QUE HAY DE NUEVOOOO! PUES BIEN AQUI LES TRAIGO OTRO CAPI, ME HAN PREGUNTADO CUANDO ACTUALIZO, PUES BIEN PROCURARE QUE SEAN LOS VIERNES, SIEMPRE Y CUANDO EL TRABAJO ME LO PERMITA JIJIJI. POR OTRO LADO QUIERO AGRADECER A TODOS SUS COMENTARIOS QUE BIEN SABEN SON MUY VALIOSOS, MUCHAS MUCHAS GRACIAS POR DARSE UN TIEMPO Y HACERME SABER SI LES GUSTA LA HISTORIA. SIN MAS LES DEJO AQUI EL NUEVO CAPI.
Capitulo 7
Esa noche Peeta decidió irse a dormir a su casa, primero para tomar la precaución de cerrar con llave y en segunda porque me dijo que así como nosotros estamos indagando cosas, lo más probable es que Susan estuviera muy al pendiente de cada movimiento, por lo que para su gusto lo más prudente era irse a su casa; cosa que a mi no me pareció, por varias razones, la primera era que nuevamente por culpa de Plutarch y su gente nos estábamos separando, segunda, que mas daba que se quedara o no, puesto que no iba ser la primera noche, y si Susan estaba muy atenta a lo que hacíamos, seguramente llevaba un reporte de cuantas noches pasábamos juntos. Yo no quise desgastarme en esta ocasión y pedirle que se quedara, si él tenía sus razones para no quedarse yo las respetaba, a parte que me sentía algo molesta con él por no haberme contado nunca lo de la crisis que tuvo a causa de esa mujer y lo de la desaparición de su pintura.
La ira que sentía en ese momento no me permitió dormir nada bien, primero me costó mucho conciliar el sueño y segundo tuve pesadillas donde Susan y yo teníamos nuevamente una discusión, situación que hizo que despertara en mas de una ocasión.
Al día siguiente tanto Peeta como yo estábamos algo serios, no platicamos mucho, ambos estábamos sumergidos en nuestros pensamientos, yo aun me sentía molesta y al parecer él se dio cuenta, ya que no intento hacer mucha platica, incluso no me dijo nada con respecto al distrito 13, que en lugar de arreglarse las cosas se habían puesto más difícil por lo que entendía.
Haymitch apareció en la tarde en casa, después de que Peeta me enviara, ya que según él no había mucho que hacer más que atender el mostrador; yo le conté todo sobre la llamada, se vio muy atónito cuando le dije que esa mujer fue sorprendida intentando entrar a mi casa y menciono algo de que él también tomaría sus precauciones, así como también volvió a molestarse mucho con lo del distrito 13, dijo que yo ya había sido juzgada y que en todo caso se tendría que ir juzgando primero a toda la gente que estuvo a un lado de Coin, incluso sugirió que si era necesario se le hiciera un juicio a Plutarch y a él, porque también fueron parte de la rebelión, decía que si se les planteaba así a toda esa gente tal vez desistieran de seguir con eso de volverme a enjuiciar, así como también sería como una llamada de atención a Plutarch para que ya se callara la boca y nos dejara en paz en sus tontos programas.
Cuando Haymitch se fue decidí salir al jardín trasero con mi arco y practicar un poco, ya que era una forma de sacar toda la molestia que tenía, lo cual era mejor puesto que en cualquier momento podía cometer una tontería e ir a buscar a Susan.
Mientras estuve lanzando varios tiros, estuve pensando en que si Paylor no podía ponerle un freno a esa mujer, de alguna o de otra manera era yo quien se lo pondría, porque no permitiría que Peeta volviera a pasar por una crisis a causa de sus estúpidos comentarios; el solo pensar en todo lo que le dijo me hacia rabiar, quien era ella para decir esas cosas, por qué se metía tanto en nuestros asuntos y más en asuntos del pasado, lo que me hacía pensar o mas bien convencerme totalmente que era ella quien estaba hablando con Plutarch sobre nuestra situación sentimental.
