CAPITULO 78: LA PUSH. LAS NOTICIAS Y BILLIE.
(Voz de Jake)
"Jake, sé que estás aquí." Me dijo Rissa mientras guardaba otro jersey de lana bastante grueso en la mochila de alpinista que le habían dado para que guardara sus cosas como si fuese una maleta. "Si no quieres hablarme… lo entenderé."
"No digas tonterías." Le dije suavemente desde la pared. "Tan solo no tengo nada que decir."
"Ya, entiendo…" Dijo. "Es… entiendo que te sientas…"
"Cómo me sienta me da igual." Afirmé. "No quiero hacerte daño, así que… me aguantaré cómo me sienta."
"¿Por qué?" Me preguntó parando de guardar cosas para girarse como si quisiera mirarme.
"Una pregunta." Le dije, le haría daño, pero necesitaba saberlo. "¿Vas a tenerlo?"
"Sí." Asintió suavemente. "Es… quisiera que fuese de mutuo acuerdo pero…"
"¿Qué yo te dijera que no lo tengas serviría de algo?" Le dije suspirando.
"No." Negó.
"Entonces da igual cómo me sienta." Afirmé.
"No, no da igual." Negó dejándolo para venir hacia mí. "Jake, esto va a suponer algo grande. Los jefes de los vampiros han desaparecido, podría haber una guerra, pero cuando se haga público que… cuando nazca el fruto de mi vientre… todo cambiará, será un nuevo comienzo."
"Y esperas que cuando mire al bebé le quiera como si fuese…" Comencé para que me cerrara la boca con un dedo.
"Es tuyo, en parte." Afirmó. "Son mellizos; un semi-lobo y un semi-vampiro. Y sé que vas a ser un buen padre."
¡Mia!. ¡La mitad de la camada iba a ser mía!
"¿Y… qué va a…?" Le pregunté.
Si por lo que fuera salía un engendro…
"¿Qué salió de tu madre?" Me dijo tiernamente. "Serán un par de bebés preciosos."
"Sí, y uno tendrá los ojos rojos." Afirmé. "Crecerá extremadamente rápido, como Nessy, y el nuestro…"
"Le querremos igual o incluso más, porque nos necesitarán." Afirmó sonriéndome.
Padre, la historia se repetía.
Por un momento recordé cuando Bellatrix murió, cuando nos dieron al abuelo y a mí la noticia de que el bebé que esperaba había muerto en el acto. No lo había supuesto, apenas tendría menos de un mes, pero me había supuesto un mazazo.
Entonces tomé la decisión más dura que podía tomar.
La rodeé con los brazos en un abrazo del 'oso amoroso' y le besé la cabeza antes de darle un auténtico beso.
"Está bien." Afirmé. "Intentaré querer a los dos bebés como si fuesen ambos míos; no puedo prometerte que pueda lograrlo, pero… al menos lo intentaré. Si son mellizos no creo que sean demasiado diferentes físicamente ¿no?"
"Supongo que no." Afirmó casi llorando.
Entonces alguien llamó a la puerta.
"Adelante." Dijimos a la vez.
Había esperado que fuese otra persona, pero quien asomó la cabeza y luego entró por la puerta fue Edmound, el abuelo de Bella, Bellatrix.
"Lo siento." Dijo sonriendo. "Espero no interrumpir nada."
"No te preocupes." Le dije. "No era nada importante."
"Solo venía a felicitar a la mamá." Dijo. "Es una lástima que no vaya a ser bisabuelo, esos idiotas de chiquillos Diavvolo me quitaron ese gusto."
"Puedes ser el bisabuelo honorífico." Le dije. "¿Eh, Rissa?"
"Claro." Afirmó sonriendo. "Para mí siempre serás mi abuelo, aunque ya no sea..."
"¿Vas a avisar a la familia de Rissa?" Le dijo.
Mierda, no había caído en eso. Ahora no era Bella, era Rissa. Tenía otra familia, en El Cairo. No había pedido permiso a sus padres, no sabían lo de la boda…
"Les informaré." Afirmó. "Pero creo que no servirá de nada. Ya tienen a Kasim para su heredero, y desde que dije que estudiaría veterinaria en los Estados Unidos fue… algo así como que estoy muerta para ellos."
