CAPITULO 77: SECRETOS REVELADOS. LEYENDAS Y PROFECÍAS.

(Voz de Rissa)

No podía creerme nada de lo que notaba. Todos mis sentidos se habían vuelto locos, así que estaba perdida.

"Ya está, tranquila." Me dice Embry rodeándome con sus brazos y sujetándome desde la espalda. "Estás a salvo, estamos aquí…"

"¿Dónde está Jake?" Le pregunto.

"¿No lo sabes?" Me pregunta Paul.

"Rissa, está… lo tienes a tu lado…" Me dice Seth.

Parece que está todo el mundo allí, todos menos…

"¿Jake?" Le llamo suavemente tocando alrededor. "¡Jake!" Grito cuando lo encuentro. Su piel está tan fría… "¡Jake, por favor, contesta!" Le grito cogiéndole de los hombros con cariño para moverlo. "¡Jake, por dios, contesta, no me dejes sola!"

"Rissa…" Me llama Bailey. "Es Jagger, está…"

"Bailey…" Le llama Jagger. "No la molestes."

"Ese chucho está muerto." Afirma la Dakota. "Y tú estás a punto de morir por su culpa."

¿Jagger está…?

"Dakota, no es culpa de Trixxy." Le dice Phury.

"Pero…" Dice de nuevo ella.

"Basta." Dice Jagger. "Trixxy…" Me llama en italiano. "Trixxy my pixie (Trixxy mi hadita)" Nunca me ha gustado esa rima, pero sé que me lo dice cariñosamente y es por eso que nunca le he dicho nada. "Al final no voy a poder cumplir mi parte del trato del todo. Estoy mal."

Me da pena, es una tontería, pero me da pena, así que me levanto para intentar alcanzarle por el sonido de su voz, pero entonces alguien me empuja y me tira de culo mientras cae junto a mí y por el pelo deduzco que es Jagger, que ha caido justo a mi lado, al contrario que Jake.

"Jag-jag…" Le llamo para volver a usar el italiano mientras noto que comienzan a congregarse gente en torno nuestro en un cerco a una distancia de seguridad. "Jagger, qué… qué ha pasado."

"Ese diablo de Aro Vulturi iba a atacarte, así que te protegí." Me dice. "Prometí protegerte, siempre lo he intentado, aunque… es evidente que no siempre he podido." Afirma llevándose mi mano a su boca para besarla. "Siento tener que apagar las luces y acabar el espectáculo tan pronto."

"¡Esto no os incumbe!" Oigo gritar a Paul. "¡Déjame pasar!"

"Paul." Le dice. "Ese chico se muere. Nadie, ni siquiera un vampiro podría sobrevivir a esa herida."

Entonces la verdad me atrapa, me alcanza y me hiere con sus garras heladas.

"J… ¿Jag-jag?" Le digo. "Qué… qué es eso de que…"

"Bah, son solo rasguños." Me dice. "Ya sabes, las he tenido peores. No te preocupes."

La profecía se cumple, alguien a quien quiero morirá, estoy a punto de perder mi ancla y… a mi primer amor, al de Bellatrix.

"Jagger, no puedes irte, es… no puedes dejarnos." Le dije. "Phury necesita que le controles y…"

"Phury ya es lo bastante mayorcito para cuidarse solo." Me dijo sonriendo con ironía, como siempre no necesitaba verle para saberlo. "Y tú serás una gran ayuda. Siempre has sabido cómo tenernos atados. Me preocupa más qué será de ti."

"Jagger, es… estoy… no puedes dejarnos." Afirmé poniéndole su mano en mi vientre. "Estoy embarazada…"

No necesitaba verle para saber que se asombró, se sentía confundido y…

"¿Desde cuándo…?" Me dijo.

"El día que… bueno, te pedí que me olvidases y me dejases ser feliz con Jake." Le dije notando lágrimas en mis ojos.

