Hola muchas gracias por sus comentarios y sobre todo por sus buenos deseos para este año, yo también espero que pasen un excelente año; bueno lo prometido es deuda, a pesar de que hubo pocos comentarios a comparar de otras ocasiones, aqui les dejo el capitulo, espero que les guste y que lo disfruten, este si es un poco mas largo que el anterior. Mil gracias por haber llegado hasta este punto, les mando un super saludo a todos los que leen la historia.
Capitulo 30
Después de pasar un buen rato viendo a Posy con los dibujos y escuchando a Gale sobre como estaban las cosas según su percepción, donde su visión me ayudo a ver la cosas mas justa, aun había desigualdad, ya que en el capitolio tenían la tecnología y comida sin problemas, la gente empezaba a viajar a los distritos como si fueran centros vacacionales; pero lo que si era que el hambre había disminuido en Panem, que el hambre se estaba viendo como cosa del pasado.
-Bueno chicos los dejo descansar que mañana tendrán que madrugar –
-Oh ni digas – protesto Rory – no quiero hacer maletas y tomar ese tren, es aburrido –
-No, es emocionante – replico Vick – va muy rápido y aparte cambiamos de paisaje muy seguido –
-Pero no podemos ir a ningún lado de no ser el compartimiento que nos asignan – Rory y Vick se estaban enzarzando una buena discusión.
-¿Acaso no les permiten ir al último compartimiento? – pregunte curiosa – ahí puedes ver mucho mejor el paisaje, incluso tomar un poco de aire –
-No, bueno fuera, eso si seria mas interesante – contesto Rory
-Katniss ¿a ti si te dejaron? – me pregunto emocionado Vick – seria genial que nos dejaran –
-Pues claro que la dejaron, no estás oyendo tonto – era evidente que Rory no era paciente, incluso me atrevía a decir que estaba muy irritable, supongo yo desde que regresaron al distrito.
-Rory no le hables así – Gale lo reprendió – suficiente de esa actitud –
-Tu no me hables así, no eres mi padre – El chico salió muy molesto de la casa, Gale amenazaba en salir tras de él, pero su madre se interpuso, saliendo de algún lugar de la casa.
-Déjalo, ya sabes como ha estado últimamente – Hazelle se mostro algo preocupada.
-Pero… no son formas… - Gale volteo a vernos y bajo la voz.
-Katniss, el tren era para ti solita verdad, cuando viajaste a los distritos – Vick me distrajo de la conversación en la que habían entrado Gale y su madre.
-Bueno si, para Peeta y para mi, y bueno para la gente que iba con nosotros para la gira, nos permitían ir de vagón a vagón, por eso te comentaba del último vagón, donde se ve muy bien todo –
-Vaya preguntare si podemos pasar ahí aunque sea por un momento –
Cuando Gale regreso, le pregunte discretamente que era lo que sucedía con Rory, ya que desde que habían llegado se notaba muy diferente, no solo físicamente, sino también en cuestión de su carácter.
-Bueno él… está un poco rebelde, debido a todo lo que paso –
-Diría Sae, está en la edad, supongo – me encogí de hombros.
-Si, pero… bueno él, digamos que… - Gale le daba vueltas al asunto, era algo extraño.
-Vamos sabes que puedes confiar en mi –
-Catnip son muchas cosas, una de ellas es que perdió a su mejor amiga – Gale me miraba fijamente.
En ese momento recordé que Prim y Rory eran muy unidos, jugaban juntos, Prim era protectora con él, era las veces que ella se sentía grande al proteger a los hermano de Gale.
-Vaya… - no sabia que decir.
-Si, no solo tu perdiste alguien importante, todos de hecho, incluyendo a ese chico Paul, pero, Rory entro en una especie de crisis, cuando se entero no hablaba, fue necesario que un médico lo ayudara, se negaba hablar de nada, en especial del asunto, días después tuvo un arranque y empezó a gritarle a mi mamá, que porque la gente a la que quería moría, que Prim era su única amiga y ahora ya no tenia nada, asusto mucho a Posy y a Vick ese día –
-No tenia la menor idea – el saber que la muerte de Prim afectara de esa manera a alguien me hizo sentir… acompañada, tal vez no de la misma manera, pero compartíamos parte del dolor.
