Hola, si aún sigo viva, sé que no tengo perdón por haberme desaparecido tantas semanas, que soy una ingrata y mala persona, pero todo tiene una explicación, y dejen les cuento que pues… resulta que mi computadora colapso y no quería prender bien, de hecho aún sigo batallando con ella, pero al menos pude entrar para sacar lo que llevaba del capítulo, créanme que casi me muero al ver no podía acceder a mis archivos; por otro lado también han sido semanas muy difíciles en mi trabajo, no he visto la mía, tanto que estuve a punto de renunciar por muchos problemas, pero en fin, sigo por aquí y les traigo un capitulo sencillo, pero bueno espero que les agrade. Mil gracias por sus comentarios, saben que me hacen muy feliz.


Capitulo 21

El frio empezaba a sentirse fuerte en el distrito, incluso ya habían caído pequeños copos de nieve, pero apenas eran unos cuantos. El sentir que me habían tirado un balde de agua fría no tenía nada que ver con el clima, las dos… ¿confesiones? ¿recados? que Peeta nos dio me dejaron helada, así como también comprendía un poco mas por que la crisis había sido tan fuerte, primero porque el doctor no le había dicho cualquier cosa y segundo al salir afligido de la cocina y verme a mi y a Gale en pleno abrazo, había sido lo que provoco todo.

-Vamos terminemos de llegar a la panadería – nos hizo reaccionar Johanna – tal vez sea bueno que Haymitch este para platicar todo esto, pero ahorita hay cosas que hacer –

Por alguna extraña razón Johanna estaba en sus cabales y decía la verdad, así como también yo no creía que era lo mas conveniente para Peeta el hablar de eso con la crisis tan fresca.

-Si tienes razón va…-

-Hola chicos - no pude continuar la frase puesto que el señor Lewis nos interrumpió - ¡vaya! – exclamo – pero… ¿Qué fue lo que te paso Peeta? –

Yo me encontraba justo a su lado, por lo que percibí como se puso rígido – bueno yo… -

-Peeta tuvo un problema con una puerta señor… - contesto Johanna

-Erick Lewis linda – contesto estirándole una mano

-Si Erick, resulta que nuestro querido amigo no se fijo que estaba abierta, solo que no quiere decirlo porque le da pena – a estas alturas Johanna se estaba riendo.

-Oh, entiendo no te preocupes hijo no voy a decir nada, que tengan buen día -

-¿Qué fue eso? – mire a Johanna divertida.

-Bueno no creo que sea lo más conveniente que la gente se entere que Peeta y Gale pelearon por tu culpa, mas con Susan esperando cualquier cosa para chismorrear a Plutarch, parecen nuevos en esto chicos –

Johanna tenía razón, lo mejor era mantener a la gente alejada de nuestros asuntos, mas con la visita de Gale y su familia, así como también con la posible visita del distrito 13, era como si estuviéramos… armando una nueva estrategia.

Cuando llegamos a la panadería Alex ya estaba afuera, este chico se estaba ganando toda mi gratitud, en verdad estaba apoyando mucho a Peeta.

-Hola buen día Alex – le conteste con una sonrisa mientras me acercaba a la puerta para abrir.

-Hola Kat ¿Cómo va todo? ¡Peeta! ¿estás bien? – contesto afligido Alex.

-¿Qué hay? Bueno pues… sí, tengo que ir a ver al rato a Paul o al doctor Marck para que vean que todo está bien, me di un fuerte golpe ayer – Peeta se encogió de hombros.

-Si, Haymitch me dijo que… bueno no te encontrabas muy bien, que habías tenido un día difícil –

-Y a mí no me saludas ingrato – Johanna utilizo un tono muy ronco y prácticamente le hablo al oído a Alex, él cual se sobresalto y dio un paso para atrás provocando que chocara conmigo.

-Oh disculpa Kat, este… buenos días señorita Johanna –

-Cielos… sí que eres difícil chico, ¿Cuántas veces te he dicho que no me digas señorita? – contesto Johanna mientras entrabamos todos a la panadería.