"Pero de eso hace solo…" Me dijo.

"Medio mes. Pero creo que, por lo que he oído a los Cullen… se desarrollan mucho más deprisa." Le dije.

"¿Y estás segura de que…?" Me dijo. "¿No podría ser…? Ya sabes, de tu novio el chucho."

"¡Jagger Antonius Pimo Diavvolo!" Le dije llamándolo por su nombre de pila.

"Anda, así que ahora se sabe todo un chorizo de nombre." Dijo alguien susurrando.

"Ya sé." Me dijo. "Pero es que… ¿yo, padre?"

"Eso decía la profecía ¿no?" Le dije. "Por eso me queríais todos. Porque pensábais que era yo."

"Es que eres tú." Me dijo besándome la mano. "Puedo reconocerte, te conocí en otra vida, eras Lixandra. Tienes la misma cara, y tu pelo es parecido, solo que antes eras más pálida. Y tu pelo… todas las mujeres te tenían envidia. La soltera más cotizada de toda Inglaterra. Hasta la reina Victoria conocía tu nombre; claro que no era tan raro, tu hermano era capitán de su tercero regimiento, un héroe de guerra. Siempre me gustaste con el pelo largo, cuando te lo recogías en ese moño alto con ese mechón que siempre se te caía… dios, eras como ella. Pero en morena, en todos los sentidos."

No era posible, yo era yo. No era Lixxandra, ni Nix ni… nadie más.

"Ya te he robado una vida, no pude protegerte siendo Lixxandra, y tampoco pudimos protegerte cuando eras nuestra Tixxy… pero ahora he saldado nuestra deuda." Me dijo acariciándome la cara. "Te he salvado como Rissa. Y solo ha hecho falta que volvieras a encartarte y te perdonasen la vida dándote otra vida. Ojalá pudiera proteger también a nuestro futuro…"

"Jagger, puedes salvarte." Le dijo Edward Cullen. "Tienes la solución en tu bolsillo."

"¿En mi bolsillo?" Dijo divertido. "Solo tengo esta mierda que me dio la vieja bruja."

"¿Madame Justinia?" Le dije confusa.

"No, la 'Pícara' Justinia." Me dijo. "Se le va la pinza que no veas. Además, no es mío, es de Phury."

"Era para el chucho de Trixxy." Le dijo él. "Y es solo agua de fregar con algo que desteñía, lo he comprobado."

"¿Lo veis?" Dijo Jagger. "Paranoias de la vieja que chochea."

"También tengo un peluche para Trixxy, para cuando le de por jugar con peluches." Le dijo Phury con ironía. "¿También lo queréis, porque creo que hace juego con el mierda de colgante que me dio la vieja?"

"Pues la 'mierda colgante' ese te ha salvado la vida." Afirmó otra voz más que reconocí y me dejó helada en el sitio.

"Señor, pero qué…" Dijo Embry.

"No, si ahora aparecen fantasmas por ahí." Afirmó Paul.

"Con cuidado, caballero." Dijo Rosalie, la rubia de los Cullen.

"Gracias, moza." Le dijo.

"¿Edmound?" Le dije.

"Vaya… señor…" Le dijo Jagger. "Jamás pensé que llevase razón con eso de que usted me vería morir antes que yo a usted."

"Eh, trae aquí, chaval." Le dijo a alguien. "Agua guarra… lo que suponía. Bell… quiero decir, querida. Esto son lágrimas de fénix, resucitarían hasta a un muerto y sanan cualquier herida. Tú verás qué haces. ¿Se la darás al lobo o al niñato vampiro?"

¿Qué hacía?

"Te ahorraré la decisión." Me dijo Jagger quitándomela de la mano.

"¡Jagger, no!" Le grité. "¡Idiota, no…!"

"Se la he dado al chucho." Me dijo parándome las manos con las suyas. "Yo ya he vivido mucho y he metido la pata mucho. Él es la otra mitad que andabas buscando cuando nos conocímos." Añadió en italiano con voz sonriente y acariciándome la cara para secarme las lágrimas que estaba soltando.