-Decía que porque si no había juegos ella había muerto, que se supone que Tu y yo estábamos… arriesgando todo para que los niños dejaran de morir y también tenía mucho miedo de que saliéramos de casa, de que nos pasara algo, fueron momento difíciles –
-¿Por qué no me habías dicho nada? –
-No quería que esto se pusiera peor, él ha ido saliendo poco a poco, el médico que lo ve, dijo que sería bueno que viniera, que viera que pues las cosas están mejor que… viniera a despedirse de ella, también por eso no habla mucho, incluso él le dijo a mamá que tenía miedo de verte, de no saber que decirte –
-Oh Gale… ¿Por qué tuvo que pasar? – mi voz se quebró un poco – ella… ella debería estar aquí y no yo –
-No Kat, no digas eso, muchas cosas no debieron pasar- Gale hizo el amago de abrazarme, pero su madre entro con Rory, quien tenía signos de haber llorado.
Decidí que era mejor retirarme, mis ánimos nos estaban del todo bien desde el día anterior, así como tampoco ayudaba que mañana despediría a mi segunda familia. Quede con Gale que estaría temprano en mi casa para ayudarlos a empacar y a la vez despedirlos, ya que era evidente que no iría a la estación, Thom nuevamente se encargaría de acompañarlos.
Tampoco fui a la panadería, me sentía cansada, triste y sin ánimos de ver a cualquiera, lo único que quería era esconderme bajo las sabanas de mi cama, en este caso bajo las de Peeta.
Me di un baño, largo y con agua muy caliente, necesitaba relajarme, tratar de alejar tantas cosas que pasaban por mi mente, era uno de esos días que no quería seguir dándole vueltas al asunto. Al salir del baño baje a preparar un poco de té, porque seguramente Peeta vendría helado, ya que la temperatura seguía descendiendo en el distrito; justo cuando terminaba de poner el agua en la estufa, la puerta se abrió, sorprendiéndome porque era aún muy temprano para que mi chico regresara.
-¿Peeta? – dije dudosa – aquí en la cocina –
-No descerebrada, soy yo – Johanna se veía… contenta, con la nariz roja por el frío al entrar en la cocina.
-Oh vaya, pensé… -
-Si, si ya sé que solo piensas en ese chico y no solo desde un tiempo para acá, creo que desde que supiste que volveríamos entrar a la arena, pero temo decepcionarte, soy yo – ella aun sonreía.
-¿Por qué te ves tan…? –
-¿contenta? –
-Si, acaso es porque al fin dejas el distrito y vas a regresar a casa –
-O no, nada de eso, yo no tengo hogar, ¿lo olvidas? – ella se sentó, a pesar de su comentario no dejaba sonreír – estoy contenta porque… bueno como que me dieron un buen motivo para regresar al distrito, bueno en realidad son dos –
-¿Ah si? – le dije cansándome por tanto rodeo.
-Si, primero porque me gustaría mucho ver como esa Susan pierde el poder que cree que tiene y el otro pues… - Johanna lanzo una mirada picara – digamos que hoy me despidieron bien –
-¿Quién? – dije algo intrigada.
-Alex – dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
-¿Qué? – mi voz mostraba lo asombrada que estaba - ¿por fin cedió el muchacho? –
-Bueno… - Johanna dudo un poco – si cedió, pero… -
-¿Qué hiciste? Bueno no mejor no me cuentes – me sentí un poco alarmada al escucharme por querer chismorrear de asuntos privados.
-Digamos que hoy… fui muy amigable con él – se encogió de hombros – cuando salió de la panadería lo estaba yo esperando y pues platicamos un poco –
-¿en serio? ¿no salió corriendo como acostumbra? –
-No, le dije que era el ultimo día que pues nos veíamos, que si no se iba a despedir de mi y bueno accedió un poco digamos que me deseo buena suerte y pues… lo tome un poco distraído cuando lo acorrale –
-Entonces no fue así como si cediera, no tuvo mas remedio – yo estaba a punto de reír.