Vaya, no sabía eso. Nunca le había preguntado por Rissa, sabía que sus padres se habían molestado por su decisión de estudiar carrera pero no sabía más.
"Aún así creo que se alegrarían de saberlo." Afirmó el abuelo. "Mustafá, creo que tu abuelo materno ¿no? Mustafá era un buen hombre. Comenzó siendo un cabrero y acabó donde está ahora. Se alegrará saber que sigues viva y eres feliz. ¿Y Kasim? Siempre os ha querido como hermanas casi."
"Pensaba ir por el centro de recuperación cuando volviera." Afirmó ella. "Una visita corta, tenemos que volver a la universidad, llegaremos con el cuatrimestre empezado."
La universidad, con todo lo que había pasado se me había olvidado por completo.
"Pensaba que… no íbamos a volver." Le dije. "Y dentro de nada vas a tener una tripa que…"
"De eso nada." Negó ella. "Yo vuelvo, y si no tienen mesas para embarazadas pues ya me compraré una."
"Rissa, no puede ser." Le dije. "Escúchame, tú no sabes lo que te viene encima. Ese bebé semi-vampiro va a estar a punto de matarte. Te va a romper huesos, eso si no lo ha hecho ya."
"Jake, Rissa es especial." Me dijo el abuelo. "¿Recuerdas? Sobrevivirá."
"Bella murió." Le dije.
"Sí, y ahora es la mujer de Edward. ¿Y qué?" Me dijo ella.
"La convirtió cuando murió." Afirmé. "Te va a matar."
"Entonces deberías volver a casa." Me dijo Rissa dándome la espalda. "Yo me las apañaré sola."
"Podría ir a tu ciudad." Le dijo el abuelo. "Llevo tiempo sin trabajar, pero creo que podría solicitar un trabajo por los años que te quedan de universidad. Para ser profesor no importa tanto la edad."
"No." Negué. "Dios, eres una maldita cabezota. Está bien, iré." Afirmé. "Pero me harás caso en todo momento, y si llamo a Carlisle para que te saque los bebés, me harás caso y te dejarás."
"Está bien." Cedió. "Pero solo si mi vida llegase a correr auténtico peligro. ¿Trato hecho?"
"Trato hecho." Afirmé. "Y puesto que llegaremos con el cuatrimestre empezado… propongo que vayamos primero a la reserva. Quedémonos allí hasta que podamos ir al siguiente cuatrimestre, en casa siempre serás bienvenida."
"Vale." Me dijo.
"Y una cosa más." Afirmé. "A ti te gusta la solidaridad, así que seamos solidarios, hagamos una obra de caridad y dejémos que Alice Cullen, Leah Clearwater y las chicas de la manada nos organicen una boda de verdad, en la naturaleza, como dios manda."
"Oh, dios, otra boda no." Dijo bromeando. "Pero vale, hagamos esa obra de caridad. Pero entonces quiero que llames a Chloe y que la incluyan. Ha sido mi hermana durante casi 18 años y no quiero que se pierda mi boda para restregarle por las narices en mi mente que yo me caso antes que ella."
Eso me hizo reír, pero acepté. Cuando la conocí, habíamos pensado que se llevaban mal, pero Leah había acabado diciéndonos que era una relación sana entre hermanas con gustos tan diferentes como ellas, dado que Bella parecía un chico y su hermana Chloe era el colmo de la feminidad.
(Salto espacio-temporal)
La Push, WA; Una semana más tarde.
"¡Sí, por fin!" Gritó uno de los benjamines del grupo. "¡Hogar dulce hogar!"
"Pero qué exagerados sois." Afirmó Paul.
"Llevamos meses fuera de la reserva." Le aclaró Seth a Rissa mientras yo la ayudaba a bajar del autobús que habían pagado los Cullen para que nos llevara al centro de la reserva.
"Joder, me alegro de no haber ido." Dijo Leah con ironía. "Estáis todos horribles."
