HOLA A TODOS, COMO ESTAN? ESPERO QUE MUY BIEN, YO ESTO FELIZ POR SUS COMENTARIOS TAN LINDOS, MIL GRACIAS. POR OTRO LADO QUIERO ACLARAR QUE LA HISTORIA TIENE DETERMINADOS TIEMPOS, LOS CUALES ESPERO QUE NO LES ABURRAN, PERO SON TANTAS COSAS LAS QUE PASA POR MI CABEZA, EN FIN. SIN MAS LES DEJO OTRO CAPI ESPERANDO QUE LES GUSTE.


Capitulo 11

Los días pasaron y fue agotador tener a Johanna en casa, primero porque las pesadillas se hicieron más frecuentes y mi chico del pan no estaba para ayudarme, varias veces desperté con Johanna a un lado a punto de cachetearme para ver si reaccionaba, segundo porque en cuanto Peeta y yo nos hacíamos alguna demostración de afecto, nos decía algo, incluso fue horrible tener a Johanna y Haymitch juntos, puesto que se unieron para atacarnos e incomodarnos, por lo que seguíamos sin dormir juntos para evitar sus comentarios y tercero estaba empezando a creer que en verdad Alex se iba a ir, pero no tanto a que se fuera con ella, sino mas bien para alejarse de ella, ya que varias veces lo llego a tener acorralado contra una pared o puerta.

Eso si, debo agradecer que ella estuviera aquí, ya que todo este tiempo me tenía distraída con sus locuras de la próxima llegada de Gale.

-¿pero qué rayos les pasa el día de hoy? – dijo Johanna mientras terminábamos de comer – hoy estas muy callados –

Yo voltee a ver a Peeta quien llevaba todo el día con el semblante ceñudo – lo que pasa es que tu has hablado todo el día – trato de bromear, pero a pesar de que sonreía en sus ojos había algo, situación que me hizo pensar que era por la llegada de Gale.

-No, creo que en verdad ya les hace falta estar juntos, así que mejor me voy un rato, sirve que voy a ver a Paul, ya que creo que tiene cosas interesantes que contarme, ese chico se lleva muy bien con muchas personas del distrito, así que se ha enterado de varias situaciones, es mas, estoy pensando que él fue quien puso la primer queja contra Susan –

-¿Qué? – inmediatamente Johanna tuvo mi atención al escuchar eso, era obvio que Peeta y yo tendríamos una larga charla con respecto Gale, pero también aun estaba el asunto de Susan, Plutarch y obviamente los problemas con el distrito 13.

-¿Qué te hace pensar eso? – al parecer el comentario de Johanna también llamo la atención de Peeta.

-Si, cuando estaba pues… aludiéndola, ya saben decir mentiras para sacar verdades, dijo algo entre dientes como… allanadora hipócrita algo por el estilo, así que creo que él fue quien la descubrió tratando de entrar a tu casa –

- Pero… ¿Por qué no me diría algo? – me sentí un poco… traicionada por parte de Paul, por no decirme nada, pero a la vez también era lógico que solo él se preocupara por tener lejos de mi casa a esa mujer, a las demás personas bien no les importaría, pero a él…

-Pues creo…que tal vez le impones mucho al muchacho, seguramente es uno más de tus admiradores – contesto Johanna.

Yo voltee a ver a Peeta divertida y esta vez deje salir una carcajada – no Johanna creo que te equivocas, no sabes lo que me vincula a ese chico, aparte es más chico – esto último se lo recalque para ver si dejaba de molestar a Alex.

-¿te vincula? – contesto muy intrigada – y al diablo con la edad, desembucha –

-Veras, él… bueno pues era amigo de Prim – tenía varios días que no mencionaba el nombre de mi patito, así que un sensación extraña me recorrió – él vino aquí debido a ella –

-Vaya eso…-

-Solo te pido que tengas cuidado con esa información, no lo molestes con ese asunto por favor – dije antes de que siguiera.

-Pero… -

-Por favor Johanna – yo empezaba a exasperarme.

-Jo – esta vez fue Peeta quien hablo, a la vez que me sorprendía el diminutivo con el que se refirió a ella, el cual nunca lo había escuchado en nadie – Paul ha pasado por situaciones difíciles, con trabajos le ha contado a Kat como es que termino aquí, así que si quieres sacarle información de Susan, te sugiero que no tomes el tema de Prim, lo único que harías es echarlo a correr –

-Ok, está bien, no se preocupen – dijo con fastidio – no mencionare a Prim – y sin más salió negando con la cabeza.

-En verdad se me hace increíble que trabaje para Paylor – dije sacando nuestro libro que llevaba ya varios días abandonado.

-Si, quien lo hubiera pensado – de repente sentí a Peeta detrás de mí abrazándome – tienes una ojeras de miedo bonita – me susurro al oído haciendo que me estremeciera, por su cercanía y porque llevaba varios días sin llamarme así.

-Y tú qué me dices – comente al darme la vuelta y perfilar sus propias ojeras, claro no eran tan profundas como las mías, pero aun así había un rastro ahí – te extraño – le susurre sobre sus labios.

