CAPITULO 68: CORINNE. CELOS ENFERMIZOS. ¿OLVIDAR?
(Voz de Jasper)
"Otra vez." Le dije a los dos chicos que peleaban convertidos en lobos ante nosotros.
"Creo que es suficiente." Afirmó Jacob. "Están cansados, y heridos."
"Está bien, descansad." Me rendí. "¿Bella? Te cedo el honor de…"
"¿Puedo intentarlo?" Dijo Rissa.
"Deberías esperar." Afirmó Bella. "Aún no tienes buena pinta."
"Si crees que puedes, por mí bien." Afirmé.
"Me vendrá bien." Afirmó levantándose de nuevo y tanteando su rodilla. "En una batalla el enemigo no tiene consideración porque tengas algo roto, estés herido o cansado."
"Sí, pero nosotros no somos enemigos." Afirmó Rosalie. "No intentamos matarnos."
"Bella." La llamé. "¿Supone un problema para ti esto?"
"Claro, intentaré ser justa." Afirmó.
Ser justos, jugar limpio, no aprovecharse de la situación ni de su handicap… aunque siguiera intentándolo, era evidente que Rissa no iba a conseguir que dejaran de ver en ella a una persona ciega y humana. Sin embargo, yo aún podía ver algo dentro de ella que era… diferente. Y ya sabía qué era, al menos una parte.
Rissa no tenía miedo del dolor, parecía totalmente consciente que el dolor y el éxito para alcanzar metas iban siempre de la mano y no temía sufrir si conseguía sus objetivos. Había más fuerza de voluntad en uno de sus poros que en todo un ejercito entrenado.
"Prometo tener cuidado." Dijo Bella.
"No es necesario." Negó Rissa.
"Ten cuidado, Bella." Le dijo Emmet bromeando a medias. "Mejora día a día."
"Empezad." Dije.
Con Carlisle haciendo las veces de árbitro conmigo aquello estaba más igualado, porque él veía cosas que mi disciplina no me dejaba ver y me las hacía notar y yo podía ver cosas que su caridad no le permitía ver y se las hacía notar.
Pero con aquella chica, las opiniones sobraban.
Sabía lo que quería de si misma, sabía qué hacer para conseguirlo y no le daba miedo intentarlo, y eso, aunque peligroso y una locura a veces, era digno de admiración.
"Alto." Dijo Alice de pronto.
"Aquí hay alguien que no debería estar." Asintió Jared mostrando los dientes justo antes de que los lobos que había allí, tanto en forma animal descansando en la nieve como en forma humana fueran a rodear a Rissa haciendo que Bella se apartara y corriera a coger a Renesme junto con Rosalie y Esme mientras nosotros íbamos a ponernos como primera barrera.
"¿Sabemos quién es?" Preguntó Carlisle a Edward.
"Ni el olor ni la mente son algo que haya visto antes." Afirmó este.
"¿Otro lobo?" Preguntó Emmet.
"No. Tiene una mente algo caótica, pero no tanto como los lobos." Negó. "Es más como…"
De pronto oímos un golpe sobre nieve seguido de sollozos y en seguida alguien llorando.
"Ya voy yo…" Dijo Seth suspirando para convertirse en un lobo tras un montón de nieve y salir corriendo.
"¿Créeis que podría ser peligroso?" Preguntó Alice.
"No." Negó Edward. "No veo ninguna idea de atacar, parece… buscar algo y haberse perdido."
"Si no nos ha atacado ya no creo que viniera por nadie de nosotros." Dije. "O podría ser una trampa."
"Seth debería tener cuidado pues." Afirmó Esme preocupada.
"Seth sabe perfectamente lo que se hace." Afirmó Jake. "Siempre anda con cuidado."
De pronto oímos un grito de miedo y enseguida vimos a Seth volver con un bulto rojo colgando de sus mandíbulas antes de soltarlo con cuidado ante nosotros y que el bulto se moviera.
