CAPITULO 43: AQUÍ NO Y FIESTAS.
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((Volviendo a lo de las viejas costumbres… AVISO: en este capítulo se ponen las cosas un poco subiditas de tono, así que mentes jóvenes o influenciables o ambas cosas mejor saltaros cuando avise, que luego no queremos que nos lo descuelguen por no avisar.
Gracias y perdón por el inciso.))
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(Voz de Jake)
Menuda nochecita había pasado. Normalmente podía dormir donde fuese, en una litera o en un colchón del suelo era suficiente, pero es que aquel colchón…
"Buenos días." Saludo susurrando a Bella en cuanto la veo venir al salón donde estoy tumbado en el sofá, solo.
"Buenos días. ¿Qué tal habéis pasado la noche?" Me dice sonriéndome.
"Estoy solo, y bueno, las he pasado mejores." Le contesto aprovechando que está sola y el resto puedo oírlos dormir para darle un tironcito y hacerla caer sobre mí y cubrirle la boca suavemente para impedir que haga cualquier ruido que despierte al resto y darle un beso que la hace sonreír. "Ahora ya estoy mucho mejor."
"Eres un caradura." Me dice sonriendo y devolviéndome el beso tras darme un golpecito suave en el pecho. "Será mejor que me sueltes, como nos vean vas a quedar fatal delante de tus amigos."
"Que digan lo que quieran, tú eres mi corazón." Le digo.
"¿Tengo que recordarte que ellos piensan que soy Rissa, tu compañera de piso egipcia?"
"Sí, bueno, un handicap." Afirmo cogiéndole por atrás tras seguirla sin que se entere hasta la cocina donde se pone a coger un tazón de desayuno del escurridor antes de estirarse para coger los cereales que es cuando yo la cojo desde atrás abrazándola y notando toda su espalda y su trasero contra mí mientras la levanto un poco para que alcance la caja de cereales.
"Jake…" Gime casi susurrando mientras mi mano va a parar a su pecho mientras la sujeto en alto. "No estamos solos… si se despierta alguien…"
"Al cuerno con ellos." Le dije sonriendo. "Solo te estaba ayudando a llevar al último estante."
"¿Con esto así?" Me dice suavemente tocándome con una mano la entrepierna que me duele a más no poder.
"Sí, bueno, es que tendrías que verte desde mis ojos." Afirmo sonriéndole y olíendole el cuello.
"Por favor, aquí no." Me dice suavemente mientras noto cómo comienza a temblar anticipando ese calor que le puedo comenzar a notar en la piel aunque la he puesto abajo ya pero sin acabar de soltarla de mis brazos. "Si se despiertan…"
"¿Por qué te importan tanto ellos?" Le digo soltándola. "Debería importarte que yo…"
"Sé que no te irás con otra." Afirmó girándose para darme un beso que calló en la comisura y luego moviendo un dedo para darme otro de pleno en los labios que yo volví más caliente y ella aumentó aún más el calor si era posible mientras conseguía hacerla gemir una sola vez en mi boca antes de separarse. "Pero si te descubren dándote el lote conmigo… tú vas a quedar como un mujeriego, y no quiero eso tampoco."
"¿Y si no me importara?" Le dije.
"A mí sí." Afirmó separándome. "Aquí no podemos."
Creo que no volvimos a decir palabra en todo el rato que duró el desayunar y salir a la calle.
Me encantaba que fuera de casa dependiera de mí para ir segura por la calle, pero eso no era suficiente, y su negación ante mi ataque de la mañana al desayuno me había dolido un poco.
Todo fue guay hasta que llegamos a la universidad, íbamos con un rato de antelación, y había supuesto que era por coger algo allí, sin embargo, lo primero que hizo fue ir al baño y yo tuve que acompañarla hasta la puerta para indicarle cual era el de mujeres y cual el de caballeros, me había apoyado junto a la puerta a esperar cuando me dieron un tirón del brazo y me caí en el baño de chicas para que me taparan la boca con una mano que me hizo intentar defenderme antes de ver que el 'atacante' era en realidad LA 'atacante' que no me dejó ni decir nada mientras tiró de mí hasta un retrete ciego donde puso el pestillo y me dio un beso largo y húmedo antes de parar sonriendo.