-Espero que con todos esos tiros hayas sacado toda tu molestia – al escuchar a Peeta me sorprendí tanto que mi tiro salió totalmente desviado y fue a dar al jardín de la casa de alado. Él se encontraba recargado de la puerta con los brazos cruzados.
-¿Cuánto tiempo llevas ahí? –
-El suficiente para ver que esto no lo haces para practicar, si no para sacar tu enojo –
-Pues creo que me conoces muy bien –
-Vamos entra que ya está haciendo mucho frío, traje la cena –
Hasta que estuve adentro me di cuenta que ya era muy tarde, que esta vez Peeta había demorado mas de la cuenta.
-¿Por qué tardaste tanto? –
-Bueno es que Thom y Hilary fueron para ultimar detalles de su pastel y algunos bocadillos que quieren, unos de eso que llegamos a tomar en el capitolio a base de pan y….-
-A si los recuerdo – no lo deje terminar – pero ¿tanto tiempo estuvieron ahí? –
-Kat se que es tarde, pero llegaron justo cuando estaba por cerrar, y bueno la platica nos gano y creo que… me dijeron cosas interesantes –
-¿Cómo, a qué te refieres? –
- Resulta que como Hilary trabaja en las oficinas, escucho que Carl se quiere reelegir para alcalde cuando sean las votaciones –
-¿Pero eso es posible? – dije algo alterada.
-No lo se, pero puede ser un buen dato que pasarle a Paylor; según lo que me contaron ellos los estatutos vendrán directo del capitolio, pero Carl menciono que podía ser posible que si el alcalde quería continuar, podía entrar dentro de la planilla de elección –
-Solo espero que eso no sea cierto – no podía creer eso, por lo que estaba entendiendo estos dos estaban muy a gusto con el puesto y era algo que no iban a dejar ir – no podemos permitir que Paylor este de acuerdo con eso –
-No nos adelantemos a los hechos, son rumores, pero lo que si es, que platicando con ellos, no llegamos a pensar en alguien que pueda sustituirlo, la mayoría de los que están en el distrito son trabajadores, no políticos, y a muchos no les gustaría intervenir, Thom dice que a preguntado a varias personas que quien podría ser buen candidato y nadie le a respondido algún nombre –
-Pero la gente que trabaja sabe las carencias y lo que necesita el distrito, no exige ser alguien necesariamente que este metido en la política –
-Los sé bonita – me sentí mas tranquila al escucharlo decirme así, ya que en todo el día no me había hablado de ese modo – pero el problema es que nadie quiere aventarse el paquete, ojala que alguien pudiera tener el valor para poder llevar un distrito –
-Pero debe de haber alguien – dije en un susurro.
-Ya se verá, pero podemos pasar esa información a Paylor, tal vez pueda mandar a alguien que…-
-No, lo que necesitamos es que sea alguien de aquí, que nos conozca, no necesitamos otros manipuladores del capitolio o alguien que solo quiere tener la facultad de poder mandar –
Peeta recargo los codos sobre la mesa para dejar caer su cabeza en sus manos haciendo un poco de presión sobre su frente, nuevamente se le veía cansado.
-A veces me gustaría que… nos olvidáramos de todo y nos fuéramos lejos, no sé, al lago, donde nadie se metiera con nosotros, donde no tuviéramos que… soportar miradas, preguntas absurdas o comentarios –
-Dímelo a mi – me levante y empecé a frotar su espalda y hombros, tratando de relajar sus músculos, los cuales estaban mucho mas tensos que en otras ocasiones, a la vez que analizaba sus palabras, que no se me hacían para nada descabelladas, era algo en lo que estaba totalmente de acuerdo con él.
Nuevamente Peeta se fue después de cenar, no sé cuanto aguantaría yo que siguiéramos así, puesto que empezaba a sentirme muy ansiosa y cada vez mas molesta con Susan por la situación.
Al día siguiente Peeta llego temprano para que le dejáramos un recado a Paylor de la información que le dieron Thom y Hilary, así como también un recuerdo que le vino a causa de una pesadilla que tuvo, donde Coin le decía que él era capaz de estar en un pelotón, que era importante que siguiera participando en el movimiento de rebelión y mas porque Katniss Everdeen no era lo suficientemente buena, Peeta recordó que esa conversación la tuvo en la sala donde yo llegue hablar con él después de hacer el pastel de bodas de Finnick y de Annie. Por lo que tal vez hubiera alguna grabación al respecto, la cual dudábamos que aun existiera, pero no se perdía nada con averiguar.