"Pero el bebé…" Dije en el mismo idioma.

"Bah… el chucho será un buen padre." Me dijo. "Es tu marido, algo que yo nunca he conseguido. Además, tú eres la chica de la profecía, la mujer en cuyo vientre se encontrará la respuesta a la enemistad entre lobos y vampiros."

"¿Qué has dicho?" Dijo Carlisle.

"Lo que has oído, matasanos vegetariano." Le dijo con ironía. "Rissa, dile a tu lobo que es el padre. Sé que lo cuidaréis bien."

No podía aguantar más. Me eché a llorar. Nunca había pensado que lo que decía Justinia fuese a acabar así.

"Pequeña, no solo se necesita las lágrimas del fénix." Me dijo el abuelo Edmound. "Necesita que le eches una mano. Un beso, como en los cuentos."

Era una cosa rara, pero… si las profecías se cumplían…

Con cuidado tanteé alrededor y encontré a Jake, entonces me incliné y…

Un beso, dos, tres…

"¿Por qué no pasa nada?" Preguntó Paul.

"Voy a volver a intentarlo." Afirmé.

"Con el primero era suficiente, pero si insistes…" Dijo una voz suave.

"¡Jake!" Le dije abrazándole.

"Eh… chucho apestoso…" Le dijo Jagger. "Como… seguramente la… dama no t… te diga… nada… que sepas que… está embarazada… así que… vas a ser… papá."

"¿Qué dice el idiota chupasangres?" Dijo Embry.

"¿Es eso… cierto?" Me preguntó Jake.

"No." Negué. "Vais a ser los dos papás. Jagger y tú."

"Un… buen… rec… cuer… do." Dijo Jagger.

"¿Jagger?" Le llamé. "¿Jag-jag…?"

"¿Vas a llorar a ese…? Oh, ya, el… agujero." Dijo Jake.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Carlisle)

"¿Y ahora qué hacemos?" Preguntó Jasper.

"¿Es eso posible, Carlisle?" Me dijo Esme.

"No lo sé." Negué. "Es posible que esté embarazada, pero de uno. De los dos…"

"Son los dos." Afirmó Edward blanco como la tiza. "Es… debería haberme dado cuenta antes. Las voces…"

"¿Entonces es cierto?" Dijo Rosalie. "¿Un nuevo bebé mestizo?"

"Dos." Dijo Edward. "Está intentando no crecer más de lo necesario."

"Gemelos…" Murmuré.

"Diría que mellizos." Afirmó Edward.

"No tiene tripa de mellizos." Observó Alice.

"La voz ve oigo se queja de que hay alguien más." Sentenció Edward.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Embry)

"Tranquilo, Jake." Le dije. "Te… te pondrás bien."

"Dios… me siento como si hubiese vuelto de la muerte." Me dijo intentando incorporarse para dejarse caer de nuevo con dolor.

"Eh, tranquilo." Le dijo Paul viniendo con Jared a cogerlo cada uno por un lado. "Cruza los brazos en el pecho, te levantaremos."

"Pero Rissa…" Dijo Seth.

"Seth, cógela." Le dijo Paul.

"Seth, déjala." Le dijo Jake con gestos de dolor. "Es un adios."

"Al menos démosle ese gusto al chupóptero ese." Dijo Jared. "Se ha metido entre ese Vulturi y vosotros dos."

"Qué ha pasado." Pregunta Jake. "Es… lo último que recuerdo es que ese Vulturi me tenía cogido por el cuello y me ahogaba."

"Sinceramente, no lo sabemos." Afirmé viendo cómo Rissa lloraba sobre el vampiro muerto diciendo cosas que no entendíamos. "Hubiéramos jurado que habías muerto, y entonces… dios, tenías que ver a Rissa."

