CAPITULO 56: LA VICTORIA DE LA VOLUNTAD FRENTE A LA ADVERSIDAD EN CONDICIONES EXTREMAS.

(Voz de Jared)

"¿Aún nada?" Preguntó Sam cuando regresaron Collin y Paul siguiendo mi mente mientras llevaba a mi espalda a la chica.

Ambos sacudieron la cabeza mientras la mía se inundaba con imágenes de arena y finalmente una población pero demasiado lejos.

"Genial, cae la noche." Afirmó Sam.

"Deberíamos parar." Afirmó la chica en mi espalda. "Si trabajamos juntos podemos hacer la tienda para resguardarnos en un momento."

"Sí, y dormir todos juntitos para darnos calor." Dijo Paul con ironía. "Por favor…"

"Pues sí, dicho sea de paso eso es parte del manual de supervivencia." Afirmó.

"No pienso dormir desnudo pegado a cualquiera, por muy amigo que sea." Afirmaron Paul, Collin y Brady.

"Supongo que puesto que solo lleváis los pantalones podría pasar." Dijo ella encogiéndose de hombros mientras Sam la ayudaba a bajar para pemitirme destrasformar.

"No vamos a dormir abrazaditos a nadie." Le dijo Paul.

"Paul, harás lo que se te diga." Le dijo Sam antes de girarse a ella. "Pero no podemos dormir en medio del desierto."

"Tampoco seguir adelante." Dijo ella agachándose sobre su mochila y tanteando el interior.

"Rissa." Le llamo. "¿Crees que podrás hacerlo? Somos bastantes."

"Tengo varias sábanas." Afirma. "Pero necesitamos palos y un lugar entre elevaciones, aunque sean piedras en montículos."

Entonces miro a Sam. La elección no está en mis manos, es él quien debe decidir, pero yo confío en esa chica.

"Buscad palos." Afirma Sam. "Yo buscaré piedras o ese lugar." Añade para mirarme.

No necesita decirlo, ya sé lo que tengo que hacer y asiento mientras me quedo al lado de la chica.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jacob)

"¿Aún nada?" Pregunto cuando veo a los hombres Cullen volver y sacudir la cabeza.

"Está anocheciendo." Afirma Jasper.

"Si les ha pillado la noche en el desierto podrían estar en problemas." Afirma Carlisle.

"No creo." Afirma Jasper cruzándose de brazos. "Hay algo que no me cuadra en esa chica. Parece saber más de lo que demuestra; y si es cierto que es árabe probablemente sea cierto lo que dice de saber cómo pasar la noche en el desierto y sobrevivir."

"No tienen agua, ni comida." Afirma Edward mirando a la nada lo que significa que está monitorizándoles. "Pero no morirán de hambre tampoco." Afirma levantando la cara para mirarnos a Embry y a mí.

"Se acabó, me voy a buscarlos." Afirmo.

"Voy contigo." Me dice Embry.

"No." Niega Carlisle. "Vosotros quedaros aquí, tenéis que dormir. Nosotros iremos a buscarles."

"Mira qué bien." Dice Emmet. "No había probado mi Jeep por dunas."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Sam)

"Bueno, ya tenemos tienda para refugiarnos y ahora qué." Digo.

"Casi no nos queda agua." Afirma Jared haciéndome notar que las única 2 cantimploras están casi vacías y secas. "Ni tampoco comida."

"Una persona sobrevive 3 días sin agua y 3 semanas sin comida." Afirma la chica envolviéndose bien en sus capas de ropa. "Pero he puesto un par de trampas de condensación, espero que eso nos dé un poco de agua hasta que vuelvan los enviados a por los cactus."

Yo no entendía ni la mitad de las cosas que nos decía, pero habíamos decidido confiar en ella y la verdad, no nos estaba yendo tan mal: teníamos un refugio hecho con lo que parecían sábanas unidas con pinchos del desierto de forma bastante hábil como si fuesen imperdibles, y cuando la fuimos acompañando mientras paseaba un poco más alejada del refugio y tanteaba el suelo donde la habíamos visto excavar unos agujeros redondos y poco profundos tapados con plástico un poco hundido y la vimos sacar diversos recipientes con algo de agua dentro, y cuando sacamos todos los recipientes y los reunimos, acabamos recolectando casi 2 litros de agua que repartió entre las dos cantimploras que habíamos llevado.

