CAPITULO 80: PARTOS COMPLICADOS. LA IMPRONTA DE SETH.

La Push, apenas dos semanas y media después.

"Buenos días." Saluda Carlisle entrando cuando le abro la puerta. "Vengo a echar un vistazo. ¿Algún hueso más roto?"

"No, solo las costillas." Le digo mientras la oigo volver a ahogar los gritos de dolor y mi padre intenta calmarla un poco. "¿Rissa?"

"Le ha roto la cadera." Me dice Carlisle haciéndome notar que una de las piernas tiene pinta de estar suelta. "Tendremos suerte si no es la cabeza del fémur. Rissa, voy a ponerte anestesia, pero vas a tener que colaborar un poco."

Rissa asiente y como siempre, se deja hacer y hace lo que Carlisle le va diciendo mientras Edward y yo vamos pasándole y haciendo lo que nos pide, hasta que acaba.

"Esto va mal." Me dice Carlisle mientras Leah vuelve a ocuparse de secarle el sudor a Rissa y limpiarle la sangre en los lugares donde han cortado para volver a unir con hilo y aguja. "Cada vez hay más roturas y con más frecuencia."

"La de Jagger comienza a no poder controlar lo de no crecer más." Dice Edward. "Hay que sacarlas ya o morirán las dos."

"Rissa no querrá." Les digo. "Aunque intente decirle que no me importa, se niega a hacer nada que ponga en peligro la vida de la nuestra."

"Hay una posibilidad entre un millón." Me dice Edward.

"Edward, ya lo hemos hablado, es muy arriesgado." Le dice Carlisle.

"Dime lo que sea." Le digo.

"Las placentas están juntas pero en cierto modo separadas." Me dice. "La parte de la semi-vampiro no puede atravesarse con el ecógrafo, pero si la sacáramos a ella…"

"No podemos sacarla sin dañar la placenta, y nada nos garantiza que no afectase a la otra." Dice Carlisle.

"Pero si lo hiciésemos desde un lateral…" Dijo Edward. "Le dejaría cicatriz, pero al menos estaría a salvo."

"¿Estás seguro?" Le digo.

"Eso le daría una posibilidad entre mil de sobrevivir." Afirmó Edward.

"Aún así es demasiado arriesgado." Afirmó Carlisle.

"Pero Rissa no moriría ¿verdad?" Les digo.

"Salvaría la vida de la madre, pero las crías podrían…" Dice Carlisle.

"Suficiente." Afirmo. "Rissa, Edward cree que puede sacar a las crías ya."

"Pero… dijeron que un mes." Me dice confusa. "Aún falta más de una semana."

"Los fetos han desarrollado bien." Le dice Carlisle.

"Solo sacarían al del vampiro." Le digo. "Es ella la que te rompe los huesos. No lo hace aposta, pero no puede evitarlo, y tú estás…"

Había vuelto a adelgazar brutalmente, la pequeña de Jagger le estaba chupando la vida aunque le dábamos sangre y esta comenzaba a hacerle rechazo alimentario al organismo de Rissa.

"¿Y qué hay de las crías?" Nos dijo Leah.

"Hay riesgo de que una o las dos se pierdan." Dijo Carlisle.

"Si habláramos con ellas…" Dijo Edward. "Se produjo un crecimiento madurativo considerable en poco tiempo hace apenas menos de dos meses."

"¿Podrías hacerlo?" Le pregunta Rissa.

"Puedo intentarlo." Afirmó.

"Si consigues que la vida de ambas quede fuera de peligro… os dejaré sacarlas y pasarlas a la incubadora." Sentenció susurrando Rissa.

"Edward, inténtalo." Le pedí.

"Vale, necesito silencio." Afirmó acercándose a la cama de Rissa para tenderme la mano. "Está helada, necesito que la calientes un poco."

"Ah, claro." Afirmé para cogérsela en ambas manos y frotarla para intentar darle más calor.

Cuando considera que la tiene suficientemente caliente, se la pone encima y me doy cuenta de que Carlisle ha desaparecido.

"Hola pequeña." Comienza Edward. "Sé que puedes oírme, me gustaría hablar contigo de hombre a mujer."

Eso es estúpido, no creo que alguien tan pequeño pueda entender eso, pero no digo nada.

Leah está mirándoles con un gesto de rabia contenida, sé que como no funcione pronto, irá a separar a Edward de ellas.