"Tiene que darnos explicaciones." Le dijo Paul. "Muuuuuuuchas explicaciones."

"Jake, qué tal te encuentras." Le preguntó Edward.

"Ahora que he despertado mucho mejor." Afirmó intentando sonreír como siempre con ironía ante la pregunta. "Y parece que ya no tengo que preocuparme por acosadores. Encargarme de dos es difícil, pero uno…"

"No os molestarán, Carlisle va a decirles lo del tratado." Le contestó palpándole el cuerpo con cuidado. "Hum… tienes un par de vértebras movidas. ¿Me dejas recomponértelas?"

"Como supongo que va a dolerme… al menos déjame que me tome algo primero." Le dijo Jake.

"Eh, va a ser padre." Le dije intentando hacer una broma serio. "Se merece un par de lingotazos, o tres."

"Es peligroso que se mueva con eso así." Nos dijo. "Pero está bien, dejarme que vaya a buscar algo."

"Entonces es cierto." Me dijo Jacob. "Voy a ser… padre."

"De un semivampiro, sí." Le dije.

"Personalmente creo que deberías matarle en cuanto naciera." Afirmó Paul. "Pero… ¡eh! Es tu vida, y tu esposa."

"Que dicho sea de paso te puso una cornamenta enooooooooorme con ese chupasangre." Añadió Jared.

"Oh… callaros de una vez." Afirmó Seth dejándonos alucinados por su contestación puesto que no ponía ese tono con nosotros nunca. "Tú pasa de ellos, Jake. Es genial que Rissa esté esperando un bebé. Aunque no sea tuyo sigue siendo de Rissa."

"Ya, pero si hubiera sabido que tenía… esa cosa dentro igual me lo hubiera pensado." Le dijo Jared.

"Eh, Seth tiene razón." Dijo Jake. "Callaros un rato, os recuerdo que Nessy es alguien como lo que llamáis 'esa cosa' ¿vale?"

"Gracias por la defensa." Dijo Edward regresando. "Aquí tienes, es vodka, había un par de botellines en el refugio. Ten cuidado o te pegará fuerte."

"Eso espero." Dijo Jake. "Odio pedirlo, pero…"

"Aúpa, colega." Le dije incorporándole un poco mientras Edward repartía una ronda de chupitos de vodka y nos los iba dando. "¿Por haber ganado?"

"Por la victoria." Afirmaron para que nos tomáramos una ronda.

"Oh, otro, otro." Dijo Seth.

"Seth, que tú aún eres menor." Le dijo Quil divertido.

"Nah, dale otro Eddy." Le dijo Jake demostrando que esa cosa era fuerte como el fuego puro. "Se lo ha ganado; su segunda vez en encararse con los Vulturi."

"Vale, Seth, tu brindis." Dijo Edward rellenando los chupitos.

"Quiero brindar por Jake y Rissa." Afirmó. "Porque Jake es el mejor alfa que uno puede tener y casi como mi hermano."

"Espero que no te hayas enamorado de mi mujer." Le dijo Jake divertido.

"Bien." Afirmé. "¿Y Rissa?"

"Porque es una gran amiga." Afirmó. "Y dentro de poco nos va a dar una camada pequeña, o al menos en varias veces. De momento nos conformamos con el híbrido de 'Jag-jag'." Añadió poniendo ironía de la de reírse de algo en el nombre como llamaba Rissa cariñosamente al vampiro de pelo blanco y puntas rojas.

"Por ellos." Dijimos.

La verdad es que me parecía que Rissa había traicionado en cierto modo a Jake, haciendo lo que hacía falta para quedarse embarazada de aquel… chupasangre peligroso; pero seguía siendo ella, y por ello, cualquier cosa que saliera de dentro de ella quedaría protegida por ser hijo de la impronta de Jake.

"No te equivoques. Embry." Me susurró Edward. "No es solo un embrión, son dos, mellizos si no gemelos."