"¿Cómo has hecho eso?" Le dijo Paul confuso.

"Condensación del agua." Afirmó sonriendo. "El sol elevará la temperatura del aire y de la tierra, produciendo vapor. El agua se condensará por la parte de abajo del plástico y caerá en la lata. Este método es muy efectivo en zonas donde el día es muy caluroso y la noche fría. De esta manera se puede llegar a recoger hasta 550ml. en 24h."

"Vale, ahora tenemos refugio y agua." Dije. "Ya lo tenemos todo."

"En cuanto traigan los cactus que les pedí, creo que sí." Asintió sonriendo mientras iba a comprobar el último agujero que no tenía plástico sino que se había caído.

"Cuidado, se mueve." Afirmé retirándole la mano cuando fue a tocarlo.

"Genial, tenemos comida." Afirmó sonriendo. "¿Podéis clavar algo que corte y cortar la cabeza?"

"Esto…" Dijo Jared.

"Oh, por dios." Dijo Paul cogiendo una navaja que le tendía la chica. "Te lo vas a comer tú, sea lo que sea." Añadió sacando la hoja y amenazándole con ella verbalmente.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jacob)

Aquella iba a ser la noche más larga de mi vida. Al parecer no había nadie trasformado para poder ver en la mente lo que estaba pasando o tener alguna idea más, y aunque tenía a Nessy haciéndome compañía aunque se suponía que era al revés, junto a su madre y a Esme que era también de bastante ayuda normalmente… no podía dejar de pensar en que Bella-Rissa se había ido molesta por algo y ahora no había llegado.

"Vamos, seguro que estarán bien." Afirmó Bella sonriéndome.

"Jasper es un buen rastreador." Afirmó Esme sonriendo maternalmente como quien presume de sus hijos sin que ellos lo sepan. "Seguro que con ayuda de lo que vea Edward pueden encontrarles pronto."

"Están perdidos, y me daría un poco más igual si Rissa no hubiera ido con ellos y desaparecido también." Afirmé destrasformándome bajo una sábana que me habían puesto por el lomo.

"¿Por qué Jake se preocupa tanto por esa chica?" Me dijo Nessy.

"Porque la quiero." Afirmé suavemente atándome la sábana como si fuese una falda rara.

"¿Más que a Nessy?" Volvió a la carga.

"Es diferente." Afirmé.

Cómo podía decirle a una niña que a ella la quería como si fuese mi hermana pequeña, mi hija y en cambio a Rissa la quería con otra intensidad. Que todo en Rissa me hacía echarla de menos, que me moría por ver su sonrisa cada mañana y me encantaba verla recién levantada, con el pelo aún desordenado mientras hacía la cafetera de café para desayunar.

"Os quiero mucho a las dos, pero es diferente." Afirmé.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Sam)

"No puedo creerme que vaya a comerme esto." Dijo Paul.

"El truco está en no pensar que te estás comiendo eso." Afirmó Rissa mientras cogía un trozo de vívora asada que nosotros habíamos tenido que limpiar de vísceras y demás antes de pasarla. "Y la verdad es que está muy bien asada." Añadió antes de dar un mordisco.

"Ya he acabado de pelar los cactus." Dijo uno de los benjamines.

"Bueno, podía ser peor." Afirmé. "Tenemos un poco de agua, algo de comida si queremos… y hasta algo de fruta, raro, pero fruta, espero."

"Mmmm…" Afirmó ella tras morder un trozo de cactus pelado y rápidamente el otro para dejar ver que tenía un par de gotas de algo cristalino que se le resbalaban por la comisura. "Están buenos. ¿No vais a probar?"

"Luego." Afirmó Jared. "Lo dejaremos como postre. Por cierto, tienes…"

"¿Hum?"

"Un poco de zumo o algo, en la boca." Le dijo Jared frotándose su propia boca como señalándole donde.

