HOLOOOO! UFFF, CREO QUE TARDE UN POCO, PERO HA SIDO UNA SEMANA DE LOCOS; MUCHAS GRACIAS POR SUS COMENTARIOS, ME LLENAN DE ALEGRIA DESCUBRIR CADA DIA QUE HAY ALGUIEN QUE SE HA TOMADO LA MOLESTIA DE ESCRIBIR Y DARME SUS RECOMENDACIONES, SON GENIALES. BUENO SIN MAS LES DEJO EL CAPI ESPERANDO QUE LES GUSTE.
Capítulo 12
Justo cundo terminaba de calentar la cena, Paul apareció, no sabía bien cual iba ser mi respuesta ante él, ya que me molestaba un poco que no me hubiera dicho nada del asunto, me sentía… traicionada, debido a que yo creía que habíamos fundado un lazo importante por Prim.
-Hola nuevamente – le contestó Johanna puesto que fue ella quien corrió abrir la puerta.
-Hola – contesto tímidamente Paul, por lo que me pregunte si también había sido víctima del acoso de Johanna, solo esperaba que no, ya que él era aún más chico que Alex – Hola Katniss ¿Cómo estas? – me sonrío.
-Que hay Paul, pues… estoy sorprendida –
-Vamos muchachos sentémonos, Peeta no debe de tardar o… ¿Qué opinas si lo voy a buscar? – Johanna definitivamente quería ir a buscar a Alex.
Yo rodee los ojos –No debe de tardar, como dijiste; pasa Paul, espero que tengas hambre –
-Yo… bueno no quiero importunar Katniss, se que ya es tarde y ustedes madrugan –
-Ah no te preocupes, esta mujer duerme muy poco –
-Johanna – le reproche.
-¿Qué? Si es la verdad, no dejas dormir con tus pesadillas– se encogió de hombros, mientras que yo me sentía muy avergonzada, tanto por no dejar que ella descansara y que Paul escuchara sobre mis pesadillas.
-Si, pero no tienes por qué publicarlo, es más, ¿Por qué no vas con Susan y le cuentas todos mis asuntos?-
-Hey descerebrada tranquila, estamos en confianza –
Paul parecía que solo veía un partido de tenis, viendo de un lado para otro sin saber que decir.
-Pues eso creía yo – esta vez voltee a ver a Paul, para verificar si entendía mi indirecta.
-Katniss yo… no sé por qué no te dije nada, es que… - Paul no siguió con su discurso debido a que Peeta entro en ese momento.
-Hola Paul, gusto verte – en esta ocasión Peeta se portó más serio con Paul, no le dio la cortés sonrisa que siempre tenía para todos al saludar.
Yo me levante para servir la cena, pero la mano de Paul me detuvo tomándome del brazo – Perdón, sé que debí avisarles, pero… quiero que también me comprendan y para eso necesito que me escuchen –
-Nadie te lo esta negando, para eso estamos esta noche aquí – le contesto Peeta, era evidente que también sentía… algo de traición por parte de Paul, ya que su forma de ser no era la de siempre.
-Porque no sirvo la cena y nos empieza a explicar que sucedió –
-Te ayudo bo… Kat – contesto Peeta acercándose para pasarme los platos.
-En verdad no quiero dar molestias – dijo Paul.
-Vamos chico, no creo que lo que cocino Katniss sea tan malo – Johanna me veía burlonamente.
-¿Qué insinúas? – dije retadoramente – porque según yo llevas toda la semana comiendo lo que te doy sin chistar nada –
-lo ves y no he enfermado – Johanna se veía divertida, mientras que Paul negaba con la cabeza y sonreía a la vez.