"Y encima eso. ¿Cómo lo sabes tú, por cierto?" Le dije.

"Porque puedo oírlo." Afirmó. "Pero solo oigo una voz, la de la criatura que es como Nessy."

"Pero eso significa…" Dijo Jake.

"Un doble embarazo." Dijo Edward. "Todo un milagro pero posible, y ahora… tus vértebras. Vamos a aprovechar el shock."

Y tanto que era un shock. Tuve que servirme un buen trago directamente del botellín para quemarme y despertarme del choque.

Mellizos… un lobo y un vampiro… era… era…

"¡Ayyyyy!" Gritó Jake sacándome de mis pensamientos para ver que Edward le movía el cuello con golpes hasta parar.

"Ahora está en su sitio, intenta no mover el cuello en un rato." Le dijo. "Voy a hacerte un collarín con lo que pueda."

Entonces volví a mirar alrededor. El grupo del vampiro volvía a estar junto a él, y esta vez… señor, era casi tres veces lo que era antes. A ellos se habían unido otros como ellos que pululaban por el refugio de los otros animales. Y parecía que estaban cogiendo el cuerpo de Jagger para llevárselo a otro sitio.

"Voy con Rissa." Dijo Seth.

"Espera." Le dijo Jake. "Déjala, es un momento íntimo para ellos."

"Jake, hablas como si la hubieras perdido." Le dije.

"Porque sé que no la he perdido es por lo que digo que la dejéis." Dijo. "Es… no voy a poder perdonarle lo de ese tipo, pero tengo que hacerlo. Quiero pensar que había razones de peso, pero…"

"Es por una profecía." Le dijo Seth. "Se lo oí al 'Rob Negro' antes. Por lo que se ve, había una leyenda que decía que existía una mujer que pondría fin a las disputas entre vampiros y el resto de cambiaformas."

"Es mucho más que eso." Afirmó Edmound, el abuelo de Bellatrix que también presentaba signos de haber participado en la pelea. "Es toda una leyenda. ¿Os contó Rissa alguna vez la del nacimiento de los guerreros-tótem?"

"Sí, hablaba de ellos y le acabamos preguntando." Le dije. "¿Qué tiene que ver?"

"Todo." Afirmó. "Los tótem habéis estado siempre enfrentados. Siempre habían vivido en paz y armonía, pero el murciélago traicionó a todos."

"Pensaba que solo había sido con los lobos." Dijo Jake.

"Principalmente los lobos y los murciélagos se odiaban por… otra leyenda que tiene que ver con ambos." Afirmó. "Pero… se dice que una mujer podría acabar con esas rivalidades, que solo en manos de una mujer estaría el que todos los tótem pudieran volver a unirse y luchar para proteger a la humanidad, juntos."

"¿Y esa es Rissa?" Dije.

"No, es el ser que duerme dentro de Rissa." Afirmó. "No habéis escuchado lo de la tal Cristiana ¿no?"

"No." Dijimos todos.

"Cristiana era supuestamente la mujer del vampiro aquel cuando aún era humano." Nos dijo. "Vivió en el siglo I dc. y Jagger dijo que la conoció como Lixandra, victorianismo, finales del siglo XIX. Vosotros la conocisteis en este siglo, el XXI, como Bellatrix que se reencarnó con sus recuerdos y los de su nuevo cuerpo en Rissa Ben-al-Kirk. Entonces… ¿qué nos impide pensar que haya vivido más vidas aún?"

"La lógica." Afirmó Paul. "Lo que has dicho son 4 vidas, demasiadas para un alma estés en la religión que estés."

"¿Y por qué no?" Dijo Seth. "Se ha convertido en una mujer de fuego."

"Un fénix." Dijo el anciano.

"Pero eso es un ser mitológico." Afirmó Jake. "Se supone que los guerreros-tótem esos son… animales, como nosotros."