"¿De qué va esto?" Le dije confuso. "Primero no quieres, ahora sí quieres…"
"No, te dije que no podíamos hacerlo en casa." Afirmó sujetándose a mis hombros y cuello en un abrazo que hizo que la levantase al levantarme un poco y entonces se agarró con una pierna a mí mientras se mantenía en la otra de puntillas. "Y esto no es ahí."
Sonreí a punto de reírme al entender la indirecta y la abracé levantándola para ponerla en la tapa del vater sin dejar de besarla.
Definitivamente, esa chica me iba a volver loco. Me calentaba de qué maneras y se negaba, pero solo en casa porque estaba con gente, lo que era en la universidad que podían pillarnos profesores u otros alumnos parecía darle igual.
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((Atención, a lo dicho, mentes jóvenes o influenciables saltaros estre tozo hasta los próximos paréntesis que no queremos que nos acusen de corrupción a menores, al resto... como siempre intentaré no ponerme demasiado gráfica para que no me lo descuelguen. Lamentamos las molestias y demás.))
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Sin parar de besarla, le levanté un poco la camiseta que había llevado enseñando el estómago bajo la chaqueta de la universidad tras habérsela desabrochado para acariciarle toda la piel posible bajo la chaqueta. Entonces ella levantó una pierna y me acercó más a ella abriendo un poco las piernas sentada en el sifón para hacerme gemir y ella sonreír sin parar ni un solo segundo de besarnos hasta que conseguí bajar mis besos a su mandívula y al cuello para pasear una mano por su pierna recorriéndola y metiéndola bajo la falda para ir levantándosela poco a poco hasta ponérsela casi como cinturón comprobando que la ropa interior comenzaba a estar un poco húmeda y haciéndome sonreír complacido al entender que en ningún momento había intentado rechazarme, solo posponerlo un poco.
Justo entonces le mordí suavemente la curva entre el cuello y los hombros y la hice gemir produciendo en mí un ligero enloquecimiento de gusto que me hizo casi jadear mientras paraba para mirarle los ojos sin parar de acariciarle la pierna y frotar mi pecho contra el suyo sin soltarla.
"Dios, ahora eres mucho más sensible." Afirmé complacido.
"No ver… lo que te… hacen o… quién, te ha… hace excitarte… mucho más." Dijo entre gemidos entrecortados metiéndose la mano en la boca como intentando ahogar más sonidos y haciéndome sonreír y sacársela para besarla con pasión.
"No me prives de esa banda sonora, preciosa." Le dije.
"No…" Gimió.
La verdad es que era una auténtica loba y seguía siéndolo aunque ahora parecía experimentar más cosas cada vez que lo hacíamos, daba igual que fuera algo suave como la que hicimos en honor a Rissa o algo más brusco y ardiente como era el estar montándonoslo ahora mismo en un retrete de la facultad.
Creo que cuando le atrapé el pecho en mi boca le tapé de lo alto que gimió tras un sonido de sorpresa. Me encantaba oírla hacer esos ruidos por mí, me encantaba el olor que tenía cuando estaba caliente, me encantaba notar ese nectar que segregaba anticipándose a mí, era increíblemente atrayente, tanto que la miré sonriendo con picardía sabiendo que no me podría predecir ningún movimiento porque no podía ver y por eso parecía pillarle todo el rato por sorpresa y le di un mordisquito suave al centro de su pecho mientras jugaba con el otro en mi mano para parar de chupárselo y separar la cara para mirarle poner una cara realmente atractiva sonrosada y con un gesto de suave dolor placentero antes de bajar la mirada y parar para agacharme un poco.
"¿Jake?" Me llamó cuando se dio cuenta que había parado. "¿Qué…?"