"¡Chucho estúpido y malo!" Gritó entonces el bulto revelando una personita que resultó ser una cría de unos 7 u 8 años con el pelo rubio claro y un lazo que abultaba casi como su cabeza en un lado; el por qué habíamos pensado que era un 'bulto rojo' era sencillo, parecía ir vestida por completo de rojo salvo por una prenda de pieles árticas colocada sobre los hombros y el busto a forma de protección contra el frío. "¡Eres malo, malo, malo y tonto!" añadió intentando golpearle con un muñeco con forma de conejito blanco vestido también con una especie de chaqueta de punto roja, una bufanda verde y un lazo rojo que parecía indicar que era una chica.
"Esto es de locos…" Dijo Emmet tapándose la cara, sin embargo yo fui más cauto.
"¿Cómo te llamas, pequeña?" Le preguntó Esme acercándose. "¿Te has perdido?. ¿Dónde están tus padres?"
"¡Ah… tita Bella!" Gritó la cría corriendo hacia el muro que hacían los lobos para verse repelida al momento y volver a intentarlo para caerse de culo y ponerse a llorar.
"Sois unos animales." Dijo Rissa saliendo a base de golpes suaves en los lomos y costados humanos para ir hacia la niña.
"Rissa, no la toques hasta que sepamos quién es, quién la manda y qué hace aquí." Le dije parándola.
"Por dios, es solo una cría." Dijo Rissa soltándose para que volviese a agarrarla, solo que ella había sido más rápida y tenía a la niña de la mano. "Se llama Corinne, es familia de Claudio."
"Tita Bella… los tíos y las tías dicen que no tengo que hablar con desconocidos…" Le dijo la niña escondiéndose tras las faldas.
"No pasa nada." Dijo soltándose de mí para cogerla en brazos puesto que ya la dejé libre para hacer lo que quisiera. "Son amigos míos."
"¿Esos chuchos malos y tontos también?" Le dijo abrazándose a ella.
"Sí, pero son buenos." Le contestó acunándola un poco como para calmarla. "Solo intentan protegerme."
"Por lo que se ve aquí todos saben que tú no eres quien pareces ser." Dijo Embry. "Va a ser que da lo mismo esconderse que no."
"¿Y quién son…?" Le susurró la niña.
"Son amigos." Afirmó Rissa. "Nos has asustado. ¿Has venido sola?"
"Sí." Asintió feliz. "El tío Max vino a buscarme en avión y me trajo un piloto de regalo. Y me dijo que cuidara de la tía Bella. Mira, me dio esta foto. Y me dijo que la tía Bella. Así que Corinne tiene que contarle a tía Bella todo lo que ve."
Bueno, al menos sabíamos que se llamaba Corinne, que era una vampiro y también…
"¿No se suponía que los Vulturi buscaban a los niños mestizos?" Dijo Bella susurrando para Edward.
"Ella no es una." Negó claramente preocupado y un punto asustado.
Entonces me di cuenta de por qué esa reacción. Si no era una híbrida entonces era…
"Rissa, no puede quedarse." Le dije. "Los Vulturi vendrán a buscarla. Y entonces, todos estaremos en líos gordos."
"Por favor… solo es una niña." Dijo Rissa mientras Jacob se destrasformaba y volvía vestido con un trapo a modo de falda para respaldarla. "Una muy mona, pero una niña al fin y al cabo."
"Rissa." Le dijo Edward. "No lo entiendes. Lo que hicieron con ella está penado, no se puede convertir a un niño."
"Son altamente inestables y no tienen control alguno." Afirmó Carlisle. "Son niños, suelen tomarse esto como un juego y por eso no son conscientes de sus capacidades."
"Pero Corinne sí lo es…" Se quejó la niña haciendo pucheros. "Corinne no ha matado nunca a ningúna persona. Caza con cuidado y ha ido al colegio, tres veces. Y nunca ha tenido ninguna falta por pegar a otro niño."
