CAPITULO 46: REDENCIONES.
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((Bueno, bueno, pues aprovechando que hoy es mi cumple y cumplo ya el cuarto de siglo (qué depresión tan grande...T.T) voy a colgar un capítulo extra antes de volverme loca con la pila de trabajo que tengo para hoy y mañana, obviamente acumulado toda la semana por no haberme encontrado demasiado bien y tener que ir a trabajar mañana y tarde.
En fin, que espero que os guste, es uno de mis favoritos de este volumen. ;) jeje))
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(Voz de Bella)
Había sido una noche genial, el padre de Jake seguía siendo tan genial como siempre y todos se habían quedado alucinados de lo que podía hacer aun siendo ciega.
Ahora hacía ya un buen rato que nos habíamos ido a dormir, solo que yo me había despertado al tener una pesadilla horrible y para evitar despertar a Rachel, la hermana de Jake, me había levantado y habia salido al porche armada con mi bastón para sentarme allí a tomar el aire fresco que predecía al otoño a punto de entrar.
"Hace fresco." Murmuré para mí embozándome mejor la manta de la cama con la que había salido armada para por si hacía frío como cuando llegué allí.
Era un poco triste, no había logrado ver allí ni siquiera unas navidades.
"Me pregunto si se seguirá viendo el mismo cielo nocturno." Afirmé mirando al cielo donde no podía ver nada, ni siquiera la luz que pudiera dar la luna.
Estuve allí sentada, metida dentro de la manta hasta que oí un resoplido de una respiración de algún tipo de ser grandecito y se me puso la piel de gallina.
"¿Quién va?" Pregunté.
El hecho de que no me contesten me dá qué pensar, así que me pongo en guardia.
"Sé que está ahí, por favor, identifíquese." Repito un poco más alto esperando una respuesta.
De nuevo nadie contesta mientras me paso la lengua por los labios con nerviosismo. Esto me recuerda a mi época como verde, así que me pongo nerviosa, igual demasiado puesto que lo que oigo es un paso almohadillado y el jadeo de una respiración pesada de algo grande.
¿Un oso? Por el tamaño podría ser, pero los pasos de los osos no suenan así, podría identificar el paso de uno entre miles de pasos de otro tipo de animales puesto que en la reserva de preservación de especies han tenido y sé cómo son.
Tampoco parece un lobo, es demasiado grande y pesado para ser uno.
Entonces noto algo, no es solo uno, hay varios, los hay por todos lados, puedo captar unos pasos en el bosque cerca de la casa y al menos otro par más allí, frente a mí.
No, sea el animal que sea si no me muevo no me verá, así que me siento sobre mí misma y me quedo quieta hasta que noto el aliento de un animal grande frente a mí y entonces algo cae sobre mi regazo.
No me muevo nada, me da un poco de reparo hacerlo, ante todo no quiero asustar al animal sea el que sea, pero entonces noto el morro del animal empujando lo que sea que me puso en el regazo hacia mí y luego para antes de repetirlo un par de veces cuando no me moví.
Entonces moví lentamente la mano para cogerlo y me sorprendí al tocar una goma de tela que estiré y tuve que mirar la etiqueta de la nuca para creerme que era mi diadema fucsia que había dado por perdida cuando Embry me la quitó sin querer en un arrebato de furia por mí cuando le dije cosas que solo Bella podría saber, cosas que me había dicho cuando pensó que me había muerto.
"¿Emb?" Dije estirando las manos a ciegas intentando cogerle sin éxito aunque rocé algo de pelo mientras le notaba saltar hacia atrás.
Entonces me levanté y di unos pasos hacia él antes de darme cuenta que los animales que habían estado en el bosque daban unos pasos hacia nosotros, entonces noté que el animal que debía ser Embry daba unos pasos alejándose y corrí hacia él segura de donde estaba para saltar y agarrarme donde pude enganchado pelo y arrastrándome unos metros cogida a su pelo con fuerza antes de que parara.
"Embry, no huyas, sé que eres tú." Afirmé soltando una mano para ir trepando un poco por su pelo hasta localizar el cuello asegurándome que era un lobo o al menos un cánido, solo que su tamaño era un poco… sospechoso, antes de cogerme de nuevo, esta vez a su cuello abrazándolo como pude con un solo brazo. "¿Tú también eres un guerrero-animal?"