"Shhh…" Le susurré sonriendo e incorporándome para besarla mientras despejaba el camino poniendo los estorbos contra su ingle con una sola mano antes de meter un par de dedos dentro de ella haciéndola gemir en mi boca por la sorpresa y enloquecerme aún más haciéndome sonreír. "Dios, cómo me encanta probocarte eso…" Afirmé mientras notaba unas contracciones suaves en mis dedos parando para volver a agacharme.
"Jake, qué…" Jadeó antes de golpear las paredes del baño intentando agarrarse cuando saqué la lengua y comencé a bebérmela juguetonamente haciendo no solo que intentase agarrarse a las paredes como ya he dicho sino que se mordiese los labios intentando ahogar el ruido que había estado a punto de soltar y que se le escapó en parte por la nariz haciéndome notar una inmensa oleada de placer al combinar ese sonido con el sabor que estaba probando.
Y de pronto no me bastaba con aquel elixir, quería más, quería mucho más, lo quería todo, así que hice la mayor osadía o locura según se mire y busqué directamente la fuente para meter parte de la lengua y hacerla casi gritar ahogándolo y a mí parar para que jadeara sin soltar las paredes antes de volver a meter mi lengua en aquel orificio tan apretado y que se repitiese la escena.
"Jake… por dios… para…" Gimió jadeando como si no pudiera respirar.
"¿Por qué?" Le dije divertido. "Me encanta tu sabor, y a ti parece que te vuelva loca también que te devore."
"Me vas a matar…" Jadeó.
Eso me volvió aún más loco y volví a acometer contra ella con mi lengua haciéndola volver a tener un espasmo y golpear las paredes al intentar agarrarse a ellas sin éxito ya que eran lisas.
Me estaba divirtiendo horrores con aquello, ahora entendía por qué no había querido hacerlo en casa, hoy parecía estar realmente receptiva a lo que le hiciera y a la vez todo lo que le hacía estaba provocando en ella unas respuestas mucho más fuertes que lo usual, tanto que al final no pude aguantar más y me bajé los pantalones para liberarme y meterme entero en ella haciéndola volver a agarraerse a donde pilló, solo que esta vez fue a mí mientras la besaba y empujaba con cariño y cierta contundencia contra ella haciéndola gemir y jadear cosas ininteligibles para mí que lo único que hacían era aumentarme más el calor, hasta que finalmente se fue ella por segunda vez a juzgar por lo que aún tenía en mi lengua y mi garganta tras habermela bebido y al segundo, me fui yo con ella.
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((Bueno, ahora ya podemos seguir todos leyendo, que no se ve nada más y se sobreentiende lo que ha pasado con una sola frase o así.))
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Pero no paré ahí, aún seguí un poco más hasta que fuimos bajando un poco el ritmo y sonriendo, salí de ella para volver a besarla y acariciarla por todos lados con cuidado y cariño, sobre todo eso último, cariño.
No, era más que eso, era mucho más que cariño, lo que esta chica me inspiraba era auténtico amor, no podía separarme de ella, no quería hacerlo, solo ella era capaz de probocarme esos calores en el cuerpo, solo ella conseguía que me pusiera así de duro y quisiera devorarla entera, y desde luego solo ella y nadie más que ella sería capaz de lidiar con ese fuego que corría por mis venas cuando la veía, que me corroía por dentro instándome a convertirme en un animal vestido de humano por ella.
Así que cuando acabamos, sonreí aún con la respiración agitada y volví a besarla con todo el amor y la delicadeza del mundo para apoyarm mi frente en la suya y sonreír.
"Dios… me has robado el alma." Afirmé divertido. "Me has convertido en un lobo con forma humana…"
"Mi lobo…" Susurró ella acariciándome la cara feliz.
(Salto espacio-temporal)
"¿De verdad tenemos que volver a casa?" Le dije a Bella cuando acabaron las clases de la universidad cuando teníamos casi 3 horas para ir a casa, comer y volver para una última hora ese día. "¿No podemos quedarnos aquí? Los dos… juntitos…"
"Venga, hay que volver, prometimos volver para la comida." Me dijo sonriendo.
