CAPITULO 50: DÍA DE PLAYA.

(Voz de Jake)

"Bueno, vamos allá." Afirmamos cuando Bella sugirió ir a darnos un baño para calmar nuestros estómagos alborotados gracias al brebaje de castigo cuando fallábamos las historias o nos las acertaban cuál era la acertada y cual la falsa.

"¿Tenemos todos bañador?" Pregunté revelando mi bañador al ver que Bella había mantenido su vestido si bien se había quitado el cinturón de adorno cuando pensó que como tomase otro trago de aquel brebaje vomitaría y viendo que nosotros habíamos perdido los pantalones y camiseta en algunos casos.

"Sí." Afirmaron Seth y ella que eran los únicos que no lo mostraban para soltarse Seth el pantalón y ella levantarse el vestido para sacárselo por la cabeza y quitárselo revelando un bañador de una pieza donde desde cadera hasta unos dos dedos debajo del pecho era recto tapandolo todo y el pecho estaba cubierto con unos triángulos surgiendo de la 'cintura alta' del bañador y atados al cuello cosido en vez de con lazo.

"Guao, esos son de la época de nuestros abuelos." Afirmó Quil.

"Se llama de estilo Pin-up." Dijo ella sonriendo. "Y tengo una colección, al menos tendré unos 5. Ya sabéis, en Egipto siguen siendo un poco conservadores en algunos círculos de la sociedad."

"¿Sois los del burka?" Le dijo Seth.

"No, gracias a dios." Afirmó ella suspirando y estirando como solía hacer siendo Bella.

Mientras les hablaba más sobre cómo era la vida de Rissa en su país, me di cuenta que tenía demasiadas cosas de cuando era Bella, era como estar viéndola a ella pero con un disfraz de esos de Hollywood para cambiarle totalmente la apariencia.

Si cerraba los ojos, cuando jugando antes de hacer el amor, me había vendado los ojos, no había dejado de verla en mi mente, a Bellatrix, mi Bella.

"¿Necesitas ayuda para llegar al agua?" Le pregunté.

"Creo que no." Negó. "¿Hay algún obstáculo?"

"No, pero sabes que hay piedras ocultas." Afirmé. "Era por si acaso."

"Bueno, pues como diríais vosotros… ¡tonto el último!" Gritó antes de salir corriendo y estar a punto de caerse por lo que la cogimos entre los tres haciéndola reír y gritar feliz mientras nos metíamos en el agua para patinarnos ya con el agua por el trasero y caernos tirándola a ella también para sacar las cabezas y comenzar a reírnos.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de 'X')

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((Sorpresa, sorpresa. Quién será esa misteriosa 'X'… digamos que lo pongo así para darle un poco más de misterio, pero en seguida vais a saber quién es. Que se le nota mucho.))

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"Qué pueriles…" Masculló mi compañera. "Jugando con una chica… humana." Dijo arrastrando la última palabra.

"¿Qué sugieres pues que hagamos, hermana?" Le preguntó su hermano girando ligermente la cabeza hacia ella.

"Absolutamente nada." Dijo. "De momento dejémosles que piensen que están a salvo."

"Pero no sabemos si realmente es ella." Les dije. "Podría ser un error."

Era una suerte que el maestro no estuviera cerca, probablemente hubiera visto que mentía al momento, pero con aquella chica en el grupo, tampoco estábamos bien, al momento en que le contesté noté malestar y comenzó a dolerme la cabeza, algo impensable para cualquiera de nuestra noble raza.

"Demetri, quiero que la mantengas vigilada." Afirmó para nuestro mejor rastreador. "Si intenta huir de los terrenos avisanos."

"Necesito algo con su olor." Afirmó sin dejar de mirar a aquellos perros indígenas que siempre habían metido las narices en los asuntos que teníamos con los Cullen, mientras jugaban en el mar con aquella chica humana que no diferenciaba demasiado de ellos salvo por sus rasgos un poco más orientales que los de aquella gente. "Su patrón mental no es demasiado… notable. Podría identificarlo, pero podría confundirlo con el de alguna niña. Es terriblemente simple."

