CAPITULO 62: MÁS INFORMACIÓN SOBRE LOS VAMPIROS.

(Voz de Jake)

"¿Cómo está?" Le pregunté a Seth entrando por la ventana.

"De momento duerme." Afirmó. "¿Por qué todo le pasa a ella?"

"Tiene demasiada mala suerte." Afirmé. "Muere, la persiguen unos demonios, por poco vuelve a morir quemada…"

"Suena a una mala película, como 'con la muerte a los talones' o algo así." Me dijo suavemente. "¿Se sabe algo más?"

"Nada." Negué mirando cómo Rissa dormía tranquila contra la almohada que había cogido como un osito. "Seth… ve a descansar, ya me quedo yo."

"Vale, pues iré a echarme un rato y llamaré a mamá." Afirmó. "Tal vez me dé una ducha también."

"El resto iban a bañarse en la bañera." Afirmé.

"Igual voy con ellos." Contestó antes de salir y cerrar tras él.

Entonces respiro tranquilo. Sé que fuera de aquel refugio sin luz eléctrica y abandonado en el círculo polar Ártico, que hemos retocado un poco para conseguir mantenerla caliente y funcional pero de forma que no cante.

"¿Jake?" Me dice Rissa cuando se despierta junto a mí.

"Sí, ya he vuelto." Afirmé. "¿Cómo sabías que era yo y no Seth?"

"Tu olor, y la sensación que me das." Afirmó suavemente. "¿Qué tal te ha ido?"

"No hemos visto nada raro." Negué.

"Fuera hace mucho frío."

"No lo notamos." Afirmé peinándola suavemente. "Pero si tienes frío me puedo quedar aquí bastante rato."

"Hum…" Murmuró acurrucándose de nuevo contra mí.

"¿Eso es un sí?"

"Sí." Dijo sonriendo. "Por cierto, mañana voy a librar."

"¿Tienes un día libre?" Le dije sorprendido de que fuese así.

"Ahora ya sí, porque me lo voy a tomar." Afirmó. "Además, creo que hoy me he hecho un pequeño desgarro muscular peleando contra Emmet."

"¿Pero estás bien?" Le dije preocupado. "¿Dónde te duele?"

"Tranquilo, estoy bien." Afirmó sonriendo. "Solo tengo molestias en el abductor derecho."

"Voy a buscar a Carlisle." Afirmé levantándome antes de ser derribado de nuevo contra ella cuando me agarró y tiró de mí.

"Relájate, campeón." Me dijo. "Estoy bien, pero un pequeño descanso me vendrá bien."

"¿Y habías pensado algo?" Le pregunté.

"Varias cosas, pero intento ser femenina, así que el caballero elige." Me dijo.

"Y eso te lo ha dicho…" Le animé.

"Vaaaaale... Rosalie me dijo que debería ser un poco más femenina en lugar de andar por ahí sudando camisetas e intentando desarrollar músculos, aunque creo que solo era que estaba celosa porque los chicos me entrenan." Afirmó. "El caso es que como ahora no puede ver, tampoco maquillarme, así que eso potencia más mi cara másculina."

"Yo no creo que seas así." Le dije divertido. "Y la verdad, hasta cierto punto me pone verte sudar camisetas. Lo único que si fuesen mías mejor."

"¿Celoso?" Me dijo mirándome.

"La verdad es que sí, un poco." Afirmé.

"Pues no lo estés." Me dijo poniéndome una mano en la cara sonriendo y echándose un poco hacia mí. "Con ellos no hago cosas como esta…" Añadió dándome un beso antes de notar su mano pro mi pecho. "O esto…" Añadió besándome el pecho.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Edward)

"¿Qué ha sido ese ruido?" Dijo Bella cuando oímos un golpe del cabecero de una cama contra una pared.

"Suena como a…"

"Y eso que vosotros no tenéis que verlo en la cabeza." Afirmé intentando desviar mi mente hacia la de cualquier otro, como por ejemplo, la de Seth que siempre era más relajante, sobre todo ahora que dormía tranquilamente en un sofá.

"Apasionante ¿no?" Me dijo Embry mientras echaba una partida a la play-station con Quil. "Nosotros lo hemos tenido que ver cada vez que nos trasformábamos, y eso que Jake se guardaba bastante de pensar en eso, pero siempre quedan resquicios en las mentes. Tú debes saberlo bien ¿no, Edward?"

"Sí." Asentí suavemente captando la mente de Embry en lugar de la de Seth como hubiera deseado.