Noté otro animal más acercándose, no, uno no, al menos tres más, diría que hasta 4, uno de ellos gruñó y el animal al que estaba agarrada le gruñó asustándome y haciéndome caer antes de agacharse la cabeza. Solo que no era él, era otro animal, uno más chiquito que me hizo dar un pequeño saltito sobresaltándome antes de que me metiera el hocico por la cara y me diese un lametón que me mojó la cara entera haciéndome sonreír.
"¡Pero qué baboso!" Le dije riéndome y dándole unas palmaditas como hacía con los perros que me hacían esas cosas para separarles.
Entonces me dio otro lametón de un lado, una lengua más grande que me hizo reír y tirarme al suelo para intentar apartarles mientras entre el grande y el chiquito me intentaban comer la cara a lamentotes.
"Ya está. Vale." Afirmé intentando ponerme seria. "No sé quién es quién. Ni siquiera puedo veros, seáis quienes seáis el resto."
Entonces noté una cabeza, me puso la cabeza contra la mía y cuando fui a apartarle, apoyó la cabeza en mi mano la movió un poco.
"¿Puedo?" Le dije poniendo ambas manos al frente con suavidad para indicarle que me gustaría poder tocarlo.
Como respuesta, me dieron un lametón y entonces el pequeñito apoyó la cara contra mis manos.
"Por dios, cualquiera que os vea pensaría lo que no es." Afirmé comenzando a palpar un poco.
Tenía una cabeza enorme, al menos un palmo o dos más grande que la de un caballo, morro afilado y orejas de punta, así como mucho pelo, sin querer, puse un dedo en el ojo sobre el párpado que se cerró al instante.
"Lo siento." Afirmé al notar el ojo bajo mis dedos apartándolos para ganarme otro lametón y unos sonidos bajitos como ladridos.
Sí, definitivamente era un cánido.
Continué tocando un poco hacia el cuello, tenía un cuello fuerte y bien formado, unos hombros fuertes y bien definidos y patas delanteras también fuertes.
Era curioso, era bastante grande, pero a juzgar por lo poco que había podido tocar de sus morros, ese era el pequeño.
"Vaya, sí que eres grande." Le digo al ver que su cabeza está casi a la altura de la mía de pie. "Por lo que se ve aquel lobo no era el único."
No sé por qué, pero ese comentario parece hacer que otro de los que nos rodean le tire un mordisco que me pasa rozando y otro más me meta la cabeza debajo del brazo separándome.
Puedo oír ruidos de pelea antes de que el que tengo bajo el brazo levante la cabeza y me de un lametón haciéndome sonreír.
"Vaya, voy a comenzar a pensar que estáis amaestrados." Afirmo sonriendo. "Siéntate." Le digo en broma haciendo que proboque un movimiento raro puesto que no esperaba que hiciera el menor caso y entonces levante una pata para tocarme el brazo y bajarla, como intentando dar la mano cosa que abro la mano y deposita su pata en ella.
Una pata almohadillada.
"¿Puedo?" Le pregunto poniéndole un dedo en una almohadilla.
Capto un ligero matiz de duda antes de que otro me de un lametón que me moja la cara entera levantándome el flequillo y me encuentre con una pata 'arañándome' inocente y suávemente el brazo antes de poner la pata sobre mi mano empujando la otra para quitarla.
Con cuidado extiendo un dedo cogiéndole de la 'muñeca' de su pata para acariciarle, casi rozándosela, una almohadilla y luego otra contándolas y palpándolas.
"Vaya, esto es una huella de lobo." Afirmo tocando con cuidado toda la 'palma' de su pata almohadillada y contando 4 dedos en disposición de cánido. "Así que tenía razón, hay lobos gigantes en estos lares."
Creo que todo fue bien, hasta que percibí otro animal más acercándose y entró en acción para armar barullo, un barullo que despertó a los de la casa mientras uno de los lobos, el más pequeño, me sacaba de en medio y tan pronto como se encendieron un par de luces, pareció parar un poco el barullo.