"Escuchad." Dijo Rissa. "No sé qué dicen vuestras normas, apenas hace meses que me enteré de que amigos que yo consideraba mis amigos eran guerreros tótem, vampiros o como quiera que los llaméis vosotros. Pero os aseguro que Corinne no es una amenaza para nadie."
"Solo para rojos y pederastas. Pero no son ni del nivel de los animales." Afirmó la niña sonriendo.
"Sí, bueno, eso también." Dijo Rissa más suavemente como si la abochornara confesarlo.
"Además, Corinne es más mayor que esa estúpida norma." Soltó la niña suavemente abrazando a la mujer.
"¡Pero bueno!" Exclamó Rosalie. "¡¿Se puede saber cuántos años te crees que tienes?"
"Nací antes que ese loco que se hacía llamar Jesús de Nazareth." Afirmó la niña sonriendo. "Pasaba por las montañas cuando vi a una persona llevarse la momia de una tumba en una montaña."
"Vaya…" Dijo Carlisle un poco asombrado. "Siempre pensé que los vampiros más antiguos que quedaban hoy en día eran los Vulturis…"
"¿De qué año son?" Preguntó Bella.
"Alrededor del 1350 ac." Dijo Edward. "Vieron el resplandor de la antigua Grecia."
"Aún recuerdo las guerras entre nuestras naciones…" Asintió la niña. "Yo debería haber tenido… ¿21, talvez hasta 26?"
Eso era algo… horrible.
"¿Y cómo has sobrevivido hasta ahora?" Preguntó Esme.
"Con un truco llamado… 'cucú… no toy'." Afirmó desapareciendo de la vista. "Si no hablas no saben dónde estás."
"¡Venga ya!" Dijo Emmet alucinado. "¡No se puede desaparecer!"
"No desaparezco." Afirmó volviendo a aparecer en los brazos de Rissa. "Vosotros creéis que he desaparecido, pero sigo estando en el mismo sitio."
"Pero yo puedo percibirte." Dijo Rissa.
"Mi truco no funciona con ciegos." Le dijo. "Tu 'vista' es diferente a la suya."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Rissa)
"Otra vez." Afirmé jadeando mientras me enfrentaba al lobo enorme que era Jared.
"Jared, esfuérzate más." Le dijo Jasper. "No se trata de prepararse para luchar con seres queridos, son vampiros fuertes y poderosos. En un combate real, esas dudas os matarían."
"Tampoco hace falta ser tan duro." Afirmó Seth.
"Jasper lleva razón." Le apoyé. "Por muy duro que pueda ser, siempre va a ser más sencillo y menos peligroso que una lucha de verdad. Además, ya sabíamos lo que nos esperaba cuando aceptamos pasar por esto ¿no?"
"Pse…" Dijeron.
"Pues entonces, no os quejéis." Afirmé escupiendo de nuevo y teniendo un ligero sabor a sangre en la boca. "Jared, otra vez."
Oí un aullido lastimero y noté cómo se movía para ponerse en posición de nuevo a una distancia de mí.
"Rissa, esta vez quiero ver un poco más de movimiento." Me dijo Jasper. "Lo haces bien, pero sé que puedes hacerlo mejor. Esfuérzate."
Asentí, pero la verdad es que ya comenzaba a estar un poco harta de que siempre me dijese lo mismo, como si no me esforzase lo suficiente.
Pelar contra los chicos de clase no era tan duro, teníamos demasiado cuidado de no hacernos verdadero daño aunque jugásemos duro, en cambio, con los chicos Cullen o la rubia de ellos… bueno, las cosas cambiaban. Teníamos cuidado de no hacernos verdadero daño, pero eran mucho más difíciles y siempre me acababan cogiendo y ganando.
Entonces Jared estuvo a punto de pillarme por distraerme en pensar en esos asuntos. Me cogió desprevenida y me derribó, solo que yo le golpeé las patas y lo derribé saliendo de debajo para acabar sobre él y comenzar a hacerle una llave hasta que se destrasformó y me tumbó de nuevo para levantarse, solo que yo también me levanté.