"Si te hubieras partido las patas seguro que no te reías tanto." Le dijo Jared.
"Pensaba que habías huído." Le dije.
"Y lo hice." Afirmó. "Pero me encontré con el abuelo de Bellatrix y acabó convenciéndome de que aceptase que lo que decíais era verdad, o al menos de que le diese a ella una oportunidad, así que mira, volví y me he estado ocupando de ayudar a los que dejasteis aquí para proteger."
"Me alegro de oírte de nuevo, Leah." Afirmó Holly sonriéndole.
Entonces Leah hizo algo impensable en ella, se acercó pisoteando el suelo como un elefante cabreado y cogió a Rissa en un abrazo para hacerla girar.
"Yo también de verte." Le dijo. "Oh, joder… no me jodas… ¡Jake!"
"Qué, soy un campeón." Le dije entendiendo que se refería a la tripa que presentaba ya Rissa, que no era demasiada pero algo se comenzaba a notar.
"¿Y qué va a decir tu padre?" Me dijo.
"Se alegrará, voy a ser el primero en darle un nieto." Afirmé confiando que así fuese y sonriendo. "Y estamos casados, aunque vamos a repetirlo porque fue un poco cutre."
"Y Leah, esta vez tú te encargas de controlar a Alice." Le dijo Rissa para hacer como que le susurraba el resto. "Creo que se ha emocionado demasiado con la idea de ayudar a organizarla."
"¿Y no puede hacerlo otra?" Dijo. "No sé, Emily por ejemplo."
"Emily, mi hermana, tú… y también Chloe, la hermana de Bellatrix." Le dije. "Vais a tener que controlar a Alice, Rosalie, Bella y Esme, así que… ya veréis cómo lo hacéis."
Eso me valió un puñetazo suave en el hombro, pero nada más.
"Espera, os acompaño a casa." Nos dijo Leah cuando comenzamos a separarnos para irnos cada cual con sus cosas a su casa. "Mi madre iba a pasarse por allí para hacer no sé qué con tu padre y Charlie, además, quiero ver la cara que pone tu padre cuando le digas todas las novedades que traes."
(Salto espacio-temporal)
"¡Por todos los dioses!" Dijo mi padre cuando llegamos y tras contarle todo lo que había pasado omitiendo el detalle 'diminuto' de que Rissa en realidad era como nosotros pero en vez de ser un lobo era un pájaro mitológico de fuego que cada vez que salía llevaba caos y destrucción con incendios a donde pasaba.
"¿Eso es todo?" Le dijo Leah. "¿No vas a pedirle a Charlie que le zurre por tí?"
"Eh, dejarme procesarlo todo." Le dijo mi padre. "Caray… no todos los días te dice tu hijo que han ganado una guerra, sigue con vida, se ha casado y encima va a ser padre todo en menos de una hora. ¡Tengo que procesarlo y asimilar toda la información de golpe!"
"Ahora entenderás cómo me sentí yo cuando me enteré de lo de mi hija, los Cullen, vosotros y mi nieta todo en el mismo día, en varias horas." Le dijo Charlie divertido y hasta con ironía.
"Será mejor que prepare unas tilas." Dijo Sue sonriendo.
"Espera, te ayudo." Afirmó Rissa.
"Y yo voy a ayudarla a ella." Dijo Leah. "Paso de quedarme con todos los hombres, que no soy uno."
"Creo que a Leah le ha picado." Dijo Charlie. "Es… un bebé. Vaya…"
"En realidad son dos." Les dije.
"¡Woha, vaya!" Dijo Charlie.
"¿Y no podías haberme avisado cuando te enteraste?" Me dijo mi padre.
"Me enteré hará una semana, cuando decidimos que veníamos de nuevo aquí hasta que acabe el cuatrimestre." Le dije.
"¿Y de cuánto está?" Me dijo Charlie.
"Carlisle dijo que de un mes, creemos que sea de 3 semanas y media." Afirmé. "Día arriba, día abajo."
"Nah, no es posible." Dijo Charlie. "Recuerdo cuando René estaba esperando a Bella, con 1 mes no se le notaba tanto."