Ese chico lo pasaba mal con todo aquello. Aunque no lo hubiera dicho o tal vez intentase ocultarlo, sentía algo realmente fuerte por la impronta adulta de Jacob, su alfa.

Así que ahora no era de extrañar que intentase centrarse en la partida, aunque sonaba realmente convincente cuando intentaba sonar despreocupado y hasta divertido cuando dijo lo de verlo al compartir la mente con él.

"Estos lobos son estúpidos." Afirmó una voz susurrando tras nosotros.

"¿Vuelves a estar escondido?" Le dije sabiendo que el chico que se movía por las sombras estaba allí escondido.

"Me protejo en ambiente hostil." Afirmó.

"Aquí no íbamos a hacerte nada." Le dije.

"No te equivoques." Afirmó. "El resto no pueden entrar si no se les invita, pero no todos tenemos esa limitación."

"Lo sé." Asentí. "Algunos sois educados."

"Si de momento no la hemos cogido aún es porque ella no quiere irse." Me dijo mientras veía un par de ojos granates en un rincón dentro de la sombra de esa esquina. "Pero no dudéis que si en algún momento ella quiere irse, o por algún motivo su vida corre peligro, entraremos por ella, con o si invitación previa."

"Y cómo vais a hacerlo exactamente si no tenéis invitación previa." Le dijo Emmet divertido.

"¿Acaso vosotros tenéis esa restricción?" Le contestó el chico-sombra con el mismo tono de diversión enmascarada. "Ahora mismo podría llegar hasta ella y llevármela antes incluso de que llegarais hasta su cuarto."

"Pero está con Jacob, el chico-lobo." Le dije leyendo su mente que reflejaba su contradicción por aquel 'minúsculo detalle'.

"Sí, y no te preocupes, ya estamos buscando la forma de bloquear tu habilidad." Me dijo.

"Ya lo sabía." Afirmé viéndolo en su mente. "Pero no os servirá de mucho. No es algo que controle."

Por un momento sentí miedo al ver en su mente que ya sabían que el poder de Alice tenía de excepción a los chicos quileutes por su ADN y el de Jasper a gente estable emocionalmente, cosa que no era como para preocuparse porque solo lo usaba para influir y canalizar los sentimientos de ira o contradicción a un estado similar a la calma y la alegría. Por ello pensaban que habría también una excepción a mi don, solo que aún no lo habían identificado, y desconocían, o parecían desconocer el hecho de que mi hija también tenía su propia habilidad especial. Y ellos también, alguno al menos.

"Toda habilidad tiene su criptonita." Afirmó. "Solo que la mayoría de las veces, la gente ni se molesta en buscarla."

"Y eso les hace tener un punto flaco ¿no?" Dijo Jasper.

"Oh, gracias a dios." Se quejó Rosalie atrayendo mi mente para darme cuenta que lo decía porque desde hacía unos segundos había dejado de oírse el traqueteo del cabecero contra la pared.

"¿Ocurre algo, Rose?" Le preguntó Emmet.

"Han parado de una vez ese maldito ruido." Afirmó.

"Demos gracias al señor…" Dijo Embry como con ironía aunque su mente estaba llena de dolor.

"Jasper." Le llamé para que asintiera mirando a Embry.

"Embry." Le llamó entonces. "Lo hacéis mal. Emmet, enseñales cómo se hace."

"Será un placer." Afirmó llendo a cogerles los mandos de la videoconsola mientras Jasper no apartaba el contacto visual con Embry por lo que noté cómo su mente se calmaba y comenzaba a pasar a un estado más neutro de emociones.

"¿Todo bien?" Me dijo Carlisle que parecía no haberse perdido ni un segundo de nada.

"Sí, ahora ya está todo bien." Afirmé viendo cómo la mente del chico de las sombras parecía debilitarse como si el turno de vigilancia pasara a otra persona, fuera. "Y por cierto, Jasper. La dama intentará cogerse un día libre."

"Mi parte militar me dice que no hay descanso para alguien en proceso de mejora." Afirmó serio y recto como una vara. "Pero mi parte humana, por pequeña que sea, me dice que ya era hora de que pidiera algo así. Se merece un descanso."

"Habláis de Rissa, supongo." Dijo Carlisle con los brazos cruzados viniendo a ponerse entre ambas posiciones.

"Hace tiempo que no están a solas." Afirmé viendo tanto la mente de Jacob como la de ella propia y haciendo zapping de una a otra. "Y aunque planean separarse un poco, tampoco quieren ir demasiado lejos de aquí. Saben que aquí están seguros."