"¿Qué está pasando aquí?" Preguntó Jake. "¿A qué viene ese barullo?"
"Jake, soy yo." Afirmé. "No podía dormir y he salido al porche."
"Qué… alejate de ellos." Me dijo.
"Dime la verdad." Le dije. "¿Qué son estos animales?. ¿Son lobos en peligro de extinción?. ¿O tal vez sean más guerreros-animal?"
"Son… guerreros-animal." Me dijo cogiéndome la mano para indicarme que estaba allí y hacerme coger a su brazo.
"Lo sabía, tu manada." Afirmó. "Es… increíble, es… es la primera vez que es una manada entera."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Embry)
No podía creérmelo, cuando le llevé a aquella chica su diadema no había esperado que nos sintiese siquiera, pero en cuanto me había acercado un poco se había asustado. Había preguntado quién iba, como si fuésemos humanos, eso me había hecho recelar un poco, pero no había sido eso, parecía saber perfectamente que no éramos personas, había mirado hacia el bosque donde esperaban Quil y Seth con Paul; yo me había querido acercar a devolverle la diadema, me sentía fatal, no podía acabar de creerme que fuese ella realmente, que fuese Bella la que nos miraba tras esos ojos ciegos, pero cómo si no podía saber eso que nadie más que su cadáver y yo sabíamos.
Me había ido acercando lentamente, con su diadema entre mis dientes para acabar poniéndosela en el regazo, pero entonces ella se había negado a cogerla, ni a moverse siquiera. Yo le había empujado un poco más la diadema hacia ella, y tras varios intentos la había tocado, de pronto pareció haber reconocido la diadema mientras daba un par de pasos atrás para separarme.
"¿Emb?" Dijo estirando las manos a ciegas hacia mí por lo que di un salto atrás.
Entonces se levantó y dio unos pasos hacia mí mientras el resto avanzaban hacia mí mientras oía a Quil y a Paul, Quil tenía la mente tranquila, solo quería protegerme en el caso de que pasase algo, Paul estaba bastante peor, él sí que estaba dispuesto a hacer lo que fuese por evitar que me tocase, pero le pedí que no le hiciera nada y se paró para avanzar con más cautela.
Fui avanzando lentamente hacia atrás separándome de ella, ya había hecho lo que había ido a hacer, le había devuelto la diadema intentando limpiar un poco mi culpa por haber podido hacerle daño; y de pronto se había puesto a correr hacia mí hasta que saltó y se agarró a mi pelo dándome un tirón al quedar colgada y ser arrastrada un poco antes de decidir parar para evitar lastimarla puesto que se había agarrado al pelo de mi cuello en un lateral y Paul estaba dispuesto a arrancármela de encima aunque fuera con sus mandíbulas.
"Embry, no huyas, sé que eres tú." Afirmó soltando una mano para moverla hasta mi cuello y palpando, parecía intentar verme, había oído algo así desde que la conocí, que los ciegos veían tocando las cosas, la había visto leer pasando los dedos por papeles con puntitos grabados en relieve; vi la duda en su cara y entonces movió por fin los labios, supuse que gritaría, pero en su lugar solo salió una voz suave. "¿Tú también eres un guerrero-animal?"
Estuve a punto de caerme de la impresión de lo que había dicho mientras el resto se acercaban más tranquilos al percibir que no constituía un peligro aunque con cierta cautela.
Entonces Paul le gruñó diciendo que no se fíaba de ella, que no debía saber quiénes éramos y que iba en contra de las normas de Sam que nos descubriese en esa forma, así que yo le contesté a punto de derribarla por plantar cara a Paul, por suerte Seth estuvo al tanto y agachó la cabeza asustándola supongo que al darse cuenta que no era el único allí. Por suerte Seth era Seth y le metió hocico por la cara y le dio un lametón que le mojó la cara entera haciéndola sonreír.
"¡Pero qué baboso!" Afirmó riéndose y dándole palmaditas como si fuese Fang haciéndole lo mismo en un intento de separarle.
Entonces yo me uní a Seth y le di un lamentón haciéndola reír de nuevo y tirarse al suelo itentando apartarnos mientras entre Seth y yo la cubríamos de babas.