"¿Aquí?" Dijo frotándose los labios.

"No, más al lado." Afirmó.

"En la comisura." Afirmé mordiendo un trozo de culebra que me supo a pato. "No, más a la derecha, baja un poco hacia la barbilla… ya."

"¿Está ya?" Dijo.

"Sí." Asentimos.

"Oye, esto sabe a pato." Le dije.

"A mí me sabe a pollo." Afirmó alguien para ser respaldadas ambas posturas por los que comíamos un trozo.

"Pues deberías probar el jerbo." Afirmó sonriendo. "Si no te paras a pensar lo que comes te sabe genial; oh, y hay unos reptiles cerca de un oásis al que les encantaba ir a los padres de Rissa que…"

Es curioso, ella siempre se refería a ella misma en tercera persona cuando se refería a su vida anterior, al menos la de su cuerpo.

"Y dinos, esto del cáctus para qué sirve exactamente." Le pregunté con algo de curiosidad viendo un trozo en la fiambrera que había llevado en su mochila.

"Para tener agua y vitaminas." Afirmó cogiendo otro trozo del asado con los dedos para llevársela a la boca y masticar antes de seguir. "El agua permanece en los frutos y en la pulpa. Hay que evitar el contacto con los pinchos, ya que estos luego son difíciles de extraer y pueden producir dolorosas heridas supurantes; pero aquellos cactus que tienen una corteza áspera y brotes de 5cm de grueso más o menos, pueden contener agua bebible." Afirmó cogiendo otro trozo para comer y continuar. "Aunque hay que tener precaución ya que no todas contienen agua bebible e incluso algunas pueden contener savia pegajosa y de aspecto lechoso que es venenosa. Pero ya me he asegurado antes de pedirles que lo partieran de que eran comestibles." Finalizó sonriendo.

"Vaya… es… increíble lo empollona que te has vuelto." Le dice Paul un poco sorprendido. "Ya eras una empollona antes y ahora lo eres más. ¿Y para qué sirve? Para que coman serpientes y grillos y bebamos agua guarra."

"Come cactus." Le dijo ella encogiéndose de hombros. "También tienen agua."

"En realidad es la segunda ración que toma ya de cactus." Le dijo Jared sonriendo con un buen trozo de serpiente en la mano. "Por cierto, tenías razón. Esto lo cortas mejor, lo guisas un poco, dices que es pato o pollo, cualquier ave, y cuela."

"Deberías probar los grillos." Le dijo ella sonriendo. "Si cierras los ojos y no sabes lo que vas a comer saben buenos."

Bueno, dentro de lo malo, esa chica parece que sabe lo que se hace, y además, cuida de nosotros. Vale, podríamos haber seguido corriendo hasta llegar a algún lado y al día siguiente descansar, pero llevándola a ella… al menos tenemos un sitio resguardado.

Una vez hemos acabado de cenar un poco, y digo un poco porque teníamos dos culebras, una que cazó en una trampa junto a un puñado de insectos que cogió en otra junto con agua y la otra culebra que cazó uno de los benjamines jugando con un cuchillo a lanzarlo como si fuese un arma cerca de la mochila de la dama; no daba para demasiado pero al menos era algo con lo que calmar nuestros estómagos, si no pensábamos lo que nos estábamos metiendo a la boca.

"Sin platos, ni cubiertos…" Dijo Jared. "Menuda cena de lujo."

"Cena de machotes." Dijo Paul bromeando. "Lástima no tener algo comestible."

"Se llama supervivencia." Dijo la chica sonriendo hasta que se le movió un mechón de pelo y miró hacia donde venía el viento.

"¿Ocurre algo?" Le dije.

"Nada, pero será mejor que nos resguardemos ya." Dijo suavemente sin dejar de mirar al horizonte por donde había venido esa brisilla. "Ya es de noche y diría que pronto lo único seguro será la tienda."

"Montaremos guardia de dos en dos." Le dije, solo que más bien me dirigía al resto. "Y no más de 3 horas cada uno. Tenemos que dormir todos. Comenzaré yo."