"De momento." Dijo Jasper.

"No hay duda que no van a cansarse fácilmente, y saben que seguimos por el continente." Afirmó Carlisle. "Renesme es demasiado pequeña aún para movernos demasiado."

"¿Otra vez conspirando a nuestras espaldas?" Nos dijo Jared desde detrás nuestro con una posición que daba a entender que estaba alerta con todas y cada una de las fibras de su cuerpo aunque su postura corporal pretendía ser algo distendida, con los brazos cruzados y los hombros hacia delante.

"Sigo sin entender qué hacéis todos aquí." Le dijo Bella.

"Cambio de turno." Afirmó. "Seth, Embry y Quil por Paul y yo. Pero no os evadáis."

"No." Le cortó Bella. "Que no entiendo qué hacéis todos aquí. ¿Es que no ha quedado nadie en La Push?"

"Sam se ha quedado con los benjamines." Afirmó mientras Paul parecía echar un poco molesto a Quil y Embry antes de que le dijese algo en quileute y Paul le contestase tirándose a la vez en el sofá. "Quitando los dos escuderos de Seth, nosotros, Quil, Embry y el bobo de Jake, el resto están en la reserva."

"Ahora es bobo." Dijo Carlisle medio sonriendo.

"Siempre que está enamorado está como tonto." Afirmó Jared. "Pero no nos desviemos, de qué va eso."

"Rissa, Bellatrix II si lo preferís así." Le dije suavemente. "Quiere tomarse mañana un día libre, y Jasper decía que está dividido entre su punto de vista militar y el humano."

"La tentación de matar a alguien de cansancio es poderosa." Le dijo Jasper medio bromeando.

"Pues cuidadito con esas bromas, no creo que Jake se lo tome así." Le advirtió.

"Por eso no se las decimos a él." Afirmó Emmet divertido.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Carlisle)

Hacía ya un rato que había llegado el cambio de turno a la casa que habíamos alquilado con un nombre falso cuando por fin oímos ruidos al otro lado de la puerta del dormitorio principal que habíamos dejado a Rissa con Seth, Embry o Jacob. De hecho, el ruido fueron pasos saliendo y algo arrastrando por el suelo con suavidad.

"¿Rissa?" La llamó Esme. "¿Estás ahí?"

"Sí." Afirmó suavemente y casi susurrando mientras entraba por el arco que conducía al salón. "No podía dormir y me he levantado."

"No creo que sea seguro salir a dar una vuelta." Le dijo Rosalie.

"Menos aún con esa gente ahí fuera, 'protegiendo' la casa." Dijo Jasper.

"Son un poco cansos." Afirmó Emmet. "No sé cómo pueden dormir ahí fuera siquiera."

"¿Tienes idea de si son rastreadores o cazadores, Rissa?" Le pregunté entonces.

"No creo." Negó.

"¿No decías que eran chungos?" Le preguntó Alice.

"Se dedicaban a matar y alimentarse de la gente a la que el resto de amigos de la chica y ella misma se dedicaban a molestar y poner trampas casi inofensivas." Afirmó Edward.

"Eso no es cazar." Dijo Rissa. "Protegían el medioambiente, a su manera. Erróneamente." Se corrigió sola tras un ligero silencio. "Vale, no me gustaban sus métodos, pero nunca les he pillado matando a nadie."

"Eran cazadores y asesinos." Dijo Jasper mirándonos en general. "De cazadores."

Los motivos no exculpaban sus acciones, y aunque Rissa no parecía dar su brazo a torcer en lo de defenderles, tocando este punto, parecía querer ponerse una venda en los ojos para engañarse ella misma.

"Sabes que en el fondo lo sabe ¿no?" Me dijo Edward susurrando mientras Jasper, Rosalie, Emmet y Bella discutían con ella sobre si aquella gente eran o no asesinos.

"Lo supongo." Afirmé. "Por muy amigos o conocidos que sean, es imposible que no se haya dado cuenta de que intenta engañarse con ellos."

"Carlisle, siempre nos has dicho que no subestimemos el amor." Me dijo en voz baja mirándome.

"El amor siempre nos hace cometer locuras." Afirmó Alice suavemente. "Pero no veo qué tiene que ver con esto. Rissa quiere a Jacob y él a ella."

"Pero antes de él, estuvieron esos hermanos." Afirmó Edward. "Y aunque ya no se lleven…"

"Donde hubo fuego, quedarán cenizas." Afirmé echando mano de refranero popular.