Los días pasaron sin una respuesta de Paylor y sin ninguna novedad, solo que me tope un par de veces con Susan en el quemador y fuera de la clínica cuando fui a visitar a Paul para invitarlo a cenar un día, ya que quería seguir platicando con él sobre Prim, para ver si tenía alguna información extra que le pudiéramos dar a Paylor. La reacción de Susan al verme por ahí fue de sorpresa, incluso puedo decir que también de nervios y más al ver mi arco, yo no hice nada por evitar su mirada en esta ocasión, al contrario la encare, esperando que dijera algo, que me diera un pretexto para poder reclamarle lo de Peeta que tanto me molestaba.
En estos días estuve más atenta a los comentarios que decía la gente, sobre Susan, Carl e incluso se hablaba mucho de la boda de Thom y Hilary, que al parecer eran muy apreciados en el distrito por todo su esfuerzo que han hecho por sacar el distrito adelante. En algún momento llegue a escuchar en el quemador parte de los programas que transmitían, me tocó ver cuando una chica del distrito 11 interpretaba una canción con gran sentimiento y nostalgia, lo que provoco que recordara Rue cuando me enseño su canción, a decir verdad la chica cantaba muy bien y por lo que me conto Sae era una de las favoritas para ganar, más porque la letra de la canción que era de su autoría.
No tuve mucha oportunidad de ir al bosque, ya que ayudaba a Peeta lo más que podía, afortunadamente Alex el primo de Steven no tardaría en llegar, para que así pudiéramos retomar el libro y poder poner más atención a la situación con Susan y el distrito 13, aunque no tuviéramos aun respuesta de Paylor, lo único que recibimos fue un mensaje corto donde dijo que la información que le habíamos estado proporcionando estaba siendo de mucha ayuda.
Haymitch se nos desapareció de repente varios días, en un par de ocasiones fue difícil entrar a su casa, ya que estaba con llave, incluso nos preocupó, por lo que un día acudí con Paul por cualquier situación que pudiéramos encontrar y porque Peeta no podía despegarse de su panadería, pero lo único que encontramos fue un Haymitch al límite de no poderse poner en pie y un par de cortadas que se hizo al dejarse caer sobre una de las botellas, Paul las atendió y me ayudo a llevar a Haymitch a su habitación, lo cual nos fue algo difícil ya que él no puso nada de su parte, le dio una infusión que nos recomendó mi madre a base de hierbas y lo dejamos dormir, claro yo fui dos veces a comprobar que aun estuviera ahí donde lo habíamos dejado, alimentar sus gansos y a ventilar aquella mugrienta casa. Cuando estaba por salir di un vistazo alrededor y me pregunte qué era lo que Effie veía en él, o más bien cómo era posible que tuvieran una relación, tal vez la distancia era lo que ayudaba, pero aun así se me hacía tan difícil su situación. Y eso que Peeta y yo llegamos a pensar que estaba empezando a superarlo.
El día que el tren llego con Alex, Peeta y Steven lo fueron a recibir a la estación mientras que yo me quede atendiendo la panadería, cada vez me era más fácil estar ahí, la gente empezaba a entender que no era muy parlanchina, por lo que ya no me hacían tantas preguntas o me veían como bicho raro.
Mientras yo estaba ahí esperando a que los chicos llegaran, debo decir que algo ansiosa por conocer al chico que estaría ayudando a Peeta, al chico que lo libraría de estar aquí todo el día y permitiría que regresara a casa conmigo por las tardes para seguir trabajando en el libro, el cual teníamos muy abandonado; entro la señora Gray, se le veía muy molesta, regularmente era una mujer de muy buen humor, pasiva y que nunca me hacía preguntas indiscretas, pero en esta ocasión no pudo ocultar su malestar.