"Jo, no es justo." Le dije. "Yo tenía hambre de algo diferente…"
"¿No te ha bastado con lo de esta mañana?" Me dijo riéndose. "¡Madre mía, estoy enamorada de un degenerado!"
"Tú me has hecho un degenerado." Afirmé casi echándome sobre ella.
"Eh, Rissa." La llamó Chad con Dillan y otro par de tíos más que estaban en la puerta de la universidad en la calle. "Dinos que vendrás."
"Qué hay, Chad." Le saludé de mala gana.
"Chad, no sé a dónde tengo que ir." Le dijo ella sonriendo confusa.
"Los Kappa Sigma damos una fiesta con los Pi Kappa Alfa." Le dijo Dillan. "Así que no puedes faltar."
"Nosotros la damos hoy y los Alfa mañana, así que va a ser… brutal." Añadió otro.
"Lo siento, hay gente en casa y no podemos dejarles solos." Dije.
"Pues no vengas tú." Afirmó Chad para sonreírle a Bella. "¿Qué dices, Rissa?. ¿Lista para el fiestón del siglo?"
"Yo es que si no va Jake que es mi lazarillo como que no tiene mucho sentido que vaya." Afirmó sonriendo con una sonrisa de disculparse.
"No te preocupes, cielo." Afirmó Dillan. "Cuenta conmigo para guiarte."
"Eh, no te pases, seguro que me prefiere a mí." Dijo Chad.
Ahí se formó un poco de guirigáis por competir a ver quién se la llevaba a la fiesta y ella entonces sonrió y levantó las manos hacia ellos para que se callaran.
"Lo siento, le prometí a mi amiga Leah que haríamos una fiesta juntas." Afirmó.
"Ah, si es una chica todo cambia." Dijo uno.
"Sí, por qué no os venís tus amigas y tú, así no se quedan solas." Le dijo otro.
"Una buena idea." Afirmó sonriendo. "Prepararé mi bastón de gala."
(Salto espacio-temporal)
"¡Fiesta!" Dijo Embry cuando le dijimos el plan para la noche.
"La verdad es que nunca he estado en una fiesta universitaria." Dijo Quil. "¿Habrá tías?"
"¿Qué más da?" Afirmó Leah. "La pregunta es si habrá tíos guays."
"Considerando que los que la invitaron eran 5 tíos, creo que sí." Afirmé un poco molesto.
"Venga Jake, anímate." Me dijo Seth sonriendo. "Podrás encontrar a una chica que te haga olvidar."
Ya la tenía, y no me ayudaba a olvidarla porque era ella misma; pero claro, eso no podía decirlo.
"Yo creo que deberíais ir." Dijo Bella sonriendo. "A mí no me apetece demasiado tampoco. Prefiero oír un poco el Discovery Channel, creo que esta noche daban un documental sobre osos polares."
"Gran idea." Afirmé. "Es el que nos han recomendado en clase ¿no?"
"Exacto." Asintió.
"Venga ya." Dijo Embry. "¿En serio preferís un documental a una fiesta chula?"
"Es que no sabéis lo que quema las clases de universidad." Les dije.
"Jooo… pero es que si no venís no nos van a dejar entrar…" Dijo Seth.
"Supongo que porque pasemos un rato no pasará nada." Se rindió Bella.
"Ya, sobre todo porque yo les caigo genial." Le dije. "Solo se interesaron cuando dijiste que habías quedado con Leah para pasar la velada juntas."
"Hum, entonces valen la pena." Dijo. "¿De qué es la fiesta?"
"No sé." Dijo sacando el papel que le habían dado. "Mira a ver la invitación a ver qué dice."
"Oh, qué originales." Dijo Leah mirándolo. "Fiesta Hula."
"Una excusa genial para ver chicas guapas en ropa interior." Afirmó Embry.