-Vamos Johanna, deja que Paul empiece a decirnos que sucedió –
Al tener la cena lista Paul comenzó su relato – Primero necesito pedirles disculpas, esto se los debí notificar, pero… dejen les explico – tomo aire – yo venía a pedirte consejo sobre algunas plantas que encontré, cuando estaba yo cerca de tu casa, vi a alguien husmeando por la ventana, en un principio no la reconocí, hasta que volteo varias veces, así como tratando de… verificar que nadie la viera, yo me escondí detrás de los arbustos de la casa de alado cuando vi que era ella, al no ver a nadie por ahí, Susan se animo abrir la puerta, yo me acerque para comprobar que era ella, cuando la escuche que hablo y dijo "hay alguien en casa" para después agregar "perfecto" –
-Era evidente que estaba verificando – Johanna no dejo seguir a Paul.
-Sh sh, no interrumpas – la reprendí – continua –
- Cuando ya tenía un pie adentro, fue que decidí intervenir; yo no estaba del todo seguro que estuvieras en casa, al contrario, yo iba preparado para dejarte un recado, porque lo mas probable es que no te encontrara por la hora, en fin. Dude mucho, no sabía muy bien como iba a reaccionar ella, pero no podía permitir que se adentrara, así que le dije que no era muy correcto entrar en una casa cuando el propietario no estaba ahí, eso la sobresalto de manera, por lo que salió inmediatamente. Ella me dijo que si la estaba siguiendo o que diablos, así me dijo, yo le dije "¿Qué esta haciendo Susan?" "¿Por qué se sobresalta tanto?", ella se vio muy molesta y me volvió a preguntar si la estaba siguiendo. Yo le dije que te estaba buscando, pero era evidente que no estabas en casa – Paul me veía fijamente, pero en su mirada veía timidez por todo lo que nos decía – y nuevamente le volví hacer las preguntas a lo que simplemente contesto "no te metas en mis asuntos, esto no te concierne" a la vez empezó a caminar hacia la calle en dirección contraria a la aldea, yo la seguí para encararla, me había molestado mucho que me respondiera de esa manera, le dije : "Susan, ¿Qué es lo que pretendía?" en ese momento dejo de caminar y me dijo que mas me valía que no dijera nada, principalmente a ustedes dos, que si ella se enteraba que yo decía algo al respecto se iba a encargar que me regresaran al distrito 13, me amenazo y me dijo que me anduviera con cuidado –
-Pero…. No puedo creerlo, esa mujer es una… - yo estaba muy molesta y al parecer no era la única, hasta Johanna se veía enfadada.
-¿Por qué no nos dijiste nada Paul? Sabes que con nosotros hubieras contado con discreción, ella no se hubiera enterado – dijo Peeta muy analítico.
-Perdón, se que debí hablar, pero… me dio miedo – Paul bajo la mirada – es que… -
-¿Qué pasa chico? – lo alentó Johana.
-Tenia miedo que si les decía, Katniss la encarara o tuviera un enfrentamiento, era obvio que ella sabría muy bien quien les hubiera contado, aparte no se… tontamente no quería causarles una preocupación mas y yo… es que amenazo con regresarme al distrito y dijo que por su cuenta corría que yo no llegara a ser médico –
-Esa mujer juega muy sucio – esta vez fue Peeta quien hablo.
-Y es obvio que se ha dedicado a intimidar a la gente por su puesto, y claro todo mundo esta acostumbrado a que pues… -
-Seguimos un régimen, siempre estamos dominados por alguien – conteste – todos tiene miedo de volver a caer en lo mismo – di un largo suspiro.
-Se que debí ser mas valiente, que no debí dejarme intimidar, perdóname por no avisarte, por no hacerle frente al problema – se disculpo Paul.
-Yo también tengo algo de culpa por mis reacciones atrabancadas, al menos tuviste el valor de hacer una denuncia al capitolio y no sabes lo importante que fue eso – yo apreté la mano de Paul para hacerle ver que las cosas estaban bien con nosotros.
-Para un futuro te pedimos que nos tengas mas confianza Paul, nosotros somos tus amigos, tal vez la cosa no empezó muy bien, pero creo que podemos ser muy buenos amigos –
-Lo se y agradezco sus palabras, nuevamente discúlpenme –
-Ah ya chico suficiente, al menos no te quedaste con los brazos cruzados como muchos en el distrito – Johanna abrió mucho los ojos, al parecer su comentario no era muy oportuno, ya que se supone que nosotros no conocemos el trabajo que desempeña para Paylor.