"Oye, no vas tan mal." Me dijo divertido.
"Tú tampoco lo haces tan mal." Le contesté en el mismo tono antes de notarle acercándose a la carrera y apartarme para cogerle por detrás y colgarme de su cuello por las espalda.
"¡Oye!" Me dijo moviéndose como un toro salvaje con forma humana para tirarme de su espalda. "¡Eso no se vale!"
"¡Aquí mientras no te haga mucho daño todo vale!" Le dije sin soltarme y haciéndole presa para mover las piernas y lograr bloquearle las suyas hasta tirarle al suelo donde se intentó revolver. "¡Oye, que pesas mucho!"
"¡Como tú has dicho, aquí todo vale!" Me dijo riéndose.
La verdad es que era divertido, aunque nos diésemos golpes que dolían un poco, al final acabamos parando cuando nos lo dijo Jasper porque estábamos casi sin aliento.
"Bien hecho, vamos a dejarlo por hoy." Nos dijo.
"Si… yo… aún… pod… ía s… seguir… un…" Jadée divertida.
"Un poco más, ya." Dijo Edward. "Pero estás tan cansada que te matarían a la primera." Añadió refiriéndose al término que usábamos cuando uno ganaba por inmovilidad total del contrario o por amago de golpe crítico.
Sonriendo me encogí de hombros y noté cómo me recogían de ambas manos para notar al instante la calidez de Embry, Jared y el hocico que tiraba de mis pantalones para incorporarme como el hocico de Jake al que abracé.
"Hay que ver, no sé cómo sabes quién es quién." Me dijo la niña pequeña Cullen.
"Porque Jake es inconfundible, solo él me da este calor." Afirmé abrazándome a su cuello para comprobar que ella iba sobre él también y notar algo rugiéndome en mi interior.
Sabía que solo veía a aquella niña como si fuese una hija, pero… aún así dolía.
"Renesme, cielo." La llamó su padre. "Ven con papá."
"Nessy quiere con Jake." Dijo la niña sujetándose con más fuerza.
"No te preocupes, Edward." Le dije. "Yo puedo ir con Embry. O con Corinne." Añadí cuando la pequeña dio un manotazo a todas las manos que tenía cerca para cogerme ella de la mano.
"Sinceramente, preferiría llevarte yo." Dijo Embry. "Aunque deberías ir con Jake."
"Jake ya está encargándose de Nessy." Afirmé sonriendo como pude. "Y Corinne es una niña preciosa, preciosa pero un poco… sucia."
"Si queréis luego podemos bañarlas a las dos niñas juntas." Afirmó Esme.
"Corinne quiere con Rissa." Dijo. "Corinne le va a dejar a tita Rissa el pelo precioso."
"Claro que sí, peque." Le dije sonriéndole divertida. "Además, estoy sudada y llena de barro y calada de nieve. Un baño caliente nos vendrá bien ¿verdad?"
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Jake)
No podía entenderlo. Cada vez que yo hacía lo que fuera por Nessy, Rissa parecía alejarse un paso de mí, ahora con la otra cría-vampiro, se escudaba en ella para alejarse un poco de mí. Como ahora.
¿Desde cuando se bañaba con nadie? Y menos aún para que le lavasen el pelo.
Siempre había dicho que era autosuficiente para eso, por qué ahora de pronto ya dejaba que le lavasen el pelo cuando siempre había sido muy suya para eso, al menos desde que era Rissa.
"Deberías dejar de darle vueltas a la cabeza." Me dijo Edward. "Vas a volverte loco y lo peor, a nosotros, sobre todo a mí."
En cierto modo tenía razón.
"¿Alguna idea de por qué me tortura?" Le dije. "Sabe lo que pienso de los vuestros que no seáis vosotros."