-Pues cuando lo bese no se resistió –
-¿Qué? –
-Si en lo que platicamos lo tome un poco distraído y termine estampando mis labios en los suyos al principio se sorprendió, pero después bien que me dio acceso, incluso no protesto cuando mis manos lo abrazaron –
-Vaya, al final lo lograste – yo estaba muy sorprendida, Alex nunca había mostrado interés pos Johanna al contrario siempre le huía, pero si acepto el beso es por algo, a no ser que solo fuera cortesía por su parte - ¿y que te dijo o que?-
-Bueno… yo le dije que besaba muy rico que me hubiera gustado que… pues tu sabes, conocernos mas profundamente – yo solo balanceaba la cabeza de una lado a otro – pero no hubo tiempo, no se dejo el muchacho –
-Johanna, ¿Cómo es que? Bueno tu hablas con tanta…-
-Naturalidad – termino la frase ella – descerebrada no se porque eres tan… bueno tu sabes, dejas que estos temas te incomoden, al final todos lo hacemos y pues no tiene nada de malo y menos bajo tus circunstancias, ya que estas con la persona adecuada –
-Si pero… ¿Por qué siempre piensas en eso? ….- Johanna no me dejo terminar.
-Es que una vez que sabes como es, pues lo que mas queda es disfrutar –
-Pero…-
-Nada de peros, si conmigo las circunstancias fueron muy diferentes y me gusto, créeme que a ti te va encantar – Johanna me lanzo una mirada muy… burlona y picara a la vez.
-Oh cállate – me voltee a servir el té.
-No, bueno Katniss si tu… bueno tienes alguna pregunta o algo que pudiera ayudarte …-
-Gracias pero ya he hablado con mi madre, créeme que he tenido la platica –
-Si, pero… no es lo mismo a que… alguien mas de tu edad o no sé, te puedo contar alguna experiencia o también te puedo decir como prender mas al muchacho –
-¡Johanna! – sentía mi cara arder esto estaba siendo incomodo, pero por increíble que pareciera, esta vez Johanna no se burlaba de mi, creo que en verdad lo hacía de buena fe.
-Vamos tranquilízate, quieres, no estamos hablando de cosas del otro mundo, solo podemos hablar de chicos o de cómo te puedes sentir mejor o como ambos se pueden sentir mejor, porque esa es la intención, que sea algo… compartido algo especial para los dos –
-Y lo será, en su momento, es que…-
-¿No te sientes lista? – Johanna me veía como si fuera un bicho raro.
-No, hay muchas cosas y aparte bueno… Peeta y yo… - mis mejillas estaban ardiendo – queremos que sea un momento especial, no dejarnos llevar por… -
-Por la calentura de adolescentes, eso lo entiendo, pero… créeme que es especial por el simple hecho de que lo vas hacer con la persona que amas en verdad y creo que de eso estas mas que segura –
Ese comentario me hizo pensar mucho en como fueron las circunstancia de Johanna, incluso en las de Finnick y de muchos mas vencedores, era otra prueba fehaciente, de que era privilegiada, ya que como dice Johanna yo tengo la oportunidad de estar con la persona a la que amo, no como a ellos que estoy casi segura que fueron obligados siendo aun nos chicos.
Para cuando Peeta llego a la casa Johanna ya había tenido una buena oportunidad de sonrojarme con sus comentarios, pero que he de ser sincera, muchos eran buenos consejos, cosas que no me hubiera imaginado hablar con mi madre.
-Hey ¿Qué hacen? – Peeta se veía cansado y al igual que Johanna traía la nariz roja de frio –
-Ven aquí hay té caliente, siéntate –
-Si tal vez quieras participar en la platica – Johanna empezaba a cambiar su rol de orientadora a su rol de burlémonos de este par.
-Johanna – le recrimine.
-¿Y de que están platicando? – mi chico se veía divertido.
-Cosas de chicas – contesto Johanna mientras se ponía de pie y se estiraba.
-¿En serio? – Peeta me veía muy sonriente.
-Si chico, créeme que en algún momento me vas agradecer esta plática –
Mi única reacción fue esconder mi rostro entre mi mis manos, ya que esa mujer al parecer disfrutaba mucho al burlarse de mi.
En cuanto Johanna desapareció de nuestra vista yo no pude evitar lanzarme a mi chico, necesitaba sentirlo, saber que me protegía, que ahuyentara los pensamientos desagradables que tuve ese día, esos pensamientos que Gale no logro ahuyentar cuando me abrazo.
-¿Qué pasa bonita? – Peeta me abrazo con fuerza, apoyando su mejilla sobre mi cabeza.
