CAPITULO 47: CONOCIENDO A LOS CULLEN. LA REUNIÓN.
"Buenos días, hijo." Me dijo mi padre mientras yo estaba en el sofá. "Vaya cara. ¿Una noche mala?"
"Un poco." Cedí. "¿Y tú?"
"Bueno, anoche me pareció oíros hablando fuera, pero claro, como no puedo levantarme en medio de la noche así como así..."
"Digamos que solo estuvimos hablando un poco todos." Afirmé.
"Me alegra oírlo." Afirmó. "Quil dijo que desde que volvieron antes de visitarte su hijo ha estado un poco raro, que duerme mal, está todo el día nervioso..."
Sí, desde que había dicho lo de Rissa y Bella, una amistad de tanto tiempo no era tan fácil de romper, debía haberse sentido fatal por haberme abandonado, y ahora que al parecer Embry que era el principal afectado por la noticia, lo había aceptado, supongo que, que el resto de personas lo aceptase era solo cuestión de tiempo.
Entonces oí ruidos en la habitación de mis hermanas y miré al pasillo.
"Parece que alguien se levanta pronto hoy." Afirmó mi padre sonriendo.
"¿Rissa, eres tú?" Le pregunté.
"Sí, pero no te preocupes, voy a baño por la pared." Afirmó.
"Vale, te espero a desayunar." Afirmé.
"Hoy hay tortitas." Afirmó mi padre mirándome y sonriendo.
"Me muero por comerme unas." Afirmó antes de cerrarse en el baño.
"Pse, a las chicas les encantan mis tortitas." Afirmó Billie fardando en broma.
"Y tus espaguetis, y tus asados…" Le dije bromeando. "¿Seguro que no te han echado el ojo aún?"
"No te creas, hay una viuda en la consulta del doctor que trabaja a veces de enfermera que yo creo que…" Me dijo.
Eso me hizo sonreír, mi padre podía estar ya con un pie en la tercera edad, era posible, pero evidentemente estaba más vital que muchos adultos de alrededor de los 20 y pico o 30 y pocos.
"Anda, casanova, espera que te ayudo." Le dije divertido.
"Bueno, y qué planes tenéis para hoy." Me preguntó mientras le ayudaba a coger platos y mientras él mezclaba los ingredientes para hacer la masa de las tortitas en un bol para batirlos mejor.
"Primero tenemos que ir a casa de los Cullen." Afirmé. "Había pensado en llevarme a Rissa, aunque no sepa quienes son sé que se entretendrá bien, Esme es casi como una madre ejemplar para cualquiera. Y luego por la tarde ha dicho que quería pasarse por la playa y vamos a ir todos juntos. Y creo que por la noche iré a ver si monto guardia con el resto para buscar a Leah."
"¿Ocurre algo con Leah?" Me preguntó Bella saliendo del baño por el pasillo.
"Nada, que se fue y no saben dónde anda." Le dije decidiendo que ocultarle cosas no era demasiada buena idea.
"Oh, vaya…" Dijo. "Es una pena, me cayó bien cuando la conocí."
"Los Clearwater son buena gente." Afirmó mi padre. "Muy buena gente…"
"Bueno, qué haremos esta mañana." Preguntó Bella entrando en la cocina moviendo su bastón con cuidado supongo que debido al accidente del día anterior. "¿Senderismo, visitaremos algo… estudio…?"
"Vamos a hacer una visita." Afirmé. "Tengo que ir a visitar a unos amigos, así que iremos Seth, Quil, Embry, tú y yo en el coche."
"Ah, suena bien." Afirmó sonriendo.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Bella)
"¿Seguro que todo está bien?" Preguntó Quil en el coche.
"Sí, no sé por qué no iba a estar todo bien." Dijo Jake.
"Yo sigo sin entender por qué tenías que traerla a ella." Afirmó Embry. "¿Qué necesidad había de hacerla pasar por esto?"
"A mí no me miréis, no sé de qué va todo esto." Afirmé levantando las manos arriba mientras notaba que el camino se hacía más accidentado o la carretera un poco peor. "Guao, esto parece la montaña rusa."