Definitivamente debía ser ella, era algo imposible pero no podía ser de otro modo, solo Bella se comportaría así con unos lobos de nuestro tamaño. Nadie en su sano juicio lo haría, solo ella.
En un momento se puso a estudiarnos con sus dedos, pero cuando intentó tocarle a Seth la almohadilla de la pata delantera, fui yo el que aprovechando un segundo de duda de Seth se la puse en la mano para dejarme, y qué sensación tan rica.
Su contacto me hizo cosquillas y me causó escalofríos por toda la columna.
Todo estaba yendo como la seda hasta que llegó Sam y se puso a repartir bocados entre todos, sobre todo a mí por desobedecer sus normas de ocultarnos a los humanos y con ello armamos algo de follón, por suerte Seth volvía a estar al quite y sacó a la chica fuera de nuestro alcance a la vez que en la casa de los Black se encendíasn unas luces que nos hicieron parar un poco.
"¿Qué está pasando aquí?" Preguntó Jake. "¿A qué viene ese barullo?"
"Jake, soy yo." Afirmó ella. "No podía dormir y he salido al porche."
"Qué… alejate de ellos." Le dijo mirándonos.
En ese momento me morí de ganas de destrasformarme, de decirle que todo iba bien, que no pasaba nada y que no le habíamos hecho nada ni le haríamos nada, pero no podía.
"Dime la verdad." Le dijo. "¿Qué son estos animales?. ¿Son lobos en peligro de extinción?. ¿O tal vez sean más guerreros-animal?"
"Son… guerreros-animal." Le dijo cogiéndole la mano para indicarme que estaba allí y hacerle coger a su brazo.
"Lo sabía, tu manada." Afirmó ella. "Es… increíble, es… es la primera vez que es una manada entera."
Ahora éramos parte de la manada de Sam de nuevo, no podíamos estar a nuestra bola, así que no nos había quedado más remedio que volver al redil, por eso podía ver cómo Sam estaba alucinando y a la vez furioso porque Jake estaba hablando de nuestras cosas.
"Será mejor que vuelvas dentro." Le dijo Jake en voz baja sin perdernos de vista.
"¿Por qué?" Preguntó ella. "Solo jugábamos. Esto no es salto de acantilados que pueda partirme el cuello, además, son bastante simpáticos, salvo por aquellos que no parecen atreverse a acercarse."
Bueno, confirmaba que aunque no nos viese por algún motivo podía saber que estábamos ahí.
"En serio, no creo que a todos les parezca bien que estés aquí. Vuelve dentro." Le dijo.
"Hasta luego, Embry y compañía." Nos dijo sonriendo y estirando la mano hacia nosotros para que Seth fuese a frotarle el morro y ella le diese unas palmaditas antes de cogerse con la otra mano al pasamanos de las escaleras para ir de vuelta adentro de la casa.
"Muy bien, qué está pasando aquí." Nos dijo.
Bueno, era mi momento, y total, si ella espiaba por la ventana no iba a poder ver que estaba desnudo.
"Tan solo vine a devolverle la diadema." Afirmé. "Fue todo un error por mi parte, ya sabes es... me sonaba a broma macabra, aún me suena a broma macabra." Afirmé recalcando el aún antes de recordar cómo había estado tocándonos sin miedo alguno y cómo me había identificado al momento con la diadema y se había colgado a mí sin nigún miedo por que pudiera morderla y llevarme medio brazo con ello. "Jake, es... ¿en serio es ella?"
"No tienes por qué creerlo si no quieres." Me dijo.
"La verdad, por favor." Le pedí.
Seth entonces fue a rodearle y le respaldó, así que Jake suspiró y me miró.
"Sí, lo es." Afirmó. "Es una historia demasiado larga e increíble como para creersela de buenas a primeras, solo Seth y todos sabemos que aún cree que Papá Noel viene del polo norte."
Eso hizo que el aludido se mosquease un poco y ladrase, pero Jake sonreía así que era evidente que bromeaba y lo dejó pasar.
"Entonces… es cierto… está…" Murmuré.
"Digamos que más bien es que ha regresado." Afirmó suavemente. "Con… otra apariencia y otro… nombre y… pasado."