"Jacob, dime la verdad." Me dijo mi padre. "¿Estás seguro que es tuyo?"
"Sí, estoy seguro." Afirmé dando la cara.
"Dios… es una guarrada…" Oímos decir a Leah en la cocina. "¿Carne cruda?"
Eso hizo que mi padre me mirase con la cara seria y un gesto que no me gustó nada en la cara.
"Hay que ver, qué caprichos más raros tienen las embarazadas." Dijo Charlie.
"Jacob." Me dijo Sue. "¿Qué… es cierto eso?. ¿Está esperando…?"
"Son mellizos, solo uno es diferente." Afirmé. "Y yo voy a ser el padre de los dos."
"Pues ya estás explicándome ahora mismo lo que pasa si no quieres ir a la calle." Me dijo mi padre.
"Es mi impronta." Le dije. "Si la echas a ella yo me iré con ella, y no volverás a vernos."
"Jake, ya vale." Me dijo Rissa. "Tu padre tiene todo el derecho del mundo a saberlo."
"Rissa, no tienes por qué decir nada." Le dije. "Ya hemos hablado de eso."
"Billie, es cierto, uno de los bebés es un híbrido, el padre era un vampiro." Afirmó. "Y acepté sabiendo que al menos uno sería un semivampiro por el bien de todos. Si me negaba a cumplir con mi destino, no solo el padre hubiera muerto, Jake, los chicos, los Cullen… y hasta yo. He decido anteponer el bien común al mío propio, y no espero que nadie lo entienda, solo espero que lo aceptéis y respetéis mi decisión."
"A mí me suena a cuento barato." Dijo Charlie. "Pero no entiendo nada de eso. Apenas hace un par de años que sé que existís vosotros y los vampiros."
"¿Seguro que es así?" Le dijo mi padre.
"Papá." Le dije. "He estado a punto de morir, dos veces. Y una al menos es después de que ella se quedase… a decir verdad, no sé siquiera si no morí durante unos minutos, no recuerdo nada."
Eso dejó a mi padre pensativo y le hizo a Rissa un gesto de que podía volver a donde estaba antes.
"Rissa, tranquila, yo sigo." Afirmé. "Ve a comerte esa carne."
"Jake, es… aunque me parezca algo asqueroso necesito…" Me dijo.
"Iré luego a conseguirte algo." Afirmé. "Creo que podré coger unos pájaros vivos, o tal vez unas liebres."
"¿Para qué necesita animales vivos?" Preguntó Charlie.
"Las crías de semivampiro se alimentan de sangre mientras están en el vientre." Le dije suavemente. "Y papá, a Rissa tampoco le gusta eso, pero yo le hago hacerlo, no quiero tener que verla como vi a Bella, es… llegan a parecer anoréxicas."
"Haced lo que debáis." Me dijo. "Pero prefiero no saber qué hacéis. Y por dios, dile que vaya bebiendo sangre por ahí."
"Tranquilo, le voy a conseguir un vaso opaco para que beba." Afirmé. "Con Bella Edward lo hizo con uno de comida rápida. Con tapa, pajita y todo."
"Vaya, eso suena a truco para niño pequeño." Dijo Charlie.
"Paso al té." Canturreó Sue.
"Y traemos unas galletitas." Afirmó Leah.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Billie)
"Voy un momento a ver a Sam." Me dijo Jake. "Volveré en unos minutos, voy a ir por el monte, así iré más rápido."
"Vale, tranquilo." Le dije.
"Rissa está acabando de deshacer su mochila." Me dijo. "Espero estar aquí antes de que acabe."
"Tranquilo, la trataré como la invitada que es." Le aseguré.
"Gracias." Me dijo sonriendo a medias. "Y papá, no se lo tengas en cuenta. Prefiero que sigamos vivos y tener que hacerle de padre a un bebé mestizo que no sea mío que estar muertos."
"Vale, ya, vete rápido." Le dije.
"Papá, lo digo en serio." Me dijo. "No se lo tengas en cuenta."