"Estamos pasando por un trozo que es algo así como privado." Me dijo Jake. "Ya estamos casi allí. Y Embry, la he traído porque he querido ¿está claro?"
"Solo te repito que no entiendo qué necesidad tenías de hacerla pasar por todo esto." Le dijo. "Sabes quién va a estar también."
"No importa." Afirmó Jake.
"Er… pues yo diría que eso significa que sí importa." Afirmó Quil justo antes de que Jake frenara el coche casi de golpe.
"Nessy, te he dicho cientos de veces que no salgas a jugar a la carretera." Le dijo una voz femenina. "Es peligroso."
"Eh, peliteñida, hacer el favor." Le dijo Embry abriendo la ventanilla para hablarle de malas maneras. "Habéis estado a punto de causar un accidente."
"Embry, por dios, son cosas de críos." Le dijo Jake. "¿Estás bien, peque?"
"Ya decía yo que olía a chucho." Dijo la chica mientras oía a la niña 'especial' de Jake llenando el coche con sus grititos.
"¿Os importa?" Dijo Jake. "Íbamos a vuestra casa."
"Ya lo sé, bobo." Le dijo la chica. "Carlisle nos dijo que había hablado con tu padre ayer antes de que llegases para decirle que os esperábamos. Y llegáis tarde, por cierto."
"Ha sido mi culpa." Afirmé.
"No te molestes, se ha ido." Me dijo Embry mientras arrancábamos para medio minuto más tarde notar cómo aparcábamos en algún lado en pendiente para bajar del coche.
"Con cuidado." Me dijo Seth dándome la mano. "Ven, cógete a mí."
"Dime Seth." Le dije en quileute. "¿La niña esa que estoy oyendo no será por casualidad como de unos 5 años de edad con el pelo rizado y color cobre o así?"
"Er… sí, es…" Me dijo.
"Ya, no hace falta que digas nada." Afirmé.
"Vamos, Rissa, por aquí." Me dijo Jake apoyando su mano en mi otro brazo y haciéndome coger a él.
"Jake, estaba yendo con Seth." Le dije notando que tenía un peso al otro lado.
"Nessy, ve con Rose, anda." Le dijo a la niña.
"Pero es que Nessy quiere ir en brazos de Jake…" Dijo la niña con un tono que parecía estar haciendo pucheros.
"Luego te cojo un rato, ahora no puedo." Le dijo Jake.
"Nessy, ven conmigo, venga." Le dijo la chica que según Jake era su madre. "Hola chicos y…"
"Vaya, que sorpresa, no sabíamos que iba a venir alguien más." Dijo una voz femenina diferente.
"Hola Esme, Bella. Ah, Carlisle, buenos días." Dijo Jake.
"Buenos días." Le saludaron la voz femenina que no conocía y una masculina, ambas cálidas y al parecer, también alegres. "Señorita…" Añadió la voz masculina mientras notaba que se acercaban a mi mano y me la cogían para dármela por lo que sonreí.
"Buenos días." Afirmé sonriéndoles.
"Rissa, te presento a Carlisle, Carlisle, esta es Rissa." Afirmó Jake.
"Encantada." Le dije.
"Siempre es un placer conocer a amigos de los chicos." Le dijo Carlisle mientras se me acercaba otra persona más.
"Rissa, esta es Esme." Añadió Jake.
"Encantada." Afirmó dándome dos besos que yo contesté de igual modo a pesar de no verla.
Por el tacto de su mejilla contra la mía al darme el beso de presentación diría que tenía una cara suave y agradable, no tenía arrugas, así que tampoco debía ser demasiado mayor.
"Y creo que ya conoces a mi amiga Bella." Le dije.
"No tenemos ese gusto." Dijo la otra voz para darme los besos de presentación.
"¿Han llegado ya el resto?" Preguntó Embry.
"Sí, están en el salón." Afirmó Carlisle.
"Rissa, te dejo con Esme ¿vale?" Me dijo Jake. "Tan solo tenéis que subir las escaleras y luego estaréis en el salón."
"Ah, vale." Afirmé mientras me ponía la mano en el pasamanos de la escalera para ir subiendo a mi par. "Venga, ve con ellos, no te preocupes por mí. Estaré bien."