-Yo también bonita y… - Peeta soltó el aire y miro para todos lados, como si buscara ayuda.

-¿Qué pasa? – tome su rostro entre mis manos para que me viera directamente, sabía que teníamos que hablar, que Gale tenía que salir a relucir. – Haz estado algo… distante – continué dudosa y a la vez nerviosa.

-Es que… Kat… tengo miedo – Peeta clavo la mirada en el piso.

-Pero ¿a qué le tienes miedo? Peeta creo que esto… esto es por Gale, ¿no es así? –

-Sí, tengo miedo a su llegada, a que… las cosas cambien entre nosotros y más ahora que… bueno, debido a la visita de Johanna no hemos tenido mucho tiempo juntos –

Di un fuerte suspiro, no sabía cómo hacerle ver que ahora estaba yo con él – Peeta – acomode sus risos detrás de su oreja – no tienes porque tener miedo, tu sabes que entre Gale y yo… bueno ya no es lo mismo de antes –

-Es que ese es el problema – Peeta me sujeto de los hombros – que… que ustedes bueno, van intentar hablar, tu le prometiste que hablarían y pues ahora dices eso, pero tal vez las cosas se arreglen…- el agarre de Peeta cada vez era más fuerte – y tengo miedo a que al hablar con él veas las cosas diferentes, dejes de culparlo de la muerte de Prim; y no es que no quiera que pase eso, que recuperes a tu amigo, simplemente me da miedo que lo nuestro quede a un lado, que yo… que yo ya no te importe de la misma manera –

-Peeta… - no pude continuar porque él puso un dedo sobre mis labios.

-Se que muchas cosas han cambiado, que tú y yo estamos muy bien, que nuestra relación a evolucionado, pero aun así necesitaba decirte esto, Gale me causa una gran inseguridad, estos últimos días he recordado lo celoso que estaba de él cuando íbamos a la escuela y lo veía contigo, en lo celoso que me ponía verlos llegar juntos a la panadería a venderle a mi padre ardillas y cosas así. Sé que tú no me has dado ningún motivo, al contrario yo… bueno yo he sido un tonto al tener ahí a Jill, que eso no fue nada agradable para ti, pero también saber que te ponías celosa, pues me hacía sentir… sentir que me necesitas que… -

-Peeta ¿qué no te queda claro que te Amo? – esta vez fui yo quien no lo dejo hablar – por eso era un fastidio ver como Jill… se te insinuaba, pero eso no es el tema, tal vez yo tengo mucha culpa de esta inseguridad que sientes, puesto que en el pasado yo… -

-No sabías que hacer con nosotros – dijo Peeta con una media sonrisa.

-Creo… no sé qué va pasar cuando Gale este aquí, pero lo único es que quiero que sepas es que yo te Amo y eso estoy segura que no va cambiar –

Sin mas me abalancé a sus labios, era de suma importancia quitarle ese temor que le asechaba por días, que supiera que en verdad yo lo amaba y que no importaba que Gale estuviera en el distrito pasado mañana, que ahora él era lo mas importante en mi vida. Rápidamente las manos de Peeta dejaron mis hombros para irse a mi cintura y envolverme en un abrazo, mientras que yo le pedía acceso a su boca para saciar toda la necesidad que tenía de él, colgándome de su cuello y así pegarme mas a su cuerpo.

Nuestro beso esta vez fue mas intenso, explorando nuestras respectivas bocas, disfrutando de la cercanía del otro, la cual se había visto interrumpida por la visita inesperada de Johanna, por sus comentarios inoportunos, que con ayuda de Haymitch, hicieron que evitáramos este tipo de contacto.

Cuando fue necesario el oxígeno Peeta me tomo del rostro y apoyo su frente sobre la mía – no sabes lo mucho que extrañaba esto – fue un susurro, pero entendible perfectamente.

-Si, si lo se – conteste dándole un leve beso en los labios –te amo mi chico del pan, no lo dudes, eso no va cambiar –

-Perdón bonita, se que… tal vez exagero, pero no lo puedo evitar, ese maldito veneno no me… no me deja del todo, siembra dudas y…-

-Lo sé, y… me duele que pases por algo así, porque se que en parte yo tengo la culpa, que… mi forma de ser es lo que nos metió en esto –

-No digas eso bonita, te amo y eso es algo que tampoco cambiara –

Peeta no permitió replica, simplemente unió nuestros labio, acariciando mis mejillas, dando un roce una y otra vez, enviando miles de descargas, hormigueos o lo que fueran a través de todo mi cuerpo. En esta ocasión el beso fue tranquilo, no tan urgido como el anterior, fue un beso tierno, lento.

El libro nuevamente se vio interrumpido, debido a que toda la tarde nos la pasamos sentados en el sofá besándonos y hablando de vez en cuando de nuestros sentimientos, de cómo nos sentíamos al respecto de la visita de Johanna, de Gale y también hablando un poco de Alex, quien a Peeta también empezaba a preocuparse que el hostigamiento de Johanna hiciera que saliera huyendo, puesto que todos los días la tenía ahí en la panadería haciéndole preguntas indiscretas y arrinconándolo.