"Te hago compañía y así hago turno." Afirmó Jared.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jared)

"¿Qué pasa?" Le pregunto a la chica mientras la veo dar una vuelta más en su sitio. "¿No puedes dormir?"

"Hace frío." Afirma frotándose los brazos.

"Deberías intentar dormir." Afirma Sam en la cara opuesta de la tienda vigilando su lado.

"¿Vosotros no tenéis frío?" Nos dice susurrando puesto que alrededor suyo dentro de la tienda, todos duermen a pierna suelta.

"Nosotros nunca tenemos frío." Afirmé para mirar a Sam.

"Ya, normalmente tampoco se tiene frío si se duerme todos juntos en vez de cada cual por su lado." Afirmó frotándose los brazos.

De nuevo miro a Sam. La idea de poder causar un malentendido por dejar que la impronta de un compañero se te pegue para darle calor no me seduce demasiado, pero no es algo que pueda decirse… condiciones normales, la temperatura es baja y hemos cenado bichos asados; esto es ya supervivencia, así que Sam asiente.

"Espera, voy a cogerte y puedes venir conmigo, tal vez así entres un poco más en calor." Afirmo levantándome para ir a cogerla y evitar que pise a alguien por no verles.

Es curioso, no pesa demasiado, de hecho, cuando la cojo parece saber exactamente cómo actuar para hacerme más fácil la tarea de cargarla hasta dejarla junto al hueco que hice al sentarme y volver a sentarme junto a ella.

"Bueno… al menos ahora intenta dormir un poco." Le dije haciéndola pegar un poco a mí y pasándole un brazo por la espalda para intentar darle algo más de calor.

Yo había pensado que lo de no poder dormir era solo por el frío, sin embargo, no puedo evitar notar que tiene todos y cada uno de los músculos de su espalda tensos.

"¿Ocurre algo?" Le pregunto.

"No me gusta ese aire." Afirma mientras una nueva ráfaga de brisa algo fría le mueve el pelo.

"Es normal, estamos en un desierto, el aire se mueve más fácilmente." Le digo para que sacuda la cabeza negando. "¿No es eso?"

"No, es… Rissa ha visto esto antes." Afirma suavemente antes de mirarme sin verme. "Se avecina una tormenta."

"¿Tormenta?" Le dice Sam suavemente. "Estamos en medio del desierto, aquí nunca llueve."

De nuevo sacude la cabeza suavemente y mira hacia donde parece provenir la brisa que desde que entramos parece haberse echo un poco más fuerte.

"Es una tormenta de arena." Afirma. "En el desierto hay muchas."

"¿Y qué podemos hacer?" Le pregunto puesto que lo de 'tormentas de arena en el desierto' no es un término que no aparezca en mi diccionario y en el de cualquiera con dos dedos de frente y algo de cultura.

"Protegernos." Afirmó. "Como estamos protegidos por dos lados no habrá mucho problema, pero el viento va a ser más fuerte."

"Si se juntasen más podríamos bajar la carpa un poco más y proteger todos los costados." Dije para Sam.

"Vamos." Me dijo levantándose y palmeándose el trasero para quitarse la arena que se nos quedaba de estar tanto rato en la misma posición. "Y si hace falta moverles, les movemos."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jacob)

No sé qué hora es, no he podido pegar ojo en toda la noche cuando Carlisle regresa a casa.

En cuanto veo su cara sé que no trae buenas noticas.

"Carlisle, dónde están el resto." Le digo sin moverme siquiera.

"Siguen buscando." Me dice. "Ha estallado una tormenta de arena y Edward la ha visto en la mente de Sam, así que están buscando en medio de donde hay tormenta."

Es algo superior a mí, doy un golpe con el puño en el suelo y lo resquebrajo. Me siento impotente ante eso, sin embargo, aprovecho un descuido para escabullirme y salir a la calle para echar a correr hacia el desierto.

"¿A dónde te crees que vas?" Me pregunta Bella alcanzándome cuando llevo apenas 5 minutos corriendo entre la arena.

"Voy a encontrarles, pase lo que pase." Afirmo.