"¿Seguro?" Me dijo. "Si quieres puedo esperar a que estés arriba."
"No, no importa." Afirmé sonriéndole. "Ve, tienes cosas importantes que hablar con ellos."
"Vamos Nessy, ven conmigo." Le dijo la mujer joven. "Tus padres y los tíos tienen que hablar de cosas serias con Jake y sus amigos."
"¿Seguro que va todo bien?" Me dijo la chica que nos habíamos encontrado en el camino cuando intenté subir el último peldaño pisando solo aire.
"Sí, me he confundido." Afirmé tanteando al frente un poco para descubrir que se habían acabado las escaleras.
"Espera, te echo una mano." Afirmó una voz masculina pero de poco más o menos mi edad antes de notar una mano fría en mi manga.
"Edward, qué haces." Le dijo la madre de la niña.
"Solo echo una mano." Afirmó. "Cuidado con la bajada… Muy bien, ya estáis. Un besito Nessy."
"Papi." Le dijo.
"¿Eres… tú eres el padre?" Le pregunté intentando no mostrar el shock que me producía eso.
"Sí, Bella es mi esposa." Me dijo. "Nos casamos al acabar el instituto."
"Oh, felicidades." Afirmé.
"Ya te vale." Oí que susurraba la tal Bella, la madre de la criatura mientras ambos se alejaban. "¿A qué venía eso?"
"Una ayudita a Jacob." Afirmó en el mismo tono casi inaudible. "Creo que ella pensaba que Jacob era el padre, y me molesta que te casen con él. Espera un momento… Bella ¿tú conocías a esta chica?"
"No, es la primera vez que la veo." Afirmó. "Pues ella a ti no. Sabe quién eres, sabe quién es nuestra hija."
¿Cómo era posible que él supiera eso?
"Jacob, no le habrás dicho también nada sobre nosotros ¿verdad?" Le preguntó.
"No, casi no sabe ni lo que somos nosotros." Afirmó haciendo que en mi cabeza apareciera la imagen mental de un lobo del tamaño de lo que había tocado la noche anterior.
"En realidad creo que sí lo sabe." Afirmó el chico, Edward.
"¿Y si ponemos la tele?" Dijo la mujer, Esme, con un tono jovial.
"Sí, sí." Dijo la niña palmoteando. "Nessy quiere ver los dibujos."
"Pero Nessy, cielo, hoy hay invitados." Le dijo la mujer.
"Ah, a mí me da igual." Afirmé.
"¿Te gustan los dibujos animados?" Me preguntó poniendo una tele.
"Sí, a veces." Afirmé. "Soy más de películas, aunque últimamente veo más documentales y las noticias."
"Ah, nosotros también vemos eso." Afirmó sonriendo. "Y los chicos ven mucho la teletienda también, dice que les relaja."
"Sí, es posible." Afirmé.
"Hola Esme." Saludó otra voz. "¿Llegamos tarde para traerle a Nessy un jugoso y delicioso cervat…?" Afirmó para quedarse cortado. "Oh, vaya."
"Emmet sabe trepar." Afirmó la mujer. "Por eso a veces prefiere entrar por una venta en vez de por la puerta."
"¿Ha entrado por una ventana?" Pregunté confusa.
"Er.. sí, soy un buen… escalador." Afirmó el chico. "Ya sabes, si te dejas las llaves dentro tienes que…"
"Ah." Afirmé oliendo algo extraño y mirando hacia la fuente intentando captar algo más. "¿Qué es eso?"
"Es… no es lo que parece." Dijo.
"Tenemos permiso para cazar de vez en cuando por aquí." Me dijo la mujer.
"Pero cazar es…" Dije confusa.
"Emmet, os estábamos esperando." Dijo la voz del que parecía el padre. "¿Todo bien?"
"El rastro se pierde cerca." Dijo otra voz más apareciendo por la ventana.
"¿Tú también habías perdido las llaves?" Dije confusa.
"Er… sí, algo así." Dijo.
"Jasper, ni se te ocurra ponerle un dedo encima." Dijo Embry desde cerca pero no demasiado.
