CAPITULO 54: ASESINOS PROTECTORES Y NO ENTIENDO TUS MOTIVOS.

(Voz de Carlisle)

"No quiero que los Diavvolo se acerquen a ellos, ni a Jake ni al resto." Dijo la chica.

"Espera." Le dijo Emmet. "Un momento. ¿Tú conoces a esos frikis?"

Hubo un momento de silencio en que todos miraron a la chica que miró a otro lado pensativa, su rostro reflejaba un claro conflicto interior a mi juicio, pero me fue más que evidente que para Edward que podía ver la respuesta en su mente, Jasper que aparentaba una tranquilidad inusual que parecía denotar que también para él era obvia la respuesta, como para Alice que la miraba como esperando que negase lo que fuera que pensase; así que devolví mi vista a la chica que paladeó un par de veces antes de levantar la mirada hacia nosotros a pesar de no poder vernos.

"Sí, les conozco." Afirmó. "Es… hace tiempo fuimos cercanos."

"Demasiado." Afirmó Edward. "¿Nunca te planteaste antes de descubrirlo que hubiera algo mal con ellos?"

"No." Negó ella. "Y cuando me enteré… bueno, algo dentro de mí se alegró porque eran poderosos, porque le daban a la gente mala lo que merecía, pero…"

"Pero eres demasiado humana y tu conciencia no te dejaba distinguir entre malos y buenos para eso ¿cierto?" Le dijo Edward puesto que no parecía saber ella cómo seguirlo.

"Por favor, no… no le digáis nada a los chicos." Dijo casi pidiendo. "Es… son guerreros animal, pero… no creo que entendiesen algo así."

"Son asesinos." Afirmó Jasper.

"Y luego se supone que su anterior ella era verde." Dijo Rosalie. "Ja."

"Pensad lo que queráis, pero por favor, no se lo digáis a ellos." Pidió.

"Carlisle." Me llamó Edward. "Creo que hay algo mal en ella."

"¿Mal?" Le dije intentando poner el oído a posibles anomalías.

"No, no es eso." Negó sacudiendo la cabeza para mirar a Bella y Esme que asintieron.

"Deberías darte un baño." Le dijo Esme sonriéndole. "Estás llena de polvo y pareces agotada."

"No hay tiempo para un baño." Afirmó. "Debería ir a buscar a…"

"Ellos vendrán aquí." Le dijo Edward sin mirarla y manteniendo la mirada en mí.

"Vamos, tengo unas sales de baño artesanas con olor a rosas que te chiflarán." Afirmó Alice sonriendo y cogiéndole de la mano captando la indirecta de que Edward iba a decir algo que era preferible que ella no oyera. "Las compré en una tienda de una señora en Nueva Orleáns hace unos meses y aún no las he provado más que una vez. Ya verás, tienes que probarlas, te dejarán la piel suave y lisa como el culito de un bebé, y el olor…"

"Deberías ir, te hará bien." Le dije.

"Pero cuando vengan los chicos o se sepa algo…" Dijo.

"Te avisaremos, no te preocupes." Afirmó Jasper.

Tan pronto como se fueron, miré a Edward que negó y levantó 5 dedos para ir bajándolos de uno en uno hasta ocultarlos todos.

"Tiene un oído demasiado fino para un humano medio." Me dijo.

"Es ciega, probablemente sea por eso." Afirmé. "¿Qué es lo que te ha preocupado?"

"Hay algo… inquietante en su mente." Me contestó. "Para ella no son vampiros."

"¿Sabe de qué se alimentan?" Preguntó Emmet.

"Sí, lo sabe." Afirmó Jacob apareciendo por la ventana sujetándose el brazo que le sangraba bastante a pesar de haberse hecho lo que parecía un torniquete tapándose la herida.

"Jacob, estás herido. Deja que te eche un ojo a eso." Le dije para que negara con la mano mirándonos.

"Rissa, Bella, Bellatrix no era tonta; sabía exactamente lo que pasaba con esos tipos. No sé si se lo dijeron, lo descubrió o qué." Afirmó. "Pero ella no les ve como lo que son, para ella todo esto tiene otro tinte diferente, no se trata de vampiros y licántropos."