-Sí, creo que de eso ya tiene rato que no lo eres – por un momento me sorprendí a la vez que no pude evitar reírme de mi chiste mientras todos me veía… extrañados – bueno yo…-

-Ósea descerebrada no es necesario que lo aclares, ¿Qué te pasa? ¿Quién eres tú y que has hecho con Katniss? Y ultimadamente ¿me sabes algo o me hablas al tanteo? –

-Bueno pues… solo me… remonto a los hechos, mas bien a tus comentarios, porque te oyes tan experta en el asunto que bueno… - no pude continuar sentía que el color en las mejillas me quemaba.

-Bueno, bueno, ¿Alex que novedades hay? –

Peeta se puso a trabajar y a checar con Alex los pendientes desviando la atención de la conversación y dándonos instrucciones para ponernos a trabajar, incluso Johanna ayudo asear el lugar mientras nosotros nos dedicábamos a preparar el pan del día.

Obviamente no perdió oportunidad para incomodar a Alex mientras movía unos bultos de harina, en verdad que hasta yo me sentía incomoda con sus miradas y comentarios aislados que hacia al respecto.

-Johanna en verdad, debes tranquilizarte con ese chico, lo incomodas, incluso tus comentarios me incomoda a mi – le recrimine mientras limpiaba unas charolas.

-Oh vamos Katniss, me vas a negar que el chico esta guapo, míralo, tan solo ve esos fuertes brazos, de hecho le ha asentado muy bien trabajar aquí, se ha puesto mas bueno – las dos mirábamos a Alex, no podía negar eso, el chico en verdad era guapo.

-Este, chicas – las dos dimos un respingo al escuchar a Peeta detrás de nosotros – disculpen que las moleste pero necesito pasar – pude notar un poco serio a Peeta cuando me vio, para después darme una sonrisa que no llego a iluminarle sus hermosos ojos.

-Peeta, oye ¿a qué hora vamos a ir a ver a Paul? –

-Cuando termine aquí, hay muchas cosas que hacer y bueno…-

-No, espera no creas que vamos a dejar de ir a verlo, necesitas que te revise, aparte lo prometiste – pues mis manos en mi cadera en son de regaño.

-Pero…- No lo deje continuar puesto que me acerque a él y le puse un dedo en la boca, mientras que con la otra lo abrazaba.

-Por favor no discutamos eso, sabes que voy estar mas tranquila si te revisa, aparte no creo que sea muy buena idea que te excedas en trabajo, no cargues mucho el día de hoy por favor – yo me aferre a él, pegue lo mas que pude mi cuerpo al suyo.

-Déjense de arrumacos, si ustedes no me permiten estar del todo cerca de Alex, yo no voy a permitir que coman enfrente de los pobres – Johanna se veía tan graciosa con su escoba en una mano y la otra en la cadera a modo de reclamo.

Justo cuando Haymitch apareció decidí que era el momento ideal para ir a ver a Paul, necesitaba que Peeta fuera revisado perfectamente, a parte que lo sorprendí varias veces sobándose en la cien por ambos lados, yo le pregunte que si le dolía la cabeza o se sentía mal, nunca lo admitió, pero no me engañaba, no se sentía del todo bien.

-Vamos no acepto replicas, ya has prolongado mucho esto – yo lo empezaba a jalar del brazo para que dejara de amasar la pasta que tenía en frente.

-Pero Kat… también es importante que hablemos con Haymitch sobre la visita del… -

-Nada, aprovechemos que está aquí para que vigile a Johanna –

-Oye – protesto la eludida, mientras que a lo lejos vi como Alex se reía.

Ambos esperábamos que no estuviera Susan por la clínica o los al redores, de hecho Peeta evito por todos los medios salir al mostrador, según él no quería dar mas de que hablar, pero si Susan estaba iba a ser imposible y mas porque al parecer según Johanna se dio cuenta de que algo había pasado en casa de Peeta ayer.

-Hola chicos buen día – nos saludo el doctor Mark al vernos llegar – pensé que vendrían mas temprano, Paul me informo que ayer recibiste un fuete golpe – afortunadamente el doctor estaba actuando muy profesional.

-Bueno… si, creo que pues se nota un poco –

-Vamos entren al consultorio, afortunadamente no hay gente, la mañana ha estado muy tranquila –

-Gracias – respondimos al mismo tiempo, lo que hizo que el doctor sonriera, era tan extraño ver ese gesto en él, puesto que al menos conmigo siempre fue muy… serio.