"Hace unos meses hiciste algo, tu hermana maduró más rápidamente y pasó de un estado madurativo a otro, necesito que vuelvas a hacerlo." Le dijo suavemente mientras noto una corriente de aire y veo a Carlisle con Nessy en brazos tras nosotros. "Necesito que hagas madurar otra vez a tu hermana para poder sacaros de ahí. Mamá se está muriendo, tenemos que sacaros de ahí rápidamente, pero se niega a dejarme sacaros hasta que no sea seguro para las vosotras."

Le veo guardar silencio un momento, y entonces agacha la cabeza.

"Por favor, necesito que hagas un esfuerzo, necesito que me entiendas…" Le pide.

No está funcionando. Yo llevaba razón, es demasiado pequeña para entenderlo.

"Abuelito…" Dice entonces Nessy. "¿Puedo intentarlo yo?"

"Nessy, no creo que debas…" Le dice su abuelo.

"No, Carlisle, eso es." Dice Edward. "Cariño, necesito que nos hagas un favor, necesito que le enseñes a la pequeña que está bajo mi mano lo que le intento decir. Tienes que mostrarle el video que viste con tía Rose de los bebés creciendo que grabamos de la tripa de Rissa. Tienes que hacerle entender que queremos, que necesitamos que vuelva a hacer eso."

"Vale, está chupado." Dijo sonriéndole para saltar de los brazos de Carlisle y correr hacia su padre que la levantó y le dejó poner la mano en la tripa de Rissa para cerrar los ojos.

"Me hace cosquillas y está un poco fría." Dice Rissa sonriendo.

"Creo que funciona." Dice entonces Edward. "Le entiende. Renesme, necesito que le trasmitas que es importante que lo intente porque si no podrían morir las tres."

"¡¿Qué?" Dijo.

"Renesme, por favor, dile eso." Le dijo su padre.

Entonces ella asintió y cerró los ojos de nuevo cambiando la cara de felicidad por una de preocupación murmurando algo como 'porfavorporfavorporfavor'.

"¿Funciona?" Preguntó Carlisle.

"Eso espero." Afirmé.

"Creo que no acaba de entender lo que queremos." Dijo Edward. "Renesme, intenta mostrarle a su madre como el ciervo que encontramos el otro día."

"¿Rissa va a quedarse así?" Dijo la niña asustada.

"No, pero inténtalo así." Le dijo.

"¿De qué hablas?" Le dije. "La estás asustando."

"El otro día nos encontramos un ciervo abierto en canal de un zarpazo y medio devorado, seguramente fuese el oso que cazamos apenas medio kilómetro más allá." Me dijo Edward. "Es algo parecido a lo que podría pasar si no sacamos a las dos crías."

"Ya está." Dijo Nessy.

"¿Ya está?" Dijo Leah molesta. "¿Estáis contentos? La habéis molestado para nada."

"Leah." Le dije. "Espera fuera."

"No." Dijo ella.

"Leah, dáme la mano." Le dijo Rissa.

"Nessy, por favor, vuelve a intentarlo." Le pedí.

"¿Estás tonto, Jake?" Me dijo Leah molesta. "Le estáis haciendo daño."

"Creo que lo ha entendido." Afirmó Edward mientras comenzaba a ver cómo las ropas de cama que tenía encima comenzaban a elevarse demasiado lentamente y Carlisle corría para plantarse a su otro lado con el ecógrafo para ver las imágenes en la pantalla.

"Renesme, dile que pare." Le dijo Carlisle.

"Para, para." Le susurró Nessy poniéndole la mano en la tripa de nuevo. "Para, por favor."

Sin embargo, no paró de crecer, siguió creciendo lentamente.

"Edward, están ya en el crecimiento de los 7 meses." Dijo Carlisle.

"Apartaros." Dijo Edward. "Cariño, dile que vamos a sacarlas ya."

Ella asintió y volvió a poner las manos en la tripa de Rissa mientras ella se retorcía un poco de dolor y Leah hacía lo que podía por mantenerla quieta para evitar que se le partiera algún hueso, o la columna como había pasado con Bella.

Entonces reaccioné, aparté a Leah y sujeté a Rissa con las manos en sus hombros.

"Rissa, cariño, por favor, intenta no moverte." Le pedí.

"Jake, gírala un poco, voy a ponerle una epidural." Afirmó Edward.