"Entonces para ella qué sois." Le preguntó Jasper.

"Perros grandes desde luego que no." Dijo Emmet.

"Emmet, esto es serio." Dijo Edward antes de mirar a Jacob. "No puede ser que una chica de vuestra edad se crea esos cuentos."

"¿Qué cuentos?" Dijo Jasper.

"Entre su grupo de verdes había leyendas, sobre guerreros que podían adoptar formas de animales para pelear." Afirmó Jacob. "Y como siempre, hay también leyendas sobre cómo es que ya no hay esos guerreros."

"Y había guerreros lobo." Asentí entendiendo por qué era que aquella chica no se asustaba de los lobos enormes en que se convertían los chicos Quileutes.

"Sí." Asintió. "Y también su contrapunto, los guerreros murciélago."

"Esto se pone interesante." Afirmó Emmet. "Otro cuento para explicar nuestra existencia."

"Apostaría a que también hay algo que explique por qué nunca nos hemos llevado bien." Afirmó Jasper.

"Según sus leyendas era porque en un principio hubo solo un guerrero de cada tipo, salvo del lobo, Dios creó dos."

"Un hombre y una mujer." Afirmó Edward.

"Sí, y la enemistad viene de que, en resumen, el guerrero murciélago engañó a los lobos y consiguió matar a la mujer, así que luego no sé más pero supongo que si no se mataron el uno al otro al menos vivirían enemistados el resto de sus vidas."

"En realidad fue algo diferente." Afirmó una voz en las sombras que hizo que todos nos pusiéramos en guardia. "Ya, tranquilos, no tengo intención de atacaros. Por lo que se ve estamos en el mismo barco."

"Muéstrate." Le dijo Jacob nervioso.

"No soy tan tonto." Afirmó saliendo desde otro punto diferente. "Soy uno solo contra toda una comuna y un lobo. Solo busco a una chica, pero si la tenéis bien protegida… puedo quedarme aquí tranquilo."

Se movía, la voz se movía por la sala, sin embargo no podíamos verle ni sentirle.

"Agradeceríamos ver a quien sea que nos habla." Le dije mirando a Edward que negó con la cabeza supongo que al saber que quería saber dónde estaba.

"No ver no es un problema." Afirmó. "Yo no os haré nada, de momento."

"¿Cómo que de momento?" Le pregunté.

"Es evidente que en un futuro podría atacarnos si quisiera." Dijo Jasper. "Y nosotros estaríamos en nuestro derecho de evitarlo."

"Que venga." Dijo Emmet dando un golpe de un puño contra la palma de la mano contraria en una amenaza.

"Pse… Adolescentes… son taaaaaaan aburriiiiiiiiidossssss." Dijo la misma voz pero saliendo de otro lado.

"Disculpe, pero si insiste en no dar la cara le agradecería que se fuese de nuestro hogar cuanto antes." Le dije.

"No estoy dentro de SU hogar." Me dijo con un deje de diversión en su voz. "Y no necesito permiso para estar donde estoy."

"Creo que podemos identificarle si queremos." Afirmó Jasper sin perder su cuadratura militar que adoptaba cuando intentaba estar tranquilo ante una situación adversa mientras Edward desaparecía.

"Me gustaría veros intentándolo." Afirmó.

"Por favor, somos pacíficos." Afirmé. "Nada de peleas en esta casa."

"No he venido a pelear." Dijo la voz. "Al menos no con vosotros."

Eso era algo de alivio, aunque aún no sabíamos bien qué había ido a hacer allí, al menos no hasta que de pronto oímos una voz.

"Maxi, muéstrate, por favor." Dijo la chica envuelta en el albornoz de Esme que le había regalado la última vez que estuvimos en una tienda de París.

"¿Max?" Dijo Jasper.

"Me suena el nombre." Afirmó Jacob serio.

"Él también te conoce." Afirmó Edward. "De una laguna."

"Ah, es el tipo que iba con la chica esa." Afirmó asintiendo.

"Max, por favor." Repitió la chica Rissa.

"No tengo por qué dar la cara." Dijo. "Son demasiados contra mí."