"Jake, no." Niega poniéndose en medio y frenándome con una fuerza que hace una clara oposición a la mía frenándome. "Si vas tú solo es seguro que te perderás."

"Me da igual, no pienso dejarles abandonados a su suerte en medio de la tormenta." Afirmo mientras Carlisle aparece tras de mí.

"Jacob." Me llama él con una voz tranquilizadora. "Todo va a ir bien. Edward afirma que ella sabe lo que se hace, están bien."

"¡Ella es humana, maldita sea!" Le digo furioso. "¡La persiguen, no puede estar sola en medio de ninguna parte para que la encuentren antes que nosotros!"

"Jacob, cálmate." Me repite. "Sam y su manada están con ella. Está protegida de cualquier ataque y ella los mantendrá a salvo del desierto."

No me cuadraba nada, lo que quería, lo que me dictaba cada una de las células de mi cuerpo era salir a buscarla; sin embargo, lo que decía Carlisle también tenía sentido.

Rissa había vivido en Egipto, no sé si eso era desierto, pero seguramente hubiera estado alguna vez en uno, debía saber algo más que nosotros sobre cómo vivir allí, y si la noche les había pillado fuera y lejos… bueno, al menos estaba con Sam y el resto de chicos de su manada.

"Quiero buscarla, necesito saber que está bien." Afirmé.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jared)

No sé cuánto tiempo estuvo azotando la tormenta la tienda, pero desde luego fueron horas, horas en las que nadie durmió hasta que amainó un poco y pudimos por fin conciliar el sueño arrullados por el aire no tan fuerte ya y el cansancio de los nervios en punta y todo.

Al final habíamos acabado todos casi apilados los unos contra los otros para poder envolvernos en la tela y protegernos así, y estuve dormido hasta que un movimiento con roce en mi pie incluido me despertó y al abrir los ojos un rayo de sol solitario me golpeó haciéndome cerrar los ojos quejándome.

Hasta que una figura se puso en medio del rayo haciéndome sombra y pude abrir los ojos para ver a una Rissa sonriente sin chaqueta, el pelo totalmente suelto y aún sudado y apelmazado, brillante como si fuese azabache en hebras y con lo que parecía una camiseta interior que le ajustaba perfectamente al cuerpo y pantalón sujeto con tirantes.

"Buenos días, seas quién seas." Afirmó sonriendo suavemente a ciegas mirando por la tienda. "La tormenta ha amainado y está amaneciendo, así que comienza a hacer una temperatura medianamente agradable. Oh, y tenemos más agua." Afirmó levantando unos recipientes vacíos el día anterior y ahora con bastante agua.

"Buenos días." Le digo frotándome la cara con sueño. "Al final resulta que sí me dormí. Hey. ¿Y la guardia?"

"Si te refieres a Jim, está explorando un poco." Afirmó sin perder la sonrisa. "Hemos conseguido encontrar un acuífero. Parece que la tormenta de anoche abrió un pequeño dique donde se filtraba agua, el otro chico lo encontró y me lo dijo, así que abrí un poco más el hueco y… tachán… agua para todos."

"Vaya…" Le dije asombrado. "De verdad, si me hubiesen dicho que nos íbamos a perder en un desierto y dependeríamos de ti para sobrevivir…"

"No lo hubieras creído ¿no?" Dijo sonriendo.

"Pues no, la verdad." Le dije.

"Bueno… por cierto, quería darte las gracias."

"¿Pues?" Le pregunté mientras comenzaba a mover al resto para despertarles.

"Por lo de anoche." Afirmó sonriendo mientras decía a la gente que despertaba que era mejor comenzar a ponerse en marcha. "Gracias a Sam y a ti al final hicimos piña para guardar el calor, me hicisteis caso de sellar la tienda y asegurarla aún cuando no habíais visto una tormenta de arena antes como para saber que venía una fuerte… y por el calor mientras vigilabas y todos dormían."

"Sí, bueno… creo que será mejor que Jake no sepa nada de esto." Le dije estirándome.

"¿Pues?" Dijo. "Oh, ya, claro. Soy… soy Bellatrix."

"Más o menos." Afirmé. "En fin, vamos a levantarnos."