"No hemos preguntado por su patrón mental." Afirmó la niña mirándole con mala cara.

"Desde luego." Afirmó Demetri mirando de nuevo a aquel grupo.

"Oh, por dios…" Gimió de nuevo ella mientras notábamos la peste acercándose de nuevo. "¿Es que no pueden meter sus hocicos donde les entren?"

"¿Vamos a huír?" Pregunté apartando por primera vez la vista del grupo en el agua para mirar a la chica que se encargaba de encabezar el grupo esta vez por decisión del maestro Aro.

"No nos interesa que sepan que tenemos interés alguno en ellos." Negó. "Podemos separarnos, nos encontraremos de nuevo en el sitio de esta mañana."

Salimos corriendo, el que unos chuchos metomentodo de aquel lugar nos estuviesen siguiendo cada vez que entrábamos dentro de cierto perímetro no era demasiado alentador, Jane no quería que nos cogieran, al menos aún no, así que cada vez que los notábamos acercarse debido a la peste que emanaban, teníamos que salir corriendo. Eso por no contar que por algún motivo había un par de tipos que se escapaban al control de Demetri por tener patrones mentales casi idénticos y poder ocultarlos dejando de pensar, cosa que hasta el momento no había ocurrido antes.

"Yo me voy por aquí." Afirmó Alec escapando hacia un lado. "Voy a dejarles sin olfato."

Sin olfato no podrían seguirnos demasiado, pero cuando fui a pararme para romper cráneos de chucho, Jane me hizo retorcer de dolor diciéndome que siguiera adelante, así que no me quedó más remedio que hacerlo.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jake)

"Jajajaja, que bueno." Afirmé mientras Embry salía quitándose algas del pelo y veía a Bella con algo saliéndole del pelo liso. "Espera, Rissa. Tienes… ya está, tenías un trozo de alga."

"Ah, gracias." Me dijo sonriendo mientras la llevaba del brazo hacia la orilla. "No lo habría visto hasta que se me secase y lo peinase. Y tal vez ni siquiera entonces."

"Oye, ahora tienes el pelo superlargo." Le dijo Seth. "¿No te molesta? Quiero decir, vas a ser veterinaria, cómo…"

"Aún estamos aprendiendo." Le dije yo. "Aunque ahora que lo dices… un veterinario ciego…"

"Algún día comenzaréis a creeros que lo que me falta de vista me sobra de oído, tacto y olfato." Afirmó sonriendo. "Rissa no está muy acostumbrada a tocar estas cosas, pero yo sí, conozco la sensación de cada cosa y ella tiene un tacto privilegiado. Una buena combinación, la verdad."

Bueno, si ella lo decía yo me creería hasta que existía Papá Noel.

Sonriendo fui a cogerle la toalla pero Seth se adelantó y se la puso por la cabeza para que ella se lo agradeciese.

"Es una pena que Jared y Paul no hayan podido venir." Afirmó. "Ha sido divertido."

"Hacía mucho que no bajaba a la playa a bañarme." Afirmó Embry. "Jake más aún, ha estado ermitaño perdido desde…"

"Sí, lo sé, os veía." Afirmó ella sonriendo.

"¿De verdad nos veías?" Le dijo Embry.

"Ahá, y Embry… deberías tirar y quemar esos calzoncillos de corazoncitos, son… horribles." Afirmó.

"Yo no tengo calzoncillos con corazoncitos." Negó él divertido.

"Sí hombre, esos que guardas en…" Dijo sonriendo.

"¡Sí, sí, ya sé dónde los tengo!" Le cortó. "Señor, se me olvida que ya no ves cuando te hago un guiño de que te calles."

"¡Tienes unos gayumbos de corazones!" Le dije alucinando.