"Nadie te hará nada si no comienzas tú." Le dijo ella. "Por favor, no me hagas delatarte."

"Nunca has podido encontrarme." Afirmó. "Nunca has sabido dónde o cómo."

"Ahora sí." Afirmó mirando alrededor con disimulo hasta parar la vista en un punto. "¿Dónde están todos?" Le dijo ella.

"Están fuera." Afirmó el tipo. "Solo yo te vigilo ahora mismo."

Allí estaba pasando algo un poco raro, era evidente que ella le conocía a él, fuese quien fuese, por eso algo en esa conversación se nos escapaba a todos, pero nadie movía un solo dedo, y cuando alguien fue a moverse, le hice un gesto para que no lo hiciera.

Y pude ver que algo pasaba con Jasper, como con Edward; ambos miraban a los mismos sitios que la chica miraba, hasta que entendí e intercambié unas miradas con Emmet y los chicos Quileutes.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jasper)

Era justo como yo había supuesto, mientras veía a algo en una sombra revolverse cuando la chica ciega le tiró el agua de un jarrón encima al escurrirse bajo la cómoda preferida de Rosalie y Alice que siempre tenía las flores favoritas de Rosalie que Emmet se encargaba de recogerle de vez en cuando, siempre religiosamente siguiendo el patrón de frescor de las mismas aunque no parecía darse cuenta de ello.

"Nadie te hará nada si no comienzas tú." Le dijo ella. "Por favor, no me hagas delatarte."

"Nunca has podido encontrarme." Afirmó. "Nunca has sabido dónde o cómo."

"Ahora sí." Afirmó mirando alrededor con disimulo hasta parar la vista en un punto. "¿Dónde están todos?" Le dijo ella.

"Están fuera." Afirmó el tipo. "Solo yo te vigilo ahora mismo."

Allí estaba pasando algo un poco raro, era evidente que ella le conocía a él, fuese quien fuese, por eso algo en esa conversación se nos escapaba a todos, pero nadie movía un solo dedo, y cuando alguien fue a moverse, le hice un gesto para que no lo hiciera.

Y pude ver que algo pasaba con Jasper, como con Edward; ambos miraban a los mismos sitios que la chica miraba, hasta que entendí e intercambié unas miradas con Emmet y los chicos Quileutes.

Había comenzado a darme cuenta de todo cuando vi la familiaridad con que se trataban.

"Nadie te hará nada si no comienzas tú." Le había dicho ella. "Por favor, no me hagas delatarte."

"Nunca has podido encontrarme." Afirmó. "Nunca has sabido dónde o cómo."

Definitivamente se conocían y algo más, si hubiese que apostar yo lo haría porque eran o habían sido amigos cercanos y bastante cercanos; parecían conocerse bastante bien y desde hacía rato.

"Ahora sí." Afirmó de nuevo ella mirando alrededor con disimulo hasta parar la vista en un punto. "¿Dónde están todos?"

Lo había supuesto, nosotros rara vez viajábamos solos, no es que necesitásemos estar con nadie, pero solo estabas perdido y desorientado.

"Están fuera." Afirmó el tipo. "Solo yo te vigilo ahora mismo."

Allí estaba pasando algo un poco raro, era evidente que ella le conocía a él, fuese quien fuese, por eso algo en esa conversación se nos escapaba a todos, pero nadie movía un solo dedo, y cuando alguien fue a moverse, Carlisle les hizo un gesto para que no lo hicieran.

Aquella chica podía saber dónde estaba, antes había sido una suposición, apenas una sospecha más o menos encaminada, pero ahora era algo real. Aquella chica era ciega, pero no por ello no podía "ver" a la gente. Había algo en ella que le permitía ubicar a la gente.

Y entonces me di cuenta que había parado la mirada en un sitio, pero no lo miraba directamente, por eso me había costado darme cuenta de lo que hacía.

Ella había descubierto dónde estaba el tipo, parecía haber parado en un sitio, y cuando se movió, ella volvió a seguirlo con la vista al hablar.

No, ella no sabía dónde estaba, solo seguía de dónde salía su voz.