"En parte es por eso, porque parte, gran parte de sus amigos son como nosotros, más o menos." Se corrigió y matizó. "Y en parte es porque aunque sepa que están mal, sigue teniendo celos de mi hija. Aunque sepa que es hija de Bella y mías y que tú no la ves salvo como una niña a la que proteger." Añadió rápidamente como si hubiera sabido qué pensaba justo milésimas de segundo antes de que lo acabara de pensar.
"Ya le he dicho cientos de veces que…" Comencé.
"Los celos son ciegos." Me dijo Rosalie levantando y bajando a Nessy en sus brazos y cuidándose mucho de ni siquiera mirarme. "Aún recuerdo ese sentimiento, la última vez fue de Bella porque ella estaba viva y nosotros no. Sabes que están mal, yo sabía que era la pareja de Edward, pero aún así, no podía evitar sentirlo."
"Ya, como si tu comprendieras lo que sentimos nosotros." Le dije.
"Bueno, nunca podré entender qué pasa por el cerebro de mosquito espanzurrado que tenéis los chicos-lobo, pero por el de una humana…" Afirmó divertida.
"Nessy quería bañarse con Corinne y Rissa…" Dijo la niña. "Pensaba que les caía bien…"
"Y les caes bien." Dijo su padre. "Pero en estos momentos, Rissa necesita un momento…"
"Un momento a solas con el chocolate." Le dijo rápidamente Emmet. "Aunque creo que las chicas normales lo usan para otra cosa." Añadió divertido mirándome a mí.
"Es que a Renesme le ha dado por comer chocolate mezclado con leche cuando quiere relajarse." Me explicó Bella.
Relajarse, no podía entenderlo.
"En serio, no intentes comprender la mente de las mujeres." Me dijo Edward.
"Yo que tú dejaría de intentarlo." Me dijo Jasper. "Es difícil y la mayoría de las veces infructuoso, es mejor hacer lo que sea por tenerlas contentas y te ahorras muchos quebraderos de cabeza."
"Pero es que no solo quiero que sea feliz." Afirmé. "Joder, si se cabrea al menos me gustaría saber qué he hecho para que lo haga."
"Ya te lo he dicho, tú nada." Afirmó Edward. "Se siente mal por tener celos de mi hija cuando se supone que tú solo la ves como a una niña."
"Pero Jake me quiere ¿no?" Dijo Nessy.
"Sí, Jake te quiere, como a una hermana pequeña." Afirmé divertido mientras me saltaba. "Una hermana pequeña, abusona y un poco pesada pero a la que quiero con locura."
Fue entonces cuando oímos carraspear en menos de 2 segundos después a alguien detrás de mí.
"Lo siento, no teníamos jabón." Dijo Rissa.
"Hay uno con olor a jazmín en el cajón junto al espejo." Le dijo Esme. "Espera, te lo daré."
"No pasa nada." Negó. "Puedo cogerlo sola, gracias por indicármelo."
"Espera Rissa." La llamé.
"No te preocupes, puedo coger el jabón sola." Me dijo. "Deberías quedarte con ellos, parecíais muy interesados en una charla."
"¿Lo has oído?" Le pregunté.
"¿El qué?" Me dijo.
"Pues…"
"No me gusta pegar la oreja a conversaciones ajenas." Negó. "No era de mi incumbencia, así que da igual."
¿Entonces por qué me daba la impresión de que había oído algo que no debería haber oído?
"Oye, Rissa, te pido disculpas." Le dije cogiéndola por la mano para que se soltase.
"No tienes por qué." Afirmó para suspirar. "Mira, Jake. Ya he tenido suficientes relaciones anteriormente como para saber lo que quiero, y créeme, te quiero con locura, pero comienzo a estar un poco cansada de sentirme así de estúpida."
"¿Qué dices?" Le dije.