"Qué, me gustan y tú eres una chivata." Afirmó.

"Eh, te puedes quedar alguno de mi colección." Afirmó Bella. "Bueno, de mi antigua colección."

"Están en t… tu… tu tumba." Le dije.

"Oh, vaya." Dijo. "¿Y eso?"

"Resulta que los dueños coincidieron en que querían que te llevaras algo de ellos." Afirmó Seth.

"Creo que el de la cabeza de elefante en el paquete dijo que lo había dado por perdido." Le dije.

"¿Ese no era el de estampado de leopardo ajustado?" Dijo Embry.

"¿Cuál, el del estampado o el de imitación de piel de leopardo?" Nos dijo.

"Vale, dejemos lo del tema de la colección esa." Dije notando que me ponía malo. "Qué hacemos ahora."

"¿Y si vamos a correr un poco?" Dijo Embry.

"Chicos, no creo que… bueno, me parece que no es muy buena idea." Les dije.

"Hey, yo me apunto." Afirmó Bella sonriendo.

"Pero si no puedes ver dónde correr." Le dijo Embry.

"Bueno… puedo jugar a perseguir el cascabel." Afirmó sonriendo. "Alguien se pone el cascabel y yo me guío por el sonido."

"Suena guay." Afirmó Seth. "Me pido primer para llevar el cascabel."

"O también puedo llevarte a mi espalda." Afirmé.

"Venga, Jay." Me dijo sonriendo. "Tengo que entrenar un poco, la familia de Rissa no le dejaba hacer nada de deporte porque pensaban que le sandría músculo y eso no es femenino."

"La verdad es que ahora tienes un tipo más… delicado." Dijo Quil.

"Y el último día que intenté trepar a un árbol apenas llegué a la primera rama." Nos dijo.

"Pues si buscas entrenamiento no dudes que nosotros somos los mejores personal trainer que puedas encontrar, y gratis." Afirmó Embry.

"Iré a buscar un cascabel." Dijo Quil. "Tenemos que tener alguno por ahí en la tienda o en casa."

(Salto espacio-temporal)

"Un poco más lento, por favor…" Jadeó Bella mientras corría un poco por detrás nuestro.

"Eres rápida." Le dijo Quil mientras yo me daba cuenta de que no estábamos solos y paraba a esperarla.

"Ven." Le dije cogiéndole la mano. "Señor, estás al borde de una taquicardia, será mejor que te lleve yo."

"Vale, pero solo un ratito." Me dijo.

"Monta a caballito." Afirmé agachándome para ponerme sus manos en los hombros para que supiera dónde estaba y como. "Me vendrá bien correr con peso extra." Añadí levantándome cuando se cogió bien a mi espalda.

"¿No sería mejor que corrieras con ella en el lomo?" Me dijo Embry.

"Si quieres puedo llevarla yo." Afirmó Seth.

"Eh, no pinchéis." Le dijo Bella divertida. "Yo quiero que me lleve él si puede con mi peso."

"Pues claro que puedo." Afirmé feliz de que me escogiera a mí frente al resto. "Podría llevarte incluso en brazos."

"Se corre mejor con mochila que cargando algo en brazos." Me dijo dándome un beso en el cuello. "Venga, super-héroe, mueve el culo."

"Pero qué mandona estás." Afirmé divertido antes de volver a ponernos a correr.

Sin embargo, lo de que no estuviésemos solos volvió a llenarme la mente de dudas y hacerme mirar a todos lados mientras saltábamos troncos caídos y corríamos por el monte.

Era un poco raro, no solía sentir eso, pero era un sentimiento demasiado fuerte como para obviarlo, así que acabé parando y mirando alrededor.

"Seth, coge a Rissa y volver a la reserva." Le dije. "Embry, derecha; Quil, izquierda."

"Jake. " Me dijo Bella.

"Rissa, no lo entiendes." Le dije. "No estamos solos, pero no te alarmes."