Asentí y le ayudé a girarse un poco para dejarle la espalda al aire para Edward que le sacó el camisón dejándola en ropa interior para pincharle algo en la espalda antes de volver a ayudarla a poner plana en la cama y llevarla entre Carlisle y él hasta la mesa que despejé con un golpe de brazo tirando todo lo que había encima al suelo al entender que pretendían pasarla allí.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Sam)

"¡JAKE!" Rugí aporreando la puerta. "¡JAKE, ABRE LA PUERTA AHORA MISMO!"

"Aparta." Me dijo Embry para ponerse a tocar las visagras de la puerta para desmontarla y tirarla a un lado con cuidado antes de que entrásemos todos en tromba para ver cómo Edward y Carlisle se encargaban de abrirle la tripa a Rissa mientras Jake la sujetaba a la mesa y le susurraba cosas en quileute y Leah se apartaba de ellos para pararnos.

"¿A dónde creéis que vais?" Nos dijo.

"¿Qué coño está pasando aquí?" Le dije parando a Embry que iba embalado con intención de tirarse contra los Cullen. "¿Qué hacen ellos aquí? Se oyen los gritos por toda la reserva."

"Le están sacando las crías." Nos dijo Leah.

"La bebé que es como mi hija está rodeada de una cubierta casi irrompible." Nos dijo Edward sin parar de cortar carne. "Estamos intentando sacarla antes de que le rompan más huesos."

"Por favor, salid de aquí." Nos dijo Leah. "Ya hay suficientes manos aquí. Venga, largo." Añadió empujándonos para sacarnos.

En menos que cantaba un gallo nos había sacado a todos fuera a empujones antes de volver a donde estaba la chica gritando y gimiendo de dolor.

"Tranquilo Embry." Le dije. "Está bien, no te preocupes."

"No, no lo está." Afirmó. "Si por culpa de esa cosa se queda también la hija de Jake ciega…"

"No va a pasar nada." Afirmé.

"¡LA ESTÁN SACANDO SIN ACABAR DE DESARROYAR!" Me gritó golpeándome y casi derribándome. "¡ME HE INFORMADO, SI ES PREMATURA PODRÍA QUEDAR CIEGA O SORDA, O ALGO PEOR!"

Eso no lo sabíamos, todos nos quedamos mirándole y luego a la puerta de entrada a la casa.

Aquello era una tortura, pero finalmente, acabó cesando y vino sustituida por los quejidos y gemidos del resto.

"¿Qué ocurre, Leah?" Le dije.

"Rissa ha entrado en paro cardiaco." Afirmó. "Es…"

Fue antológico, Embry consiguió zafarse de todos los que intentamos pararle y entrar, y yo le seguí para intentar detenerlo, pero no pude, antes de que me diera cuenta, había cogido la cría más grande y saltó por la ventana mientras esta lloraba.

"Quil, Seth, corred tras él." Le dije. "Paul, acompáñales. Carlisle." Acabé diciéndole mirándole. "¿Cómo podemos ayudar?"

"Necesito unas palas de desfibrilar." Afirmó. "Habría que ir al hospital y…"

Fue un impulso, antes de que pudiéramos pararle nadie, Jake arrancó una lámpara de mesilla y cogió los cables para separarlos y ponérselos a Rissa en el pecho antes de quitarlos porque su cuerpo saltó un poco hacia arriba y volver a repetirlo.

"Muy rústico pero…" Dijo Edward. "Déjame."

Lo siguiente que pasó no debería haberme sorprendido porque ya debería haber estado curado de espanto dado que aquella chica había muerto y regresado a nosotros con otro cuerpo, algo impensable ni soñable hasta ella; pero igualmente lo hizo, me dejó atónito y no supe cómo reaccionar.

De pronto, Rissa comenzó a arder, la chispa nació de los cables pelados y se extendió poco a poco por todo su torso hasta casi las rodillas y poco antes que el codo.

Corrí a la cocina y cogí agua, pero no pude apagarlo, así que cogí la manta e intenté apagarla así, pero lo único que conseguí fue quemar la manta y tener que pisotearla mientras gritaba a todos que hicieran algo.

Y de pronto, el fuego fue retrocediendo solo y acabó apagándose en los mismos labios de Rissa.

"¿Qué coño ha…?" Comencé.

"¿Rissa?" La llamó Carlisle. "¿Bellatrix?. ¿Lixandra?. ¿Cristiana?"