"Y una sirena, dueña del agua; un centauro, señor de la tierra; y un fénix, señor del fuego y el aire." Afirmó Edmound. "No, jóvenes… vosotros no sois los únicos que existís."

Seres mitológicos, mitad humanos mitad animal… Me caí de culo al entender de qué iba aquello.

"Son seres…" Dije.

"Inmortales, sí." Afirmó Edmound. "Por eso las leyendas decían que no podían morir, pero… ¿y si no fuese así del todo?. ¿Y si surgiesen solo en momentos dados en vez de controlados por las emociones?. ¿Y si murieran como humanos longevos y luego…?"

"Reencarnaciones." Dijo Seth atónito. "Por eso Bella no murió, volvió como Rissa."

"Pero eso no es posible." Afirmó Jake. "Ha dicho que fue una mujer del siglo I, luego otra de finales del XIX y Bellatrix en el XX y XXI. Siempre hay un salto en el tiempo."

"En la mitología, los fénix morían y renacían de sus cenizas." Afirmó Edmound. "Lo que no decían es cuánto les costaba resurgir."

Eso explicaba todo.

"Me di cuenta cuando me llegó la carta con la página manuscrita con el dibujo de un fénix y fotos de dos mujeres en el siglo XIX. Una de principios que murió con 43 años y otra de finales, Lixandra, que murió con apenas 45."

"Murieron jóvenes." Afirmé.

"Siempre mueren jóvenes." Afirmó Edmound. "He investigado, hubo un gran incendio a finales del XIX en la zona donde vivía Lixandra, y en la de la anterior, se dice que era corsaria, Titania, más conocida entre los suyos como 'Pixie Queen' ('Reina de las hadas'), aunque la historia la conoce como Mark Red, hija de Mary Red que heredó su apodo masculino."

Eso nos dejó boquiabiertos, habíamos tenido muchas noches de leyendas Quileutes, pero sin duda, esta que nos contaba, se llevaba la palma.

Rissa había sido mujeres famosas en otras vidas, mujeres con algo en común.

"¿Y por qué creerse eso?" Dijo Jared. "Podrían ser…"

"¿Patrañas?" Dijo Edmound. "Podrían ser, pero parece que no. Todas y cada una de las mujeres que decía la carta eran ciertas, miré fotos y retratos de ellas en internet, investigué sobre ellas, y adivinad qué. Todas tenían los rasgos iguales, además del mismo final a sus historias."

"¿Y es?" Dijo alguien.

"Todas murieron en extrañas circunstancias poco después de sobrevivir a un incendio en su época." Afirmó Edmound.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Rissa)

"Mi más sentido pésame." Me dijo Carlisle tras dárselo a Phury tras el entierro corto que habíamos dado a Phury y en el que habíamos quemado su cuerpo dentro de un ataúd de metal improvisado con una artesa de acero que habíamos encontrado en un almacén a kilómetros de allí hasta reducir el cuerpo a cenizas que habíamos recogido en una urna improvisada con un jarrón que había hecho yo misma al horno que había controlado Phury para cocerla y que no se rompiese.

"Gracias, Carlisle." Le dije dándole dos besos que me ofrecía.

Era una suerte que llevase las 'Ray-Ban de policía' de Jag-jag, y Phury me había permitido ponerme también su gorra de capitán marine de los años 50 que parecían hacer juego con mi abrigo largo blanco y mis ropas blancas.

"Cuando yo muera, no quiero que nadie vaya de negro." Me había confesado una noche Jag-jag cuando volvimos del entierro de uno de los nuestros, caído en combate en una acción contra una empresa que pretendía talar un bosque para que alguien hiciese un complejo deportivo. "Yo quiero que vayan de blanco, como los orientales."

"No digas tonterías." Le había dicho. "El blanco es para las bodas."

