CAPITULO 7

Quiero volver a verla. Sólo han pasado dos días y me muero por mandarle un mensaje pero... y si es demasiado pronto? Igual piensa que estoy desesperada.

No sé porqué estoy tan nerviosa. Venga Lexa, es sólo un mensaje. Miro para mi teléfono. Busco su nombre en la agenda. Clarke Griffin. Cuando voy a pulsar la tecla me entra una llamada. Número desconocido.

"Diga?" contesto al segundo tono.

"Lexa Woods?" escucho una voz femenina.

"Sí, soy yo" le respondo.

"Buenos días, me llamo Harper. Le llamo del gimnasio Grounders. El motivo de mi llamada es porque nos ha impresionado su curriculum y querríamos saber si puede pasarse por el gimnasio para una entrevista. Cuándo le vendría bien?" concluyó.

"La verdad que, si usted quiere, podría ir esta misma mañana" le contesto sin dudarlo por un segundo.

"Estupendo. Qué tal dentro de una hora?"

"Allí estaré" cuelgo el teléfono.

Resulta que el gimnasio está a un par de calles del hospital de Aden.

Voy a llegar antes si voy en moto así que cojo el casco y guardo mis cosas en una mochila. Me abrocho la chupa de cuero y pongo rumbo al gimnasio.

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La entrevista ha ido bastante bien. Creo que Nyko, uno de los socios del gimnasio, ha quedado contento. Me ha dicho que a lo largo del día me dirían algo. Cruzo los dedos.

Cuando estoy a punto de ponerme el casco, veo una cara conocida acercándose calle arriba. Clarke.

Vuelvo a guardar el casco en la mochila y me bajo de la moto. La tengo justo delante, pero ella va tan ensimismada hablando con su acompañante que no se da cuenta de mi presencia.

"Clarke" Me gusta cómo suena su nombre cuando sale de mis labios.

De repente, se para y deja de hablar con el chico y gira su cabeza para fijarse en mí.

Es preciosa. Lleva su melena rubia recogida en una coleta. Unos vaqueros rotos por las rodillas con una camiseta gris y una chaquetilla de punto. Pero lo que realmente llama más mi atención son sus espectaculares ojos azules. Tan azules como el cielo californiano.

"Lexa?!" responde abriendo más los ojos en un claro gesto de sorpresa.

"Qué casualidad" le digo sonriendo.

Ella también me sonríe. Durante unos segundos que parecen eternos no dejamos de mirarnos hasta que un leve carraspeo nos devuelve a la realidad.

"Oh, perdón. Lexa, éste es mi amigo Wells." dice mientras me mira y a continuación desvía su mirada hacia su amigo "Wells, ella es Lexa, la chica de la que te hablé."

Vale. Esta admisión me ha cogido por sorpresa y al parecer a Clarke también, a juzgar por el ligero rubor de sus mejillas. Su amigo también lo ha notado, así que decide echarle un cable a la rubia.

"Encantado de conocerte, Lexa" dice mientras me estrecha la mano.

"Un placer" respondo.

"Y qué estás haciendo por esta zona?" me pregunta Clarke ya menos avergonzada.

"Pues acabo de salir de una entrevista de trabajo" le digo. "Bueno no quiero interrumpiros." Cojo aire para poder preguntarle... "Te apetece que te llame en otro momento y quedamos para tomar algo?"

La sonrisa de Clarke creo que es tan grande como la mía y antes de que pueda contestarme, Wells vuelve a hablar.

"No interrumpes nada Lexa, de verdad. De hecho Clarke me estaba acompañando hasta la parada de aquí al lado, así que es toda tuya" dice con una sonrisa traviesa. "Un placer Lexa" se gira hacia Clarke y le da un beso en la mejilla " nos vemos mañana Griffin" y con un adiós con la mano se va hacia el metro.

Las dos nos quedamos mirando como Wells desaparece por las escaleras hacia el subsuelo. Clarke es la que rompe el hielo primero.

"Quieres tomar un café?"

"Me parece una idea estupenda"