"Joder… tengo un nombre precioso." Dijo Rissa con una voz grave y casi sin fuerza. "¿Os importa dejar de seguir llamándome por otros? Me llamo Rissa Black… ¿Dónde están mis…?"

"Embry ha secuestrado a la de Jagger." Dijo Jake. "Es… tenía tanto miedo por ti que no he podido…"

"Está bien." Dijo Edward. "La persecución ha dado un giro inesperado…"

"Y la…" Comenzó Rissa.

"Está aquí." Le dijo Leah suavemente. "En la incubadora."

"Quiero… quiero verla…" Afirmó.

"Espera un momento." Le dijo Jake. "Ahora mismo te ayudo."

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Seth)

"¡Embry, no lo hagas!" Le gritamos todos a nuestro modo.

Había un problema, teníamos a Embry delante, dispuesto a tirar por un acantilado al bebé con un pelo en mechones pegados entre sí con coágulos de sangre del vientre que acababa de dejar y casi blanco que parecía que no tenía y era calvo.

"Embry, es una locura y lo sabes." Le dije.

"Esta cosa ha matado a Rissa." Afirmó llorando como la cría que lloraba a gritos. "Se merece morir tan cruelmente como ha matado a su madre…"

"No estás en tus cabales." Le dije. "Tú no eres un asesino. La cría no tiene la culpa, además, qué crees que te hará Jake cuando se entere. También es su hija."

"¡Mentira!" Gritó amenazando con tirarla. "Es la cría de ese… maldito vampiro."

"Y la hija de Rissa." Le dije. "Es la hija de la mujer que amabas. Además, Bella despertó."

"¡EDWARD LA CONVIRTIÓ!" Rugió Embry.

Entonces me di cuenta de una cosa, faltaba Quil, no estaba en ningún lado a pesar de que había estado allí hasta hacía nada.

"Embry, matarla no va a cambiar nada." Le dijo Jared. "¿Crees que no nos gustaría ver cómo estrellas a esa cosa contra las rocas de abajo? Nos encantaría, pero es la hija de Jake, aunque no sea el padre… es el padre de su hermana, y juró hacerle de padre."

"Pues ya no va a tener que hacerlo." Afirmó sorbiéndose los mocos antes de abrir la mano.

Ya iba a saltar por ella cuando vi un cuerpo de dos lobos saltando hacia arriba y cogiendo uno la cría en sus fauces para ponerla a salvo mientras la cría lloraba que parecía que iba a echar los pulmones por la boca.

Embry se convirtió y entonces todos fueron por él, pero yo cogí la cría y la abrigué con mi camiseta; le limpié un poco la cabeza y entonces abrió los ojos.

Sí, abrió los ojos y me miró; y en ese preciso instante fue como si cayese al vacío, un vacío amarillo dorado oscuro. Todo se sumió en el silencio, los lloros cesaron dejando solo una melodía de rugidos y grañidos de dolor animales que sonaban tan distantes que parecían una mala grabación de fondo.

De pronto todo lo que importaba estaba allí, ya no estaba atado a la tierra por la manada, ahora era esa niña la que me tenía cogido, con un hilo invisible y…

Me caí al suelo, me habían empujado y lo único que hice fue coger mejor a la cría para evitar que sufriera el golpe mientras veía cómo un lobo estiraba al que era Embry de la cola alejándole por milímetros de coger la cabeza del bebé con mi mano entre sus fauces.

Entonces puse a la cría a salvo y me transformé encarando a Embry.

"Si la tocas te mataré." Afirmé. "No puedes tocarla, es mía… ¡Es mi impronta!" Le rugí repitiéndoselo hasta hacerle retroceder con el resto.

Entonces se sentaron en sus cuartos traseros y me permití mirar atrás, donde un bebé se movía moviendo sus manos al cielo mientras Jake llegaba y la recogía del suelo susurrándole algo en nuestro idioma.

Entonces me relajé.

Jake era su padre, se comportaría como tal y si aquella niña tenía problemas, yo le ayudaría. Haría lo que hiciera falta por ella, porque ya no era una simple mestiza de vampiro nacida del vientre de una amiga, ahora era algo más, era mucho más, era mi impronta.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Embry)

No podía ser, salí corriendo tras quitarme al resto de encima con bocados al aire y huí de allí.

Antes de pensar estaba corriendo hacia casa de los Black y entré por la puerta derribada para ver una escena muy tierna.