"Los gemelos no deberían haberse acercado tanto." Le dijo ella sacudiendo la cabeza.

"Ya, bueno." Dijo el tipo. "Ya sabes que nunca han sido demasiado… cautos."

"Pero tú eres demasiado cauto ¿no es cierto?" Le dije dándome cuenta de ello y de que la voz parecía moverse de rato en rato como intentando no ser localizado.

"Digamos que sé cuidarme las espaldas y las de la gente que aprecio." Afirmó.

Alguien precavido, tal vez demasiado; ingenioso, calmado… decía bastante de él, hasta que la chica hizo algo inesperado.

"Max, deberías salir y dar la cara." Afirmó ella con un vaso de agua que la propia Esme le había dado cuando vio, como todos, que la voz comenzaba a agravársele debido a algo que sonaba como que se le secaba la garganta.

"Me cubro las espaldas y…"

Fue demasiado súbito, podríamos haberlo impedido pero nadie se esperaba una reacción así, mucho menos cuando oímos gritar y vimos aparecer de debajo del sofá un abultamiento que se quejó cuando el sofá salió volando revelando un cuerpo bajo este.

"¡Maldita zorra!" Maldijo antes de encontrarse levantado del suelo por Jake y Embry a los que Jared, Paul, Quil y hasta Emmet tuvieron que sujetar para evitar que destrozaran al tipo. Sin embargo, bastó una cosa mucho más sencilla para pararles ligeramente.

"Chicos, vale ya." Les dijo la chica en el silencio recogiendo el bastón de ciego que Alice le estaba devolviendo tras perderlo junto con el vaso debido a la 'explosión' del sofá. "No os hará daño."

"No me gusta que te llamen zorra." Le dijo Jacob.

"Haríamos mejor matándole ahora que podemos." Añadió Embry casi echando espumarajos por la boca.

"He dicho que vale." Afirmó ella cogiéndo del brazo a modo de riña a Quil en vez de a Embry.

"Esto… yo soy Quil." Dijo este.

"Perdón." Afirmó ella moviendo el agarre a, esta vez ya, Embry. "A veces no veo dónde cojo."

"Trix, no sabes lo que…" Le dijo Jake.

"Les conozco mejor que vosotros dos." Le dijo ella mirando en su dirección. "Yo les conozco de toda la vida casi, vosotros solo de… ¿Qué, verlos dos, tres veces?"

"Hay que reconocer que la chica tiene sus narices." Afirmó Emmet divertido.

"Tiene que tenerlas para defender a un vampiro delante de una auténtica manada de lobos adultos." Asentí.

"No sabéis vosotros bien." Nos dijo Seth para ir por ellos. "Eh, venga, Rissa. Aquí nadie va a pelear dentro de la casa."

"Si rompéis algo nos enfadaremos y mucho." Afirmó Alice sonriéndoles.

"Venga, ya está, suéltales." Le dijo Seth.

"Max." Le llamó ella tras dudar. "No vuelvas a esconderte, si estás aquí será visible."

"No tengo porqué." Afirmó.

"Entonces vete, no queremos que te quedes y nadie te ha dado permiso para entrar." Le dijo.

"Uhhh… qué dura…" Susurró Emmet divertido.

"Así que tu don tiene limitaciones." Dijo Edward.

"¿Su don?" Le dije para que me hiciera un gesto de que lo dejaría para más tarde.

"No puedes echarme." Le dijo el tipo para que entre Embry y Jacob le hicieran algo de daño. "Tengo que vigilarte."

"Si no quieres que te vean, lo harás desde fuera." Le dijo ella con voz firme. "Y desde luego, puedes decirles a los hermanos que ni se molesten en poner un pie dentro de esta casa."

"Eh, venga, no puedes hacernos esto." Le dijo el tipo.

"Te han dicho... ¡que-te-largues!" Le gritó Jacob empujándole fuera de la ventana con un solo empujón.

"Llevaros a la chica de aquí." Afirmó Carlisle.

"Ven, será mejor que esperemos fuera." Le dijo Alice.

"¿Qué está ocurriendo?" Le dijo ella.