"Que está bien." Le dije. "Haz el favor de irte, hace mucho que no te tengo en casa, me apetece ser un poco egoísta y acapararte un rato más."
Eso le hizo sonreír y salir más tranquilo.
Y parecía que no me conociese, no es que no pudiese perdonar que la mujer con la que mi hijo iba a compartir su vida estuviese embarazada de otro que no fuese él, pero era mi hijo, si él lo quería así no me competía a mí juzgarles.
"¿Jake?" Le llamó la chica al cabo de un rato.
"Jake ha salido un momento." Le dije moviendo la silla para ir hacia el cuarto de las chicas. "¿Necesitas algo?"
"Ah, no." Dijo. "Es que me dijo que cuando acabar le avisara para llevar la mochila al garaje."
"Bueno, entonces habrá que esperar a que vuelva." Le dije. "La llevaría yo, pero… me temo que no puedo ir allí sin que me lleven."
"Ya, supongo que yo tampoco." Dijo sonriendo tristemente. "Será mejor que vaya fuera, vuelvo a tener sofocos."
Bueno, esa era una oportunidad como otra cualquiera para intentar volver a acercar posiciones.
"Si no te importa un poco de compañía, yo estaba pensando en salir un poco también. Podríamos ir al patio trasero, corre un poco de aire, pero tendrás que abrigarte un poco más, tienes que proteger tu salud." Le dije.
"Sí, claro." Asintió sonriendo. "Aunque comparado con de donde venimos… esto es como estar en el trópico casi."
"¿Un clima duro?" Le pregunté.
"Mucho." Afirmó sonriendo. "En el refugio donde me tenían no se estaba tan mal, bastaba con una chaqueta y guantes para estar por los pasillos, pero fuera… creo que la media era de varios grados bajo cero."
"Vaya, suena a infierno." Le dije bromeando.
"Hasta los chicos tenían frío a pesar de que parecían estar ardiendo de fiebre." Me dijo divertida. "Pero la calma… los sonidos allí… realmente ha merecido la pena pasar el frío solo por eso."
(Salto espacio-temporal)
"Vaya… ¿y qué más pasó?" Le dije a Rissa cuando me contó cómo entrenaba con los chicos Cullen tras haberme contado lo poco que sabía de la guerra.
"Pues que le di sin querer al pobre Emmet un batazo porque me esquivó pero le di a un palo de escoba que golpeó un balón medicinal que chocó con las mancuernas de 5 kilos y rodaron tirando el bate que salió volando y le dio en la cabeza aunque lo sujetó por el mango." Me dijo. "¡Me dio un susto de muerte!"
Eso no pudo más que hacerme reír.
De pronto comenzaba a darme un poco más igual lo que llevase en el vientre, que una parte no fuese de mi hijo y que fuese a tenerlo para que Jake le hiciese de padre.
Era una chica clara, divertida y bastante abierta, no me extrañaba que mi hijo estuviese feliz a su lado.
Y entonces cambió de cara y se sujetó el costado doblándose un poco.
"Rissa, qué te pasa." Le dije preocupado. "¿Estás mal, te duele algo?"
"No te… preocupes… pasará…" Afirmó casi jadeando con dolor. "Es solo que… me ha… vuelto a… romp… er una… costilla."
"No hables." Le dije. "Túmbate en el suelo y… veo que lo sabes." Afirmé preocupado mientras ella lo hacía sin que me diese tiempo de acabar de darle las instrucciones. "Voy a llamar a Carlisle."
"No." Negó antes de seguir con la cabeza.
Me sentía impotente viendo como esa cosa le rompía costillas sin poder hacer nada, pero igual que había comenzado, pasó. Lentamente fue recuperando la respiración y se tumbó de espaldas con los brazos abiertos.
"¿Estás bien?" Le dije.
"Sí, es… ha dejado de doler tanto." Me dijo. "Carlisle me dijo que cuando me pasara me tumbara y esperara a que dejara de doler."
"Deberías llamarle, si te ha roto una costilla…" Le dije preocupado.