"Eh, no os quejéis tanto." Dijo Sam ante las quejas del resto. "Rissa, cuál es el plan ahora."

"Está amaneciendo." Afirmó. "Es mejor comenzar a moverse con el sol, así ganaremos unas horas al calor."

Entonces me di cuenta que él también se había dado cuenta del vestuario de ella y me miró para que le contestase encogiéndome de hombros.

"Venga, ya habéis oído." Afirmó Sam. "Todos arriba y a recoger que nos vamos."

"Ah, no importa." Afirmó ella sonriendo. "Jim está explorando un poco, mejor le esperamos aquí y mientras yo voy recogiendo un poco."

"Espera te ayudo." Le dije.

"Nosotros mientras iremos planeando algo." Afirmó Sam.

"Contad con que con el sol que hay aquí cuesta un poco avanzar." Nos dijo la chica buscando algo hasta que alcancé su mochila y se la tendí para que me sonriera agradeciéndolo y la abriera.

"Bueno, ahora hay que recoger las telas." Afirmó. "Las cuerdas las haremos en forma de 8… y creo que así entrarán fácilmente en la mochila."

(Salto espacio-temporal)

"Jim dice que ha encontrado algo." Le dijo Collin a la chica.

"Perfecto, ya hemos acabado de recoger todo." Afirma ella sonriendo tras casi media hora recogiendo la tienda y enterrando los restos del fuego nocturno en la arena. "Si queréis un consejo, yo que vosotros me cubriría un poco la piel, anoche toqué unos hombros quemados." Añadió cubriéndose la cara de la nariz hasta lo que sobresalía de su jersey con un trozo de tela a modo de venda y reajustándose la capucha.

Todos habíamos acabado quemados el día anterior, el problema era que no teníamos telas que echarnos por encima aparte de los trozos de sábana que nos servían de protección del sol que nos daba en la cabeza y cuellos. Por suerte, curábamos mucho más fácilmente y rápido que cualquier otro mortal.

"No te preocupes, podemos aguantar." Le dijo Sam. "Lo que tenemos que hacer y cuanto antes es encontrar una salida de aquí."

"Jim dice que ha encontrado huellas de coche y las ha seguido hasta lo que parece una carretera." Afirmó Collin.

"Y las carreteras llevan a un pueblo." Afirmó Sam poniendo por fin algo similar a una sonrisa. "Vamos a comprobarlo."

"Eh, mujer, deberías dejar que te llevásemos alguno." Le dijo Paul. "Tú nos has cuidado esta noche, lo justo es que ahora te devolvamos el favor."

"Vaya, pensé que no querías tener que cargar con la pobrecita chica ciega." Le dijo ella haciéndome tener que aguantar la risa al ver cómo, a cada puñal que le tiraban, ella los devolvía fácilmente con sutileza.

"Sí, bueno, para ser ciega no eres tan inútil." Le dijo.

"Si quieres podemos llevarte alguno corriendo a la espalda." Le dije. "Somos muy rápidos, incluso con carga."

"No estaría bien." Se negó. "En el desierto, las cosas no son lo que parecen. Necesitaréis fuerzas para poder llegar bien a algún lugar civilizado."

(Salto espacio-temporal)

El tiempo pasa lento en el desierto. Según mi reloj de muñeca han pasado casi 4 horas desde que salimos, apenas 1 desde el desagradable encontronazo. Pero la suerte, los dioses o quien sea, está de nuestro lado. ¿Quién iba a pensar que los escorpiones pudieran usarse también como armas?

Vale, Troy no pensaba igual, de 3 escorpiones que habían lanzado Rissa y el chico que dejamos protegiéndola de frente al peligro mientras los más grandes íbamos a eliminar a los atacantes, uno le cayó encima a Troy, lanzado sin duda por Rissa dado que los otros 4 que se lanzaron acertaron de chiripa su objetivo y uno cayó justo en la garganta de uno de los atacantes causándole la muerte desde dentro.

"¿Cómo lo llevas, Troy?" Le pregunta Sam.

"Quema." Afirma.