-¿crees qué si hablo con ella se ofenda? – dijo Peeta cuando servía un poco de té.

- ofender no, pero si te dirá que no te metas en sus asuntos –

-Es que es hasta incomodo, pobre Alex, y la verdad yo no veo que pues él este interesado, digo Johanna es… ruda y todo eso, pero… bueno es atractiva y… es interesante, ha vivido muchas cosas –

-Pues yo no la imagino con una pareja estable, es difícil, sabe coquetear muy bien por lo que he visto, pero no la concibo con una pareja estable –

-Ojala algún día le llegue – Peeta se encogió de hombros y me atrajo hacia él – todos tenemos derecho –

-Hey descerebrados estoy aquí - Johanna toco sonoramente la puerta – dejen de hacer lo que estén haciendo, hace mucho frio afuera, necesito entrar –

Yo por alguna razón me sonroje y corrí abrirle, era obvio que su comentario no nos ayudaba para nada si Susan estuviera cerca.

-¿estas loca? ¿Qué son esos gritos? –

-Calma no hay nadie en la calle, solo me aseguraba que me escucharan – ella entro tranquilamente a la casa.

-Tu no sabes, esa Susan podría escucharte y tus comentarios no son lo mas atinados –

-Oh que tiene de malo, simplemente no quería pillarlos – se carcajeo

-¿Cómo te fue? – Le pregunto Peeta mientras le alargaba una taza de té.

-Muy bien, ese chico es muy agradable, ya entiendo porque Prim era su amiga, aparte que todo mundo quería a Prim – al final Johanna solo dijo el nombre de mi hermana en un susurro, debido a que mi expresión no debió ser la mas alegre, ya que si todo mundo quería a Prim, porque permitieron que llegara a ese aerodeslizador, porque ya no estaba conmigo.

-Lo siento Katniss, no pretendo…-

-Vamos a la sala – dijo Peeta abrazándome y besando mi cabeza en señal de consuelo.

Estando en la sala Johanna nos conto su platica con Paul y con otros dos señores que estaban por ahí, Paul al instante supo cuales eran las intensiones de Johanna, pero en cambio las demás personas simplemente creían que era muy curiosa.

-En un principio estuvo receloso, no hablaba mucho, incluso el doctor ese… -

-Mark – agregue.

-Si ese, me cuestiono un poco y me dijo que no les quitara el tiempo, que si lo que buscaba era morfina no la iba conseguir, ¿pueden creerlo? Me cree una adicta -

-Pues tal vez le toco ver como me robabas la mía cuando estuvimos en el 13 – me reí mientras que ella como toda una niña solo me enseño la lengua.

-Total, pues ahí les va. Resulta que Paul fue quien puso la queja, claro le tuve que confesar que pues Paylor me pido que si veía cosas extrañas en mis visitas a los distritos le comunicara, no tanto como que ese en verdad era mi trabajo, mas bien algo casual –

-¿pero entonces fue él quien vio a Susan intentando entrar a mi casa? – mi voz se escuchaba urgida.

-Así es, dijo que esa mujer era una abusiva, que solo le importaba la fama que podría llegar a tener, que les ha llegado a confesar que ella esta en el distrito porque sabe que en algún momento brillara, ¿pueden creer que les dijo eso? –

-Si viniendo de ella claro, pero te dijo Paul como estuvo eso de que quiso entrar aquí – tanto Peeta y yo nos estábamos desesperando un poco ya que no nos platicaba bien como era esa situación.

-Ah si, bueno me pidió ser discreta con esto, que lamenta no haberte contado antes, así que no tarda en venir–

-¿Cómo? – me sorprendí

-Si, él no me conto la situación, solo lo menciono y dijo que mejor vendría esta noche para platicarlo contigo, porque cree que te lo debe, que debió avisarte de la situación –

-Entonces ¿vendrá hoy? –

-Si dijo que saliendo del trabajo pasaría a vernos, que esperaba que no fuera inoportuno – ella se encogió tomando una de las galletas que estaban en la mesa.

-Vaya, no me había dado cuenta, es algo tarde, Alex debe de estar esperándome – Peeta se levanto precipitadamente – regreso en un momento –

-Voy contigo – se paro Johanna al instante.

-No, tu esperas conmigo por si Paul viene, ayúdame a preparar mas té – le lance a Johanna, no iba a permitir que fuera a molestar a Alex.

-Pero… yo quería acompañar a Peeta…- Sin darnos cuenta en que momento se movió, Peeta cerraba la puerta, evitando así que Johanna lo acompañara – mmm esta bien entendí la indirecta –


N/A: QUE TAL? LES GUSTO? PUES BIEN AQUI TUVIERON UN POCO DE NUESTROS CHICOS CONSENTIDOS, NO OLVIDEN DEJAR COMENTARIOS, YA SABEN QUE ESO ES MUY IMPORTANTE PARA VER QUE RUMBO DEBE TOMAR ESTA LOCA HISTORIA. LES DEJOS SALUDOS Y ABRAZOS DESDE MEXICO u.u