-Es solo que llevo horas esperando esto, hoy en el bosque… tuve una conversación con Gale acerca de Prim y me sentí muy mal, me sentía triste y te necesitaba –
-Oh tranquila, sabes que aquí estoy, no se porque Gale y tu tomaron esa línea, sabes que… que tuviste una pesadilla, mi bonita, no debiste gastar energía en cosas así, debiste disfrutar de la caza –
-Lo hice, pero aun así me siento mejor cuando estoy contigo, cuando me abrazas –
-Kat – Peeta me alejo un poco de él, su semblante había cambiado – ¿Segura que es eso, que todo está bien? – por una fracción de segundo no entendí muy bien su comentario, pero después vino a mí la plática que tuvimos el día anterior acerca de que le contara todo, incluso lo que le pudiera hacer daño.
-Claro, solo fue que te necesite en un momento donde… bueno no estabas muy a mi alcance, y quiero aclara contigo que… entre Gale y yo no paso nada, simplemente la platica me hizo sentir mal, hizo que quisiera que estuvieras conmigo en ese momento –
-Ve aquí – Peeta nuevamente que abrazo con fuerza – lamento haber… -
-Sh sh, ya no digas nada solo abrázame – yo lo rodee por la cintura aferrándome a él lo mas que podía, lo mas que mis fuerzas me dejaban, para después besarlo.
A la mañana siguiente decidimos ir todos a desayunar al quemador, de modo de despedida, decidimos ir ahí para que nadie trabajara y también digamos estar en zona neutra y de esa manera asistir todos juntos, ya que Johanna también se iría y Peeta quería despedirla, pero aun las circunstancias entre Gale y él no era muy buenas a pesar de su plática y todo lo demás.
Todos estábamos muy tranquilos, entre las risas al ver pelear a Johanna y Haymitch, o entre alguno de los hermanos de Gale, incluso Sae y Lucy se sentaron un rato con nosotros, Posy y Lucy habían estado muy contentas estos días, Posy le había dicho a Lucy que le escribiera, que seria emocionante estarse contando sus aventuras, a pesar de que Lucy era mayor que Posy, pero se hicieron buenas amigas, lo que hizo que Peeta hiciera un dibujo sobre una servilleta, un dibujo improvisado de las chicas para que Posy se lo llevara.
Mientras mi chico dibujaba yo platicaba con Gale y Johanna, cuando de repente sentí la mirada de alguien, me sentí algo incomoda, sabía que esta persona me veía ya que en su caminar se quedo parada al verme, como yo solo vi el movimiento de reojo, no estaba segura de quien era, por un momento pensé que podría ser Susan o incluso Jill. Trate de ignorar la presencia, no quería volver a tener problemas con nadie, pero era tan insistente la mirada que no pude mas y decidí ver quién era, eso sí, al voltearme mi mirada era retadora, no iba a permitir que Susan o Jill me incomodaran.
Mi sorpresa fue al ver una chica rubia de unos 30 años aproximadamente, era alta, con un cuerpo atlético, tenia toda la pinta de ser militar o un agente de la paz, cuando la vi no me quito la mirada de encima, al contrario siguió con su escrutinio hacia mi persona, viéndome desde abajo hacia arriba, recordándome un poco a como Jill me veía, fue hasta que un par de jóvenes se le acercaron y la obligaron a seguir con su camino, uno de ellos también era rubio y el otro era castaño, ambos oscilaban entre los 30 o 35 años.
-¿Qué pasa Kat? ¿a quién vez? – me pregunto mi chico al darse cuenta que mi mirada seguía a esos extraños.
-Es solo…- mi respiración se escucho acompasada, tenía un poco de miedo a que Peeta no se tomara muy bien lo que le iba a decir.
-Te sientes mal, quieres…-
-No Peeta – lo interrumpí – es solo que creo que llegaron los visitantes del distrito 13 –
n/a: Anda la osaaaaa! ¿que opinan del final? ¿creen que estos tres den problemas a nuestros chicos?. Espero no haberlos decepcionados, pero la historia siento que va un poco lenta, esta estancada, incluso al escribir me siento asi, así que tratare de darle un poco de velocidad, pero creanme a veces es imposible. No olviden que espero sus comentarios, saben que son muy importantes para mi, haganme saber si les gusto el capi. Saludos.