"Digamos que no quieres ver qué pasa cuando un lobito se cabre." Afirmó Emmet cogiéndola casi a la fuerza y sacándola por la puerta mientras ella pataleaba gritándole algo de que esas no eran formas de llevar a nadie.

"Deberíais calmaros." Les dijo Carlisle. "No es sabio que entréis en fase de furia en nuestra casa."

"Y menos aún con una humana a solo una puerta de distancia." Afirmé antes de verla llegar de nuevo para que Emmet la agarrara de la muñeca intentando retenerla y que Jacob-lobo se tirara a intentar cogerle para encontrarse a Rosalie furiosa en medio.

"Ya es suficiente." Dijo Carlisle.

"Jake, dónde estás." Le llamó la chica para que él intentase ir por ella haciéndose hueco a cabezazos hasta ponerle la cabeza con el hocico en el hombro y que ella sonriendo le hiciera una caricia en la cabeza. "Buen chico... no os cabreéis, ya sé que a veces cuesta no mosquearse con esos chicos, pero no merece la pena, de verdad."

No hacía falta poder leerles la mente para saber que con su gesto y destrasformarse tras meterse bajo una tela para cogerla de la mano con cariño significaba que se calmaba dándole la razón al menos en parte, porque desde luego lo que es entender lo que le dijo y lo que ella le contestó, solo les entendieron sus amigos los chicos de la reserva pero que la hizo sonreír y a ellos tranquilizarse un poco con lo que ella contestase antes de volverse a nosotros.

"Creo que será mejor que nos vayamos cuanto antes." Afirmó ella. "Los chicos dicen que aquí estaría más segura, pero nunca he huído y si buscaban a Bellatrix, podrán hacerme volver de todos modos."

"¿Cómo?" Le dije. "No saben que eres tú."

"Alguien que destroza una tumba buscando al fiambre es que no se lo cree." Afirmó suavemente sacudiendo la cabeza seria. "Si pudieron encontrar esa tumba significa que saben algo más que el nombre sobre mí, no necesitan encontrarme, si tienen dos dedos de frente irán a por alguien que me haga volver."

Familia, amigos... Primero habían ido a por algo que parecía ser muy importante, luego los amigos y finalmente...

"¿Tienes familia?" Le dije.

"Bella tenía dos abuelos y una hermana." Afirmó Seth. "Pero hace tiempo que se fueron de la reserva."

"Deberíamos encontrarles y avisarles." Afirmó Jacob.

"No." Negó la chica. "No quiero mezclarles en esto."

"No es que quieras o no." Le dije. "Si los que te siguen saben ese dato, que esa gente es tu familia… sabes que irán a por ellos."

Sabía que tenía razón, poco a poco me había ido haciendo una ligera idea de cómo era esa chica realmente, y si algo tenía más que seguro era que tenía algo más que pelo en esa cabeza. Era lista, a veces me parecía que demasiado, así que aunque intentara engañarse a si misma, sabía que lo que decía era cierto.

"¿Sabéis dónde se fueron?" Les preguntó Carlisle.

"Dijeron algo de un viaje para devolver a un tal Ka a casa." Dijo Embry.

"Sí, pero la chica se fue a no sé dónde." Dijo Paul. "Rachel dijo algo de que tendría muchas clientas."

"Eso podría ser cualquier lado." Dijo Bella.

"¿Sabéis a qué se dedicaba?" Preguntó Rosalie.

"Estética." Afirmó la chica. "Y por lo que sé por los Diavvolo… no la seguirán hasta allí."

"Nunca puedes estar completamente segura de eso." Le dije.

"Cree que por el sol no la seguirán." Afirmó Edward.

"Podemos salir al sol, y ellos no se cortarán porque brille el sol." Afirmé.

"Saldrán protegidos por ropa." Añadió Carlisle serio pasando los ojos entre todos. "Eso les ocultará de la vista."

"No irían por ella." Negó ella de nuevo. "Todos saben que no nos llevábamos demasiado bien porque ella era super-femenina y yo todo lo contrario."

"Eso es cierto." Afirmaron os chicos de la reserva. "Yo puedo dar fe de ello." Añadió Jacob levantando la mano.