"¿Y eso qué quiere decir?" Dijo Alice.

"Significa que cuando ha habido amor y termina, siempre queda el recuerdo y algo más porque las cenizas pueden encender ese amor de nuevo." Afirmó Edward. "Y eso puede ser un arma de doble filo."

"Sinceramente." Dijo Alice. "No puedo ver demasiado de su futuro. No para de haber interferencias hasta un… borrón en el hilo. Y luego nada."

"Es probable que acabe con Jacob." Asentí.

"O que muera en el intento." Afirmó Edward. "Otra vez."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Rissa)

"Os repito que no son un peligro para la gente normal." Afirmé por milésima vez.

Es cierto que los Diavvolo y el resto de la pandilla con la que me movía cuando estaba primero con Jagger y luego con Phury eran un poco… radicales; pero eso no era una seguridad de que fuesen los asesinos que me querían hacer creer aquella familia que tenían que ser. O al menos no tan despiadados, porque… bueno, era cierto que mataban a gente, pero eran 'rojos' y los usaban como alimentación.

"Bueno." Terció el que parecía el padre o al menos, el cabeza de familia en aquella familia tan inusual. "Me parece que esto es un diálogo que no va a ninguna parte."

"¿Y si ponemos la tele aprovechando que los chicos se han dormido?" Preguntó la madre.

"Está bien." Dijeron cada cual a su forma.

"Esme, no creo que todos podamos…" Dijo.

"¿Rissa?" Me dijo el médico y patriarca.

"Ah, sí." Afirmó. "Me gustaba ver la tele. Aunque ahora solo puedo oírla."

"¿De verdad no te importa?" Me dijo.

"No, claro." Afirmé forzándome a sonreír amistosamente mientras notaba la punzada de tristeza por la pérdida de mi sentido de la vista.

"Yo puedo contarte lo que se ve." Se ofreció la jovial de las chicas.

"Alice, las pelis se fastidian si alguien está radiando lo que se ve y lo que pasa." Le dijo Emmet.

"Sí…" Le contestó ella con un tono de niño pequeño llamando tonto a otro. "Pero si no puede ver los gestos no puede entender lo que otra gente…"

"Eso es cierto." Dijo Bella. "Yo no sé qué haría si no pudiese ver la tele."

"Tampoco necesito compasión." Afirmé encontrando el sofá con el bastón y tanteando una figura humana que podía jurar que estaba dormida antes de sentarme en el suelo a sus pies. "Tan solo no puedo ver, mi coeficiente intelectual sigue siendo el mismo."

"Digamos que no estamos acostumbrados a alguien que no pueda… que carezca del sentido de la vista." Dijo Jasper corrigiéndose.

"A ver, atentos." Dijo el otro chico, Edward o Eduardo o algo así creo que se llamaba por lo que había deducido. "Empieza una película."

Si ya era un poco humillante no poder salvo oírla, encima tener a alguien que me comentaba todo lo que se veía y yo no podía ver por mi ceguera era algo… se salía de las cartas. Pero no dije nada.

"Alice, qué te parece si hacemos palomitas." Dijo de pronto Edward.

"Ah, sí, claro." Dijo la chica que me hablaba radiándome todos los detalles visuales de la película.

"Esperad, os acompaño." Dijo la otra, la castaña. "A Renesme le gustará comer unas pocas cuando despierte de la siesta."

"Un momento, yo también voy." Les dijo la madre. "A mí nunca me gustaron estas series tan violentas. Dime Rissa, como invitada… ¿te gustan dulces o prefieres saladas?"

"Me da lo mismo." Afirmé. "La cocinera elige."

"Cocineras." Dijo el padre de la niña sonriéndo. "Y no te preocupes, nosotros no comemos de eso."

"La comida nos sabe a barro." Afirmó Jasper.

"Oh." Dije confusa. "Pensaba que podíais comerla."

"Técnicamente podemos." Afirmó Carlisle. "Solo que no es agradable para nosotros porque, como te ha explicado Jasper, cualquier cosa nos sabe a barro."

"Pero Kat y los chicos comen cosas." Afirmé confusa.

"¿Cómo se llamaba el chico de las sombras?" Me dijo el padre de la niña por la que Jake parecía sentir… algo especial, 'pero no amor' que decía él. "Ah, sí, Maxim…"

"Max es suficiente." Afirmó su voz.

Así que estaba por allí, en algún lugar.