(Salto espacio-temporal)
"Alucina…" Dijimos cuando entramos en la hermandad que daba la fiesta y vimos a mucha gente vestidos con camisas hawaianas y falditas de paja y cocos así como collares y coronas de flores de plástico.
"Tío… hemos entrado en el paraíso y no nos hemos dado cuenta…" Añadió Embry.
"Bueno, ahí os quedáis." Nos dijo Leah. "Yo voy a ver si me mezclo por ahí y veo algo."
"Va, vamos a buscar algunas chicas monas." Dijo Quil.
"No va a ser demasiado difícil con tantas… bailarinas de hula." Dijo Embry.
La parte buena era que nos iban a dejar solos, la mala que Seth parecía menos dado a largarse.
"Seth, mira, aquella chica te está mirando." Le dije señalando a una que parecía tener mi edad o así.
"Qué dices, es demasiado mayor." Me dijo.
"Este… tú pareces tener al menos su edad." Le dije. "¿Recuerdas por qué?"
"Ya, pero no me van las mayores." Afirmó.
Dios, mira que le quería casi como a un hermanito pequeño, pero…
"¡Ey, preciosa!" Dijo una voz tras nosotros. "¡Qué bien tenerte en la fiesta!"
Genial, para colmo de males tenían que aparecer esos pesados.
"No creo que esté mucho tiempo." Le dijo Bella. "Estoy un poco… cansada, y no me encuentro demasiado bien."
"Arriba hay camas." Dijo Chad sonriéndole. "Si quieres puedo prestarte la de mi cuarto, puedes quedarte todo lo que quieras."
"No quisiera molestarte, parece que esta noche tendréis todos plan." Dijo sonriéndole y haciéndome sonreír por dentro al ver los planchazos que le metía.
"Bueno, siempre podemos cambiar el plan." Le dijo uno de los chicos que había.
Iba a decir algo, pero por suerte, Seth se metió en medio.
"Lo siento, la chica es mi pareja." Les dijo. "Ya sabéis, mejor no le pongáis la mano encima, por si acaso se puede malinterpretar."
"Claro, no queríamos enfadarte, forastero." Le dijo uno.
Huy, huy, huy… eso se estaba poniendo fatal.
"Vamos, no hay motivo para molestarse." Dijo Bella sonriendo y metiéndose en medio de ambos. "Esto es una fiesta, se supone que hay que divertirse."
"Eso es, divertiros en la fiesta, corre a cargo de nuestra hermandad." Dijo Chad antes de hacer gestos al resto para que se fueran todos.
"Qué payasos…" Murmuré yo para Seth y Bella.
"¿Estás bien?" Le dijo Seth a ella. "Me había parecido que no tenías muchas intenciones de prestarles la menor atención."
"Esos tipos son unos puñeteros plastas." Le dije. "Además de babosos. No paran de molestarla y ella como es tan buena gente ni se queja."
"Jacob, tranquilo." Me dijo Bella. "Estamos en una fiesta, déjalo correr, por favor."
"Joder, me ponen de los nervios." Afirmé para tomar aire. "Está bien, lo dejo pasar por ahora…"
"Gracias."Afirmó. "¿Vamos a coger algo de beber?"
"Claro, agarrate a mí." Le dijo Seth.
"Muchas gracias." Le dijo sonriendo.
Mierda, el chaval se me había adelantado, tendría que estar más listo para la próxima.
Estuvimos un buen rato por la fiesta, hasta que en un momento dado, Bella se tropezó con algo y se estampó contra el suelo.
"¿Estás bien?" Le preguntamos Seth y yo.
"Ay, no lo sé..." Gimió agachándose sobre su rodilla. "Me duele mucho..."
"Creo que te has clavado un trozo de vaso de plástico." Afirmé. "Será mejor que te lo curemos rápido."
"Jake, me duele mucho..." Se quejó.
"Está bien, cógete a mí, te llevaré a casa." Le ofrecí. "Seth, busca al resto y vete con alguno, diles que voy a casa y cuando acabe de curarla volveré a por vosotros, o si no, venir a casa cuando queráis, creo que hoy voy a trasnochar, así que podéis llamar directamente."