"Pasarán horas, tal vez uno o dos días hasta que se recupere del todo." Afirma Rissa suavemente. "Le habéis sacado todo el veneno de la sangre."

"Mirad." Afirma Paul parado en una duna desnudo puesto que fue en su forma animal y señalando al horizonte.

Nos acercamos con ánimo renovados para ver por fin, que apenas a una milla de allí, pasando una extensión yerma y donde es imposible cobijarse del sol, está el principio de la civilización.

"Estamos cerca de un pueblo." Le dijo a Bella junto a mí apoyada en un palo seco que encontramos en el desierto y que le sirve como bastón. "Estamos salvados."

Eso le hace sonreír a ella también bajándose un poco la tela de la cara para coger por primera vez desde que salimos, un trago corto de agua.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Bella)

El primer rastro que escuchamos de algo nuevo es apenas un sonido de cuerno como el de los viquingos resonando por las calles, eso nos hace correr hasta la salida del pueblo pastoril en el que hemos parado a rellenar el deposito de los coches de gasolina tras horas buscando sin éxito a las personas perdidas.

Pero en cuanto llegamos, esperando ver bandoleros o algo, no puedo evitar abrir los ojos como platos al ver un grupo de gente caminando en la extensión de tierra yerma y envuelta en un halo de calor donde no hay siquiera insectos puesto que como hemos comprobado, la temperatura de día supera lo que la vida podría soportar.

Caminan lentos y sus figuras quedan borrosas por el calor del sol y el vaho que se eleva de la tierra seca. Cuesta distinguir quién es quién, solo un pequeño detalle apenas perceptible a pesar de la vista superior que el veneno vampírico me proporcionó cuando renací convertida en vampiro: un tatuaje tribal que puede ser un dibujo abstracto pero donde se ve una cara de un lobo aplastado o dos lobos aullando como si hubiese un espejo en medio para hacerlos iguales pero especulares.

Todos llevan esa marca en su hombro derecho, todos menos la única figura que va cubierta de pies a cabeza y cuyo único rasgo visible es un trozo de flequillo apenas visible bajo la capucha y que es del color rojo como la sangre. Esa persona va tan cubierta que cualquiera diría que no sea un muerto, pues es tal el calor que podrían hacerse apuestas sobre el estado de cocción de la persona en el interior de tanta cantidad de ropas, sin embargo, hace que la persona que está a mi lado, con mi hija en brazos, la suelte casi en la carrera en el suelo y salga hacia ellos para hacer que algunos murmuren algo hacia la persona momificada en ropas que asiente una única vez lentamente con la cabeza apoyándose en un palo dando a ver que tiene problemas para andar como si le costase horrores el esfuerzo, hasta que llega Jake y la coge en brazos elevándola en el aire y haciéndole caer la capucha revelando una cascada de pelo negro como el azabache y mojado, apostaría que por sudor a juzgar por la vista y el olor que una brizna de brisa nos trae mientras el resto de chicos de la manada de Jake salen corriendo hacia ellos.

"Han regresado…" Suspiro aliviada mientras Esme se cubre la boca como si estuviese al borde del llanto sonriendo y Carlisle la rodea con sus brazos.

"En realidad salvo por el sol intenso la mente de esa chica me dice que no han estado en peligro real." Afirma Edward rodeándome también entre sus brazos mientras nuestra hija me hace cogerla en brazos. "Jasper tenía razón, sabía lo que se hacía."

"Desde luego." Afirma este. "Es una superviviente nata."

"Aún ciega regresa viva donde otros caerían." Reconoció Rosalie. "Hay que reconocerle valor."

Entonces la chica de Jake parece reparar en nosotros y se baja un poco la venda del rostro para mover un brazo aún cogida en el abrazo de Jake que les tiró al suelo y la levantó de nuevo besándole la cara antes de que nos viese. Y sacude el brazo con ganas pero casi sin fuerza con una sonrisa antes de levantar un pulgar de la mano hacia nosotros.

'Victoria'

No, no es una simple victoria, es algo más. Hasta Rosalie lo ha reconocido. Es la victoria de la voluntad frente a las adversidades, en condiciones extremas.