"Ya lo sé." Afirmó. "Llevan siguiéndonos como 10 minutos. Son animales. No tienes por qué alarmarte."

"¿Animales?" Le dije confuso para sacudir la cabeza. "Oye, los animales no nos hacen saltar los sentidos de alerta."

Entonces se bajó de mi espalda y se llevó las manos a la boca para ponerse a hacer ruidos de animales.

"Esto sí que da miedo." Afirmó Embry.

"A mí me da más miedo que realmente sean animales." Afirmé dándome cuenta de lo pesado de los pasos. "Eh, Bella, ya vale." Le dije cogiéndole la mano.

"Jake, quédate quieto." Me dijo.

"¿Por qué?" Le dije.

"Porque tienes a Goliat justo a 10 metros y juraría que se está pensando que quieres hacerme daño." Afirmó.

"¿Qué es un 'Goliat'?" Preguntó Embry.

Con cuidado, se apartó un poco de nosotros y nos hizo gestos de que nos quedásemos apartados antes de hacer un sonido algo extraño.

"Va, Goliat, ven cielo." Le dijo.

"¿Quién es Goliat?" Le dijo Seth.

"Él." Afirmó mientras veíamos una sombra oscura precipitándose hacia nosotros antes de pararse a la espalda de Bella llevándome un golpe tremendo que me derribó a pesar de haber intentado pararlo. "Goliat… precioso…"

"¿Qué…?" Dijimos cuando vimos una cosa antropomorfa colgándosele del cuello.

"Goliat, un macho de Gorila." Afirmó sonriendo. "Más o menos 4 añitos y unos 130 kilitos de peso. Es el hermano mayor de Bibi y lo encontramos en Borneo hará 3 años, curaron a la madre y los soltaron de vuelta en Borneo donde mataron a su familia hará medio año, así que lo trajeron de extranjis a otro centro, pero como su hermanita no comía lo trajeron ilegalmente a la de Port Angels."

"Y allí le diste de comer tú. " Afirmé.

"No, claro que no." Negó sonriendo. "Kelly la hizo comer, solo que como Goliat y yo nos conocíamos de antes, cada vez que me pegaba a ellos Bibi y él se me pegaban. Ya sabes, los gorilas son animales terriblemente inteligentes, saben en quién confiar y en quién no, y si te cogen cariño… ah, amigo. No te van a dejar así como así."

"O sea, que el mono está enamorado de la chica." Dijo Embry. "Esto se pone cada vez más divertido."

"Quieto, Goliat." Le dijo abrazándole al cuello y casi siendo derribada. "Hey, no le gusta que le llamen mono, es un gorila, simio vale, mono no."

"¿Y el resto?" Le dije.

"No sé dónde está Bibi, pero si Goliat está aquí deduzco que su hermana no andará muy lejos." Afirmó.

"No, me refiero a los que nos seguían." Afirmé.

"Lobos." Afirmó mirando a ciegas alrededor moviendo sus orejas con la cabeza hacia los lados. "¿Tal vez la familia y manada de la reserva a la que pertenece el padre de Colmillo?"

"Bella, los lobos no son animales domésticos." Le dije.

"Entonces tampoco puedo fiarme de vosotros." Afirmó. "Sois guerreros lobo, no debería fiarme de vosotros."

"De quien no deberías fiarte son de tu amiguito Claudio y sus amigos." Afirmó Embry.

"Embry." Le dije. "Yo tampoco me fío del todo de él, pero… creo que él no es la amenaza ahora. Eso sí, Rissa, como se intenten acercar a ti cualquier otro…"

"No se acercarán." Negó suavemente. "No he tenido contacto con nadie más que con Claudio, y él sabe que no quiero que nadie más sepa que yo soy yo."

"Por como reaccionaron cuando lo de la reserva… creo que no es de no saber que tú eres tú." Le dijo Seth.

"Se mosquearon demasiado como para no saberlo." Afirmó Embry serio.