"¿Qué quieres ahora?" Continuó.

"Acláranos una cosa ¿quieres?" Le dijo Jasper. "¿Cómo es que vosotros coméis 'cosas' sin quejaros?"

"Tú también lo harías si tuvieras amigas cercanas que fuesen… humanas y no supieran lo vuestro." Afirmó.

"¡¿Me mentíais?" Le dije sorprendida.

"A los Diavvolo les trae frescas ciertas normas." Afirmó. "Pero la experiencia nos ha demostrado que si te descubren cunde el pánico y casi siempre acabas perseguido por gente con horcas, ahora sería con pistolas. ¿O no oíste lo que le pasó al bueno de James?"

"¿Quién?" Le dije.

"El rubito amiguito de Jagger." Me contestó.

Recordaba vagamente a aquel tipo, solo que no había tenido demasiada cercanía con él. Recuerdo que era del tipo guerrero, más bien cazador de cazadores y que, al parecer, se divertía con la persecución.

"Sí, creo que me suena." Cedí finalmente. "Le habré visto… ¿qué, dos, tres veces?"

"Era como nosotros." Afirmó. "Estaba en una comuna de 3 y cuando le conociste estaba de visita mientras sus compañeros descansaban. Le mataron por encapricharse de una presa; y luego Victoria murió intentando matar a sus asesinos."

De pronto el ambiente parecía haberse quedado congelado.

"¿Por qué me estás contando todo esto?" Le dije.

"Tus amigos aquí presentes, los Cullen, mataron a la comuna con la que iba James." Me dijo. "Por cazar una humana. Y los Vulturi condenan a todos los nuestros que se descubren a los humanos, por no decir matar y secar a los humanos que conocen nuestro secreto."

No me extrañaba, hasta cierto punto hasta me parecía lógico y todo.

"¿En serio no te extraña?" Me dijo Edward.

"No." Negué. "Hasta cierto punto puedo entenderlo y todo. Y eso explicaría por qué me persiguen, al menos una parte."

"No sé si eres muy lista, muy temeraria o una loca." Me dijo Emmet. "En serio, eres muuuuuuy rara. Cualquiera en tu lugar estaría muerta de miedo."

"Morirse de miedo no sirve de nada." Negué. "Solo te quita tiempo valioso para pensar en cómo contraatacar o defenderte."

"Y pensando así me pregunto cómo es posible que te hayan matado al menos una vez." Me dijo Jasper.

(Salto espacio-temporal)

"Jasper." Le dije cuando noté que estaba pegando a mí en el sofá porque se había levantado para ir a algún lado.

"¿Hum?" Me dijo.

"Mañana no podré entrenar." Afirmé. "Solo quería que lo supieras para que pudierais hacer planes contando con eso."

"¿Y se puede saber por qué?" Me dijo tranquilamente. "Te recuerdo que lo de entrenar fue idea tuya. Además, si quieres mejorar no puedes tener un solo día de descanso."

"Estoy de acuerdo." Asentí sabiendo que era así. "Pero será un solo día. Estoy cansada y sinceramente, me duele un poco el hombro, por no hablar de que mis gemelos me están matando. No hay peligro y no creo que sea bueno entrenar en el estado en el que estoy."

"Está bien." Me dijo. "Pero solo un día, y pasado volverás a las actividades."

"Está bien." Afirmé. "Espero estar completa de nuevo para pasado mañana."

"Las mujeres se alegrarán de que pases el día aquí." Me dijo Emmet divertido.

"No voy a… ¡Sois unos tramposos!" Afirmé tirando un cojín a ciegas para darle a Emmet mientras blandía el otro para intentar darle a Jasper sabiendo que el uno me lo pararía y el otro tenía los reflejos demasiado agudos como para acertarle un cojinazo a bocajarro. "¡Yo intentando sacaros el día libre y vosotros ya lo sabíais!"

"Me encargo de tener a los cazadores de los Vulturis monitorizados en caso de que decidan acercarse de nuevo por aquí." Me dijo el padre de la chiquilla. "Pero a veces lo ponéis muy difícil Jacob y tú."

"En serio, voy a comenzar a pensar que eres 'bi' o algo." Le dije. "No es normal que le prestes tanta atención a alguien de tu mismo sexo." Afirmé haciendo que alguien aguantara la risa, otros se rieran y la madre de la criatura y esposa suya, o sea, Bella, se quejaba con un tono que me dejaba entrever que no le molestaba la broma y la veía como tal.