Paul apareció por una de las puertas, iba clavado en un libro, al parecer no se había dado cuenta de que estamos en el consultorio.

-Hola Paul – se sorprendió al escuchar mi voz.

-Oh, hola chicos, empezaba a preocuparme de que no vendrían –

-Peeta no quería – lo acuse.

-Es que hay mucho trabajo – dijo mientras se sentaba en la camilla que le indicaba el doctor Mark.

-Quítate la playera y la camiseta, Paul me dijo que fueron varios golpes los que recibiste – en ese momento dude si permanecer o no dentro del consultorio, no quería incomodar a nadie, pero también me daba miedo de que Peeta fuera a minimizar algún golpe o que incluso no recordara todo, por lo que me arrincone en una esquina dándoles un poco de espacio para que trabajaran.

Peeta tenía marcado un fuerte moretón en el costado derecho, justo al centro de las costillas, estaba algo inflamado, pero de lo demás no había rastro de algún otro golpe. El doctor fue revisando varios puntos, presionando para ver que tanto le dolía, así como también le tomo la presión y escucho las pulsaciones de su corazón.

-Pues tienes este fuerte golpe, pero no daño ninguna costilla, tus pulmones y tu corazón se escuchan bien, tu presión está un poco alta, necesitas relajarte y yo creo que lo mas conveniente es que vengas varios días para que la monitoreemos, ahora recuéstate para ver como esta esa nariz, esta muy morado, presiento que hay fisura o tablón desviado –

No puede ver exactamente bien lo que hizo el doctor, ya que me estaba dando la espalda tapando en panorama, le dijo a Paul que la revisara, indicándole ciertos puntos y diciendo como lo hiciera, por lo que podía notar el doctor era un buen maestro.

-¿entonces? – pregunto el doctor Mark.

-Hay un leve desvío, es mínimo pero lo hay – contesto Paul.

-Peeta, ¿has tenido alguna otra molestia? –

-No, todo está bien –

-No es cierto – interrumpí desde mi rincón – desde ayer tiene dolor de cabeza, pudo dormir bien, pero… - me sonroje un poco al interrumpir, así como también que le deje claro al doctor que me quede con él – pero… amaneció con una punzada y no ha dejado de masajearse la cien –

-Kat – protesto Peeta mientras se sentaba

-No Peeta, Katniss hace bien – lo interrumpió Paul – debes de decirnos cualquier molestia –

-¿El dolor entonces no ha desaparecido desde ayer que te dieron el golpe en la nariz? – pregunto el doctor Mark mientras apuntaba algo.

-Bueno es que… he notado que después de que me da una… una crisis me duele la cabeza, pero descansando y desaparece –

-Ya ves debiste quedarte en casa hoy – le reproche.

- ¿Con qué después de cada crisis? – volvió a murmurar el doctor.

-Pero si no te dan crisis, ¿sufres de jaquecas, dolores o punzadas? – esta vez pregunto Paul.

-No, solo es cuando pasan las crisis –

-Ok, te daremos un analgésico para el dolor de cabeza, si este persiste tendrás que venir a vernos para que te hagamos un estudio mas minucioso – el doctor dejo de escribir y le indico que se volviera a recostar – acomodaremos ese tabique, te va doler un poco pero es mejor a que en un futuro se te tenga que hacer una cirugía, afortunadamente es leve el desvió como dijo Paul, así que lo podemos hacer ahorita –

Sentí como todo mi cuerpo se tenso, ¿Qué era lo que había dicho? ¿cirugía? No creía que esta clínica estuviera equipada para hacer algo así, tal vez a lo mucho podía hacer cesarías, no creo que algo mas… incluso las cesarías en un lugar así se me hacia peligroso.

-Bueno Peeta sujétate de la camilla y no te muevas, Paul ya sabes que hacer – le indico el doctor, nuevamente no vi mucho, lo cual agradecí, porque lo que menos quería ver era la cara de sufrimiento de mi chico.

Después de un leve quejido de Peeta y un movimiento del doctor, este se retiro para regresar con una pomada, se la aplico en la nariz y luego también aplico un poco en el golpe de las costillas. Yo me perdí en el movimiento que hizo el doctor en el abdomen de Peeta, lo tenía tan marcado; Paul me saco de mi ensoñación pasando frente a mi mientras le tendía a Peeta su camiseta y su playera.