-¿Por qué lo dices? – la curiosidad de Paul salto al instante.
-Bueno por los comentarios que he escuchado, todo mundo tiene alguna queja de ella pero nadie dice nada al respecto, es una lastima que no se quejen – ella se encogió de hombros.
-Si, eso es muy lamentable, que nadie diga nada – dijo Paul.
Terminamos tranquilamente la cena, con varias anécdotas de parte de Johanna cuando vivía en su distrito, nos conto muchas cosas sobre el distrito 4 y el hospital, donde Paul se vio muy interesado, incluso le pregunto de mi madre y lo que hacia ahí, a pesar de que yo en algún momento le había contado como estaba ella, pero al parecer él quería mas detalles.
Al día siguiente, Johanna me sorprendió al levantarse a nuestro ritmo, ya que terminamos algo tarde la noche anterior, por lo que decidió ir en busca de café al quemador, puesto que Peeta y yo no lo acostumbramos.
-o si, Sae si que sabe preparar un buen café – dijo sorbiendo de su taza.
-Claro, Sae es muy buena en su trabajo – le dije mientras cernía la harina.
-¿Por qué tu no tomas café?- dijo vagamente.
-Bueno preferimos el té, la cafeína nos altera un poco y creo que…- en ese momento me percate que no me estaba poniendo mucha atención, ya que tenia su mirada fija, la mira que siempre le daba a Alex, donde a mi parecer lo desvestía. Cuando dirigí mi mirada a donde ella la tenia puesta, me di cuenta que al que veía fijamente era a Peeta, quien estaba moviendo unos bultos de harina que nos estaban haciendo falta; como siempre Peeta se quitaba su playera para no llenarla de harina, por lo que solo estaba en una delgada camiseta, la cual dejaba ver sus músculos.
Por un momento me perdí y me deje llevar, solo observando sus movimientos, la facilidad con la que levantaba los bultos y los acomodaba, su despreocupación al involucrarse en su trabajo, hasta que de repente volteo a vernos, supongo yo que intrigado de nuestro silencio y lo quietas que nos habíamos quedado.
-¿Qué sucede? – dijo extrañado
-No nada solo… nosotras – le dije con un buen sonrojo en mis mejillas; volteé a ver a Johanna en busca de ayuda pero ella aun tenía la vista fija en él - ¿Johanna? – mi voz se escucho irritada, incluso puedo decir que Peeta se veía intimidado, incomodo con la mirada tan insistente de ella.
-Hey, Johanna – volví a insistir.
-¿Qué pasa? – Ella volteo a verme, pero así como volteo a verme regreso la mirada a Peeta.
-Jo ¿Qué pasa? – le pregunto Peeta - ¿Por qué se quedaron… tan silenciosas?-
-¡Pasa que te está comiendo con los ojos! – dije muy molesta, no sé por qué, pero el hecho que la llamara por ese diminutivo me molestaba mucho.
-¿Qué? – Peeta se sorprendió mucho por mi reacción.
-¿Qué tiene? – mientras que Johanna se escuchó despreocupada – el chico está muy bueno, no tiene nada de malo que lo vea –
Tanto Peeta como yo no dábamos crédito de sus palabras, él con un sonrojo muy marcado y yo con la sangre caliente por su cinismo.
-¿Qué te pasa? – no pude evitar alterarme.
-No te pongas así descerebrada, me vas a decir que tú tampoco lo veías –
-Pero yo…- esta vez fue mi turno de sonrojarme.
-Ves, es obvio, Peeta está muy bien, no cabe duda que todo este tiempo te ha asentado – ella caminaba hacia el mientras decía todo eso, lo que hizo que Peeta retrocediera un poco – nada que ver con el chico que se libró del capitolio y una guerra – esta vez lo tomo por los hombros.
-Jo, ¿Qué estás haciendo? – Peeta retiro sus manos con una risa nerviosa.
-¡Suficiente! – estalle – no sé qué pretendes – me acerque a ellos.