"Yo cada vez entiendo menos." Murmuré.
"Rissa." Me llamó Jake. "¿Te has vuelto a dar con algo esta noche?"
"No, por qué." Pregunté.
"Tienes sangre seca en las vendas." Me dijo.
"¿Necesitas cura?" Me dijo Carlisle.
"No." Negué. "Puedo sola, me basta con que me digáis dónde puedo coger un poco de alcohol."
"¿Y cómo vas a distinguirlo?" Me dijo Edward. "No tiene escritos táctiles."
"No sé cómo sabes eso pero tengo un olfato bastante bueno." Le contesté.
"¿En serio?" Me dijo el tal Emmet con un tono divertido.
"Emmet, ni se te ocurra intentarlo." Le avisó Jake.
"No, déjalo, es algo inofensivo del todo." Dijo Edward.
"¿Qué sugieres para que lo pruebe?" Le pregunté con curiosidad, la misma curiosidad que me había caracterizado en vida como Bella.
"Bueno, digamos… que si puedes ver sin ver… podrías decirme dónde estuvimos." Afirmó.
"Emmet, eso es pasarse." Afirmó Jake.
"¿Y yo saco…?" Pregunté.
"¿Qué tal reconocimiento?" Me dijo.
"Tengo mi auto-imagen bastante alta." Afirmé con ironía. "Pero gracias por la oferta."
"¿Y si añadimos digamos… un par de estos?" Dijo otro.
"¿Me permites?" Pregunté.
"Son 4 dólares." Afirmó Emmet. "Más los 4 míos, hacen 8."
"Si le añadís otros 2 como estos desde luego suman 8." Afirmé tocándolos y dándome cuenta que eran de 1 dólar en vez de 2 dólares.
"Muy aguda." Afirmó el tal Emmet. "Está bien, a ver qué te parecen un par de estos en vez de los que te ha dado mi hermano Jasper." Dijo antes de mover unos cerca de mi cara.
Levanté una ceja cogiéndolos de su mano sin errar con un movimiento suave y tras tocarlos cerré la mano con una sonrisa y los levanté ante mi cara.
"Sí, verdaderamente estos amiguitos del tío Sam son un buen aliciente para hacer alarde de mis dones." Afirmé. "Muy bien, veamos qué puedo hacer…"
"¿Dónde estuvimos antes de venir?" Me dijo.
"¿A mi manera?" Pregunté.
"Haré lo que digas." Afirmó.
"Acércate." Le dije sonriendo.
"¡Uhhhh!" Afirmó sonriendo y acercándose por lo que estiré mi mano hacia él para que la cogiera. "Lo siento, no creo que a Rose le haga demasiada ilusión que otra chica me toquetee."
"No, hombre." Le dije divertida. "Es para que me la pongas en tu hombro, para hacerme idea de tu altura y no tocar donde no deba."
Creo que más divertido que sorprendido me llevó la mano a su hombro izquierdo y entonces sonreí.
"Vaya, eres alto." Afirmé al notar el hombro a la altura casi del de Jake y desde luego si no el mismo volumen más incluso. "Oh… y fuerte…"
"Hago mis pesas." Dijo divertido para que alguien carraspease y se encogiese de hombros.
"Oh, deduzco pues que esa voz era una chica." Dije. "Digamos… ¿una prima más que cercana?. ¿O tal vez una hermanastra caliente?"
"Juraría que mientes y ves perfectamente." Afirmó divertida.
"Bueno, al grano." Dije. "¿Dónde estuvisteis? Vamos a ver…" Dije pasando la mano por su ropa casi al aire hasta topar con una hebra que desentonaba y cogerla para olerla y luego tras identificarla como vegetal, doblarla para tronzarla y oler la sabia antes de pasar la punta por ella y probarla. "Ya veo… veamos qué más encuentro…" Dije para bajar de nuevo hasta los pantalones donde percibí unos leves desgarros y rastros de algo espeso que toqué con algo más de cuidado para acercármelo a la nariz y comprobar que solo era barro por lo que lo toqué y esparcí por mi piel para comprobar la textura. "Ahá, creo que sí… vamos a ver si encuentro algo más…"
"Claro, tú toca todo lo que quieras." Me dijo Emmet. "¿Quieres probar también con más?"