-Tomate esto durante tres días – le paso una frasco – y este es el analgésico, tómalo para quitarte el dolor, si para mañana aun tienes dolor vienes a vernos – le tendió otra caja con pastillas.

-Peeta también es importante que descanses, deberías estar en casa tranquilo – le agrego Paul.

A pesar de mi insistencia de irnos a su casa, él se empeño en pasar a la panadería para dejar listo todos los ingredientes del pastel y los bocadillos que se darían al otro día en la boda. Jamás me imagine a Haymitch ayudando en todo lo que daba, pero debido a que le había pedido de su ayuda para que termináramos pronto y así Peeta pudiese irse a descansar, incluso yo estaba como hormiguita, tratando de hacer lo mas rápido posible todo, así como también impidiendo que Peeta se esforzara de mas.

-Vamos Kat, tranquila al rato la que se va sentir mal vas a ser tu, yo estoy bien no quiero que te excedas –

-Yo estoy bien si tu estas bien – dije mientras me apuraba con una pasta.

-Vaya descerebrada si que lo quieres – se río Johanna.

-Pues claro – me sonroje, pero me alegre a la vez, porque por fin en todo el día conseguimos que Peeta sonriera de verdad, es decir esta vez la sonrisa le ilumino sus ojos.

Para cuando convencí a Peeta de que mañana no abriera, para así dedicarse de lleno al pastel y así poderse ir a descansar el día de hoy, ya eran mas de las 3 de la tarde, por lo que lo acompañe a casa, diciéndole a Alex que en un rato mas regresaría para relevarlo, claro que antes tenía que pasar a mi casa para ver cómo estaba todo con los Hawtorner.

El analgésico y el medicamento le provocaron mucho sueño a Peeta, así que se fue directo a recostar, por lo que deje a Johanna haciéndole compañía mientras que escribía su informe para Paylor. Era necesario ver a Gale y su familia, solo esperaba que aun los encontrará en casa, ya que no había sido una buena anfitriona, puesto que no me había aparecido en todo el día.

Al estar cerca de mi casa, encontré a Rory viendo nuevamente las Primrose, fue ahí donde capte que él y Prim siempre fueron muy buenos amigos.

-Hola – dije con cautela - ¿esta todo bien? –

-No- contesto secamente – no… no me gusta estar aquí en el distrito –

-Pero… - su respuesta me sorprendió – bueno, se que muchas cosas han cambiado –

-¿Cómo soportas estar aquí? – me encaro – Katniss en este lugar pasaron tantas cosas, es mas el distrito ha cambiado mucho, ni siquiera el quemador es el mismo –

-Todos hemos cambiado Rory, sabemos que después de… la guerra – solté el aire – ya nada iba a ser igual, en muchos aspectos, pero tenemos que aprender a sobrellevar las cosas -

-¿Has aprendido a sobrellevar su muerte? – jamás pensé que me preguntara algo así.

-No – se me quebró la voz – pero he aprendido a vivir con ello, y me han enseñado a que a Prim no le gustaría verme mal, a que tengo que vivir por ella –

-¡Katniss! – esta vez fue Posy quien grito mi nombre desde la entrada -¿es cierto qué ya no quieres a Gale? – Se me estrujo el corazón al escucharla.

-Posy, cállate – jamás había oído a Gale hablarle así, siempre era muy cariñoso con ella – entra a la casa –

-Gale… no le hables así, vamos nena entra te voy explicar que pasa – en un momento de valor lo encare, a la vez que les indicaba a los chicos que pasaran, afuera estábamos muy expuestos para platicar con ellos.


N/A: Que tal? Espero que les haya gustado, se que tal vez esperaban un poco mas, pero las cosas así me las he ido imaginando, aparte que la verdad no he tenido mucho tiempo para poder dedicarle a la historia como me gustaría, pero en fin. Yo calculo que para la próxima semana se normalice las cosas en mi trabajo y también poder tener mi computadora, así que sean pacientes jijij. No olviden dejar sus comentarios, que se que no he contestado, pero saben que es lo que me ayuda mucho en la historia.