiéndose de hombros. "Total, no tengo nada que ocultar."
"¿No te sentirás incómoda?" Le dije un poco cortada.
"Nah... creo que los chicos de mi grupo verde afirman que no tengo vergüenza, y personalmente, creo que la perdí por eso de los... ¿qué, cuatro años? No, creo que sería eso de los dos, sí."
"Madre mía, va a ser cierto." Le dije divertida.
"Pues claro." Me dijo yendo a abrir la puerta de la comisaría para que se le adelantara un policía.
"Ah, adelante." Nos dijo. "Las damas primero."
"Gracias, caballero." Le dijo.
Bueno, podía ser todo lo descarada que quisieras y no saber lo que era la vergüenza personal, pero modales era evidente que tenía.
"Ah, a ti te quería yo ver, señorita." Le dijo el jefe Swan antes de perder la medio-sonrisa y ponerse serio al verla. "Madre mía, qué te ha pasado."
"Nada, que siempre ando metiendo la pata." Le dijo.
"Muy buena. Me gusta el humor de esta chica." Le dijo para que Bella le sonriese y pareciese darse cuenta que no era una broma. "¿En serio?"
"Podría decirse que sí." Le dijo. "Soy la chica con peor suerte que puedes echarte a la cara. Soy el mejor detector de trampas para animales que te puedas encontrar. Tengo tanta suerte que suelo desactivarlas con miembros de mi cuerpo."
"No es gracioso." Me dijo.
"Si te pasara varias veces en menos de un mes ya te digo que buscarías la parte graciosa." Le dijo ella. "En fin, a ver qué me han mangado ahora."
"Madre mía..." Dijo.
"Déjelo, su lógica escapa a la lógica común." Le dije suavemente.
"A ver, sentaros." Nos dijo para ir a coger una bolsa de plástico. "Hemos encontrado esto. ¿Es tuyo?" Le dijo haciendo que mi mandíbula casi se cayera al ver una camiseta con manchas de sangre.
"Tiene pinta de ser mía, sí." Afirmó ella. "Pero la última vez que la vi la llevaba puesta, era anoche y cumplía con mi deber."
"¿Y esos...? Cito textualmente el informe: 'multiples cortes limpios con desgarro en zona oblicua extendiéndose hasta la dorsal y presentando manchas de sangre alrededor hasta 2 centímetros bordeando y salpicando zonas colindantes'." Dijo leyendo antes de levantar la vista hacia nosotras con la boca abierta por dejar de hablar y esperando respuesta.
"No sé de qué me habla." Afirmó ella.
"¿Y si te digo que te levantes la camiseta y me enseñes el costado?" Le dijo. "Podría hacerlo."
"Claro que sí." Afirmó ella poniéndose de pie y poniendo una mano en un lateral de su ropa parando a mirarle. "¿Tiene una orden judicial?"
"No la necesito." Afirmó.
"Pues yo creo que sí." Dijo ella. "Si no recuerdo mal y creame que nunca me equivoco cuando se tratan de estas cosas, hay por la constitución algún punto sobre lo de abuso de poder policial para pedir estas cosas cuando hay presunción de inocencia puesto que la prueba de acusación fue sustraida y..."
"Y la sangre es tuya ¿no?" Le dijo él.
"¿Puede demostrarlo?" Le dijo ella.
"Podría, la mandaremos analizar." Afirmó.
"Y para entonces, si es que tuviese las heridas, se hubieran sanado ¿no cree?" Le dijo ella.
"Muy aguda." Dijo.
"No obstante no tengo problema en levantar un poco." Dijo ella. "¿Ve? Nada."
"Vale, solo tenía que comprobarlo." Le dijo Charlie. "¿Qué haces con la camiseta?"
"Me la llevo." Afirmó. "Con un zurcido y un lavado sobrará para devolverla a su ser. ¿Me la devuelve?"
"¿No te falta nada más?" Le dijo cuando ella cogió su camiseta y ya íbamos a irnos.
"No he echado nada más en falta." Dijo ella.
"Tengo algo más que parece ser te pertenece." Le dijo él. "Y además, tienes que dar una declaración sobre cierto... incidente que pasó anoche. Y explicar cómo es posible que encontrásemos una tarjeta de cámara de fotos y al meterla en el ordenador viésemos entre otras, unas cuantas fotos tuyas."
"Emily ¿por qué no vas a avisar a Jake?" Me dijo suavemente sin mirar a Charlie siquiera y para sonreírme. "Creo que me va a llevar más de lo que pensaba."