-Kat tranquila – me dijo Peeta
-No – le grite a la vez que me ponía enfrente de Johanna para encararla – ¿Cómo no has podido con Alex, ahora vas contra Peeta? –
-Vaya, vaya, vuelvo a ver a la fiera de la arena – contesto ella divertida.
-Mira no estoy para tus bromas ¿Qué es lo que pretendes? –
-Nada – ella se dio media vuelta – solo quería un poco de diversión, pero olvide por un momento que Peeta está prohibido – se encogió de hombros – pero ya ves, dicen que lo prohibido es lo deseado –
Yo solo escuche como Peeta inhalo profundamente, al parecer sorprendido por las palabras de Johanna a la vez que yo sentía hervir mi sangre, ¿era tan cínica para decir eso? ¿lo decía en serio o solo bromeaba con mi humor?
-Jo, suficiente de bromas – dijo Peeta.
-Vaya, sí que son difíciles los chicos de este distrito –
-Pues que esperabas – le dije muy molesta.
-Kat, tranquila Jo solo está jugando – trato Peeta de alivianar todo.
-Claro y tu muy contento con sus bromas verdad, como aquella vez en el elevador del capitolio – no sé porque lo hacía, pero siempre Peeta terminaba llevando parte de mi enojo, lo que la vez me hacía enfurecer más.
-Oh ciertooo – Johanna rio sonoramente – eso estuvo muy divertido –
-Si claro, muy divertido, sobretodo ustedes dos – yo ya estaba cerca de la puerta cuando unas manos me detuvieron.
-Hey descerebrada ¿Por qué te pones así? –
-¿Cómo quieres que me ponga? Si se burlan a mis costillas –
-No Katniss, solo… era una broma, creo que sabes como soy, yo sé que Peeta no tiene ojos para nadie más que no seas tú y creo que eso lo deberías de tener claro – de repente Johanna estaba muy seria.
-Yo…- sus palabras me dejaron desarmada, no tenía que contestar – es que si sabes como soy ¿Por qué haces esto? – susurre.
-Porque cuando te enojas es cuando veo a la verdadera Katniss, a la que siente intensamente y estos días que he estado aquí, si he visto a una nueva Katniss, mas tranquila, pero a la vez apagada y te acabo de hacer enojar de esta manera no solo por diversión, sino también para que siempre vivas así, intensamente, que no permitas que los demonios que nos asechan dominen nuestra vida por completo –
No sabía muy bien porque venía este discurso, era cierto que no era la misma que cuando entre a la primera arena, pero había tratado de estar tranquila, alegre por la visita de Johanna, también era cierto que no había pasado por alguna crisis de depresión, incluso había dejado un poco al lado el asunto del distrito 13 y de cierta manera lo relacionado con Susan, pero aun así Johanna me estaba dando catedra.
-Y no voy a negarlo, Peeta esta muy bien, hay que reconocerlo – Esta vez volteo a ver a Peeta con su intensa mirada, que en verdad me molestaba.
-Jo, contigo no se puede – le dijo Peeta entre apenado y divertido.
-Es que ¿Por qué haces esto, por qué me das esta "lección" y aun si te sigues burlando de mi? –
-Porque así soy yo –
Justo cuando iba a replicarle sentí unos brazos que me rodearon – Vamos bonita, no te enfades – me sorprendió que Peeta me hablara así en frente de ella – Johanna solo bromea y aparte tiene razón, yo no tengo ojos para nadie mas –
-Oh no, no soporto su miel, mejor me voy – dijo Johanna antes de salir presurosa por la puerta.
N/A: UPSSSSS QUE TAL? ESA JOHANNA A VENIDO HACER MUCHAS TRAVESURAS JIJIJIJ, ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL CAPI, DEJEN SUS COMENTARIOS PARA SABER SI VAMOS BIEN O NOS REGRESAMOS. Y NO OLVIDEN QUE LA SUERTE ESTE SIEMPRE DE SU LADO. DE ANTE MANO GRACIAS POR LEER HASTA AQUI TODA MI LOCURA.