-Buenos días señora Gray, en que puedo ayudarla –
-Hola – contesto secamente mientras tomaba una charola para seleccionar su pan.
Yo simplemente me quede en el mostrador viendo como ponía el pan si darse cuenta de lo que hacia y murmuraba algo.
Cuando se acercó al mostrador no pude evitar preguntarle - ¿se encuentra bien? –
-¿Qué? – dijo algo sorprendida por mi presencia – o si, es solo…- dudo en seguir mientras entornaba los ojos directo a mí y me analizaba, cosa que nunca había visto que hiciera, no al menos en mi presencia – oye tu… bueno tú no te llevas nada bien con la doctora Susan ¿no es así? –
No pude evitar sentir una fuerte punzada al escucharla a la vez que me sorprendió su comentario – bueno yo… a decir verdad pues no, es solo que…-
-Hay pues ya somos dos – no me permitió seguir hablando – esa mujer es extremadamente desagradable, se está pasando de la raya sintiéndose dueña del distrito –
-Vaya yo…- sus palabras no me causaron extrañeza – no sabía que pensara eso, supongo que su… molestia es a causa de ella –
-Oh que si lo es, vengo de la clínica, no sabes lo mal que le estaba hablando al doctor Mark, le estaba gritando y también a ese chico Paul, les decía que si ella quería en ese momento los mandaba de regreso a su "cueva" del distrito 13 –
-Pues que le puedo decir – me sentí muy mal con sus palabras, no me gustaría que Paul se fuera, solo con él y con Peeta eran los únicos con los que podía hablar de Prim, él me había contado muchas cosas que me había perdido de mi hermana mientras estuve en todo ese lio de la guerra, él la había hecho feliz en esos momentos tan difíciles.
-Es que está abusando, ni siquiera es la alcalde y cree que por ser esposa de él tiene el poder –
-Es obvio que solo quiere intimidarlos –
-Sí, lo sé, pero no son formas de tratar a la gente, aparte con qué derecho se siente, si ni siquiera pertenece a este distrito, ella no creció aquí, en verdad me enfurece mucho que se sienta superior a los demás –
-A parte el doctor Mark y Paul son buenas personas, dejaron muchas cosas en su distrito para venir apoyar a este distrito que… bueno como usted vio estaba en cenizas –
-Tienes toda la razón, no sé qué podamos hacer para bajarle sus humos –
-Yo si se – le dije tratando de retener una sonrisa al saber que tenía ante mí una posible aliada para poner en paz a Susan.
-¿En serio? – la señora Gray se vio muy interesada – porque deja te cuento algo, no es la primera vez que veo su forma de ser tan déspota –
-Bueno puede hacer una queja directa al capitolio, dirigida a P… a la presidenta Paylor –
-Bah, no creo que la presidenta tenga tiempo para algo así –
Me aventure un poco y decidí abrir la boca de más – bueno pues yo creo que sí, a parte quedaría como referencia para que… en un futuro ni ella ni su esposo se postulen para la alcaldía de este o de otro distrito –
-Pero como puedo dirigir una carta así, no sabemos si llegaría a manos adecuadas –
-Pues… - dude un poco – yo puedo averiguar a donde podría escribir esa queja, sin que pase por manos de Carl o de Susan, que llegue a instancias mayores, deje hablo con un amigo en el capitolio – me encogí de hombros.
-Creo que sería bueno que alguien se entere de sus malos tratos, que hablen con ella, ya que no tiene porque tratar así a la gente y menos a personas que pues… -
-No tienen ninguna necesidad y no le deben nada al distrito – termine la frase por ella, a la par que escuchaba como Peeta y supongo yo que Alex, entraban por la puerta de atrás.
N/A: QUE TAL, ESTE CAPI ESTA UN POCO MAS LARGUITO ESPERO LES HAYA GUSTADO, NO OLVIDEN DEJAR SU COMENTARIOS, SABEN QUE PARA MI ES MUY IMPORTANTE Y SI TENGO MUCHOS REVIEWS, IGUAL Y PARA EL MARTES TENGAN CAPITULO. CUIDENSE MUCHO CHICOS Y CHICAS. UN SALUDO DESDE MEXICO.