"Pues por eso, el blanco es un color alegre, y yo quiero que los que queden sean felices aunque yo falte." Me había dicho divertido. "Que yo pueda verlo desde donde esté y diga 'Eh, mirad todos, ahí están mis amigos, siendo felices por mí' eso sí que sería una vida en la muerte feliz."

Así que allí estaba, vestida de blanco ártico, notando el frío mordiéndome los huesos y aguantándome de tiritar. Recibiendo el pésame de unos y otros que solo me daban por modales. Notando cómo la vida que iba a ser el legado de Jagger Diavvolo me hacía daño por dentro y aguantando con cara seria el dolor en mis huesos causado por el frío y el bebé de Jagger y el de mi corazón al perder a alguien que… vale, era importante en cierto modo para mí.

"Rissa, toma." Me dijo Edward pasándome un termo caliente. "Esto te ayudará con los dolores del embarazo. A Bella le ayudó con Nessy, le calmará su hambre y te dejará asimilar la comida que tomes."

"Gracias." Le dije destapándola para oler el contenido y ahogando la arcada mientras otra parte de mí me pedía que lo tomara.

Bebí un trago y noté arcadas y gusto; entonces tomé otro. Era tibio y a una parte de mí le hacía bien, pronto comencé a sentirme mejor y paré para sacarme el pañuelo de tela del bolsillo del abrigo y limpiarme para volver a guardarlo antes de meterme un caramelo helado en la boca para quitarme el sabor metálico de lo del termo.

No había ninguno de mis amigos allí fuera, o al menos no se me acercaron a darme el pésame junto a Phury, y eso me hacía daño.

Había hecho daño a la persona que más quería, Jake debía sentirse traicionado al enterarse que en una parte de mi vientre crecía una cría de alguien a quien casi odiaba.

"Siento inmiscluírme." Me dijo Edward de nuevo a mi lado. "Pero no te odia, no puede."

"Debería." Le susurré. "Yo misma me odio y a la vez no me odio por lo que he hecho."

"Edmound les ha contado las leyendas. No te culpan, aunque alguno tendrá un poco de resentimiento durante un tiempo." Me dijo. "Lo hiciste por salvaros ¿no?"

"Deberías saberlo, me lees la mente." Le dije.

"Desde que volviste de Nueva York, no del todo." Afirmó.

Justinia, debía haber hecho algo para bloquearle los poderes a todos.

"Pero ahora por suerte vuelvo a verla, más o menos." Añadió.

"¿Puedes decirme…?"

"Están aquí." Me dijo adivinando lo que quería. "Se mantienen alejados, esto es algo familiar y han venido, pero no puedes esperar que vengan y hagan como si nada. Salvo por…"

"Lo siento." Oí a Seth decir. "Rissa, yo…"

"No te preocupes." Le dije sonriendo. "Me conformo con que hayas venido."

"El resto lo sienten también." Me dijo. "En cierto modo, al menos."

"Ya está bien." Afirmé sonriendo tristemente.

Me dolía tener que separar mi vida en dos partes, pero no podía acabar así como así con tantos siglos y milenios de enemistades.

"Trixxy, vete a descansar." Me dijo Phury. "Ahora vamos a hacer un ritual propio de los nuestros, y no creo que te haga bien quedarte."

"Está bien." Afirmé. "Estaré en el refugio, recogiendo mis cosas."

"Nos vemos luego." Me dijo. "Te llevaremos algo más sabroso para el bebé."

"Por favor, nada humano." Pedí.

"¿Qué tal una ballena?" Me dijo. "Antes creían que era reconstituyente."

"Nada de especies en peligro de extinción." Afirmé.

"Vaaaaaaleeeee…" Me dijo.

Entonces, estiré mi bastón de senderismo por glaciares apuntando al suelo y comencé a tantear antes de comenzar a marchar lentamente para evitar resbalarme, con Seth a un lado y tan pronto como me alejé un poco del sitio donde habíamos celebrado el funeral público para los que quisieran ir, noté la compañía de más gente, lobos en su mayor parte.