Allí estaba Rissa, con las manos en aquella pecera donde estaba su cría-lobo. La acariciaba mientras Carlisle le indicaba con cuidado dónde estaban unos cables para evitar que los arrancara.

"Embry está aquí." Le dijo Carlisle.

"¿Dónde está mi hija?" Preguntó ella.

Mi momento de penitencia.

Me destrasformé para contestar.

"Jake y los chicos están con ella, es… no he podido matarla. Pensé que te había matado, los siguientes eran… pero estás viva…" Le dije feliz de que fuese así.

"He preguntado que dónde está mi hija." Me repitió.

"Tranquila Rissa." Le dijo Edward. "Está a salvo, los chicos la tienen y intentan calmarla porque está llorando del susto."

"Quiero a mi hija." Dijo.

"Siento habérmela llevado." Le dije. "Pensé que te habían matado."

"Embry, creo que lo mejor sería que esperaras fuera un momento." Me dijo Carlisle. "Al menos hasta que traigan de vuelta a la pequeña. Rissa está un poco… neurótica, es normal en madres primerizas que tienen un parto difícil, pero…"

"No, está bien." Dijo Rissa. "Lo entiendo, pero como vuelvas a poner la vida de alguno de mis retoños en peligro…"

"Tranquila." Le dije. "Un error tonto. No volverá a pasar. Además, no podemos tocar a tu otra hija por Seth."

"¿Y qué tiene él que ver en esto?" Me dijo.

"Se ha… improntado de tu hija." Le dije.

"Oh, vaya… pero eso es… pederastia ¿no?" Dijo.

"Como Jake con mi hija." Le dijo Edward. "Tu hija está bien, va a necesitar quedarse en la incubadora un tiempo, pero parece que tiene todo en su sitio. Y sabe quién es su madre."

"Gracias Edward." Le dijo ella asintiendo y rozándole la tripa al bebé con un dedo. "Me da tanto miedo… es tan pequeñita…"

"Normal, está en el 6º mes de embarazo, de gemelas." Le dijo Carlisle. "Es normal que sea tan pequeña, pero crecerá aquí dentro."

"Dime Embry." Me dijo Rissa poniéndome en guardia. "¿No es la cosa más bella que has visto nunca?"

Me acerqué con recelo. Entendería que Rissa me odiase por haber cogido a su hija y habérmela llevado de su lado para matarla por pensar que la había matado a ella, también hubiera matado a Edward y Carlisle, cuando hubiese acabado con la cría, pero… ella seguía viva, así que no tenía sentido matar a nadie y estaba tan agradecido por ella que ahora solo me quedaba el miedo.

Allí, dentro de aquella pequeña cápsula tipo acuario con agujeros sellados que podían abrirse para meter las manos, había una cosita pequeña, tenía forma de bebé, pero sus brazos y piernas eran tan pequeños, tan escuálidos que parecían ridículos comparados con la cabeza tan grande que tenía. Tenía tubos por todos lados, conectándola a máquinas que no paraban de pitar y zumbar con sonidos rítmicos y un par de tubos más saliéndole de la nariz, como si fuesen para forzarla a respirar así como una especie de vía en un brazo por la que parecía pasar sangre.

Casi podría decirse que era más máquina que bebé.

"¿No es lo más bonito que has visto nunca?" Me dijo.

"Obviando los cables y las desproporciones…" Pensé para mí antes de sonreír y contestarle. "Sí, es lo más bonito que he visto nunca. Pero es un poco pequeña ¿no?"

"¿Tú también lo crees?" Me dijo preocupada. "Lo sabía, sabía que había algo raro."

"No, no." Le dije divertido. "Estoy seguro que es normal, pero no he visto demasiados bebés últimamente, podría tener una talla de recién nacido y seguir pareciéndome pequeño."

"Es pequeño comparado con vosotros." Afirmó Carlisle. "¿Quieres cogerlo?"

"No, gracias." Le dije. "Es… me gustaría, pero casi prefiero que acabéis de hornearla antes de cogerla nadie aparte de la madre."

"Vendremos todos los días para cuidarla." Afirmó Carlisle. "Y dentro de poco tendrás que sujetarla un poco tú, Rissa. Es bueno que sigua oyendo el latido de la madre."

"¿Y es normal que esté tan quieta?" Le pregunté preocupado.

"A ver, 'tío Embry'." Me dijo Edward. "La madre puede estar nerviosa, es su hija, pero tú deberías estar más calmado, incluso cuando te preocupas por lo que lo haces."