Me bastaba con saber que era ella, que de verdad era ella. Era algo increíble, era impensable, era… era un milagro. No podía decirse de otra manera, no tenía explicación, era algo increíble y se escapaba a la razón, pero allí estaba, tenía que ser ella, solo ella sabía algo así de mí, algo tan personal que no había habido testigos de lo que dije.
Entonces me caí de rodillas de la impresión. Jake había dicho la verdad, y yo no le había creído, no le había querido creer.
"Oye, será mejor que os vayáis ya todos, antes de que se despierte el resto de la casa." Nos dijo. "Cuando amanezca ya hablaremos de todo lo que queráis, los que queráis."
Eso estaba bien, pero… no acababa de complacerme. Había tanto que quería saber, tantas cosas que hablar con Bella… y no podía ni mirar a la cara a Jake. Habíamos sido amigos desde que nacimos, y ahora que la amistad se ponía a prueba en serio… yo había sido el primero en fastidiarla.
Entonces Seth nos hizo notar algo más, por la puerta se había vuelto a asomar la chica que era Bella ahora, apenas abrir la puerta y quedarse en el marco.
"Trissy, te he dicho que era mejor que te quedaras dentro." Le dijo Jake.
"No te preocupes, no me harán nada, son tu manada." Le dijo ella.
"En realidad solo queda Seth y sus amigos en mi manada." Le dijo.
"Vaya…" Dijo ella.
"¿Qué querías?" Le pregunté.
"Además de desearos buenas noches…" Dijo. "Se me había ocurrido que hace mucho que no voy a una playa. Mañana me gustaría bajar, había pensado que tal vez, solo talvez, al antiguo club de estudio y a más gente les gustaría bajar. Hombre, propondría ir a hacer salto de acantilados, me quedé con las ganas, pero… es evidente que ya no puedo." Afirmó sonriendo y pasándose las manos por los ojos indicando que era ciega y por tanto, podía deducirse, que no podía ver por dónde saltaba y corría demasiado riesgo de dejarse la cabeza contra una piedra del acantilado.
"Estamos a final de la temporada." Le dijo Jake.
"Entonces celebremos el final de temporada como dios manda." Dijo sonriendo. "¿Sigue Brook teniendo la tienda de la playa?"
"No, la dejó en primavera." Afirmé mirando a Quil. "Como tú ya no estabas dijo que no valía la pena seguir yendo y viniendo todos los días, así que desmontó el chiringuito y se fue."
"Vaya… qué pena…" Dijo.
"Eh, yo me apunto." Le dije. "Aún nos debes la revancha en carreras por la playa."
"¿Qué revancha?" Me dijo Jake.
"La que tu te perdiste por hacer de canguro." Afirmé.
Bueno, que volviésemos a ser amigos más o menos no quería decir que le hubiera perdonado aún el que le hiciera daño a Bella.
"Qué bien." Dijo ella sonriendo. "Entonces… ¿avisaréis al resto?"
"Creo que eso será fácil." Afirmó mirando al resto de lobos que había por allí que la miraban.
"Guay, entonces hasta mañana." Afirmó. "Buenas noches. A los lobos también."
La seguí con la mirada hasta que desapareció y entonces Sam se destrasformó y fue a encararse con Jake.
"¿Le has contado la verdad a una desconocida?" Le dijo más bien confuso que enfadado.
"No se la he contado, es ella la que lo descubrió." Dijo Jake. "Y aunque te dijera como no te lo ibas a creer y me tacharías de loco, como ya han hecho algunos." Añadió mirándonos a Quil y a mí.
"Leah, Embry y Quil han vuelto a mi manada." Afirmó Sam. "Nuestras mentes vuelven a estar unidas cuando cambiamos de forma. He visto todo."
"Adelante, llámame loco." Le dijo. "Me da igual, sé lo que he visto."
"Hasta esta mañana, Embry creía que estabas loco, pero hasta hace un momento he podido ver que él también comenzaba a creérselo, y si él comienza a creer que esa chica es realmente quien decís que es… creo que aunque nos cueste creérnoslo, yo también estoy dispuesto a creerme tu versión."