"Me la ha astillado." Afirmó incorporándose de nuevo mientras la ayudaba dándole la mano. "Por algún motivo no parece romperme huesos en sí."
"Aún así…" Le dije. "No quiero asustarte, pero… cuando Bella se quedó embarazada de Nessy… al final la cría la mató. Organizaron una auténtica guerra."
"Yo no voy a morir." Afirmó. "No dejarán que muera."
"Si lo dices por Jake y los chicos…" Le dije.
"Y los Cullen, y… los Diavvolo." Afirmó. "No voy a morir, aún me queda mucho por vivir."
Su seguridad era aplastante, pero… ya habían visto eso antes, Bella Swan había estado a punto de morir dando a luz a la niña. Había muerto y la habían convertido antes de que muriera del todo.
Pero esa chica… Jake no podría seguir viviendo allí si ella se convertía en…
No, no quería ni pensarlo, mi hijo no podría soportarlo. Perder a Bella casi le había enloquecido, perder a Bellatrix le había llevado al borde mismo de la desesperación y había temido seriamente por su cordura, si volvía a perderla… si era por culpa de la cría de un vampiro…
Y entonces oí cómo los chicos gritaban con ese aullido suyo medio en broma que indicaba que se acercaban o que venían a buscar a Jake y oí sus risas.
"Ah, ahí vienen." Dijo Rissa sonriendo. "Mis chicos lobo…"
"¿Sabes?" Le dije divertido ante la similitud. "Cuando hablas así me recuerdas a Emily."
"Esa chica es una santa mujer." Me dijo divertida. "Mira que aguantar a todos tanto tiempo como si fuesen de la familia…"
"Papá… hemos llegado." Dijo mi hijo.
"¡Estamos aquí atrás!" Le dije.
"Espero que no estuvieses sonsacándole a Rissa." Me dijo llegando y dándole un beso.
"Por favor… sabes que es imposible sonsacar a un miembro de las fuerzas verdes, Jake." Le dijo ella divertida.
"Ni que no te fiases de tu propio padre." Le dije.
"¿Qué tal te encuentras?" Le preguntó Seth. "¿Te has mareado mucho?"
"No, ya estoy mejor, gracias." Le dijo sonriéndole.
Me quedaba con ganas de contarles lo de la costilla, pero viéndoles actuar tan normal no me cupo duda que no le habría roto nada.
"¿Y qué tal se ha tomado el suegro que dentro de poco va a ser abuelo?" Preguntó Jared bromeando.
"Calla, calla, aún intento asimilar lo de los mellizos." Afirmé. "Pero bueno, parece que los padres han decidido. Así que… por mí echaré las manos en lo que necesiten."
"Gracias papá." Me dijo Jake.
"Una pregunta." Dijo Paul. "Si la madre es ciega… ¿no habrá riesgo de que las crías salgan… ya sabéis…?"
Ciegas, las crías podían salir ciegas, no había caído en ello hasta entonces.
"Hay pruebas para saber eso antes de que nazcan." Dijo Rissa.
"Y aunque salgan ciegos… bueno, a mi me va a dar igual." Afirmó Jake.
Estaba total y completamente enamorado de su dama. Mujer, tenía que ir acostumbrándome a llamarla por su nombre: su mujer, su esposa… mujer, mujer, mujer…
"De todas formas no sirve de gran cosa preocuparse tan pronto por algo que hasta dentro de un tiempo no vamos a poder saber." Dijo Rissa.
"Bueno, pues… para celebrarlo… qué os parece si hago mis famosos espaguetis con carne y cenamos hoy todos juntos aquí." Les dije. "Tampoco hace tanto frío, aunque creo que eso a vosotros no os importa demasiado."
"No, claro que no." Dijeron.
"Rissa…" Dijo mi hijo.
"Rissa dice que es una idea genial." Afirmó ella sonriendo. "Vamos Billie, si vas a cocinar para tanta gente es mi deber echarte una mano."
"Mira, por fin tengo algo de ayuda en la cocina por aquí." Afirmé bromeando. "Tanto macho suelto en la casa nunca ha sido bueno. Y como mi hija no vive aquí…"