"Necesito que estéis pendientes de las reacciones." Afirmó Carlisle sacando un papel para ponerse a apuntar algo. "Rissa, ya te dije que a partir de la semana 12, en el tercer mes de embarazo, el feto se puede estirar, patear y saltar en el útero, mucho antes de que la madre comience a sentir sus movimientos. Y a partir de la semana 18, o lo que es lo mismo, el cuarto mes y medio, pueden abrir los ojos. Así que ahora abrirá y cerrará los ojos un poco al tuntún para ir probando el parpadeo, pero probablemente siga con los ojos cerrados la mayor parte del tiempo."

"Entonces tenemos que vigilar que parpadee y se mueva un poco ¿no?" Le dije. "Es… por decírselo a Jake."

"De mi hijo me ocupo yo." Afirmó Billie saliendo de la cocina con una botella de agua con hierbas en el regazo para acercarse a Rissa. "¿Qué más, Carlisle?"

"Sí, lo que quiero que miréis si hace es reírse, rascarse, llorar, si tiene hipo, la succión… Oh, y señorita, probablemente también sonría. Aunque la mayoría de médicos sigue convencidos que no empiezan a sonreír hasta después de los 9 meses, probablemente hasta las seis semanas después de haber nacido."

"Ojalá pudiera ver su sonrísa…" Dijo Rissa.

"Hablando de eso…" Dijo Edward. "No quiero darte falsas esperanzas, pero… he leído algo sobre trasplantes de retinas; y ojos completos con cultivo de…"

"Ya han probado todo lo que existía." Dijo Rissa. "No ha funcionado nada."

"¿Y un trasplante del nervio óptico total?" Le dijo Edward.

"¿Pero eso existe?" Dijimos casi a la vez.

"Es una técnica aún experimental, pero ya hay un par de personas que antes no veían y ahora ven." Afirmó. "Aún no han salido los datos a la luz, pero… bueno, no nos cuesta nada informarnos y cuando sepamos algo más… ya sabes, ofrecerte una oportunidad."

La vi dudar, entonces yo tomé la palabra.

"No puedes estar dudando en serio." Afirmé. "¡Rissa, es tu oportunidad!. ¡Podrías volver a ser Bellatrix!"

"No lo entiendes, Embry." Me dijo Jake desde la puerta entrando con su hija en brazos seguido del resto. "Ella nunca ha dejado de ser nuestra Bella, ni la de Edmound... a decir verdad ni siquiera estoy seguro que no sea la Lixandra de los Diavvolo. Y desde luego, también es Rissa Ben-al-Kirk, o como sea. Y no necesita ver para saber lo que le rodea. Piénsalo un poco. ¿Cuántas personas con vista normal conoces que hayan sobrevivido a una guerra con vampiros?"Añadió con ironía. "O capaces de darte una tunda en el culo."

"O de plantarnos cara jugando a baseball." Apuntó Carlisle.

"Rissa no necesita ver." Afirmó Jake llendo a sentarse a su lado en la cama en el salón a la que había vuelto cuando me fui llevándome a la pequeña semi-vampirilla con intención de poner fin a su vida y poniéndosela a Rissa en brazos. "Ya nos tiene a nosotros para decirle lo que se ve. Y si las niñas son ciegas… pues bueno, su madre podrá enseñarles todos los trucos de ciegos y nosotros ya las protegeremos del resto."

"¿Es esta?" Le susurró Rissa con lágrimas en los ojos. "Hola pequeña…"

"En serio, necesitamos un nombre para ellas." Le dijo Jake. "Unos buenos nombres. No podemos seguir llamándolas pequeña ni la semi-vampiro y la loba."

"¡¿Quién les llama así?" Dijo ella riéndose y llorando a la vez.

"Pues todos." Le dijo Jake bromeando. "Y yo paso de seguir dando golpes para que no las llamen así. Así que ahora… acuna a nuestra niña y la ponemos en la cuna, nos dormimos un rato y mañana mismo a primera hora hacemos un gabinete de crisis todos los Black, nos salimos fuera y vamos a algún café de Forks o algo y decidimos un nombre."

"¿Y por qué a Forks?" Dijo Rissa.

"No esperarás que rompa el tratado dejando entrar deliberadamente al idiota de Phury y a 'sombritas' y Claudio para algo tan importante como los nombres." Le dijo.