"Yo... vale." Asintió. "Espero que se te pase pronto." Añadió mirando a Bella y sonriéndole antes de que la cogiera en brazos para llevármela y salir a la calle.
"Bueno, por ahora... por dónde vamos." Dije. "Es a la derecha así que... podemos bajar hasta la principal y luego girar en la nuestra o cogemos la California hasta la A y luego bajamos a la principal y de ahí a la nuestra. Cuál es más corta, cuál es más corta..."
No sabía muy bien, así que decidí no perder tiempo y hacer lo más recto, que era bajar por esa calle todo recto a la principal y ahí por la izquierda hasta la calle D que era donde estaban los apartamentos Trillum que era donde vivíamos; todo esto cargando con Bella en brazos y causando que todo el mundo nos mirara.
"Que suerte que no veas." Le dije.
"Jake, céntrate, me duele mucho." Afirmó casi lloriqueando.
(Salto espacio-temporal)
"A ver esa herida..." Le dije suavemente a Bella tras haberla sentado en el retrete y haberle echado agua en la rodilla. "Sí, definitivamente tienes un trozo de algo clavado. Vas a tener que apretar bien los dientes para que te lo saque."
"Vale." Afirmó sujetándose bien al borde del vater.
"¿Preparada? Lista..." Le dije poniendo la pinza donde podía chocar con el trozo antes de tirar con cuidado para intentar hacerle el menor daño posible.
El dolor es intenso, sé lo que es clavarte algo en una herida y no es precisamente agradable que digamos, pero finalmente se lo saco y entonces la miro y me da pena. Ha apretado tan fuerte los dientes que se ha mordido el labio y se ha hecho sangre, y ella lo sabe porque se lo toca y luego la prueba para poner cara de desagrado.
"Espera." Le digo para besarla y lamer su sangre antes de apartarme dejándole las marcas de su propio mordisco cubiertas con mi saliva. "Ahora no te la vayas a chupar ¿vale? Voy a echarte algo de agua oxigenada en la herida, así que va a doler. ¿Quieres una toalla?"
"No, es… creo que podré soportarlo." Afirma.
"Está bien, pues allá voy." Afirmo poniendo la palangana debajo de su rodilla y sujetándola con mis piernas para echarle un chorrito de agua oxigenada haciéndola sisear de dolor y haciéndome a mí sonreír sin poder evitarlo al ver que sigue siendo sensible al dolor. "Ya está… tranquila, la está… ahora te pondré un poco de yodo y te vendaré un poco la herida ¿de acuerdo?"
Esta vez no contesta, se limita a asentir sin abrir la boca y haciéndome sonreír. Está realmente mona cuando se porta como una niña.
"Por lo que se ve voy a ser siempre el que haga de doctor y tú de mi enferma." Le digo bromeando mientras le pongo un poco de yodo empapando un algodón para ir echándolo por la herida con toquecitos suaves.
"Me gusta que seas tú quien me cure." Me dijo suavemente pero sin poder ocultar el dolor por lo que le hacía en la herida para curársela. "Es… bueno, confío en ti plenamente, sé que puedo confiar en ti."
"Me siento halagado de que confíes en mí." Le contesté sonriéndole aunque no pueda verlo. "Me encanta, es… no puedo ni describir lo feliz que me hace saberlo."
Ella entonces me sonríe y me hace una caricia mientras comienzo a vendarle la herida y cuando acabo la miro desde mi posición. Incluso con esa apariencia es preciosa, y aunque por fuera haya cambiado, por dentro sigue siendo mi Bella.
"Vamos, será mejor salir ya de aquí." Le digo levantándome tras darle un beso en la venda. "En el salón estaremos mejor."
"¿Crees que será muy tarde para ver el documental del Discovery Channel?" Me dice sonriendo.
"Hombre, para ti un poco, solo… como unos 17 o 18 años." Le digo bromeando para que me de un golpecito suave llamándome tonto entre risas.