"No, creo que contigo sobra." Afirmé llegando a sus zapatos para tocar lo último que al momento y antes de acercármelo supe lo que era más bien por el sonido de disgusto que soltaron algunas personas.
"Ugh…" Dijo hasta el propio Emmet.
"Caquitas, lo sé." Afirmé comprobando la textura y composición al tacto así como el ligero matiz de aroma que aún desprendía. "Creo que tengo suficientes datos."
"Dispara, Sherlock." Me dijo.
"Diría que has estado corriendo por el bosque, y a juzgar por los rasgones de tus pantalones… por una zona con espinos en los que te metiste de lleno, juraría que persiguiendo un ciervo que no un cervatillo y diría que de unos… año y medio o así, con una ligera descomposición fecal dado que en sus caquitas, que sí, he tocado, había unas briznas de hierba sin acabar de digerir. Oh, y tienes barro, así que juraría que te has dado un buen revolcón, además juraría que no ha sido por aquí cerca, por los olores que he captado al salir del coche diría que no ha llovido recientemente, y ese barro estaba aún un poco húmedo. En cambio a juzgar por las noticas de ayer noche… diría que ese barro provenía del norte, no estoy muy puesta en geografía local, pero creo que hay unos terrenos por… ¿Sequin o algo así?"
"La madre que…" Dijo el chico. "¿Seguro que no ves?"
"¿Nunca te enseñaron a no intentar estafar a un ciego?" Le dije con ironía buscando un pañuelo de papel en mi bolsillo para que alguien que cogiera la mano y me la frotara con fuerza por lo que sonreí y le agradecí el gesto.
"Tus 5, te los has ganado." Afirmó Jasper con una voz de caballerosidad.
"Gracias, joven caballero." Le dije sonriendo y captando por el aire que frenaba que estaba erguido, creo.
"De nada." Afirmó con caballerosidad pero divertido.
"No sé cómo lo has hecho pero sin duda te mereces estos 5." Me dijo Emmet poniéndome en la mano los suyos.
"También estoy disponible para jugar a lucha grecorromana y jockey." Afirmé bromeando. "Y creo que me voy a sonrojar." Añadí cubriéndome las mejillas fingiendo divertida. "¡He conseguido que al menos 10 hombres y 3 mujeres paren una reunión familiar por mí!"
Definitivamente eso les hizo reír, y yo con ellos mientras guardaba los billetes en mi cartera y la volvía a poner en el bolsillo.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Jake)
Aquello estaba siendo alucinante. No solo la reunión estaba sirviendo de poco más que para decidir que era mejor hacer una reunión con todos y someter a juicio el unirnos para plantar cara a la amenaza si podíamos dado que evidentemente no pensaba rebelar que a quien realmente buscaban estaba tan cerca como era en aquella chica desconocida hasta ese momento para ellos; sino que además habíamos gastado demasiado tiempo debatiendo sobre esas cosas y ya era la hora de comer.
"Será mejor que vayamos volviendo a casa." Concluí. "Nosotros aún comemos."
"Claro." Afirmó Rosalie. "Cada cual a su casa y dios a la de todos."
"Creo que Esme no opinará lo mismo." Afirmó Edward mirando de reojo a la pared que daba al salón para sonreír. "De hecho me parece que os agradecería que os quedáseis a comer. Y oh, que sorpresa."
"¿Ocurre algo, Edward?" Le preguntó Carlisle.
"Acabo de descubir que a mi hija le gusta algo humano." Afirmó.
"¿Cómo que…?" Dijeron los Cullen y debo admitir que hasta yo.
"¡Nessy, la tía Rosalie te ha dicho mil veces que las galletas Friskies son para Jake y sus amigos!" Le grito la rubia saliendo por la puerta corriendo.
"¿A qué huele?" Preguntó Embry.
"Yo diría que huele a rancho." Afirmó Jasper. "Con un tono de especias, me recuerda a Louisiana."
"Pues a mí me huele a hierbabuena." Dijo Carlisle. "¿Y un punto de pimienta mezclado con patatas asadas?"