"Jake, es posible que te hayas vuelto loco." Le dije sin poder mirarle a la cara aún. "Y… bueno, me parece que comienzo a volverme loco también yo, porque… yo ya no sé qué creer, si está muerta, es esa chica, o qué."
"Ya, a mí también me costó creérmelo." Me dijo.
"Entonces…" Dijo Seth. "Deberíamos volver a unir manadas."
"No, yo aún no puedo creerme eso." Dijo Jared. "Almas que se mudan de cuerpo cuando el suyo muere… posesiones infernales… eso son todo cuentos de terror."
"Créeme, ojalá fueran así." Afirmó Jake. "Pero por algún motivo no lo son. No sé por qué Bella sí y otros no, no sé por qué en esa chica… solo sé que es ella, y está ahí. Eso es lo único que me importa."
"Entonces… ¿volvemos a estar todos a buenas?" Preguntó Seth. "Ella dijo que es peligroso estar separados."
"Eso deberías decírselo a tu hermana." Afirmó Paul.
"¿Qué pasa con Leah?" Dijo Jake.
"Pasó solo un par de días en la reserva y de pronto, una noche estaba en su casa y a la mañana siguiente su armario estaba vacío y todas sus cosas habían desaparecido." Afirmó Sam. "A Sue a poco le da un infarto cuando se dio cuenta que se había ido sin despedirse siquiera. Pudimos seguirle la pista solo un día, pero ayer mismo le perdimos la pista, dejó de trasformarse."
"Oh, mierda." Afirmó Jake.
"Ya te digo." Afirmé. "Leah por ahí suelta y rebotada con el mundo es un peligro con patas."
"Joder, Embry." Me dijo Seth. "Que estás hablando de mi hermana."
"Es cierto y lo sabes." Le dije.
"Hay que encontrarla." Afirmó Jake.
"Ya la hemos buscado, pero no hay rastro." Contestó Jared.
"No podemos seguir su olor porque se pierde en la ciudad, y tampoco su mente porque ha dejado de convertirse." Afirmó Sam.
Era cierto, desde que habíamos vuelto de ver a Jake en la universidad y nos habíamos marchado abandonándole para volver al redil del 'Tío Sam' en la reserva, Leah había estado demasiado rara, pero no nos habíamos olido que se escaparía.
"Mañana mismo intentaré buscarla también yo." Dijo Jake. "Pero de momento… será mejor que nos vayamos cada cual a nuestra casa, mi padre se va a despertar y creo que tendremos algún problema si descubre que estáis todos aquí o por qué."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Jake)
Al final me esperé a ver a todos desaparecer y entonces entré yo en casa.
"Gracias." Me susurró Bella desde detrás según cerraba la puerta para verla tras la puerta apoyada en la pared.
"¿Por qué me das las gracias?"
"Por hacer las paces con el resto." Afirmó moviéndose para ir hacia la habitación de mi hermana.
Con cuidado la retuve del brazo y la hice girar.
"¿A qué viene tanto interés en que haga las paces con el resto?" Le dije. "¿Qué hacías tú fuera con todos esos animales?"
"Salí fuera a tomar un poco el aire y Embry vino a devolverme la diadema." Afirmó soltándose con suavidad. "Embry era mi amigo también, me parte el corazón en cualquiera de mis vidas que le hubiera hecho el daño que os hice, a los dos."
"Hablas de él como si le quisieras más que como a un amigo." Afirmé.
"Y tú le dedicas a una cría tanto tiempo que no sé qué pensar." Afirmó molesta antes de irse al cuarto de mi hermana, sin embargo, en la puerta la volví a coger y ella se soltó para cerrarme la puerta en las narices y cuando fui a abrir, no dejarme.
"Bella, joder, esto es estúpido." Afirmé.
"Ya hablaremos mañana." Me dijo.
"No, vamos a hablarlo ahora."
"No, quiero dormir, vete por ahí." Afirmó.
Me ponía de los nervios, vale que había empezado yo insinuando que se preocupaba demasiado de Embry para ser solo un amigo, pero joder, Nessy era una cría, ninguna persona en su sano juicio se sentiría amenazado por ella ¿no era así?