"Que es estúpido intentar competir con una cría que… de hecho no sé ni qué edad tiene." Afirmó. "De verdad, estoy harta de intentarlo, así que, cada vez que sienta lo que siento ahora, como no quiero hacerte elegir, me separaré del grupo, me iré a mi rincón, me tomaré un baño, haré algo de comer… leeré un poco, lo que sea con tal de no armar un numerito. Porque estoy harta de sentirme como un segundo plato, por mucho que digas que soy el primero. Esa niña estaba antes que yo, es importante para ti y lo respeto, pero no esperes que no me sienta como lo hago porque no puedes. No sería justo."
"No entiendo nada. ¿Intentas romper conmigo?" Le dije asustado ante esa posibilidad.
"No, Jake." Suspiró. "Por desgracia te quiero demasiado y no estoy en condiciones de hacerlo. Cuando pase todo esto, entonces… bueno, tal vez podamos replantearnos todo este cacao de sentimientos que tenemos."
"Rissa, esto es muy sencillo." Le dije. "Yo te quiero a ti, desde luego que tú eres la primera. Por dios, es estúpido que sientas celos de Nessy, es una cría."
"Jake, déjalo." Afirmó levantando las manos como para poner una barrera en medio. "De verdad, prefiero no hablar de esto. Ya me siento lo bastante estúpida como para que vengas a hacerme sentir peor. Voy a acabar de bañarme y luego iré a dormir. Corinne dormirá conmigo, no te preocupes. Diles que no tienen que preocuparse por ella, ya me encargaré yo."
"Pero Rissa." Le dije.
"Jake, de verdad, déjalo." Afirmó antes de desaparecer por la puerta que se cerró con pestillo por dentro.
"¡Rissa, esto no va a quedarse así!" Le dije llamando a la puerta molesto.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Rissa)
"¿Trixxy está bien?" Me preguntó Corinne.
"Sí… perfectamente." Afirmé mojándome la cara para que no se me viesen las lágrimas.
"¿Quieres que le enseñe a ese chucho tonto a no meterse con nosotras?" Me dijo.
"¡No!" Exclamé levantando una mano hacia ella. "Por dios, Corinne. No quiero que le hagas nada. Es… es una tontería, pero le quiero demasiado."
Entonces noté sus bracitos abrazándome con cuidado y cariño y noté cómo volvía a llorar.
"Ese chucho es malo." Me dijo. "Si yo fuese tu novia… nunca dejaría que llorases. El tío Jagger nunca…"
"El tío Jagger me ha hecho llorar muchas veces." Le dije. "Y el tío Phury también."
"Pues papá." Me dijo. "Aunque sea más pequeño que yo es bueno."
"Sí, pero Claudio y yo no podíamos vernos así nunca." Le dije intentando secarme las lágrimas.
"¿Quieres que le haga algo a la niña?" Me dijo.
"No, no quiero que le hagas daño." Le dije. "Es… es raro, a veces deseo que desaparezca, pero yo no soy así. Yo no soy mala, nunca desearía eso a nadie, es… me odio cuando pienso eso." Afirmé llorando con ganas sin poder contenerme aunque estuviese con una niña.
Entonces ella me agarró con más fuerza pero con demasiado cuidado como si no quisiera hacerme daño aunque no controlase demasiado bien su fuerza pero aún así, sin hacerme daño.
Se me hacía realmente raro ser una niña la que consolase a una adulta, pero en esos momentos me odiaba tanto por sentirme así que no podía aguantarme las ganas.
"Sabes que podríamos… ya sabes, ir a visitar a la anciana." Me dijo.
La Pícara Justinia. Esa mujer no solo daba las respuestas que buscabas, también elaboraba brebajes de los más diversos. Había oído alguna vez que entre sus múltiples objetos vendibles o intercambiables había viales del Leteo, el mítico río de la mitología clásica cuyas aguas causaban el olvido.
Olvidar a Jake, olvidar a los chicos, los Cullen… olvidar a todos salvo a quien estuviese a mi lado cuando recuperase la consciencia… O tal vez colárselo a Jake y que olvidase a la cría y… a mí.
No, eso jamás, no podía hacerle eso a Jake. ¿O sí?