"Esme ha estado cocinando con alguien." Dijo Edward mientras salíamos.
"Chicos, por favor, decid que os quedaréis a comer." Nos dijo Esme sonriendo desde la cocina donde podía ver cómo Bella estaba cortando cilanto en trocitos pequeñitos casi en polvo para echarlos a un puchero donde parecía estar haciendo pasta. "Tenemos comida para un batallón."
"Y nosotros tenemos un hambre de lobos." Afirmó Seth sonriendo.
"¿Necesitáis ayuda?" Les dije.
"Ah, creo que no." Dijo Esme sonriéndonos. "Pero eres muy amable."
"Madre mía, hay que ver para no ver cómo se maneja esta chica." Dijo Alice sonriendo desde la espalda de Bella-Rissa mirando por encima de su hombro cómo picaba el cilantro mirándolo como si lo viese.
"¿Cómo es posible que os perciba cuando estáis justo tras de mí?" Le preguntó esta echando lo que había picado al puchero y tanteando para buscar algo para que Alice le pasase una cebolla pequeña y se lo agradeciera sonriéndole. "Es como si fueseis el aire."
"Somos muy rápidos." Le dijo Jasper.
"No, no. Es… puedo saber dónde estáis por el aire que movéis, pero… a veces como ahora aparece alguien tras de mí."
"Somos buenos deportistas." Afirmó Alice sonriéndole y pasándole una zanahoria para que la picase sin mirarla siquiera y dejase solo el culo y la punta en la tabla.
"Ella también es una buena deportista." Afirmó Seth.
"¿En serio?" Preguntó alguien.
"Oh, Seth, es… no soy tan buena." Le dijo Bella-Rissa poniendo un gesto de culpabilidad. "Es… últimamente no me han dejado participar en demasiados juegos."
"¿Sabes jugar a beisbol?" Le dijo Bella Cullen.
"Bella, creo que no es una buena idea." Le dije.
"Sí, pero…" Dijo Bella-Rissa.
"Eh, nosotros solemos jugar." Afirmó Emmet. "¿Qué te parece si hacemos unas bolas antes de comer?"
"Emmet, no seas malo." Le dijo Rosalie sonriendo divertida.
"Claro." Dijo ella. "Por qué… por qué no."
"Chicos, no tiene gracia." Les dijo Carlisle poniéndose un poco serio. "No está bien reírse de la gente."
"Ah, ¿se estaban riendo?" Dijo Bella-Rissa levantando una ceja. "Bueno… supongo que para béisbol no hace falta demasiada fuerza física. Puedo intentarlo."
"Oye, Rissa, no creo que sea una buena…" Dije.
"No, tranquilo." Afirmó. "Creo que puedo hacerlo. Ya sabes, entre vosotros os hacéis estas cosas."
"Ya, pero es que no les conoces." Le dije suavemente. "Creo que Emmet es capaz de volarte la cabeza de un lanzamiento sin querer."
"Venga, tranquilo." Me dijo sonriendo. "Solo es un juego ¿sí?"
"Sí, claro." Afirmé.
"¿Qué tal si lo dejamos para después de comer?" Dijo Edward. "Nosotros contra vosotros."
"Tenéis ventaja, ya sabéis por qué." Dijo Quil.
"Oh, venga, será divertido." Afirmó Seth feliz. "Venga, yo me apunto con Be… con Rissa."
"Bueno, ya somos dos." Dijo ella sonriendo. "Venga, Jake, apúntate."
"Es que no lo veo justo." Le dije.
Los Cullen eran más rápidos y tenían más fuerza de tiro que lo que podríamos tener nosotros que teníamos más fuerza de combate que de ese tipo, además Edward podía ver nuestras mentes y sabría de antemano cómo iba a acabar todo y Alice podría preveer cómo acabaría.
"Alice no puede hacerlo si estáis vosotros mezclados." Afirmó Edward. "Y yo prometo no usar trucos, me centraré en Bella y como nunca puedo usar mis dones con ella supongo que sobrará."
"¿Echo pues?" Dijo Bella.
"Echo." Dijimos.