"¿Y tus abuelos?" Le preguntó Esme.

"Con ellos me llevaba bien, pero… no quiero meterles en esto." Volvió a negase. "No quiero hurgar en las heridas."

"Lo que no quiere es que sepan que está… en ese cuerpo." Dijo Edward haciéndonos de traductor de lo que pretendía decir.

"Vale, encontraremos una solución." Prometió Carlisle. "Pero vas a tener que ponerte en contacto con ellos."

Fue más que evidente para cualquiera que la mirase, y en ese momento todos lo hacíamos aguardando una respuesta por su parte, que le dolió aquello. No dijo nada mirando al suelo y tuvo que ser Jacob quien contestase por ella asintiendo.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jacob)

"Eh, en serio, qué te pasa." Le dije a Bellatrix esa misma noche mientras la veía asomada en el balcón de la casa de los Cullen mientras todos estaban fuera rastreando y vigilando. "En la cena apenas has provado bocado y llevas horas con la cara larga."

"No quiero que mi abuelo sufra más de lo que ya ha sufrido." Me dijo directamente.

Sinceramente, si me hicieran una de esas pruebas donde te dicen una palabra y tienes que decir lo primero que se te ocurriese o que te viniese a la mente cuando la oías y me dijeran 'espontaneidad' o 'ser directo', sin dudarlo la palabra que saldría de mi boca serían las mismas: Rissa o Bella, de Bellatrix.

"Casi prefería que me hubieras mentido." Afirmé. "Ya sabes, no se me da demasiado bien lo de la palabrería y embaucar a la gente para que haga lo que yo quiera."

"No hace falta." Me dijo casi suspirando antes de mirarme como sosteníendome la mirada imaginaria puesto que no podía verme, de esa forma que me recordaba a cada segundo quién era, que la delataba para los que la concímos como Bellatrix. "Ya habéis conseguido lo que queríais; haremos una visita a mis abuelos y tendré que confesar que no estoy muerta como ellos creen pero que ahora soy otra persona diferente con una vida diferente."

"Yo creo que lo entenderán." Afirmé.

"Ya, como lo entendió Embry ¿no?" Me dijo para suspirar girándose y dándome de nuevo la espalda. "No podéis entenderlo, yo sé lo que les dolió perderme, yo estaba ahí sin poder hacer más que mirar porque cada vez que hablaba nadie me oía y cada vez que alguno lloraba no podía sentir mi tacto quitándole las lágrimas porque no podía tocarles. Sinceramente... no creo que sea buena idea que los metáis en esto, que les digáis toda la verdad..."

No me di cuenta de cuando o por qué, pero acabé abrazándola desde atrás. Podía notar que cuando me dijo lo que sintió siendo un alma y viéndonos a todos, estaba peor que destrozada, podía sentir algo similar; no, similar no, ella debía haberlo sentido cien veces peor.

"Debes haberlo pasado mal." Le dije mientras ella se soltaba dejándome confuso.

"Solo espero que no tengáis que pasar ninguno de vosotros por ello." Afirmó suavemente con dolor en la cara. "Y no lo puedes entender."

"Claro que puedo." Afirmé. "Yo... entiendo cómo te sientes."

"No." Negó suavemente. "Si lo entendieseis no me pediríais que hiciera esto."

"Yo..."

"Buenas noches, Jake." Me dijo suavemente apoyándose en el marco.

La hubiera cogido de la muñeca, quería que me explicase a qué venía, pero justo cuando fui a tocarla, me arrepentí y no llegué ni a rozarla, parando en el sitio.

No podía entender por qué reaccionaba así, pero podía sentir algo parecido a cómo debía estar sintiéndose ella con eso si partía del punto de admitir que le doliera hacer daño a sus abuelos y su hermana porque les quería y que saber que ya no era ella sino otra persona les haría daño.

El problema era que no podía acabar de aceptarlo, de aceptar que fuese así; por más que me esforzaba, me era inconcebible que alguien prefiriese seguir pensando que alguien querido estaba muerto a saber que ahora tenía otra identidad robada a alguien. Bueno, en su caso, cedida.