"Vale." Dijo. "¿Podemos hablar de esto en casa? No me siento cómoda hablando de eso por aquí, por favor."

"Está bien, volvamos a casa." Le dije. "¿Subes, Rissa?" Añadí sin acabar de fiarme de que solo fuese el mono ese el que estaba por allí y los lobos.

"No, puedo ir corriendo." Afirmó.

"Venga, ahora me toca a mí llevar el cascabel." Dijo Embry.

"Cuando te canses avisa, te llevaré un rato." Afirmé.

(Salto espacio-temporal)

"Por amor de dios, haz el favor de sentarte." Le dije a Rissa abriendo la puerta a casa mientras oía su corazón latiendo a mil, tan fuerte que juraría que se podía oír en la reserva entera.

"Jake, no te esperábamos hasta más tarde." Me dijo mi hermana estirándose la camisa de pie junto al sofá cuando entramos.

"Hemos estado por ahí todo el día." Le dije comprobando que Paul estaba también ahí solo que en el sofá y para no variar, descamisado. "Pero veo que tampoco te aburrías aquí."

"Eh, no le hables así a tu hermana." Me dijo Paul un poco mosqueado.

"No me hables tú así, eres meses solo dos más mayor que yo." Le dije.

"Vale ya, los dos." Nos dijo Bella. "Qué hay, Paul."

"Rissa." La saludó él. "¿De dónde venis? Estás calada, apestas a sudor y parece que te vaya a explotar la patata."

"Sí, bueno... no estoy en forma." Afirmó mientras la dejaba de la mano en el sofá para que se sentara mientras Paul quitaba los pies de debajo de su trayectoria. "¿Divirtiéndoos dentro de casa?"

"Algo así." Afirmó con ironía.

"Paul, tenemos que hablar de algo, en manada." Afirmé. "Así que por qué no te llevas a Rachel a dar una vuelta."

"Vamos Paul." Le dijo mi hermana. "Hace un buen día para dar un paseo. Hace mucho que no voy por el bar del viejo Cleveland. ¿Siguen poniendo las tortitas con jarabe de arce?"

"Y un pegote de nata encima." Le dijo para hacerme a mi un gesto de que me vigilaba cuando Rachel se dio la vuelta y hacerle yo otro para que se riera de mí antes de cerrar la puerta.

"Bueno, ya estamos solos." Le dije. "¿Alguna idea de por qué se cabrearon tanto tus amiguitos chupasangre si no era porque sabían que sigues viva?"

"No lo sé." Negó suavemente. "Ojalá fuera porque el grupo significa algo para ellos, pero sinceramente... creo que no es lo mismo que lo que yo pueda sentir."

"Edward dice que dijeron algo así como que a esos tipos no los tocaban nadie más que ellos." Le dijo Seth. "Igual es importante."

"Sí, eso suena muy Diavvolo." Afirmó ella.

"¿Muy qué?" Le dije.

"Muy Diavvolo, ya sabéis, que suena a ellos." Afirmé.

"¿Y quién o quienes son esos Diavvolo?" Le dijo Embry.

"Jagger y Phury." Dijo ella asintiendo. "Son gemelos, aunque cuando los ves no lo parecen, son... algo diferentes al ojo."

"Gemelos." Afirmó Embry asintiendo como si entendiera.

"Gemelos casi idénticos." Asintió ella. "Son gemelos, pero creerme, se les distingue a distancia, en parte porque Jagger tiene el pelo con las puntas teñidas y los ojos uno de cada color."

"Y se ve que les quieres mucho." Afirmó Seth.

"Me da vergüenza admitirlo, pero… son agua pasada, de verdad." Afirmó ella poniendo cara de culpabilidad. "No compartíamos puntos de vista, es… ya sabéis."

"Deduzco que son tus amigos los ovejas negras de la profesión." Afirmé antes de girarme al resto cuando asintió. "Son los extremistas de los verdes."

"Los verdes no solemos hacer cosas que hagan verdadero daño y ellos…" Dijo Bella.

"Bella ponía tapones en los tubos de escape y quitaba piezas y ellos directamente las volaban y cortaban los frenos." Afirmé. "Son unos asesinos, y no dudéis que el que causó que la matasen era de ellos."

"Jagger en ningún momento pretendió hacerme daño de verdad." Negó ella tristemente como si lo sintiese de verdad. "Es… le vi cuando yo… no ha vuelto a beber sangre de… bueno, de mujeres."

"Y eso qué más da." Le dijo Embry. "Un chupóptero no deja de ser un maldito chupóptero porque excluya a un grupo de su alimentación."

"Los Diavvolo siempre han preferido las presas femeninas." Afirmó ella. "Claudio me lo dijo cuando le descubrí siendo un... alma. Que no beba nunca más ese tipo de sangre es... es una enorme penitencia."

"Yo no lo veo así." Afirmámos todos.

"Embry, tú adoras los coches." Le dijo entonces.

"Más que nada en este mundo." Afirmó. "¿Qué tiene que ver?"

"¿Y si te dijesen que no puedes volver a tocar un coche?" Le dijo. "Jake, a ti no tengo ni qué decirte, sabemos qué era algo que tú amabas mucho, sabes lo que es el no poder volver a tocarlo, a verlo. Imaginad lo que sería poder verlo, poder tenerlo al alcance de vuestras manos y no poder tocarlo."

"Es… no puedo ni imaginarme lo horrible que tiene que ser." Afirmó Embry.

Yo sí, sabía exactamente lo que era no poder tocar nunca más lo que más querías en este mundo, perder lo que más te importaba en este mundo.

"¿Y qué hay de tí?" Le dijo Embry. "Has vuelto, tienes un ánimo increíble."

"Yo no volví por nada." Afirmó ella seria de triste. "Tuve que aceptar no poder volver a ver, es… eso es realmente una tortura para mí."

"No lo parece." Afirmó Seth. "Quiero decir… cuesta hacerse a la idea de que ahora seas… invidente. No sé, te manejas… demasiado bien."

"Porque yo sé cómo son algunas cosas, antes no era ciega." Afirmó divertida cogiéndole la cabeza debajo del brazo en broma. "Sé exactamente cómo sois a los ojos, y ahora, gracias a las habilidades que me dejó Rissa, también sé otras cosas que antes no veía."

Aún recordaba cómo había acabado de creerme que Rissa era Bella, que Bella estaba dentro de ese cuerpo tan distinto.

Rissa que nunca me había visto ni había ninguna posibilidad de que hubiera visto cómo era yo a la vista como para hacer una descripción tan buena.

"Chicos, cuando pierdes la vista… aprendes a usar el resto de sentidos." Nos dijo suavemente. "Los colores, las imágenes… se cambian por lo que puedes tocar. Las impresiones del look se cambian por los olores."

"¿Te das cuenta que suenas exactamente a una clase de literatura sobre poesía de esa de 'marifloris'?" Le dijo Embry.

"Veo que cuando me fui no aprendisteis a apreciar la buena poesía." Dijo ella casi riéndose. "Con lo que me gusta a mí la buena literatura…"

"Yo me leí Sueño de una Noche de Verano." Afirmó Seth. "Me pareció bastante… interesante."

"Ah… esa obra junto a Romeo y Julieta y la de Hamlet son las que hacen que la vida merezca la pena." Afirmó Bella sonriendo soñadoramente. "Pero si realmente queréis comenzar a leer y no parar, Cuentos de Canterbury de sir Geoffrey Chaucer es lo que buscáis."

"Bella, creo que somos más de acción que de cuentecillos de niños." Le dije carraspeando.

"Eso es que no los habéis leido." Afirmó ella. "Pero bueno, si decis que no os van… creo que Ivvanhoe o tal vez Robin Hood."

"Sí, claro." Afirmamos.